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El blog de Lilih Blue El blog de Lilih Blue

Historias de amor, sexo y otros delirios

Los mejores restaurantes calentorros para ponerse morado

Querid@s,

Qué bien se come de restaurante. Pero ¿y si además de disfrutar de una excelente experiencia gastronómica, los restaurantes agasajan además de nuestros paladares, nuestros instintos más básicos? A lo largo y ancho del planeta se desperdiga un amplio y exótico abanico de restaurantes de temática erótico-festiva en los que disfrutar de la buena mesa junto con sensuales espectáculos y suculentos fetichismos. La fusión de estos dos placeres hedonistas cada vez tiene más prosélitos y ocurre que la clientela principal suele ser masculina. Por si os apetece probar cosas nuevas os dejo el nombre de unos cuantos restaurantes calentorros, exóticos/eróticos si preferís, para ponerse morados. Algunos esconden en sus cartas, además de ingeniosos platos, espectáculos sexuales y códigos de vestimenta no poco polémicos.

The Bunyadi, Londres

El último grito en restaurantes exóticos es desnudarse para cenar. El londinese The Bunyadi es un espacio en el que vivir en libertad: libres de móviles, de electricidad… y por supuesto de ropa. La decoración del local está ambientado entre íntimas velas y biombos de bambú como si se tratase de un edén. El local está estratégicamente dividido en dos zonas: en una de ellas los comensales han de lucir sus cuerpos desnudos y en la otra se permite vestir una bata que se entrega a cada comensal en el momento de su llegada. El dueño asegura que la bata no dura puesta ni un telediario.

Geisha House Streak & Sushi, Las Vegas

Este restaurante de Las Vegas ahorra lo suyo en electrodomésticos industriales y energía porque la comida no se sirve en platos. Aquí el sushi se come desde el cuerpo de una mujer desnuda. Esta experiencia culinaria, cuya práctica se remonta a una tradición japonesa llamada nyotaimori, cuesta unos 40 dólares. Las reglas son pocas pero de obligado cumplimiento: no coger nada con la mano que para algo están los palillos y no esperar conversación por parte de las señoritas que hacen de vajilla. Los platos no hablan, de toda la vida de Dios.

Apparently #nakedsushi is a thing. I’ve never felt more like James Bond villain in my life. #setlife #wwyet #workation #onlyinvegas

Una publicación compartida de Anthony Kozlowski (@sound_hound) el 20 de Jun de 2014 a la(s) 7:19 PDT

The Amrita, Tokio

La apertura del primer local nudista de Japón tampoco se libró de la polémica. Amrita, que en sánscrito significa inmortalidad, no duda en aplicar un derecho de admisión un tanto discriminatorio ya que la entrada queda vetada a cuerpos con tatuajes, personas que no estén entre los 18 y los 60 años y cualquiera que pese 15 kilos más que el peso medio. A los comensales se les entrega “ropa interior de papel” para cubrirse las vergüenzas y se les está terminantemente prohibido tocar a otros clientes durante la cena. Según reza la web del restaurante los clientes son atendidos por camareros en tanga “con los cuerpos más bellos del mundo”.

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Foto vía The Amrita

El restaurante fue inaugurado en julio de año pasado con una cena y un espectáculo de danza que oscilaba entre los 112 y 560 dólares por persona. ¿Adivinad? Desconocida todavía la localización de local y a pesar de lo discriminatorio de su política de admisión, las entradas se agotaron in-me-dia-ta-men-te.

Bikini Beans Espresso, Estados Unidos

S&M, Pekín

En este edén para los entusiastas del BDSM sexo y gastronomía se fusionan en un mismo plato en el que todo rezuma fetichismo. Los camareros trabajan con esposas y visten delantales con pechos o testículos en 3D; hasta se pueden ver mujeres amordazadas (dibujadas, no reales) en las paredes del local. En lo que respecta al bebercio, las consumiciones se sirven en tazas que simulan falos o pechos y el picante menú sorprende al comensal con propuestas culinarias como “el cachondo” o “el mundo sensual”.

Bon appétit a todos.

¡A follar a follar que el mundo se va acabar!

Stealthing: la nueva tendencia de quitarse el condón durante el sexo

Querid@s,

El fin de semana pasado conocí a un apuesto (macabro, descubrí a posteriori) francés en un evento Couchsurfing en Chicago, ciudad imponente a la que acabo de mudarme de nuevo hasta nueva orden. Lo cierto es que el del país de la Marseillaise ostentaba una planta bárbara y le sobraba pinta de majo, educado, limpio/aseado. O eso creía yo. No voy a entretenerme en la historia de cómo llegamos hasta su alcoba porque el asunto no va de eso. Lo que quiero contaros es que una vez enredados y en un descanso del mete-saca, el muy tirano aprovechó un momento de despiste por mi parte para deslizar con sigilo el condón por su miembro viril hasta quedarse en bolas. Será… Menos mal que estuve atenta -yo ya no me fío ni de mi sombra, tal y como me aconseja mi madre prácticamente a diario- y le pillé con el condón en la mano. Y con toda la intención de no decir ni mu. Le dije más que a un perro y me fui e esa habitación envenedada como alma que lleva al diablo, no sin antes decirle que lo que había hecho es/podría ser punible y que recibiría noticias mías en algún momento. Ahí acabó la historia.

Esta inquietante tendencia, que nada tiene que ver con nuevas posturas o técnicas amatorias, tiene muy poco de sexy y se conoce como Stealthing.

Pues bien, resulta que esta maniobra no es sólo cosa del francesito, sino que se trata de una más que  incipiente tendencia de alcoba que amenaza con tornarse global. De ella habla alto y claro Alexandra Brodsky en un informe publicado en el Columbia Journal of Gender and Law. Para los entusiastas de los estudios, aquí lo tenéis. Entre otros argumentos la autora documenta en su informe que esa maligna “furtividad” cuando un hombre descapota su miembro viril durante el sexo con sigilo, en secreto y sin el consentimiento y conocimiento de la pareja se considera una forma de de agresión sexual y debería tratarse como tal.

Con este artículo la autora pretende proponer una nueva ley que facilite un vocabulario para que la gente se refiera a una experiencia, desgraciadamente demasiado habitual, a la que frecuentemente calificamos de mala experiencia sexual o mal sexo, cuando deberíamos decir violencia, según declaró Brodsky al Huffington Post.

El estudio arranca con Rebecca, una estudiante de doctorado que trabaja en un Call Center en el que se atiende a víctimas de violación. Rebecca se dio cuenta de que cada vez recibía más llamadas de mujeres que se encontraban con un caso de stealthing. La propia Rebecca había experimentado la misma situación con un ex novio. Al parecer “las historias suelen comenzar de la misma manera,” afirma Rebecca. “’No estoy convencida de que sea violación pero…’” Todas se sentían violadas pero “no tenían el vocabulario” para expresar lo que había ocurrido.

La práctica de “stealthing” no solo expone a las víctimas a embarazos no deseados o a enfermedades de transmisión sexual, sino que además provoca el mismo tipo de daño emocional y físico que otro tipo de abuso o acoso sexual con violencia. Una de las victimas que Brodsky entrevistó para el informe se refirió a lo ocurrido como de “cuasi-violación.” Otra víctima calificó lo sucedido de “flagrante violación de lo que habíamos acordado.”

Lo más perturbador de todo es que existen páginas encubiertas en las que hombres homosexuales y heterosexuales comentan y comparten sus hazañas sexuales animándose y aconsejándose sobre la práctica del stealthing ya que es el derecho de todo hombre esparcir su semilla. ¿Cómo? Por ejemplo, metiendo el preservativo en el congelador o haciéndole agujeros. En la web Experience Project un hombre que dice ser onesickmind (una mente enferma) escribe una guía completa sobre stealthing en la que fanfarronea y se jacta de haber hecho la misma jugada con tantas chicas que no puede ni contarlas.

Otro internauta sinvergüenza se suma a la causa y nos deja las siguientes perlas.

 

¿Cómo os quedáis?

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

El Griego: 3 posturas para el sexo anal

Querid@s,

Quiero poner mi granito de arena en el arte de la todavía desprestigiada sodomía, ese tipo de penetración que aunque en la antigua Grecia era el pan nuestro de cada día actualmente implica jugar con un orificio un tanto oscuro y opaco para much@s. Para otros hombres y mujeres heterosexuales, homosexuales o bisexuales el sexo anal ha dejado de ser un tabú y lo practican sin remilgos y con frecuencia para complacer al cuerpo por el callejón de atrás.

Dejemos a un lado el cine porno, porque sinceramente no hay quien se trague esas penetraciones sodomitas sin pizca de estimulación previa y la conveniente hidratación de los orificios pertinentes. Los actores y las actrices porno ya tienen mucho cayo en coitos recto anales, por lo que pueden penetrar/ser penetrados a lo bestia y sin padecer desgarros o sentir dolor alguno. No imitéis en casa todo lo que veáis en las pelis porno por favor, porque el resto de los mortales tenemos que tomarnos ciertos malabarismo y aspavientos sexuales con más calma y filosofía. Ya lo dice Luis Fonsi, pasito a pasito, suave suavecito para que todo vaya como la seda si buscamos una buena experiencia ano rectal.

Para los entendidos en estos menesteres sodomitas y para los fisgones a los que les pique la curiosidad tomad nota y memorizad estas 3 posturas con las que llegaréis al orgasmo.

Mantener las piernas como si fueras un tirachinas durante digamos 15 minutos no es tarea sencilla pero concentrarse en la postura y además sentir placer ya es otro nivel. Si estáis en baja forma siempre puede entretenerse uno con los prolegómenos en posturas más insípidas/ asequibles y adoptar la postura heroica para abandonarse al coito anal. Así la faena será más duradera.

Lo bueno de esta postura es que la estética sexual se eleva a cotas sublimes, multiplicando la libido de los amantes. Además permite que tanto el sexo masculino como el femenino queden al alcance de la mano o de los vibradores para una placentera estimulación. Si la postura se os hace demasiado cuesta arriba existe una versión menos exigente en la que el que hace de animador o animadora se sienta sobre una mesa y el penetrador penetra de pie.

A follar a follar que el mundo se va a acabar

La Canción de Nora, mi #UnoAlMes para abril

Querid@s,

Mi lectura recomendada para este mes es La Canción de Nora.

En el mundo del porno femenino el nombre de Erika Lust de boca en boca deambula. Esta sueca de armas tomar además de dirigir cine porno, también se atreve con el arte de la pluma. Entres sus obras, La Canción de Nora. Cuenta la historia de una joven sueca apasionada del cine que, a los 23 años, llega a Barcelona con el sueño de rodar su primera película. Paralelamente a las peripecias cinematográficas protagonizadas por Nora de una manera un tanto autobiográfica, la autora mezcla varias historias cruzadas de amor y amistad. De vez en cuando hay alguna escena de sexo, claro está.

Además de luchar por buscar su sitio, a Nora se le complica la vida cuando aparecen dos hombres: Xavier y Matías. ¿Dos Hombres con un mismo destino?¿Lucha de Gigantes? Xavier, sexy, pijo, sofisticado, triunfador, pretencioso y pedante versus Matías, argentino, atractivo, misterioso, soñador y bohemio. Haced vuestras apuestas y que gane el mejor. Esperemos que Nora elija bien, pues apostar por la persona equivocada puede complicarnos la vida de mala manera.

Espero que con estas lecturas recomendadas enriquezcáis vuestros conocimientos sexuales, miméis con humor y colméis de deseo vuestra mente para ejercitarla, no vaya a ser que nos pase como a ese cinéfilo empedernido que en algún momento de amnesia, seguro selectiva, confesó que Existen dos cosas muy importantes en el mundo: una es el sexo, de la otra no me acuerdo ;), Woody Allen.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

¿Por qué no me la follé?

Querid@s,

Estos días ando leyendo Patria, de Fernando Aramburu. Para los que no estén familiarizados con la novela, describe la realidad, tal y como era, durante la época de plomo de la banda terrorista ETA en Euskadi. No pienso hablar de política, ni loca. Para no alejarme de mis objetivos, mis ojos leían ansiosos y en busca y captura de pasajes erótico festivos o alguna escenita de talante lujurioso y calentón. Ya os advierto que no abundan, pero una en concreto me llamó la atención y me trajo de improviso recuerdos que creía olvidados.

Ahí va. Ahí va, aviso de nuevo. Por si preferís ahorraros el momento spoiler.

Por eso, cuando en la penumbra roja del pub, de buenas a primeras ella le planta la mano en la bragueta, Xabier no capta el sentido de la jugada. Piensa en una broma, en una travesura para la que no halla explicación. Y mira como en sueños el resto de la telaraña y se ve besado con fuerza por quien el considera punto menos que un miembro de su parentela. La lengua ansiosa de Arantxa busca la suya quieta. El está como paralizado de asombro, también de un terror creciente, al comprender que aquella fusión de labios dura más de la cuenta y parece que va en serio, y algún familiar, algún conocido, sus propios amigos, Nerea, que está al fondo del local, podrían en un momento dado volver la mirada hacia ellos. Arantxa, sudor y perfume, aprieta el cuerpo contra el costado de Xabier. Le dice al oído guau, estoy mojadísima, y le pregunta si no le apetece ir con ella a un sitio donde nadie los vea. Para Xabier, hoy todavía, una proposición incestuosa.

Ahora, en su despacho, le entra la risa. Mira que desperdiciar semejante oportunidad. La chavala ofrecida, la chavala deseosa y dispuesta. No, es que Pamplona, la Obra. Le daba corte, no se atrevía, se guiaba en el retiro de su cuarto de estudiante por leyes onanistas que conducen igualmente a la polución, pero sin el engorro de las relaciones de pareja…¿Por qué no me la follé? Respuesta: porque eras/eres un gi-li-po-llas.

Ocho apellidos vascos

Del hombre vasco se rumorea de todo. Pero sobre todo que es parco. En palabras, y en sentimientos. Desde tiempos inmemoriales, el carácter vasco se ha visto forjado por el frío, la lluvia y una abrupta naturaleza. Estas condiciones adversas convierten al vascuence en un hueso duro de roer. Han desarrollado por eso una fuerte musculatura (en general) y un corazón de piedra de complejo acceso. La orografía y el clima del País Vasco invitan a la cerrazón, de ahí que vascos y vascas sean más cerrados. Aun así, hay cosas que no se explican, como que este hombre no se lanzara al jolgorio con una chica que le gusta y le propone tema. El mismo, años después, se cuestiona el porqué de su atontamiento.

¿Por que creéis que no se la follo? Porque gustarle la chica le gustaba.

A follar a follar que le mundo se va a acabar.

Día Internacional del Beso

Querid@s,

Hoy es el Día Internacional del Beso. Confío en que lo celebraréis como toca. Con besos, de qué otra manera si no. Cada 13 de abril se festeja este día dedicado al beso, cuya celebración popular tiene su origen en un concurso de récords que tuvo lugar en Pattaya, Tailandia, en 2013. En aquella romanticona competición se  iba en busca del beso más largo del mundo. Y el record fue a parar al matrimonio tailandés formado por  Ekkachai y Laksana Tiranarat, una pareja que mantuvo sus labios unidos durante 58 horas, 35 minutos y 58 segundos. Toma ya.

Sabéis que compartimos unos 80 millones de bacterias durante un apasionado beso de 10 segundos, según una investigación holandesa. Bienvenidas las bacterias, qué diablos. Sarna con gusta no pica.

Beneficios de besuquearse

Entre otras múltiples cualidades beneficiosas para nuestra existencia, dar un ósculo a nuestra pareja alarga la vida 5 años, nos hace tener menos accidentes de coche y hasta ganar más dinero. Pero no sólo son estos los privilegios de besarse porque un buen besuqueo ayuda a combatir el estrés, la depresión, a liberar oxitocina y producir endorfinas.

La adrenalina es otra hormona que hace su aparición estelar mientras comemos morro y hace que nuestro ritmo cardíaco se acelera y puede hacernos hasta sudar. Otro componente del cóctel hormonal que supone el ósculo es el cortisol, conocido como la hormona del estrés, ya que hace que se reduzca la inquietud.

Bésame, bésame mucho

Cuando nos besamos…los vasos sanguíneos se dilatan, la respiración se profundiza, las mejillas se nos enrojecen y nuestro pulso se acelera. De esta forma, nuestros cuerpos comienzan a preparase para otro tipo de experiencias.

Besar es humano y divino. Es cosa de reyes, herederos, mendigos, parientes, artistas y no tan artistas. Los besos, tanto en el amor como en el sexo, son una cosa obligatoria sin la que no deberíamos vivir. Y no hablo de esos besos cualquiera, que vienen de cualquiera. Hablo de esos besos épicos, eternos, de película. No abundan, pero los hay, y a veces ocurre, que tras besar a cientos de ranas…

Besos históricos

Aunque lo largo del tiempo ha habido besos que han hecho historia. Como el beso robado de Times Square que representa el fin de la II Guerra Mundial. Aquel supuestamente robado beso -se rumorea que pudo no ser tan natural como parece-, protagonizado por Greta Zimmer Friedman, una asistente dental y un marinero, fue portada de la revista Life. Aquí la tenéis para vuestro deleite.

O el beso entre el líder de la República Democrática Alemana (RDA), Erich Honecker y el soviético, Leonid Brezhnev quienes contra todo pronóstico celebraron así el trigésimo aniversario de la RDA.

Y para mí, uno de los mejoes besos del cine, el de Cary Grant e Ingrid Bergman en la película de ‘Encadenados’ (1946).

Feliz Día Intetnacional del Beso.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

¿En qué pensamos cuando nos masturbamos?

Querid@s,

-¡Tremenda paja me hice ayer pensando en ti mami!decía el whatsapp que hace unos días me envió Toni, mi amiguito cubano.

¡Qué cosas tan bonitas me dice mi negro! Este último mes que llevo viviendo de nuevo en casa con mi santa madre, desgraciadamente no he podido masturbarme todo lo que me pide el cuerpo y hubiera querido. Me falta intimidad, que para esto de la masturbación es bastante necesario. Menos mal que de vez en cuando me voy de picos pardos y solucionado.

A veces, cuando me da por ahí, soy bastante escandalosa, tanto cuando me masturbo como cuando hago el amor. Tampoco me pongo a dar alaridos cual enajenada, pero me gusta hacer ruido, esa es la verdad. Cada vez que ahí, entre mis piernas, siento que un intenso orgasmo está a punto de catapultarme hacia ese lugar del que nunca quiero volver, no puedo evitar alzar la voz y poner el grito en el cielo.

Me gusta la bañera. Confieso que mi lugar preferido para tocarme es la bañera, además de la cama.

Escena submarina de la película Átame

¿En qué pensamos cuando nos masturbamos?

Como es lógico, todos pensamos casi siempre en cochinadas, en gente y situaciones que nos ponen cachondos y nos excitan. Pero, ¿qué situaciones os ponen especialmente burros y burras? ¿Quiénes son esos que hacen que os masturbéis en secreto y en su honor? Hay quienes se tocan pensando en estrellas del porno, en las celebridades, en la vecina, en un desconocido con el que se han cruzado miradas en la calle, en un amigo, en los ex y las ex, en la pareja o incluso en los amigos o las amigas de la pareja. O en esas chicas tan guapas de los posters; ponen música de baño y a darle a la manita.

En un estudio publicado Journal of Sexual Medicine, los participantes indicaron la frecuencia con la que fantaseaban con determinadas situaciones sexuales. Y este es el resultado:

10% fantasean con travestirse
64% ser masturbados por un amigo o amiga
48% ser tocado por una persona desconocida en un espacio público, como por ejemplo el metro
10% fantasean con la lluvia dorada
9% con orinar sobre su pareja
16% con mirar a dos hombres mientras hacen el amor
60% con eyacular sobre su pareja
30% con ser forzado a mantener relaciones sexuales
28% con utilizar un objeto no sexual como complemento erótico
52% mantener relaciones con una mujer de “pechos muy pequeños”

¿Cómo os quedáis? ¿De piedra no? A mí también me sorprende, porque yo como mucho, fantaseo que me acuesto con alguien que me chifla (o varios alguien) y echo un polvo fantástico, pero poco más.

Cuando me masturbo, casi siempre imagino que no soy yo la que me estoy tocando. Fantaseo que son otras manos las que me tocan y pienso en alguien, normalmente del sexo contrario. Me lo monto con un amigo con el que no he tenido nada pero ya me gustaría y que se ha echado novia formal, otras veces pienso en el ligue de turno y otras en un antiguo novio. Recuerdo cuando salíamos y las sábanas olían a él. Cada vez que se quedaba a dormir en casa, lo primero que hacía al regresar del trabajo era masturbarme entre las sábanas que todavía olían a él. Aún hoy en algún lugar entre mi nariz y el cerebro, mi mente sigue conservando el recuerdo de su olor y de nuestros polvos. Muchas noches sólo ese recuerdo me da para volar.

Cisne Negro

En ocasiones ocupan mi mente calenturienta mis amores platónicos de toda la vida, esos chicos que siempre me han gustado, o los que me gustan desde hace poco, y me imagino que me lo monto en plan salvaje en sitios diversos, como en el penthouse de un rascacielos con un ventanal descomunal con vistas a Central Park o en la barra de algún garitazo. A veces pienso que el padre de mis hijos me empotra salvaje y brutalmente contra un enorme espejo en algún baño de lujo y otras que ese chico de Tinder que me gusta más de lo que reconozco me hace un cunnilingus glorioso.

Cuando me masturbo me vienen a la cabeza esos hombres que mojan mis bragas sólo de pensar en ellos y despiertan la leona que hay en mí. Y otras veces cuando me masturbo me monto una película erótico festiva que me vuelvo loca.

Me imagino haciéndolo sobre la mesa del director de la empresa, me emborracho con vino en una bacanal y participo en una orgía, pruebo algo de droga y follo toda la noche, hago el amor con dos hermanos gemelos, me rasuran como a Francesa Neri en ‘Las edades de Lulú’, un amo me hace sumisa, me esposa, me venda los ojos y me atiza con una fusta que no duele demasiado, un joven artista, extranjero y bohemio, me pinta desnuda, le propongo sexo a un apuesto desconocido y me dice que sí, lo hago en un escenario con música en directo y miles de espectadores me miran, hasta practico felaciones a un grupo de hombres uniformados

¿Y vosotros? ¿En quién pensáis mientras os masturbáis?

No olvidéis que alguien, en algún momento, en algún lugar, se masturba pensando en ti.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

¿Con cuántas parejas sexuales os habéis acostado?

Querid@s,

La otra noche en una cena mano a mano con una de mis mejores amigas recordábamos viejos y mejores tiempos, los del colegio. Me contaba que ese chico que tantísimo me gustaba se había casado con una chica de un curso inferior. La verdad es que era la chica más bonita del colegio, esa con la que todos quieren casarse y tener preciosos hijos. Y hablamos de las primeras veces, de las segundas, de las últimas, de aquellas parejas sexuales que bien podríamos habernos ahorrado, y por supuesto, de cuán promiscuas éramos o seguimos siendo.

– ¿Peporra, tú con cuantos te has acostado?- me soltó a bocajarro.

– Pues con menos que tú segurole contesté.

– Va, vamos a hacer una lista. Empieza tú.

Comenzamos a redactar la lista folladora y cuando terminé me dijo -Vaya, estás hecha una perrilla Pepita. ¡Seguro que te has dejado unos cuantos! Probablemente porque soy de letras y esto de los números no son mi fuerte. Además, como podréis comprender, no llevo una libreta en la que anotar el número correspondiente tras cada polvo. A ojo de buen cubero, en mi caso calculo unas 40 parejas sexuales. Y ahora sí, bienvenida esa ola criticona alegando que son demasiadas, como buena puta que debe de ser. Y es que el machismo sigue pesando en nuestra sociedad, porque mientras que un hombre con un número alto de parejas sexuales es un héroe, un donjuán, un machote, las mujeres son juzgadas con mayor dureza como prostitutas, frescas, mujeres sin dignidad y si sobrepasan los límites que cada cual estima, hasta recontraputas. Que cada uno piense y diga lo que quiera, gracias a Dios en este país todavía hay libertad de expresión, aunque en ocasiones quienes hablen sean vocees machistas, las más frágiles de la humanidad.

Recuerdo que cuando daba mis primeros pasos en mi vida sexual, de pronto me sorprendí a mí misma contando la cantidad de chicos con los que había compartido mi intimidad. Aquellas experiencias primerizas nunca incluyeron sexo con penetración, más bien podían calificarse como investigaciones corporales en ambas direcciones. Noches de sexo sin penetración con desconocidos en un hotel, masturbaciones en portales ajenos, manoseos en los baños de grandes almacenes. Incluso recuerdo como en aquel último verano de mi adolescencia me escapaba de la mano de mi amor de verano para meternos mano como locos donde nadie nos viera. Debo reconocer que tardé en despedirme de mi atesorada virginidad porque eso de que me desvirgaran me aterraba en todos los sentidos. Una cosa eran los besitos, los tocamientos, los chupetones, el petting o las masturbaciones, y otra muy distinta era que me desvirgaran.

Diario de una ninfómana

Eso de que me penetraran y el asunto de follar con uno que no fuera él me parecía too much para el body. También tuvo su parcela culposa que mi sexualidad estuvo demasiado tiempo adormecida, engañada y cohibida por la moral y los mandamientos religiosos, políticos y socioeconómicos en los que me domesticó mi familia. Sin éxito alguno, convendréis. Por aquel entonces yo todavía me creía esos cuentos de princesas en los que todo terminaba a las mil maravillas cuando mi príncipe aparecía de entre la espesa bruma de un frondoso bosque inventado cabalgando un precioso corcel negro y me salvaba del mundo.

Eso sí, una vez perdí mi virginidad con mi primer novio – sin derramar una gota de sangre- y probé lo que era bueno, se me pasó la tontería y la sexualidad la vivo de una forma más plena.

¿Y vosotros? Hablad por esa boquita si gustáis.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

Otras 6 cosas extrañas que hacemos las mujeres cuando nos gusta un hombre

Querid@s,

Hace unos meses comentamos algunos actos un tanto raritos que perpetramos las féminas cuando alguno nos hace tilín. A aquella lista vengo a sumar ahora unas cuantas locuras más.

1. Mandas tus conversaciones con él a tus amigas

Esto ya es pasarse de la raya, amiga. Los amigos son como tener un as bajo la manga, deja de torturar a tus amistades con tu pequeña telenovela. A ninguna de tus amigas le interesa tus conversaciones con ese chico, te lo aseguro. No insistas, gracias.

2. Te conviertes en una especie de espía a lo Matahari

Vas a los lugares que normalmente frecuenta, te paseas por su barrio y siempre tienes preparada esa frase resorte que te salvará el pellejo cuando por fin se cumpla la profecía y te lo encuentres de morros. “¿Pero qué casualidad no? ¡Yo pasaba por aquí!”. Jaja, tendrás valor.

3. Pasarte de la raya y acosarle.

4. Te pillas un cabreo monumental y sientes celos

Si tienes mala pata de presenciar al que te mola hablando con una que sabes que no es amiga, ni prima, ni conocida, te dices a ti misma o preguntas a quien te pille más cerca ¿Quién es esa chica? De repente te invade esa imagen de él comiéndose el morro con esa chica, y ese monstruo viene a verte. Ese monstruo de los celos se apodera de ti. Entonces sientes como si alguien te clavara en el pecho un arma blanca, cualquiera vale, y no contento con haber metido el dedo en la llaga, gira un par de veces para asegurarse de que se te desgarra tu corazoncito. No lloras porque tienes dignidad, orgullo y un par de ovarios que están precisamente para estos momentos, pero sientes unos enormes deseos de abofetearlo, cagarte en él y meterte en la cama, llorar y dormir hasta el próximo siglo.

5. Roces casuales

Buscamos la forma de estar lo más cerca de él, pero siempre creyendo que no se nos nota. Qué ingenuidad, ¡si se nos ve a la legua! Y así como que no quiere la cosa, le tocamos el brazo, ese con el que desearíamos que nos abrazara, o la mano, esa con la que nos gustaría que nos tocara, o el paquete, ese con el que desearíamos que nos empotrara.

6. Antes de dormir imaginas cómo sería ser su novia

Si este es el pensamiento con el que te vas a dormir cada noche, estás rematadamente perdida. Yo no perdería más tiempo con estas mil y una chorrada y pasaría a la acción. Amiga, el toro hay que cogerlo por los cuernos y con la cabeza muy alta. Dile lo que sientes, y si te da calabazas, a otra cosa mariposa. Pero por favor que no se te vaya la olla, por favor que no se te vaya. Recuerda que no ser amado es una simple desventura, la auténtica desgracia es no saber amar. Lo dijo Albert Camus, por si no lo sabíais.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

¿Por qué la gente se casa? 11 razones para dar el sí quiero

Querid@s,

Yo os declaro marido y mujer. Casarse está bien, pero no casarse también. Yo no tengo ni pajolera idea de si algún día me casaré o no, tampoco me quita el sueño. Lo que sí sé a ciencia cierta es, que si me caso, únicamente lo haré por amor. Y por la fiesta, por supuesto. A mí las bodas me chiflan, soy muy fan. Si  no fuera porque el trabajo acabaría siempre interponiéndose en mis preciados fines de semana, me convertiría en wedding planner.

La soltería es un estado cada vez más común, pues actualmente las personas se casan cada vez más tarde y hay quienes eligen permanecer solteros. Esta elección bien puede desconcertar y hasta desconsolar a los padres que desean bodorrios por todo lo alto y nietos, y no se resignan a que sus hijos escojan un estilo de vida diferente.

Como soltera que soy me pregunto cuáles son las razones de la gente que se casa para dar el “sí quiero”.

1. ¿Porque que él o ella le obliga? Creo que en este caso son ellas las que fuerzan más la situación. A más de un amigo he odio confesar aquello de Yo no me quiero casar, lo hago por ella y no quiero perderla.

2. ¿Porque no se atreven a decir que no? Sobre todo ellos.

3. ¿Porque se quieren? ¿Porque se quieren y quieren celebrarlo? Los dos tortolitos están absolutamente in love.

4. ¿Por la fiesta? ¿Por los regalos? Yo creo que más ellos por el fiestón y ellas por los presentes.

5. ¿Por costumbre? ¿Por  no estar sol@? Los dos.

6. ¿Por inercia? Ambos sexos por igual.

7. ¿Porque quieren ser el centro de atención aunque sea por un día? Sobre todo ellas.

8.¿Porque sus amig@s se han casado y ell@s no van a ser menos? Yo creo que son más ellas que ellos.

9. ¿Por vestirse de blanco aunque no sean vírgenes? Ellas, sin duda. No lo digo por lo de vírgenes, sino por lo de vestirse de blanco.

10.¿Porque en verdad no saben lo que están haciendo y ya que están, de perdidos al río? Los dos, aunque me da a mí que ellos suelen pensarlo menos que ellas.

11. ¿Porque la persona a la que amas se ha casado con alguien que no eres tú? Creo que los dos también.

¿Se os ocurren más razones? Creo que las hay para aburrir.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.