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Historias de amor, sexo y otros delirios

Dirty talking: guía sobre cómo hablar sucio en la cama

Querid@s,

Oh sí sí, no pares sigue sigue, más rápido, mmm qué rico, ¿todo eso es para mí? qué grande la tienes… No es más que un breve muestrario del dirty talking, o lo que  es lo mismo, decir guarradas en la cama. Es maravilloso, estimulante, y una de las opciones alternativas (o complementarias) al omnipresente mete-saca. Unos susurros picantones al oído, que nos dediquen el mejor lenguaje obsceno en francés, en catalán o en un idioma desconocido, qué más da. El dirty talking nos pone malos, malísimos, malérrimos, y si viene acompañado de un chupetón o un mordisco con premeditación y alevosía en el lóbulo, mejor que mejor. Alguien sugirió alguna vez que “la mejor forma de llegar a los ovarios es por la trompa de Eustaquio”.

La mayoría de la gente no es consciente de que el cerebro es el órgano sexual más poderoso que la naturaleza nos ha brindado. Decir o escuchar palabras dotadas de una fuerte carga erótica estimula la transmisión de dopamina, que como sabéis juega un gran rol en la excitación sexual. Cuando hablamos, respiramos fuerte, jadeamos o gemimos, estamos acariciando el cerebro de nuestro amante y encendiendo el interruptor de su imaginación. El lenguaje soez y obsceno en la cama es uno de esos ingredientes afrodisíacos que aumenta el placer un potosí, así que decirle lo que te dejarías hacer por sus manos, por su boca, lo que tú le harías, con o sin su permiso, es una excelente manera de darle al ON.

Decid dirty things, sed un poco guarrillos. Sed insolentes y utilizad vuestra genialidad verbal para encender al otro.

Hombres vs mujeres

A los hombres les encanta la comunicación erótica y todos son unos guarros en la cama, al menos esto es lo que me confesó el otro día entre copas uno de ellos. Decirle gorrinadas y cositas calientes a vuestro hombre incrementará su ego, y eso es bueno para él, para los dos. Se sentirá deseado, pletórico, pleno y tú también. Confiésale lo muchísimo que te gusta como te toca, el sabor de su piel, el tacto de sus manos, que te enciendes con su cuerpo rozando el tuyo, su pene atravesándote, dile cuánto te enloquece su olor. Otro amigo me confiesa ahora mismo mientras hablamos por Facebook que esto del lenguaje obsceno a la hora de follar es una cuestión psicológica que denota perturbaciones mentales severas por parte de los que lo practican.  Al menos eso creo yo. A mí me pone mogollón.

Por el contrario, la mayoría de mujeres no se siente cómoda con el dirty talking. Os confieso que a mí me incomoda con un desconocido que de buenas a primeras me suelta la primera guarrada que se le pasa por la cabeza, pero cuando ando cachonda y hay confianza me pone de lo lindo que me dediquen palabras incendiarias. Cuando conoces un poquito más al otro, yo prefiero que el hombre me folle (unas veces duro, otras vainilla) y me hable sucio. Creo que a nosotras no nos pone tanto el lenguaje soez porque nos sentimos como putarrangueras en manos de clientes que ni nos aman ni nos desean, o quizá porque creemos erróneamente que al permitir y ser destinatarias de ese lenguaje sucio, ese hombre no nos respeta. Por eso las féminas preferimos hacer mutis por el foro durante el acto y gritar, gemir o jadear – que tampoco está mal, a ver si va a parecer que se están follando a una muerta-. Creo que deberíamos hacer oídos sordos a estos convencionalismos y dejarnos seducir por esas beldades indecentes que él (o ella) tenga a bien decirnos.

Hombres y mujeres, seducíos con la voz, ruborizaos a través de la fuerza de la palabra.

Arrancamos

Está claro que cada pareja tiene sus preferencias sexuales y es posible que el dirty talking no funcione para todas ellas. Puede que el arte de hablar sucio no sea lo vuestro, pero personalmente os animo a que lo probéis. Si no os gusta, pues a otra cosa mariposa, pero que no os lo tengan que contar. Si sois novatos en incursiones de este tipo, empezad con algo no demasiado subido de tono. Un precalentamiento del tipo “Llevo todo el día pensando en ti ” o “¿Qué quieres que te haga?” es una buena forma de dar vuestros primeros pasos en el dirty talking.

Eso sí, una advertencia. Todos podemos decir cosas en la cama, pero en la cama no se puede decir cualquier cosa. No way José. Si estamos follando, demasiado piropo cansa, demasiada palabra abruma y pasarse de la raya puede dejar el ambiente helado. Algunas palabras lanzadas desde la más ferviente pasión pueden ser recibidas como patanes insultos o intolerables faltas de respeto. Si la pareja no está en la misma onda, un ¿a que te gusta zorrra? es un ejemplo que me viene como anillo al dedo para explicar como una loca noche de sexo puede acabar en tragedia griega. Así que antes de hablar sucio, hablad.

 

Top ten guarradas

Esto del dirty talking es como todo; para gustos los colores. Cualquier opción puede ser válida y extremadamente excitante. Si este vocabulario indecoroso y no apto para delicados lo acompañamos con gemidos, jadeos o el sonido de nuestra agitada respiración, lograremos acelerar el frenesí de nuestra pareja. Aunque se llame dirty talking, no necesariamente han de ser todo palabras obscenas, ni mucho menos. Se trata de deshinibirse en la intimidad de esas cuatro paredes y de eliminar cualquier tabú que pueda haber entre los dos.

Frases como un encantador “quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos” o un codicioso “dame lo mío y lo de mi prima” son suficientes para entenderse y ponerse a andar juntos y revueltos hacia los placeres del dirty talking. Pero para conocer los top ten, tomad buena nota:

 Estoy (muy, súper, mega según el grado de acaloramiento que se lleve encima) cachond@/mojad@/caliente/perra/verrac@: Esta frase es estándar, tanto si se es novato como si sois el Marqués de Sade del dirty talking, y siempre, siempre, siempre funciona.

 Me encanta que me (beses, chupes, toques, acaricies, beses, comas) mi (lugar del cuerpo a la que se ha de prestar especial atención como genitales, pezones, piernas, culo, ombligo, pechito, etc.): Ideal para crear intimidad y que el ambiente vaya in crescendo.

• Insultos: Las palabras malsonantes del tipo perra, zorra, cerdito, cabrón, hijo de puta son bienvenidas, pero a la vez puede ser sumamente peligrosas, más que nada porque pueden cortar el buen rollito y joder el momento, en el peor de los casos para siempre. Permitidme por ello que os sugiera que negociéis estos términos previamente a la sesión. Como soltéis un perra cuando no toca podéis cagarla, pero bien. Dar por hecho ciertas cosas, también.

• El tono de voz y el cómo se dicen las cosas es altamente importante y la voz ha de modularse según la ocasión. No podemos ordenarle al otro “arráncame las bragas y cómeme entera” como quien llama a Movistar. Un poquito de actitud, por favor.

• Oh pon-aquí-su-nombre, oh, Cómo me pones pon-aquí-su-nombre, cómo me pones: Muy básico pero no falla.

• Que parte del dirty talking gire en torno a echarse unos jajas mola, pero no nos pasemos de graciosos que esto no es el festival del humor. Aquí hemos venido a follar.

 Me encanta tu pon-aquí-lo-que-te-encanta-del-otro: Hacer cumplidos acerca de su cuerpo o desempeño será excitante. Es de buena educación y saber estar reconocer las bondades y el buen hacer del otro.

Decir guarradas no es igual a narrar lo que va aconteciendo. Lo siento, pero tampoco es el momento para marcarse un monólogo sexual.

•Para calentarles a ellos: La tienes tan (dura, grande, colosal). Halagar su pene diciendo lo grande o lo duro que es (casi) siempre es un éxito garantizado.

 Y el básico hazmelo/fóllame (duro, fuerte, pero ya, ahora mismo) de toda la vida: Vale para todos los sexos y apenas salgan estas palabras por la boca, daos todos por follados.

En definitiva se trata de hablar sinceramente sobre lo que siente de verdad. Si nos inventamos y decimos guarradas por decir probablemente en lugar de caldear el ambiente lo que haremos es el ridículo. Eso sí, no os cortéis y expresad vuestros deseos con todo lujo de detalles. Si quieres que te ponga a cuatro patas, díselo. Si lo que te apetece es que te enseñe el culo, házselo saber. Si te vuelve loca que te lama los pezones o te coma las tetas, coméntale sin pudor. O que ella se quite las bragas, se toque y se corra para ti. Hablad por esa boquita.

Un poco de dirty talking y que se corra la voz.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

He visto ‘Cincuenta sombras más oscuras’ y me he reído de lo lindo

Querid@s,

Ayer fui a ver Cincuenta sombras más oscuras con mis hermanas y vaya si me reí. Yo y el resto del cine. Cincuenta sombras de Grey defraudó a Hollywood, a la crítica y hasta al público. Cincuenta sombras más oscuras lo vuelve a hacer, incluso más que la primera entrega, esa que encendió las salas de cine de todo el planeta con excelentes resultados: 571 millones de dólares de recaudación total, casi quince veces más de lo que costó. ¿Pues habrá que hacer una segunda no? De modo que Universal también decidió adaptar a la gran pantalla la segunda novela erótica de E.L. James. Cincuenta sombras más oscuras ataca justo cuando se acerca San Valentín. Qué casualidad.

Esta segunda entrega de la saga de las sombras tampoco se libra de paupérrimos diálogos y escenas tremendamente ridículas. Eso sí, te ríes de lo lindo. Si dudabais que la segunda pudiera ser todavía peor que la primera, estáis muy equivocados. Es todavía peor, aún más lamentable.

Vayamos por partes.

Anastasia, con su rostro de hastío perenne, desde el minuto 1 del filme, da muchísima pereza. Tan cansina ella, se asemeja a un fantasma que vaga sin rumbo por la ciudad hasta que se re encuentra con su ex en la exposición de fotografía de su amigo José (que lo tiene loco), en la que por cierto hay media docena de retrasos de Anastasia. Todos vendidos. No hay que ser muy avispado para saber que ha sido Gray quien los ha comprado todos. Será per diners. Tal y como le confiesa a la chica, se hace con todos ellos porque “No quiero otro te coma con la mirada. “

Tras su fortuito encuentro redefinen las cláusulas del contrato. De mutuo acuerdo deciden que esta vez no hay normas, ni mentiras. Christian, que reaparece a lo barbudo y bastante desmejorado por cierto, continúa con su loca obsesión de controlarla a ella, creyendo que es de su propiedad. Para variar, a ella se le hace el chichi Coca Cola con el solo roce del cuerpo su amado. En cuanto Christian la toca, flipa en colores y se pone a suspirar y jadear como una loca, como si le hubieran dado alguna droga de esas cachondas. O esta chica es muy caliente o finge como una bellaca.

Ah, esto es muy bueno. Todos sabemos que Christian, que fue testigo ocular de la muerte de su madre adicta al crack cuando era un criajo de 4 años, tiene el pecho lleno que quemaduras que alguien le hizo. Después de tanto follar a lo vainilla y en plan brutote como le pone a Christian, Anastasia, toda sorprendida, le pregunta ¿Eso son quemaduras? ¿Anastasia, reina mora, de qué árbol te has caído?

Más porno para mamás

Como se decía de la primera, esta es una historia de porno para mamás. Vayamos con las escenas de sexo, que es lo que os interesa a todos, calentorros. En cuanto a lujuriosas escenas sexuales, nada de nada. Las escenas de sexo están más o menos coreografiadas, pero no se ve demasiado tema explícito. Personalmente me falta sexo, más escenas tórridas he visto en Física y Química. Esta vez, por no verse, ni siquiera se vislumbra el miembro de Christian Gray, una pena. A ver si en la tercera entrega podemos vérselo.

La única escena que me pone es la del ascensor. Él la masturba sin bragas en un ascensor lleno de gente, mientras le dice que no se corra. Resulta que ella no lleva bragas, porque mientras cenaban en un restaurante de lo más elegante, él le pide a ella que se las quite. Y ya sabemos que ella, si Gray le dice ven, lo deja todo. Solo le faltó olerlas.

Los regalitos de él a ella

El millonetis (y pesado, porque es que es muy pesado) vuelve a regalarle a Anastasia un PC de los caros. ¿Pero si ya le habías regalado tecnología punta en la primera? Qué poco original. Pero claro, así él la vuelve a tener controladita en todo momento (en la tercera le instalará un chip intravenoso) y ella ya no tiene excusa para no mandarle mensajitos a su amado e informarle de hasta cuando va a cagar.

De verdad, ¿es que no nos damos cuenta? Christian Gray es un maltratador y no precisamente porque le dé azotes. Si no fuera porque él está buenísimo, viste elegante y es multimillonario, le veríamos como un depravado y le denunciaríamos.

¿Qué hay de nuevo?

No quiero ser una spoiler, pero lo voy a ser. Así que, si no queréis descubrir antes de tiempo los misterios de este peliculón estelar, dejad de leer. Deteneos.

  • En la segunda parte de la adaptación cinematográfica de la historia de amor, sexo y sado de E.L. James, a Jamie Dornan y Dakota Johnson se suman esta vez Luke Grimes (Elliot Grey) y Kim Basinger (Elena Lincoln). Elliot Grey encarna al jefe de Anastasia. Al principio mola, pero enseguida se le ve el plumero de malo de la película que está como un cencerro y que se quiere beneficiar a Anastasia de muy malas maneras. Por su parte, la Basinger, que se ha pasado con el botox o lo que sea que se haya inyectado, interpreta muy malamente a la pérfida y malvada ex ama de Gray, la Sra. Robinson, esa que solo le enseñó a follar. Ay Mrs. Robinson, quién te ha visto y quién te ve.

  • Para más INRI, aparece de las sombras del pasado una ex sumisa zumbada y desequilibrada que quiere cargarse a Anastasia porque ella duerme con Amo. Pero Gray, con sus dotes de amo sadomasoquista, logra calmarla y salva a Anastasia.
  • Él por fin se deja tocar: Al principio, con ayuda del maestro, Anastasia le dibuja con un pintalabios un mapa de ruta en su lindo pechito, marcando los límites de hasta donde está autorizada a tocarle. Pero luego Gray, temeroso de que ella le abandone, se entrega por completo a Anastasia y le dice que puede tocarle enterito. Qué envidia, nena.  Te vas a poner morada.

  • Ella pide mambo: La chica se va soltando la melena y le pide mambo a Christian. Que si dame unos azotes, que si llévame a la habitación roja… Parecía tonta la Anastasia.
  • Además de helicóptero, nos enteramos también de que tiene una casa en Aspen, un pisazo en Nueva York y un velerito. Lo normal, vamos.
  • Gray casi la palma: Normal, es que con esa manía suya de volar a todas partes con el helicóptero que en una de esas se adentra en la frondosidad del bosque y en algún momento se le quema un motor. Pero él es Christian, y se salva de una muerte segura.

Dicho esto, si lo que queréis es reíros, con o de la película (qué más da), ver Cincuenta sombras más oscuras es definitivamente un buen plan. La verdad es que me reí mucho. De Christian Gray, de Anastasia, de prácticamente todo el reparto y cada escena, cada frasecita que me entraba la risa floja, de los comentarios desternillantes de las chicas de la fila de atrás. Pero sobre todo con un señor de unas 70 primaveras que estaba sentado a mi lado. Fue al cine para darle gusto a su mujer y no se enteraba de la película. Pero esto es una película de sexo decía. Y cuando Anastasia toda ingenua le preguntaba a Gray ¿Dónde me llevas?, el hombre, pasmado, murmuraba…¿Dónde te va a llevar hija?…Al huerto.

Mala es un rato, pero las risas están aseguradas. ¿No pensaríais que la película va en serio?

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

El diván de Efrén: Reflexiones sobre las relaciones y la búsqueda del amor

Querid@s,

Hoy doy voz a mi amigo Efrén. Le apasiona reflexionar sobre las relaciones y la búsqueda del amor, y quiere compartirlo con vosotros.

Tengo 30 años, no tengo novia y soy feliz. Parece que esta afirmación es contradictoria, los dictámenes de la sociedad rezan que si tienes X años y no tienes novia o no estas casado eres un fracasado.

Señores, pensamos que lo peor es acabar solo, pero no, lo peor es estar con alguien que te hace sentir solo!!!
Ves a todo el mundo aparentemente tan feliz de la mano, pero de esos ¿Cuantos están verdaderamente enamorados? ¿Un 5 un 10%? La gente está por estar, porque no pueden estar con alguien mejor o porque no saben estar solos y me da mucha pena sinceramente. El típico síndrome de la chica liana, que salta de novio en novio y no sabe estar sola. Es importantísimo saber estar solo y pocas personas saben. Ni siquiera él.

Los que cuentan sus novias con todos los dedos de las manos o han tenido mucha suerte en la vida y se han cruzado con chicas que les han encantado que lo dudo o sinceramante no exigen mucho, quizá porque no tienen mucho que aportar. Yo sé como soy, lo que doy en una relación y se lo que quiero y me cuesta muchísimo encontrar a alguien afín ami, pero creo que si no eres exigente con la persona con la que en teoría vas a estar para siempre, ¿Con que lo vas a ser?

¿Que perverso es el tema verdad? En vez de premiar a quien quiere ser mejor cada día, tiene inquietudes, afán por aprender, por mejorar, hace mil actividades… Se le castiga. Yo me incluyo en este grupo, y cuanto más te trabajas a ti mismo y más activo eres, menos conformista eres y buscas a alguien que no sea una seta pocha!

Estoy aburrido de hablar con chicas y al preguntarles sus hobbys me digan: pues me gusta viajar, quedar con mis amigas y tomar cervezas… Ya, eso nos gusta a todos ¿Algo mas que puedas aportar por favor? Que me da igual los hobbys en serio puede ser tiro con arco, curling o triciclo, pero necesito que sea una mente ávida de conocimiento y nuevas experiencias. Me aburre lo normal, y cada vez más, necesito gente original. Igual que vosotras estáis cansadas de que os inicien una conversación por Tinder con un manido Ola guapi! Yo lo estoy de ver chicas que piensan más en cómo va a quedar la foto de instagram que de disfrutar del momento que están viviendo o de que coman 4 canónigos cuando salimos a cenar, o que no tengan ni temas de conversación ni iniciativa… Vamos que ni están ni se les espera.

Y en el otro bando 2 amebas (una mezcla de impotencia y frustración me invade) que no tienen inquietudes, metas, ni se preguntan cosas, y los 2 sumidos en su ignorancia, son felices para siempre.

¿Pero sabéis qué? No pienso rendirme ni pasar por el aro. No tengo necesidad de tener una novia, con que me vaya encontrando por el camino compañer@s de viaje tengo mas que de sobra. Resistiré, resisitiré, resistiré.

Y mientras sigo en la búsqueda de esa chica loca que ponga patas arriba mi vida, enumeraré a continuación lo que cualquier hombre cuerdo creo que buscaría en una mujer.

El decálogo de Efrén:

1) Que me atraiga (seamos realistas lo que primero entra es el físico), que me guste físicamente, que se cuide y no sea dejada. Hay que conquistar a tu pareja cada dia, eso es lo mas difícil de una relación y por lo que la mayoría de ellas se van a la mierda.

2) El trabajo me da igual, pero que sea curiosa, inteligente y culta, que se interese por temas diversos mas allá de Sálvame Deluxe. La inteligencia en una mujer me parece una cualidad muy sexy.

3) Cero celosa. Esto es condición sine qua non y se suele ver desde que empiezas a conocer a alguien. Los celos, como bien sabemos, son inseguridades en uno mismo.

4) Flexible, que sepa comportarse en todas las situaciones, con mi familia, con mis amigos etc.

5) Con iniciativa, activa, que le guste hacer cosas nuevas, planes etc… Tanto en vida normal, como en el terreno sexual.

6) Que tenga amig@s, que tenga su vida, yo la mía y una en común. Obvio puede salir con mis amigos o yo con los suyos, pero que sea independiente.

7) Que me sepa llevar, cuando me pongo tonto me diga “No pasa nada“, me dé un beso y sepa calmarme.

8) Que sea buena persona.

9) Que sea mi amiga, pueda contarle todo y pueda ser yo mismo.

10) Extrovertida y divertida. Ejemplo, que venga a una boda de un amigo mio y que no conozca a nadie, pues en vez de estar como una mochila a mi lado, que se vaya a pedir una copa, hable con chic@s haga amigas, baile y yo le vea pasándoselo bien y diga Joder, esa es mi chicaaaaaa!

¿Lo tengo jodido no?  Jajaja. Pero todo lo que se pide es porque se ofrece, claro está;).

P.D.: Si alguien cree que puede ser mi medio limón, por favor mándame una paloma mensajera urgentemente a herrero.efren@gmail.com.

¿Cuáles son los mejores signos zodiacales en la cama?

Querid@s,

La astrología afirma firmemente que el signo del zodiaco bajo el que hemos nacido es un factor determinante y definitorio de nuestra personalidad. Y de nuestra sexualidad también, ojo. Seáis o no unos descreídos en este sentido, los astros tienen su influencia sobre nuestro lado más caliente, por lo que hay signos más sexuales que otros.

Ya comentamos hace un tiempo cuáles eran los signos del zodiaco más infieles, pero…¿Qué pasa con los mejores en el terreno sexual? ¿Cuáles son? Algunos signos son capaces de aguantar muchísimo tiempo en la cama, mientras otros son amantes excelentes por la calidad de los revolcones con la que deleitan al contrincante. No sé cuál es vuestro caso, pero esto es lo que dicen por ahí de los signos del zodiaco más fogosos.

Escena empotradora de American Psycho

CAPRICORNIO (22 DE DICIEMBRE – 20 DE ENERO)

Así a bote pronto los capricornio tienen fama de ser displicentes, distantes y fríos, pero cuando se sienten seguros son los más incandescentes y ardientes del zodiaco. Pueden hacer que uno se excite tanto que se sorprenderá. Que no te lo tengan que contar, arrímate a un capricornio.

ACUARIO (20 DE ENERO-18 DE FEBRERO)

Los acuario tienen mucho tirón sexual porque son seres abiertos y sociales con una gran capacidad de relacionarse con el prójimo. Vale tanto para un amante pasajero como para algo más serio.

LEO (23 DE JULIO – 22 DE AGOSTO)

Leo es per se coqueto y abierto. Es difícil resistirse a sus encantos por la pasión que muestran hacia todo lo que hacen, hacia la vida y sobre todo hacia el amor. Llamadme flipada, pero como excelente leo que soy leo, siempre doy rienda suelta a mi imaginación y busco aunque sea un poquito de I+D+i en cada encuentro sexual.

ESCORPIÓN (23 DE OCTUBRE – 21 DE NOVIEMBRE)

Es el signo más sexy del zodiaco. Intensos y perturbadoramente temperamentales, transforman la agresividad en algo fascinante durante el sexo. Les apasionan las aventuras y se atreven con todo tipo de experiencias más allá del misionero o el misionero inverso. Dile a un escorpión que te ame como si te odiara y date por mega follad@. Verás lo que es bueno.

SAGITARIO (23 NOVIEMBRE-21 DICIEMBRE)

Los amantes de este signo aman las aventuras y quieren que su vida sexual sea única y especial. Son hombres entregados y por amor matan -estoy exagerando-, pero sí pueden llegar a límites inimaginables. Les vuelve locos el sexo salvaje, les van los juegos eróticos y por ello son amantes insaciables. Pon un sagitario en tu cama, será pura dinamita.

¡A follar a follar que el mundo se va a acabar!

¿Cuánto tiempo debe durar la relación sexual ideal?

Autor invitado: Guillermo Reyes

¿Cuánto tiempo debe durar la relación sexual ideal? Se trata de una cuestión que principalmente se preguntan muchos hombres en su afán de complacer a su pareja.  Y es que muchas personas consideran que la relación sexual debe durar horas y horas para que resulte totalmente satisfactoria.  No obstante, otras personas se conforman con unos pocos minutos.  Entonces, ¿cuál es el tiempo ideal?

Aunque mucho dependerá de los gustos de cada persona, y de su respectiva pareja, desde el punto de vista científico se ha intentado estimar el tiempo que se debe cumplir como mínimo, para que un polvo sea satisfactorio. Según un estudio llevado a cabo en Australia, por parte de la Universidad de Queensland, se demostró que hay mucha variedad en los tiempos, siendo mínimamente satisfactorio unos 33 segundos, con un máximo de hasta 44 minutos. El estudio se realizó con una muestra de 500 parejas heterosexuales de todos los continentes del mundo (habría sido interesante obtener datos de parejas homosexuales también).  Con cada pareja lo que hicieron fue medir el tiempo transcurrido entre la primera penetración, hasta la eyaculación final.  Los investigadores usaron un cronómetro durante 4 semanas, en varias repeticiones de las mismas parejas, para obtener datos más concluyentes.

¿El resultado?: 5.4 minutos se consideró como media satisfactoria según los encuestados.  Curiosamente se descubrió algo adicional; en la mayoría de los casos el uso de preservativos retardantes no ayudó a aguantar más.

Curiosamente, el país de origen de las parejas tampoco tuvo ninguna incidencia directa, lo cual sorprendió, ya que existen varias hipótesis que sostienen que el estrés al que están sometidos algunos países hace que tenga una incidencia directa sobre el tiempo de duración en la cama.  No obstante, como dato curioso, Turquía fue el país que menos duró: 3.7 minutos.

Aunque los datos que arroja este estudio se han considerado determinantes, creo que el tiempo de duración realmente depende de cada persona, y de cómo se sienta más cómodo el individuo.  Hay quienes se sienten cómodos utilizando técnicas para durar más, como las que se muestran en el libroDomina Tu Orgasmo, y otros que prefieren el uso de fármacos, preservativos y cremas retardantes.

Finalmente todo es relativo, y aunque dicho estudio refleje una tendencia general, creo que no se ha hecho justicia en cuanto a la dispersión de los datos.  Existen factores humanos que simplemente no se pueden basar en cuestiones estadísticas y cifras, ya que existen un sinnúmero de variables que pueden afectar al rendimiento sexual.

En vuestro caso, ¿Cuánto tiempo consideráis que debe durar una relación sexual para que sea satisfactoria?

Si te apetece connocer más de lo que cuenta y escribe Guillermo Reyes, Domina Tu Orgasmo.

Trucos para desenmascarar los falsos orgasmos de los hombres

Querid@s,

Ahora resulta que fingir orgasmos ya no es sólo cosa de mujeres. Así lo asegura una encuesta realizada en diez ciudades estadounidenses: según los datos arrojados por Trojan Charged Sex Life, el 60% de las mujeres admite haber fingido orgasmos, mientras que la proporción es solo del 19% en el sexo masculino. Los estudios de los portales AskMen.com y TresSugar.com realizados en 2012 entre 50.000 personas de Reino Unido, EEUU y Australia, revelan, sin embargo, cifras más preocupantes. Un 54% de las mujeres mienten entre las sábanas, frente a un alarmante 34% de los hombres. ¿O sea que uno de cada tres también miente como un bellaco?

Aunque las reinas del embuste orgásmico seguimos siendo nosotras por goleada (vergüenza debería de darnos), el 33% de los hombres ha simulado algún orgasmo, según otro estudio de la Universidad de Kansas. Con estas cifras queda bien clarito que la posibilidad de fingir orgasmos no es exclusividad de las féminas, pues los hombres son perfectamente capaces de simularlo. El orgasmo y la eyaculación, aunque hasta ahora quizá creyerais lo contrario, son dos procesos diferentes que no siempre van de la mano.

Nosotras fingimos orgasmos para satisfacer al hombre que yace a nuestro lado, para no herir su ego, o bien para acabar pronto la faena si estamos hartas de la sesión de folleteo ¿Pero para qué iba a querer un hombre fingir orgasmos? Pues por lo mismo, para quedar de machote, para no defraudar a la pareja, para no dañar sentimientos. Tampoco son pocos los hombres que fingen, fingen y fingen en el séptimo arte. Si sois unos incrédulos y no me dais crédito, entrad aquí. Encontraréis un carrete de clímax de más de 50 películas (no pornográficas), cortesía de Jezebel. Ya me diréis cómo os quedáis con los actores masculinos que desfilan en pantalla y exhiben orgasmo que parecen 100% reales.

Escena orgásmica de Jim en American Pie

Fingir orgasmos es jugarle una mala pasada al otro. Independiente de que sea el hombre o la mujer quien mienta, actuar cuando se trata de orgasmos está feísimo, y además no lleva a ninguna parte. A ver, no hay que sacar las cosas de quicio y una mentirijilla piadosa se entiende en ciertos momentos. Se entiende cuando se te ha ido la mano con los chupitos etílicos, te levantas junto a un cardo borriquero que hacía unas horas, con menos luz y muchas más copas, te parecía un auténtico pivón. ¿Quién no se ha visto en esta tesitura alguna vez? ¿O quien no ha sido en alguna ocasión el cardo borriquero para el otro? Actuar vale en ocasiones especiales y extraordinarias, ya se sabe que una vez al año no hace daño. Pero otra cosa muyyyyy distinta es perpetrar el engaño constantemente, y peor aún si es con la pareja habitual. Igual no te pone, igual ya no os entendéis, igual ya te has enamorado de otro o de otra. Háblale, dile, coméntale y reflexiona por qué finges orgasmo sin ninguna necesidad. Pero por Dios, deja de fingir; debería estar prohibido. 
¡Benditos orgasmos!
Cuando uno se abandona al placer del orgasmo, las reacciones que nos invaden nuestro cuerpo son inevitables y maravillosamente involuntarias, caemos en manos de una fuerza más allá de nuestro control y albedrío. En el caso de las mujeres se nos eriza la piel, nos tiemblan las piernas, se nos entrecorta la voz, ardemos por dentro (y quemamos por fuera), los pezones se nos ponen duros, se nos humedece la vagina, se nos nubla la vista, nos dan espasmos, se nos contrae la vagina a ritmos cadentes, y un larguísimo y lujurioso etcétera. Igual no todo junto, pero estas ocurren. Algunos de estos símbolos del clímax son imperceptibles (sólo nosotras nos enteramos), inimitables, mientras otros sí son susceptibles de ser imitados.

De todas formas, ellos lo tienen bastante más jodido esto de engañar, pero pueden engañarnos. Pensamos que si eyacula es que ha llegado al orgasmo, pero va a ser que no. “En el hombre el orgasmo está regido por el sistema nervioso parasimpático  -el que relaja-, mientras que la eyaculación pertenece al simpático –el que estimula- y para que ambos coincidan deben ponerse de acuerdo, que es lo que normalmente sucede. Pero si hay estrés, presión o excesivo afán de control este equilibrio se rompe y puede ocurrir que el hombre eyacule sin experimentar un orgasmo, lo que resulta bastante doloroso, o viceversa. Cada vez hay más casos de anorgasmia en el sexo masculino. Las mujeres nos quejamos de haber estado reprimidas en  este ámbito pero ellos tampoco lo han tenido fácil. La mayoría de los hombres incluyen en su autoestima su desempeño sexual. Algunos piensan que si la mujer no disfruta es porque hay algo que hacen mal. El eterno dicho de que no hay mujer frígida sino hombre inexperto, no los ha ayudado mucho”, comenta la psicóloga Pilar Cristóbal.

Si se finge, a no ser que lo que se pretenda es que la otra persona se dé por aludida, el embustero intentará no levantar sospechas y será harto complicado desenmascarar la farsa. Don’t panic porque aquí estamos para desvelaros esos viles truquitos que son claramente signos de engaño en su modus operandi habitual. Sin más preámbulos, he aquí el Manual para detectar en cero coma a esos hombres que nos quieran dar gato por liebre.
  • Grita demasiado y se pavonea: El hombre suele ser silencioso mientras folla, como mucho emite sonidos graves o agudos mientras se corre, pero poco más. Por eso, si grita demasiado ándate con ojo, por lo general es mala señal. Seguramente está actuando y exagerando su placer para contigo. No te dejes convencer, qué caramba.
  • Habla más de la cuenta: Que un hombre se dedique a la tertulia en exceso mientras está afanado en empotrarte quiere decir que está mintiendo. Como un bellaco. Si uno está a gusto y disfrutando no le da al palique como una cotorra, que no se puede estar en misa y repicando.
  • Te dice que se ha corrido sin demasiado emoción: A ver, que no somos tontos, y esas cosas de correrse se notan, se sienten. Si para que te quede claro te lo tiene que decir con palabras, mal vamos.

Prestad atención también en los momentos del after sex, porque también hay rastros de farsa.

  • Continúa empalmado: Obvio, si sigue empalmado es que ha fingido la petite mort. Cierto es que en algunos casos un hombre puede tener un orgasmo y a pesar de ello, mantener la erección del pene. No obstante, esa erección post coitum no dura eternamente; si dice que ha terminado y la erección sigue y sigue, te la está intentando colar.
  • Ni rastro de semen: Existen los orgasmo en los que el hombre alcanza el clímax y no eyacula, es lo que se llama orgasmo seco. Pero estos son casos excepcionaales y por norma general, si hay orgasmo tiene que haber semen, por huevos. No pretendo que te conviertes en la rastreator del semen, tampoco no es plan de ir buscando como una desesperada esta sustancia en el condón. Simplemente si no hay semen, querid@, no ha habido corrida.

Si crees que él finge los orgasmos nada mejor que una buena charla. Hablando se entiende la gente.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

Lubrícate: guía amiga para una óptima lubricación vaginal

Querid@s,

Hoy quisiera tratar un tema lúbrico y muy intimo. Por suerte hay hombres a los que basta mirar, ensoñar o desnudar con la mirada para lubricar como descosidas. Precisamente ayer disfruté muy bien humedecida de un delicioso rato conmigo misma pensando en las manos, los ojos y la boca de uno de ellos. Pero no todas y no siempre lubricamos como y cuando toca, y eso es una faena. En una relación sexual, cuánto más húmeda, engrasada, mojada -en definitiva, lubricada- esté la vagina, mejor os lo pasaréis en la cama.

Cuando las mujeres nos excitamos, entre otras cosas, ocurre que en cuestión de segundos (de 2 a 4 minutos en vaginas más maduras) se incrementa la producción de líquido vaginal secundario y aumenta la dilatación de los plexos vasculares subepiteliales. ¿Para qué? Pues para facilitar la penetración y las embestidas del pene dentro de la vagina y mantener un pH neutro que facilite la supervivencia de los espermatozoides. Luego la vagina aumenta de tamaño y el clítoris se expande para que nos lo estimulen mejor. Si esto no os ocurre ante un estímulo sexual, tenemos un problema.

¿Te notas las partes bajas apagadas? ¿Sientes que tu vagina está como deprimida? ¿Ni siquiera recuerdas la última vez que alguien te hizo mojar las bragas? Si ocurre esto lo que te está pasando es que estás padeciendo lo que científica y técnicamente se conoce como trastorno excitatorio femenino, el equivalente a la disfunción eréctil masculina que hace que al hombre se le quede el pene como un gusanito de blandiblú. La versión femenina consiste en tener el cichi más seco que la mojama y conlleva la disfunción lubricativa (falta de lubricación y resequedad vaginal, sin comprometer el deseo y el apetito sexual), y la disfunción eréctil clitoridiana en la que se reemplaza la reacción normal de placer y agrado con la estimulación del clítoris, por una sensación de dolor, intolerancia y de anestesia. Es decir, el clítoris no sale afuera y se siente menos. Al igual que les ocurre a ellos, nosotras tampoco nos libramos de los gatillazos en los momentos de la verdad.

La sequedad vaginal y la incapacidad para humedecerse cuando el cuerpo pide mambo puede aparecer en los episodios de la vida en los que atravesamos cambios hormonales como el embarazo, la lactancia o la menopausia. Tomar antidepresivos, ansiolíticos, o algunos anticonceptivos también pueden disminuir la producción de estrógenos. El estrógeno es un componente imprescindible en la lubricación. Con el pasar de los años, el estrógeno va disminuyendo hasta desaparecer completamente al alcanzar la etapa de la menopausia. Independientemente de las motivaciones, con la sequedad vaginal, además de complicarle la penetración a nuestro estimado pene, porque no se entra igual en una vagina húmeda que en una seca, el sexo puede resultar una experiencia dolorosa o un coñazo. El pene, en lugar de deslizarse libre y sin obstáculos, ha de esforzarse para atravesar ese secarral burgalés que tienes por vagina. Para aquellas de vosotras que tengáis el negocio más seco que la mojama, sabed que existen recursos para aumentar la lubricación del asunto. Mantequillas y margarinas aparte.

Aunque lo ideal sería que nosotras mismas pudiéramos producir la suficiente humedad, hay formas para darle alegría a la vagina. Tomad nota:

  • Utilizad productos especiales para la zona: hidratantes vaginales y vulvares, y jabones íntimos, especialmente los anti microbianos.
  • Para tener una relación sexual húmeda y mojada no olvidéis los juegos preliminares. Antes de que os den lo vuestro y lo de la prima, que os horneen hasta alcanzar el punto en el que el chichi se os haga el Coca Cola.
  • Además de preservativos molones, usad lubricantes. Los hay de todos los colores, olores y sabores. Que no os dé reparo, nuestras abuelas se untaban aceite de oliva para facilitar las relaciones sexuales.
  • Bebed agua a tutiplén: Como mínimo dos litros de agua al día. La ingesta de H20 aumentará la lubricación vaginal porque la misma depende del líquido que ingerimos. Si hidratáis vuestros cuerpos, hidratareis también las vaginas.
  • Cuidad la alimentación y ojo con el alcohol, tabaco y marihuana; son conocidos inhibidores de la lubricación femenina.
  • Para estimular la lubricación también vienen muy bien los ejercicios de Kegel y las bolas chinas. Los primeros movilizan los músculos y ayudan a adquirir una mayor conciencia genital. Por su parte, las bolas chinas, al moverse entre las paredes de la vagina, ayudan a sensibilizarla. Probad a combinar las dos para una perfecta estimulación.

Escena sexy de American Pie

  • No estresarse: Los estados de tensión y nervios no vienen nada bien son el enemigo público número uno de la sequedad vaginal. Relajaos coño.

Dicen los expertos que el 90% de las causas son psicológicas y vienen de nuestro cocoignorancia, prejuicios, mitos. A saber, cada un tenemos lo nuestro. Aunque siempre podemos echarle la culpa al sexo contrario, ¿No dicen que no hay mujeres frígidas sino hombres inexpertos?

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

El sexo en España.¿Cómo, cuánto, con quién?

Ya nos concoemos un tiempo, así que si les parece bien voy a empezara tutearles. A tutearos, vosotros ya lo hacéis conmigo.

¿Cómo nos lo montamos los españoles en la cama? No me refiero a los entresijos de los juegos de alcoba de cada cual (si te ponen mirando pa Cuenca, te va más el misionero de toda la vida o te quedas encandilado admirando un buen culo), hablo de si follamos poco a mucho, si somos de novios o no va más revolotear de flor en flor. No sé si saben, pero desde hace unos años España se encuentra entre los top 10 de frecuencia sexual. ¿Los primeros en encabezar el ranking? Los griegos, quiénes si no.

¿Con cuántas personas nos acostamos durante nuestra vida? Para todos los gustos encontramos en el territorio español, como en botica. No hay mayorías absolutas en este sentido y entre nosotros hay desde gente tradicional  (12%) que sólo tiene una pareja sexual en toda su vida hasta folladores natos a lo Julio Iglesias. Si damos un paso más encontramos esa parcela más casta y tradicional de la población que se comporta sexualmente de forma moderada y se abstiene de múltiples relaciones sexuales: un 18% de la población se ha acostado con un total de 2 o 3 parejas. Casi un 2% aún está por desvirgar.  En las antípodas de este insignificante porcentaje de vírgenes que habitan nuestro país se encuentran los folladores natos que mientras están vivitos y coleando mantienen relaciones sexuales con más de treinta personas (11%).

¿Qué os parece eso de acostarse con más de treinta personas en una vida? Ya me estoy imaginando a muchos de vosotros ojipláticos, indignados y pensando que, especialmente en el caso de las féminas, eso es de golfas, de fulanas, vamos una marranada. Pues he aquí una golfa, eso sí, con principios. Muchos pensarán que 30 es demasiado, pero gracias a Dios cada uno tiene la libertad y el derecho de pasarse por la piedra al numero de personas que quiera y le dejen, haciendo oídos sordos a esas voces que sólo critican e insultan. La gente se aburre demasiado en este país, lo tengo comprobado. Como el periodista Antonio Burgos que se ha cubierto de gloria con su miserable tuit a los deseos de buen viaje de Miguel Bosé a su titánica sobrina Bimba. “Buen viaje ¿dónde? Vaya con el laicismo de la moda del ‘donde quiera que esté”, comentaba el periodistaSerá mamarracho. Bimba, descansa en paz preciosa, dónde quiera que estés.

Pero volvamos a los 30. Pongamos de ejemplo a una chica soltera de 33 años que por decisión propia anda soltera (que no entera), por ejemplo, desde los 27. A ojo de buen cubero y sin pasarme, calculo que la media de parejas sexuales esporádicas de una mujer soltera en la veintena puede ser de 5 anuales. Que si una noche loca con un perfecto desconocido, que si una tarde de lluvia con un ex, que si un follamigo con el que repite de vez en cuando, que si un idilio de verano que al final no llegó a nada, que si un match de Tinder que no tuvo más remedio que acabar tirándose. Una media de una pareja sexual cada dos meses y medio. Creo que no es para tanto. Multipliquemos pues esas cinco personas por los seis años que lleva soltera = 30 parejas sexuales. ¿Golfa? No lo creo señores, no lo creo.

¿Cuánto lo hacemos?

El 40% de los españoles mantiene relaciones sexuales entre una y dos veces a la semana, según la página web de encuestas Encuestamos. Poca cosa. A estos les siguen las personas que practican sexo de tres a cinco veces cada siete días, un interesante 24,5%. Me congratula que al menos 1 de cada 4 folléis más que las veces que nos ha tocado ir a votar últimamente. Sólo un 7% lo hace todos los días. Si alguna vez me comprometo con alguien, estaré en ese 7%, os lo aseguro.

Quizá os habéis hecho la picha un lío con tantos datos y estadísticas, mejor contároslo así.

Statista

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

El ABC para hacer un buen chupetón de esos que se daban antes

Querid@s,

Dicen por ahí que los chupetones, esos inocentes mordisquitos en el cuello, pueden ser como los chupitos de arsénico, mortales. Un joven de 17 años, llamado Julio Macías González, falleció a causa del chupetón que le hizo su novia de 24 años en el cuello. Este acto de pasión provocó un coágulo de sangre que viajó hasta el cerebro, causando un accidente cerebrovascular mortal, explicaba el año pasado el periódico Independent.

A pesar de este accidente extraordinario, echo de menos a rabiar hacer y que me hagan chupetones, incluso descubrirlos en los cuellos de la gente mientras se tapan y hacen como si nada hubiera ocurrido. Cuando yo he dado un chupetón para mí ha sido mi particular mordisco de amor hacia esa persona, porque no me puedo aguantar las ganas, ni quiero. Pero no sé que pasa últimamente que la gente anda  a otras cosas, ¿Acaso está pasado de moda eso de morder cuellos amados dejando huella y una mordidita en forma de chupetón que a nadie pasa desapercibido? Además de subir la temperatura, es una manera un tanto salvaje de marcar territorio. Como cuando los perros mean o cuando los ganaderos marcan sus reses a fuego. Es una forma más de decir eres mío o mía y que lo sepa todo el mundo.

¿Qué es exactamente un chupetón?

La sugilación, comúnmente llamada chupetón, chupón, chuponazo, chupado, chupetechupetazo es un tipo de hematoma denominado esquimosis. Este vampírico ósculo también conocido como “mordida de amor” o “marca de beso” es esencialmente un moretón que resulta de succionar o besar agresivamente la piel del otro. Suelen surgir en episodios de frenética actividad sexual y la pasión entre dos (o más) personas a plena luz del día o en plena noche.

¿Dónde se hacen los chupetones?

Generalmente se hacen en el cuello, aunque puede hacerse en cualquier parte del cuerpo y según el vigor y el ímpetu con el que se haya hecho el chupetón, el morado puede tardar hasta varios días en desaparecer. Al principio es de color rojo, debido a la rotura de los vasos sanguíneos debajo de la piel, para luego entrar en acción todo el arco iris. Como dato técnico, la evolución cromática es la siguiente: negro, morado, azul, verde, anaranjado y amarillo. Dura aproximadamente 15 días.

Pasos para hacer un buen chupetón

  1. Antes que nada, pida permiso. Soy de las que opina que en esta vida es infinitamente mejor pedir perdón que permiso, pero un chupetón es una marca sexual, y aunque el amor que como amartelados se profesen sea ciego, el resto no lo somos. Es posible que no sea una marca discreta con la que personarse en el trabajo al día siguiente, así que no debería usted marcarse un chupetón sin consultarlo. ¿Puede hacerte un chupetón? no suena precisamente apetecible, pruebe mejor susurrándole al oído formulas más sexys.

    2. Reflexione, sin pasarse, sobre las razones por las que quiere hacerle un chupetón al otro. Además de una cuestión de pura apetencia, los chupetones son una huella incontrolada de pasión, de querer beberse la piel del otro y comerle entero. Por lo general, se hacen en deliciosos arrebatos y por el irrefrenable deseo que se tiene de poseer a la otra persona. Hacerle un chupetón a alguien es como marcar que esa piel es tu territorio, es cantarle al mundo que esa persona es suya, sólo suya, suyísima. Como Risto Mejide a su amada novia.

    3. Vaya poco a poco. Esto es como todo, no vaya  directamente a la yugular y propine de sopetón el chupetón. Primero, entretángase un buen rato besando. Cuando llegue el momento acerque los labios hacia su cuello.

    4. Escoja su ubicación. Los chupetones son más efectivos en la piel fina y delicada, por eso se suelen hacer en el cuello. La piel de la parte inferior del codo y los brazos, o la parte interna del muslo también son lugares óptimos. Si su pareja es tímida y reacia a pasearse por la vida con un chupetón que salta a la vista, esmérese con la logística y descubra un buen sitio que pase desapercibido. La parte posterior del cuello es una buena opción si su pareja tiene el cabello largo. Otras opciones curiosas son las muñecas, el pecho, el abdomen, la clavícula o cerca del hombro para que cuando se vista no se vea.

    5. Separe los labios ligeramente y colócalos en su piel. Imagínese que lo pretende es dibujar con sus labios una O o un cero, según sea de letras o ciencias. Una vez defina la forma, presiónelos firmemente sobre su piel y selle con rotundidad y una buena dosis de alevosía. Compruebe que no se deja ningún hueco por el que pueda escaparse el aire.

    6. Succione la piel. Ha llegado el momento de la verdad, el de la succión. Recuerde que al igual que ocurre con el noble arte de mamar, cuando uno se entrega a los chupetones siempre ha de mantener los dientes fuera del camino. La succión debería de prolongarse unos 20 o 30 segundos para dejar huella. Si considera que 30 segundos es demasiado para el cuerpo, practíquelo en varias series. Trate de succionar durante 10 segundos, bésele, y succiona otros 10 segundos en el mismo lugar. Y así hasta que se canse, o hasta que aparezca el moretón.

    Controle la cantidad de saliva en boca. Póngase en la piel del otro y piense que no es agradable que a uno le dejen el cuello lleno de babas. Succione, trague saliva, succione, trague saliva. La clave del asunto es succionar lo suficientemente fuerte como para romper los vasos capilares que se encuentran debajo de la piel, pero no tan fuerte como para rematarle o convertirle en la comidilla del día siguiente.

    7. Finiquite el chupetón con ternura. Cuando termine su obra, bésele otra vez. Suavemente mejor. Bésele vuelvan a la normalidad, sea lo que sea que la normalidad sea para ustedes.

Para curar un chupetón con mayor celeridad , coloque una cuchara mojada en el congelador. Cuando se haya congelado, recupérela y deje que se descongele poco a poco hasta que esté bien fresquita. Presione la cuchara contra el chupetón para bajar la hinchazón. Luego, use un cepillo de dientes de cerdas suaves y cepille la zona del chupetón desde fuera hacia adentro para que la sangre fluya y cure los vasos capilares. Aunque yo soy de las que lo luciría.

 Que follen mucho y mejor.

13 famosos obsesionados con el sexo

Querid@s,

En una era en la que los medios de comunicación, Internet y hasta la publicidad de un simple chocolate o perfume utilizan cada vez más la sensualidad como gancho para atraer más audiencia, qué duda cabe que la nuestra es una sociedad hipersexualizada. No es de extrañar que a algunos y algunas se les vaya este asunto del sexo de las manos y se conviertan en adictos al sexo. “Una adicción es la pérdida de control o la incapacidad que tiene una persona para frenarse de hacer algo. A la larga, ese algo le trae consecuencias negativas” declara el psicólogo Roberto Sanz, miembro del Colegio de Psicólogos de Madrid.

La adicción sexual, también llamada hipersexualidad, es un trastorno que afecta al 6% de la población mundial. Aunque a algunos les dé por reírse, este desorden hipersexual no tiene ninguna gracia y puede acabar en tragedia; el 17% pierde si empleo al menos una vez, al 39% le cuesta una relación sentimental y el 28% por ciento acabo contrayendo alguna enfermedad de transmisión sexual. Esta obsesión no entiende de clases o niveles socioculturales y un buen ejemplo de que las adicciones sexuales ocurren hasta en las mejores familias es que, entre ese 6%, “se esconde” un importante número de estrellas del celuloide, el deporte y hasta la política.

He aquí una lista de algunas celebrities adictas el sexo:

1. Michael Douglas: Fue el primer actor que hizo pública su adicción sexual. En 1993, su ex, Diane Luker, le pilló infraganti en la alcoba marital con una amiguita. Douglas alegó ser adicto al sexo para no tener que apoquinar una millonaria indemnización a la que tendría que haberse enfrentado si la causa del divorcio hubiera sido la infidelidad. Después de descubrirse sus fechorías sexuales, Douglas ingresó en la clínica Sierra Tucson de Arizona para iniciar un proceso de rehabilitación. ¿Estará ya curado?

2. Dennis Rodman: El polémico jugador de baloncesto de la NBA destacó tanto en la cancha como por no pocos escándalos de cama. El televisivo jugador llegó a declarar públicamente que el sexo representaba el 50% de su vida y que el otro 50% era el dinero. Hasta llegó a dar una entrevista de radio en directo mientras le daba al tema.

3. Amy Winehouse: Un ex de la desaparecida Amy, Jonnathan Jeannevol, declaró que la cantante de Rehab no sólo era una adicta al sexo y a las drogas, sino que era “una mujer salvaje en la cama”.

4. Puff Daddy: Desconocemos si es o no un adicto al sexo, lo que sí confesó el actor/rapero es que estuvo 28 horas seguidas haciendo el amor. No sé qué habrá de cierto en esta salvaje confesión.

5. Lindsay Lohan: La que fuera la princesa de Disney es mundialmente conocida por su adicción a las drogas y al alcohol. Y como no hay dos sin tres, también se convirtió en adicta al sexo. Al menos es lo que afirma su ex pareja Riley Giles, a quien conoció durante su estancia en un centro de rehabilitación.

6. Hugh Jackman: Al igual que Tom Hanks, Hugh Jackman es un seguidor del sexo tántrico y es uno de los pocos famosos que ha declarado públicamente que es un verdadero sexoholic.

7. Britney Spears: Su  ex, Kevin Federline, ha dejado caer en alguna que otra ocasión que Britney es una adicta sexual. Intuyo que de ahí vendrá la siempre caliente temática de sus hits, como en el vídeclip de I’m a slave 4 u en el que, con su contoneo de caderas, rezuma sexo puro.

8. Hugh Grant: El  actor británico protagonizó uno de los mayores escándalos sexuales de los 90. A Mr. Grant se le relacionó con esta adicción después de que la policía le descubriera haciendo cositas inmorales en su BMW con la prostituta Divine Brown. ¿Qué necesidad tendría este galán de cine de pagar a una profesional del sexo teniendo a su lado a un mujerón perturbadoramente bello como Elizabeth Hurley? La jugada le costó su matrimonio con la top model y casi le cuesta su carrera profesional.

9. Whitney Houston: De la cantante se decía que era una sexólica, es decir adicta al alcohol y al sexo.

10. Sting ha alardeado de su capacidad para mantener relaciones sexuales diciendo “Hago el amor ocho horas seguidas, y todas las noches”. La frasecita coincidió con el lanzamiento de su séptimo disco Sacred loved, que habla de amor y sexo, y en su momento muchos la juzgaron como un golpe de marketing. El cantante afirma que es capaz de culminar esos maratones amatorios gracias al yoga. Según expertos, la proeza de Sting “es sexo tántrico”.

En Sacred Love critica cómo se ha denigrado el sexo en la sociedad actual, y lo defiende como un modo de expresión sano si se entiende correctamente.

11. Charlie Sheen: Él mismo se ha declarado adicto al sexo y a las mujeres. De hecho, mencionó que ha tenido más de 5.000 mujeres en su vida ¿Un poco flipado este Sheen no?

12. Tiger Woods: Woods está hecho un tigre y es un verdadero coleccionista de amantes. Desde que se soltó la melena en 2009 se le han conocido más de una docena de romances. Además el golfista es conocido por sus múltiples escarceos con prostitutas de alto standing mientras anda comprometido. Primero fue con su mujer, la modelo sueca Elin Nordegren, luego con la esquiadora Lindsey Vonn. Yo creo que lo suyo es puro vicio y esto de que es adicto al sexo, por mucha me culpa que pregone por las televisiones de medio mundo, no me lo creo ni harta de vino. ¿Ustedes?

13. Robert Downer Jr.: El protagonista de Iron Man declaró ser un masturbador compulsivo, pero que ya ha superado este comportamiento. Dice también -no maten a la mensajera- que la mayoría de los hombres están obsesionados con el sexo.

Que follen mucho y mejor.