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Te doy la bienvenida al BDSM: los pasos para empezar a practicarlo

He tonteado con el BDSM lo bastante como para saber que es un conjunto de prácticas que, aunque no te apetezca meterte a fondo en el mundillo, puedes probar en la medida que te exciten.

Ya que la comunicación y el consentimiento son claves en la realización de las fantasías que componen esta manera de tener sexo, marcar los límites es lo único que queda por decidir.

LELO

Así que si nunca te ha dado por probarlo, este es un buen momento.

Y es que la escritora y sexóloga Valérie Tasso, embajadora de LELO en España, ha escrito Sexo kinky y BDSM para profanos.

Con su libro introduce al BDSM a quienes no lo conozcan y profundiza sobre mitos y verdades, historia, recomendaciones o ventajas de estas prácticas a quienes estamos familiarizados pero no hemos llegado a informarnos a fondo.

Como punto de partida, estos son los cinco puntos que la experta recomienda seguir antes de lanzarnos:

  1. Investiga. Una de las preguntas que más recibo es qué significa exactamente ‘BDSM’. Y ya que es un acrónimo de varias prácticas, lo primero es conocerlas y saber las que pueden atraer más que otras así como la forma de ponerlas en práctica. Bondage, disciplina, dominación, sumisión y el sadomasoquismo son las que dan el nombre al concepto. ¿Con cuál te quedas?
  2. Establece límites. La recomendación de la experta es comunicarse con la pareja. ¿Un buen sistema? Hacer un listado de juegos o prácticas, poniendo “sí”, “no” o “quizás” al lado de cada una. De esta manera se establecerán los límites sabiendo hasta dónde está dispuesto a llegar cada uno. También es un buen momento para escoger una palabra de seguridad que debe acordarse antes de empezar y que servirá para parar cuando alguien la pronuncie. Hacer uso del sentido común a la vez que se respetan los límites, es otro consejo de la sexóloga. En el caso del bondage no se debe pasar una cuerda por el cuello de otra persona o dejarla sola mientras esté atada.
  3. Olvida los prejuicios. El secretismo rodea al BDSM (quizás por eso nos resulta tan morboso) y un sinfín de mitos y tópicos acompañan a estas prácticas. Uno de los más comunes, y que se aleja de la realidad, es el relacionado con la violencia. Son muchos quienes, erróneamente, creen que el BDSM consiste en infligir dolor al otro sin motivo aparente. Además de que todo debe estar consensuado de antemano, quienes lo practican no buscan el dolor por sí mismo, sino como medio para llegar al placer.
  4. Sigue el dress code. Los tejidos ‘efecto piel’ como el látex, cuero o PVC forman parte del armario BDSM. Aunque es la etiqueta que se sigue al visitar un club de BDSM -esos materiales se relacionan con la desnudez, por lo que potencian el erotismo-, no tiene por qué seguirse a rajatabla.
  5. No tengas grandes expectativas. Y esto es algo aún más importante si das tus primeros pasos. No hay que centrarse solo en el momento de acción, el proceso es igual de importante. Como en todas las disciplinas, probar, equivocarse, probar otra vez, acertar y repetir serán la manera de convertirnos en expertos. La práctica y la investigación son dos de las claves que la sexóloga recomienda para seguir adelante en el mundo del BDSM y disfrutar de todo lo que puede ofrecer. Tampoco te olvides del momento de aftercare una vez has terminado.

Duquesa Doslabios.

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Después de la sesión BDSM, no olvides lo más importante: el ‘aftercare’

Si te pregunto qué es lo primero que se te pasa por la cabeza cuando lees las siglas BDSM es probable que pienses en esposas, fustas o cuerdas.

Raramente relacionarías el término con un antiinflamatorio, una manta o incluso chocolate. Y es que estos tres últimos objetos son igual de importantes que los primeros.

UNSPLASH

Pueden formar parte de un kit de aftercare BDSM, una serie de cuidados que, por lo que me explica Valérie Tasso, escritora, sexóloga y embajadora de LELO, son fundamentales.

Lo que sucede después de la sesión nos sirve, según la experta, como balance.

Este balance consiste en hablar sobre lo que se acaba de experimentar, analizar lo que nos ha gustado o no, cuán cómodos hemos estado, etc. También incluye el mimar el cuerpo del otro, si una sesión ha sido particularmente dura, a través de abrazos, caricias, curas de pequeñas heridas, moratones, etc”, afirma Valérie.

Y no solo después de practicar BDSM, por ejemplo se puede hacer también, en palabras de la sexóloga, “cuando hemos tenido relaciones eróticas convencionales e, incluso, cuando hemos probado nuestro nuevo juguete erótico de LELO”.

¿Por qué es importante que después de las prácticas de BDSM se realicen ciertos cuidados?
Es una parte esencial de la erótica BDSM. Durante una sesión bedesemera, se suele generar mucha adrenalina (una hormona que todos producimos) y, después, suele aparecer un bajón significativo (es lógico porque el nivel de adrenalina baja) que se puede manifestar de muchas maneras, según la persona, desde la tristeza, una sensación de vacío, dolores varios que nos llevará a cierto estado mental (por la tensión del cuerpo), etc.

¿Qué tipo de aftercare podemos poner en práctica?
Debería ser una mezcla de cuidados físicos (un ejemplo: si hemos practicado bondage, deberemos revisar que no se haya producido ninguna rozadura con la cuerda (y si es el caso, cuidar estas rozaduras) y psicológicos post-relación. Si bien cobra mucho sentido en relaciones eróticas más ‘convencionales’, por llamarlas de alguna manera, más importante lo es en el BDSM.

Pero, ¡ojo! Muchas personas se limitan al aftercare justo después de una sesión cuando realmente se debería prolongar más allá en el tiempo ya que, muchas veces, el tipo de bajón que puede aparecer, no necesariamente lo hará justo después de jugar. Suele pasar a menudo que en nuestras prácticas eróticas, ciertos estados anímicos se manifiesten unos días después. Debemos estar atentos a ellos.

¿Cuáles son las diferencias entre el aftercare físico y el emocional?
En el aftercare emocional, hablaremos de cómo nos hemos sentido, con qué hemos disfrutado, qué no nos ha gustado… La idea es garantizar un bienestar mental a nivel que, además, nos servirá a la hora de volver a practicar BDSM más adelante, ya sea con la misma persona o con otra diferente. Esas reflexiones nos ayudan a aprender y ser más conscientes de la experiencia. Y sobre todo a conocernos a nosotros mismos mejor.

En cuanto al aspecto físico, nos encargaremos de comprobar que el cuerpo está bien y, en caso de que tengan alguna rozadura, por ejemplo, aplicar alguna crema indicada para esos casos. Sin embargo, y bien practicado, el BDSM no debe suponer un perjuicio para nuestra anatomía.

Una buena sesión de aftercare aborda tanto la parte emocional (para mí, la más importante) como la física. Ambos aspectos tienen que ir de la mano.

¿Cuánto tiempo deberíamos dedicarle?
Como en cualquier otro aspecto, el tiempo que haga falta. Puede variar dependiendo de diversos factores. Así, dependerá de cada persona, de quién es la pareja con la que ha practicado el BDSM, de cada sesión, del estado anímico en el que nos encontremos, de si hemos introducido juegos nuevos en una sesión, etc. Y como decía antes, y que quiero recalcar nuevamente, puede ir más allá en el tiempo, no solo justo después de una sesión.

¿Es algo que habría que realizar siempre después de cada sesión o depende del momento? ¿Necesitan aftercare todas las personas que han participado en la sesión?
Rotundamente, sí. Por mucho que hayamos jugado a los mismos juegos una y otra vez, y con la(s) misma(s) persona(s), la teatralización erótica de una sesión siempre incorpora, aunque sea de forma sutil, nuevos elementos. Y no solo habría que practicar el aftercare siempre después de cada sesión, también los días siguientes, según cómo vayan reaccionando los participantes.

El aftercare no solo es válido para el sumiso/a, también lo es para el/la dominante. Se trata de ir creciendo juntos y aprendiendo. Y el/la dominante también se tiene que incluir. Tiene que haber, en todo momento, una retroalimentación en los roles que cada uno ha ido adoptando. El espíritu crítico de un/a dominante es la garantía futura de llegar a ser muy bueno/a en una sesión.

¿Qué tipo de artículos o productos no pueden faltar en un kit de aftercare?
Hay quien incluye hidratantes, cremas antiinflamatorias, frío, paracetamol, etc. Pero también es frecuente meter en ese kit aceites esenciales que, por sus aromas, nos ayudan a relajarnos tras una sesión de BDSM. También se pueden incluir mantas o jerséis que nos hagan sentir cómodos, té, dulces… ¡El kit de una persona puede incluir de todo! Dependerá de los gustos de cada uno, de las prácticas que suele llevar a cabo, del nivel de adrenalina que haya tenido que experimentar… Después de una sesión, las personas suelen sentirse particularmente vulnerables. El aftercare (y su kit) trata de reconfortar tanto físico como mentalmente.

En el libro Sexo kinky y BDSM, que he escrito en colaboración con la marca de bienestar sexual y juguetes eróticos LELO, explico todos los pasos para iniciarse en este conjunto de prácticas de forma segura.

Duquesa Doslabios.

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Noche en un hotel con mazmorra: el paraíso de los amantes del BDSM

Por mucho que pueda gustarnos la idea de probar el sadomasoquismo, no es como otro tipo de prácticas. Aunque la dominación y sumisión pueden empezar por cosas tan sencillas como dar azotes o atar con elementos que tengamos por casa, si buscamos avanzar en materia, por lo general, no solemos tener un calabozo en nuestro piso lleno de instrumentos y mobiliario adaptado.

DUQUESA DOSLABIOS

Es una buena idea para quienes quieran probarlo optar por una noche en un hotel especializado. Gracias a que cada vez tenemos una mentalidad más abierta con las parafilias, hay ciertos hoteles que ofrecen este tipo de servicios en sus suites y yo, hace poco, pude probar uno de ellos.

¿Las principales ventajas? En mi opinión, están bastante claras. A no ser que seas Christian Grey y tengas un apartamento de cientos de metros cuadrados, tener una habitación con esas características no es algo al alcance de la mayoría de nosotros, y aunque lo estuviera no sé hasta qué punto me haría gracia que si algún día recibo visitas, mis cuñados la encontraran por sorpresa.

Pero en tu mazmorra de paso, por unas horas, puedes jugar, experimentar, y poner en práctica todas aquellas cosas que solo has visto en páginas webs o que has leído en novelas eróticas. La higiene es impecable, el espacio perfectamente aclimatado, la privacidad máxima y siempre tienes cerca el baño, algo que no viene mal por si en el último momento te entran las ganas de hacer pis por los nervios.

Además de sillones tántricos, esos especialmente diseñados para conectar en 1001 posturas diferentes (he de admitir que uno de ese estilo si entrará en mi futura casa), pude probar un columpio. El columpio es la alternativa ideal a quienes quieren entrar en el bondage pero no tienen ni idea de cómo hacer un nudo.

Es probable que a todos nos resulte familiar la escena de gente colgada mediante cuerdas. Por curioso y atrayente que pueda parecerme en un primer momento, tengo claro que, si no es acompañada de un experto, no me atrevería a probarlo. Por suerte, el juguete está diseñado para imitar la sensación con seguridad y comodidad, es la alternativa ideal.

Aunque lógicamente, el plato fuerte de este tipo de mazmorras suelen ser los potros de dominación o camas con anillas. Son muebles especiales acolchados en los que atarse y experimentar solo está limitado por la imaginación.

¿Detrimentos? Pocos, quizás el único a destacar sea el precio, ya que este tipo de servicios salen por unos 200 euros la noche (recalco noche porque las tarifas de check in cubren aproximadamente 12 horas) y que suelen ser hoteles que, por lo general, no están a un par de paradas de metro de tu casa.

DUQUESA DOSLABIOS

Sin embargo, como experimento en pareja, tiene la máxima puntuación. Además de ser una novedad, ayuda a romper el hielo con este tipo de instrumentos. El límite entre el dolor y el placer no es el mismo para todos y hacer noche en un lugar de estas características sirve como vara de medida del nivel de afición que tienes por la parafilia. Puede ser tanto un descubrimiento, el punto de partida o la confirmación de que, el camino que habías tomado, es el que realmente te gusta.

Además, para quienes se presenten y al final no se vean con ganas de sacar su lado más sumiso o dominante, siempre les quedará la cama o el sofá. Son dos clásicos que nunca fallan. Palabra de duquesa.

Duquesa Doslabios.

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BDSM artesanal en España, así es el negocio del sadomasoquismo

Cuando pensamos en qué es lo que más se vende de accesorios BDSM creo que todos podemos coincidir en que las esposas, fustas o bocados pueden ser algunos de los complementos más populares ya que pueden encontrarse en prácticamente cualquier lado.

BDSM ACADEMY OF DISCIPLINE/FESTIVAL BDSM COLOMBIA

O al menos, eso pensaba yo hasta que conocí en el Salón Erótico de Barcelona a Miriam y Ricardo, la pareja que se encuentra detrás de Artesanía BDSM.

Recuerdo que al hacerle la pregunta, por manida que pudiera parecerme, Ricardo me contestó, para mi asombro, que el producto que realmente era el éxito de ventas en su página web era una especie de váter especial para practicantes de la cropofilia.

“Un cajón donde la persona dominatrix va arriba y el sumiso recibe los excrementos por abajo, que cuesta entre 150 y 180 euros” me dijo el carpintero.

Tanto él como su esposa llevan 10 años en un sector al que empezaron de a pocos haciendo cosas ligeras. “Es como un hobby para nosotros” me dice mientras me diseña un arnés de BDSM a medida.

Ambos coinciden en que es un mercado que ha crecido mucho últimamente. “Cincuenta sombras de Grey le ha quitado miedo al mundillo, ha hecho bien al negocio. La gente tiene la mente más abierta, no se ve con rechazo”.

Incluso llegan a afirmar que se ha puesto de moda gracias a series como CSI o Castle y, por supuesto, en parte debido a las películas porno.

Ahora que han desaparecido los prejuicios y muchos se atreven a hacer la sexualidad más divertida y variada, con este tipo de productos son los collares, cuerdas, látigos o fustas los accesorios que más vuelan del stand, ya que en palabras del artesano “son para un público más general”.

Cuando le pregunto cómo suelen ser sus clientes a la hora de elegir me revela que lo más difícil es que aquellos clientes que vienen en pareja se pongan de acuerdo. “Las mujeres suelen ser más lanzadas” dice Ricardo.

Si bien su competencia es feroz, el mercado chino sobre todo debido a los bajos precios, la pareja cree firmemente en la calidad del producto que venden, ya que se trata de cuero auténtico.

Además, para aquellos bolsillos más apretados, no es necesario hacerse con todo el set para decorar la mazmorra, ya que también alquilan el material para fiestas privadas.

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