Entradas etiquetadas como ‘sexo’

Perdamos la vergüenza a querer encontrarnos con un ‘empotrador’

Hace unos días, Rosa López, a la que recordarás por Operación Triunfo (si no la recuerdas es probable que se deba a que naciste a partir de los 2000), declaraba en televisión que necesitaba un ‘empotrador’.

LELO FACEBOOK

Lo siguiente fue una cobertura mediática digna de boda real británica con todos los medios fusilando hasta el infinito la frase de la cantante.

Rosa López necesita un empotrador. ¡Que Rosa López necesita un empotrador! Era casi como si hubiera declarado que necesitaba comer bebés. Un escándalo.

¿Cómo se le ocurría a una mujer decir lo que deseaba? Es más, ¿cómo se le ocurría a una mujer tener deseos? Al menos, eso era lo que parecían hacer sentir los medios, que recalcaron su declaración como si se tratara del resultado de un mundial.

Rosa López, María Fernández, Rocío García o Carmen Rodríguez pueden fantasear con que venga alguien que las empuje contra la pared, las excite, las lleve al límite y las haga explotar.

Porque es algo en lo que todas estaremos de acuerdo. Para no sentirnos excitadas ya tenemos la universidad, el trabajo, las tareas de la casa o llevar el mail al día.

Lo escandaloso no es que pida ese deseo. Si hubiera dicho que necesitaba un padre para dos o tres churumbeles, solo los medios del corazón se habrían hecho eco.

Aquí lo fuerte es que es una mujer hablando de sexo, tomando las riendas, diciendo lo que quiere. Es una mujer que no está sujeta al placer masculino, y eso es lo que asusta.

Que no está controlada.

Que no es una película porno, un cartel de tres metros de publicidad donde las mujeres aparecemos sumisas. Siempre subordinadas.

Que hace propia su sexualidad, la reclama. Y es algo que, en esta sociedad, solo gusta si es a los hombres a quien sirve. Solo nos aplauden la libertad cuando quieren quitar las azafatas de las carreras o prohibir la prostitución, esos son los temas que les preocupan. Ahí es cuando quieren vernos liberadas.

Pocos hombres he visto indignados de la exposición pública, del casi linchamiento mediático al que se ha sometido a Rosa, que, lo que ha hecho, ha sido decir en alto lo que pensamos.

Igual es el momento de dejar de sentir vergüenza, de quitarnos de encima de una vez el peso del pecado original y decir alto y claro que queremos que nos follen bien.

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook).

Sexo en la playa, ni tan bueno ni tan sano

Las vacaciones dan pie a intercambios sexuales tan variopintos e inesperados que, cómo no iba a convertirse en una tentación dejarse llevar por el momento en la playa. Hasta tiene un cóctel que refleja ese deseo de fusionarse enfrente (o dentro) del mar, el Sex on the Beach.

GTRES

Pero por idílico que pueda parecer, y por mucho que el beso de De aquí a la eternidad sea uno de mis favoritos -así como una de escenas con mayor carga erótica del cine-, no todo lo que reluce es oro.

Hay una serie de precauciones que se deben tener en cuenta si no quieres dejar de lado la salud.

Si eres lectora, sabrás que tanto las playas como las piscinas son los lugares más idóneos para terminar con una cistitis. Evitarlo es tan sencillo como hacer pis después del arranque pasional (tú verás dónde o si puedes esperar a llegar a uno de los bares del paseo marítimo).

La escena de Deborah Kerr, siendo bañada por las olas, mientras besa a Burt Lancaster como si no hubiera un mañana, puede ser tentadora de imitar, pero no dejes que la ropa interior quede mojada, es el caldo de cultivo ideal para que crezcan microorganismos y bacterias.

Y hablando de proteger la vulva mientras tu escarceos veraniego tiene lugar, no te olvides de evitar que la arena entre en tu zona íntima. Puede parecer mullida e inocente, pero en un lugar tan delicado puede llegar a producir microabrasiones.

Eso sin contar que, por mucho que la veas impoluta, la arena esconde las mismas bacterias que el mar. Piensa que los pájaros y otros animalitos de la fauna marina (así como el niño pequeño de turno), la usan como baño público. Una manta, la toalla o poner algo debajo de la zona de contacto, solucionará el problema.

Lo bueno es que el agua, con la que puedes aclararte en cualquier momento, está al alcance de la mano. Si es solo para quitar la arena del cuerpo, el chapuzón puedes dártelo sin problema.

Pero si sospechas que algo ha entrado, es mejor que vayas a la ducha, ya que el agua salada puede dar sensación de escozor.

Hablando de agua, antes de cumplir la fantasía de fusionarte con tu pareja en el mar, recuerda que, una vez sumergida, la lubricación vaginal desaparecerá. Aunque no es muy habitual llevarlo en la bolsa de la playa, un lubricante con base de silicona será la solución al problema.

Por supuesto, la protección es incuestionable. Todavía existen personas que se fían de la creencia popular de que es imposible quedarte embarazada si tienes sexo en el agua.

No solo puede suceder sino que es vía de contagio de todo tipo de ETS. Como en el agua te arriesgas a que se rompa el condón, es mejor si te limitas a realizar la actividad en la orilla (y abriéndolo con cuidado y las manos limpias).

Al final, puede que haya que tener algunas cosas en cuenta, pero lo importante es que pasar un buen rato pegados al mar sin poner en juego la salud, no es imposible.

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook).

6 consejos para que el calor no queme tu vida sexual

La ola de calor europea ha demostrado en apenas unos días lo que llevo observando cada verano, el sexo y las altas temperaturas no se llevan bien.

PIXABAY

Y, ya que la intimidad pasa momentos complicados (¿quién no cambia la cucharita por dormir con los pies juntos como única zona de contacto?), aquí van algunos consejos para que la transición no pase factura entre las sábanas.

Quizás el más socorrido sea hacerlo con el ventilador puesto o el aire acondicionado encendido, una manera de mantener el espacio aclimatado y evitar la pereza propia del calor. No solo es una forma de combatir la falta de energía que acompaña los días calurosos sino que también nos garantizamos que no vamos a sufrir un ataque de calor en plena acción.

Pero si no está el bolsillo como para hacer frente a una factura de la luz del estilo, otra alternativa es trasladarse y pasar la acción a la ducha o al momento posterior a dársela. Con el cuerpo activado por el agua fresca es más probable que apetezca dar rienda suelta al deseo que si nos sentimos pegajosos por el sudor.

También puede estar la solución en buscar las mejores horas del día, que, casualmente, coinciden con las franjas horarias recomendadas para hacer ejercicio, ya que, a fin de cuentas, el sexo se podría considerar actividad física. ¿Los momentos estrella? Tanto al principio del día, cuando el calor no ha empezado a apretar, como a última hora, sin el sol de por medio.

Incluso si el momento coincide al aire libre, porque, no nos engañemos, el verano es la mejor estación del año para hacer la ruta de los picaderos, podemos buscar lugares a la sombra que eviten insolaciones innecesarias.

Ya que os he comentado la similitud que tiene con el ejercicio físico, como si fuéramos a salir a correr o a entrenar al aire libre, no puede faltar la botella de agua cerca para apagar la sed. Incluso podemos encontrarle otros usos alternativos en la cama que ayudarán a combatir el calor como puede ser jugar con cubos de hielo que se deslicen por el cuerpo. Erótico y refrescante a partes iguales.

Por último, tras hablar del mejor cuándo o dónde, no podía faltar el cómo, que no es otro que recurriendo a posturas que no impliquen mucho contacto físico. Un 69, a cuatro patas, o incluso algo tan sencillo como la masturbación, salvan la vida (sexual) durante los meses en los que es difícil pensar en tocar otro cuerpo humano.

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook).

Sobre el consentimiento y el “Tener sexo ante notario”

Mucho se habla estos días de las relaciones entre hombres y mujeres, de cuál es la más segura.

GTRES

Los hay incluso que se atreven a decir barbaridades tales como que solo mediante acuerdo económico para conseguir sexo (siendo la mujer la mercancía, por supuesto), es seguro poder conectar.

Pero, ¿realmente entendemos qué es el consentimiento? No es por dudar de nosotros mismos, pero con los mensajes que circulan, no siempre es fácil hacerse una idea clara. Empezamos con “No es no”, luego fue el “Solo sí es sí”, pero quedan fuera el “Antes sí, pero ahora no”, “En otro momento”, “Eso no” o “Más de esto otro”.

Incluso queda fuera de la ecuación el consentimiento que se da sin hablar acompañando caricias. Y es que, por mucho que se empeñen en limitarlo, el consentimiento ni es un monosílabo ni un contrato ante terceros, el consentimiento va mucho más allá.

Empieza por los límites, los corporales, y pasa por todo tipo de actos en los que están involucrados. Es mi cuerpo, son mis genitales y, por tanto, mis normas. Consentir es permitir que alguien pueda acceder a ellos siempre con respeto. Unas fronteras que van desde el hasta dónde llegar pasando también por el de qué manera. Pero también cuándo.

El consentimiento sucede entre dos o más personas y se debe poner en práctica en cada actividad, porque que se acceda a dar un beso, no significa que se abra la puerta a todo lo que venga detrás.

Hay que entender que, al igual que se puede dar en cualquier momento, también se puede cambiar de idea y llegar incluso a quitar. E independientemente de la fase en la que nos encontremos, como si ya estamos casi en el final.

La máxima universal e indiscutible es que las personas tienen que sentirse cómodas y seguras.

Para ello (y para dudosos), ante la duda, plantéate si tus intercambios son consentidos haciéndote estas preguntas:

-¿Estás seguro de que tu pareja quiere tener sexo?

-¿Está tu pareja cómoda teniendo sexo?

-¿Lo hace libremente o has presionado de cualquier manera mediante amenazas, insultos, el tristemente típico “si no quieres, ¿para qué me haces venir? Eres una calientapollas”…?

-¿Ha accedido de manera voluntaria o porque has seguido insistiendo pese a que ya te había dicho que no?

-¿Se encuentra en un estado plenamente consciente o está alterado su juicio por el consumo de sustancias?

Si cualquiera de las respuestas a estas preguntas es negativa, el sexo no es consentido. Así que, como veis, no resulta difícil. De hecho, es relativamente sencillo, no es necesaria la presencia de un notario. El problema actual, más que de comprensión, es que muchos prefieren hacer como que no lo entienden.

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook).

El misionero puede ser la postura sexual más divertida (si sigues estos consejos)

Los puentes sobre el río Madison, un Cadillac, el Chanel 2.55, los álbumes de los Beatles, el sillón Egg de Arne Jacobsen, una fotografía de Helmut Newton o el misionero tienen algo en común, entran en la categoría de clásicos.

GTRES

Amada y denostada a partes iguales, la postura más conocida del sexo juega con la ventaja de lo placentera que resulta para los participantes, pero también con que, de lo fácil, tendemos a recurrir a ella más que a otras, lo que la convierte en un básico poco sorprendente de nuestro repertorio.

Y aunque siempre podemos poner música de fondo (cualquiera de los discos de los Beatles, ya que los he mencionado), hay más formas de añadirle picante.

Como todo en esta vida, el secreto no está tanto en la posición que escogemos sino en la actitud que ponemos al elegirla. De nada sirve repasar el kamasutra si las ganas que ponemos al hacerlo son las mismas con las que contestamos los mails de trabajo el lunes a primera hora de la mañana.

El misionero se adapta a todo: puede ser romántico con intercambio de miradas, puede ser salvaje con mordiscos, puede ser duro con arañazos o puede ser profundo y suave haciéndolo más tierno.

¿La clave? No centrarse tanto en la postura sino en la experiencia, en el momento. De hecho, ¿por qué no aprovechar la coyuntura, y con coyuntura me refiero a tener su oreja a la altura de tu boca, y decirle lo que te está gustando, lo mojada que estás o que quieres sentirle más lento, pero hasta el fondo?

Encuentra la postura que mejor te funcione. El misionero no es solo tirarte en la cama con las piernas abiertas y esperar a que hagan todo el trabajo. Arquea la espalda, estira los pies, apóyate sobre la punta de los dedos, ayuda con el movimiento… Puedes incluso añadir un cojín que te haga estar con la cadera más incorporada.

Las dos manos libres te permiten jugar. Puedes pasarlas por su cabeza, su espalda, puedes agarrar las nalgas, acompañar con las manos o incluso tocarte. Y es que no hay nada más placentero que poner en práctica las posturas con el clítoris a mano (literalmente).

Es quizás ese uno de los grandes inconvenientes del misionero, que la estimulación femenina en esa zona brilla por su ausencia. O bien te encargas tú de ella o le pides a la otra persona que realice un poco de TAC. No, no es que te haga un diagnóstico médico en pleno polvo.

El TAC es la Técnica de Alineación en el Coito (hablaré de ello más adelante), una variación del misionero que consiste en que el hombre se alce un poco para que su pubis alcance el clítoris y lo estimule con el movimiento.

¿Te parece una variante simplona? Pues más de la mitad de las mujeres que la integraron en su rutina, llegaron al orgasmo según un estudio publicado en el Journal of Sex and Marital Therapy.

Así que, llega el momento de hacer del misionero algo menos más religioso y más visceral, que suele ser lo más divertido del sexo.

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook).

El mapa (que no conocías) de los picaderos de tu ciudad

Andar por la calle, cogerse de las manos, juguetear con los dedos, sentir el calentón y no tener casa libre o estar demasiado lejos como para plantearse cualquier cosa que no sea pasar a la acción al instante. Para esa clase de casos, Josean tuvo una idea: una página web que recogiera los mejores sitios para tener sexo por la ciudad. Sitios elegidos por los propios ciudadanos y practicantes que puede servirnos como salvación o como excusa para salir a la calle.

PIXABAY

¿Cómo surgió la idea de crear la página web Mispicaderos.com?
No hubo una iluminación ni nada por el estilo. Ni siquiera fue fruto de la necesidad, ya que en el 2009 yo ya tenía mi casa y por fortuna no necesitaba buscarme lugares como picaderos.
Soy diseñador web y por aquel entonces, empezaba a hacerse muy útil Google Maps. Se me ocurrió algo que Google nunca mostraría: picaderos, aquellos lugares de toda la vida donde vas con el coche con la novia a disfrutar de los placeres de la vida. Viendo que podría ser útil para la sociedad, me puse manos a la obra.

¿Cuándo se lanzó? ¿Qué crecimiento ha tenido desde entonces?
Empecé en el 2009. Al comienzo, pedí a amiguetes y conocidos que pusieran aquellos lugares que conocían y después empezó a viralizarse por las redes, llegando a tener hoy casi 20.000 ‘sexcondites’ en todo el mundo (más de 12.000 en España)

¿A qué diría que se debe el éxito de añadir localizaciones que son públicas?
Supongo que gran parte de las razones que llevan a una persona a poner un lugar en Mispicaderos, es el decir “¡Eh, mira! Yo estuve aquí”. También la construí de manera que fuera muy fácil añadir lugares, y además estos lugares se pudieran compartir fácilmente. Por otro lado, es innegable la utilidad del mapa, ya que de otra manera, ¿cómo encontrar estos lugares, que son, de por sí, escondites? Y además, si conoces uno, solo lo usarás durante un tempo, ¡que luego lo disfruten los demás!

¿Cuáles son los picaderos más extraños que podemos encontrar?
Siempre me ha sorprendido que en torno a los cementerios haya tantos picaderos, pero tiene su lógica: lugar con parking, poco visitado y de fácil acceso. Y además, la gente que está en los cementerios no suele ser muy molesta. Por lo demás son los típicos lugares donde estar tranquilo: parques, parkings, polígonos industriales, calles desiertas, miradores…

¿Ha visitado alguno de los espacios que proponen en la web para comprobar la reseña o se basa en la opinión de las personas que, libremente, comentan?
Muchos lugares que están cerca de mi ciudad los conozco y son los típicos. Claro que me es imposible recorrer España verificando la idoneidad de los más de 12.000 lugares. Para ello existe un sistema de comentarios donde la gente opina sobre si el sitio es bueno, malo, existe o no, etc.. Además de una puntuación de estrellas. Es algo creado por la comunidad, de manera que ha de ser la comunidad la que lo valore.

¿Cuál diría que es el perfil del visitante de su web?
Aunque yo lo pensé para parejas jóvenes que disponían de coche pero no de casa, he podido que ver que además hay muchos otros tipos de usuarios. Por ejemplo parejas que se conocen una noche de fiesta, gente LGTB y gente que va a estos lugares en busca de otras personas del sexo que sea, con la idea de mantener relaciones sexuales sin compromiso.

El riesgo es uno de los factores por los que Mispicaderos resulta una web atractiva, pero ¿cuáles son las consecuencias de acudir a estos sitios y ser pillados en acción?
Actualmente no existe una legislación respecto a mantener relaciones sexuales. Lo que está estipulado como delito es el escándalo público. En cualquier caso, para eso es la web precisamente, ¡para evitar que te pillen! Siempre buscar otro lugar más tranquilo y escondido si no quieres ser pillado in fraganti.

¿Un consejo a la hora de acudir a un picadero?
El más importante: ¡puertas cerradas!
(En el blog de la web hay un artículo con 10 recomendaciones a tener en cuenta como controlar la franja horaria, llevar el móvil con batería o dejar las llaves en el contacto.)

Para terminar, el top tres lugares de Madrid según Mispicaderos.
Uno de los más famosos es el parking techado de El Pardo lugar de encuentro para tener relaciones sexuales sin compromiso.
Pero mejor que esto te pongo los mejor puntuados:
Enfrente de la depuradora (camino poco concurrido en Collado Villalba)
Casa abandonada Reajo del roble (pertenece a una urbanización de Collado Mediano)
Jardines del Calasanzio (calle Joaquín María López, en Madrid)

Estos lugares no los conozco, pero son los más valorados de la Comunidad de Madrid.
Ahora bien, yo buscaría siempre miradores, que con la excusa de llevar al chico/a a ver las vistas puedes aprovechar! Y además siempre van a ser lugares más bonitos…

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook).

¿No llegas al orgasmo? Antes de mirarle a él, mírate a ti

Son ya varias las amigas que, desde que he empezado a escribir este espacio, me han preguntado cómo masturbarse.

PIXABAY

Lo cual, por un lado, me hace ilusión, porque para mí, no hay nada mejor que compartir lo bueno de la vida con nuestras amistades. Así como les digo cuando una crema o un restaurante me ha gustado especialmente.

Pero por el otro me preocupa, ya que, en el caso de ambas, se aburren durante el sexo. Mi primera pregunta a ambas es siempre la misma: “¿Pero tú cuando tienes sexo te corres?”

No hablo de llegar al orgasmo necesariamente con la penetración, sino de alcanzar el clímax de cualquier manera. Incluso por una misma.

¿Adivinaríais su respuesta? En ambos casos, negativa. Os hablo de mujeres de 25 y 27 años que han crecido en una supuesta sociedad abierta en cuanto a sexualidad pero que, a la hora de la verdad, no saben ni por dónde empezar.

En el colegio nadie te enseña a masturbarte, es una mezcla de curiosidad y experimentación que puede tener un recorrido en función de la gente que te rodea. Por lo general, salen esas amigas siempre listas a recordar lo vergonzoso que es y que ellas nunca se tocarían debajo de las sábanas.

Si eso, algún compañero avispadillo (y algo salido, todo hay que decirlo), te vendrá con la pregunta de “¿Tú te haces dedos?”. Que a esas edades suena casi tan vergonzoso como si te preguntara si te sacas los mocos de la nariz y luego te los comes.

Desde pequeñas, de una manera o de otra, muchas coincidimos en que el ambiente para desarrollar la sexualidad no es el más halagüeño, pero es que es ahí donde tenemos que empezar.

No podemos pretender que nuestra sea una media naranja sexual que nos enseñe todo lo que desconocemos de nuestro cuerpo. No es la responsabilidad de los hombres, es la nuestra en primer lugar. Y, en el caso de dar con alguien que no sepa cómo gestionarlo, enseñarle.

Para mí, consistió en un aprendizaje a ciegas, casi instintivo, de sensaciones y un buen libro en el que una escena erótica cuya página memorizaba, acelerara mi imaginación despertando el resto del cuerpo.

Lo demás viene rodado. Quizás es menos interesante para la mayoría (recordemos que el 70% necesitamos estimulación directa del clítoris) practicar con un dedo dentro de la vagina como si fuera una especie de penetración algo más incómoda por la postura.

Sin embargo, alcanzarse el clítoris es tan sencillo que solo necesitas un dedo y moverlo de lado a lado, de arriba a abajo, en círculos o como sientas que más lo disfrutas. Como si de una carrera de fondo se tratara, seguir con un buen ritmo hace que aumenten las sensaciones.

Llegará un punto en el que, con el cuerpo a punto de estallar, el placer sea tan intenso que, lo que viene a continuación, es dejarlo escapar. Eso es el orgasmo.

Como todo en esta vida, la práctica hace al maestro, así que, de repetir, experimentar, agregar objetos cambiar la pose, la mano o el capítulo del libro por una imagen de Whatsapp nos ayudará a conocer por dónde va nuestro placer.

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook).

Sexo por narices, ¿usas en la cama el sentido del olfato?

El sexo es de las pocas actividades que deja salir nuestro instinto más animal. Un momento en el que apartamos a un lado los pensamientos y nos limitamos a dejar que sean los sentidos los únicos encargados de guiarnos.

PIXABAY

Presenciar un desnudo, definir una espalda con las yemas de los dedos, una palabra potente al oído y una lengua curiosa son prácticas que convierten la vista, el tacto, el oído o el gusto en, quizás, los sentidos que más ponemos en práctica.

Pero no menos importante es el papel que cumple en cualquier intercambio sexual el olfato.

Para incluirlo de una manera más activa, son varias las empresas de productos eróticos que crean perfumes específicos, como es el caso de Bijoux Indiscrets. Su CEO, Elsa Viegas, nos recuerda la importancia que tiene convertir los olores en parte del juego.

Se dice que los hombres son más visuales y que nosotras nos dejamos seducir por el oído. Pero, ¿qué papel tiene el olfato en el erotismo?
Simplificando: todo. Tanto la tendencia a ser seducido por la vista de los hombres como el oído de las mujeres, es una cuestión evolutiva. Pero no tienen nada que hacer frente al olfato. El olor que desprendemos por nuestras glándulas es una invitación continua a dejarse llevar por el deseo, algo que aunque se haya perdido en gran medida en el tiempo, sigue coleando en nuestros instintos más primarios.

¿Es uno de nuestros aspectos más animales que estamos descuidando? ¿Ha pasado a un segundo plano?En absoluto. Creo que está muy en boga, desde hace muchas décadas, el perfumarse, por ejemplo. No es nuestro olor natural, pero es la prueba viva de que intentamos seducir mediante el olfato. Si hablamos de nuestro propio olor nuestras referencias de seducción han cambiado. Lo que ahora es sexy por oler al último perfume de una marca cara, antes era el olor a sudor de una dura jornada de trabajo, hablando de hombres, claro. El olor de la mujer por general nunca se ha visto demasiado bien, no en público al menos.

¿De qué manera podemos volver el olfato un aliado de la sexualidad? ¿Cómo podemos entrenarlo?
Creo que lo fundamental es desestigmatizar el olor natural del cuerpo. Todo está demasiado aséptico, tanto que no solo estamos limpiando nuestro cuerpo sino que estamos quitándole muchas propiedades necesarias para la salud. Por ejemplo, ¿cuánta gente sabe que la vulva solo debería lavarse con agua? ¿Que realmente no huele mal y que la vagina se limpia sola? El mejor entrenamiento es comprender esto, conocer los cuerpos e identificar qué es insalubre y qué no.

Ya que se dedican a crear productos de cosmética erótica, ¿a qué diría que huele el erotismo?
Te diría que dulce e intenso. Probablemente un aroma que exista actualmente y lo relacione con el erotismo sin ninguna duda es Aphrodisia, un aroma creado en exclusiva para nosotras por un maestro perfumista de Barcelona basado en una receta milenaria afrodisíaca del Kamasutra. Es realmente único y engloba a la perfección la idea de seducir mediante el olfato.

¿Cómo se decide un perfume en vez de otro? ¿Qué se tiene en cuenta?
Es un proceso complejo. Para empezar, en Bijoux Indiscrets tenemos un respeto absoluto por el medio ambiente y el mundo animal, por lo que descartamos cualquier ingrediente o proceso que incida en eso. Investigamos las últimas tendencias como punto de partida y a partir de ahí trabajamos, junto con maestros perfumistas, la formulación. Siempre se espera de un aroma que te transporte a algún momento agradable o que aluda a un momento atractivo para el imaginario colectivo.

¿Cómo nos afectan en la cama los diferentes aromas? ¿Despiertan diferentes sentimientos distintas fórmulas?
Cada aroma despertará un sentimiento distinto, dependiendo de si has tenido o no relación con ese aroma y qué recuerdo tienes de él o qué te inspira. No es lo mismo un aroma cálido y fuerte con toques de canela que una fragancia fresca floral y cítrica; seguramente la primera te resulte más sugerente y la segunda más amena. Aunque no es una ciencia cierta, porque la persona que lo lleve también despierta algo por sí misma, con o sin perfume.

Saliendo de los más típicos como pueden ser la fresa o el chocolate, ¿qué perfume nos recomendaría para experimentar?
Bubble Gum, nuestra última creación para gel de masaje e íntimo y bruma corporal. Los aromas deberían evocar algo y creo que no hay momento más feliz que el de la adolescencia, donde experimentas, donde te echas un chicle en a la boca por si al final te atreves a dar el paso con el chico o la chica que te gusta. Es divertido, dulce y gamberro. Lo tiene todo para pasar un muy buen rato.

Así que si, tras leer esto, tienes ganas de volver a tu nariz más experimental, empieza por algo tan sencillo como mantener cerrados los ojos o usar una venda para taparlos. A ciegas, guiándote solo de los otros cuatro, notarás que empiezas, sin darte cuenta, a volverle a prestarle atención al olfato.

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook).

¿Influyen las series sobre nuestra vida sexual? Más de lo que pensamos

Las películas, la música, la televisión… Todo lo que nos rodea esculpe nuestra visión de la sociedad en la que nos encontramos y, en parte, eso incluye el ámbito sexual.

YOUTUBE

María Hernando, del equipo de sexólogas de Platanomelón.com, afirma que “las series nos dan ideas; ya sea de posturas sexuales, de fantasías, situaciones excitantes, conductas provocadoras…”. Algo que según la experta, podemos aprovechar para aplicar a la práctica.

Y es que casi llega a 6 millones la cantidad de personas abonadas a plataformas audiovisuales en España, lo que consigue ayudarnos a conocer otras opciones diferentes a las que estamos habituados y a ampliar nuestro concepto de diversidad sexual.

Esto, para la sexóloga, nos ayuda a “analizar otras sexualidades, aunque nos parezcan antagónicas a las nuestras, nos da la oportunidad de derribar tabús y prejuicios acerca de los demás” gracias a que empatizamos con los personajes.

Juego de Tronos, con sus desnudos, es quizás la que primero se nos venga a la mente, sin embargo las series no solo ayudan a desinhibirnos.

Por controvertida que sea mi opinión sobre Élite, hay algo que no se le puede negar a la Física y Química moderna, las relaciones atípicas son las que dominan.

Y si bien es un poco apurado que aparezcan dos adolescentes aburridos de su relación, nos acerca a ver con normalidad otros modelos de pareja e incluso diferentes ‘perversiones’.

Merece también mención Orange is the new Black, que ha conseguido que muchas de sus espectadoras nos planteáramos nuestra orientación sexual con el tórrido romance entre Vause y Chapman (aunque personalmente encuentro más excitantes los cunnilingus de Nichols a Morello).

NETFLIX FACEBOOK

Si estáis faltas de ideas, para mí, la mejor serie es una que le da importancia a una cosa que las demás pasan por alto, el erotismo. Outlander se lleva la palma de ser la primera serie que consigue excitarme solo por cómo el protagonista rozaba la mano de su compañera de toda la carga sexual que hay entre ellos.

Y no es que vaya precisamente falta de escenas explícitas, además por cada plano en topless de la protagonista hay uno del culo del guerrero escocés. Outlander funciona, no ya solo por la original trama que transcurre de manera dinámica, sino por tratar el sexo como algo más que ‘mete saca’.

Aún recuerdo de hecho cómo en uno de los últimos capítulos que vi, los protagonistas se desnudaban prenda por prenda (está ambientada en el siglo XVIII, imaginad la cantidad de capas de ropa). En otras series lo lógico sería pasar directamente a la acción, pero en Outlander la espera es como un caramelo que se deshace lentamente y que vas disfrutando al mismo tiempo.

No hay gemidos de película porno, pero tampoco está exenta de ruidos. Hay pies arqueados, glúteos contraídos… Incluye sexo gay o en estado de gestación, algo que ayuda, sin duda a visibilizar y normalizar el deseo sexual en esa época.

Al final, hay muchos casos de series que ponen que, al mismo tiempo, nos ponen a cien.  Y a ti, ¿qué series te excitan?

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook)

¿Chupas sin protección? Estas son las venéreas que te pueden tocar

De un tiempo a esta parte me da la sensación de que cada vez veo menos anuncios de preservativos. Y no creo que se deba a que las empresas de profilácticos estén nadando en billetes por todo lo que usamos sus productos.

PIXABAY

Pero veo menos todavía, o, debería decir que en realidad no he visto en absoluto, anuncios que sensibilicen acerca de la importancia de las barreras de protección sexual a la hora de contagiarse de enfermedades venéreas por tener sexo oral.

Lo diré de otra manera: quiero un anuncio que me diga que por chuparla sin condón puedo terminar con cáncer de garganta.

Si más o menos todos estamos concienciados de los riesgos que conlleva (repito, más o menos) tener sexo sin protección, lo del sexo oral se nos escapa por completo.

Y la cosa es que existir barreras, como tal, existen. De hecho los condones de sabores pretenden precisamente hacer más placentera la idea de succionar un pene (aunque al final el supuesto sabor de cereza te termine sabiendo más a laboratorio farmacéutico que a fruta). 

De los preservativos para practicarnos sexo oral a nosotras ya ni hablamos, porque si bien soy consciente de que existen, ni los he comprado en mi vida ni conozco a nadie que los haya usado en los casi 30 años que llevo sobre el planeta.

Al final, estén o no estén, la gran mayoría opta por no usarlos.

Comodidad, pereza, tacañería por no querer estar usando varios condones en vez de solo uno, y en el caso del condón femenino, porque ni es conocido ni resulta realmente práctico y necesitaría una vuelta para que pudiera utilizarse de manera habitual y nos lo planteáramos.

Desarrollo y concienciación son las dos cosas que hacen falta para que asumamos de una vez por todas que es algo que deberíamos usar siempre.

De no hacerlo nos exponemos al sida, candidiasis, herpes genital, hepatitis B o virus del papiloma humano (que puede terminar en cáncer de garganta o cervicouterino) por poner unos ejemplos.

Puede que ahora mismo no estemos experimentando ningún síntoma, pero las enfermedades relacionadas con el sexo oral no tienen por qué manifestarse inmediatamente. Algunas pueden llegar a tardar años en desarrollarse.

“Más vale prevenir que curar” es, en este caso, el razonamiento más sensato.

Duquesa Doslabios. 

(y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook)