BLOGS
El blog de Lilih Blue El blog de Lilih Blue

Historias de amor, sexo y otros delirios

Entradas etiquetadas como ‘sexo’

Sexoróscopo de la semana: Libra, no hagáis mucho ruido que las paredes del hotel son muy finas

GTRES/PEXELS

♈Aries: las personas no cambian excepto tu novia, que de repente has descubierto que puede eyacular como un aspersor. Los astros prevén que esta semana pondrás muchas lavadoras.

♉Tauro: este fin de semana se te presenta con mucha pasión en el cuerpo por la influencia de Marte. Vamos, que estás más salida que el pico de una mesa. Los astros indican que vas a  fusionar tu esencia con ciertas entes, que traducido en castellano significa que este finde follas por narices.

♊Géminis: libérate de cargas innecesarias. Según la filosofía cósmica tienes que dejar salir para que pueda entrar lo demás. Si lo de beber agua templada no funciona prueba con un enema. Le acabarás cogiendo el gusto a la ducha anal.

♋Cáncer: puedes con cualquier cosa tú solo, especialmente desde que Internet ofrece porno gratis. ¿Quién dijo que necesitas a nadie? Como la mano que te echas tú no te la echa nadie. Eso sí, deja pañuelos de papel cerca por aquello de no ir con la mano pringosa hasta el baño. Corres el riesgo de cruzarte con tu madre por el pasillo.

♌Leo: quieres que las cosas se asienten, quien dice “cosas” dice “culo y vulva”. Y que se asienten sobre tu cara concretamente.

♍Virgo: tus ganas de apuntarte a cualquier cosa y frecuentar nuevos círculos terminarán contigo en un local de intercambio de parejas. Ojo con el jacuzzi. Los astros presagian que la cálida temperatura no se debe al programa de hidromasaje. Ah, ¿que te gusta practicar sexo en orines ajenos? Pues es tu noche de suerte.

♎Libra: con el cambio de luna te sentirás renovado. Huirás de la rutina y buscarás nuevas experiencias. Es el momento de coger a tu pareja y hacer una escapada romántica. Quien dice romántica dice sexual, pero ya me entiendes. No hagáis mucho ruido que ya han llamado dos veces a recepción quejándose por vosotros. Si es que las paredes del hotel son de papel.

♏Escorpio: esta semana vas a reinventarte literalmente ya que se te va a ocurrir un juego de rol para desarrollar entre las sábanas. Como tu nivel intelectual está tan favorecido por las estrellas se te olvidará que lo que querías era sexo y acabarás discutiendo con tu pareja acerca de las complejas vidas de vuestros personajes ficticios.

♐Sagitario: estás sometida a mucha presión. Lo más seguro es que sea porque la saca del todo justo antes de meterla cada vez y te está entrando tanto aire a la vagina que te sientes como una gaita gallega. Verás qué risa cuando te incorpores y salgan los aires en forma de pedo vaginal.

♑Capricornio: hay cosas que se escapan de tu lógica, como lo de alcanzar el punto G de tu chica mientras estimulas su clítoris. Los astros indican que tus expectativas se van a cumplir y ella finalmente llegará al orgasmo. Te dejo el vídeo que le sirvió a Aries para aprender a hacerlo bien.

Acuario: tienes que dejar que los acontecimientos sigan su rumbo. Escribirle comentarios en cada foto, mencionarle en tu stories, mandarle canciones por WhatsApp, seguirle por la calle, vigilar su portal desde el coche o entrar por las noches a su habitación a ver cómo duerme puede resultarle un poco agobiante.

♓Piscis: necesitas viajar para sentir la energía y vibraciones de otros lugares y personas. Pero como este mes no tienes dinero te vas a comprar un consolador para, por lo menos, recibir alguna vibración.

El otoño: la mejor estación del año para tu vida sexual

Algo tiene el otoño que siempre resulta la estación más romántica del año, no sé si es la cubierta multicolor de hojas que se forma en las calles o el olor de las primeras lluvias tras el verano, que se esperan con ansia después de los periodos de sequía.

GTRES

Alejados de las altas temperaturas, el otoño pide calor y cercanía, pide tardes en casa tirados en el sofá con una película. Al reanudarse la rutina perdemos el ‘estrés veraniego’ de aprovechar cada día y cada rayo de sol. Puede que con el mal tiempo no nos apetezca pasar tanto tiempo en la calle, pero, por otro lado, volverse “casero” significa que aumenta la cantidad de encuentros.

El otoño es la prueba de fuego para tu flechazo veraniego. Si a diferencia de tu bronceado supera los primeros días de septiembre, es cuando sabes que es real. Y, por lo general, preferimos practicar sexo cuando ya conocemos a la otra persona que estar metiendo cada dos por tres gente aleatoria en la cama (especialmente para evitar repetir las cantinelas de siempre: “el clítoris está aquí”, “me haces daño con los dientes”…).

No hay nada como el sexo otoñal, ese que ya no sabe siempre a sudor y a agua de mar, ese que te permite experimentar en cualquier tipo de postura el tiempo que haga falta sin tener que parar porque hace demasiado calor, el mismo sexo que incluso pide una sábana de vez en cuando y que te permite quedarte, después de terminar, acurrucado, piel con piel, sin romper el contacto.

El sexo otoñal significa vida más allá del trío estival formado por ti, el ventilador y tu pareja.

Pero además la cercanía del comienzo de la etapa de hibernación, también conocida como aquella en la que todo el mundo parece querer tener pareja para tener con quien pasar las tardes frías, es también una época fantástica para disfrutar de la soltería.

Entre el comienzo del nuevo curso, la vuelta al trabajo, al gimnasio, a las clases de idiomas, a salir con las amigas de nuevo, a Halloween… sobran las ocasiones de conocer gente, independientemente de que quieras, o no, que se queden a desayunar al día siguiente.

Ya lo dice el refrán: En otoño, pan de ayer, vino de antaño y sexo a diario. 

Duquesa Doslabios.

“En el colegio se debería estudiar la sexualidad con la misma atención que la Pirámide de los Alimentos”

Aprovecho el sábado noche para hacerle un pequeño examen a mis amigos. La foto del dibujo de una vulva (de estos de libro de biología) me sirve para averiguar cuántos saben identificar las distintas partes.

Si bien la mayoría pasan la prueba, es un tema que me sorprende como alguno (y alguna) trata con vergüenza e incluso se siente incómodo por la imagen.

GTRES

A la hora de preguntarles por sus conocimientos sobre la materia, escucho respuestas de todo tipo: mientras que en los colegios de algunas provincias imparten alguna clase de educación sexual, en otras ninguna en absoluto. Y además sin ningún tipo de relación con la orientación religiosa del centro.

Entre las diferencias de los centros y la cantidad de parejas y amigos desinformados que me he llegado a encontrar, decido contactar con María, pseudónimo de una enfermera que lleva 14 años dando las charlas de educación afectivo-sexual en un colegio de la capital.

Lo más preocupante es que según el último informe de la Federación Española de Sociedades de Sexología, el contagio de enfermedades de transmisión sexual ha aumentado en los últimos años, sobre todo en la franja entre 15 y 24 años. ¿Puede estar relacionado con una falta de educación sexual? Mi entrevistada lo tiene claro: “Creo que sí. Se confunde la cantidad de información que hay con los conocimientos que manejan los jóvenes. Y la informacion que manejan o no es la adecuada o se minimiza respecto a que te puedas contagiar algo”.

Colegios que dan clases, otros que no, ¿estamos hablando de una educación que es responsabilidad de los centros o debería ser cosa de los padres? “Los padres tienen que educar a sus hijos para la vida. Somos seres sexuados y por tanto lo afectivo-sexual forma parte de nosotros. Tiene que ser algo de lo que se pueda hablar en casa con naturalidad, como se habla de cualquier otro tema” afirma María. “En la escuela también se tiene que abordar con la misma atención que se emplea al hablar de la Pirámide de los Alimentos, por poner un ejemplo”.

A la hora de la educación sexual en el país sí que es cierto que “se llevan a cabo programas, pero no es algo extendido a todos los colegios. En muchos centros educativos funcionan bien. En algunas comunidades autónomas hay programas que abarcan varios cursos, en otras apenas se hace algo. Sigue siendo una asignatura pendiente“.

Si tenemos la suerte de que en nuestro centro impartan clases no suele ser más de una o dos horas en toda nuestra vida estudiantil, ¿es suficiente? “No. Unas charlas puntuales sirven para crear un espacio en el que se puede hablar del tema: dar una informacion precisa y adecuada de cómo son nuestros aparatos reproductores y cómo funcionan” dice la enfermera.

“Pero no es suficiente hablar de reproducción sino de cómo podemos sentir placer con otra persona sin poner en riesgo nuestra salud, y eso es tan importante como aprender a  poder hablar con nuestra pareja sea esporádica o estable. El aprendizaje necesita tiempo y no nos podemos conformar con la suerte de poder programar algunas charlas en las apretadas agendas escolares. La educación  se tiene que abordar desde distintos ámbitos y continuada en el tiempo“.

En la opinión de María, una correcta educación sexual en los centros debería empezar “en 4° o 5° de Primaria. Se puede ir adaptando el contenido en función de los temas relacionados. Debería comenzar sobre los 9 años o incluso antes porque los cambios hormonales van a empezar a producirse y si comprenden que es algo natural, lo van a afrontar mejor”.

GIPHY

No es sólo dar información, es enseñarles a manejarla y a no discriminar, ni sentirse discriminados en razón del sexo ni tampoco por su orientación sexual”.

Un programa ‘ideal’ “debería  contar con un número adecuado de horas para que el aprendizaje sea efectivo. Yo creo que dos horas al mes podría estar bien y así valorar la efectividad al trimestre. En cada nuevo curso se deberían ampliar los contenidos, según las edades” afirma la enfermera.

Y por último, tengo curiosidad por saber si dar este tipo de charlas ha ayudado a María a abordar el tema con sus propios hijos: “Me considero afortunada, porque les ha facilitado esa comunicación. Nosotros como padres hemos tenido una educación limitada. De niña he podido saber por mi madre todo acerca de la regla, pero con respecto a la pregunta de “de dónde venían los niños”, “eso ya nos lo explicarían en el colegio” o una amiga más enterada, como fue mi caso. Tengo amigas de mi edad que sus madres no se atrevieron ni a tocar el tema de la regla. Aunque han pasado muchos años, actualmente en muchas casas se viven situaciones parecidas“.

Duquesa Doslabios y María.

La regla de la nariz y su relación con el tamaño del pene

Cada vez que me reúno con mi grupo de amigas hay ciertos temas de conversación que siempre salen por ser los favoritos: últimos viajes, reconocimientos en el trabajo… Pero la clave para averiguar cuál es el tamaño del pene de un hombre, antes de verlo en directo, es el más entretenido.

GTRES

No es algo que tenga un trasfondo profundo y decisivo en nuestras vidas, pero una conversación picante entre amigas es de las cosas más divertidas que te puede brindar la vida. Acumulamos más sex talks que cualquier conferencia TED.

Si el tema nos mantiene tan intrigadas es porque, a diferencia de los hombres con el pecho, que es algo que se puede intuir a primera vista (y que por mucho que lleves un push up el tamaño siempre será aproximado), no hay manera de que podamos saber qué nos espera entre vuestras piernas.

En ese momento se suceden diversas teorías, como si en vez de estar haciendo la cola para que nos den mesa en ese local nuevo que acaban de abrir, nos encontráramos en plena aula magna de la Facultad de Matemáticas de Cambridge.

Una afirma que está directamente ligado a las manos y a los pies, mientras que otra sostiene que es una tontería, ya que ella recuerda perfectamente la noche que pasó con aquel francés de manos pequeñas que luego tenía una buena baguette (por aquello de la nacionalidad).

Otra interrumpe afirmando que la relación se da entre la distancia del pulgar hasta la del dedo corazón mientras que otra le replica que no es factible empezar a medirle la mano en plena cita. Una añade que es inversamente proporcional a la altura, por lo que cuanto más bajito mejor calza y que cuanto más alto, de menor tamaño la tendrá.

Durante la conversación se ponen sobre la mesa todos aquellos novios, ex novios o líos de una noche que nos sirvan de ejemplo para las conjeturas o bien para refutar las hipótesis.

Y justo después de esa mezcla de especulaciones, sale la teoría de la nariz, la cual, según el criterio femenino, sostiene que es la que nos puede dar una idea aproximada de lo que nos espera.

Cada vez que saco el supuesto nasal es como si se hiciera la luz. De repente todo tiene sentido (o al menos en la mayoría de los casos).

Si bien hacemos memoria y nos ponemos a pensar en las narices (y lo que no son las narices) que hemos disfrutado que confirmen la teoría, al final todas coincidimos en lo mismo: mayor o menor tamaño lo que realmente nos importa, a la hora de tener sexo con alguien, es la química.

Y no existe la manera de medirla.

 

Duquesa Doslabios.

Cómo hacerte el amor cuando ya te lo he hecho más de quinientas veces

Te sé de memoria. Te sé por delante, por detrás, de perfil izquierdo, perfil derecho, perfil de Facebook y perfil de Instagram.

GTRES

Hemos llegado a ese punto en el que conozco tu cuerpo como el mío y lo navego con la seguridad de quien sabe a dónde va y en qué momento ir.

Reconozco tus rincones, tus secretos. Sé qué te gusta, qué no. He desarrollado, de escucharte, tan buen oído que puedo solfear todos tus sonidos.

Cada vez que te hago mío me cautivas más. Si ya me encantabas al principio, ahora, más que gusto, eres un placer adquirido, por lo que has vuelto sibaritas mis sentidos.

Y pese a que según pasan los años a tu lado te tengo en la cama aprendido, quiero seguir creciendo, explorando caminos.

No te confundas, que no te cambio por nada. Ya sabes que de todo lo bueno repito, y de ti quiero barra libre toda mi vida, como que eres mi sabor favorito.

Hoy unas velas, mañana la lista de baladas de Spotify, pasado bragas nuevas, el mes que viene en el asiento de atrás de tu coche, perdidos en algún camino de tierra detrás de un polígono industrial.

Después en un hotel de tres estrellas, que contigo parecen cinco y un cometa. Luego jugamos o nos vemos una porno y te pido que me tires del pelo. Para más tarde, lo hacemos en esas duchas que siempre se nos quedarán pequeñas.

Que si no puedo esperar, te mando las tetas por WhatsApp, a no ser que la impaciencia me pille contigo y nos quedemos en el suelo de la entrada, convirtiendo la ropa en la alfombra improvisada de tu piso.

Y comerte otro día a escondidas en el cine y que me bebas en la terraza. Que si por debajo pasa gente y nos ven, pues tampoco pasa nada (y si pasa, se saluda).

Porque pueda que ya te haya hecho el amor más de quinientas veces, pero créeme que mi idea es volverte exponencial, hacértelo otras quinientas por quinientas veces más.

Duquesa Doslabios.

Soy las dos veces que me han roto el corazón

Soy todas las veces de mi vida en las que he amado hasta las trancas, haciendo caso omiso a la cabeza y dejándome llevar por el corazón.

Soy también, las dos ocasiones en las que se me ha llegado a romper. La primera culpa mía. La segunda fue de él.

GTRES

Soy todas y cada una de las ocasiones en las que me he quedado sin aire solo por estar cerca de esa persona. Soy de quien me ha robado un beso, las bragas, la energía y hasta los miedos. Soy de quien me ha hecho valiente.

Soy de quien pienso cada vez que escucho una canción romántica, de quien me acuerdo ya sea estando a su lado o pensándole a kilómetros.

Soy, en parte, de todos aquellos que me han puesto la piel de gallina. Soy todas las personas que han pasado por mi cama, sofá, mesa, ventana, baño y cocina. Soy la que todavía espera que griten su nombre en medio de un orgasmo.

Soy las veces que me han hecho temblar, estremecer, vibrar, estallar, arder, detonar, volar, correr, planear… De los que me han subido a lugares desconocidos a través de unas manos o una lengua, ya fuera sobre mi cuerpo o mediante palabras.

Soy las rupturas que he vivido, esas que me han convertido en quien soy. Soy las lágrimas que nunca pensé que lloraría por nadie, soy la rabia y la impotencia, soy la soledad. Soy la nada absoluta en la que quedas convertida cuando desaparece ese todo que es la persona que para ti representaba tu vida.

Soy el resurgir de después. Soy ese corazón tambaleante que volvía a dar sus primeros pasos después de recomponerse. Soy las ciento cuarenta y nueve veces que me he enamorado a primera vista en el transporte público.

Soy todos aquellos a quien me he entregado de manera física, pero soy más a quienes me he dado de manera emocional. Soy de quien me ha visto desnuda y de quien me ha desnudado el alma hasta verme, de transparente, cristalina. Soy un conjunto de todo, y con todo, sigo siendo yo misma. De todos ellos, sí, pero antes que de nadie, mía.

Duquesa Doslabios.

De sexo y de despedidas

Querid@s,

Esta es la última vez que os escribo. Pero afortunadamente este blog no termina conmigo, en breve una nueva capitana tomará el mando de esta nave para seguir surcando vuestros instintos más bajos y avivando vuestras pasiones. Al  menos, eso es lo que intentamos.

Mientras fluyen estas lineas buceo en el baúl de los recuerdos y no puedo evitar ponerme nostálgica. Qué le voy a hacer, en el fondo soy una romántica demasiado sentimental. Y es que llevamos casi dos años juntos y más de 275 posts escritos. Ha sido un verdadero lujo y un no sé si merecido privilegio escribir día sí día no para este incendiario blog bajo el abrigo de una casa tan prestigiosa y amiga como 20 minutos. Al margen de las diferencias que hayamos podido tener a lo largo de esta inquietante andadura, espero haberos sido de ayuda, tal vez inspiración. Me conformo con haberes encendido cuando afuera acechaba el frío, acaso alegrado el rato o cabreado hasta lo imposible. El caso es no haberos dejado indiferentes nunca.

En esta lujuriosa travesía lo mejor de toda esta experiencia han sido vuestros comentarios. Unos más amigables que otros, convendréis. Tras cada post he esperado como agua de mayo vuestras variopintas aportaciones. Para aprender, para inspirarme, para conoceros mejor, hasta para reírme a carcajadas con algunas de vuestras ingeniosas salidas. Gracias de corazón por vuestro granito de arena que hace posible que este blog siga vivo. Os doy mi palabra de que leí todas y cada de vuestras aportaciones, agradeciendo siempre las críticas constructivas y, por qué no decirlo, obviando las faltas de respeto, especialmente hacia las mujeres (que no han sido pocas). Feminista sí, feminazi no, por aquello de disipar posibles dudas.

Recordad que este es y siempre será un blog de sexo, por si algún lector despistado aterriza accidentalmente en él. No hallaréis más que asuntos de sexo, amor y otras desventuras. Y ya sabéis, al que no le guste que no mire (lea en este caso). Por si las moscas, me despido antes de que os canséis de mí y me abandonéis por otra. Me voy pero sigo creyendo firmemente en el milagro que es enamorarse, en lo sublime de estremecer por una mano tocando una piel ansiosa, el poder de una lengua húmeda en otra boca deseosa. Sigo creyendo que para entrar en el cielo no es preciso morir, porque yo lo he visto después de morir en los brazos de otro. Sigo creyendo en el dulce dolor de la petite morte después de un sexo apasionado o modesto.

Y antes de despedirme para siempre brindemos juntos.

Brindemos porque las batallas venideras sean cuerpo a cuerpo en una cama aún por deshacer. Porque los únicos mutilados sean los prejuicios y las prohibiciones. Porque se envíen más misiles en forma de epístolas de amor. Porque las únicas bombas que exploten sean las que estallan bajo la piel. La tuya y la mía, dónde quiera que estés. Porque tú me enciendas y yo te ponga por los siglos de los siglos. Amen.

Brindemos porque nunca dejemos de bailar. Porque esa diosa llamada música nunca deje de sonar. Porque no nos dejemos nada el tintero, ni respiremos la vida a medio pulmón. Porque no pasemos por este mundo sin pena ni gloria. Porque no nos dejemos besos por dar, ni polvos por echar. Porque sigamos amando, haciendo el amor y follando. Porque a veces sí, y a veces no. Porque nos hechicen, si viene de la persona adecuada.

Brindemos por esos hombres que nos ponen con los tacones mirando pal techo y por esas mujeres que son el veneno para el que, quién sabe, tú eres el antídoto.

No sé por cuánto tiempo me recordaréis. Sólo espero que sigáis dejándoos caer por estos lares y deis una calurosa y tierna bienvenida a la nueva Liliht, Lilih. La primera mujer de la Historia, que no os engañen. Tratadla con cariño y mimo, os lo ruego. Si ya me echáis de menos y os apetece seguir leyéndome en otra clave, me encontraréis semanalmente a partir de octubre en mi otro blog, Pepita La Nuit. No apto para machistas, especialmente dirigido a mis chicas molonas. Desde este (otro) rincón canalla, romántico, un tanto sin vergüenza, os hablará Pepita La Nuit, una hombreriega de alto voltaje a la que le gusta coquetear y comerse la noche en busca de una nueva historia de sexo para compartir con vosotros.

Hasta siempre y no os olvidéis de lo más importante de todo…

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

Sexo en el agua: manual de uso y disfrute

Querid@s,

El verano, que se nos acaba, es una época ideal para escapar de la monotonía sexual. También es tiempo de playas y piscinas, sean privadas, públicas o comunitarias. En esta diversidad de masas de agua se pueden realizar muchas más actividades que tomar el sol o pegarse un chapuzón. ¿Mejor un revolcón no? Es el momento ideal para practicar una de las fantasías eróticas más comunes: el sexo acuático

Imaginad los mismos abrazos, las mismas caricias, la misma entrega de los cuerpos, los mismos ósculos apasionados, pero más mojados, más húmedos. Yo me imagino a los cuerpos amantes balanceándose al compás de las olas, la luz de una luna llena rielando sobre la piel mojada. Primero tímidos escarceos y besos en la piscina o en el mar. Inevitablemente una cosa lleva a la otra. El deseo se apodera de nuestros cuerpos para terminar zambulléndonos de pleno en memorables encuentros sexuales pasados por agua.

¿Quién no se ha imaginando una escena de aquasex en mitad del calor de la noche con la luna como único testigo?

El calor de la noche

El aquasex, o sexo bajo el agua, es una de las fantasías eróticas más comunes¿Por qué gusta tanto? El sexo acuático tiene unas cuantas razones eróticas que lo hacen la mar de interesante: hacerlo en un lugar público, el riesgo de ser pillado ‘in fraganti’, el tacto bajo el agua. Suena de lo más apetecible, convendréis.  Para un óptimo uso y disfrute, atended a este breve manual de aquasex.

El sexo acuático se disfruta más sin preservativo, eso no lo puede negar nadie. No obstante, salvo que uséis otro método anticonceptivo, enfundarse un preservativo es clave. Sin embargo, los condones y el agua no hacen buenas migas. Aviso a buceadores, para evitar problemas lo mejor es hacerse con condones especiales para polvos en medios acuáticos y lubricantes que debéis aplicar antes de poneros a remojo. Procurad hacerlo con el pene erecto para evitar que se formen burbujas de aire.

Cocktail

En este caso el agua ni hidrata ni ayuda a la lubricación, en contra de lo que opinan los que hablan de estas cosas de oídas. Uno podría pensar que con tantas partículas acuosas el miembro viril se desliza la mar de bien, pero no es el caso. El agua tiende a menguar la lubricación natural de la mujer, colaborando a la fricción del asunto y por ende a una rotura inminente del preservativo.

Una vez resuelta la lubricación… ¿Piscina o mar? He tenido la inmensa suerte de haber probado ambos medios. En sendas piscinas y en varios mares. Es lo que tiene tener el viajar como pasión. He de confesar que hacer el amor en el mar es altamente seductor y que un polvo en la orilla de la playa es de lo más sensual y romántico. Eso sí, un poco engorroso es. Algo cansado también. Entre el vayven de las olas, la incomodidad de no tocar fondo, tragar agua salada por un tubo y un equilibrio que se va al garete en cada embestida, follar bajo el mar puede convertirse en toda una hazaña. La piscina es bastante más cómoda y serena para estos menesteres, aunque no tiene el mismo encanto que mantener escarceos en el agua del mar y terminar abrazados y jadeando en la orilla del mar con la arenas y la sal en la boca. Os lo aseguro.

Showgirls

Si sois más de secano y el fornicio entre tanto agua os resulta un enredo, podéis limitaros a practicar los prolegómenos en el entorno acuoso elegido y rematar la faena sexual en tierra firme. Y pelillos a la mar.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

Amores de verano

Querid@s,

Os animo a que repaséis vuestra vida y recordéis los amores de verano que tuvisteis. Todos, casi todos, hemos enamorado a alguien en verano y nos hemos vuelto locos de amor por alguien al que quizás, jamás volvimos a ver. El sol, los días largos, el tiempo libre y las noches en el chiringuito hacen que en verano todo se magnifique, resultando en un cóctel molotov hormonal que puede hacer de vuestro verano una auténtica revolución sexual. Una especie de viaje de vuelta a los años de nuestra adolescencia.

Dos enamorados en Verano en Lousiana

Los amores de verano son como los viajes, como las vacaciones y las escapadas a cualquier otra parte. Amores de verano, amantes pasajeros, amores fugaces. Siempre se viven intensamente, más que cualquier otro amor. ¿Por qué? Sabemos que tienen fecha de caducidad y como mucho duran lo que dura el verano. Pero nada de dramas, ya sabemos que en este época del año todo se magnifica. Llego un poco tarde, así que aplicaros el cuento el próximo año.

Para una canícula más calurosa (y azul), buscaos un amor de verano. Eso sí,

1. Que le guste bailar

Si hay baile de por medio, el rollete de verano dará mucho de sí. Imaginaos, sobre todo vosotras, que os lanzan por los aires cual zeppelin. ¿Cómo será este amante bajo las sábanas? Siempre he pensado que el baile es el reflejo vertical de cómo uno se comporta horizontalmente en la cama. Así que, a darlo todo en la pista de baile.

2. Discreción por favor

La discreción es importante. Por muchos vientos que bebáis por vuestro pille, no es preciso gritarlo a los cuatro vientos, que ya no tenemos quince años.

3. Donde comen dos comen tres

Si el vuestro es un apetito sexual insaciable y no os basta con montároslo con un solo amor, ya sabéis que donde comen dos, comen tres. Viciosill@ que os van los tríos, contad conmigo.

4. Probar la otra acera

Siempre he pensado que todos tenemos un lado homosexual, otra cosa es que queramos descubrirlo o no. Si os apetece descubrir vuestro otro lado, el verano puede ser un buen momento para aclararte las ideas.

5. De dos en dos

Para las almas, mentes y cuerpos inquietos y deseosos, quizás queráis saborear más de un amor de verano. Gestionar más de un amor a la vez no es tarea fácil, porque se nos amontona la faena y los polvos.  Pendonear con más de un amor durante el mismo verano puede ser peligroso. Como os pillen, se os puede acabar el chollo.

6. Algo más que sexo

No en todos los amores de verano tiene que haber sexo. Hay algo que a veces es mucho mejor, pero que no siempre hay: feeling, esa química especial, ese yo que sé que qué se yo. Disfrutad del momento y tened un orgasmo mental, a veces son mejores que los físicos.

Vivid el verano (o lo que queda de él) y salid por ahí, no vaya a ser que se os escape el amor del verano y tengáis que esperar hasta el año que viene para tener un affaire estival. No os enamoréis de vuestro amor de verano. O sí, ¿quién soy yo para deciros nada? Pero normalmente estas historias tienen muchas posibilidades de ser algo temporal. La mayoría no sobrevive y como mucho la historia dura hasta septiembre. Yo os diría que disfrutéis mientras podáis porque siempre llegará el momento de decir adiós. Un año más, el final del verano llegó… y vuelta a empezar.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

¿Cuáles son las comunidades en donde más sexo se practica?

Querid@s,

Antes de abordar la pregunta que sirve de título a este post, contestadme por favor. ¿Con qué frecuencia practicáis sexo? Según un estudio de hábitos saludables realizado por Salud Envidiable, el 31% de los españoles practica sexo varias veces por semana. Sólo un tímido 4% reconoce tener sexo todos los días, mientras que el 16% de la población afirma que practica la abstinencia sexual, lo que no tengo muy claro es si por obligación o por decisión propia. El resto de la población dedica una sesión semanal a retozar en la intimidad de la alcoba (21%), un 17% con menos libido se conforma con 2 o 3 ocasiones al mes, mientras que el restante 11%  dedica una única sesión al mes.

El sexo, además de protegernos de patologías tan dispares como las enfermedades cardiovasculares, la osteoporosis o la demencia, es una de las cosas que más gusta. Ahora sí, ¿Cuáles son las comunidades más folladoras?

Las comunidades más libidinosas son las que se encuentran cerca nuestros mares como las Islas Canarias, Murcia, Cantabria y Andalucía. No hay nada como follar con la sal en la boca y la arena en la piel. En general, en el sur se practica más sexo que en las regiones del norte de España. Va a ser que la Carrá tenía razón y para hacer bien el amor hay que venir al Sur porque los andaluces se consolidan como los amantes con más actividad sexual.

La Comunidad en la que más malita está la cosa del follar es Islas Baleares, donde muchos afirman no comerse ni una rosca. En las comunidades norteñas, como La Rioja y mi adorado País Vasco, la actividad sexual es escasa. El 25% de los vascos hace el amor una vez a la semana y el 22% asegura no tener sexo nunca. Al menos, son francos. En cambio, los vecinos cántabros ostentan el titulo de los más folladores. Más del 10% afirma tener sexo a diario y más del 40% varias veces por semana.

A pesar del escaso habito copulador de Euskadi, mis esperanzas folladoras están en Bilbao, ciudad que amo más que la tierra que me vio nacer y donde quiero vivir y morir. Aunque soy testigo de que en Bilbao no hay quien folle, lo he sufrido en mis propias carnes, asumo esta realidad con estoicismo. Insistiré. Resistiré vigorosa, dinámica.

A follar a follar que el mundo se va acabar.