Entradas etiquetadas como ‘sexo’

¿Es fetichismo o más bien racismo sexual?

Hoy quiero contaros la historia de uno de mis amigos más antiguos al que llamaremos Juan.

BERSHKA FACEBOOK

Juan nació en República Dominicana hace casi 29 años y en su tierna infancia se mudó a Madrid con sus padres y su hermana.

Cuando le conocí, tenía bastante éxito con las chicas y, en más de una ocasión, hablábamos abiertamente de nuestra vida sexual.

Pero había una gran diferencia, él sabía que, para muchas mujeres, era una especie de escalón, un logro.

Una casilla que poder tachar en la ruleta del sexo o una conquista de la que presumir con las amigas, simplemente una categoría más dentro de la lista de diversidades étnicas.

Aunque los dos podíamos tener relaciones o aventuras esporádicas, yo no tenía nunca la sensación de que la otra persona podía verme como algo exótico. Algo que él sí podía preguntarse.

Y eso sin hablar de las connotaciones sobre los atributos físicos que también pesaban sobre él, una presión social que es fruto de una mentalidad colectiva bastante simplista que se resume en, hablando mal y pronto, “si es de color, la tiene grande”.

Juan quería ser considerado una persona y no una hipersexualización que se limitaba a reducirle a su etnia. A la vez que se le adjudicaba una identidad que él debía tener por mucho de que, en muchos aspectos, fuera más madrileño que un bocata de calamares.

Estereotipos y prejuicios iban siempre de la mano cuando Juan ligaba, siendo también víctima de la cosificación al ser considerado únicamente un objeto sexual.

También el porno tiene gran parte de la culpa en el momento que divide el sexo por “Asiáticas”, “BBC” (Big Black Cock) o “Interracial”. Esta categorización degrada a la persona que, como mi amigo, ve cómo desaparece viéndose relegado únicamente a su etnia.

Y el problema no es solo que Juan ya no sabía hasta qué punto gustaba él, su piel o la idea preconcebida de lo que podría tener entre las piernas. Incluso esa atracción que podrían sentir hacia él luego no se traducía en seguir conociendo a la chica, quien solo quería tener esa experiencia con él por ser físicamente distinto.

El sexo no es racista. Los racistas somos nosotros.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).

‘La masturbación a solas es la práctica más segura ahora mismo’, palabra de sexóloga

Puede que muchos se hayan centrado en la gastronomía o el ejercicio en casa para sobrellevar la cuarentena (el furor por la harina y la levadura, agotadas en todos lados, son la mejor prueba).

LELO FACEBOOK

Pero más allá de la cocina y las rutinas en medio del salón, hay otra actividad igual de interesante que también es clave para pasar estos días: la masturbación.

Entre el distanciamiento social, sobre todo en el caso de las personas que viven solas, y que ya no se puede tener sexo ocasional, no hay otra opción.

Ante la incertidumbre de cómo cambiará nuestra forma de relacionarnos en las fases de desescalada, se presenta como la vía más segura.

Algo que confirma Ana Lombardía, psicóloga y sexóloga (la encuentras en Sexoenlapiel.com), quien en una pequeña entrevista, me recuerda su importancia, en especial estos días.

¿Es el sexo más seguro que podemos tener en estas circunstancias?
Lamentablemente, a día de hoy el contacto con otras personas es una fuente de riesgo de infección al COVID19. Esto incluye, por supuesto, las relaciones sexuales. Con la masturbación, estando a solas, no corremos riesgo de contagio y, además, evitamos infectar a otras personas. Es la práctica más segura ahora mismo para seguir disfrutando de la sexualidad.

¿También hay que innovar para no aburrirnos?
Masturbarse con frecuencia y siempre de la misma manera puede provocar sensación de aburrimiento y hastío en algunas personas. Además, en algunos casos puede hacerse menos satisfactorio y convertirse en un proceso mecánico, cuya única función es la del desahogo y no la de disfrutar, excitarnos y jugar. En algunos casos puede ser interesante buscar nuevas formas de masturbarse: utilizar otros movimientos con las manos, usar juguetes, probar otros estímulos como la literatura erótica o los cómics eróticos…

¿De qué forma puede ayudarnos a conectar con nosotros mismos?
La masturbación consciente puede ayudarnos a ello. Es una forma de autocuidado y autoconocimiento. Nos damos placer, nos descubrimos, pasamos un rato con nosotros mismos sin más distracciones… Somos conscientes de nuestra persona, de nuestro cuerpo y de nuestras emociones.

Con tanta gente en casa, ¿cómo encontrar un momento de intimidad para hacerlo?
Cuando no estamos solos en casa, el encontrar un rato de intimidad para masturbarse puede ser complicado. Dependiendo de las posibilidades de cada casa, y de las normas y hábitos de cada familia, buscaremos la forma de tener intimidad. A veces, el cuarto de baño es el único espacio de intimidad que se respeta en algunos hogares. Por ello, el momento de la ducha puede ser una buena idea. El uso de pestillos en las puertas me parece básico para evitar interrupciones no deseadas. También podemos utilizar el ruido de la televisión o la música para acallar los gemidos y evitar ser descubiertos.

¿Es normal estar aislado con tu pareja y seguir masturbándote?
Es perfectamente normal y saludable estar aislado con la pareja y seguir masturbándose. La masturbación y el sexo en pareja son dos formas de sexualidad totalmente distintas, por lo que pueden ser complementarias y es normal que nos apetezca disfrutar de ambas.

¿Cómo interpretas el repunte en ventas de juguetes sexuales durante la cuarentena? ¿Son imprescindibles?
Los juguetes sexuales no son imprescindibles pero sí son un muy buen aliado en las relaciones sexuales, tanto a solas como en pareja. El estar encerrados en casa ha hecho que tengamos que ponernos más creativos a la hora de buscar formas de ocio y los juguetes sexuales son un fantástico recurso.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).

Hay vida más allá del ‘striptease’: sexo alternativo para hacer por videollamada

Tenemos ganas de sexo. Y no lo digo solo yo.

LELO FACEBOOK

Que el trafico de porno haya pegado un repunte o la subida de ventas de juguetes sexuales -antes y durante la cuarentena-, son la prueba de que hemos dado con una forma de aprovechar el aislamiento y hacerlo más ameno.

Al final, no todos hemos tenido la suerte de encerrarnos en casa con nuestra pareja, pero tampoco es un problema. Tener dispositivos conectados a internet con cámara parecen pedir a gritos que los usemos más allá de la reunión del trabajo, para intimar.

Claro que siendo una ventana ‘virtual’ acompañada con un micrófono es como si los móviles y los teléfonos parecieran hechos para ejecutar stripteases.

Cuando parte de la excitación viene por el ojo, parece una opción más práctica. Además, ¿quién no ha ensayado alguna vez sus movimientos desvistiéndose con You can leave your hat on?

Aunque mi duda iba más allá. Siendo aficionados expertos en el striptease, ¿hay vida más allá de desnudarse delante de la videocámara?

Hablando con un amigo sobre sus relaciones en cuarentena me quedó claro que tirábamos demasiado de esta práctica, cuando nos ofrece muchas más posibilidades que no estamos teniendo en cuenta.

Mi primera sugerencia fue que hiciera un juego de rol play en el que aprovecharan para conocerse más relatándose mutuamente cosas que les gustaran sexualmente.

Eso sí, una vez las iban contando, empezaría la parte entretenida, ya que había que ponerlas en práctica para el otro.

Si se quiere llevar un paso más allá, también podemos tirar por el ‘efecto espejo’, imitando lo que vemos que hace la otra persona en la pantalla. Incluso dar rienda suelta a la imaginación jugando a usar las manos propias como si fueran los dedos o lengua del interlocutor, quien va dirigiendo la acción.

Al final, mi amigo, que es todo un artista en este ámbito, lo llevó al terreno del BDSM y ataviado con un pañuelo y unos guantes -es decir, irreconocible- iba mostrando unos carteles escritos a mano que daban órdenes.

Para mí, no solo se ha pasado el ‘videojuego’ de la cuarentena con su ocurrencia. Ha demostrado que la pantalla es compatible con cualquier parafilia.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).

‘Sexjercicio’: cómo deberías hacerlo para quemar calorías en la cama

Confieso que soy un poco adicta al contador de pasos del teléfono. Sobre todo porque me permitía competir contra mi rival favorita, yo misma, cada día. Además, mi marca de 30.000 pasos en Roma hace un par de años es algo de lo que me siento bastante orgullosa.

LELO FACEBOOK

El juego de averiguar si he llegado al trabajo por una vía algo más rápida, se me ha acabado. Al máximo que llego es a 500 y eso si tengo la suerte de ser a quien le toca hacer la compra.

Al nivel de mi padre, que dedica una hora concreta de la jornada a atender llamadas dando vueltas por la casa, no he llegado (todavía).

Y como la OMS estaría bastante avergonzada de mi cuentakilómetros estos días, he pensado que podría compensarlo de otra manera.

El ejercicio está descartado, pensad que estos pasos de los que hablo forman parte del neat, un concepto que se refiere al gasto energético diario que se emplea en cualquier actividad que no sea la práctica de deporte.

En otras palabras, lo que gasto en energía de bajar las escaleras, hacer la compra, volver cargada y subirlas. Aunque hay algo más que puede subirnos el neat en nuestro día a día: ¡el sexo!

Depende de cómo se haga, puede convertirse en la mejor manera de quemar esos caprichos de tanta serie en el sofá (¿el último en mi caso? Una tarta de queso).

A los fans del perrito, les sugiero que le den un descanso si su idea es subir el neat. La clave es buscar posturas en las que moverse, esas de sudar que terminas jadeando como si acabaras de participar en una carrera.

¿Mi sugerencia? Las que imitan la sentadilla, o, más en general, todas aquellas que necesitan la fuerza de las piernas para hacer el movimiento ascendente y descendente.

En el caso de ellos, una buena opción sería la de hacerlo de pie sujetando a la otra persona alrededor de la cintura, es decir, trabajando brazos y piernas.

También podría valer el misionero, aunque al final son posturas que implican que, quien no trabaja, no hace prácticamente gasto calórico.

La clave es ir turnándose. Que primero se canse uno y luego otro para hacer una especie de juego de relevos sexual en el que solo se cambia de pose cuando se empieza a agotar el aliento.

Vale, no es la visión más romántica del acto. Pero después de tantos días encerrados juntos, ¿qué tiene de malo probar algo un poco distinto y que solo sea físico? Las endorfinas lo agradecerán.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).

¿Deseo en la distancia? Siempre nos quedará el sexo virtual

Cuando digo que me gusta mantener cierta distancia en mis relaciones, definitivamente no me esperaba que sería por una cuarentena.

URBAN OUTFITTERS FACEBOOK

Coincidirás conmigo en que, al principio, estaba bien lo de poder dedicarnos tiempo, ese que se nos niega en el día a día con tantas obligaciones.

Pero muchas estamos ya hasta el gorro de la mascarilla y preferiríamos cambiar la enésima rutina de belleza por un abrazo o un buen meneo.

Una vez declarado el estado de alarma, no queda otra que luchar para que nuestra vida sentimental no termine desapareciendo.

Y sí, admito que los que vivimos en pareja, lo tenemos relativamente fácil. Es casi imposible que no se dé el roce (aunque no siempre sea sinónimo de sexo y sí de discusiones).

Sin embargo, ¿cuántos casos conocemos de esa amiga dramáticamente separada de su crush? Yo tengo ya unas cuantas.

Quienes están distanciados de su pareja ya tienen claro que el sexo por videollamada es la alternativa que les queda. Son los nuevos expertos en striptease y masturbación frente al objetivo.

Pero ¿y si todavía no hay confianza como para compartir la intimidad a través de la cámara porque estamos en la fase de conocernos?

Lo primero, quiero tranquilizarte. No significa que tu vida sexual vaya a quedar relegada al succionador de clítoris o a tu mano (si no tuviste la previsión de hacerte con uno antes de que cerraran los sex shops). O, al menos, no si no quieres.

Mi sugerencia es que empieces por el sexting. No solo es divertido, sino que te obliga a darle a la imaginación y a calentar el terreno pensando en cuando os veáis, un momento que será espectacular si se ha mantenido la química.

Incluso, si te ves capaz, puedes mandar alguna foto para completar la fantasía. Aunque asegúrate de que envías correctamente la imagen, nadie quiere que termine en tu grupo de spinning.

Un paso más allá sería el sexo telefónico, que además es una gran forma de conectar si el teclado se te queda corto.

Puedes empezar relatando dónde te tocas, dónde te gustaría que te tocaran, cómo te hace sentir… Incluso puedes jugar a mandar sobre la otra persona y luego cambiar los papeles. Cuantos más detalles, susurros, jadeos y, ¿por qué no?, gemidos, será mejor la experiencia.

Los nervios son los únicos enemigos, así que antes de ponerte a ello, tranquilízate y busca el momento. Ya no tienes la excusa del tiempo, así que planificar la llamada será la primera ayuda a la hora de mentalizarse.

También conseguirá que esperes ese rato con muchas ganas y plena dedicación por tu parte. Y, por supuesto, atrévete a experimentar o a improvisar.

Al final, la distancia no tiene nada que hacer con la separación física si se tienen ganas y medios alternativos.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).

Hablemos de la cuarentena asexual: ¿y si no me apetece hacerlo?

¿Soy la única que siente presión por la cuarentena? Directos constantes a todas horas con clases de cocina, manualidades para niños, conciertos en casa o rutinas de ejercicio. Casi que empieza a estar mal visto que te quedes en casa sin hacer nada productivo.

CALVIN KLEIN FACEBOOK

Pero lo cierto es que no nos han entrado a todos esas ganas locas por aprender un idioma por nuestra cuenta usando vídeos de Youtube o pasarnos el día preparando los retos gimnásticos de los famosos.

De hecho, poco se habla de la sensación de bajón, de la ansiedad por lo que vaya a pasar en unas semanas, del miedo ante el futuro incierto… De una serie de cosas que hacen que, anímicamente, no siempre se pase por un buen momento.

El sexo no se escapa de esto. Y eso que he sido la primera en ver en la cuarentena una oportunidad para reconectar con una misma y con la pareja.

La excusa perfecta para descubrir las apetencias sexuales más desconocidas y la ocasión de probar aquellas posturas, juegos o juguetes que estaban a la espera de que apareciera algo de tiempo libre.

Hay expertos en sociología que llegan a aventurar un baby boom a finales de año, fruto de las largas jornadas de confinamiento.

Pero, ¿y si se da el extremo contrario? ¿Y si no me apetece tener sexo? Esto es algo nuevo para todos, por lo que cualquier reacción es válida.

Tanto la de quienes quieran dar rienda suelta a su pasión cada noche, como los que busquen un poco de acercamiento vía sexting así como aquellos que no quieran nada.

Se sabe que el sexo es una vía de liberar estrés, pero también puede generarlo el hecho de no tener ganas de intimidad. En cualquier caso, esa falta de ganas -ya sean hacia la pareja o con uno mismo-, sería también una reacción típica.

Al final, no hay una manera correcta universal de enfrentarse a momentos nuevos como este. Y como no contamos con un manual de instrucciones, para esos casos, lo mejor es seguir el impulso y hablarlo abiertamente.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).

El amor (y el sexo) en los tiempos del coronavirus

A estas alturas del mes, las noticias sobre el coronavirus -o Covid-19 para los amigos-, nos tienen la cabeza bastante hastiada. Vale, hay que lavarse muchas veces las manos, desinfectarlas con alcohol, si no tenemos jabón cerca, e intentar evitar las aglomeraciones para disminuir el riesgo de contagio.

DUREX FACEBOOK

La teoría nos la sabemos tan bien, que la OMS podría estar orgullosa. Pero, ¿qué hay de nuestra vida sentimental en estos tiempos de virus?

Y es que mientras que en tu empresa ya están haciendo simulacros para ver cómo aplicar el teletrabajo, tú sigues dándole a las aplicaciones para conocer gente y teniendo una vida sentimental tan activa como la de Brooklyn Beckham.

Pero las precauciones también tienen que ponerse en práctica en el universo de las citas. Tinder ha sido una de las primeras en poner sobre aviso a los usuarios. Que claro que quieren que te lo pases bien, pero mejor si te ahorras un gripazo, ¿no?

Os lo dice quien ha aplazado una cita con un amigo para evitar coger el metro en una hora punta, así que si yo puedo buscar otro hueco, tú también.

Aunque podemos sacarle el lado bueno a la situación, puedes aprovechar para conocer a alguien la vieja usanza. No te digo que mandes cartas, pero ¿por qué no aprovechar para escribir un mail de esos largos que empiezan por un “Querida” o “Querido”?

En cuanto a la intimidad, todavía no se conoce lo suficiente del virus como para saber si a través de las secreciones sexuales hay riesgo de contagiarse.

Lo que sí se sabe es que viaja en las secreciones respiratorias, en otras palabras, todo lo que implique un acercamiento físico es probable que termine en contagio. En otras palabras: adiós, intensos besos con lengua.

¿Que teniendo sexo puedas terminar cogiéndolo? Pues a no ser que utilices alguna postura en la que las caras están totalmente alejadas (ideal para los amantes del perrito), es muy probable que te contagies.

Así que si tienes dudas de si tu pareja, ligue o follamistad ya ha caído, y prefieres evitarlo, sí, tendrás que posponer la sesión de sexo.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).

De verdad que hay gente que se piensa que el sexo tiene que ser como el porno

¿Te acuerdas de cómo aprendiste cosas sobre el sexo? Yo te lo digo, no fueron las clases de educación sexual de una hora en todo el curso las encargadas de que descubrieras qué era eso de una felación.

Si no ha sido el listillo de la clase, el que sabía todo por su hermano mayor, me juego la coleta a que ha sido el porno.

BIJOUX INDISCRETS

Y vale que la primera vez que viste un pene o una vulva en tu vida, aquello te recordó casi a una criatura de otro planeta (sobre todo porque te parecía que sobraba piel por todos los lados). Pero eso no significa que se convierta en la referencia de tu vida.

De hecho, incluso hay casos de chicos que pasan miedo la primera vez que ven un pubis con pelo. Casi tienes que decirle “Shhh, tranquilo. No muerde, puedes acercar la mano. ¿Ves como es sociable?”. No me quiero imaginar si eso ya pasaba con los millennials, qué vendrá después con la Generación Z.

Parece que los vaticinios no son muy positivos, o al menos si analizo los resultados del último estudio de Durex, quienes entrevistaron a 1.000 personas entre 18 y 24 años para saber cuál era su nivel de satisfacción sexual respecto al porno.

Una tercera parte estaba “sorprendida” de lo que era aquello si se comparaba con lo que veían en la pantalla, ya que antes de intimar, eso era lo más parecido al sexo que habían tenido.

También una tercera parte declaró que había afectado en lo que encontraban atractivo en su pareja (tetas gigantes, pubis siempre perfectamente depilados…).

Por último, la cuarta parte afirmaba que aquello no era tan bueno como lo esperaban, lo que les había pasado factura a la autoestima.

Imaginad qué tristeza estar toda tu adolescencia más salida que el pico de una mesa, llegue tu primera experiencia y descubras que no es tan bonito como pensadas. ¿No os da pena?

Si es que lo malo del porno es que ha pasado de ser un producto ‘de mentira’ a algo que esculpe cómo es o cómo debería ser el sexo.

Pero pensar que tu vida sexual va a ser como el porno es como esperar que de los huevos de la nevera salgan dragones porque has visto hace poco Juego de Tronos. No confundas la realidad con la ficción.

Tenemos la suerte de que contamos con más libertad que nunca para hablar de todo y que no es necesario que la educación se quede en la pornografía.

Hay un montón de sexólogos con redes sociales (no tienes excusa para no seguirlos), centros donde te ofrecen información e incluso programas de salud sexual.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).

Sí, el ‘polvo de la reconciliación’ tiene más sentido del que te imaginas

Han pasado siete días. Siete larguísimos días con sus siete interminables noches en las que lo único que has hecho con tu pareja ha sido discutir y aprovechar para retomar tu relación con el succionador de clítoris.

CONTROL FACEBOOK

Una semana en la que, como si de en tus tiempos de soltera se trataran, te has hecho cargo por completo de tu placer. Aunque eso no quitaba lo mucho que te atraía cuando se quitaba la camiseta para ponerse el pijama.

Vale que el enfado no es capaz de apagar la atracción, pero qué duro se hace mantener las distancias cuando hay una bronca de por medio.

Por suerte, la guerra llega a su fin. Uno de los dos dice las palabras mágicas (“Lo siento”), y tu siguiente pensamiento es, lo admitas en alto o no, ‘follemos’.

Al final, el sexo es un lenguaje de la pareja. Se ha convertido en una forma de acercarnos entre nosotros, no ya solo de darle rienda suelta a las ganas.

Y es que ese tipo de polvo, en concreto, tiene un objetivo que los demás no comparten, volver a instaurar ese vínculo que se ha debilitado por la discusión.

“Tener sexo tras una discusión en pareja puede a veces ayudar a que nos volvamos a unir, a confirmarnos que la relación va bien y sigue adelante, y que damos el asunto que nos llevó a discutir como zanjado”, afirma la sexóloga Ana Lombardía de Sexoenlapiel.com.

¿El resultado? Fuegos artificiales, deseo por las nubes (como para no después de una semana sin tocaros ni con un palo), todo tipo de peripecias en la cama, ilusión, manos entrelazadas, ojos incapaces de despegarse… Pero sobre todo la seguridad de que las cosas vuelven a funcionar.

Una vez pasado el momento de pasión, el resultado no podría ser mejor: los dos exhaustos, con subidón de endorfinas y el nexo intacto de nuevo, con la sensación de fortaleza después de haber superado otra prueba más para la relación.

Siempre y cuando sea la manera de ponerle el punto y final (por todo lo alto) a un desencuentro, claro.

“A veces se tiene sexo tras -o durante- una discusión porque alivia las tensiones y refuerza el vínculo, pero obviando resolver la desavenencia. Es decir, tras el sexo el enfado se nos pasa, pero el problema sigue ahí”, recuerda Ana.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).

Ya hay una copa menstrual que te permite tener sexo (y sin manchar nada)

Hace cinco años empecé a usar la copa menstrual y, desde entonces, hablo maravillas de ella. Es fácil, práctica, perfecta para disfrutar de un día de playa o de spa sin miedo y, sobre todo, respetuosa con el medio ambiente.

PIXABAY

En este tiempo han ido evolucionando. Ahora las encuentras con una especie de pitorro para poder vaciarlas sin tener que sacarlas de dentro, con aplicador y hasta con sistema antiderrames.

Aunque el modelo más sorprendente que he descubierto es aquel que te permite tener relaciones sexuales ¡con ella puesta!

Pero, en un mundo en el que el uso de la copa menstrual está cada vez más extendido, ¿por qué utilizar este modelo? Pilar Ruiz, responsable de Comunicación de Intimina, la marca responsable del Ziggy Cup, la copa pro sexo, nos lo cuenta.

Y es que por mucho que hayamos naturalizado tener relaciones sexuales durante esos días, y como la propia Pilar me confirma según datos del estudio que realizó la marca en 2019, ·todavía parece ser que no son compatibles: “Cerca del 70% de las mujeres considera que no es algo que le guste hacer especialmente durante esos días. De hecho, para los hombres la respuesta es muy similar.”

Que una copa menstrual se pueda llevar mientras se tienen relaciones, ¿es la forma de revertir esta situación?
Hemos lanzado al mercado esta copa menstrual para todas aquellas mujeres que quieren olvidarse de la regla en cualquier momento. De esta forma, las ayudamos a que se sientan más seguras, ofrece total libertad. Es extraplana y diseñada para proporcionar total comodidad, sin importar la actividad que se realice. Es muy suave y fina, y cuenta con un borde doble a prueba de fugas.

¿Por qué crear una copa en concreto que se puede dejar puesta con lo sencillo que es quitarla si se quieren tener relaciones?
Esta copa menstrual no bloquea el canal vaginal, ya que está apoyada contra el cuello uterino, muy similar a como lo hace un diafragma anticonceptivo. De todas formas, puede usarse también como una copa menstrual normal, no solo para mantener relaciones sexuales con la regla. De hecho, recoge el fluido protegiendo hasta 12 horas seguidas gracias a su gran capacidad, independiente de la cantidad de flujo. También está especialmente dirigida a mujeres que tienen el cérvix más alto para una total comodidad.

¿Puede llegar a proporcionar más placer a la mujer en el orgasmo?
Está diseñada para ofrecer un máximo confort sin tener fugas durante las relaciones sexuales. En este caso, no proporciona más placer, pero sí decimos que mantener relaciones sexuales con la regla es beneficioso. Al experimentar estimulación sexual, los niveles de oxitocina del cuerpo aumentan, haciendo que la glándula pituitaria bombee endorfinas que amortiguan cualquier dolor que puedas sentir por los cólicos. Mantener relaciones sexuales durante la menstruación puede aliviar en gran medida las molestias.

¿Es solo para utilizar durante el acto sexual o se puede llevar más horas puesta como es el caso de las copas convencionales?
Puede llevarse hasta 12 horas seguidas. Al igual que las copas menstruales convencionales, ofrece las mismas ventajas: se adapta al cuerpo y no se nota, es ultrasuave, hipoalergénica, se puede guardar en su funda higiénica y es reutilizable hasta dos años.

¿Dónde tenemos que colocarla para que no se note durante el sexo?
Se recomienda tener experiencia previa en el uso de otros modelos de copas menstruales. Si ya tienes práctica con ellas, estos son los pasos que recomendamos:

· Localiza la parte trasera de la copa (o más profunda) y asegúrate que esta parte queda apuntando hacia ti. Aprieta los bordes laterales hasta formar un 8.

· Siéntate cómodamente en el inodoro y relaja tus músculos vaginales. Inserta la parte trasera empujándola con el dedo hacia el coxis. Una vez el borde trasero haya pasado tu cérvix, empuja el borde delantero hacia arriba hasta colocarlo detrás de tu hueso púbico. La copa rodeará tu cérvix y recogerá tu flujo menstrual.

A la hora de introducirla, entiendo que se pliega como una copa cualquiera, pero ¿es sencillo sacarla?
Para extraerla, primero recomendamos lavarse las manos con agua y jabón. Tras ello, la usuaria debe sentarse cómodamente en el inodoro y relajar los músculos vaginales. Después, se tiene que insertar un dedo para enganchar la parte delantera. Posteriormente, hay que deslizar la copa suavemente y paralela al suelo para evitar derrames.

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Instagram, Twitter y Facebook).