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De ‘te va a ceder la vagina’ a ‘pierdes sensibilidad’, desmontamos mitos de los juguetes sexuales

De pequeña iba a un colegio de monjas y la masturbación estaba prohibida con una ristra de padrenuestros y avemarías. Que si te puedes quedar ciega, te van a salir granos…

BIJOUX INDISCRETS/GTRES

Cualquier historia de terror relacionada con el autoplacer era suficiente para hacer que mi mano se lo pensara dos veces antes de bajar a las profundidades de mis bragas.

Por suerte, la curiosidad y un despertar sexual adolescente le ganaron la batalla a los discursos fantasiosos.

Años después encuentro que tocarse, descubrirse y dedicarse a la buena labor de la búsqueda del placer femenino sigue estando rodeada de mitos, como si la vagina fuera una reliquia egipcia recién descubierta.

Afortunadamente, cuento con la ayuda de Ana Lombardía, psicóloga y sexóloga (podéis encontrarla en la web Sexo en la piel) para desmentir las historias que circulan.

En su opinión, el placer femenino siempre ha sido un tabú. “Hasta hace relativamente poco tiempo, el placer de la mujer ni siquiera existía”, dice Ana.

“El hecho de que ahora no solo tengamos placer, sino que además usemos juguetes para estimularnos y que seamos dueñas de nuestra excitación y de nuestros orgasmos, resulta revolucionario e, incluso, amenazador para algunos sectores de la población”, afirma la psicóloga.

¿Nuestras armas para luchar contra la desinformación? “La educación. Informar a la población, educar sobre el placer y naturalizar la sexualidad son las mejores herramientas con las que contamos para que, de una vez por todas, la sexualidad de la mujer deje de ser un tabú“, declara antes de desmentir algunas de las leyendas más extendidas.

Si usas vibradores te va a ceder la vagina y no vas a sentir a tu pareja
“El usar juguetes eróticos, aunque sean dildos (juguetes con forma cilíndrica/fálica para introducir en la vagina), no significa, ni mucho menos, que la vagina te vaya a dar de si. La vagina es elástica y se adapta al tamaño del objeto que le introduzcamos; al sacarlo, la vagina vuelve a su tamaño original”, declara Ana.

La vibración puede hacer que la vagina pierda sensibilidad
“Uno de los riesgos que tiene el uso de los vibradores es que, si te acostumbras a usarlos de manera frecuente para masturbarte, puedes habituarte a su uso. Los vibradores ofrecen una estimulación muy potente de los genitales; tanto, que ni tus manos, las de tu pareja o una boca pueden alcanzar”, afirma la psicóloga y sexóloga. “Si te acostumbras a la potencia de la vibración, en algunos casos, la estimulación sin ellos se te puede quedar corta y, por tanto, tener dificultades para excitarte y/o llegar al orgasmo”. ¿La solución? Al alcance de la mano literalmente. “Es importante intercalar el uso de los vibradores con la estimulación manual. Masturbarse usando los dedos y las manos, ya sean los propios o los de la pareja, al menos con la misma regularidad con la que lo hacemos con los vibradores. De ese modo, combatimos la habituación y no nos olvidamos de disfrutar del contacto de la piel”, dice Ana.

Usar juguetes sexuales en privado hará que pierdas el deseo sexual con tu pareja
“No tiene por qué hacer que se pierda el deseo sexual hacia la pareja. Mantener una vida sexual activa y satisfactoria de forma individual es muy saludable y puede, incluso, hacer que nuestro deseo sexual aumente. Este aumento del deseo sexual puede ser tanto de forma general, como el deseo hacia nuestra pareja”, afirma Ana. “Las únicas veces en las que el deseo sexual hacia la pareja puede disminuir por el uso de juguetes eróticos es si nos habituamos a su uso, y luego tenemos dificultades para excitarnos o llegar al orgasmo sin ellos. Esto puede hacer que los encuentros sexuales en pareja no sean tan satisfactorios y, por tanto, no sintamos tanto deseo no tanto hacia nuestra pareja, sino hacia el sexo sin vibradores”.

Los juguetes sexuales son para pervertidas que no tienen una vida sexual plena
“Usarlos no significa que tengamos alguna carencia en nuestra vida sexual ¡ni mucho menos! Está extendido el mito que los juguetes se usan si ‘te falta algo’ en tu vida sexual de pareja. Nada más alejado de la realidad. El uso de juguetes eróticos no es más que un complemento a la vida sexual, ya sea a solas o en pareja. Es más, el hecho de usar juguetería erótica puede contribuir a que tengamos una vida sexual más plena y rica”, declara la psicóloga y sexóloga.

Un vibrador no tiene cabida en un coito
“Los vibradores y el resto de juguetes eróticos tienen cabida en todas las prácticas sexuales. En el caso concreto del coito, podemos usar un vibrador para estimular el clítoris mientras el pene está dentro de la vagina”, confirma Ana. Sin embargo, no es el único complemento que resalta. “También existe un tipo de juguete erótico que está pensado exclusivamente para usar durante la penetración: este juguete estimula el clítoris y, además, tiene un extremo que se introduce en la vagina a la vez que el pene, aumentando la presión que ejerce la vagina sobre este”.

Duquesa Doslabios.

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‘Las nuevas tiendas eróticas se parecen más a una perfumería que a un sexshop de los años 90’

El mundo cambia y la sexualidad, en mayor o menos medida, va con él de la mano. El ejemplo que más me ha impactado ha sido el de las tiendas eróticas.

TWITTER LYSSTORE

De escaparates oscuros o incluso tapados, rincones poco iluminados y pasillos llenos de vídeos porno en los que el único cliente que podías cruzarte era un hombre, a auténticas boutiques en el centro de la ciudad y abiertas al exterior.

¿Y lo mejor? Que ahora nosotras entramos porque, finalmente, los estantes están también repletos de productos que se centran también en nuestra sexualidad.

Sobre esta evolución he querido hablar con Óscar Fernández, el gerente de Lys Erotic Store, uno de los espacios que se han convertido en punto de encuentro de amigas, parejas, madres e hijas.

Es él quien nos afirma que, en materia de ‘supermercados sexuales’, las cosas se han transformado bastante (afortunadamente para nosotras).

 ¿Cómo definiría las tiendas eróticas de hace unos años respecto a las de ahora?
Hace 15 o 20 años, las tiendas eróticas estaban orientadas a un público masculino. Además de vender productos, había cabinas de vídeo proyección y peepshow. A partir del año 2000, todo empezó a cambiar en Europa. Surgieron tiendas con decoraciones más bonitas, en calles más concurridas e, incluso, en centros comerciales. Hoy en día, las cabinas y peepshow han desaparecido, las tiendas se han orientado a un público más femenino y se parecen más a una perfumería que a un sexshop de los años 90.

¿Cómo influye la decoración en el consumidor a la hora de decidirse a entrar en un establecimiento?
El producto erótico tiene que venderse como un producto más de consumo. El cliente, cuando entra en nuestros establecimientos, encuentra un espacio muy luminoso, donde todo está ordenado por lineales. Los productos están colocados como si se tratara de un supermercado tradicional. Es muy importante que el consumidor se sienta a gusto.

¿Que las tiendas eróticas hayan experimentado este cambio es sinónimo de que el erotismo también?
El ser humano es un ser erótico, el erotismo siempre ha existido y siempre existirá. Conceptos como el nuestro y el de otros compañeros de la profesión ayudan a normalizar el erotismo. Lo mismo está ocurriendo por parte de las marcas que desarrollan productos de este tipo. Se trata de una nueva era en la que toda esta normalización nos está permitiendo evolucionar.

¿Cuál es la clientela que pretenden atraer con estos espacios?
Nuestro objetivo es normalizar la venta de artículos eróticos. Queremos que todo el mundo que tenga más de 18 años pueda entrar en nuestros supermercados y sentirse como en cualquier tienda de ropa. No tenemos un público definido, todos son bienvenidos.

¿Diría que es una clientela muy distinta a la que frecuentaba tiendas eróticas hace unas décadas?
La clientela de hoy, al menos en nuestros establecimientos es, en un 75%, femenina.

¿El empoderamiento femenino entre sábanas ha sido también un factor clave? ¿Ahora las mujeres nos atrevemos a comprar más cosas para nosotras?
Sí. Como solemos decir, cada persona es responsable de su propio orgasmo. Gracias al crecimiento del empoderamiento femenino, las mujeres se atreven mucho más a dar el paso y venir a comprar juguetes. De hecho, según el ranking de ventas de LELO, correspondiente al primer semestre del año, son las mujeres las que más juguetes eróticos consumen en España. Su producto estrella, un succionador de clítoris, es uno de los más demandados en nuestras tiendas.

¿Cómo saben qué productos ofrecer, se dejan guiar por el instinto o se limitan a reponer los artículos más vendidos?
Como en todos los sectores, tenemos un departamento de compras que se encarga de buscar nuevos productos, y las marcas también nos proponen regularmente sus novedades. Es un mundo que evoluciona rápidamente y siempre tenemos que actualizarnos.

Duquesa Doslabios.

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No es el sillín de una bici, sino el nuevo juguete sexual sin género

El mundo está cambiando. El desfile de Victoria’s Secret ha desaparecido en medio de la corriente del bodypositive y la aceptación corporal. Las tiendas con tallas grandes aumentan. Los anuncios de cremas depilatorias empiezan a poner el foco en los hombres de manera más regular e intentamos consumir menos plástico para no dañar el planeta.

ENBY, DE WILDFLOWERSEX.COM

En plena evolución buscando ser más conscientes, el sexo no se ha quedado tampoco atrás.

Hasta ahora, los juguetes sexuales se dividían en pocas categorías. Mientras que los artículos de placer femeninos más populares son los dildos o estimuladores de clítoris, los masculinos pertenecen a la sección de objetos con orificios.

Hasta ahí se reducían la mayoría de las posibilidades. Sin embargo, también la industria del sexo quiere avanzar en este mundo en el que cada vez las etiquetas son menos importantes.

La empresa Wildflower ha sido pionera en romper barreras con su nuevo producto estrella, Enby.

Con forma de manta raya (o de sillín de bicicleta para las mentes menos imaginativas como la mía), flexible y vibrador, sus posibilidades son infinitas y es capaz de estimularnos tanto a nosotras como a ellos.

No solo es una buena noticia saber que por fin tenemos una buena razón para dejar de considerar los anillos vibratorios un juguete para ambos (aún no conozco ninguna mujer que haya llegado al orgasmo con los toquecitos intermitentes de ese tipo de juguetes) sino que, además, supone un paso en la sexualidad.

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Introducing Enby – A vibe for everybody. 💜Designed to please a variety of bodies, Enby is a dynamic rechargeable vibrator that can be humped, rubbed on, tucked in a harness, and placed between bodies to offer stimulation in all the right places. Enby's flexible wings and ribbed bottom also make it a great penis masturbator. 💜We've worked tirelessly to create and perfect Enby over the past year, and we are incredible proud and excited to share it with you. We hoped to create a toy that anyone could enjoy, regardless of their anatomy or identity. Built upon the feedback we've received from our customers, Enby meets many of the needs that are not currently being adequately met in the sex toy industry. 💜Check out Wild Flower’s first toy via the link in our bio! It’s available for pre-order now!

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Listo para frotar contra tu cuerpo, para agarrar alguna zona concreta en medio o para masajear, ofrece muchas más opciones al poder llevarse dentro de la ropa interior o pudiendo utilizarse entre dos personas.

Aunque sin duda, para mí, la novedad más excitante es que no tenga género y ponga el placer al alcance de todos. Y puede que alguien llegue a preguntarse si esto era realmente necesario. Si hacen falta productos alternativos a los que ya conocemos que funcionen para todo tipo de géneros y orientaciones sexuales.

La respuesta más obvia es que sí, que no solo hacen falta sino mucha falta. Llevamos toda la vida viendo el sexo en azul y rosa, en hombre y mujer, en pene y vagina y es mucho más variado que eso.

Es el momento de que se empiece a pensar en la sexualidad de quienes quieren escapar de categorías o dejar a un lado las diferencias para concebirla como un elemento único que pueda funcionar a toda la población.

Que, a fin de cuentas, si algo tenemos en común, es que disfrutamos de un buen rato entre sábanas.

Duquesa Doslabios.

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Meterse objetos por los orificios del cuerpo: más que un placer, un riesgo

Cuando nuestra madre nos recomienda hacer solo experimentos con gaseosa (feliz día a las que me leéis, por cierto), lo dice por un buen motivo. Por mucho que se hable de probar cosas nuevas en el campo sexual, y aunque la imaginación sea el límite, no tiene por qué resultar beneficioso para la salud.

GTRES

Hace unos meses os hablaba de los juguetes que tenemos por casa e incluía en la lista frutas, peines y hasta cucharas. Una serie de instrumentos para conocer nuevas sensaciones siempre y cuando fueran utilizados de manera superficial.

Sin embargo, hay quienes ven en los objetos cotidianos algo tan apropiado como cualquier dildo para añadir a su rutina sexual y, de paso, aderezarla. Dejadme deciros que por las urgencias de hospital La Paz pasan muchas de esas personas, (con bombillas atascadas en el culo, de hecho).

Que la forma pueda resultar atractiva o produzca curiosidad no significa que podamos coger cualquier cosa y empezar a meterla aleatoriamente. Además de la cuestión de la seguridad, hay ciertos objetos que pueden resultar difíciles de sacar, está la higiene.

Nada, repito, nada, ha llegado directamente de fábrica limpio, desinfectado y listo para ser usado. Y menos si es con ese propósito (y aquí incluyo también chupetear los bolígrafos, algo que ha dejado más de una infección en la boca a mis compañeros de clase durante la secundaria).

El polvo en suspensión que se va posando en casa, la cantidad de lugares que ha visitado previamente el objeto o el uso que se le ha podido dar acumulando gérmenes, deberían ser algunos motivos como para echarnos para atrás.

Un alimento, rotulador o cuello de botella no son comparables a un juguete sexual, un producto que realmente está diseñado para introducir sin ningún peligro (siempre y cuando se haga con delicadeza).

Para empezar, los objetos que contengan líquidos como botes de perfumes o desodorantes, pueden estallar en cualquier momento y se corre el riesgo de que, encima, se rompa dentro produciendo cortes.

Sin olvidar tampoco, como os he mencionado anteriormente, la exposición a los gérmenes, aquellos cuyo interior sea hueco pueden provocar el vacío (y no os recomiendo tener que sacar un botellín de cerveza que succione el interior de vuestra vagina).

Respecto a los alimentos sucede exactamente lo mismo. Las frutas y verduras que puedan parecer apropiadas por el aspecto cilíndrico (zanahorias, pepinos, calabacines, plátanos…) no solo tienen bacterias sino que, recordemos, vienen con pesticidas. Al usarlas pueden quedar restos dentro, lo que provoca, una vez más, infección por bacterias.

Lo mismo pasa con los mangos de instrumentos cotidianos como el cepillo de dientes, destornilladores, bates de béisbol o el palo de una escoba. Son objetos también cubiertos de gérmenes por su uso y, aquellos de madera, incluso pueden llegar a astillarse.

Además, de un tiempo a esta parte se ha llegado incluso a convertir en una (peligrosa) moda lo de introducirse yogur o ajos por la vagina, algo que, según los bulos que circulan por la red, cura las infecciones. Una idea que es realmente lesiva y se puede cargar tu flora vaginal de un plumazo. Por lo que antes de probar ideas que parezcan de bombero o sacadas de Google, pregunta a los expertos.

Y si lo que quieres es pasar un buen rato, asegúrate de que no te llevas la salud por el camino, que, por muy bien que laves todo, estos son los riesgos a los que te expones.

Duquesa Doslabios.

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¿Qué demuestran los juguetes eróticos?

El aumento en la venta de juguetes sexuales ha dejado en evidencia varias cosas, como que la sexualidad cada vez es un tema que tratamos con mayor naturalidad. Las conversaciones de sexo han pasado de ser la excepción a uno de los temas más divertidos que sacar en conversaciones con personas de confianza.

PLÁTANOMELÓN

Hemos perdido la vergüenza sobre la cama y fuera de ella. ¿Cómo mantenerla en una época en la que el sexo es el pan de cada día y de cada hora, si queremos, gracias al teléfono? Pero no solo se quedan ahí las conclusiones de quienes trabajan en este mercado.

Basta de prejuicios, las mujeres jugamos solas. La masturbación femenina se aleja cada vez más del tabú según la encuesta que ha realizado Platanomelon.com cruzada con el análisis de los productos que se han vendido en 2018.

Buscar un juguete para uso personal fue la respuesta del 63% de las mujeres encuestadas. Aprender a disfrutar en la cama empieza por conocerse a una misma, por lo que recurrir a los sex toys es de gran ayuda.

La búsqueda del placer es el objetivo principal (nadie se compra un vibrador, por muy de diseño que sea, para decorar la casa). Esto es algo que demuestra el 72% de las participantes, que compraron un juguete para mejorar sus orgasmos. Los productos que estimulan el clítoris son la apuesta segura de este tipo de negocios.

Aunque no solo en nosotras queda la magia de los artículos de placer. Los hombres también la experimentan, aunque lo hacen más en compañía que por su cuenta. De hecho, el 62% busca algo que pueda utilizar con la otra persona para incrementar la experiencia de su pareja.

PLÁTANOMELÓN

Sin duda es una cifra esperanzadora que nos habla bien de la salud de nuestras relaciones sexuales. Recordemos que, hace décadas, ni se planteaba que las mujeres pudieran tener orgasmos.

Además el 43% de los hombres encuestados buscaban salir también de la zona de confort viviendo experiencias nuevas entre las sábanas. No solo las mujeres somos las curiosas por mucho que, como clientas, superemos en número a los usuarios masculinos. Trabajar en que el sexo no se convierta en algo monótono es responsabilidad de todos.

Dicen en Platanomelon.com que los juguetes de dominación y sumisión han pasado de ser una moda a convertirse en un básico del cajón de las perversiones (ese que tenéis en la cómoda cerca de la cama, ya sabéis cuál os digo). Es tal su éxito que, si se apilaran, rebasarían sobradamente la Torre Eiffel.

Y es que si de algo podemos estar agradecidos a Cincuenta sombras de Grey es que ha arrojado luz sobre lo que antes se veía como una afición sexual un poco oscura. Eso y que experimentar por encima de la línea entre el dolor y el placer, es un acierto seguro.

Como consumidores, podemos tener patrones similares, y si algo ha demostrado esta investigación sobre las verdades irrefutables de la compra de objetos eróticos es que nos sirve como aliciente para enfrentarnos a la semana. Es el domingo la jornada en la que más juguetes sexuales se compran desde el móvil.

Ya sea para contrarrestar el efecto lunes o para tener una ilusión a lo largo de los cinco dais de trabajo que nos esperan. Así que, si mañana no tienes planes, aquí tienes una idea de lo que puedes hacer para pasar el tiempo.

Duquesa Doslabios.

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