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La aplicación con la que tendrás mejor sexo (tú decides si por tu cuenta o en compañía)

¿Que si el porno me satisface? Relativamente. Entre que las estructuras son siempre las mismas y las fantasías recurrentes, ver a dos personas teniendo sexo en la ficción -de la forma en que lo hacen en ese tipo de películas- me sabe a poco.

Prefiero quedarme con otras alternativas, como la prosa erótica o los audios. Esta última opción (imagínate por un momento una voz susurrante diciéndote al oído lo que le encantaría hacer con tu cuerpo) es la que ofrece la aplicación móvil Calíope.

Su CEO, Rocío Romero (@roenlared), me explica que el secreto de esta app es precisamente que consigue estimular nuestro mayor órgano sexual, el cerebro.

CALÍOPE

Pero no se limita únicamente a transportarnos a la compañía -y roce- de otras personas. Calíope pretende convertirse en el denominador común de nuestros teléfonos para que no solo tengamos aplicaciones sobre el ciclo menstrual o si nuestro bebé ha alcanzado ya el tamaño de un aguacate.

Además del fin divertido -consumir placer con otro sentido que no fuera la vista-, tiene un objetivo didáctico al ofrecer educación afectivo-sexual desarrollado por psicólogas, sexólogas y profesionales en el campo del bienestar.

Desde trabajar nuestra autoestima, problemas sexuales, entender cómo funciona el clítoris o conocer otros modelos de relación más allá de la monogamia de una forma muy amena, a nuestro ritmo y sin salir de la intimidad de la habitación (o en cualquier otro lugar).

¿Qué clase de contenidos vamos a encontrar en la aplicación?
Relatos eróticos y un apartado de desarrollo personal, aprendizaje y mejora de tu vida sexual y mental que hemos denominado Bienestar. La parte de historias es diversa, hay audios de encuentros casuales, de fantasías que siempre hemos querido probar, otros en los que formas parte de la historia… Hemos lanzado unos para que los escuches con tu pareja y os atreváis a probar cosas nuevas y disfrutar juntos de maneras diferentes. En el apartado de Bienestar coexisten temas pensados para el autoconocimiento del cuerpo, mejora del autoestima, tipos de relaciones, formas de identificar una relación dependiente… Añadimos uno nuevo cada semana.

¿Cómo habéis integrado la educación sexual en Calíope?
Nos dimos cuenta que había mucho camino que recorrer en materia de educación sexual afectiva y diversa. El papel de las psicólogas y sexólogas es clave, ellas saben orientar el contenido y ver cómo categorizar mejor ciertos temas. Nuestra misión es conseguir eliminar los máximos tabúes posibles y contribuir a naturalizar el sexo. Mientras que para alguna gente lo es, para mucha parte de la población sigue siendo algo incómodo y ruborizante.

¿Por qué razón habéis decidido dirigirla sobre todo hacia la mujer?
La educación sexual dada a las mujeres es siempre en base a la culpa, al miedo, a la desconfianza. Ten cuidado con los hombres, solo quieren usarte. Vigila que no te quedes embarazada, eso te podría arruinar la vida. Cuidado con la regla que manchas. Son muchas las frases que se nos vienen a la cabeza a las mujeres y que, por cierto, producen grandes problemas sexuales en muchas personas. De hecho, 1 de cada 2 mujeres adultas tiene problemas sexuales.

Es más, ¿cuáles son las aplicaciones que compartimos todas las mujeres? Las de regular el ciclo menstrual o de embarazo. De nuevo, la fertilidad como eje, no el placer. La app es para todo tipo de personas, el contenido está enfocado a mujeres pero también pueden escuchar las historias y los temas de bienestar los hombres, sin lugar a dudas. En Calíope cabe todo el mundo, sin distinción de sexo ni identidades de género.

¿Cómo funciona el apartado de historias?
En el apartado de historias puedes encontrar relatos eróticos e historias que tienen la finalidad de excitar o relajar a la oyente. Existen diferentes categorías como Fantasía, donde puede que a la oyente se le cumplan las suyas, también tenemos la categoría
Contigo donde la oyente forma parte de la propia historia. Además, puedes filtrar el contenido por Ella/Él o Ella/Ella. Estamos trabajando en historias Él/Él que muy pronto verán la luz. En el apartado En Pareja hay audios para escuchar con tu pareja o con quien te apetezca, si te atreves.

¿Por qué os habéis decantado por el sentido del oído en concreto?
Son muchos los estudios que demuestran que las mujeres se excitan en su mayoría mediante la imaginación y la escucha en contraposición de los hombres. De hecho, según un estudio de Tenga, a la hora de ponerse en materia el 78% de los hombres recurre a ver vídeos y contenido para adultos, frente a sólo el 46% de las mujeres, quienes prefieren principalmente la imaginación. 

Con casi un mes desde que lanzasteis la app, ¿qué es lo que tiene más éxito?
En apenas 10 horas tras el lanzamiento conseguimos colocarnos como la aplicación más descargada de Salud y Ejercicio Físico de la App Store y estar en el Top Descargas de toda España. Actualmente ha sobrepasado ya las 40,000 descargas. Nuestras oyentes, o musas de Calíope como nos gusta llamarlas, están disfrutando del contenido a diario y tanto las historias como la parte de bienestar y educación sexual están teniendo un éxito abrumador.

¿A quién le recomendáis instalarse la aplicación?
Se lo recomendaría a aquellas personas que les excita leer un relato o un libro erótico. A aquellas que quieren fomentar su principal órgano sexual: el cerebro. A aquellas que quieren disfrutar en la intimidad y no necesitan un vídeo. A aquellas que están cansadas del porno de siempre, a las que quieren probar cosas nuevas…

También se lo recomendaría a todo tipo de parejas así como a aquellas parejas que no son pareja pero se divierten juntos. Merecemos disfrutar del sexo y el placer sin miedos, tabúes ni presiones. Merecemos mejorar nuestra vida sexual y que nadie nos diga qué nos debe gustar ni quién debemos ser. ¿A quién le recomendaría instalar la aplicación? En realidad me pregunto, ¿a quién no se la recomendaría?

¿Cuáles son las ventajas de la versión ‘premium’?
Descargarla es gratuita y puedes escuchar múltiples audios sin ningún coste. Existe la opción de que por solo 19,90€ (menos de lo que vale una cena) puedas tener todo el contenido desbloqueado durante todo un año y, además, con nuevo contenido cada semana. El precio de la suscripción es bajo porque queremos que todo el mundo pueda acceder a él y creemos que un único pago de lanzamiento a un coste asequible puede hacer que la educación sexual y el placer auditivo pueda ser posibles para todo el mundo. Para los que quieran ver mucho más y no sepan si valdrá la pena, tenemos la opción de que puedas probar 7 días gratis y ver si el contenido te convence.

Duquesa Doslabios.

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Una ginecóloga nos resuelve las dudas más comunes sobre el VPH

Fue a los 16 años cuando mi madre me habló por primera vez del Virus del Papiloma Humano, y lo hizo por una razón muy concreta: era el momento de que me vacunara.

En aquel momento, no tenía mucha idea de qué era aquello de lo que necesitaba protegerme. Y es que algo tienen las enfermedades de transmisión sexual que preferimos hacer -tengamos la edad que tengamos-, como si no estuvieran ahí fuera, como si no existieran.

Pero lo cierto es que, por mucho que nos dé reparo hablar de ellas (o incluso asumirlas si se da el caso de contagiarnos), hay que ponerlas sobre la mesa, informarnos todo lo que podamos y procurar prevenirlas manteniendo una vida sexual segura.

Y es precisamente de lo que se ha encargado la Dra. Virginia Benito Reyes, especialista en obstetricia y ginecología de Vithas Las Palmas, al responder algunas de las dudas más frecuentes que tenemos sobre este virus.

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¿En qué consiste el Virus del Papiloma Humano?
El Virus del Papiloma Humano es un grupo de virus que puede infectar la piel y las mucosas. Se han identificado más de 200 tipos diferentes y, entre todos, unos 40 son capaces de infectar la mucosa genital y anal de ambos sexos. Estos 40 virus se diferencian en dos grupos: los virus de bajo riesgo, que se asocian a las verrugas genitales, y los virus de alto riesgo, que son capaces de producir lesiones en el tracto genital y cáncer de cuello de útero, entre otros.

¿Cómo podemos contagiarnos y de qué manera podemos protegernos?
La infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más frecuente a nivel mundial. Es un virus que se transmite mediante contacto sexual, por penetración vaginal y/o anal, por el contacto piel con piel de la zona genital y también mediante la práctica de sexo oral. La forma más eficaz de protección es mediante la vacunación. Todas las vacunas comercializadas contra el VPH ofrecen una alta protección frente a los cánceres de cuello de útero y otros cánceres del tracto genital, así como ano y orofaringe. El preservativo protege frente a la infección y se recomienda su uso. No obstante, no cubre toda la zona genital y, por tanto, no confiere una protección completa.

¿Afecta de forma diferente a los hombres que a las mujeres?
Las mujeres anatómicamente poseen una zona en el cuello del útero denominada “zona de transformación”, que tiene las características adecuadas para permitir la replicación viral y la integración del virus en las células con la aparición de lesiones premalignas, así como el cáncer de cuello de útero. Aunque el VPH es la infección de transmisión sexual más común, los cánceres relacionados con el VPH no son frecuentes en los hombres. Los hombres más afectados son aquellos que tienen un sistema inmunológico debilitado, como aquellos con el VIH, u hombres que tienen relaciones sexuales anales receptivas.

¿Cómo ha evolucionado el virus en estos últimos años? ¿Los contagios han crecido o disminuido?
La infección por el VPH afecta al 10,4% de la población femenina en todo el mundo. La incidencia varía en función del área geográfica y de la edad de la población. En España, la prevalencia de la infección es del 14,3% y en las mujeres más jóvenes, entre 18-25 años, del 28,8%. Estas cifras presumiblemente irán disminuyendo conforme la población adquiera la inmunidad que confiere la vacuna que, en la actualidad, está incluida en calendario vacunal para las niñas preadolescentes.

¿Diría que somos conscientes de la gravedad del virus?
En Vithas Las Palmas hemos realizado recientemente una encuesta sobre el grado de conocimiento de la infección VPH en la población femenina de Gran Canaria. De este estudio se desprende que el 7,5% de las pacientes no habían escuchado nunca hablar sobre el VPH y el 22,1% no conocía de la existencia de las vacunas frente al VPH. Son cifras que, por las implicaciones del VPH en la salud de las mujeres, debemos aún mejorar.

Una vez se contrae, ¿cuáles son los pasos a seguir?
Lo más probable es que la mujer desconozca que ha adquirido la infección por el VPH y en pocos meses las defensas del organismo consigan eliminarlo. Frecuentemente son infecciones transitorias que no suponen riesgo alguno para la mujer. Sin embargo, en un pequeño porcentaje de personas, la infección por VPH persiste a lo largo del tiempo porque sus defensas no consiguen eliminarla. Esta persistencia en el tiempo, más que la infección en sí misma, es el factor de riesgo principal para el desarrollo de lesiones.

¿Qué síntomas deberían alertarnos?
El cáncer de cuello de útero no causa síntomas hasta fases avanzadas de la enfermedad y ahí radica la importancia de que las mujeres se realicen revisiones ginecológicas periódicas con toma de citología cervical. La aparición de verrugas genitales habitualmente no se acompaña de otras lesiones de mayor importancia. No obstante, se recomienda que la mujer consulte a su ginecólogo en caso de aparición de estas lesiones.

¿Cuáles son las pruebas que deberíamos solicitar si creemos que podemos habernos contagiado?
Prácticamente todas las personas que han mantenido algún contacto sexual a lo largo de su vida se habrán infectado por algún tipo de VPH, frecuentemente en los primeros años de inicio de la actividad sexual. El sistema inmunológico elimina la infección y en la mayoría de los casos no conoceremos que ha existido esta infección. Existe un pequeño porcentaje de mujeres donde la infección persistirá a lo largo de los años y será capaz de producir lesiones premalignas o cáncer genital, para ello se recomienda practicar citologías cervicales periódicas, con el fin de detectar la enfermedad en fase precancerosa.

¿Es un virus que se pueda tratar mediante fármacos?
No existen fármacos antirretrovirales específicos frente al VPH, no obstante, recientemente se ha comercializado un gel vaginal a base de Coriolus versicolor que parece mejorar las alteraciones de epitelización del cuello cervical y el estado de la microbiota vaginal. Además, existen complejos alimenticios que ayudan a mejorar la función normal del sistema inmune, mucosas y piel.

Y la mayor duda, ¿va a derivar en un cáncer?
El cáncer de cuello de útero es una complicación grave de la infección VPH, pero es muy poco frecuente. La mayoría de las mujeres resolverán la infección viral y no presentarán ninguna complicación. En resumen, la infección por el VPH es un fenómeno muy común, pero su más grave complicación, el cáncer de cuello de útero, es muy poco frecuente.

Duquesa Doslabios.

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El menú ‘realfooder’ con el que tendrás mejor sexo

La semana pasada Candela Valle, la nutricionista para Myhixel (el método natural con el que se controla la eyaculación), me hacía reflexionar sobre la conexión existente entre nuestra forma de alimentarnos y nuestra vida afectivo-sexual.

Como ella misma confirma: “La base principal para mantener una buena salud sexual es mantener una dieta equilibrada, por lo que todo alimento que no sea saludable, puede llegar a ser perjudicial para nuestra actividad sexual”.

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Partiendo de esa premisa, cuanto más variada y sana sea la alimentación, mejor será el rendimiento en la intimidad. Pero más allá de las clásicas ostras o el chocolate, dos alimentos idealizados, hay productos más cotidianos como el aguacate, el plátano, el pollo o incluso la cebolla que -según la experta-, no deberían faltar en la cesta de la compra si ponemos en un primer plano el ámbito sexual.

¿Cuáles son los alimentos que abren el apetito sexual más sencillos de encontrar?
En el deseo sexual tienen un importante papel los nutrientes que el cuerpo necesita para realizar todos los procesos hormonales. Cuando existe un déficit de nutrientes esenciales, se produce un desequilibrio en el metabolismo. Además, hay alimentos que ayudan a potenciar el placer y la libido, por lo que su carencia puede ser remediada con planes nutricionales específicos, así como con una suplementación adecuada.

Entre los alimentos que aumentan la apetencia sexual se encuentran:

– Miel: rica en vitamina B, que es fundamental para la secreción de testosterona.
– Aguacate y espárragos: ricos en vitamina E, denominada la ‘vitamina del sexo’, promueven el deseo sexual y favorecen el flujo sanguíneo.
– Semillas de calabaza: con un alto contenido en zinc, mineral necesario para la producción de testosterona en los hombres y prolactina en las mujeres.
– Jengibre: aceites esenciales como el ácido alfainoleico y aminoácidos como el triptófano, hacen de esta raíz un gran potenciador de la sexualidad.
– Espinacas: hay que consumirlas sin cocinar, crudas. Y son ricas en hierro y en la coencima Q-10, ambos nutrientes que promueven el deseo sexual.

Y, ¿cuáles deberíamos dejar de incluir en la lista de la compra?
En cuanto a los alimentos que hay que reducir e incluso eliminar de la cesta son el alcohol, por las razones que os expongo más adelante; el café, ya que reduce los niveles de cortisol que son esenciales para mantener el deseo sexual; también los edulcorantes que merman la secreción de dopamina, afectando directamente en la actividad sexual; y los alimentos con alto contenido en grasas saturadas y los procesados, pues reducen la energía y aumentan el colesterol en sangre provocando problemas cardiovasculares.

Más allá de ellos, ¿cuáles son los ingredientes o productos que no pueden faltar en la cocina si queremos una vida sexual plena?
Aparte de los mencionados, hay otros alimentos esenciales para seguir una dieta equilibrada:

-Cereales como el arroz integral, rico en vitamina B, que fomenta la secreción de testosterona, influyendo directamente en el aumento de la libido.
– Carnes como el pollo, rico en triptófano, zinc y en vitamina del grupo B, especialmente la B6 y la ternera, que contiene grandes cantidades de L-arginina que es el principal componente del semen.
– La mayoría de los frutos secos contienen ácidos grasos esenciales que regulan las prostaglandinas, elementos fundamentales para producir hormonas sexuales. Pero en concreto destacamos las almendras por su alto contenido en vitamina E altamente antioxidante y que aumentan la libido.
– De las frutas destacamos el plátano pues debido a su importante contenido de vitamina B, enciende la libido y ayuda a estimular el deseo sexual. También el mango, que al contener altos niveles de vitamina E, actúan en el cuerpo como hormona de estrógeno. Además, su consumo ayuda a mejorar la producción de espermatozoides y contiene propiedad de serotonina, la hormona de la felicidad. Y por supuesto la manzana y las uvas, que contienen quercetina, un flavonide conocido como el más activo que estimula la respuesta del sistema inmunitario, es antiinflamatorio y funciona como inhibidor de la recaptación de la serotonina.
– Entre los pescados, mejor optar por los azules, pues son fuente rica en vitamina B3 que favorece los orgasmos gracias a su función vasodilatadora.
– Por último, entre las verduras, el pepino, pues según un estudio de la Fundación de Investigación y Tratamiento del Olfato y el Gusto de Chicago (EEUU) se ha descubierto que el aroma del pepino es uno de los aromas que más despiertan el deseo femenino; la cebolla y el brócoli, con altas concentraciones de quercetina; y el tomate, pues su elevado contenido en betacaroteno, precursor biológico de la vitamina A engloba al tomate entre los alimentos que aumentan la libido. La vitamina A también actúa en los niveles de testosterona.

¿Podrías diseñar un ‘menú sexual’ sencillo para todos los presupuestos?
Un ‘menú sexual’ tiene que ser ante todo saludable, un ejemplo sería el siguiente:

Desayuno: Infusión de jengibre, tostada con pan de frutos secos, tomate y aguacate.
Media mañana: Un plátano.
Almuerzo: Estofado de ternera acompañado de un cacito de arroz integral salteado con ajo y pipas de calabaza.
Cena: Ensalada de espinacas baby, tomate, pepino y salmón ahumado aderezada con vinagreta de nueces y miel.

El alcohol, ¿amigo o enemigo?
El alcohol siempre ha sido un elemento recurrente a la hora de incluirlo como producto afrodisíaco, al creer que mejoran las relaciones sexuales. Pero, nada más lejos de la realidad. Su consumo afecta, por un lado, al sistema vascular, lo que provoca trastornos en los mecanismos de la erección, pudiendo producir disfunción eréctil transitoria en muchos casos. Y por otro, el alcohol impacta sobre el sistema nervioso central, lo que se traduce en una disminución de la excitación y de la respuesta sexual a la estimulación.

Asimismo, su consumo aumenta el cortisol (hormona del estrés) y baja los niveles de testosterona, lo que perjudica la libido. Por tanto, podemos afirmar que, a pesar de la desinhibición que se produce por su consumo y que puede parecer que incita al deseo sexual, finalmente resultará muy difícil sostener la excitación y alcanzar un orgasmo.

Duquesa Doslabios.

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Así es cómo la comida afecta a tu relación de pareja (y a tu vida sexual)

A quienes nos gusta la comida, nos encanta recorrer la línea que divide el placer sexual del gastronómico. O, más que las divide, que une ambos universos.

Más allá de las típicas y sugerentes fresas con chocolate, todo lo que nos llevamos a la boca se ve también reflejado en nuestra intimidad, lo que puede ser un buen motivo -ahora que toca empezar a pensar en propósitos para 2021- para cuidar la alimentación.

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Al menos, esa es la conclusión a la que me hace llegar con su entrevista Candela Valle, nutricionista para Myhixel (el método natural con el que se controla la eyaculación).

No solo me confirma que la veneración sobre las ostras está más que justificada, hablamos también de la existencia de suplementos naturales que puedes tomar (incluso en infusión) para lograr que nuestra vida íntima brille.

Empecemos por el principio, ¿cómo afectan los alimentos a nuestra vida sexual?
Llevar una dieta equilibrada es uno de los pilares fundamentales para potenciar el deseo sexual y conseguir relaciones sexuales satisfactorias. La sexualidad está regulada por hormonas como la testosterona, la progesterona o los estrógenos, que son segregadas por nuestro organismo y sintetizadas a través de la alimentación. En el momento de la excitación, nuestro cuerpo libera neurotransmisores necesarios para el desarrollo de una conducta sexual normal, como son la dopamina, la oxitocina y la serotonina. Todos ellos igualmente son estimulados a través de la alimentación.

Si no cuidamos la alimentación, ¿qué problemas pueden derivar de ello a nivel íntimo?
Seguir un estilo de vida saludable y una dieta equilibrada juega un papel fundamental no solo porque hay determinados alimentos ricos en grasas buenas, proteínas, vitaminas y minerales que la favorecen, hay numerosas patologías que se deben, en la mayoría de los casos, a malos hábitos, que afectan directamente a las funciones sexuales.

Los problemas cardiovasculares derivan, con carácter general, en incapacidad sexual, así como la obesidad, influye directamente en la segregación de la testosterona, en los hombres, y de los estrógenos, en las mujeres, dando lugar, en muchos casos, a la inapetencia sexual. Una alimentación adecuada evitará que cualquier deficiencia, descontrol o exceso en las hormonas o en los neurotransmisores dirigidos a regular la actividad sexual, provoque problemas de inapetencia sexual, disfunción eréctil, trastorno de la excitación y eyaculación precoz, entre otras disfunciones sexuales.

Se relacionan las ostras con el sexo al ser consideradas un alimento afrodisíaco, ¿es una fama merecida? ¿Por qué?
Para entender dónde comienza la fama de las ostras, tenemos que remontarnos a la mitología griega, que nos narra cómo Afrodita, la diosa griega del amor, fue engendrada en una ostra en el mar. Esta diosa, conocida como Venus en el mundo romano, se ha vinculado siempre al erotismo, la sensualidad, el placer y la fecundidad.
Si se les atribuye a las ostras un poder afrodisíaco, se debe a los importantes elementos que lo componen. Cabe desatacar su alto aporte de Zinc, pues es el alimento con más cantidad, de este mineral, de la naturaleza. En concreto 63 mg por cada 100 g. Es un oligoelemento necesario para la producción de testosterona en los hombres y prolactina en las mujeres.

Además, las ostras son ricas en Omega 3, un ácido graso que favorece la vasodilatación y por tanto, mejora el rendimiento sexual y la erección. Otro de los componentes de las ostras, aparte de las vitaminas A, B, C y D que contiene, es el yodo, lo que se traduce en un aporte de energía necesario para unas relaciones sexuales satisfactorias. Por todo esto podemos decir que las ostras son un alimento cuyo poder afrodisíaco se fundamenta en la multitud de minerales que las componen y que favorecen aspectos importantes a tener en cuenta para disfrutar de relaciones sexuales satisfactorias.

¿Ha pasado con otros alimentos?
A lo largo de toda la historia se ha tratado el consumo de algunos alimentos como potenciadores del deseo sexual. En el Antiguo Egipto era la miel, los antiguos griegos, el azafrán, el romero y la albahaca, los romanos utilizaban las uvas como potenciadores de su sexualidad. En la Edad Media eran los alimentos que adoptaban formas de genitales como el nabo. En la Europa de la Peste consideraban las especias como productos afrodisíacos (pimienta, clavo o cardamomo). Y ya en el siglo XVIII, el mismo Casanova, describe en sus Memorias que desayunaba cincuenta ostras y almorzaba una ensalada de huevos con la que creía potenciar su vigor sexual.

La alimentación también nos condiciona el humor, ¿qué alimentos nos hacen sentirnos ‘felices’?
Seguir una alimentación equilibrada es fundamental para regular nuestro estado de ánimo. También controla la sintetización de las hormonas de la felicidad, siendo estas la endorfina, serotonina, dopamina y oxitocina. Para la liberación de las endorfinas, se recomienda ingerir comida extremadamente picante, pues estos opiáceos naturales inducen sensación de felicidad. En cuanto a la serotonina, su ausencia provoca tristeza e incluso depresión, para lo que se recomienda el consumo de alimentos ricos en triptófano como el pollo, pescado, nueces, etc, al ser un un aminoácido esencial precursor de la serotonina.

La dopamina podemos encontrarla en los alimentos como las legumbres, leguminosas, los plátanos y el tomate. Además, nuestro organismo también es capaz de elaborar dopamina a partir de tirosina, que está presente en la carne, el pescado o los huevos. Y por último, la oxitocina, apodada como ‘la hormona del amor’, aunque no se encuentra en los alimentos, sí que es importante consumir aquellos ricos en vitamina C, pues esta favorece a su producción (kiwi, mango, pimientos, naranjas, etc).

¿Son necesarios los suplementos para darle un empujón a la intimidad?
Nuestro ritmo acelerado de vida, la falta de tiempo o el desconocimiento, son factores que impiden que llevemos unos hábitos de vida saludables que cubran nuestras necesidades nutricionales. También, en muchas ocasiones, no consumimos los alimentos propicios o bien, nuestro organismo no absorbe todos los nutrientes que estos nos aportan. Ese déficit puede provocarnos desajustes en la salud y por tanto causar problemas en la regulación de las hormonas sexuales.

Los suplementos son los complementos perfectos para cubrir las necesidades nutricionales que no nos aporta la alimentación. De ahí que también se denominen, complementos alimenticios. Como decíamos, un déficit nutricional puede descontrolar nuestro sistema endocrino y afectar a la secreción de las hormonas que regulan la actividad sexual. Por tanto, el consumo de determinados suplementos alimenticios que contengan ingredientes naturales constituyen una ayuda importante para favorecer el deseo sexual, las relaciones durareras y placenteras, el control de la eyaculación o la erección, entre otros.

¿Cuáles son los recomendados para hombres y para mujeres?
Para las mujeres, aquellos que contienen maca, jengibre, L-arginina o el ginseng. Y para los hombres, recomiendo sin duda Myhixel Max, pues su composición 100% natural con ingredientes tales como la quercetina y el hipérico, hacen que se convierta en un suplemento pionero para favorecer el control del clímax.

¿Cómo funciona Myhixel Max?
La quercetina y el hipérico provienen de la naturaleza presentándose en plantas y también, en el caso de la quercetina, en alimentos tales como frutas y verduras (cebolla, manzana, uvas, brócoli o té, entre otros). Su principal funcionalidad consiste en favorecer la inhibición de la recaptación de la serotonina, que es un neurotransmisor que se sintetiza en el cerebro y que, como ya hemos indicado, es conocida como ‘la hormona de la felicidad’. La serotonina es la principal encargada de regular nuestro estado de ánimo, pero además ejerce un papel fundamental en las reacciones químicas necesarias para aumentar nuestro sentimiento de bienestar y satisfacción.

Como consecuencia, ambos ingredientes naturales disminuyen la ansiedad a la que se enfrentan muchos hombres con problemas de eyaculación a la hora de tener relaciones sexuales y, por tanto, facilitan el control eyaculatorio. Además, la quercetina es un flavonoide con una potente función antioxidante y antiinflamatoria que potencia la salud, protegiendo contra los radicales libres.

En definitiva, nos encontramos ante un producto pionero que ha unido ingredientes que siendo naturales, tienen la capacidad de favorecer el control eyaculatorio al mismo tiempo que protege el organismo del envejecimiento celular.

Duquesa Doslabios.

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‘Golfa’, la obra de teatro que da mil vueltas a la charla de sexo que recibiste en el colegio

La educación sexual (o la falta de ella) nos pesa. Lo vemos a diario en las prácticas de riesgo, en el incremento de las enfermedades de trasmisión sexual, en que -a día de hoy- hay quien todavía no tiene claro que es el consentimiento.

No es fácil ponerle remedio, primero toca admitir a nivel personal que algo falla, que no sabemos relacionarnos tan bien como deberíamos y después, luchar por cambiarlo, claro.

CONTROL ESPAÑA

Puede que, pasada esa breve charla afectivo-sexual del colegio (la que apenas duraba una hora en tus 12 años de escolarización) el sentimiento de soledad ante el vasto panorama de la intimidad nos pareciera sobrecogedor.

Por suerte, la solución no está tan lejos. Ya tuviéramos aquel taller o nuestro centro careciera de ello, la cultura se ha implicado en esto.

Y lo ha hecho hasta el fondo, con una original obra de teatro llamada Golfa (ya con el título, la curiosidad se dispara) que, en palabras de Cristian Gallego -asesor en sexología que participa en la propuesta mediante encuentros paralelamente a la propuesta-: “cuando educamos en sexualidades estamos invirtiendo en salud pública, en bienestar, en derechos humanos, en ética…”.

“Nos sentimos orgullosas y muy contentas de que el teatro, la sexología, la educación, el arte y el debate formen parte de una sola cosa montar obras tan interesantes y chulas como esta”, afirma sobre la curiosa obra que estará en el Teatro Galileo hasta el 22 de noviembre resolviéndome alguna de las preguntas acerca de Golfa.

¿Cómo surgió la idea de hacer una obra de teatro de estas características?
La motivación surge del deseo. De un cambio, de mostrar algo, de sentir que se participa, que una se pone manos a la obra para aportar su granito de arena. Lo importante es destacar que surge de uno o varios. Y de allí si queréis nos vamos al fantástico verbo desear. Tan al pelo en este contexto.

Socialmente, ‘Golfa’ es un término peyorativo. ¿Cómo se convirtió en el título de la obra?
Como con un buen libro, si el título ya llama la atención imagina el contenido. Nuestro lenguaje, en la diferenciación entre adjetivos masculinos y femeninos y los sistemas de valor y significado que conlleva, no ha hecho los ejercicios de un reparto neutro. En base a esa desigualdad evidente se mueve la escena en Golfa pero también nuestros propios escenarios sociales y afectivos.

¿Cuál es tu papel en ella?
La compañía contactó con nuestra fundación, SEXPOL, para recibir asesoramiento sexológico y orientación para tratar ciertos temas nucleares en la obra. De ese espacio de creación e intercambio surgen algunas de las perspectivas y valores que tan fielmente han pretendido ilustrar las compañeras de Golfa con la propuesta.

¿Para qué público está pensado el espectáculo?
Una se puede sentir representada con los personajes en todo momento, empatizar, emocionarse, dudar, sentir en definitiva… Quizás sea una obra con una población diana amplia e integrativa, fácil de entender pero no sencilla, elocuente, fresca y un poco inquietante. Si eres persona y sientes, ya tienes la mitad del trabajo hecho.

¿En qué aspecto nos puede cambiar la concepción del sexo?
Golfa no es una obra que trate específicamente las relaciones sexuales, aparecen líneas asociadas a este tema, pero no es la médula de la obra. Está más orientada a pensar qué sucede con nuestras sexualidades, nuestra identidad, nuestro deseo, nuestra forma de relacionarnos con el mundo en una realidad diferente para cada una dependiendo de la forma que tomen nuestros genitales.

Es decir que versa sobre el sexo sí, pero no como sinónimo de prácticas sexuales, sino de las diferencias que a veces establece la cultura dependiendo de cómo somos leídas por las demás personas, en función de la forma de nuestros sexos biológicos.

Tratándose de un tema que produce reacciones incluso de pudor, ¿qué han tenido en cuenta a la hora de interpretarlo sobre el escenario?
En nuestra cultura la sexualidad ha sido un tema del que no se podía hablar, pertenecía al mundo de lo íntimo y lo privado y estaba (y sigue estando) controlado por fuertes bisagras de control social. Hablar de ello frecuentemente despierta emociones y sentimientos de vergüenza, pudor o a veces incluso asco. Desde la experiencia de la fundación SEXPOL podemos corroborar que la gente suele aprovechar al máximo y agradecer profundamente la posibilidad de generar espacios donde hablar de sexualidad, de género, de relaciones interpersonales, de autoestima, de relación con el cuerpo y con las demás, de igualdad, de diversidad y por supuesto de placer.

¿Reírnos del sexo ayuda a que lo vivamos con más naturalidad?
Reírnos siempre ayuda desde luego. A todo. Y sí, por supuesto, si tenemos en cuenta lo que acabamos de mencionar respecto de las emociones que pueden surgir al tocar temas de sexualidad, muchas de ellas asociadas a estados que no nos llevan al bienestar, la risa puede suponer un bálsamo para lidiar un poco con la tensión inicial.

¿Qué diría que aporta ver la obra?
Sentido crítico, lo básico para que después cada una saque sus propias conclusiones. Aporta un espacio, donde reflejarse, cuestionarse, crecer… Plantea un universo para analizar y sentir, en un rato, desde una butaca cómoda. Un puñado de preguntas, una reivindicación entrelíneas, un arrebato…

En una sociedad en la que el porno es maestra de sexualidad, ¿hasta qué punto es necesario que la cultura se haga cargo de nuestra educación con iniciativas de este estilo?
El arte no es solo representante de la cultura que lo ve nacer, es una herramienta de cambio, de transformación, una ventana a través de la cual pararse a mirar, verse reflejadas y conmoverse. Respecto de la pornografia mainstream, la sociedad en su conjunto tiene la responsabilidad de cubrir y asegurar el derecho a recibir educación sexual científica, crítica, comprometida, feminista, diversa y dialogante. La compañía ya ha hecho los deberes en este aspecto, ahora nos toca a las demás.

Duquesa Doslabios.

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De la cama al hospital: prácticas sexuales que pueden ser (muy) malas para la salud

No es que esté obsesionada con la limpieza, pero hay veces que más de uno se ha presentado a una cita con unas uñas que tenían más roña que el suelo de una discoteca.

Y sí, admito que ha sido determinante a la hora de decidir si dar un paso más (en ese caso darlo yo, pero en su dirección contraria).

GTRES

Lo que tenemos entre las piernas es muy delicado. No solo a nivel de sensibilidad, también porque es una zona con alto riesgo de infectarse.

Hay tres básicos que deberían ser nuestra peculiar tabla de mandamientos sexuales (qué blasfemo queda ahora que lo leo escrito): cuidado personal, limpieza y seguridad.

Depende de la propia persona tener todo bien aseado y al punto, controlando que no hay infecciones venéreas, granos extraños, bultitos que deberían ser examinados por expertos… En definitiva: prestando atención y acudiendo a las revisiones de rigor.

También se consigue tanto con el cuidado personal como manteniendo una vida sexual segura. La protección es la mayor aliada para esos casos.

Si incluyo también la limpieza es porque unas uñas sucias, juguetes que no estén debidamente higienizados o incluso las manos sin lavar (especialmente ahora) pueden ser focos de infección.

Y eso solo si os hablo del sexo más convencional. No me olvido de las prácticas que son caldo de cultivo de bacterias.

Sí, me voy a meter en la parcela de los juegos de dominación y sumisión -que pueden incluir prácticas de riesgo- o de las peculiares filias como son la coprofilia (excitación a través de las heces) o la lluvia dorada (lo mismo, pero con la orina).

Si hay alguna lesión en la piel o si hay contacto con tejidos de la vagina, es más que probable que se contagie alguna infección. Y, en el caso de los excrementos, puede derivar en enfermedades más serias.

Lo mismo que puede suceder si hay contacto con la boca o los ojos.

Son sustancias que expulsa el organismo para eliminar los desechos, de ahí que contengan microorganismos perjudiciales que, una vez ingeridos, o bien causan enfermedades o transmiten otras patologías (la disentería bacilar o la hepatitis son fácilmente transmisibles a través de las heces).

¿Significa eso que quienes encuentren de su gusto estas prácticas deberían descartarlas? Para nada, pero sí realizarlas con cuidado, excluyendo las zonas del cuerpo que he mencionado y extremando la limpieza antes, durante y después.

Duquesa Doslabios.

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Gente sexualmente inteligente: el club formado por personas que son su mejor versión en la cama

Si pienso en las habilidades a las que le doy más importancia en mi vida, pensaría en la capacidad de negociación, en la empatía, en el cuidado por el detalle o en la reciprocidad, pero no me vendría a la mente -o al menos de primeras- la inteligencia sexual.

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Y es un error mío (grande, de hecho), porque como algo que nos acompaña desde que nacemos, también se merece la misma atención.

Pero, ¿en qué consiste esto de la inteligencia sexual? La primera vez que lo oí pensaba que podría equivaler a convertirme en toda una maestra de las artes amatorias conociendo, además, todo tipo de dato curioso: número de terminaciones nerviosas en el clítoris, la diferencia de temperatura de los testículos respecto al cuerpo…

Lejos de eso, es algo mucho más sencillo y práctico. Lo mejor es que nos permite disfrutar plenamente de la sexualidad, así que ¿cómo no interesarse por aumentar el coeficiente sexual?

Toda inteligencia sexual debe partir de una educación, de manera que es fundamental todo lo que nos enseñen en casa o fuera de ella (siempre y cuando sean profesionales, el amigo del colegio de turno o la página porno de moda no son fuentes de conocimiento).

Hablo de unas nociones básicas, no hace falta memorizar al detalle cada palabra del libro de Biología.

Entra aquí lo relativo a nuestra salud sexual, a ser conscientes de que la protección es básica y que debemos actuar, como en otros ámbitos de nuestra vida, con responsabilidad: aprendiendo (y respetando) de una vez qué es el consentimiento.

Afrontarlo con normalidad e informarse bien es la única forma de combatir los extendidos mitos, prejuicios o falsas creencias sobre el sexo.

También es inteligencia sexual saber que no vamos a saberlo absolutamente todo, pero, dentro de nuestras limitaciones, tener interés por formarnos.

Y por autoconocernos. Explorarse a fondo, saber qué y como nos gusta o cómo no, así como aceptar que, conforme pasan los años vamos cambiando, también es una forma de aumentar la inteligencia sexual.

Como es lógico, es algo que se puede aplicar de la misma manera a la relación de pareja, mejorando su calidad.

La comunicación es la clave: poder decir abiertamente qué queremos así como recibir de buen grado todo aquello que pueda gustarle a la otra persona.

De la misma manera, también se pueden analizar las experiencias sexuales para valorar qué es lo que ha funcionado o si hay algo que se puede mejorar la próxima vez.

Al final, ser sexualmente inteligente no es otra cosa más que conseguir nuestra mejor versión en la intimidad.

Duquesa Doslabios.

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¿No hablaste con tus padres en su día sobre sexo? Ahora también es un buen momento

Un plátano del frutero. Eso fue lo que usó mi madre para enseñarme a poner (bien) el preservativo.

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Y es que gracias a ella, el sexo nunca fue algo vergonzoso ni secreto en casa, más bien un tema natural con el que hasta nos hemos reído a menudo.

Aunque, hablándolo con amigos, muchos de ellos se extrañaban al no haberlo vivido así en sus casas. ¡Incluso pasada la veintena, seguían sin poder tratar el tema sin sentir bochorno!

Pero siendo algo que forma parte de nuestra vida, tanto como alimentarnos o trabajar, debería ser algo que pudiéramos hablar con toda la comodidad del mundo.

Es algo en lo que me insiste Mónica Branni, psicóloga y sexóloga de Platanomelón, remarcándome la importancia de mantener conversaciones sobre sexualidad a lo largo de toda nuestra vida, incluso en la tercera edad.

¿Que no pudimos tratar el tema en la adolescencia con nuestros padres o, en el caso de que me leáis los progenitores, con vuestros hijos? No es tarde, todavía podemos ponerle remedio.

¿Cuáles son los beneficios de que los padres hablen de sexo con sus hijos? ¿Y el riesgo de no sacar el tema de conversación en el entorno familiar?
Hablar de sexualidad es fundamental para el desarrollo sano y feliz de la persona. ¡Y es que somos seres sexuados desde que nacemos! Es abrir las puertas a conversaciones sobre valores, relaciones, respeto, consentimiento y autoconocimiento. Así que, proporcionar educación sexual es esencial para entender el mundo, las relaciones y a nosotros mismos desde un punto de vista más íntimo a uno universal. Las personas que reciben información afectivo-sexual en edades tempranas, actúan de forma más consecuente, toman decisiones razonadas y conocen mejor sus límites. Por lo contrario, ocultar temas como los genitales, el placer y el consentimiento generan cierto misterio, terreno fértil para tabúes y distorsiones. Por decirlo de alguna manera, no vivimos el sexo de forma natural, sino que pensamos y actuamos desde el desconocimiento. Finalmente, hay que tener claro que la “charla” en la adolescencia no tiene mucho éxito en la educación de la persona. ¿Por qué no tener muchas charlas a lo largo de la vida? Igual empezar por llamar a la vulva, “vulva”, y al pene, “pene”, puede ser un gran punto de partida.

¿Es algo que solo se aplica a la adolescencia o que deberíamos mantener a lo largo de nuestra vida?
A lo largo de toda la vida nos enfrentamos a experiencias y realidades distintas: el significado que le atribuimos a las relaciones no es el mismo a los 5 años o a los 18. De la misma manera que nuestro pensamiento madura y evoluciona, ¡nuestro concepto de sexualidad también! El ambiente también nos proporciona inputs distintos que moldean y construyen nuestra forma de experimentar la sexualidad: “tu cuerpo está cambiando”, “existen muchísimas orientaciones sexuales más allá de la tuya”, “tu cuerpo es tuyo y tú eres la única persona autorizada a decidir por ti”.

Si no hemos tenido este tipo de conversaciones en la infancia o adolescencia, ¿cómo hacer para sacarlas más adelante?
Como es fácil de imaginar, empezar estos diálogos cuando ya tenemos cierta edad, es más complicado, ¡pero no es imposible! Los obstáculos nos obligan a salir de nuestra zona de confort y a aprender cosas nuevas: así que, ¿por qué no aprovechar para sacar alguna conversación sobre sexualidad con los padres/madres y romper tabúes? Una buena forma de introducir la educación sexual en las familias puede ser a través de temas actuales o reflexiones que puedan generar debates (las noticias, el texto de una canción, el boom de un juguete erótico, etc). Finalmente, no olvidemos que las madres/padres también reciben muchísima información de los hijos, con lo cual, una buena estrategia para hablar de sexo en casa podría empezar precisamente por los más jóvenes.

¿Cómo encontrar el momento? ¿Es mejor sentarse en familia a hablar o hacerlo de manera informal?
Hay que naturalizar la sexualidad y hablar de ella como si de salir a cenar se tratara. Así que, para quitarle hierro al asunto, es más lógico actuar en consecuencia, sin crear momentos incómodos o trascendentales. Hablar de sexo significa abarcar temas muy diversos, ¡no solo lo que ocurre debajo de las sábanas! Nuestro consejo es buscar un momento en el que te sientas a gusto y debatir sobre un tema que te parezca interesante, generando dudas y escuchando las opiniones de otras personas. Lo demás vendrá solo.

¿De qué forma cambia la comunicación sexual cuando tanto padres como hijos son adultos? ¿Se pasa de ser una figura de formación a una de apoyo?
Cuando las dos partes son adultas, las opiniones de ambas pueden ser una gran fuente de conocimiento. Esa distancia entre educador y niño se difumina, por tanto cada uno puede aprender de las experiencias del otro. En definitiva, las conversaciones sobre sexualidad desde la adultez pueden ser muy divertidas, inspiradoras y enriquecedoras.

¿Cuáles son las bases de una buena comunicación sexual en la vida adulta? ¿Cómo asentarlas?
La comunicación sexual, tanto dentro como fuera de la cama, es esencial para que haya un intercambio de información y experiencia, por tanto se pueda aprender y explorar más formas de disfrute. Además, el diálogo favorece más empatía e intimidad, donde ambos (o más) miembros de la relación puedan sentirse cómplices y afines. Para afianzar una comunicación sexual abierta, es importante “guiar” a la otra persona durante el encuentro, expresar las fantasías y deseos eróticos, incluso hablar antes y después del encuentro. ¿Qué nos gustaría que nos hicieran? ¿Con qué me siento cómoda y con qué no? ¿Hay algo nuevo que me gustaría probar? Todas estas informaciones son parte de la misma experiencia sexual y, además de afianzar el vínculo emocional, también nos permite ser amantes más atentos. ¿A que antes de cocinar algo para nuestra pareja, es mejor saber qué le gusta y qué no? Las parejas que no están familiarizadas con este tipo de comunicación, ¡pueden empezar a implementarla a través de juegos y retos!

¿De qué forma los padres pueden hacer saber que están predispuestos a seguir hablando de sexo o pareja con sus hijos en la vida adulta de estos?
Sin duda, ¡haciéndolo! De la forma más natural, intentando que sus propios tabúes no limiten la educación de sus hijas e hijos. Pero, sobre todo, escuchando: los niños, desde muy pequeños, preguntan y exploran el mundo y su propio cuerpo. Todo es una inexorable fuente de conocimiento e información, por lo tanto, es importante tener referentes fiables que puedan guiarlos en este proceso. ¿Quién mejor que sus propias madres y/o padres? De la misma forma que les explicamos las cosas y actualizamos ese mensaje a medida que van creciendo, la misma dinámica se aplica con la educación sexual: empezar a hablar de temas como el cuerpo, los espacios de intimidad y el consentimiento con un lenguaje que pueda entender, es importantísimo y un gran ejercicio para los mismos padres y madres. Poco a poco, los temas de conversación se irán ampliando sin que dé vértigo tener “la charla” a los 16 años.

Duquesa Doslabios.

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Consejo de experto: así podemos ayudar a nuestra pareja si tiene eyaculación precoz

Que las consultas sobre eyaculación precoz se disparen en verano, no es casualidad. La agenda liberada o el esperanzador panorama de que las relaciones sexuales se van a disparar estos meses, hacen que muchos hombres que la padecen, se animen a buscarle solución (porque sí, la tiene).

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Siendo un tema tan delicado, no siempre es fácil saber cómo abordarlo o dar apoyo cuando se trata de la pareja quien la padece.

Por esa razón, el doctor Jesús E. Rodríguez, director del Instituto Sexológico Murciano y jefe de investigación de Myhixel (el método natural para controlar la eyaculación), ha querido darnos algunas claves para afrontar esta situación sin que termine siendo un motivo de conflicto dentro de la relación.

Si nuestra pareja no quiere hablar del problema, ¿es buena idea que lo saquemos o, por el contrario, añade más presión? ¿Cómo romper la barrera de la vergüenza?
En problemas de eyaculación precoz, la presión es un factor que no pesa tanto como en otras disfunciones sexuales masculinas, suele tener más bien una base neurobiológica, y al hombre, en la mayoría de los casos, le ayuda saber que su pareja se preocupa por esta cuestión y quiere ayudarle.

Sacar el tema y hablarlo, sin caer en las comparaciones o en ataques personales, suele ser muy positivo y un buen primer paso hacia la solución definitiva. En la mayoría de los casos el hombre se sentirá aliviado, siempre que se haga con tacto y con ánimo constructivo, es altamente recomendable tratar esta cuestión con nuestra pareja, aunque pueda resultar incómodo.

¿Qué tipo de momento o situación deberíamos buscar para poder hablarlo?
Hablarlo en frío y sin otras personas delante, evitando hacerlo al poco de suceder un episodio de eyaculación acelerada y/o descontrolada, o mezclándolo con otras cuestiones que afecten a la relación. Sobre todo evitar hablarlo en el transcurso de una discusión o cuando haya habido una reciente, aunque esta haya sido por otros temas.

¿Hasta qué punto hay que darle importancia o quitarle hierro al asunto?
A un hombre con eyaculación precoz le ayuda saber que es un tema que a su pareja le importa, interesa y preocupa, siempre que se plantee como un objetivo en común y con el fin de mejorar la vida sexual de ambos. Se debe mantener una actitud comprensiva, pero a la vez motivadora hacia nuestra pareja. Ayudarle a buscar soluciones y ofrecer nuestra total colaboración en el proceso.

En el caso de que lo vea solo como un problema suyo, ¿cómo podemos hacerle saber que es algo que está afectando a los dos?
Esta actitud es muy frecuente en los hombres que padecen eyaculación precoz y no es tanto porque no sepan que afecta a la sexualidad de sus parejas, que lo saben y les preocupa, sino más bien porque les resulta más sencillo y prefieren solucionarlo por su cuenta, evitando en la medida de lo posible mostrar esa debilidad ante nadie. En estos casos, hay que distinguir aquellos hombres que buscan soluciones y se enfrentan a esta cuestión de aquellos que no lo hacen.

Si el hombre prefiere abordar la solución individualmente, sin la participación de la pareja en el tratamiento o en la búsqueda del mismo es completamente respetable, por el contrario, si el hombre no busca soluciones y tampoco da la opción de buscarlas a su pareja, es entonces momento de tener una conversación seria y condicionar el futuro de la relación a que se afronte esta cuestión.

¿Cómo podemos apoyarle?¿Qué papel tienen en este punto las demostraciones de cariño?
Las muestras de apoyo dependen mucho del tipo de relación que tengamos, la personalidad de nuestra pareja y un sinfín más de variables. Podemos acompañarlo a consulta si él quiere, ayudarle a buscar un profesional, colaborar en alguna actividad en pareja que sea terapéutica, animarle cuando no responda a un tratamiento, cuando suceda no reaccionar de forma exagerada, no mostrar enfado o desesperación y mucho menos compararlo con anteriores parejas o usar este tema en discusiones de pareja como un arma arrojadiza.

Las muestras de cariño e interés por parte de la pareja son bienvenidas y pueden significar una gran motivación para afrontar esta disfunción sexual con garantías de éxito. El diálogo y el cariño son quizás el mejor fármaco inventado hasta la fecha para el sexo.

¿Cómo ayudar a la pareja a entender que necesita ayuda profesional si no quiere ir a consulta y no se soluciona el problema?
En primer lugar asegurarnos de que tiene una información adecuada y fiable sobre lo que es la eyaculación precoz y las diferentes alternativas de tratamiento eficaces disponibles en la actualidad. Hoy en día se pueden acceder a tratamientos eficaces sin necesidad de pasar por un profesional o al menos sin la necesidad de acudir a una consulta presencialmente. Un claro ejemplo de este tipo de tratamientos es la metodología Myhixel.

Una vez en manos de un profesional, ¿es recomendable implicarse en todo el proceso o debemos dejarle espacio a nuestra pareja?
Lo más habitual es que el hombre pida su espacio y prefiera tratar el cuadro con el especialista sin que su pareja asista, aunque eso no quiere decir que el apoyo de la pareja no sea importante, por ejemplo a la hora de preguntarle e interesarse por sus progresos y dificultades en el transcurso del mismo.

¿Se debe reconstruir la sexualidad entre ambos de alguna manera?
La eyaculación precoz, al igual que otras disfunciones sexuales, va provocando una serie de efectos secundarios en la salud sexual de las parejas. El deseo sexual de ambos miembros de la pareja suele verse afectado, dada la mala calidad de las relaciones y los frustrantes que pueden ser en muchos momentos para ambos, se pierde interés sexual hacia la pareja. Así mismo, son frecuentes los problemas de pareja derivados de este malestar con la sexualidad, instaurándose un clima de tensión que acaba aumentando la frecuencia de las discusiones denominadas destructivas.

Todas estas consecuencias (y otras menos habituales) suelen mejorar paralelamente a los progresos con el control eyaculatorio. En nuestra experiencia clínica con la metodología Myhixel, una vez el hombre comienza a tener control sobre su eyaculación las consecuencias derivadas van desapareciendo para ambos miembros de la pareja, la calidad de las nuevas relaciones sexuales va generando un aumento del interés sexual y esto se nota en el resto de áreas de la relación.

Duquesa Doslabios.

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Cosas que hacer en verano: trabajar la autoestima sexual

Tetas. Es lo que no paro de ver en redes sociales. Cientos y cientos de fotos de tetas. Si ya el pecho era un tema recurrente a lo largo del año, en verano es como si fuera la época oficial de lucirlas con bikinis y bañadores.

Y por mucho que me parezca perfecto que cada cual se fotografíe su cuerpo como le dé la gana, no puedo evitar hacer comparaciones.

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Porque por mucho que me guste un buen escote, eso está lejos de mi alcance natural. Me doy cuenta de que esos trajes de baño o vestidos veraniegos quedarían mejor con una talla más o dos.

Ahora que la ropa es más ligera y me paso el día en crop top, a la hora de estar con mi pareja, el pensamiento de si mi pecho es suficiente, se cuela -como un zumbido de mosquito tigre-, de vez en cuando en mi cabeza.

Tengo claro que la solución, en mi caso, no está en el quirófano. Asumo mi falta de autoestima y el impacto que puede tener en mi vida sexual, y me toca ponerme a trabajar en ello.

Mientras que todos somos más o menos conscientes de la importancia que tiene la consideración con nosotros mismos, reconocer lo que somos y tenemos y apreciarlo, no nos damos tanta cuenta de hasta qué punto afecta a nuestra vida sexual.

He llegado a evitar algunas posturas, prefiriendo hacer otras en su lugar, solo para que la perspectiva jugara a mi favor y mi pecho tuviera el aspecto que, en mi cabeza, debe tener durante el sexo.

No he llegado sola a ese punto, me doy cuenta que la presión social por la construcción de lo que es ser sexy (o incluso el porno) ha jugado un papel fundamental a la hora de que busque los únicos ángulos con los que estoy cómoda en la intimidad.

Puede que a mí solo me afecte a esa zona del cuerpo, pero lo mismo podría haberme dado por las piernas, el culo o incluso mis genitales en vez de por el pecho.

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Averiguar si te pasa a ti es tan fácil como reconocer(te) si te has sentido identificado con mi relato o si sientes rechazo por probar cosas nuevas, sientes preocupación por cómo eres en la cama, incluso si tienes sexo por razones equivocadas (como sentir aceptación en vez de hacerlo por disfrute) o si tomas decisiones -como no usar condón-, por razones ajenas a ti.

Así que ahora que es verano, que hace calor y no queda otra que vernos el cuerpo a menudo, es el mejor momento para aprender a gustarnos. Y va desde mirarnos hasta dedicarnos pensamientos positivos, pasando por buscar nuestras partes favoritas para hacerlas resaltar y descubrir que ese todo no solo nos gusta, sino que nos encanta.

Ahí podemos incluir también las formas de darnos placer. De llegar a la conclusión de que sea cual sea nuestro aspecto, podemos disfrutar con todo nuestro cuerpo.

Y, por supuesto, una vez en la cama, dejar fuera tantos miedos e inseguridades. Ya que tenemos vacaciones, escapadas y, sobre todo, tiempo, relajarnos y aprender sabiendo que el único objetivo es el de pasarlo bien.

No hay que ser bueno o buena en la cama para otra persona, hay que serlo para uno mismo.

Duquesa Doslabios.

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