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De ‘te va a ceder la vagina’ a ‘pierdes sensibilidad’, desmontamos mitos de los juguetes sexuales

De pequeña iba a un colegio de monjas y la masturbación estaba prohibida con una ristra de padrenuestros y avemarías. Que si te puedes quedar ciega, te van a salir granos…

BIJOUX INDISCRETS/GTRES

Cualquier historia de terror relacionada con el autoplacer era suficiente para hacer que mi mano se lo pensara dos veces antes de bajar a las profundidades de mis bragas.

Por suerte, la curiosidad y un despertar sexual adolescente le ganaron la batalla a los discursos fantasiosos.

Años después encuentro que tocarse, descubrirse y dedicarse a la buena labor de la búsqueda del placer femenino sigue estando rodeada de mitos, como si la vagina fuera una reliquia egipcia recién descubierta.

Afortunadamente, cuento con la ayuda de Ana Lombardía, psicóloga y sexóloga (podéis encontrarla en la web Sexo en la piel) para desmentir las historias que circulan.

En su opinión, el placer femenino siempre ha sido un tabú. “Hasta hace relativamente poco tiempo, el placer de la mujer ni siquiera existía”, dice Ana.

“El hecho de que ahora no solo tengamos placer, sino que además usemos juguetes para estimularnos y que seamos dueñas de nuestra excitación y de nuestros orgasmos, resulta revolucionario e, incluso, amenazador para algunos sectores de la población”, afirma la psicóloga.

¿Nuestras armas para luchar contra la desinformación? “La educación. Informar a la población, educar sobre el placer y naturalizar la sexualidad son las mejores herramientas con las que contamos para que, de una vez por todas, la sexualidad de la mujer deje de ser un tabú“, declara antes de desmentir algunas de las leyendas más extendidas.

Si usas vibradores te va a ceder la vagina y no vas a sentir a tu pareja
“El usar juguetes eróticos, aunque sean dildos (juguetes con forma cilíndrica/fálica para introducir en la vagina), no significa, ni mucho menos, que la vagina te vaya a dar de si. La vagina es elástica y se adapta al tamaño del objeto que le introduzcamos; al sacarlo, la vagina vuelve a su tamaño original”, declara Ana.

La vibración puede hacer que la vagina pierda sensibilidad
“Uno de los riesgos que tiene el uso de los vibradores es que, si te acostumbras a usarlos de manera frecuente para masturbarte, puedes habituarte a su uso. Los vibradores ofrecen una estimulación muy potente de los genitales; tanto, que ni tus manos, las de tu pareja o una boca pueden alcanzar”, afirma la psicóloga y sexóloga. “Si te acostumbras a la potencia de la vibración, en algunos casos, la estimulación sin ellos se te puede quedar corta y, por tanto, tener dificultades para excitarte y/o llegar al orgasmo”. ¿La solución? Al alcance de la mano literalmente. “Es importante intercalar el uso de los vibradores con la estimulación manual. Masturbarse usando los dedos y las manos, ya sean los propios o los de la pareja, al menos con la misma regularidad con la que lo hacemos con los vibradores. De ese modo, combatimos la habituación y no nos olvidamos de disfrutar del contacto de la piel”, dice Ana.

Usar juguetes sexuales en privado hará que pierdas el deseo sexual con tu pareja
“No tiene por qué hacer que se pierda el deseo sexual hacia la pareja. Mantener una vida sexual activa y satisfactoria de forma individual es muy saludable y puede, incluso, hacer que nuestro deseo sexual aumente. Este aumento del deseo sexual puede ser tanto de forma general, como el deseo hacia nuestra pareja”, afirma Ana. “Las únicas veces en las que el deseo sexual hacia la pareja puede disminuir por el uso de juguetes eróticos es si nos habituamos a su uso, y luego tenemos dificultades para excitarnos o llegar al orgasmo sin ellos. Esto puede hacer que los encuentros sexuales en pareja no sean tan satisfactorios y, por tanto, no sintamos tanto deseo no tanto hacia nuestra pareja, sino hacia el sexo sin vibradores”.

Los juguetes sexuales son para pervertidas que no tienen una vida sexual plena
“Usarlos no significa que tengamos alguna carencia en nuestra vida sexual ¡ni mucho menos! Está extendido el mito que los juguetes se usan si ‘te falta algo’ en tu vida sexual de pareja. Nada más alejado de la realidad. El uso de juguetes eróticos no es más que un complemento a la vida sexual, ya sea a solas o en pareja. Es más, el hecho de usar juguetería erótica puede contribuir a que tengamos una vida sexual más plena y rica”, declara la psicóloga y sexóloga.

Un vibrador no tiene cabida en un coito
“Los vibradores y el resto de juguetes eróticos tienen cabida en todas las prácticas sexuales. En el caso concreto del coito, podemos usar un vibrador para estimular el clítoris mientras el pene está dentro de la vagina”, confirma Ana. Sin embargo, no es el único complemento que resalta. “También existe un tipo de juguete erótico que está pensado exclusivamente para usar durante la penetración: este juguete estimula el clítoris y, además, tiene un extremo que se introduce en la vagina a la vez que el pene, aumentando la presión que ejerce la vagina sobre este”.

Duquesa Doslabios.

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‘Las nuevas tiendas eróticas se parecen más a una perfumería que a un sexshop de los años 90’

El mundo cambia y la sexualidad, en mayor o menos medida, va con él de la mano. El ejemplo que más me ha impactado ha sido el de las tiendas eróticas.

TWITTER LYSSTORE

De escaparates oscuros o incluso tapados, rincones poco iluminados y pasillos llenos de vídeos porno en los que el único cliente que podías cruzarte era un hombre, a auténticas boutiques en el centro de la ciudad y abiertas al exterior.

¿Y lo mejor? Que ahora nosotras entramos porque, finalmente, los estantes están también repletos de productos que se centran también en nuestra sexualidad.

Sobre esta evolución he querido hablar con Óscar Fernández, el gerente de Lys Erotic Store, uno de los espacios que se han convertido en punto de encuentro de amigas, parejas, madres e hijas.

Es él quien nos afirma que, en materia de ‘supermercados sexuales’, las cosas se han transformado bastante (afortunadamente para nosotras).

 ¿Cómo definiría las tiendas eróticas de hace unos años respecto a las de ahora?
Hace 15 o 20 años, las tiendas eróticas estaban orientadas a un público masculino. Además de vender productos, había cabinas de vídeo proyección y peepshow. A partir del año 2000, todo empezó a cambiar en Europa. Surgieron tiendas con decoraciones más bonitas, en calles más concurridas e, incluso, en centros comerciales. Hoy en día, las cabinas y peepshow han desaparecido, las tiendas se han orientado a un público más femenino y se parecen más a una perfumería que a un sexshop de los años 90.

¿Cómo influye la decoración en el consumidor a la hora de decidirse a entrar en un establecimiento?
El producto erótico tiene que venderse como un producto más de consumo. El cliente, cuando entra en nuestros establecimientos, encuentra un espacio muy luminoso, donde todo está ordenado por lineales. Los productos están colocados como si se tratara de un supermercado tradicional. Es muy importante que el consumidor se sienta a gusto.

¿Que las tiendas eróticas hayan experimentado este cambio es sinónimo de que el erotismo también?
El ser humano es un ser erótico, el erotismo siempre ha existido y siempre existirá. Conceptos como el nuestro y el de otros compañeros de la profesión ayudan a normalizar el erotismo. Lo mismo está ocurriendo por parte de las marcas que desarrollan productos de este tipo. Se trata de una nueva era en la que toda esta normalización nos está permitiendo evolucionar.

¿Cuál es la clientela que pretenden atraer con estos espacios?
Nuestro objetivo es normalizar la venta de artículos eróticos. Queremos que todo el mundo que tenga más de 18 años pueda entrar en nuestros supermercados y sentirse como en cualquier tienda de ropa. No tenemos un público definido, todos son bienvenidos.

¿Diría que es una clientela muy distinta a la que frecuentaba tiendas eróticas hace unas décadas?
La clientela de hoy, al menos en nuestros establecimientos es, en un 75%, femenina.

¿El empoderamiento femenino entre sábanas ha sido también un factor clave? ¿Ahora las mujeres nos atrevemos a comprar más cosas para nosotras?
Sí. Como solemos decir, cada persona es responsable de su propio orgasmo. Gracias al crecimiento del empoderamiento femenino, las mujeres se atreven mucho más a dar el paso y venir a comprar juguetes. De hecho, según el ranking de ventas de LELO, correspondiente al primer semestre del año, son las mujeres las que más juguetes eróticos consumen en España. Su producto estrella, un succionador de clítoris, es uno de los más demandados en nuestras tiendas.

¿Cómo saben qué productos ofrecer, se dejan guiar por el instinto o se limitan a reponer los artículos más vendidos?
Como en todos los sectores, tenemos un departamento de compras que se encarga de buscar nuevos productos, y las marcas también nos proponen regularmente sus novedades. Es un mundo que evoluciona rápidamente y siempre tenemos que actualizarnos.

Duquesa Doslabios.

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Meterse objetos por los orificios del cuerpo: más que un placer, un riesgo

Cuando nuestra madre nos recomienda hacer solo experimentos con gaseosa (feliz día a las que me leéis, por cierto), lo dice por un buen motivo. Por mucho que se hable de probar cosas nuevas en el campo sexual, y aunque la imaginación sea el límite, no tiene por qué resultar beneficioso para la salud.

GTRES

Hace unos meses os hablaba de los juguetes que tenemos por casa e incluía en la lista frutas, peines y hasta cucharas. Una serie de instrumentos para conocer nuevas sensaciones siempre y cuando fueran utilizados de manera superficial.

Sin embargo, hay quienes ven en los objetos cotidianos algo tan apropiado como cualquier dildo para añadir a su rutina sexual y, de paso, aderezarla. Dejadme deciros que por las urgencias de hospital La Paz pasan muchas de esas personas, (con bombillas atascadas en el culo, de hecho).

Que la forma pueda resultar atractiva o produzca curiosidad no significa que podamos coger cualquier cosa y empezar a meterla aleatoriamente. Además de la cuestión de la seguridad, hay ciertos objetos que pueden resultar difíciles de sacar, está la higiene.

Nada, repito, nada, ha llegado directamente de fábrica limpio, desinfectado y listo para ser usado. Y menos si es con ese propósito (y aquí incluyo también chupetear los bolígrafos, algo que ha dejado más de una infección en la boca a mis compañeros de clase durante la secundaria).

El polvo en suspensión que se va posando en casa, la cantidad de lugares que ha visitado previamente el objeto o el uso que se le ha podido dar acumulando gérmenes, deberían ser algunos motivos como para echarnos para atrás.

Un alimento, rotulador o cuello de botella no son comparables a un juguete sexual, un producto que realmente está diseñado para introducir sin ningún peligro (siempre y cuando se haga con delicadeza).

Para empezar, los objetos que contengan líquidos como botes de perfumes o desodorantes, pueden estallar en cualquier momento y se corre el riesgo de que, encima, se rompa dentro produciendo cortes.

Sin olvidar tampoco, como os he mencionado anteriormente, la exposición a los gérmenes, aquellos cuyo interior sea hueco pueden provocar el vacío (y no os recomiendo tener que sacar un botellín de cerveza que succione el interior de vuestra vagina).

Respecto a los alimentos sucede exactamente lo mismo. Las frutas y verduras que puedan parecer apropiadas por el aspecto cilíndrico (zanahorias, pepinos, calabacines, plátanos…) no solo tienen bacterias sino que, recordemos, vienen con pesticidas. Al usarlas pueden quedar restos dentro, lo que provoca, una vez más, infección por bacterias.

Lo mismo pasa con los mangos de instrumentos cotidianos como el cepillo de dientes, destornilladores, bates de béisbol o el palo de una escoba. Son objetos también cubiertos de gérmenes por su uso y, aquellos de madera, incluso pueden llegar a astillarse.

Además, de un tiempo a esta parte se ha llegado incluso a convertir en una (peligrosa) moda lo de introducirse yogur o ajos por la vagina, algo que, según los bulos que circulan por la red, cura las infecciones. Una idea que es realmente lesiva y se puede cargar tu flora vaginal de un plumazo. Por lo que antes de probar ideas que parezcan de bombero o sacadas de Google, pregunta a los expertos.

Y si lo que quieres es pasar un buen rato, asegúrate de que no te llevas la salud por el camino, que, por muy bien que laves todo, estos son los riesgos a los que te expones.

Duquesa Doslabios.

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¿Qué demuestran los juguetes eróticos?

El aumento en la venta de juguetes sexuales ha dejado en evidencia varias cosas, como que la sexualidad cada vez es un tema que tratamos con mayor naturalidad. Las conversaciones de sexo han pasado de ser la excepción a uno de los temas más divertidos que sacar en conversaciones con personas de confianza.

PLÁTANOMELÓN

Hemos perdido la vergüenza sobre la cama y fuera de ella. ¿Cómo mantenerla en una época en la que el sexo es el pan de cada día y de cada hora, si queremos, gracias al teléfono? Pero no solo se quedan ahí las conclusiones de quienes trabajan en este mercado.

Basta de prejuicios, las mujeres jugamos solas. La masturbación femenina se aleja cada vez más del tabú según la encuesta que ha realizado Platanomelon.com cruzada con el análisis de los productos que se han vendido en 2018.

Buscar un juguete para uso personal fue la respuesta del 63% de las mujeres encuestadas. Aprender a disfrutar en la cama empieza por conocerse a una misma, por lo que recurrir a los sex toys es de gran ayuda.

La búsqueda del placer es el objetivo principal (nadie se compra un vibrador, por muy de diseño que sea, para decorar la casa). Esto es algo que demuestra el 72% de las participantes, que compraron un juguete para mejorar sus orgasmos. Los productos que estimulan el clítoris son la apuesta segura de este tipo de negocios.

Aunque no solo en nosotras queda la magia de los artículos de placer. Los hombres también la experimentan, aunque lo hacen más en compañía que por su cuenta. De hecho, el 62% busca algo que pueda utilizar con la otra persona para incrementar la experiencia de su pareja.

PLÁTANOMELÓN

Sin duda es una cifra esperanzadora que nos habla bien de la salud de nuestras relaciones sexuales. Recordemos que, hace décadas, ni se planteaba que las mujeres pudieran tener orgasmos.

Además el 43% de los hombres encuestados buscaban salir también de la zona de confort viviendo experiencias nuevas entre las sábanas. No solo las mujeres somos las curiosas por mucho que, como clientas, superemos en número a los usuarios masculinos. Trabajar en que el sexo no se convierta en algo monótono es responsabilidad de todos.

Dicen en Platanomelon.com que los juguetes de dominación y sumisión han pasado de ser una moda a convertirse en un básico del cajón de las perversiones (ese que tenéis en la cómoda cerca de la cama, ya sabéis cuál os digo). Es tal su éxito que, si se apilaran, rebasarían sobradamente la Torre Eiffel.

Y es que si de algo podemos estar agradecidos a Cincuenta sombras de Grey es que ha arrojado luz sobre lo que antes se veía como una afición sexual un poco oscura. Eso y que experimentar por encima de la línea entre el dolor y el placer, es un acierto seguro.

Como consumidores, podemos tener patrones similares, y si algo ha demostrado esta investigación sobre las verdades irrefutables de la compra de objetos eróticos es que nos sirve como aliciente para enfrentarnos a la semana. Es el domingo la jornada en la que más juguetes sexuales se compran desde el móvil.

Ya sea para contrarrestar el efecto lunes o para tener una ilusión a lo largo de los cinco dais de trabajo que nos esperan. Así que, si mañana no tienes planes, aquí tienes una idea de lo que puedes hacer para pasar el tiempo.

Duquesa Doslabios.

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El huevo masturbador, ¿un juguete que merece la pena?

A lo largo de mi camino por la senda de los juguetes masturbadores masculinos, los huevos de látex fueron una parada breve.

GTRES

Aunque pude probarlos con una expareja, quise darles una segunda oportunidad dentro de mi etapa como bloguera de sexo para comprobar si, por aquel entonces la inexperiencia había jugado en mi contra o si realmente son una buena inversión.

Suave, blando, con un interior lleno de relieves para hacer más placentera la experiencia… El juguete era tal y cómo lo recordaba.

Incluye una muestra de lubricante para que su uso sea más agradable, algo imprescindible a la hora de usarlo.

Si bien hay que cogerle el truco a la técnica, que viene a equivaler a masturbar como de costumbre, el reto supone que el huevo no se desplace ya que la punta puede tender a desplazarse hacia los laterales del movimiento.

Como es un juguete que va suelto y abierto, la cantidad de aire que se cuela dentro sumada a la fricción da lugar a un concierto de pedorretas que convierten el huevo en un elemento poco recomendable para quienes necesiten la máxima discreción.

Supuestamente, este tipo de productos son para un único uso, y aunque su precio es bastante asequible (entre 6 y 10 euros), yo no soy de usar y tirar, por lo que procuro volver a aprovecharlos.

Sí que es cierto que puede que por ciertas partes el huevo se haya cedido, pero con una buena limpieza (agua y un limpiador específico, ya que es de látex) por lo menos otro uso se puede sacar.

Y si el número de razones para usarlo como para optar por otro juguete se encuentran más o menos igualadas, es para mí, fundamental, las opiniones que recibí al respecto por parte de mis acompañantes.

En resumen, aunque no es la panacea de la cama, es una pequeña inversión que podemos llevar al dormitorio si queremos cambiar y no sabemos por dónde empezar.

Duquesa Doslabios.

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Así se usan los anillos para el pene o ‘cockrings’

Admito que la primera vez que usé un anillo para el pene no tenía ni idea de cómo utilizarlo. De hecho fijaos si tanto mi acompañante como yo estábamos perdidos con el asunto que lo pusimos sujetando los testículos pensando que era una especie de complemento.

PIXABAY

Sin embargo, este tipo de accesorios, son todo un mundo. Independientemente de que puedan parecernos atrevidos por la estética, y ya sea una característica que suma puntos, su uso va mucho más allá.

El juguete mantiene la erección durante más tiempo ya que retiene la sangre, por lo que puede prolongar el tiempo que le dediquemos al coito, algo que resulta de ayuda si tardas más que tu pareja en llegar al orgasmo.

¿Cómo debemos colocarlo? A diferencia de lo que podamos pensar, la manera correcta es cuando el pene se encuentra erecto y con el preservativo ya colocado. “Ayuda a mantener la erección, no a provocarla” afirma Laura, de Placeres Secretos Love Store.

La portavoz hace hincapié en el uso de lubricante de agua, ya que ayuda a que se pueda deslizar hasta la base así como “rasurarse la zona para evitar incómodos enredos”.

Al presionar una zona sensible, es normal que quien lo esté usando se pueda preocupar por la sensación de presión. ¿La clave? Comprarlos elásticos y conocer la medida, ya que como dice Laura “para elegir la talla correcta debemos medir el diámetro de nuestro pene erecto”.

Como cualquier juguete, tiene precauciones a la hora de usarlo, por ejemplo evitar su uso “más de 30 minutos seguidos o retirarlo inmediatamente si notamos que aprieta demasiado, produce dolor o molesta”. Ya que se trata de un accesorio que retiene la sangre, es un juguete que no debe ser usado por la gente con problemas circulatorios.

“Una vez que lo quitemos, masajear todo el pene nos ayudará a que se recupere cuanto antes el flujo sanguíneo, ya que no debemos olvidar que la función del anillo es disminuir la circulación sanguínea” afirma la portavoz que también señala que “el anillo siempre debe retirarse antes de llegar al clímax, es decir, antes de la eyaculación. Para ayudar a retirar el anillo con un poquito de lubricante a base de agua basta”.

Duquesa Doslabios.

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Juguetes sexuales: cómo, cuándo y dónde limpiarlos

El cajón de los juguetes sexuales es un territorio, virgen no, eso desde luego, pero digno de explorar con toda precaución.

Y es que no siempre les dedicamos la atención que deberíamos. Las prisas del momento o la pereza que nos entra al terminar pueden contribuir a que terminemos dejando los juguetes al retortero y eso puede provocar, no solo que el aparato se pueda estropear, sino que nos arriesguemos a coger una infección.

WIKIMEDIA

Laura, portavoz de Placeres Secretos Love Store, resuelve algunas de dudas que nos puedan surgir al respecto al conocer de primera mano los productos y su cuidado.

Para empezar, la pregunta del millón: ¿cada cuánto debemos limpiar nuestros juguetes? “Los juguetes sexuales siempre deben limpiarse tanto antes como después de su uso. La limpieza posterior es la que nos garantiza que el juguete se mantenga el mayor tiempo posible como cuando lo compramos, y por tanto, alargaremos su vida útil” dice Laura.

La limpieza previa “garantiza nuestra propia salud y nos ayuda a cualquier tipo de bacteria que se haya depositado durante el tiempo que no le hemos usado no llegue a entrar en contacto con nuestro cuerpo”, afirma la portavoz.

A la hora de encontrarles un sitio, Laura hace hincapié en que “es importante guardarlos en lugares lo más secos y limpios posibles. No recomendamos guardar los juguetes, por ejemplo, en el baño porque es el lugar de la casa que más humedad puede contener, además de las bacterias propias que se pueden expandir al realizar nuestras necesidades fisiológicas”.

“Todo lo que queramos añadir para guardar el juguete vendrá bien, si disponemos de la caja original esta puede ser un buen lugar. Hoy en día ya hay muchos juguetes que incluyen una bolsita de tela donde poder guardarlo para evitar que coja polvo o suciedad. Además este tipo de bolsa también nos sirve para añadir un toque de discreción y evitar que nadie sepa lo que guardamos dentro. Resulta muy cómodo para cuando viajamos y decidimos que nuestro mejor amante nos acompañe”, resalta la portavoz.

Para limpiarlos no necesitamos un producto específico, ya que como recomienda Laura “la forma más económica de limpiar nuestros juguetes es usar agua tibia (no necesitamos hervirla) y cualquier jabón neutro que tengamos por casa, nada de usar productos muy abrasivos o con pH muy alto”.

Respecto al lavavajillas y el uso que le dan en las películas para limpiar juguetes, la portavoz de la tienda desmiente el mito: “No recomendamos lavarlos en el lavavajillas por las altas temperaturas que este puede alcanzar y por la acción de secado posterior que realiza, ya que estropearía nuestros juguetes. Existen productos específicos, varias marcas tienen su propio limpiador, pero tampoco es imprescindible usar el limpiador de cada marca“.

Los juguetes con pilas también requieren cuidados específicos ya que “siempre hay que retirarlas antes de proceder a lavarlos, y antes de volver a poner las pilas, asegurarnos de que el juguete ha quedado completamente seco. Si no vamos a usar el juguete en mucho tiempo, mejor tener las pilas quitadas, evitamos que se puedan consumir o estropear el juguete. La única excepción a esto son aquellos juguetes que incluyen baterías recargables que no pueden extraerse, ya que en estos casos suelen ser juguetes 100% sumergibles”, afirma Laura.

Sí que es cierto que tendremos que tratar de manera algo distinta los de silicona, que son la mayoría de los juguetes, ya que como recuerda la portavoz, son con los que más cuidado debemos tener: “No usar agua demasiado caliente ni jabones muy agresivos ni que contengan aceites. Como ejemplo, aunque no tiene que ver con la limpieza, los juguetes de este material no se pueden usar con lubricantes de silicona o productos aceitosos ya que estos se adhieren al juguete y estropean la superficie”.

Para terminar, Laura hace una reflexión que resume a la perfección el trato que tenemos que darle a los juguetes: “Debemos pensar que son una extensión más de nuestro cuerpo y tener con ellos la misma higiene que tenemos con nosotros”.

Duquesa Doslabios.

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¿Se pueden intercambiar de orificio los dildos vaginales y los juguetes anales?

Soy de las que piensa que has alcanzado un nuevo nivel de curiosidad en tu vida cuando, tirada en la cama, te planteas si ese juguete anal que tienes guardado serviría también para darle otro uso.

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Me consta que todos los juguetes que te compras vienen con un pequeño librito de instrucciones, pero, sinceridad, ante todo, cuando llegas con eso a casa lo único que pasa por tu cabeza es probarlo cuanto antes.

Los límites en la cama se ponen donde tú quieras, de hecho, hay una gran cantidad de posibilidades que, a algo que te has comprado, le encuentres un uso alternativo también muy placentero.

Pero no es lo mismo usar la fusta en el culo que en la palma de los pies, el azote viene a ser lo mismo, que cambiar el agujero para el que un juguete fue concebido.

Respecto a los juguetes anales, podemos respirar con tranquilidad. Puedes usarlos para cualquier orificio. Aunque quizás la anatomía no te resulta tan intensa como la forma de un dildo normal, puede estar bien para salir de la monotonía.

Eso sí, imprescindible que esté bien lavado. No cometas el error de utilizar el juguete indiscriminadamente porque puedes pasar bacterias a tu vagina y nadie quiere eso.

Sin embargo, a la hora de usar un aparato vaginal, tenemos que hacer saltar las alarmas. Mientras que la vagina es un espacio mucho más reducido con un límite, el ano se comunica con el intestino, por lo que no tiene ningún tipo de tope.

La estructura de los juguetes anales, si te fijas, suelen tener algún tipo de sujeción más ancha que evita que el juguete se pierda en las profundidades intestinales, algo de lo que carecen los vaginales.

La conclusión es que, por poder, se puede usar, al igual que por poder puedes comerte los bordes quemados de la pizza llenos de acrilamida, pero no es recomendable. De hecho, tengo un amigo doctor que me ha comentado en varias ocasiones la de objetos perdidos que ha llegado a encontrarse dentro de un culo.

Recuerda que no puedes jugar al fútbol si se pierde la pelota. Y menos si se pierde en tu intestino.

Duquesa Doslabios.

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Juguetes sexuales para celebrar el Día del Orgullo Friki

Es 25 de mayo, lo que significa que es el Día del Orgullo Friki, celebración que tiene lugar año tras año en la jornada del estreno de la primera película de la saga La Guerra de las Galaxias (no confundir con el día de Star Wars, que se celebra el 4 del mismo mes).

Y la cosa es que un día navegando por la web (a continuación podéis averiguar qué tipo de webs) encontré una pagina de juguetes sexuales para frikis y no pude resistirme a dejarme las imágenes guardadas para compartirlas con mis lectores en esta jornada tan especial. Las piezas son oro (y placer) puro.

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Para empezar la selección, tenemos una vagina masturbatoria de Han Solo para quedarte crionizado de placer, un pene de goma verde inspirado en el maestro jedi Yoda que “mucho placer tu conseguir si este juguete usar” y la mordaza de la Estrella de la Muerte (usar antes de que los rebeldes localicen el punto débil y la destruyan).

 

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Siguiendo con la La Guerra de las Galaxias, el estimulador de R2D2 o de Darth Vader no emiten pitidos ni respiraciones mecánicas, pero algún que otro gemido te sacarán seguramente, así como el tapón anal de C3PO, que no ha sido programado en 3 millones de formas de comunicación pero tampoco te harán falta para saber cómo se usa.

 

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Los consoladores/sable láser son perfectos para combatir el Lado Oscuro de la Fuerza pero también para que los encuentres cuando apagues la luz de la habitación y te apetezca darle a tu cuerpo un poco de alegría (aunque no te llames Macarena) antes de irte a dormir.

 

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Y para quienes prefieran los superhéroes antes que el hiperespacio, los juguetes inspirados en Batman, Superman o Linterna Verde salvarán el día a golpe de orgasmo. Definitivamente el héroe que Gotham (o la ciudad de España desde la que me leas) merece y necesita.

 

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Si eres fan de Rick y Morty no puede faltar un Plumbus en tu casa, además todo el mundo tiene uno. ¿Que para qué sirve? Tendrás que averiguarlo.

GEEKYSEXTOYS

Alien, Pokémon o la fiebre enloquecida por el mundo de los unicornios son los juguetes que rematan la categoría de ‘frikadas’ y que nos demuestran que, independientemente de nuestras aficiones, hay algo de lo que todos disfrutamos, del buen sexo (ya sea solos o acompañados).

Duquesa Doslabios.

¿Cómo nos gustan los dildos?

“Los españoles las prefieren largas y gordas” no es una película protagonizado por Marilyn Monroe y Jane Russell, ya que, en el caso de que se grabara, sería fantástica con actores como Maribel Verdú, Mariano Peña o Silvia Abril.

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La declaración, sin embargo, viene de los resultados que arrojó el estudio de la web de citas Jaumo cuando quiso saber más acerca de los gustos de diferentes países sobre los juguetes sexuales.

La medida preferida por los españoles es ni más ni menos que de 18,8 cm, los juguetes más largos si se tienen en cuenta el resto de países que participaron en el estudio (seguidos muy de cerca por los alemanes, que de salchichas largas saben un rato).

Y es que ya puestos a jugar con dildos, mejor que sobre a que falte. Aunque tampoco hay por qué usar el juguete entero, que esté por si las moscas nunca viene mal.

También es verdad que cualquier cosa que supere esa medida puede resultar hasta molesta, ya que la sensación de “tope” que produce que te alcancen el cuello del útero no es precisamente placentera.

Juguetes largos, sí. ¿Gordos? También. Lo queremos todo ya que estamos. Que ya que nos dejamos el dinero que nos den la máxima cantidad de producto. Unos 4,4 cms de grosor de media es lo que buscan los españoles que compran este tipo de juguetes.

Porque esa es otra, dejarnos el dinero en el sex shop es algo que nos cuesta, no como a nuestros primos mediterráneos del país de la pasta y la pizza que son los menos reacios a mirar el bolsillo. Casi 50 euros de media por juguete se dejan los italianos, mientras que nosotros somos más modestos y de media podemos gastar unos 27 euros según el estudio.

Tanto el vibrador como el clásico consolador son los más populares en todo el mundo, dejando en un digno tercer puesto los juguetes anales (de mi experiencia con uno de ellos os hablé el otro día aquí) y por lo general se prefieren realistas, de hecho, en el caso de los españoles, a ser posible en color carne, no como otros países que sienten predilección por el rosa.

Ahora que sabes lo que según el estudio preferimos los españoles y pensando en tu experiencia… ¿coincides?

Duquesa Doslabios.