BLOGS
El blog de Lilih Blue El blog de Lilih Blue

Historias de amor, sexo y otros delirios

Las 10 cosas que haces mal cuando quieres ligar por Instagram

Siempre se suelen dar dos formas de hacer las cosas: una buena y otra que no lo es tanto. En el caso de tratar de seducir a alguien a través de una red social como es Instagram, el “no lo es tanto” se convierte en algo mortal que puede llegar a conducirnos, no solo a un unfollow categórico sino a un bloqueo vital.

PIXABAY

Tras consultar a mis fuentes de amistades que usan regularmente la aplicación, estas son las conclusiones que hemos extraído al respecto:

1.Acosar no es ligar. Contestar a cada historia que sube la persona (ya sea con una palabra, frase o reacción) es molesto. No hace falta que le felicites porque se ha comprado una planta, que le comentes la captura de la canción o que reacciones al vídeo boomerang de unas cervezas brindando, hay historias que se suben sin más. Lo que te lleva a…

2.Parecer desesperadx. Y no hay nada peor que eso. Cuando la insistencia es lo único que pone en práctica alguien tiendes a cansarte. De la cárcel se sale, de que a alguien le des pereza, no.

3.No aceptar un “no” por respuesta es algo que todos debemos trabajar por cambiar. Que nos dejen en “Visto” y los mensajes solo vayan dirigidos de nuestra parte significa, de manera sutil, que la otra persona no está interesada. Da igual que nos montemos películas de que verdaderamente es el hombre o la mujer de nuestra vida, cuando antes entendamos que no le interesamos, antes dejaremos de perder el tiempo.

4.Las excusas terribles para pedir el teléfono que van desde “No me entero muy bien de cómo funciona Instagram” o “Es que quiero mandarte un audio y por aquí no se puede”. Si quieres el teléfono sé valiente y pídelo en condiciones. “Me gustaría tener tu teléfono para que habláramos más regularmente e invitarte a quedar”, punto. Si por lo que sea decide no dártelo, acuérdate de evitar el número 3.

5.Likes excesivos. Los “Me gusta” que llegan de repente a las fotos antiguas son tremendamente sospechosos. Sobre todo si esas fotos son de hace cuatro años y sabes que esa persona se ha tirado más de seis minutos deslizando el dedo por la pantalla para llegar a ellas. Si quieres saber cómo era esa persona, hazlo, pero no dejes pruebas que te lleven a parecer que estás totalmente pilladx. Lo mismo sucede cuando de repente te llegan quince notificaciones de likes de la misma persona. Llama la atención, sí, pero solo para que mentalmente suene la señal de alarma.

6.Comentarios terribles que deberían estar multados. No ya solo los piropos de obrero que también han llegado a la red (o los emoticonos que cumplen su función sin necesidad de redactar), sino contestar mensajes haciendo gala de un horterismo (“Si me rozas te lo gozas”) que debería haberse quedado en 2005 con Tuenti y los tatuajes de estrellas en el codo. Sin embargo, la libertad de sentir que se pueden hacer impunemente se debe a…

7.Tomarse confianzas que no tienes, confianzas que, de hecho, tampoco te han dado a entender que dispones de ellas. Aquí es donde entran los apodos cariñosos que surgen a los cinco minutos de conversación, motes que en la vida real tardarían semanas o meses en aparecer como “cariño”, “mi niña”, “princesa”, “preciosa” y que culminan en la ‘fotopolla’ o ‘fototetas’, que son el culmen de esta mala práctica.

8.Perfil que habla (mal) por sí solo. Puede parecer una tontería, pero lo que ponemos en el perfil, tanto la foto como la biografía, es lo primero que va a llegar de nosotros mismos. Si lo que tenemos puesto es que nos encanta el dinero, las cadenas de oro y los coches tuneados, está genial para participar en un programa de MTV, pero no para comunicar información que pueda suscitar interés en que se nos conozca.

9.La ortografía, la gran olvidada y que supone una de las primeras cribas que inconscientemente tenemos. “K psa prexiosa” ya te está dando a entender por dónde van los tiros de esa persona, pero que escriba “Ha ver si nos vemos” puede ser el detonante que haga que demos un billete directo y sin escalas al limbo de seguidores que fracasaron en el intento.

10.Contenido. A no ser que tengas una cuenta de perros, las 10293498 fotos de tu mascota que van desde que se levanta por la mañana hasta que la sacas a hacer el último pis del día, no son interesantes, y lo mismo pasa con selfies o fotos en el gimnasio. Si ya van acompañados de hashtags como “hotboy” “hotguys” “sexy” “likeforlike” o “modelo” (a no ser que seas modelo de verdad) es muy difícil que no te pongan la cruz.

Duquesa Doslabios.

El amor en tiempos de la ‘Generación Erasmus’

Somos la ‘Generacion Erasmus’. Puede que ya hayamos acabado la universidad pero seguimos perdidos por el mundo. Algunos estudiando, otros trabajando, pero lejos de casa y de nuestras raíces, que, por mucho que llevemos puestas, en suelo ajeno no prenden de la misma manera.

PIXABAY

Aún así nos permitimos la licencia de enamorarnos. Nos atrevemos a llevar a cabo eso a lo que tanto nos instan las frases de Instagram. Nos atrevemos al carpe diem y al you only live once, que usamos como posesos en forma de hashtags acompañando todos los momentos de nuestra vida.

Perdemos la cabeza y el corazón. Nos embarcamos en relaciones que parecen más imposibles que cualquier misión protagonizada por Tom Cruise porque seguimos encontrando gente que nos encanta y sin la cual no queremos vivir, aunque sea a una distancia infernal.

La ‘Generación Erasmus’ vive el presente porque no tenemos futuro, o al menos, no lo tenemos en el sentido de que no parece estar claro para ninguno.

Empezamos la educación en un sitio, pero no terminaremos ahí los estudios ya que nos graduamos en otro lado, un lugar que será diferente a aquel en el que estaremos trabajando. Después cambiaremos de trabajo el doble de veces (o más) que nuestros padres.

Eso de estar toda nuestra vida en el mismo espacio es algo que no existe. Nos transferirán lejos y no siempre la pareja podrá seguirnos. Y, si puede, quizás no quiere hacerlo, y nadie podrá reprochárselo porque si antes éramos nosotras las que podíamos renunciar a tener una carrera prfesional por formar una familia, las millennials hemos roto con eso.

Preferimos éxito profesional por encima de cualquier victoria emocional. Pero por fuerza, porque no nos queda otra, porque como Marilyn decía en su día “Un beso puede ser espectacular, pero no va a pagar el alquiler”. Todos tenemos que buscarnos las castañas y salir adelante.

Y aunque muchas cosas han cambiado, seguimos siendo unos románticos incurables. No tenemos día a día por mucho que busquemos una rutina que no se va a encontrar, un volver a casa y encontrarle que parece que nunca va a llegar. Creemos en vuelos, en aeropuertos, en vivir la vida y de repente, que todo se vuelque patas arriba porque estás viviendo un fin de semana con ella o con él.

Sabemos que es complicado, que creer en los finales felices que nos prometían las películas de nuestra infancia, parece ahora más difícil que nunca, pero no por ello vamos a dejar de intentarlo.

Somos Erasmus aún pasados los 25 años,  somos los que no tenemos nada asegurado por mucho que hayamos estudiado, los que tienen una vida que está por escribir, que no podrán planear como hicieron sus padres. Somos jóvenes inmigrantes, somos soledad constante allá donde estamos, somos la incerteza personificada, pero, al mismo tiempo, la seguridad de que nada de eso nos importa porque lo único seguro que tenemos claro es que queremos seguir enamorándonos.

Duquesa Doslabios.

Sexoróscopo de la semana: Leo, prohibido llevar el móvil a la cama a no ser que lo uses para ver porno en pareja

GTRES

Aries: cuando dice que quiere hacer el “Abrazo del panda” no se refiere a que le des mimos mientras te pones el pijama-manta de oso que te compraste en Primark, sino a esto.

Tauro: no dejes de lado a los testículos, ya que son una zona erógena muy importante. Conviértelos en parte de los juegos preliminares, ellos también lo harían. Si quieres trabajarlos bien, dedícate a acariciarlos mientras él está de pie ya que será mucho más fácil moverlos.

Géminis: los astros te recomiendan que si lo que quieres es tener sexo anal elijas un lubricante de base acuosa. Según Venus, que es el que más sabe del tema, los de sabores están muy bien pero los de base de agua van mejor.

Cáncer: encontrarás respuesta a muchas preguntas que te estabas haciendo. Sí, también te puedes quedar embarazada  si estabas con la regla.

Leo: prohibido llevar el móvil a la cama a no ser que lo uses para ver pornografía con tu pareja. Te está distanciado eso de estar viendo vídeos de gatitos en Youtube hasta las tantas.

Virgo: esta semana todo te saldrá bien. Conocerás un sinfín de mujeres interesantes y seguramente las posibilidades de tener algo aumenten exponencialmente. No, que uno de mis amigos sea virgo y lleve semanas pidiéndome una predicción positiva no tiene nada que ver con esto.

Libra: ¿sigue enfadada por haberle dicho la semana pasada que el vestido le hacía gorda? Es el momento de que tengas un detalle con ella. Ponerte un lazo y esperarla desnudo en la cama no va a funcionar. Tienes que trabajar la elegancia. Prueba con una montaña de bombones Ferrero.

Escorpio: ¿te has quedado sin ideas para hacer un regalo a tu pareja? Si lo de las experiencias no te convence, están de ofertas en el sex shop de Chueca. Ya sabes cuál. Yo solo lo comento…

Sagitario: tienes ganas de probar cosas nuevas para salir de la rutina de tu relación. Si quieres empezar por algo, prueba a organizar una cena romántica sin bragas. Eso sí, elige un modelito que te tape cuando te sientes porque el resto de clientes del Burger King no quieren ver más carne que la de su hamburguesa.

Capricornio: fruto del desconocimiento estás realizando una serie de acciones que se pueden traducir en un sorprendente desarrollo de los acontecimientos futuros. Traducción: deja de abrir los condones con la boca, que lo puedes romper sin darte cuenta.

Acuario: conseguirás ver el lado bueno de las cosas. Pensabas que salir con un fetichista del cuero no iba a funcionar pero te está sirviendo para sacar del armario esas faldas de látex que pensaba que nunca ibas a ponerte.

Piscis: experimentarás altibajos y momentos en los que te sumirás en un estado de bajón. Necesitas preocuparte un poco más por ti y centrarte en tu bienestar, así que es una ocasión perfecta para que abras el huevo masturbador.

Qué regalar a tu pareja (y acertar)

La Navidad equivale a la crisis existencial que para muchos supone el enfrentarse a las compras navideñas. Si vamos con la lista hecha, no hay problema, pero hay quienes se topan con los “No quiero regalos” o “Ya tengo de todo”.

GTRES

Si algo me han enseñado los años es que no hacer regalos no es una opción, ya que por mucho que te insistan, a no ser que tú y tu pareja hayáis pactado previamente (y en serio) que no hay presente que valga, por lo general corres el riesgo de que tengan un detalle contigo mientras tú vas con las manos vacías. Si hay sospecha, aprovecha.

Regalar y no morir en el intento es una habilidad que por muchos años que lleves entrenando con tus familiares, parece algo nuevo cuando se trata de tener el detalle con la pareja.

Personalmente, soy una gran partidaria de alejarse un poco de lo material (a no ser que hablemos de algo que realmente quiera o necesite la otra persona) y apostar por regalar experiencias. No solo vivir una vida llena de momentos sino llenar los momentos de vida, podría resumir perfectamente mi idea a la hora de regalar.

Esto, además, es algo que han comprobado en la última encuesta realizada por Happn entre sus usuarios. La conclusión es que agradecemos más este tipo de regalos que aquellos materiales.

Experiencias que pueden ir desde una cena en ese sitio del que lleva meses hablando, un musical que siempre ha querido ver, entradas para su equipo/cantante favorito, o, mi preferida, viajar en compañía, son las cosas que nos encantan porque las podemos compartir y hacer en pareja.

Que sea algo que sorprenda, un regalo personal o una cosa que puedan realizar entre las dos personas son, en ese orden, los regalos perfectos para las primeras Navidades, que salieron como elegidos entre los participantes de la encuesta.

Sin embargo me consta por experiencia propia (y por parejas que llevan juntas décadas), que, aún años después, este tipo de regalos siguen siendo los preferidos.

Tenemos de todo, sí, de modo que pasar el tiempo con quienes queremos, es lo que más deseamos. Así que mejor que este año en vez de unos guantes o unas zapatillas, le sorprendas con unos billetes de tren. Da igual el dónde, lo que le va a gustar es con quién.

Duquesa Doslabios.

¿Esperar o no esperar en la primera cita?

La vida es prisa: leemos los artículos por encima sin llegar en muchas veces hasta el final, nos deslizamos por la interfaz de una red social sin apenas fijarnos en las fotos que nos pasan por delante, sustituimos diálogos complejos por una carita amarilla expresiva…

GTRES

Pero es que no tenemos tiempo que perder, y es algo que se ha trasladado también a nuestras relaciones. “¿Para qué esperar?”, puedes llegar a preguntarte cuando esa cena empieza a llegar a su fin y la botella de vino está a punto de agotarse.

¿Para qué esperar? A fin de cuentas hacerlo o no esa noche no va a cambiar el hecho de que solo querías quedar por un rato de diversión. No malinterpretemos, no es que no te lo hayas pasado bien, todo lo contrario, pero las intenciones estaban claras desde el momento de antes de verse, y, ya que ambos pensáis lo mismo, ¿qué sentido tiene postergar lo que va a suceder?

Tratar de pintar algo de un color que no es, y alargar las citas con una persona con la que solo quieres mantener un encuentro sexual, convierte las convocatorias en algo tedioso.

No tiene nada de malo irse a la cama con alguien a quien acabas de conocer. Hemos llegado al punto en el que el sexo desligado de sentimientos es también satisfactorio (no voy a entrar en las diferencias que puedan darse entre ambos).

Sin embargo, no es algo factible para todas las personas. Me explico. Puede darse el caso de llevar una racha de gente que pasa directamente a consulta sin pararse por la sala de espera, y gente a la que quieres hacer esperar.

Es algo que descubres en el punto antes mencionado, en esa cena con la botella de vino a punto de extinguirse, cuya cantidad de líquido es, en ese momento, inversamente proporcional a lo que estás experimentando hacia esa persona.

Y es cuando, por química, por sintonía, entendimiento, reciprocidad, o llamémoslo X (porque a veces ni siquiera es fácil de explicar) pierdes la prisa. Por esa vez, por esa compañía tu prioridad no es llenar el suelo de su ropa, sino llenar tu tiempo de esa persona.

Ahí nace la espera, de que sospechas que esa persona no es un encuentro más y quieres que, cuando llegue el momento, sea especial. Sí, por supuesto que también es cansada, como cualquier otra espera. Pero en el mundo de la prisa, tomarte tiempo, es un lujo que solo puedes permitirte en ocasiones.

Y así como los segundos antes de un beso, el minuto antes de que apaguen las luces en el cine para ver la nueva entrega de la saga de superhéroes, los segundos previos a que termine el microondas o el tiempo que le lleva a tu pedido online llegar a casa, son instantes que merecen la pena.

Duquesa Doslabios.

‘Pegging’: cuando se la metes tú a él

Todos tenemos, aunque intentemos evitarlo, ciertas trabas en la cama. Un límite, una frontera, una línea invisible que mentalmente nos trazamos en algún momento de nuestra vida en la que encontramos la barrera bajada y semáforos intermitentes acompañando el cartel “No pasar”.

AMANTIS/GTRES

Para una es hacer una felación, para otra sexo anal, para otra el perrito o hacerlo en el parking de un centro comercial. Aunque para ellos el límite suele estar en el mismo punto: el culo.

Algo tiene el culo que espanta profundamente al hombre heterosexual joven (aunque imagino que al que es más adulto también. Sigo a la espera de que me confirmen mis fuentes). Da lo mismo que acabes de conocerle, que lleves con él años, que os hayáis visto hacer de todo, que se va a cerrar en banda (y en culo) a cualquier cosa que pueda traspasar ese punto.

El pegging precisamente es la práctica sexual que consiste en que la mujer penetre al hombre con un arnés con dildo o strap on (para las que queráis buscarlo en algún vídeo). De esta manera ambos pueden penetrar y ser penetrados por el ano, lo que supone que los dos puedan disfrutar de la sensación placentera e incluir algo nuevo en la cama.

El problema que muchos hombres encuentran con el pegging es precisamente el gigantesco miedo al culo. La insistencia con la que muchos protegen el agujero haría sospechar a cualquiera de que es ahí donde están guardando el carné de “tio hetero” y que cualquier cosa introducida por el ano, les va a hacer perder la tarjeta del club.

Automáticamente, cuando propones hacerlo,más de uno salta con el “Pero si no soy gay” o aún mejor “No creo que me vaya a gustar”. En ese momento tú le recuerdas que a ti te ha metido por ese mismo agujero un trozo de carne de tamaño butifarra media. “Ya, pero no es lo mismo, a vosotras os gusta“. Error.

Bueno, error no, sí, nos gusta, sí, es placentero por las terminaciones nerviosas que llegan al ano, pero lo tenemos ambos géneros igual de diseñado. Sin embargo (y más a su favor), la estimulación de la próstata mediante esta práctica puede conducir a orgasmos espectaculares.

El pegging no tiene nada de vergonzoso ni humillante (a no ser que justo la pongas en práctica el día que te has tomado una tiramisú siendo intolerante a la lactosa y termines con las sábanas como un Pollock). No es “algo gay”, no te vuelves gay por ponerla en práctica, no vas a ser menos hombre, no se te va a encoger el pene ni vas a empezar a hacer pis sentado (a no ser que quieras).

Es una experiencia como cualquier otra y, aquellos lo bastante atrevidos y liberados mentalmente como para ponerla en práctica, se llevarán una sorpresa muy agradable.

Duquesa Doslabios.

Sexoróscopo de la semana: Aries, tu novia te va a meter el dedo por el culo. Luego no digas que no te avisamos

PIXABAY/PXHERE

Aries: tu novia te va a meter el dedo por el culo. Luego no digas que no te avisaron los astros.

Tauro: tienes que dejar de darle vueltas a las cosas. No, va en serio, deja de dar vueltas sin ton ni son, que es un clítoris, no una rotonda.

Géminis: lo de fingir orgasmos se te está yendo de las manos. Sí, acabas de hacerlo otra vez. Sí, por eso toda la cola de la pescadería te está mirando tan raro.

Cáncer: es una buena semana para que te plantees hacer actividades que le traigan buenas vibraciones a tu vida. El Coro de Hombres Gays de Madrid siempre tiene abiertas las solicitudes para todos aquellos que quieran apuntarse.

Leo: cuidado al asumir riesgos que puedes salir perjudicada. Y es que los succionadores de pezones tenían muy buenas reseñas en Amazon pero nadie dijo que podían dejar moratones.

Virgo: esta semana estás tan de capa caída que lo más cerca que vas a estar de tener sexo son los anuncios emergentes que saldrán cuando se te cargue la película en Streamcloud.

Libra: la sinceridad es lo mejor que tiene un matrimonio, menos cuando ella te pregunta si ese vestido le hace gorda. Lo descubrirás demasiado tarde.

Escorpio: tienes por delante una semana idónea para afianzar tu relación de pareja. Nada mejor para hacerlo que encargaros juntos de sacar las cajas con los adornos de Navidad del trastero. Os daréis cuenta de la cantidad de cosas que habéis acumulado juntos y que no usáis para nada. Deshaceros del reproductor de VHS os hará más fuertes.

Sagitario: el tránsito de Mercurio va a propiciar que tengas éxito en el trabajo. Así que sí, es posible que esta semana el de marketing, al que le lanzas miraditas, te diga de tomar una cerveza.

Capricornio: después de leer sobre el 69 vertical, tu pareja te dice de probarlo. Da igual que no tengas idea de cómo empezar, tú lánzate de todos modos y por si acaso deja algún cojín por el suelo, no vaya a ser…

Acuario: ten cuidado porque los astros prevén que esta semana padecerás un episodio de claustrofobia. El gusto que le ha cogido tu novia a tener sexo en sitios como el Car2Go o el ascensor puede que sean los responsables de tus miedos.

Piscis: de verdad te digo que tu empatía empieza a ser un problema. Tienes que dejar de adaptarte todo el rato a lo que quieren los demás y estar un poco pendiente de lo que tú necesitas. Que ya es la cuarta vez que después de terminar, se da la vuelta y se echa a dormir dejándote a medias.

Quererte a miles de kilómetros

Hiciste lo que parecía la cosa más complicada del mundo, convertir a una agnóstica, convencida de que la distancia era el punto final de una relación, en la devota más fiel de un noviazgo que desafiaba todas las ideas lógicas y probabilidades exhibidas hasta el momento.

PIXABAY/WIKIMEDIA

Pero, ¿cómo no iba a hacerlo? ¿Cómo iba a ser de otra manera cuando llegó el momento de despedirme, si lo que quería era enredarme en tus pestañas de viernes noche a lunes por la mañana?

Yo que, confieso, era del grupo de rupturas anónimas. Esas que se convencen más de que no pueden hacer algo buscando motivos para no hacerlo porque, en realidad, no quieren seguir con ello.

Era de las que firmaba con tinta indeleble que “El roce hace el cariño” y que la falta de este podría acabar con todo. Era, era, era… Era hasta que llegaste tú y dejé los “yo era” para cambiarme al “yo soy”.

Y ahora yo soy valiente. Tengo un par de ovarios bien puestos (y tú un buen par de cojones) que nos han hecho poder. Pero poder porque en realidad lo que ambos compartíamos era el querer. Quieres a ciegas, a corazón abierto, de manera desinteresada y sana.

Me quedó claro que no era la distancia. No eran los besos que no nos daríamos a lo largo del día o las noches infinitas en esa cama de matrimonio en la que me pierdo si no está tu pie para buscarlo durmiendo. Es que eras tú y que yo no concebía mi vida sin ti en ella, aunque fuera en la otra punta del mundo.

No te mentiré, hay días de mierda. Días que (no te imaginas cómo) me pesan como si el suelo me retuviera. Días en los que mi fuerza de voluntad férrea no puede evitar un par de lágrimas de lo mucho que te echo de menos. Echar de menos… eso que se ha convertido en mi pan de cada día, así como mi nuevo hábito de vivir mi relación de pareja a través de una pantalla.

Y si antes el día era esperar al momento de verte ahora el día es no verte en ningún momento, pero tenerte siempre conmigo. Dos mil kilómetros me han enseñado que no necesito tenerte al alcance de la vista para sentirte a mi lado. Que te llevo puesto en los labios que te has comido cientos de veces. Te llevo de seguido y sin pausa.

Yo soy (nosotros somos) la fuerza que nos ha dado esta prueba de fuego. Un reto que hace un año parecía difícil, que no insuperable, pero complicado como ninguna cosa que hubiéramos vivido antes.

No sé si la clave es saber que somos las personas con quien queremos estar todos los días o si es encontrar a alguien por quien desatenderías todas las razones en contra.

Quizás el truco está en hacer de kilómetros corazón.

Duquesa Doslabios

Pornografía para mujeres: identificadas pero no vejadas

Estamos expuestos a la pornografía, ya sea porque la buscamos a propósito, porque aparezca por despiste o porque se nos crucen esos obscenos anuncios cuando estamos cargando el enlace de la película que le vamos a poner a nuestros hijos (¡o a nuestros padres!).

YOUTUBE

Pero es una pornografía que, aunque veamos tanto hombres como mujeres, parece únicamente destinada a complacer a los espectadores masculinos: planos de las mujeres casi exclusivamente (los escasos que hay de hombres solo son para enfocarles el cimbrel), gemidos femeninos ensordecedores (ruidos masculinos casi inexistentes), monólogos femeninos (“Oh si, dame, soy una perra” etc, etc), un final nada sorprendente en el que el susodicho desparrama todo el esperma sobre una mujer que parece estar más feliz pringándose la cara en lefa que en un día de rebajas en Ikea.

La comparativa podría extenderse, pero hoy no es el día de analizar la pornografía (que lo haré, podéis estar tranquilos). Hoy es el día de ahablar de cuando descubrí el porno femenino.

Para empezar no me gusta que exista una distinción cuando es algo que consumimos todos. Es como si, por usar más cremas las mujeres que los hombres, se convirtiera en un producto exclusivamente nuestro.

Casi me puedo imaginar a dos amigas en un supermercado:

-¿Has visto a ese chico? Está comprando la mascarilla exfoliante.

-Mmmmm…qué travieso. Seguro que le encanta sentir su piel suave después de la limpieza facial

-Qué suerte debe tener su novia. A mí me encantaría que mi pareja se me acercara con un bote de gel desincrustante y me dijera que vamos a limpiarnos el cutis toda la noche.

Suena raro, pero si cambiamos las tornas y sustituimos las dos amigas por dos amigos y las cremas por la pornografía… ¿a que empieza a cobrar sentido?

YOUTUBE

Nomenclaturas aparte y volviendo al porno femenino (que pierdo el hilo), ayer estuve curioseando a Erika Lust, que por lo visto es la única en darse cuenta de que las mujeres no terminamos de sentirnos del todo satisfechas (en todos los sentidos) con la pornografía convencional.

Sus películas (podéis echarles un vistazo a Cabaret Desire y a XConfessions) son realmente películas eróticas. Tenemos una trama (para aquellos que gozáis de meteros en situación) y escenas explícitas de sexo.

El desarrollo de la acción es interesante, ya que podemos sentirnos identificadas (¿quién no ha fantaseado alguna vez con su monitor del gimnasio en plena clase colectiva?) pero no vejadas. Y esa es la clave.

No es una pornografía perfecta, alguien debería decirle a Erika que lo de meter música ratonera a todo volumen mientras los protagonistas están chingando es algo que se quedó en los 90 por algo, pero es un comienzo.

Es un punto de partida para que otros directores vean las posibilidades y se animen en hacer de la pornografía algo para uso y disfrute de todos.

Duquesa Doslabios.

Sexoróscopo de la semana: Acuario, tu suelo pélvico no se va a fortalecer si no sacas las bolas chinas de la caja

GTRES

Aries: los astros prevén que muy pronto te liberarás de las tensiones. No, no es que vayas a pasar una jornada de spa, es que vas a dejar de fingir los orgasmos y confesar que eres clitoriana.

Tauro: es el momento de hacer algo nuevo, algo a lo que no te atrevías todavía pero que tu novio te había pedido por activa y por pasiva. Eso sí, ojo con metértela mucho tiempo hasta la campanilla que las arcadas pueden convertirse en vómito sobre la cama.

Géminis: estás en un modo reivindicativo y no vas a callarte ni una palabra. En la cama no hace falta, no seas intenso que se trata de sexo, no de una exposición oral de tu Trabajo de Fin de Grado.

Cáncer: la Luna Nueva ayuda a que las relaciones con tus hijos fluyan. Que fluyan, sí, pero pon ciertos límites ya que la próxima semana no quiero pronosticar que te han pillado en plena faena con tu señora.

Leo: toca hacer limpieza de contactos en la agenda, Facebook e Instagram. Adiós a los ex novios tóxicos, a los que solo te hablan el sábado por la noche por si estás en la misma discoteca, a los que solo te dan like a las fotos en las que sales tú…

Virgo: nada es para siempre gracias a Dios, ya que tu novio te estaba dejando las ingles como el queso rayado con su barba de dos días.

Libra: ¿que las pastillas del apetito sexual de tu mujer no funcionan? Igual deberías sospechar. El otro día el dentista le dijo que se lo iba a meter en la boca hasta el fondo y no se refería a la cureta, pero vamos, que yo no digo nada…

Escorpio: tu marido se ha enterado de lo tuyo con el dentista. No, no me preguntes cómo que yo tampoco lo sé.

Sagitario: esta semana ibas a ver las cosas con claridad hasta que tu novio se te corrió en el ojo. Vas a estar media hora sin ver nada en absoluto. Échate mucha agua y aguanta el dolor, que a fin de cuentas el pobre no lo ha hecho a propósito.

Capricornio: tú, que puedes perdonarlo todo en esta vida menos la traición.experimentarás ciertos problemas con tu pareja cuando descubras que se ha visto un capítulo de Juego de Tronos sin ti.

Acuario: esta semana sabrás adaptarte a los cambios, por lo que es el momento perfecto para que pruebes las bolas chinas que te compraste el mes pasado. Deja ya de retrasarlo que el suelo pélvico no se va a fortalecer si no las sacas de la caja.

Piscis: tu poder de seducción es imparable. Puede deberse a la influencia de Venus o a que por fin te has duchado y te has cortado las melenas de náufrago que te habías dejado en exámenes.