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El blog de Lilih Blue El blog de Lilih Blue

Historias de amor, sexo y otros delirios

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Pornografía, ¿diversión “inocente” o infidelidad?

Dicen que ojos que no ven, corazón que no siente. Pero ¿y si los ojos ven y lo que miran es pornografía?

YOUTUBE/Padre de Familia

Tengo 26 años y llevo viendo porno desde los 17, que fue cuando tuve un portátil para mí sola (y cuando aprendí a borrar el historial).

En este tiempo nada ha hecho que dejara de verlo. He tenido épocas de mi vida en las que lo veía con más frecuencia, otras menos y otras, prácticamente, nada.

Es algo un poco aleatorio y no depende de si tengo o no pareja, a veces me apetece, a veces no, a veces tiro de archivo o me meto a leer relatos eróticos… Lo que tiene el porno es que es un recurso fácil que, como dice una amiga mía, nos apaña porque lo tenemos “a mano”, y literalmente.

No hace falta pensar, basta mirar y atender a la respuesta física. Como animales que somos, los estímulos visuales de la pornografía nos producen excitación. Como cuando alguien bosteza y seguidamente te entran ganas de repetir la acción aunque no tengas sueño.

Así como también nos lo puede producir además de la película, un recuerdo o una fantasía salida de nuestra imaginación.

Sin embargo, son vivencias que forman parte de nuestra vida sexual individual, no por hacerlo solos, sino por que hablo de aquella propia de cada individuo.

La cabeza es libre, no hay intimidad real con otra persona, y, como dice otro amigo (pregunté a muchos al respecto) “pensar en robar un banco no significa que lo vayas a robar”.

Otra cosa es que la pornografía se convierta en una obsesión y reste tiempo de estar con nuestra pareja, altere nuestros hábitos o produzca ansiedad por no vivir en carnes esa “realidad sexual” que termina al grito de “Corten” (aunque eso no lo veamos).

El porno es un show, un espectáculo, un producto para pasar un buen rato y debe ser tratado como tal, no como un reflejo fiel de la realidad.

Además de usarlo a solas o en compañía, podemos “tomar nota” y usarlo como fuente de ideas para ponerlas luego con alguien a prueba. Si se atreve…

Duquesa Doslabios.

¿Estás micro-engañando a tu pareja?

Antes que nada: ¿micro-engañar? ¿Pero eso existe? Yo también pensaba que lo de engañar era o blanco o negro, o lo haces o no. No que existía un nivel de engaño tan pequeño que se conocía como ‘micro-engaño’.

GTRES

El micro-engaño es tan relativo que comprende todo aquello que para algunos puede ser considerado infidelidad mientras que para otros no.

El hecho de dar “me gusta” a alguien en una fotografía, poner un comentario en una red social o compartir chistes privados son, para ciertas parejas, digno de considerar como una falta de concentración en la relación.

Pero, teniendo en cuenta que el mundo virtual es el nuevo espacio de las relaciones sociales, ¿es cualquier interacción con una persona del género contrario (o del mismo si hablamos de alguien homosexual) una traición?

Yo creo que todo reside en el propósito que se tenga con esa persona. Amigos virtuales no tienen por qué ser un problema siempre que ambos tengan claro la relación de amistad. Para mí, si no hay una intención escondida tras los intercambios, no hay engaño.

Otro caso muy diferente es el de quienes cambian sus horarios para coincidir con dicho tercer elemento o ponen un pseudónimo para poder seguir comunicándose a espaldas de su pareja, ya que eso sí que se podría considerar que se está centrando en tener una conexión más cercana y recíproca con alguien fuera de la relación.

Si leer un comentario de nuestra pareja en una cuenta o si le felicita a su ex pareja el cumpleaños ya hace que salten todas nuestras alarmas, (además de que todos habríamos micro-engañado miles de veces) lo que debemos hacer es una introspección de si realmente tenemos confianza en nuestro compañero (algo que, como todos sabemos, es la base de cualquier relación).

A lo largo de nuestra vida, si estamos en una relación, seguiremos conociendo gente, alguna interesante, otra nada, alguna atractiva, otra no… Pero será en ese momento en el que debemos confiar en que la relación es lo bastante fuerte como para no querer perder a la persona que tenemos al lado por mucho que aparezcan otros elementos por el camino.

Duquesa Doslabios.

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¿Qué hay detrás de la felicitación navideña de tu ex?

La Navidad se caracteriza por una cosa en especial. No es el turrón extraño que saca cada año Vicens, la lotería que nunca toca pero casi, las cenas interminables o los juegos de mesa que enfrentan a más familias que los retos virales del tipo “¿De qué color es el vestido?”.

PIXABAY

La época natalicia se caracteriza por el mensaje inesperado de tu ex después de un periodo de tiempo sin ningún tipo de contacto.

Te puede pillar en el baño, a punto de hincarle el diente a una gamba pelada o celebrando la cuenta atrás hacia el Año Nuevo que siempre (siempre, siempre) te sorprenderá.

“¿Pero qué quiere ahora?” Suele ser lo primero que se nos pasa por la cabeza ante lo que, por lo visto, es tan solo una inocente felicitación navideña (que además va con tiernos emoticonos incluidos).

Si esto te resulta familiar, te han “Marleyado”, que es el nombre que le han puesto en honor al fantasma Jacob Marley, que visita a Scrooge en Un cuento de Navidad, la obra de Charles Dickens.

La visita de los fantasmas de las exparejas o Marleying, según la web de citas Eharmony, sucede a una de cada diez personas de las que fueron encuestadas, y el 8% de la muestra afirmó que eran los que habían dado el paso a la hora de contactar.

Los factores que se barajan son varios (aunque David Guapo lo tendría claro: tu ex te quiere chuscar). La oportunidad por la proximidad, ya se sabe que todos volvemos a casa por Navidad, hace que haya quienes quieran ver si se puede reavivar unas llamas. Otra razón es la soledad, y es que ver a todas tus hermanas emparejadas (y a una que encima sospechas que tiene la cintura más ancha y no porque se esté pasando de polvorones) hace que te entre la melancolía de “Pero qué bien que estaba yo con mi ex”.

Por mucho que las fiestas nos permiten acceder a la barra libre de escribir a las exparejas, piensa antes de contestar en qué punto te encuentras. A fin de cuentas, si no te convence, siempre puedes quedarte en devolver los buenos deseos y no dar más bola a la situación. Gracias y buen trato, valen mucho y cuesta barato

Duquesa Doslabios.

Experimentando con el 69 vertical

La realidad nunca es tan bonita como nos la presentan.

La hamburguesa del McDonald’s no cumple las expectativas que prometen los carteles, la calle no es más glamurosa por ir conduciendo el coche que tanto te encantaba cuando veías el anuncio y el kamasutra no es tan factible como parece.

GTRES

El amargo sabor de la realidad sexual se lo achaco a un vídeo de Nacho Vidal. El actor aparecía realizando un 69 vertical. Vertical: con todas sus letras, sus dos pies en el suelo y una chica cabeza abajo.

Inmediatamente mandé el enlace del vídeo a mi compañero: “Minuto 3:48, tenemos que probar esto”.

La postura, pese a intrigarme, no me parecía especialmente complicada de primeras. Ambos somos de buen fondo en cuanto a cama se refiere.

“¿Cómo hacemos?” Pregunté confusa a la hora de colocarnos. El primer paso es que él empiece sentado en el borde de la cama. Se colocó mis piernas sobre los hombros y yo me aferré a su cintura con más fuerza que Tarzán a una liana (¿quién inventa estas posturas?).

Tras ponerse de pie sujetándonos el uno al otro por la cintura, y comprobando que no me caía de cabeza y me arriesgaba a romperme la crisma, procedimos a ejercer el 69.

Ah… 69 vertical, tan fácil que pareces y tan complicado que eres. Al segundo de estar cabeza abajo fue como si toda la sangre de mi cuerpo se hubiera puesto de acuerdo para organizar la fiesta del latido punzante en mi cráneo.

Pese a que intenté armarme de fuerza, valor, aire y llamar a la acróbata sexual que hay en mí, no hubo manera y terminé tirando la toalla y casi tirándome al suelo agradeciendo que la gravedad volviera estar a mi favor y no en mi contra.

No sé si es algo que, como el yoga, se pueda trabajar con entreno y fuerza de voluntad o es que no estoy hecha para salir del plano horizontal. Quedo a la espera de segundas opiniones: las vuestras.

Duquesa Doslabios.

De sexo y de despedidas

Querid@s,

Esta es la última vez que os escribo. Pero afortunadamente este blog no termina conmigo, en breve una nueva capitana tomará el mando de esta nave para seguir surcando vuestros instintos más bajos y avivando vuestras pasiones. Al  menos, eso es lo que intentamos.

Mientras fluyen estas lineas buceo en el baúl de los recuerdos y no puedo evitar ponerme nostálgica. Qué le voy a hacer, en el fondo soy una romántica demasiado sentimental. Y es que llevamos casi dos años juntos y más de 275 posts escritos. Ha sido un verdadero lujo y un no sé si merecido privilegio escribir día sí día no para este incendiario blog bajo el abrigo de una casa tan prestigiosa y amiga como 20 minutos. Al margen de las diferencias que hayamos podido tener a lo largo de esta inquietante andadura, espero haberos sido de ayuda, tal vez inspiración. Me conformo con haberes encendido cuando afuera acechaba el frío, acaso alegrado el rato o cabreado hasta lo imposible. El caso es no haberos dejado indiferentes nunca.

En esta lujuriosa travesía lo mejor de toda esta experiencia han sido vuestros comentarios. Unos más amigables que otros, convendréis. Tras cada post he esperado como agua de mayo vuestras variopintas aportaciones. Para aprender, para inspirarme, para conoceros mejor, hasta para reírme a carcajadas con algunas de vuestras ingeniosas salidas. Gracias de corazón por vuestro granito de arena que hace posible que este blog siga vivo. Os doy mi palabra de que leí todas y cada de vuestras aportaciones, agradeciendo siempre las críticas constructivas y, por qué no decirlo, obviando las faltas de respeto, especialmente hacia las mujeres (que no han sido pocas). Feminista sí, feminazi no, por aquello de disipar posibles dudas.

Recordad que este es y siempre será un blog de sexo, por si algún lector despistado aterriza accidentalmente en él. No hallaréis más que asuntos de sexo, amor y otras desventuras. Y ya sabéis, al que no le guste que no mire (lea en este caso). Por si las moscas, me despido antes de que os canséis de mí y me abandonéis por otra. Me voy pero sigo creyendo firmemente en el milagro que es enamorarse, en lo sublime de estremecer por una mano tocando una piel ansiosa, el poder de una lengua húmeda en otra boca deseosa. Sigo creyendo que para entrar en el cielo no es preciso morir, porque yo lo he visto después de morir en los brazos de otro. Sigo creyendo en el dulce dolor de la petite morte después de un sexo apasionado o modesto.

Y antes de despedirme para siempre brindemos juntos.

Brindemos porque las batallas venideras sean cuerpo a cuerpo en una cama aún por deshacer. Porque los únicos mutilados sean los prejuicios y las prohibiciones. Porque se envíen más misiles en forma de epístolas de amor. Porque las únicas bombas que exploten sean las que estallan bajo la piel. La tuya y la mía, dónde quiera que estés. Porque tú me enciendas y yo te ponga por los siglos de los siglos. Amen.

Brindemos porque nunca dejemos de bailar. Porque esa diosa llamada música nunca deje de sonar. Porque no nos dejemos nada el tintero, ni respiremos la vida a medio pulmón. Porque no pasemos por este mundo sin pena ni gloria. Porque no nos dejemos besos por dar, ni polvos por echar. Porque sigamos amando, haciendo el amor y follando. Porque a veces sí, y a veces no. Porque nos hechicen, si viene de la persona adecuada.

Brindemos por esos hombres que nos ponen con los tacones mirando pal techo y por esas mujeres que son el veneno para el que, quién sabe, tú eres el antídoto.

No sé por cuánto tiempo me recordaréis. Sólo espero que sigáis dejándoos caer por estos lares y deis una calurosa y tierna bienvenida a la nueva Liliht, Lilih. La primera mujer de la Historia, que no os engañen. Tratadla con cariño y mimo, os lo ruego. Si ya me echáis de menos y os apetece seguir leyéndome en otra clave, me encontraréis semanalmente a partir de octubre en mi otro blog, Pepita La Nuit. No apto para machistas, especialmente dirigido a mis chicas molonas. Desde este (otro) rincón canalla, romántico, un tanto sin vergüenza, os hablará Pepita La Nuit, una hombreriega de alto voltaje a la que le gusta coquetear y comerse la noche en busca de una nueva historia de sexo para compartir con vosotros.

Hasta siempre y no os olvidéis de lo más importante de todo…

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

Encuesta tu orgasmo

Querid@s,

Hoy hablamos de orgasmos femeninos. A examen los diferentes tipos de estimulación clitoriana que preferimos las mujeres.

¿Qué cantidad de presión prefieres?

Que me toquen muy ligeramente

Presión media

Un poquito más duro

 

¿Qué forma o estilo de movimiento prefieres?

De lado a lado

De arriba a abajo

En óvalos

Empujando/ presionando en un punto

Pulsando / empujando rápidamente en un punto”, etc…

 

¿Dónde prefieres que te toquen?

Directamente sobre el clítoris

Sobre la piel alrededor del clítoris

Evitando tocar el clítoris directamente

Rozando el clítoris de vez en cuando pero sin presionar

 

¿Con qué prefieres que te estimulen?

Dedos, manos, boca, etc.

Estas son sólo algunas de las preguntas del estudio publicado el pasado julio por investigadores de la Universidad de Indiana en colaboración con OMGYes, una plataforma online consagrada a la enseñanza del placer femenino. En la encuesta participaron 1.055 mujeres, la mayoría de ellas heterosexuales con edades comprendidas entre los 18 y 94 años de edad. Un detalle: más de la mitad de las encuestadas lucían anillos de casadas. La encuesta planteó un amplio abanico de preguntas sobre el placer femenino incluyendo preferencias y comportamientos sexuales, calidad de los orgasmos o si la encuestada alcanzaba, sin fingirlo, el orgasmo durante el coito.

Cuando Harry encontró a Sally

Los entendidos de los investigadores descubrieron que el 36% de las mujeres necesita que le estimulen el clítoris para poder alcanzar el orgasmo durante el coito. Aunque otro 36% no requiere de la estimulación clitoriana para alcanzar el clímax, afirma que contribuye positivamente al orgasmo. Esto es como el dinero, que no da la felicidad, pero ayuda bastante.

De acuerdo con los descubrimientos del estudio, dos de cada tres mujeres prefieren la estimulación directa del clítoris. A la mayoría también le gusta la estimulación en la zona inmediatamente alrededor del clítoris. En cuanto a las formas y estilos preferidos para estimular el aparato genital femenino, el 63% manifestó que prefiere los movimientos verticales (de arriba a abajo) y el 51% se decanta por los movimientos circulares. Una significativa cantidad de mujeres (41%) prefiere sólo un tipo de tacto en lugar de una combinación de varios. Los investigadores también descubrieron que la mayoría de las mujeres prefiere una presión ligera o media, mientras que un 16% goza con cualquier tipo de presión y posibles combinaciones. Por si os interesa saberlo, yo estoy dentro de ese porcentaje.

Si queréis ver el vídeo de OMGYes sobre la investigación inicial, dadle al play.

Y a vosotras, ¿cómo os gusta que os toquen?

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

Sexo en el agua: manual de uso y disfrute

Querid@s,

El verano, que se nos acaba, es una época ideal para escapar de la monotonía sexual. También es tiempo de playas y piscinas, sean privadas, públicas o comunitarias. En esta diversidad de masas de agua se pueden realizar muchas más actividades que tomar el sol o pegarse un chapuzón. ¿Mejor un revolcón no? Es el momento ideal para practicar una de las fantasías eróticas más comunes: el sexo acuático

Imaginad los mismos abrazos, las mismas caricias, la misma entrega de los cuerpos, los mismos ósculos apasionados, pero más mojados, más húmedos. Yo me imagino a los cuerpos amantes balanceándose al compás de las olas, la luz de una luna llena rielando sobre la piel mojada. Primero tímidos escarceos y besos en la piscina o en el mar. Inevitablemente una cosa lleva a la otra. El deseo se apodera de nuestros cuerpos para terminar zambulléndonos de pleno en memorables encuentros sexuales pasados por agua.

¿Quién no se ha imaginando una escena de aquasex en mitad del calor de la noche con la luna como único testigo?

El calor de la noche

El aquasex, o sexo bajo el agua, es una de las fantasías eróticas más comunes¿Por qué gusta tanto? El sexo acuático tiene unas cuantas razones eróticas que lo hacen la mar de interesante: hacerlo en un lugar público, el riesgo de ser pillado ‘in fraganti’, el tacto bajo el agua. Suena de lo más apetecible, convendréis.  Para un óptimo uso y disfrute, atended a este breve manual de aquasex.

El sexo acuático se disfruta más sin preservativo, eso no lo puede negar nadie. No obstante, salvo que uséis otro método anticonceptivo, enfundarse un preservativo es clave. Sin embargo, los condones y el agua no hacen buenas migas. Aviso a buceadores, para evitar problemas lo mejor es hacerse con condones especiales para polvos en medios acuáticos y lubricantes que debéis aplicar antes de poneros a remojo. Procurad hacerlo con el pene erecto para evitar que se formen burbujas de aire.

Cocktail

En este caso el agua ni hidrata ni ayuda a la lubricación, en contra de lo que opinan los que hablan de estas cosas de oídas. Uno podría pensar que con tantas partículas acuosas el miembro viril se desliza la mar de bien, pero no es el caso. El agua tiende a menguar la lubricación natural de la mujer, colaborando a la fricción del asunto y por ende a una rotura inminente del preservativo.

Una vez resuelta la lubricación… ¿Piscina o mar? He tenido la inmensa suerte de haber probado ambos medios. En sendas piscinas y en varios mares. Es lo que tiene tener el viajar como pasión. He de confesar que hacer el amor en el mar es altamente seductor y que un polvo en la orilla de la playa es de lo más sensual y romántico. Eso sí, un poco engorroso es. Algo cansado también. Entre el vayven de las olas, la incomodidad de no tocar fondo, tragar agua salada por un tubo y un equilibrio que se va al garete en cada embestida, follar bajo el mar puede convertirse en toda una hazaña. La piscina es bastante más cómoda y serena para estos menesteres, aunque no tiene el mismo encanto que mantener escarceos en el agua del mar y terminar abrazados y jadeando en la orilla del mar con la arenas y la sal en la boca. Os lo aseguro.

Showgirls

Si sois más de secano y el fornicio entre tanto agua os resulta un enredo, podéis limitaros a practicar los prolegómenos en el entorno acuoso elegido y rematar la faena sexual en tierra firme. Y pelillos a la mar.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

Amores de verano

Querid@s,

Os animo a que repaséis vuestra vida y recordéis los amores de verano que tuvisteis. Todos, casi todos, hemos enamorado a alguien en verano y nos hemos vuelto locos de amor por alguien al que quizás, jamás volvimos a ver. El sol, los días largos, el tiempo libre y las noches en el chiringuito hacen que en verano todo se magnifique, resultando en un cóctel molotov hormonal que puede hacer de vuestro verano una auténtica revolución sexual. Una especie de viaje de vuelta a los años de nuestra adolescencia.

Dos enamorados en Verano en Lousiana

Los amores de verano son como los viajes, como las vacaciones y las escapadas a cualquier otra parte. Amores de verano, amantes pasajeros, amores fugaces. Siempre se viven intensamente, más que cualquier otro amor. ¿Por qué? Sabemos que tienen fecha de caducidad y como mucho duran lo que dura el verano. Pero nada de dramas, ya sabemos que en este época del año todo se magnifica. Llego un poco tarde, así que aplicaros el cuento el próximo año.

Para una canícula más calurosa (y azul), buscaos un amor de verano. Eso sí,

1. Que le guste bailar

Si hay baile de por medio, el rollete de verano dará mucho de sí. Imaginaos, sobre todo vosotras, que os lanzan por los aires cual zeppelin. ¿Cómo será este amante bajo las sábanas? Siempre he pensado que el baile es el reflejo vertical de cómo uno se comporta horizontalmente en la cama. Así que, a darlo todo en la pista de baile.

2. Discreción por favor

La discreción es importante. Por muchos vientos que bebáis por vuestro pille, no es preciso gritarlo a los cuatro vientos, que ya no tenemos quince años.

3. Donde comen dos comen tres

Si el vuestro es un apetito sexual insaciable y no os basta con montároslo con un solo amor, ya sabéis que donde comen dos, comen tres. Viciosill@ que os van los tríos, contad conmigo.

4. Probar la otra acera

Siempre he pensado que todos tenemos un lado homosexual, otra cosa es que queramos descubrirlo o no. Si os apetece descubrir vuestro otro lado, el verano puede ser un buen momento para aclararte las ideas.

5. De dos en dos

Para las almas, mentes y cuerpos inquietos y deseosos, quizás queráis saborear más de un amor de verano. Gestionar más de un amor a la vez no es tarea fácil, porque se nos amontona la faena y los polvos.  Pendonear con más de un amor durante el mismo verano puede ser peligroso. Como os pillen, se os puede acabar el chollo.

6. Algo más que sexo

No en todos los amores de verano tiene que haber sexo. Hay algo que a veces es mucho mejor, pero que no siempre hay: feeling, esa química especial, ese yo que sé que qué se yo. Disfrutad del momento y tened un orgasmo mental, a veces son mejores que los físicos.

Vivid el verano (o lo que queda de él) y salid por ahí, no vaya a ser que se os escape el amor del verano y tengáis que esperar hasta el año que viene para tener un affaire estival. No os enamoréis de vuestro amor de verano. O sí, ¿quién soy yo para deciros nada? Pero normalmente estas historias tienen muchas posibilidades de ser algo temporal. La mayoría no sobrevive y como mucho la historia dura hasta septiembre. Yo os diría que disfrutéis mientras podáis porque siempre llegará el momento de decir adiós. Un año más, el final del verano llegó… y vuelta a empezar.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

¿Cuáles son las comunidades en donde más sexo se practica?

Querid@s,

Antes de abordar la pregunta que sirve de título a este post, contestadme por favor. ¿Con qué frecuencia practicáis sexo? Según un estudio de hábitos saludables realizado por Salud Envidiable, el 31% de los españoles practica sexo varias veces por semana. Sólo un tímido 4% reconoce tener sexo todos los días, mientras que el 16% de la población afirma que practica la abstinencia sexual, lo que no tengo muy claro es si por obligación o por decisión propia. El resto de la población dedica una sesión semanal a retozar en la intimidad de la alcoba (21%), un 17% con menos libido se conforma con 2 o 3 ocasiones al mes, mientras que el restante 11%  dedica una única sesión al mes.

El sexo, además de protegernos de patologías tan dispares como las enfermedades cardiovasculares, la osteoporosis o la demencia, es una de las cosas que más gusta. Ahora sí, ¿Cuáles son las comunidades más folladoras?

Las comunidades más libidinosas son las que se encuentran cerca nuestros mares como las Islas Canarias, Murcia, Cantabria y Andalucía. No hay nada como follar con la sal en la boca y la arena en la piel. En general, en el sur se practica más sexo que en las regiones del norte de España. Va a ser que la Carrá tenía razón y para hacer bien el amor hay que venir al Sur porque los andaluces se consolidan como los amantes con más actividad sexual.

La Comunidad en la que más malita está la cosa del follar es Islas Baleares, donde muchos afirman no comerse ni una rosca. En las comunidades norteñas, como La Rioja y mi adorado País Vasco, la actividad sexual es escasa. El 25% de los vascos hace el amor una vez a la semana y el 22% asegura no tener sexo nunca. Al menos, son francos. En cambio, los vecinos cántabros ostentan el titulo de los más folladores. Más del 10% afirma tener sexo a diario y más del 40% varias veces por semana.

A pesar del escaso habito copulador de Euskadi, mis esperanzas folladoras están en Bilbao, ciudad que amo más que la tierra que me vio nacer y donde quiero vivir y morir. Aunque soy testigo de que en Bilbao no hay quien folle, lo he sufrido en mis propias carnes, asumo esta realidad con estoicismo. Insistiré. Resistiré vigorosa, dinámica.

A follar a follar que el mundo se va acabar.

Este verano… ¿sé infiel y no mires con quién?

Querid@s,

Las vacaciones de verano son una época propicia para cometer infidelidades. Sé infiel y no mires con quién, pensarán los más adúlteros. No sólo porque la temperatura del termómetro alcanza sus máximas cotas en estos meses y vemos más pieles al desnudo, sino porque el cambio del domicilio habitual, la transformación radical de las costumbres y el ambiente relajado de las vacaciones incitan a cometer esos deslices que durante el resto del año o no surgen o se reprimen. Vamos, que estamos más predispuestos a tener una aventura, según datos rescatados de una encuesta realizada por la web de contactos extra matrimoniales Victoria Millán.

La encuesta realizada a 4.200 usuarios del portal de citas online indica que el 72% de los infieles ha estado esperando la llegada del verano como agua de mayo para tener una aventura. Además, el 29% de las mujeres y 36% de los hombres están molestos con la pareja y por ende más predispuestos a ser infieles debido a la falta de sexo con su pareja estable. La falta de comunicación, las obligaciones del día a día y las continuas desilusiones también ostentan su parcela culposa en la tarta de la infidelidad.

Tampoco nos olvidemos que durante el año las parejas pasan más tiempo en el trabajo que viviendo juntos. Y de pronto, llegan las vacaciones que los llevan a convivir las 24 horas. En el caso de las pareja que no se llevan demasiado bien, la incapacidad de adaptarse a esta nueva intimidad, no siempre gustosa, suele desembocar en que los infieles se desfoguen fuera del del matrimonio y vivan una aventura alevosa.

Infiel

El motivo principal de ser infiel para la mayoría de los hombres sondeados es la insatisfacción sexual. Le sigue el sentimiento de asfixia provocado por la presión de sus parejas (23,40%). En el caso de ellas, las peleas las conducen a ser infieles (19,30%). Además y para mi sorpresa (no sé vosotros), el 54% de las mujeres que tienen una doble vida, preferirían pasar más tiempo con su amante que con su pareja.

¿Y vosotros qué?

El final del verano lo tenemos a la vuelta de la esquina, así que si sois de los infieles, espabilad.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.