BLOGS
El blog de Lilih Blue El blog de Lilih Blue

Historias de amor, sexo y otros delirios

Archivo de la categoría ‘amor’

El otoño: la mejor estación del año para tu vida sexual

Algo tiene el otoño que siempre resulta la estación más romántica del año, no sé si es la cubierta multicolor de hojas que se forma en las calles o el olor de las primeras lluvias tras el verano, que se esperan con ansia después de los periodos de sequía.

GTRES

Alejados de las altas temperaturas, el otoño pide calor y cercanía, pide tardes en casa tirados en el sofá con una película. Al reanudarse la rutina perdemos el ‘estrés veraniego’ de aprovechar cada día y cada rayo de sol. Puede que con el mal tiempo no nos apetezca pasar tanto tiempo en la calle, pero, por otro lado, volverse “casero” significa que aumenta la cantidad de encuentros.

El otoño es la prueba de fuego para tu flechazo veraniego. Si a diferencia de tu bronceado supera los primeros días de septiembre, es cuando sabes que es real. Y, por lo general, preferimos practicar sexo cuando ya conocemos a la otra persona que estar metiendo cada dos por tres gente aleatoria en la cama (especialmente para evitar repetir las cantinelas de siempre: “el clítoris está aquí”, “me haces daño con los dientes”…).

No hay nada como el sexo otoñal, ese que ya no sabe siempre a sudor y a agua de mar, ese que te permite experimentar en cualquier tipo de postura el tiempo que haga falta sin tener que parar porque hace demasiado calor, el mismo sexo que incluso pide una sábana de vez en cuando y que te permite quedarte, después de terminar, acurrucado, piel con piel, sin romper el contacto.

El sexo otoñal significa vida más allá del trío estival formado por ti, el ventilador y tu pareja.

Pero además la cercanía del comienzo de la etapa de hibernación, también conocida como aquella en la que todo el mundo parece querer tener pareja para tener con quien pasar las tardes frías, es también una época fantástica para disfrutar de la soltería.

Entre el comienzo del nuevo curso, la vuelta al trabajo, al gimnasio, a las clases de idiomas, a salir con las amigas de nuevo, a Halloween… sobran las ocasiones de conocer gente, independientemente de que quieras, o no, que se queden a desayunar al día siguiente.

Ya lo dice el refrán: En otoño, pan de ayer, vino de antaño y sexo a diario. 

Duquesa Doslabios.

Cómo hacerte el amor cuando ya te lo he hecho más de quinientas veces

Te sé de memoria. Te sé por delante, por detrás, de perfil izquierdo, perfil derecho, perfil de Facebook y perfil de Instagram.

GTRES

Hemos llegado a ese punto en el que conozco tu cuerpo como el mío y lo navego con la seguridad de quien sabe a dónde va y en qué momento ir.

Reconozco tus rincones, tus secretos. Sé qué te gusta, qué no. He desarrollado, de escucharte, tan buen oído que puedo solfear todos tus sonidos.

Cada vez que te hago mío me cautivas más. Si ya me encantabas al principio, ahora, más que gusto, eres un placer adquirido, por lo que has vuelto sibaritas mis sentidos.

Y pese a que según pasan los años a tu lado te tengo en la cama aprendido, quiero seguir creciendo, explorando caminos.

No te confundas, que no te cambio por nada. Ya sabes que de todo lo bueno repito, y de ti quiero barra libre toda mi vida, como que eres mi sabor favorito.

Hoy unas velas, mañana la lista de baladas de Spotify, pasado bragas nuevas, el mes que viene en el asiento de atrás de tu coche, perdidos en algún camino de tierra detrás de un polígono industrial.

Después en un hotel de tres estrellas, que contigo parecen cinco y un cometa. Luego jugamos o nos vemos una porno y te pido que me tires del pelo. Para más tarde, lo hacemos en esas duchas que siempre se nos quedarán pequeñas.

Que si no puedo esperar, te mando las tetas por WhatsApp, a no ser que la impaciencia me pille contigo y nos quedemos en el suelo de la entrada, convirtiendo la ropa en la alfombra improvisada de tu piso.

Y comerte otro día a escondidas en el cine y que me bebas en la terraza. Que si por debajo pasa gente y nos ven, pues tampoco pasa nada (y si pasa, se saluda).

Porque pueda que ya te haya hecho el amor más de quinientas veces, pero créeme que mi idea es volverte exponencial, hacértelo otras quinientas por quinientas veces más.

Duquesa Doslabios.

Sexoróscopo semanal: Virgo, se te ha olvidado comprar condones y este fin de semana te vas a arrepentir

GTRES

♈Aries: como necesitarás que respeten tu espacio esta semana no es recomendable que pruebes juegos de sumisión, a no ser que quieras ser tú quien lleva las riendas (o la fusta). Es una semana en la que las colaboraciones de otras personas te serán muy útiles. Igual es el momento de pedirle a tu amiga que te acompañe a comprar lencería, que ella tiene muy buen gusto para estas cosas.

♉Tauro: te estás cuestionando temas que pensabas que estaban claros para ti, por lo que empiezas a mirar el sexo anal con otros ojos. Los astros recomiendan que te muestres receptivo (y que por si acaso compres lubricante a base de agua).

♊Géminis: es un buen momento para tirar de agenda y llamar a esa persona con la que tienes un asunto pendiente. Quien dice “asunto” dice “polvo”, así que llámala, que dicen por ahí que ahora no tiene pareja.

♋Cáncer: inexplicablemente se te están resistiendo más de lo que creías. Los astros te recomiendan ser detallista, como por ejemplo con una cena romántica, velitas… Junto al plenilunio allanarán tu camino (hacia la cama o hacia su corazón, dependiendo de lo que busques).

♌Leo: deja ya de preocuparte con que estás embarazada, que te va a venir la regla. Acuérdate de ponerte una compresa antes de salir de casa, luego no digas que no te avisé.

♍Virgo: se te ha olvidado comprar condones y este fin de semana te vas a arrepentir. No hagas el tonto que puede que no tengas tanta suerte como Leo.

♎Libra: estás en esa fase en la que lo ves todo color de rosa. Te contesta los whatsapps, te menciona en los stories… hasta se ha cambiado la foto de perfil de Facebook por ti. Parece que este por fin es el bueno.

♏Escorpio: eso que te ha propuesto tu pareja si ya suena bien, imagínate llevarlo a cabo. Sí, es una posición complicada y sí, necesita mucha flexibilidad, pero para algo estás yendo a yoga, ¿no?

♐Sagitario: es el momento de decidir si te depilas el arbusto o solo lo recortas. Ten cuidado con lo que vayas a hacerte, si te lo dejas bonito recuperarás la chispa pero si te haces un destrozo pasará mucho tiempo hasta que vuelvas a sacarlo a paseo.

♑Capricornio: nadie dijo que hacer el antílope fuera fácil. Déjate de dramas, aguanta el dolor de brazos y le acabarás cogiendo el gustillo.

Acuario: vas a vivir situaciones emocionantes. Te van a llevar al cine pero no a ver una peli, sino a tener sexo en el parking del centro comercial. Lo emocionante es que en ese lugar también hacen botellón los chavales del barrio. No te quites el sujetador por si las moscas a no ser que quieras protagonizar el próximo vídeo viral de las redes.

♓Piscis: las vibraciones de la luna llena te transmitirán energía como para pasar un fin de semana de sexo sin fin. Olvida las experiencias negativas pasadas, en especial ese chico que te escupió en la boca en pleno polvo, y limítate a disfrutar.

¿Han muerto las primeras citas?

Pido un minuto de silencio. Pero uno de esos de verdad que se hacen ínfimos de lo que te concentras en el motivo por el cual lo guardas.

Pido un minuto de silencio por todas las primeras citas que ya no se organizan. Algo que ha pasado de ser tan habitual, que ni reparábamos en ello, a ser calificado como especie en extinción.

50 PRIMERAS CITAS – INSTAGRAM

Y yo, que no soy de mirar hacia otro lado, que me gusta señalar pecado y pecador, lo achaco, en primer lugar, a la pereza que nos entra por esforzarnos en conocer a una persona, de invertir nuestro tiempo en ella. De escuchar con atención. Porque nos hemos vuelto vagos en el amor y en las relaciones en general. Queremos todo masticado y fácil, para que no se nos atragante. Lo queremos más que rápido, inmediato, si puede ser para ayer, que si tenemos que esperar puede que nos deje de interesar.

Es por eso que le echo la culpa también al pragmatismo del que hacemos gala y que se ha convertido, si bien en una ventaja en el ámbito laboral, en un lastre para el emocional. Porque si ya es difícil competir para hacernos un hueco como profesionales, ¿cómo podemos combatir contra un teléfono que en cuanto sea desbloqueado mostrará solicitudes de amistad, likes, mensajes privados y gente, en general, como nunca antes a nuestro alcance?

Conocemos a tantas personas que fácilmente hemos duplicado o triplicado la cantidad de primeras citas que pudieron tener nuestros padres. Conocemos a más personas pero las conocemos menos, lo que hace que no nos queramos esmerar tanto para una primera cita ya que se sucede varias veces al mes. Ahora tiramos de la que es ya la habitual, común y ordinaria pregunta: “¿Te apetece que nos tomemos unas cervecitas?”, o incluso para los más directos “¿En tu casa o en la mía?”

Pero quiero reivindicar, en mi nombre y en el de aquellos que nos preocupa que ocurra esta extinción masiva, esas primeras citas especiales más allá de un encuentro en el bar de la esquina. Esas para las que, para empezar, analizabas meticulosamente cada detalle de una conversación para sacar, quizás mencionado entre líneas, las aficiones de una persona que podían ser una pista para organizar un encuentro único y característico.

Aquellas para las que te preparabas a conciencia, como si solo tuvieras esa oportunidad para dar una buena impresión. Esas en las que, si era sorpresa, no sabías ni dónde empezarías ni dónde terminarías la velada. Reivindico una primera cita con un significado detrás, porque él o ella quieren compartir, en concreto contigo, ese momento y ese lugar.

Que vuelvan las primeras citas, lo románticos las estamos esperando con ganas.

Duquesa Doslabios.

Soy las dos veces que me han roto el corazón

Soy todas las veces de mi vida en las que he amado hasta las trancas, haciendo caso omiso a la cabeza y dejándome llevar por el corazón.

Soy también, las dos ocasiones en las que se me ha llegado a romper. La primera culpa mía. La segunda fue de él.

GTRES

Soy todas y cada una de las ocasiones en las que me he quedado sin aire solo por estar cerca de esa persona. Soy de quien me ha robado un beso, las bragas, la energía y hasta los miedos. Soy de quien me ha hecho valiente.

Soy de quien pienso cada vez que escucho una canción romántica, de quien me acuerdo ya sea estando a su lado o pensándole a kilómetros.

Soy, en parte, de todos aquellos que me han puesto la piel de gallina. Soy todas las personas que han pasado por mi cama, sofá, mesa, ventana, baño y cocina. Soy la que todavía espera que griten su nombre en medio de un orgasmo.

Soy las veces que me han hecho temblar, estremecer, vibrar, estallar, arder, detonar, volar, correr, planear… De los que me han subido a lugares desconocidos a través de unas manos o una lengua, ya fuera sobre mi cuerpo o mediante palabras.

Soy las rupturas que he vivido, esas que me han convertido en quien soy. Soy las lágrimas que nunca pensé que lloraría por nadie, soy la rabia y la impotencia, soy la soledad. Soy la nada absoluta en la que quedas convertida cuando desaparece ese todo que es la persona que para ti representaba tu vida.

Soy el resurgir de después. Soy ese corazón tambaleante que volvía a dar sus primeros pasos después de recomponerse. Soy las ciento cuarenta y nueve veces que me he enamorado a primera vista en el transporte público.

Soy todos aquellos a quien me he entregado de manera física, pero soy más a quienes me he dado de manera emocional. Soy de quien me ha visto desnuda y de quien me ha desnudado el alma hasta verme, de transparente, cristalina. Soy un conjunto de todo, y con todo, sigo siendo yo misma. De todos ellos, sí, pero antes que de nadie, mía.

Duquesa Doslabios.