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El blog de Lilih Blue El blog de Lilih Blue

Historias de amor, sexo y otros delirios

Entradas etiquetadas como ‘pornografía’

Pornografía, ¿diversión “inocente” o infidelidad?

Dicen que ojos que no ven, corazón que no siente. Pero ¿y si los ojos ven y lo que miran es pornografía?

YOUTUBE/Padre de Familia

Tengo 26 años y llevo viendo porno desde los 17, que fue cuando tuve un portátil para mí sola (y cuando aprendí a borrar el historial).

En este tiempo nada ha hecho que dejara de verlo. He tenido épocas de mi vida en las que lo veía con más frecuencia, otras menos y otras, prácticamente, nada.

Es algo un poco aleatorio y no depende de si tengo o no pareja, a veces me apetece, a veces no, a veces tiro de archivo o me meto a leer relatos eróticos… Lo que tiene el porno es que es un recurso fácil que, como dice una amiga mía, nos apaña porque lo tenemos “a mano”, y literalmente.

No hace falta pensar, basta mirar y atender a la respuesta física. Como animales que somos, los estímulos visuales de la pornografía nos producen excitación. Como cuando alguien bosteza y seguidamente te entran ganas de repetir la acción aunque no tengas sueño.

Así como también nos lo puede producir además de la película, un recuerdo o una fantasía salida de nuestra imaginación.

Sin embargo, son vivencias que forman parte de nuestra vida sexual individual, no por hacerlo solos, sino por que hablo de aquella propia de cada individuo.

La cabeza es libre, no hay intimidad real con otra persona, y, como dice otro amigo (pregunté a muchos al respecto) “pensar en robar un banco no significa que lo vayas a robar”.

Otra cosa es que la pornografía se convierta en una obsesión y reste tiempo de estar con nuestra pareja, altere nuestros hábitos o produzca ansiedad por no vivir en carnes esa “realidad sexual” que termina al grito de “Corten” (aunque eso no lo veamos).

El porno es un show, un espectáculo, un producto para pasar un buen rato y debe ser tratado como tal, no como un reflejo fiel de la realidad.

Además de usarlo a solas o en compañía, podemos “tomar nota” y usarlo como fuente de ideas para ponerlas luego con alguien a prueba. Si se atreve…

Duquesa Doslabios.

El consumidor de porno del futuro según una Inteligencia Artificial

Es de humanos encontrar usos alternativos de todo, desde animales que predicen los resultados de eventos deportivos o elecciones políticas hasta robots destinados a dar “Me gusta” a cuentas infladas de Instagram pasando por programas capaces de predecir nuestras búsquedas en la web.

Intro de Rick y Morty. YOUTUBE

A Youporn este es un tema que le preocupa especialmente (obviamente quiere estar al tanto de qué cosas vamos a estar mirando cuando nos dediquemos a masturbarnos este año) por lo que ha usado una Inteligencia Artificial para hacerse una idea del contenido que buscaremos en el futuro.

Pero claro, cuando metes confrontados algoritmos con pajas, la cosa puede salir un poco extraña. Extraña por no decir rara de narices, y si no, echadle un vistazo a la lista de supuestas modas X en 2018:

YOUPORN

De las tendencias de 2017 que revelaron que los usuarios de la web tenían una fuerte predisposición por las mujeres maduras (milf), los masajes, las lesbianas, las japonesas (¿de verdad nos fascina el porno censurado?), el sexo amateur, el anal o el hentai se pasan a cosas tan curiosas como German Mom Hour, Hora de la mamá alemana, que sabe perfectamente como manejarse con las würstel (el chiste era demasiado fácil como para no hacerlo).

De la happy hour con la amiga del chucrut y la cerveza al “Girl Time Flanty” que, según el diccionario urbano, significa estar hasta las cejas de alcohol y otras drogas. Yo no sé a quién le va a gustar ver a chicas totalmente colocadas con la mandíbula desencajada, pero si esto realmente se va a convertir en tendencia, os puedo garantizar que no tiene nada de sensual el “Momento de chicas con un ciego del quince” ya que suele resumirse en sujetarle el pelo a tu amiga que va pasadísima y llevarle un vaso de agua.

Al usuario de este año le pondrá a cien, según la IA, la incestuosa relación entre T’Challa y Suri, los hermanos de Black Panther. Aunque siendo sincera, tampoco podemos escandalizarnos teniendo en cuenta que somos fieles seguidores del amor entre Cersei y Jaime Lannister en Juego de Tronos (a ti también te parecen ridículamente sensuales y lo sabes).

La exploración de términos en buscadores generales tales como los ganadores de patinaje artístico de los Juegos Olímpicos de Invierno, Tessa Virtue y Scott Moir, o el supuesto affair de Donald Trump con la actriz porno Stormy Daniels también aparecen reflejados. ¿Pajilleros? Sí. ¿Interesados en la política y el deporte? También.

Dentro de las tendencias “normales” que podrían tener algún sentido encontramos la “grandjob” para los aficionados de los juegos de manos sexuales practicados por alguien de la tercera edad, el “spray and pay“, referente a eyacular sobre la cara, “cock milking table” para quienes disfruten del espectáculo de un cimbrel encajado en el agujero de una mesa llena de esperma o “Wow“, porque al igual que los seguidores de la política y deportes, los gamers también descubrirán que se tendrán en cuenta sus fantasías.

Sin embargo, lo mejor de la lista son los términos que parecen como resultado de uniones de palabras aleatorias como “Passionation“, “Lesbian Masturbinge” (ya que “binge-watch” se utiliza para hacer referencia a los maratones de series online), “Orgysty“, “Free iGlasses porn” porque si ves porno en tu iPhone, en tu Mac y en tu iPad por supuesto querrás verlo en las gafas de Apple o “Tang Pong“, el nuevo sustituto del Strip Poker pero con la bebida anaranjada, ya que lo de colocarse se lo dejamos a las chicas de los vídeos de “Girl Time Flanty.

Querido joven consumidor de porno: lo que estás viendo no es real

A ti te escribo, que acabas de empezar, que acabas de descubrir qué es eso de la pornografía, ya fuera a propósito o de manera casual.

PIXABAY

Te cuento cómo funciona esto, o mejor, cómo no funciona. Porque una cosa que nadie te dice al empezar la película, que no aparece escrito en la descripción, en las etiquetas, es que lo que estás viendo NO ES REAL.

De hecho, su parecido con la realidad es el mismo que pueda tener una película de acción con la vida cotidiana. Si al acabar de ver Los Mercenarios no coges un arma y empiezas a disparar a la gente por la calle, después de ver una película porno no deberías considerar el sexo algo como lo que has visto en la pantalla.

Digo esto porque, a raíz del programa de este jueves en La Ventana, se hablaron de todos esos casos de niños menores que habían abusado sexualmente de compañeros. Y es, sin duda, este acceso descontrolado al porno, que se convierte en indirecto maestro de una generación inconsciente, un gran culpable de ello.

Y es que de sencillo, ver porno hoy en día, es pan comido. Nada comparable a cuando había que aprovechar algún desnudo con interferencias en alguna cadena de tres cifras en la tele aprovechando que los padres ya se habían ido a dormir.

Mejor ni hablemos, tampoco, de cuando había que ir al quiosco a pedir la revista impresa y si eras chavalín solo te dejaban comprar la TBO.

Ahora coges el móvil, la tablet, el ordenador, el reproductor de música o cualquier dispositivo que tenga acceso a Internet y ahí lo tienes. Barra libre de acción desnuda solo para tus ojos. Y no solo en color, sino a calidad Full HD, a 1080 p. A cualquier hora, momento y lugar.

Entonces pasa lo que pasa, que solo ves tetas inmensas, pubis depilados, mujeres boca arriba, boca abajo, que se muestran felices y satisfechas de recibir en la cara chorros de esperma. Pero a tus ojos lo hacen tan bien que no te quieres enterar de que las actrices porno son eso, actrices. Expertas intérpretes que se encargan de representar lo que sea que te pueda excitar.

Que para ti sean un producto de consumo, como lo son los capítulos de la serie que sigues en streaming o los videojuegos que te puedes descargar online para la consola, no significa que fuera de la ficción puedas objetivizar a la persona con la que vayas a tener intimidad.

Porque si tu manera de vivir el sexo es como la que te enseña el porno acabarás como tantos otros de 18 o 20 años, ya aburridos del sexo porque han vivido y probado tanto que ya no tiene gracia, no les estimula.

Sé que no es culpa tuya. Que aún no sabes distinguir lo real de lo que no lo es, y que tus padres que casi no tienen tiempo, se implican menos.

Pero has de saber que, por mucho que te guste el show, la mujer mucho más que un receptáculo y la sexualidad mucho más que algo genital.

Pornografía para mujeres: identificadas pero no vejadas

Estamos expuestos a la pornografía, ya sea porque la buscamos a propósito, porque aparezca por despiste o porque se nos crucen esos obscenos anuncios cuando estamos cargando el enlace de la película que le vamos a poner a nuestros hijos (¡o a nuestros padres!).

YOUTUBE

Pero es una pornografía que, aunque veamos tanto hombres como mujeres, parece únicamente destinada a complacer a los espectadores masculinos: planos de las mujeres casi exclusivamente (los escasos que hay de hombres solo son para enfocarles el cimbrel), gemidos femeninos ensordecedores (ruidos masculinos casi inexistentes), monólogos femeninos (“Oh si, dame, soy una perra” etc, etc), un final nada sorprendente en el que el susodicho desparrama todo el esperma sobre una mujer que parece estar más feliz pringándose la cara en lefa que en un día de rebajas en Ikea.

La comparativa podría extenderse, pero hoy no es el día de analizar la pornografía (que lo haré, podéis estar tranquilos). Hoy es el día de ahablar de cuando descubrí el porno femenino.

Para empezar no me gusta que exista una distinción cuando es algo que consumimos todos. Es como si, por usar más cremas las mujeres que los hombres, se convirtiera en un producto exclusivamente nuestro.

Casi me puedo imaginar a dos amigas en un supermercado:

-¿Has visto a ese chico? Está comprando la mascarilla exfoliante.

-Mmmmm…qué travieso. Seguro que le encanta sentir su piel suave después de la limpieza facial

-Qué suerte debe tener su novia. A mí me encantaría que mi pareja se me acercara con un bote de gel desincrustante y me dijera que vamos a limpiarnos el cutis toda la noche.

Suena raro, pero si cambiamos las tornas y sustituimos las dos amigas por dos amigos y las cremas por la pornografía… ¿a que empieza a cobrar sentido?

YOUTUBE

Nomenclaturas aparte y volviendo al porno femenino (que pierdo el hilo), ayer estuve curioseando a Erika Lust, que por lo visto es la única en darse cuenta de que las mujeres no terminamos de sentirnos del todo satisfechas (en todos los sentidos) con la pornografía convencional.

Sus películas (podéis echarles un vistazo a Cabaret Desire y a XConfessions) son realmente películas eróticas. Tenemos una trama (para aquellos que gozáis de meteros en situación) y escenas explícitas de sexo.

El desarrollo de la acción es interesante, ya que podemos sentirnos identificadas (¿quién no ha fantaseado alguna vez con su monitor del gimnasio en plena clase colectiva?) pero no vejadas. Y esa es la clave.

No es una pornografía perfecta, alguien debería decirle a Erika que lo de meter música ratonera a todo volumen mientras los protagonistas están chingando es algo que se quedó en los 90 por algo, pero es un comienzo.

Es un punto de partida para que otros directores vean las posibilidades y se animen en hacer de la pornografía algo para uso y disfrute de todos.

Duquesa Doslabios.

Experimentando con el 69 vertical

La realidad nunca es tan bonita como nos la presentan.

La hamburguesa del McDonald’s no cumple las expectativas que prometen los carteles, la calle no es más glamurosa por ir conduciendo el coche que tanto te encantaba cuando veías el anuncio y el kamasutra no es tan factible como parece.

GTRES

El amargo sabor de la realidad sexual se lo achaco a un vídeo de Nacho Vidal. El actor aparecía realizando un 69 vertical. Vertical: con todas sus letras, sus dos pies en el suelo y una chica cabeza abajo.

Inmediatamente mandé el enlace del vídeo a mi compañero: “Minuto 3:48, tenemos que probar esto”.

La postura, pese a intrigarme, no me parecía especialmente complicada de primeras. Ambos somos de buen fondo en cuanto a cama se refiere.

“¿Cómo hacemos?” Pregunté confusa a la hora de colocarnos. El primer paso es que él empiece sentado en el borde de la cama. Se colocó mis piernas sobre los hombros y yo me aferré a su cintura con más fuerza que Tarzán a una liana (¿quién inventa estas posturas?).

Tras ponerse de pie sujetándonos el uno al otro por la cintura, y comprobando que no me caía de cabeza y me arriesgaba a romperme la crisma, procedimos a ejercer el 69.

Ah… 69 vertical, tan fácil que pareces y tan complicado que eres. Al segundo de estar cabeza abajo fue como si toda la sangre de mi cuerpo se hubiera puesto de acuerdo para organizar la fiesta del latido punzante en mi cráneo.

Pese a que intenté armarme de fuerza, valor, aire y llamar a la acróbata sexual que hay en mí, no hubo manera y terminé tirando la toalla y casi tirándome al suelo agradeciendo que la gravedad volviera estar a mi favor y no en mi contra.

No sé si es algo que, como el yoga, se pueda trabajar con entreno y fuerza de voluntad o es que no estoy hecha para salir del plano horizontal. Quedo a la espera de segundas opiniones: las vuestras.

Duquesa Doslabios.

Librería de Orgasmos Reales: así suena un orgasmo femenino de verdad

Querid@s,

Atended. 30 personas escuchan dos orgasmos. ¿Cuál es el real y cuál es el fingido?

El 22,5% de las mujeres españolas no llega al orgasmo nunca o casi nunca durante las relaciones sexuales y muchas se sienten tan presionadas para alcanzarlo (y alcanzarlo del modo en que sus parejas masculinas están esperando) que el 52% acaban por fingirlo de vez en cuando, y el 11,8% siempre, algo de lo que, por supuesto, el 84% de los hombres no son conscientes. ¿Por qué? Aquí hay  algunos por qués. Según Ana Lombardía, Sexologa y Terapeuta de Sex Academy Hay muchas personas con dificultades para llegar al orgasmo en pareja. Muchas de estas personas lo consiguen con facilidad masturbándose a solas pero, cuando están en la cama con sus parejas, no lo consiguen. Aunque es frecuente escuchar esto en boca de mujeres también hay muchos hombres a los que les sucede.” De ahí que “La gran mayoría de las mujeres ha fingido un orgasmo en uno u otro momento de su vida. A veces llega un momento en que estas mujeres se cansan de simular su placer y quieren empezar a disfrutar de verdad.

“Un estudio de Bijoux Indiscrets descubrió la influencia de la ficción en la manera en la que los españoles practicamos sexo y creó la Librería de Orgasmos.”

Bijoux Indiscrets, juguetería sexual a nivel mundial, realizó un estudio donde descubrió que durante el orgasmo, los gritos, gemidos y jadeos, se han convertido en un código propio de comunicación durante el sexo. ‘Ficción vs Realidad en el sexo‘, el primer estudio sexual de España que nos descubre que un 65% de los españoles tiene una visión ficcionada del sexo, ya sea por las películas pornográficas o por las películas románticas.

Además del orgásmico vídeo Bijoux Indiscrets lanzó hace unos meses la Librería de Orgasmos Reales, un lugar que ya ha recibido mas de 1.700.000 visitas y donde las mujeres tienen la posibilidad de subir sus orgasmos grabándolos y compartiendo de forma anónima el sonido de su orgasmo real para iniciar una conversación que permita romper los tabúes sobre la sexualidad femenina.

ANÁLISIS DE RESULTADOS

El proyecto cuenta ya con 750 orgasmos reales que proceden de 51 países diferentes, incluidos algunos conocidos por su cultura represora de la sexualidad femenina como India, China, Arabia Saudí o Pakistán y otros más liberados como Corea del Sur o los países occidentales. De hecho, España, Estados Unidos, Alemania, México y Colombia son las cinco nacionalidades que más han contribuido con sus orgasmos, mientras que Estados Unidos, Alemania, China, España y México han sido sus principales “consumidores“.

El país más activo ha sido España. Los orgasmos reales se han escuchado más de 2,4 millones de veces y han sido compartidos en redes sociales en 4.900 ocasiones. Entre los orgasmos más escuchados se encuentran los titulados “MY TIME IS FOR ME“, “ÉCLAIR” o “PLEASE, DO IT“, que han sido escuchados más de 30.000 veces cada uno. Podéis escucharlos en la biblioteca de orgasmos de Bijoux Indiscrets. Las grabaciones, que eran acompañadas de pequeñas descripciones para dar contexto a nuestro estudio sobre la realidad del sexo, han permitido a Bijoux conocer las preferencias de mujeres de todo el mundo respecto a zonas erógenas, lugares preferidos para practicar relaciones o para masturbarse, e incluso sensaciones y estados de ánimo que provoca un orgasmo. Gracias a un programa llamado Data Art, el sonido de cada orgasmo se convierte en imagen única e irrepetible que puede descargarse, haciendo de cada orgasmo una obras de arte.

Bijoux Indiscrets

“La mayoría de los orgasmos de la librería se alcanzaron en soledad (42%).”

De los orgasmos subidos el 74% de los orgasmos se alcanzaron con la estimulación del clítoris, el 27% con el punto G, el 19% con senos o pechos y un 4% jugando con las piernas. ¿Cómo? Utilizando las manos, 22%, un vibrador, 20% o mediante la penetración, 15%. La mayoría de los orgasmos de la librería se alcanzaron en soledad (42%) pero también hubo parejas (18%) y algunos tríos (1,1%). El 13% se grabaron en la cama, un 4,4% en el sofá, el 1,5% en el suelo o 1,1% en la cocina, así hasta alcanzar una larga lista de lugares que incluye el trabajo (1,9%) o un coche (1,2%). Éxtasis (32%), estremecedor (12%) o impulsividad (9,3%) son los principales conceptos que se asociaron a la práctica del sexo en nuestra plataforma.

Más de 700 mujeres de todo el mundo se han atrevido a grabar y hacer público su orgasmo real. ¿Os atrevéis a dar voz a la diversidad del placer femenino? Sube tu orgasmo aquí mismo y que se corra la voz.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

Bubbling, el porno para mormones

Querid@s,

Si eres mormón y te está terminantemente prohibido consumir pornografía, porque según la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (SUD),  “la pornografía es el mismísimo demonio”. Así de tajante reza el credo mormón con respecto a la demoníaca contemplación y disfrute de la pornografía. Entre los mandamientos de la Iglesia mormona encontramos, a mi juicio, disparates como la fobia al sexo, su confinamiento funcional a un fin exclusivamente procreador y reproductor que miles de acólitos de todo el mundo abrazan. Un estilo de vida rígido, sin parcelas para el hedonismo, los excesos o el disfrute de los placeres terrenales; sólo ha lugar una vida de dedicación exclusiva a evangelizar y a satisfacer los deseos de Dios.

Haciendo honor a ese trillado, pero no por ello menos cierto dicho de Hecha la ley, hecha la trampa, algunos mormones de pensamiento concupiscente e intenciones transgresoras se enfrentan a la divina providencia armados de una innovadora técnica con la que desnudar a cualquier mujer semivestida, o semidesnuda, según los ojos que la miren. Este porno para mormones ya se conoce popularmente como bubbling (burbujeante, en español), y consiste en una técnica de retoque fotográfico que se le ha ocurrido a uno de ellos para percibir desnudos donde no los hay con la ayuda de imágenes censuradas por falsas burbujas.

¿Cómo hacer prono mormón?

Sencillísimo. Si buceamos por la word wide web podemos encontrar este blog de curiosidades, en el que un experto, cómo lo llamaríamos ¿bubbler? explica pasito a pasito, eso sí, en la lengua de  Shakespeare- la sencilla técnica del bubbling para adoctrinar a mormones de todas las edades y condiciones, en busca de estimulación sexual, sin pecar. Eso sí, todo para hombres.

Paso 1: Busca una fotografía de una chica sexy. La foto ideal sería una en la que la chica aparezca con poca ropa, cuanto menos mejor. No vale que la chica esté en bolas, al parecer eso ofende bastante a Jesús, pero que se vea mucho escote y piernas.

Paso 2: Entra en Photoshop y elige el cepillo con forma circular. Crea una nueva capa sobre la fotografía y marca con esos puntos circulares toda la epidermis que puedas. Utiliza puntos de todos los tamaños, pequeños y grandes, y evita que se solapen unos con otros.

Paso 3: Selecciona la transparencia en la capa de puntos circulares. Puede hacerse bien presionando CTRL y haciendo click sobre la capa o haciendo click con el botón derecho del ratón sobre la capa y escogiendo ‘Seleccionar píxels’. Una vez lo tengas sólo tienes que invertir la selección con CTRL (cmd) + Shift + ‘i’ o seleccionar la opción ‘Inverse’.

Paso 4: Ahora toca crear una nueva capa y rellenar tu selección. Elimina la capa anterior de puntos.

Y abracadabra pata de cabra, ahí va el desnudo con el que motivarse por los siglos de los siglos. Y todo ello, insisto, sin pecar o faltarle el respeto a Jesús. La verdad es que se las ingenian bien estos  mormones. Porque ni soy seguidora de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y porque esto no me pone un pelo, pero no se puede negar que el resultado está logradísimo.

Ya me imagino a mormones de medio mundo desahogándose de lo lindo con burbujitas por doquier.  Pero este porno, un tanto ligh para mis perversiones sexuales, no es más que un nuevo ejemplo de que por mucho que se empeñen todas las religiones del mundo en prohibir algo porque sí y punto pelota, no hay nada más excitante que lo prohibido. A qué santo, sino, iba a comerse Eva – esa que no fue la primera mujer de la Historia; dichoso emplazamiento primigenio lo ostenta, para desconocimiento de muchos, la indómita Lilith, – con tanto brío la manzana de la discordia y jodernos la vida a todos los humanos. Por su culpa tenemos que ganarnos las habichuelas y no podemos andar por el eterno Jardín del Edén como Dios nos trajo al mundo.

Con o sin burbujas.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

Los XBIZ, “los otros” premios de la industria del porno

Querid@s,

¿Conocen los XBIZ Awards?

Los Premios XBIZ se conceden anualmente para ennoblecer a los individuos, las empresas, los artistas intérpretes o ejecutantes y de los productos que desempeñan un papel esencial en el crecimiento y el éxito del entretenimiento para adultos. Alex Helmy, editor y fundador de XBIZ, describió así este premio: “Nació del deseo de la industria de tener un evento de entrega de premios que no sólo abarque todas las facetas de la empresa, sino también uno que presente un profesional de honor y con clase.” Organizada por la revista de adultos Trade Magazine, los XBIZ se han entregado desde 2003. Las nominaciones a los premios son presentados por los clientes, y los ganadores son votados por el personal de XBIZ, profesionales de la industria y organizaciones participantes en el certamen.

xbiz

Los pornográficos XBIZ vienen a ser como los Globos de Oro del cine para todos los público. Con el paso de los años, el número de categorías de los premios se ha ido ampliando para incluir, desde 2014, más de 150 categorías. No se conforman con los tradicionales premios a mejor actriz, actor, dirección o producción, los XBIZ se atreven con categorías innovadoras para condecorar a los revolucionarios juguetes sexuales para el auto placer, la lenceria más fina, el mejor director gay del año, los más top en la fabricación de profilácticos o la Artista MILF (Madre Que Me Follaría) del año que se concede a la actriz porno sexualmente más atractiva y que se encuentra en el rango de edad de 40-55 años. Este año la mejor MILF fue Kendra Lust, lujuriosa ganadora por segundo año consecutivo. También se galardonan las webs más inspiradoras del sector o la tecnología de último diseño aplicada al cine para adultos.

Este año la mega estrella del porno Stoya ha sido la anfitriona del lujurioso certamen y el vídeo promocional quedó así de sugerente y coqueto.

A mí esta actriz me resulta inspiradora y aprendo mucho con sus intervenciones, siempre estelares. Me parece que es muy distinta a las demás y tiene algo que el resto de actrices porno que conozco no tienen. En cuanto a los XBIZ, me resultan de fábula. Es de ser bien nacido ser agradecido, y los XBIZ agradecen cada año el buen hacer y el empeño de los más destacados de la industria del porno. Yo creo que deberían televisar la gala para que ustedes y yo pudiéramos verla, como los Globos de Oro. ¿Cómo lo ven?

Que follen mucho y mejor.

The Sex Factor: El reality show en busca de las nuevas estrellas del porno

Querid@s,

Éramos pocos y parió la abuela. No bastaba con Supershore y su sexo gratuito y desmadrado, el manido edredoning de Gran Hermano o los escarceos a escondidas de la madre de ¿Quién quiere casarse con mi hijo? que ahora a los americanos se les ha ocurrido la tórrida idea de llevar a la caja tonta el porno puro y duro en forma de reality show. Me encanta.

Y es que el porno se ve cada vez menos sucio y más sexy. A pesar de que a muchos todavía les sigue pareciendo una práctica para gente que no es más que una panda de degenerados y enfermos, aunque ellos mismos lo visionen en solitario y lo nieguen después. Cometer el acto para después negarlo, y no solo eso, condenarlo. Esta es una de las grandes miserias del ser humano que tantas desgracias nos brinda.

Los tiempos cambian y parece que el porno se ha impregnado de un halo de glamour, aunque en el mundo de la pornografía no sea oro todo lo que reluce. Pero eso ya es otro cantar del que debatiremos en otra ocasión. Gracias a Dios, pero sobre todo a la evolución de las sociedades modernas, al porno se le ha liberado de esa infamia marginal que no le abandonaba ni a sol ni a sombra. El porno ya no es lo que fue en el siglo pasado. El porno ya no es cosa de putas y guarras, de inmorales, de suci@s, de maricones o de pervertid@s como dirían las más envenenadas de las malas lenguas.

Ahora es cosa de todos. Lo ven las madres, los padres, los hijos, hasta nuestros mayores. ¿Qué piensan, que solo ustedes tienen derecho? No sean injustos. Por eso a la gente que le gusta el sexo tiene cada vez menos reparos en follar delante de las cámaras. Y esto es precisamente lo que está ocurriendo en el nuevo reality show norteamericano The Sex Factory.

The Sex Factor es la nueva apuesta de la conocida web porno Xhamster. La productora enfrenta en una serie online a ocho hombres y ocho mujeres en la liza por convertirse en la nueva pornstar, y de paso meterse en el bolsillo un sabroso y no menos estelar contrato de un millón de dólares. Los dieciséis concursantes hincarán codos (y rodillas) en esta academia que enseña a sus alumnos a convertirse en la nueva estrella del porno. El concurso, que estrenó su primer episodio hace una semana, pone a prueba las habilidades de los alumnos en los asuntos sexuales para coronar a los reyes del porno y conseguir llevar a su equipo hasta la victoria. Es decir, dicks vs chicks. Pueden disfrutar por la cara de la primera entrega en la web Sexfactor

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Que sepan que The Sex Factor no es el primer concurso porno de la Historia. En 2005 se estrenó el reality Jenna’s American Sex Star, de PlayboyTV. Jóvenes aspirantes a actriz porno competían entre ellas por un jugoso contrato y toda la gloria que el porno promete y que quizás, después de metido nada de lo prometido. El programa tuvo dos temporadas y una excelente acogida. No sorprende el éxito, pues su presentadora era ni más ni menos que la legendaria actriz porno Jenna Jameson. Por si tal bello reclamo fuera escaso, el reality online contaba con un jurado de excepción entre cuyos miembros más viriles despuntaban Ron Jeremy y Gene Simmons, de Kiss, aunque este último hizo una única participación estelar como juez durante un capítulo.

Desconozco el programa de estudios completo, pero entre las asignaturas que los dedicados alumnos habrán de estudiar con ahínco destacan los besos y las felaciones. Estas ultimas vienen con un valor añadido y decisivo: un cronómetro. Ergo, es preciso eyacular (y conseguir que el otro eyacule) en un tiempo determinado o se va un@ por donde ha venido. No se andan con chiquitas estos de The Sex Factory. No me extraña, atendiendo al elenco de presentadores y al jurado. Sexies y expertos en la materia a más no poder. La presentadora estelar es Asa Akira, reconocida actriz porno y ganadora en su momento del AVN Award a mejor actriz porno. Junto a ella, un jurado muy especial. Tori Black, Remy LaCroix, Lexi Belle y Keiran Lee son los coaches sexuales que echarán una mano -aunque desconozco hasta qué punto- a los participantes para demostrar lo que valen delante de las cámaras.

El jurado de 'The Sex Factor'

El jurado de ‘The Sex Factor’

Pero…siempre tiene que hablar un pero. Los ósculos incluyen besos lésbicos, cómo no, pero por alguna razón ni se toca el tema de la homosexualidad. Ya estamos otra vez con el rollito sexista. Dos mujeres sí se pueden besar apasionadamente, pero no dos homosexuales. De nuevo la jodida censura, incluso en el porno. Manda huevos. Otro factor del primer episodio son los gemidos. Imagino que a estas alturas de la vida, y de la película (porno), todos sabemos que esos gritos que ellas ponen en el cielo no son reales, vamos que son producto del fingimiento.

No pienso ser la inoportuna spoiler de turno, aunque ya les adelanto que ni se casan, ni comen perdices. Eso sí, felices se les ve un rato. Y el final feliz está garantizado. De sobra.

Buen fin de semana. Que follen mucho y mejor. 

Los peligros del “sexting” y cómo evitarlos

Querid@s,

El ciberacoso al igual que el acoso a secas existe. Y es una de las consecuencias más graves del “sexting”. Si ustedes son padres de criaturas adolescentes y jóvenes que empiezan a asomarse al mundo adulto y especialmente al sexo, esto les interesa. Ahora, a veces, se liga como antes, pero también se liga de una forma que antes no existía. Los tiempos cambian. En los últimos años, el término “sexting” se ha extendido rápidamente entre los adolescentes y jóvenes de todo el mundo. Este fenómeno potencialmente peligroso, que consiste en intercambiar datos íntimos a través de aplicaciones como WhatsApp, Viber, Snapchat, Skype o a través de redes sociales, puede conllevar graves consecuencias para sus usuarios. Con datos íntimos me refiero a mensajes calientes, fotografía y vídeos desnudos, tocándose, etc… Todo esto está muy bien, siempre que se haga con conocimiento de causa, pero si este intercambio se realiza entre menores que no tienen ni idea de las consecuencias que un mal uso del sexting puede tener, el pastel puede ser bien distinto.

sexting

El otro día yo misma utilizaba una aplicación de ligoteo y tuve un magnífico crash con un chico que no es una celebrity, pero sí es un personaje conocido. Empezamos a hablar y nos pusimos cachondos enseguida. El me mandó varias fotos que me sonrojaron y que me excitaron bastante. El tipo no se cortó un pelo y me mando una foto desnudito y tocándose. Estaba muy bien dotado. Aunque algunos de ustedes no lo piense, soy una persona en mis cabales y discreta. Otros no lo son. ¿Qué puede ocurrir con la foto? Si hubiera querido actuar de mala fe la hubiera publicado de mil formas o hubiera llamado a un medio de comunicación casposo para vender la exclusiva. Pero yo no soy así, aunque muchos sí lo son. Ese es el quid de la cuestión. Nunca se sabe quién está realmente al otro lado, nunca se sabe si a la persona a la que le manda usted (o sus hijos) esos pedacitos de tu intimidad le va a jugar una mala pasada.

Los canales de comunicación de hoy en día no piden permiso para colgar sus fotos o vídeos en Internet. Además operan a la velocidad del mismísimo rayo y permiten un intercambio instantáneo de todos ellos. No es de extrañar que esos datos que confiamos “que quede entre nosotros” pierdan ipso facto su privacidad e incluso lleguen a manos de extraños y degenerados. Y no tienen ni puta gracia. Maldita la gracia que le puede hacer a un@ verse de cierta guisa en páginas web pornográficas. Incluso en la deepweb, en páginas de pornografía o pedofilia. Sólo de pensar que un pederasta mostoso se la está cascando mientras ve en la pantalla a esa hija que no tengo, se me llevan los demonios.

sextingggComo le ocurrió a Angie Varona cuando tenía 14 años. Por darle gusto a su novio, colgó fotos en bañador, bikini  y ropa muy pequeña en la plataforma Photo Bucket a la que sólo podían entrar ella y su novio. Algún listillo le hackeó la cuenta y en cuestión de poco tiempo sus fotos privadas y otras 89,000 más supuestamente suyas se propagaron por las páginas más sórdidas de internet y de la deepweb. Se convirtió en una de las niñas más buscadas en internet. Por si fuera poco, la acosaban en el colegio, la cambiaron de colegio hasta dos veces, la amenazaban con abusar sexualmente de ella, hasta iban a buscarla a su casa. Se convirtió en un símbolo sexual y su imagen se t¡utiliza sin su consentimiento en anuncios emergentes para paginas de contenido sexual. A pesar del infierno por el que ha tenido que pasar esta chica, no se puede hacer nada. Las fotos no pueden retirarse de la web porque no son pornográficas ni sexualmente explícitas. Para más INRI, a Angie le decían que todo lo que le había ocurrido se lo merecía, le decían que la iban a violar porque lo iba pidiendo a gritos. Tócate los cojones. Malnacidos.

En el peor de los casos, esos contenidos pueden ser utilizados por ciberdelincuentes que chantajean a sus víctimas. No pretendo ser alarmista, pero puede ocurrir y ocurre que algunos adolescentes se conviertan en objeto de acoso por parte de sus compañeros. Según un reciente estudio de Kaspersky Lab, el ciberacoso es la mayor preocupación para más de la mitad de los padres españoles. Además, casi la mitad de estos progenitores cree que las amenazas online hacia los más pequeños siguen aumentando y cerca de un 35% piensa que no tiene control sobre lo que sus hijos hacen en Internet. Aunque los padres estén al loro de internet, el comportamiento de los adultos con este medio es diferente al de los adolescentes. El problema no es la falta de conocimientos tecnológicos de los padres, sino la falta de información sobre cómo y para qué utilizan los adolescentes las tecnologías, cómo utilizan las redes sociales, qué riesgos corren.

De nuevo, creo que la solución, si es que existe, es educación para los más jóvenes y tolerencia 0 con esa gentuza de ciberdelincuentes y ciberacosadores. He aquí algunos vídeos que disuaden a los más jóvenes de entregarse al sexting sin medir las consecuencias.

Para ellos y para ellas:

Kaspersky Lab recomienda algunos consejos para evitar las graves consecuencias del “sexting”:

  1. No intercambies fotografías íntimas. Tampoco con extraños, aunque te insistan a hacerlo.
  2. No envíes contenidos privados para atraer la atención de otra persona. Es probable que comparta esas imágenes o vídeos solo por diversión.
  3. No bromees con este tipo de imágenes o vídeos. Te traerá problemas.
  4. No publiques fotos íntimas en las redes sociales. Siempre habrá alguien que las pueda usar en tu contra.
  5. Instala una solución de seguridad que ponga especial atención en estos peligros, como Safe Kids de Kaspersky Lab.

Si los contenidos se hacen públicos:

  1. No comentes las imágenes o vídeos publicados en las redes sociales. Así se evitará atraer mayor atención.
  2. Es posible nivelar las consecuencias negativas mediante la publicación de contenidos positivos en las redes sociales. La mejor forma de hacer frente a esta situación es ignorar todos los comentarios que tengan que ver con el incidente.
  3. Independientemente de la plataforma donde se hayan publicado estos contenidos personales, se recomienda ponerse en contacto con el administrador para informarle que esas imágenes o videos fueron publicados sin consentimiento de la persona. En este caso, la plataforma se verá obligada a eliminarlos.
  4. Si estas recomendaciones no son suficientes, lo mejor es contactar con un abogado además de estudiar la legislación en materia de protección de datos personales y distribución de pornografía infantil.
  5. Denunciar  el delito ante los organismos pertinentes: Policía Nacional (Brigada de Investigación Tecnológica) o la Guardia Civil para poner punto final al problema. Los correos electrónicos a los que dirigirse son: delitos.tecnologicos@policia.es y denuncias.pornografia.infantil@policia.es

Y uno último consejo de cosecha propia. Más que un consejo es una aportación. Que nadie se sienta culpable. Ni padres ni adolescentes. Cuando uno tiene 14 años muchas veces no sabe lo que hace. Quieren comerse el mundo, creen que lo saben todo, pero se equivocan. Al igual que se equivocan ustedes como padres. Muchos pensarán que no tiene nada de malo hacerse fotos de este tipo. Pero insisto, la cuestión no es lo que se fotografía, sino los ojos que lo miran. Y cómo lo miran.

Que follen mucho y mejor.