Entradas etiquetadas como ‘amor romántico’

Desmontando mitos machistas: “Quien bien te quiere te hará llorar”

Mito:
-Conjunto de creencias e imágenes idealizadas que se forman alrededor de un personaje o fenómeno y que le convierten en modelo o prototipo.
-Invención, fantasía

Relacionar amor con sufrimiento es como encontrar relación entre Navidad e infelicidad, términos que resulta complicado casar. Sin embargo, la frase de turno se encuentra suelta y sin orden de busca y captura (o al menos que yo sepa). Y cuidado, es una frase que muerde.

PIXABAY

Pero no muerde en la mano o en el tobillo, que son los sitios que pueden tener mejor alcance, muerde psicológicamente. 

“Quien te quiere te hará llorar” nos cala desde que somos pequeños. Sobre todo porque es un concepto que escuchas siendo menor de edad y, como tantas cosas que experimentas en ese momento, no sabes cómo gestionar.

Las películas, las series y hasta las canciones que nos acompañan durante esa época nos lo demuestran con grandes historias de amor y sufrimiento a partes iguales, haciendo que en nuestras cabezas entre esa nociva idea de que, como los referentes que vemos en la gran pantalla, tendremos que luchar, sufrir y sacrificarnos en el nombre de ese amor con mayúsculas que todos ansiamos.

Si alguien realmente cree en esto a pies juntillas, le recomiendo que hable con su madre para saber si realmente amor es sufrimiento. Yo lo hice con la mía.

Lo que recibí como respuesta cuando quise saber cómo se imaginaba a mi pareja ideal fue un : “No lo sé hija, como sea. Pero que sea buena persona“.

Ni alto, ni bajo, ni fuerte, ni con barba cerrada, ni ojos profundos, ni voz de participante de Operación Triunfo, ni abdominales de anuncio de ropa interior de Calvin Klein. Lo que mi madre me deseaba (y aún me desea), es que me traten bien.

El amor no es que te hagan llorar, por mucho que Alex Ubago se haya empeñado en relacionar ambas cosas a lo largo de prácticamente toda su carrera discográfica.

Quien bien te quiere te tratará con respeto, con paciencia, con cariño. Al igual que, si tú quieres a alguien, le dispensarás el mismo trato. Y no es que vayas a comportarte así de manera forzada, es que, y créeme, te va a salir solo.

Ligar el amor al sufrimiento es uno de los síntomas que sufre una relación enferma, tóxica.  Los insultos, desprecios, violencia o gritos no tienen cabida en el amor. No deberían tenerla en ningún lado.

El desenlace que tiene aguantar ‘en el nombre del amor’ esas situaciones está más cerca de un final bajo tierra que del final de los cuentos de “Felices para siempre”. Y, desgraciadamente, somos nosotras las que perdemos antes la partida.

Duquesa Doslabios.

(y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook)

Desmontando mitos machistas I : “Quien come bien en casa no se va de restaurante”

Desmontando mitos machistas II: “Las mujeres son traicioneras, los hombres son nobles”

Desmontando mitos machistas III: “Tengo celos porque te quiero”

Desmontando mitos machistas IV: “El amor puede con todo”

Desmontando mitos machistas V: El asesinato de Mariana Leiva

Desmontando mitos machistas VI: “Las mujeres matan tanto como los hombres”

Desmontando mitos machistas: “El amor puede con todo”

Mito:
-Conjunto de creencias e imágenes idealizadas que se forman alrededor de un personaje o fenómeno y que le convierten en modelo o prototipo.
-Invención, fantasía

Beatles, que flaco favor nos hicisteis con All you need is love, que al final nos lo hemos tomado en serio.

En el Romanticismo, el amor romántico se convirtió en una verdad inalterable. Presentaba dificultades constantemente, un precio alto, fruto de sacrificios, y una lucha infinita que se justificaba por lo que nos podía proporcionar en nuestras simples y llanas vidas, unas sensaciones imposibles de vivir con cualquier otra cualquier experiencia.

PIXABAY

Pero no es algo que se quedó en los cuentos de los hermanos Grimm, sino que el mito ha ido perpetuándose a lo largo de los años hasta llegar a nuestro tiempo.

Te lo suelto rápido antes de que pienses un argumento en contra de lo que te estoy diciendo: Titanic. Una película que trata de cómo la pareja está todo el rato enfrentándose al mar, a la sociedad e incluso a la muerte en el nombre del amor.

Un amor tan fuerte, poderoso y definitivo que aún años después del hundimiento, con un feliz matrimonio de por medio, Rose solo es feliz volviendo a encontrarse con Jack.

No solo de cine vive el mito, pensemos en los primeros discos de Taylor Swift, en la canción Love Story que no paraba de sonar en Los 40 principales diciéndonos en 2009: “Romeo llévame a algún lugar en el que podamos estar solos, te estaré esperando y todo lo que tenemos que hacer es huir“.

Una tórrida melodía en la que el padre no deja a los amantes estar juntos, pero que da igual, porque, según la cantante “es un amor difícil pero es real”.

“Romeo, sálvame. Me he sentido tan sola. Te he estado esperando pero nunca venías” era una de mis estrofas favoritas con 17 años, cuando ya me estaban diciendo que tenía que estar esperando a mi amor y me lo creía a pies juntillas.

Los mitos son tan sutiles a través de todo lo que nos rodea que forman roles en las relaciones de pareja y se asumen de manera diferente. Nosotras crecemos con la idea del príncipe azul por el que hay que aguardar mientras que ellos tienen que ser quienes den el primer paso y que reconozcan la belleza y el amor que les profesa una mujer. Somos los príncipes y princesas del patriarcado.

De hecho nos lo creemos de tal manera que si falla la relación se nos dice enseguida que “No era amor”, que “No era tu media naranja” (un mito del que hablaré algún día), que “No se luchó lo suficiente”… Sencillamente tenemos el amor romántico en un pedestal tan grande que no nos importa echarnos la culpa antes que pensar que podemos estar aferrándonos a un concepto demasiado idealizado por nuestra parte.

Fotograma del vídeo ‘Love Story’ de Taylor Swift. YOUTUBE

En mi caso, La Bella y la Bestia era una de mis películas preferidas. Tanto que cuando llegó mi “bestia” yo ya sabía que pasara lo que pasase, al final, la película iba a acabar bien. Eso me habían prometido toda mi vida.

Mi príncipe embrujado no tenía biblioteca llena de libros ni una rosa encantada, pero de mal genio iba sobrado. Por eso cada vez que recibía gritos aguantaba estoicamente, como Bella, porque es lo que se hace por amor.

Esto es simplemente un ejemplo de cómo es precisamente en los momentos en los que estamos viviendo una relación cuando reproducimos esos mitos que tenemos interiormente aprendidos.

Por amor sabía que no podía tirar la toalla en aquella lucha diaria que era nuestra relación, hasta que descubrí que las películas están muy bien pero que la mía no iba encaminada hacia el “y vivieron felices para siempre” por mucho que yo pusiera de mi parte. Y poner de mi parte había sido tolerar los celos, el control e incluso a la violencia.

Hace dos días me escribió mi amiga. Su novio le había montado una escena en un centro comercial y le había agarrado del brazo impidiéndola que se fuera. Le había dejado marca.

Ella le dijo que no quería verle más y él le respondió que estaba reaccionando de una manera exagerada. Que nunca más iba a volver a pasar, que la quería.

Pero querer ya no basta, porque, como vemos en las estadísticas, el amor “no puede con todo” pero puede con nosotras que somos las que tenemos las de perder, ya que en lo que va de año son 25 las mujeres asesinadas por violencia machista, y, la mayor parte de ellas, por sus parejas.

Porque esa idea del amor romántico, mata.

Y ya basta de soportar atrocidades en el nombre del amor. El amor, el de verdad, tiene que empezar por nosotras mismas.

Duquesa Doslabios.

(y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook)

Desmontando mitos machistas I : “Quien come bien en casa no se va de restaurante”

Desmontando mitos machistas II: “Las mujeres son traicioneras, los hombres son nobles”

Desmontando mitos machistas III: “Tengo celos porque te quiero”