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El poder de los afrodisíacos

Lujuria, placer, pasión desenfrenada, vigor… Todos ellos son elementos claves y codiciados a la hora de un encuentro sexual perfecto. Por eso, desde que el hombre es hombre, todas las civilizaciones y culturas han pretendido disponer de sustancias con las que provocar y aumentar el apetito sexual.

Aunque el uso de de filtros, pócimas de amor y ungüentos destinados a estimular la sexualidad o atraer al sexo contrario se remonta a la prehistoria, la primera mención escrita de los afrodisíacos procede de unos papiros egipcios del siglo XXIII antes de Cristo. También se los menciona en el Génesis, donde se hace referencia a la menta y a la mandrágora, y los griegos y los antiguos romanos hacían un gran uso de estas “milagrosas sustancias”. Y, como no podía ser menos, también se refiere a ellas el kama-sutra, tratado del amor por antonomasia.

FOTOGRAMA DE 9 SEMANAS Y MEDIA

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¿Realidad o mito? A veces es difícil separarlos, pero la mente es poderosa y solo hace falta crear un clima propicio y un poco de predisposición. Y en eso, los afrodisíacos pueden ser de gran ayuda. Ya solo su nombre resulta sensual y evocador… Proviene de Afrodita, la diosa griega de la lujuria, la belleza, la sexualidad y la reproducción. A menudo se alude a ella en la cultura moderna como “la diosa del amor”, pero normalmente no era el amor en el sentido cristiano o romántico. Afrodita, que nació de la espuma del mar cuando Cronos mató a su padre y arrojó sus genitales al océano. Numerosos alimentos considerados aún hoy afrodisíacos, como las ostras y otros mariscos, están asociados a su nacimiento.

Cierto o no, siempre es mejor recurrir a sustancias naturales, aunque resultasen ser puro placebo, que atiborrarse de química tirando de viagra y otros fármacos. Vamos, es mi opinión. Y aunque solo sea por si acaso, os añado un pequeño resumen de algunos de los ingredientes, ya sean bebidas, comidas o condimentos, mencionados en varias investigaciones por su supuesto poder estimulador del deseo.

-Ginseng: Se usa para aumentar el vigor sexual. Es una planta herbácea de la familia Aralacieae cuya raíz se usa en la medicina tradicional china. Ayuda al cuerpo a producir más óxido nítrico, que relaja el músculo liso cavernoso y refuerza las erecciones.

-Chocolate oscuro: Aumenta los niveles de feniletilamina, que desencadena sentimientos similares a “estar enamorado”. Es una sustancia producida en el cerebro que pertenece a la clase de las anfetaminas, estimulantes del sistema nervioso que permiten superarse durante un lapso limitado de tiempo, por sobreexcitación.

-Ostras: Poseen grandes cantidades de zinc, que incrementa la producción de testosterona. La testosterona a su vez incrementa el deseo sexual en la pareja.

-Ajo: Produce una enzima responsable del mecanismo de erección. Además, tanto en el varón como en la hembra contribuye a mejorar el flujo circulatorio en el área de los genitales. Para que haga el efecto adecuado debe tomarse crudo, exprimido o en cápsulas.

-Canela: Estimula el riego sanguíneo en la zona abdominal del organismo. Al facilitar el flujo de sangre en la región central, mejora la irrigación de los genitales, tanto en el caso de la mujer como en el hombre. De esta manera aumenta la facilidad para lograr la excitación y, en el caso de hombre, para alcanzar y mantener la erección.

-Chile picante: Según algunos investigadores comer chile hace que liberes endorfinas, conocidas también como hormonas de la felicidad.

-Azafrán: Aunque su uso como afrodisíaco se remonta al Antiguo Egipto, fue el profesor Massimo Marcone, de la Universidad de Canadá, quien demostró sus efectos permanentes en la estimulación del impulso y el rendimiento sexual.

-Zanahorias: Su gran cantidad de beta-caroteno, ayuda a incrementar las hormonas sexuales.

-Vino tinto: Un estudio de la Universidad de Florencia corroboró hace años lo que todos sospechábamos. Posee antioxidantes que producen un beneficioso efecto vasodilatador, de manera que su consumo moderado potencia la erección masculina y aumenta la lubricación femenina.

-Espárragos: Su contenido de vitamina E se cree que estimula las hormonas sexuales.

Y dicho esto… Hala, por probar que no quede.

Penes cultivados en laboratorios

Una sala blanca como de hospital llena de tubos de ensayo humeantes, vitrinas con tarros de cristal que muestran múltiples tejidos y en el centro, acaparando todo el protagonismo, estantes con penes creados artificialmente en distintos momentos del proceso: incipientes, a medio desarrollar y finalizados, listos para ser transplantados a todo aquel que los necesite. La escena es una frivolidad imaginada, sí, pero es lo que se me ha pasado por la cabeza al leer que un equipo de científicos del Instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa, en Carolina del Norte (EE UU), han logrado desarrollar la tecnología necesaria para cultivar penes en laboratorio. ¿El objetivo? Ayudar a hombres que padecen anomalías congénitas o han sufrido lesiones traumáticas que han afectado a su vida sexual.

GTRES

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Hasta el momento, han obtenido resultados positivos utilizando a conejos como sujetos de prueba. “Las investigaciones han sido muy alentadoras, pero para poder dar el salto a los humanos necesitamos todos los datos sobre la seguridad y calidad del procedimiento, tenemos que demostrar que los materiales no son tóxicos y necesitamos explicar el proceso de fabricación paso a paso”, indicó el director del centro, Anthony Atala. Actualmente su equipo, que ha logrado financiación por parte del ejército de EE UU, busca la aprobación de la FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) para comenzar las pruebas en humanos en cinco años.

Según han explicado los científicos, los penes son creados a partir de células del propio paciente, con el fin de evitar el riesgo de rechazo al trasplante. El tejido se toma de los restos de su órgano (vamos, de lo que quede de él), y las células se cultivan por un periodo de entre cuatro y seis semanas, informa el diario británico The Guardian. Al utilizar tejido del propio órgano dañado de los pacientes, no puede ser usado para operaciones de cambio de sexo, explica Atala.

Salvo esto último, todo parece maravilloso. Hombres con lesiones o trastornos genéticos podrían ver revolucionada sus vidas si dichas investigaciones concluyen con éxito. Sin embargo, el procedimiento podría tener un grave obstáculo que superar en lo referente a la función del nuevo pene: su capacidad para tener una erección. “La función de la erección es un proceso neurofisiológico coordinado que empieza en el cerebro, así que me pregunto si es que podrán reproducir la función o estos trasplantes serán solo una mejora estética. Ese será su reto”, afirma el urólogo Asif Muneer del hospital University College de Londres. Casi ná, oye…