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El blog de Lilih Blue El blog de Lilih Blue

Historias de amor, sexo y otros delirios

Entradas etiquetadas como ‘lesbianas’

“Nos gusta ver a una mujer disfrutar e imaginarnos que podríamos ser nosotras”

Desde un tiempo a esta parte he empezado a ver como algo absurdo las etiquetas de “heterosexual”, “homosexual”, “bisexual”

YOUTUBE: HYSTERICAL LITERATURE

Nos acostumbramos a categorizar las cosas para que la mente esté más cómoda: esto es hombre, esto es mujer, el bote de azúcar, el de sal, las pastillas para el lunes, martes, miércoles…

Sin embargo nuestro cuerpo y mente a veces no conocen esas distinciones. Tendemos a ver la sexualidad como un partido de tenis: si la pelota cae a un lado de la red, punto para tu género. Si cae en el opuesto, punto para el género contrario.

Pero, ¿y si en realidad la sexualidad no fuera un lado u otro? ¿Y si la sexualidad fuera la pelota de tenis, es decir, algo que por mucho que caiga más veces en un lado, puede caer en el otro?

En mi experiencia personal, la cama es la cama y los límites de la piel cuando pasa a esta se vuelven difusos, como si realmente no existiera quién la ocupara, sino el placer que nos provoca el contacto.

A veces, de hecho, no hace falta ni que se dé. Un estudio realizado por una página de películas eróticas reveló que la categoría de vídeos preferida por el 80% de las mujeres que visitan el portal era la de sexo lésbico, algo que sexólogas afirman que sucede porque las mujeres empatizamos al ver a otra mujer excitada.

“Nos gusta ver a una mujer disfrutar e imaginarnos que podríamos ser nosotras, ya que hay una mayor carga erótica“, afirma María Hernando, sexóloga de Platanomelón.com.

Ya sea por empatía o porque socialmente está más aceptado en una sociedad machista que dos mujeres puedan sentirse atraídas, la excitación mental y la excitación física no siempre van por el mismo camino.

A fin de cuentas, la pelota no deja de ser pelota independientemente del lado de la red en el que caiga. El tenis, y la sexualidad, siguen siendo solo un juego.

Duquesa Doslabios.

“¿Sois gays? ¿Y quién es el hombre?”

Déjame adivinar. No, en serio, déjame. Alguna vez yendo por la calle has visto a una pareja de lesbianas por la calle y has pensado de una de ellas que seguramente es “el chico” por su manera de vestir o su corte de pelo.

GTRES

También, y sabes que es verdad, te ha pasado en el caso contrario. Cuando viendo a una pareja de gays has pensado “Se ve claramente quién es la mujer” al parecerte uno de los dos el más femenino.

Puede que cuando lo pensaras lo hicieras sin ningún tipo de maldad, como una mera apreciación superficial. Pero lo que aparentemente es una observación inocente es en realidad una manera de ver la vida a través de los cristales de la heterosexualidad.

Voy a intentar explicarme. Desde pequeños nos asignan unos roles de género, aprendemos a diferenciar entre azul y rosa, uno para niños, otro para ellas. Te dicen que llorar “es de niñas” y que no te tires al suelo porque no eres tan bruta como los niños. No solo los muñequitos del baño nos dividen por géneros.

Reducimos tantas cosas a “hombre y mujer” que hasta metemos las relaciones homosexuales en el mismo saco. Pero no son nada del estilo, son dos hombres o dos mujeres que no necesitan adoptar otro género para funcionar.

Decir que en una relación entre lesbianas o entre gays hay uno de los miembros que hace papel de “hombre” y otro que hace papel de “mujer” es dar por hecho que el modelo de relación heterosexual es el único existente.

De quedarse corto, el argumento cojea. Por eso, la próxima vez que te pase (porque pasará), recuerda quitarte las gafas con los cristales color heterosexual.

Sí, aunque nos resulte más difícil porque vivimos en una sociedad en la que damos por hecho que, a no ser que digan lo contrario, lo convencional es ser heterosexual.

Aprendamos que, si somos los primeros en decir que “cada relación es un mundo”, lo debemos aplicar a todas las relaciones de pareja por igual y sin excepción por el género de los miembros que la formen (y acordaos de seguirme en Twitter y Facebook).

Duquesa Doslabios.

Día Internacional de la Mujer: Google homenajea a 13 mujeres pioneras que hicieron historia

Querid@s,

Mi amigo cubano Toni – con el que tuve un idílico affaire hace unos años, ya os contaré-, me felicita hoy desde Cuba por el Día Internacional de la Mujer. No se olvida de las mías y me pide que le haga llegar las felicitaciones a todas las mujeres de mi familia. Gracias mi amol. No olvidéis felicitar a las mujeres de vuestras vidas.

El Día Internacional de la Mujer se celebra, como cada año desde hace más de un siglo, este 8 de marzo. Como en aniversarios anteriores, este año Google conmemora este día con un doodle que recuerda a 13 mujeres pioneras “que allanaron el camino para poder llegar hasta donde hoy estamos”, según el propio Google. La protagonista de la imagen es una niña que viaja en el tiempo mientras su abuela —antes de irse a dormir—, le cuenta las historias que vivieron estas increíbles mujeres a lo largo del tiempo por todos los rincones del mundo: desde una pintora a una astronauta, pasando por una bailarina o una tenista.

No es la primera vez que Google crea un doodle para conmemorar el #DíaInternacionalDeLaMujer, aunque este año ha decido recopilar a 13 que hicieron historia. Para comprender la relevancia a escala mundial que supusieron los avances, investigaciones y descubrimientos llevados a cabo por las homenajeadas, el buscador explica los méritos alcanzados por las trece.

Ida Wells

Periodista estadounidense, sufragista, y activista por los derechos civiles.

Lotfia El Nadi

Primera mujer piloto en Egipto.

Frida Kahlo

Pintora y activista mexicana.

Lina Bo Bardi

Arquitecta brasileña de orgine italiano.

Olga Skorokhodova

Científica e investigadora soviética en el campo del lenguaje de signos

Miriam Makeba

Cantante sudafricana y activista por los derechos civiles

Sally Ride

Astronauta americana y la primera mujer americana en el espacio

Halet Çambel

Arqueóloga turca y la primera mujer musulmana en competir en los Juegos Olímpicos

Ada Lovelace

Matemática inglesa, escritora y primera programadora informática del mundo

Rukmini Devi

Bailarina india y coréografa aclamada por revivir la danza clásica india

Cecilia Grierson

Médico argentina y la primera mujer en Argentina en recibir un título médico

Lee Tai-young

Abogada y activista coreana que fue la primera abogada y juez de Corea.

Suzanne Lenglen

Campeona de tenis francesa que popularizó el deporte

Además de conmemorar estas 13 mujeres, ¿a quién se debe rendir homenaje en este día? ¿A todas las personas a las que biológicamente se les considera mujer? No sólo a ellas, sino también a todas las personas que se sientan mujer. También a la mujer transexual que lucha día a día para que se les reconozcan sus derechos, a las lesbiana que siguen sufriendo discriminación por el simple hecho de amar a otra mujer. Conmemoramos a las víctimas de violaciones y abusos sexuales, conmemoramos a esas niñas que han sufrido acoso por no compartir esa feminidad que supuestamente todas debemos lucir y conmemoramos también a todas esas generaciones pasadas (y presentes) que han vivido en represión durante sus vidas, bajo el yugo de la sumisión, el machismo y ese monstruo llamado violencia de género. Ese que Mariano Rajoy parece no darle demasiada importancia.

Por ello, hoy brindo, por cada día del año, por todas esas mujeres con el poder de decidir sobre sus cuerpos, sus derechos y sobre su sexualidad. Brindo por todas las mujeres; las fuertes, las menos fuertes, las marginadas, las integradas, mujeres que han sido discriminadas de una u otra forma, mujeres que en una lucha titánica por superarse han dejado de ser víctimas, mujeres que siguen batallando por el reconocimiento de sus derechos e imaginan, y hacen posible, un futuro mejor.

Brindad conmigo.

A follar a follar que el mundo se va a acabar.

La homosexualidad no es una enfermedad

Querid@s,

Lo que faltaba. Al parecer existe una mujer que se considera la salvadora de aquellos a los que no les atrae ni aman (sentimentalmente hablando) a personas del sexo contrario. Gracias a una anónima lectora ya sé de quien se trata. Gracias querida.

Les hablo de Elena Lorenzo Rego, la “coach profesional y terapeuta especializada en orientación sexual dirigida a personas con Atracción al Mismo Sexo (AMS) y a sus familiares”. Así es como ella misma se define en su web. Y Lo sé, puedes dejar atrás la homosexualidad son las palabras que la Sra. Lorenzo escoge para presentar su díscolo sitio. La cosa no termina aquí, le siguen frasecitas que lanza como tablas de salvación del tipo:

Déjame ayudarte a encontrar tu identidad. Hay una terapia que te ayuda a cambiar. Tú decides. Si quieres, puedes dar el paso.

A mí todo este rollo macabeo me suena a panfleto sectario, reclamos publicitarios de come cocos enajenados, cuya lectura me está produciendo una terrible urticaria. Les ruego que sigan recorriendo su web y juzguen ustedes mismos si es o no homófoba, además de pretenciosa. La web y su autora. Ella, que dice saberlo, dice también tener el remedio contra la homosexualidad, algo que está bien para los hijos de los demás, pero no para los propios, pues para esto NADIE está preparado. Sus servicios incluyen hasta grupos de apoyo para adultos, padres, jóvenes & adolescentes. Por ende, esta señora considera a estas alturas del cuento que la homosexualidad es una enfermedad.

lorenzo-rego-homofobia-kdtD--620x349@abcSeñora, la enferma es usted.

Como reclamo para su terapia lanza una pregunta retórica. ¿Eres gay o lesbiana y eso te hace infeliz?

Señora, la infeliz es usted.

Creo que es hora de dejar de intentar solucionarle la vida a los demás y atreverse a mirarse por dentro. Seguro que esta mujer homófoba e irrespetuosa con los gays y las lesbianas encuentra muchos problemas, desde luego no los propios, que solucionar. Que manía tienen ciertas personas en dedicarse a hurgar en las yagas ajenas y convertirse en su tabla de salvación, cuando no tienen la valentía de mirarse al espejo cada mañana y devolverse la mirada.

¡Será atrevida! Primero por meterse donde no le llaman. No creo que haya recurrido a esta terapeuta de dudosa reputación ninguna persona homosexual pidiéndole ayuda. Esta retrógrada mujer, indocumentada donde las haya, ofrece una terapia de crecimiento personal para dejar atrás la homosexualidad, como si fuera un mal recuerdo o un comportamiento que debería eliminarse. Afirma incluso que la homosexualidad es el resultado de algún trastorno.

Señora, la trastornada es usted.

Esta coach, terapeuta o vaya usted a saber qué es, que en nombre de la ciencia se auto proclama salvadora redentora de “las almas infelices y trastornados” de aquellos que aman o eligen amar a alguien de su propio sexo ha sido denunciada por la asociación Arcópoli para la defensa de los derechos y libertades LGTB. La asociación denunció su web ante la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid.

En su web, la terapeuta acaba de publicar la entrevista que según ella misma declara ha querido “conceder una entrevista a Religión en Libertad (confío plenamente en su ética profesional y publicarán con veracidad mis palabras). Quiero confiar en que TODOS los medios de comunicación harán lo mismo. De nuevo, juzguen ustedes mismos.

Por su parte, la Comunidad de Madrid investiga a esta curandera de dudosa credibilidad, cuya reputación para mí ya es insalvable. Cristina Cifuentes ha hecho declaraciones e investiga si pueden imponerse sanciones a la intrépida coach por violar la ley, ya que esta «permite ir en contra de situaciones que supongan una discriminación y un ataque a la libertad de las personas, actitudes que van en contra de lo que queremos implantar: que es la tolerancia, admitir la diferencia y no considerar, ni mucho menos, que la homosexualidad es una enfermedad. A mí eso me parece un disparate, evidentemente».

La homosexualidad no es ninguna enfermedad, querida terapeuta. De toda la vida de Dios. Los enfermos, entre otros, son aquellos que la prohíben, la vetan y la menosprecian. Miserables a quien no merece la pena devolver la mirada en el espejo.

P.D. Que Dios la perdona algún día por lo que hace.

Que follen mucho y mejor.