Entradas etiquetadas como ‘Lencería’

Así es el diseño de lencería para personas trans, activismo a golpe de ropa interior

El mundo no evoluciona por inercia sino por gente dispuesta a cambiarlo. Y es el caso de Silvia Matos, una diseñadora de ropa interior que quiere abrirnos las miras. ¿Su manera de hacerlo? Creando ropa interior para personas trans con su marca, Translingerie. Hoy hablo con ella sobre su trayectoria y la sociedad, más o menos abierta de mente, en la que desarrolla su negocio.

TRANSLINGERIE

¿En qué momento vio que había una oportunidad de mercado para la lencería para personas trans?
Cuando yo decidí empezar con la transición estaba en el último año de carrera y empecé a buscar en Internet prendas que se adaptarán a mis necesidades más íntimas. Me vi forzada a diseñar, poco a poco, prendas que se ajustarán a mi fisionomía.

¿Diría que crear un producto es una manera de darle visibilidad a la transexualidad?
Por supuesto, ayudo a que puedan estar cómodas en su día a día. Doy visibilidad por que doy trabajo a personas trans que lo necesitan. Visibilizo también con mi imagen para que la gente pueda ver cómo somos: personas normales. Para que haya visibilidad, la sociedad debe ser mucho más empática.

¿Qué tuvo en cuenta a la hora de crear los diseños?
Pues intento hacer los diseños por colecciones. Cada colección está inspirada en algo diferente. Esta colección la hemos basado en María Antonieta, ya que es una de las mujeres más femenina de la historia. Busco la feminidad en mis desfiles, diseños y modelos. Ya estamos pensando en la siguiente, que sea igual o más femenina

¿Cuál ha sido la principal diferencia respecto a crear ropa íntima para trans que para personas cisgénero?
En el tejido y en el patrón, ya que una prenda de mujer cisgénero no sirve para ocultar el miembro masculino. Además hacemos binder, que son unas camisas especiales para que los chicos trans oculten su pecho antes de operarse de la mastectomía.

@translingerie

¿Tenías experiencia diseñando lencería?
Estudié tres años de diseño de moda en IADE y dos másters en moda en IED. Me resultaba familiar empezar desde cero con esta aventura.

Y, respecto a la acogida que ha tenido la lencería, ¿ha sido buena?
Por supuesto, ya que no hay competencia y es toda una necesidad. Como en todo, hay críticas buenas y malas, pero al final lo único que hago es hacer feliz a la gente y hacer de una necesidad del colectivo trans un negocio.

¿En algún momento te pareció una apuesta arriesgada?
Siempre, pero quien no arriesga no gana. Al final la lucha la constancia y el trabajo es lo que da éxitos. He tenido obstáculos, pero hay mil caminos para llegar al mismo sitio

¿Cómo es que hasta ahora no se había creado una lencería específica para transexuales?
Los mejores negocios nacen de la búsqueda personal de productos que ayuden a cada individuo a ser feliz. Siempre se descubren cosas nuevas. Cada vez que avanzamos surgen nuevas necesidades. Todos las tenemos y pocos emprendemos para cubrirlas. Y ahí está el negocio.

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook).

La extraña relación entre la Navidad y la ropa interior

No sé si será por el cambio de año, que queremos pisar los primeros minutos con nuestras mejores galas; por las expectativas positivas de terminar la noche con buena compañía o incluso por superstición, que, en Nochevieja, la ropa interior cobra importancia.

DIM

Se dice que algo rojo atrae la suerte si lo llevamos puesto la noche de las campanadas y yo soy de las que opta por lucirlo a nivel íntimo. A fin de cuentas nadie especifica si el color debe estar o no a la vista.

Sea por lo que sea, en el periodo natalicio, las ventas de lencería aumentan hasta un 35% según un estudio de Bijoux Indiscrets.

De este fenómeno no podemos dejar fuera la influencia de Victoria’s Secret, cuyo desfile tiene siempre lugar a principios de mes, y nos recuerda que, por muchas capas que llevemos por fuera, lo importante sigue siendo el interior.

Y es que por mucho frío que haga en diciembre, y que los pijamas de franela gobiernen en la cama, las ganas de seducir están ahí, más latentes que en otras épocas del año gracias al tiempo libre o a las emociones ligadas con las fiestas.

Es también el hecho de que lucimos diseños que se salen un poco del armario de diario lo que hace que a lo mejor nos encontremos invirtiendo en unas pezoneras o en un sujetador adhesivo cuando, de otra manera, no usaríamos esos accesorios en nuestro día a día.

Aunque no siempre tiene que estar relacionado con la búsqueda de un modelo especial acorde con el espíritu festivo. Hay casos en los que simplemente se aprovecha para hacer renovación de las bragas y calzoncillos que empiezan a tener un aspecto más desgastado.

Además, también puede ser algo con lo que el acierto esté asegurado a la hora de hacer un regalo, y es que todos usamos ropa interior con regularidad, por lo que es una prenda que siempre tiene cabida independientemente del momento en el que nos encontremos.

De hecho, se aprecia de tal manera el hecho de encontrar ropa interior debajo del árbol que la revista Forbes la ha incluido en su lista de regalos como el detalle perfecto para un hombre. Los modelos que combinan la comodidad, la resistencia y el estilo son, en estos casos, los más valorados.

Hay mucha variedad más allá de la ropa interior clásica o la lencería de encajes. Si buscamos la originalidad, mejor apostar por los diseños más creativos para los momentos íntimos como arneses de cuero o calzoncillos de hilo. Eso sí, a la hora de abrirlos, mejor en la intimidad.

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook)

¿Ropa interior especial para comerlo mejor?

Las mujeres tenemos tres veces más probabilidades de alcanzar el orgasmo si nos practican sexo oral, algo nada desdeñable teniendo en cuenta que en pleno acto el orgasmo ni lo olemos (o al menos las clitorianas).

YOUTUBE

Pero cuando llega la hora de que el acompañante visite el piso de abajo, hay mujeres que se cierran en banda (y de piernas) por pudor, vergüenzas o esas rayadas mentales relacionadas con inseguridades absurdas que nos entran en el momento más inesperado del tipo “tengo las ingles oscuras, ¿debería blanqueármelas? ¿Y si piensa que soy un monstruo por no llevarlas brillantes como unas cortinas recién lavadas?”.

Pelos, la forma de nuestros labios o, en el caso de una amiga mía, olores. La cosa es que muchas encuentran algo que les frena y no les permite disfrutar del momento.

Para “darles ese empujón de seguridad que les falta” a las mujeres que ponen pegas aunque en realidad quieren tener sexo oral, Melanie Cristol, fundadora y CEO de Lorals, ha creado una braga ultra mega fina (tan fina que si la viera tu abuela le metería un bocata entre pecho y espalda) para que puedas tener un sexo oral digno en el que no te avergüences de tus partes pudendas y tu pareja pueda lamer tejido textil sin traumatizarse por la experiencia.

Aunque la creadora de estas bragas asegura que no es su intención fomentar el body shaming, yo no veo otra cosa que un producto que esconde algo que forma parte de nuestra sexualidad y que debemos aceptar desde pequeños.

Yo no digo que comer entrepierna después de una noche de fiesta sea algo agradable (para ninguno de los dos), pero es tan fácil como recurrir al agua y al jabón (ya lo decía mi antecesora Pepa Miravet en su entrada Sin agua y jabón no hay bajada al pilón).

Si el objetivo de esta lencería es “evitar la brecha orgásmica” no me parece la mejor manera de hacerlo. Una fibra que evitara el contagio de enfermedades sería mucho más interesante como propuesta a la hora de tener sexo oral, ya que tampoco existe nada del estilo en el mercado.

Desde luego tiene mucha más utilidad que fomentar la idea de que los flujos, olores o formas femeninas deben ser algo que se acepta mejor si no están ni a la vista ni al alcance de la lengua.

Duques Doslabios.