El blog de Lilih Blue El blog de Lilih Blue

Historias de amor, sexo y otros delirios

¿Ropa interior especial para comerlo mejor?

Las mujeres tenemos tres veces más probabilidades de alcanzar el orgasmo si nos practican sexo oral, algo nada desdeñable teniendo en cuenta que en pleno acto el orgasmo ni lo olemos (o al menos las clitorianas).

YOUTUBE

Pero cuando llega la hora de que el acompañante visite el piso de abajo, hay mujeres que se cierran en banda (y de piernas) por pudor, vergüenzas o esas rayadas mentales relacionadas con inseguridades absurdas que nos entran en el momento más inesperado del tipo “tengo las ingles oscuras, ¿debería blanqueármelas? ¿Y si piensa que soy un monstruo por no llevarlas brillantes como unas cortinas recién lavadas?”.

Pelos, la forma de nuestros labios o, en el caso de una amiga mía, olores. La cosa es que muchas encuentran algo que les frena y no les permite disfrutar del momento.

Para “darles ese empujón de seguridad que les falta” a las mujeres que ponen pegas aunque en realidad quieren tener sexo oral, Melanie Cristol, fundadora y CEO de Lorals, ha creado una braga ultra mega fina (tan fina que si la viera tu abuela le metería un bocata entre pecho y espalda) para que puedas tener un sexo oral digno en el que no te avergüences de tus partes pudendas y tu pareja pueda lamer tejido textil sin traumatizarse por la experiencia.

Aunque la creadora de estas bragas asegura que no es su intención fomentar el body shaming, yo no veo otra cosa que un producto que esconde algo que forma parte de nuestra sexualidad y que debemos aceptar desde pequeños.

Yo no digo que comer entrepierna después de una noche de fiesta sea algo agradable (para ninguno de los dos), pero es tan fácil como recurrir al agua y al jabón (ya lo decía mi antecesora Pepa Miravet en su entrada Sin agua y jabón no hay bajada al pilón).

Si el objetivo de esta lencería es “evitar la brecha orgásmica” no me parece la mejor manera de hacerlo. Una fibra que evitara el contagio de enfermedades sería mucho más interesante como propuesta a la hora de tener sexo oral, ya que tampoco existe nada del estilo en el mercado.

Desde luego tiene mucha más utilidad que fomentar la idea de que los flujos, olores o formas femeninas deben ser algo que se acepta mejor si no están ni a la vista ni al alcance de la lengua.

Duques Doslabios.

6 comentarios

  1. Dice ser Capricornio

    Pues eso, agua y jabón y a comer!

    Un caldito estupendo, mis felicitaciones al chef

    16 febrero 2018 | 12:08

  2. Dice ser hay gente que todavía se escandaliza por ver sostenes y bragas

    Hay gente que aún ve la ropa interior comoalgo que debe ocultarse a visa.
    ¿Qué dices, ensostén y bragas, quita, quita, mira esa que se le ve la asilla del sostén un poquitito, noooo, eso no puede seeerrrr, eso no es de vergüenza adónde iremos a paraaaar…
    Pues pasa que como con todas las tontadas del cerebro, a la hora de la verdad, iluminan y brilla lo que tenían por miedo y pudor de ese de chorradas dignas.
    Allí donde había censura y tenebrura amanece mayor la luz.

    https://www.instagram.com/p/BfNkp2ihgWL/?hl=es&taken-by=adrianaabenia

    16 febrero 2018 | 17:30

  3. Dice ser Meridiana

    Jaboncito chilly, y a pum a pum a chilly pum….

    16 febrero 2018 | 19:54

  4. Dice ser Paralelo

    @Meridiana

    Eso es, te lo voy a dejar reluciente!

    16 febrero 2018 | 20:52

  5. Dice ser dí que sí al chilly

    Up all night to get lucky, uhh

    https://www.youtube.com/watch?v=5NV6Rdv1a3I

    17 febrero 2018 | 00:59

  6. Dice ser Escribe aquí tu comentario

    descubren la “hormona del beso” que impulsa el deseo sexual y ayuda al orgasmo femenino a allanar el camino para un nuevo tratamiento de la libido

    una sustancia química cerebral que impulsa el deseo sexual podría ayudar a las mujeres a lograr mejores orgasmos.

    Kisspeptina, conocida como la “hormona del beso”, anteriormente se ha relacionado con la pubertad y la fertilidad, pero una nueva investigación sugiere que podría beneficiar a mujeres que sufren de impulsos sexuales extremadamente bajos o trastorno de deseo sexual hipoactivo (HSDD).

    La testosterona a veces se administra para mejorar los deseos de las mujeres entre las sábanas, sin embargo, esto puede causar efectos secundarios “masculinos”, incluido vello facial y una voz más profunda.

    “No hay buenos tratamientos disponibles para las mujeres que sufren de un deseo sexual bajo”.

    “El descubrimiento de que kisspeptina controla tanto la atracción como el deseo sexual abre nuevas y emocionantes posibilidades para el desarrollo de tratamientos para el bajo deseo sexual”.

    Se cree que el HSDD afecta hasta al 40 por ciento de las mujeres en algún momento de sus vidas en los Estados Unidos y el Reino Unido. Entre el 5 y el 15 por ciento sufren de forma continua.

    17 febrero 2018 | 07:12

Los comentarios están cerrados.