La otra cara de la soltería

Por inercia tiendo a la positividad (qué remedio con estos tiempos que corren si no quiero terminar hundida en la miseria). Y es algo que he tenido que poner a prueba en 2020, así como en lo que llevo de 2021.

Te cuento, ahí estaba yo hace unos meses. Feliz. Feliz a rabiar. En un pisazo estupendo, el trabajo de mis sueños, una pareja que me hacía latir el corazón y la vida entera y una ristra de sueños por delante para despedirme de la veintena y agarrarme a los 30 como una osa, con garra.

En un abrir y cerrar de ojos, me encontré soltera, mudándome a casa de mis padres, notando que perdía otro óvulo bueno en esa última regla y, en definitiva, con una perspectiva de futuro completamente distinta a la que me había planteado.

SAVAGEXFENTY

Así que después de un puñado de años fuera del mercado, tocaba comprobar cómo andaba la temperatura del agua por si me apetecía darme un baño en ese mar que dicen que está lleno de peces.

En otra época de mi vida, aquello habría sido una fiesta en la piscina como las de las películas americanas. Hoy aquí y mañana allí. Contigo, ese, aquel y aquella (por ejemplo).

Pero esta vez era tan diferente que el simple hecho de empezar a hablar con alguien ya me producía una tremenda pereza (y no os hablo de si encima era una de esas personas con las que necesitas sacacorchos para que la conversación fluya).

Vamos, que el panorama de la soltería no me parecía ni atractivo ni estimulante. Más bien un circuito en el que no quería meterme.

Lo bueno es que tomarme las cosas con calma y disfrutar de un periodo sola, ha hecho que caiga en lo mucho que estoy disfrutando en esta etapa conmigo.

Ya sé que es evidente -claro que lo obvio no quita lo cierto-, pero para empezar mi tiempo es solo mío. M-í-o. Y no sé tú, pero a estas alturas de mi vida, no conozco a muchas personas de mi entorno que puedan decir eso.

No tengo que ponerme de acuerdo para ver una serie, para seguir con la película que quedó a medias el día anterior u organizar si este finde se veían a sus padres o a los míos.

Que sí, que son ejemplos tontos. Pero que hacer lo que te apetece en cada momento de tu vida es un lujo que solo valoramos cuando ya no lo tenemos. Te lo digo yo, que he estado en el otro lado hasta hace dos días.

Y lo mejor es que el egoísmo de este momento no tiene nada de malo, porque al final estás sola. Así que no molestas a nadie si vives a tu manera, sea la que sea.

Esa cantidad de tiempo me está permitiendo darle vueltas a muchas cosas. A qué quiero y, sobre todo, a qué no. Por mucho que haya sido un mal trago ponerle fin a la relación, es como si hubiera subido de nivel. Una digievolución emocional que me está permitiendo ver cómo puedo mejorar de cara a la próxima vez.

Aunque esto vaya a sonar cutre, es otra grandísima verdad: me gusta encargarme yo sola de mis finanzas.

Organizarme para hacer solo gasto en las ocasiones especiales que yo decida (como puede ser celebrarme a mí o irme de viaje a ver a una amiga) y en definitiva, poder ahorrar en condiciones sin desembolsos que a lo mejor antes consideraba más superfluos.

Pero sobre todo porque me he quitado el runrún de muchos agobios que traía en la mochila emocional. Si había suficiente confianza, si no, si me estaría contando toda la verdad, si me podía fiar… Esos malos hábitos que viciaban el día a día empañando la rutina.

Cuando a tu lado no hay nadie de quien esperar nada, es imposible que te decepciones. Dos no discuten si uno no quieren y dos no discuten si solo hay uno.

He perdido el miedo que me acompañaba de si estaba con la persona correcta. Ese futuro que me preocupaba que no llegara a suceder, si nos casaríamos, tendríamos hijos, un bulldog francés o una parrilla para hacer barbacoas los domingos, ha desaparecido.

Si al principio me agobiaba la idea de haber perdido esa opción, me ha tocado entender que la vida no es como mi agenda. No puedo organizarlo todo y apuntarme las citas de cada semana. Se va haciendo por su cuenta independientemente de mis planes.

Así que, ¿para qué estresarme por lo que se escapa de mi control cuando puedo disfrutar los cambios? ¿Cuando quizás los caminos me lleven a otros sitios, personas y vivencias que resulta que también me apetece descubrir y que ni me había planteado?

Duquesa Doslabios.

(Ya puedes seguirme en Twitter y Facebook).

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Pronto, si no lo eres ya, serás blanco de envidias tantos de tus amigas malfolladas, como de tus vecinos acomplejaos porque te vaya bien y sepas desenvolverte mejor que ellos y ellas.

    18 febrero 2021 | 10:28

  2. Dice ser fulanita de tal

    Yo no sé qué clase de relaciones de parejas tenéis, que parece que os absorben al 100% y no os dejan parcela alguna como individuos independientes.

    ¿Todo hay que hacerlo juntos todo el rato? ¿Decide la otra persona sobre el 100% de las cosas en tu vida?

    Ejemplo: quitando gastos de la casa y compartidos, sobre mi economía y mi dinero mando YO, que para eso me lo gano. Y él, lo mismo. ¿Que se quiere comprar una consola? Se la compra. ¿Que me quiero dar un capricho en cierta tienda de cosmética online? Me lo doy.

    De verdad, quereos un poco más. Está claro que la soltería te da esa independencia de no tener que contar con nadie más… pero no todo es blanco ni negro.

    18 febrero 2021 | 10:53

  3. fulanita de tal

    Como bien dices no todo es blanco ni negro. ¿de que color lo ves tu? Del que te dicen que tienes que verlo porque de ese color lo ve todo el mundo o del que a ti te gusta y gustaría que todos lo viesen?

    18 febrero 2021 | 13:01

Escribe aquí tu comentario





    Normas para comentar en 20minutos.es

    • Antes de enviar su comentario lee atentamente las normas para comentar en 20minutos.es.
    • Esta es la opinión de los internautas, no la de 20minutos.es.
    • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
    • Por favor, céntrate en el tema.
    • Algunos blogs tienen moderación previa, ten paciencia si no ves tu comentario.

    Información sobre el tratamiento de sus datos personales

    En cumplimiento de lo dispuesto en el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril de 2016 relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos, y Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales le informamos que los datos de carácter personal que nos facilite en este formulario de contacto serán tratados de forma confidencial y quedarán incorporados a la correspondiente actividad de tratamiento titularidad de 20 MINUTOS EDITORA, S.L, con la única finalidad de gestionar los comentarios aportados al blog por Ud. Asimismo, de prestar su consentimiento le enviaremos comunicaciones comerciales electrónicas de productos y servicios propios o de terceros.

    No está permitido escribir comentarios por menores de 14 años. Si detectamos el envío de comentario de un usuario menor de esta edad será suprimido, así como sus datos personales.

    Algunos datos personales pueden ser objeto de tratamiento a través de la instalación de cookies y de tecnologías de tracking, así como a través de su acceso a esta web desde sus canales en redes sociales. Le rogamos consulte para una más detallada información nuestra Política de Privacidad y nuestra Política de Cookies.

    Los datos personales se conservarán indefinidamente hasta que solicite su supresión.

    Puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión y portabilidad de sus datos, de limitación y oposición a su tratamiento, así como a no ser objeto de decisiones basadas únicamente en el tratamiento automatizado de sus datos, cuando procedan, ante el responsable citado en la dirección dpo@henneo.com

    Le informamos igualmente que puede presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos, si no está satisfecho con en el ejercicio de sus derechos.