Mike y Once o Guzmán y Nadia: 5 parejas tóxicas que se han romantizado en la ficción

“Cinco parejas tóxicas que se han romantizado y así nos va” sería el titular completo de esta reflexión, ya que, hay una curiosa conexión entre estas relaciones en la pantalla y el comportamiento que reproducimos en nuestra propia vida.

@ladygaga

Cuando pensábamos que sería algo que quedaría en las tramas de los 90 de Friends -protagonizadas por Rachel y Ross-, la televisión siguió brindándonos comportamientos tóxicos en Sexo en Nueva York a través de Carrie y Big.

Y, años después, Crepúsculo y Cincuenta Sombras de Grey llevaban a la gran pantalla, convirtiéndose en blockbusters, un enfermizo amor controlador que creímos a pies juntillas.

Con los años, encuentro grandes esperanzas en que no solo yo, sino también mis amigas, comenzaron a darse cuenta de que algo olía a podrido en todas aquellas relaciones.

No solo por haber salido ya del fervor de la adolescencia, también porque, curiosamente, habíamos atravesado experiencias del estilo y sabíamos identificarlas.

Aunque no siempre es tan sencillo poder reconocer que se está viviendo una relación tóxica desde dentro. Por eso me resulta tan chocante que, a día de hoy, algunas de las películas y series con más éxito sean también las que siguen quitándole hierro a lo peor que te puede hacer tu pareja.

¿La estrategia para ello? Exactamente la misma que se usa desde hace tres décadas: darle un buen lavado de amor para ver la ficción de color de rosa.

  • Ally y Jackson, de Ha nacido una estrella son mi primer ejemplo. Tanto la banda sonora, como la trágica historia de los protagonistas, dio la vuelta al mundo. Recuerdo sacar un día en el trabajo el tema de que no me había gustado por la clase de relación que representaba y que mis compañeras alucinaran. ¡Si eran los nuevos Jack y Rose de nuestra generación! Pero con varias diferencias. Mientras que Jackson muestra un comportamiento abusivo con Ally ella no deja de perdonarle, pasándole una y otra y otra más, y apoyándole en todo. Aunque él tiene adicciones a las drogas y va camino de la autodestrucción, su novia encuentra la forma de justificarlo y cargar con sus problemas salvándole de sí mismo llegando a sacrificar su propia carrera laboral, incluso cuando sabe que no va a cambiar. Esta devoción y entrega por solo uno de los miembros de la pareja, llega a su calmen (CUIDADO, SPOILER) cuando ella le dedica su última canción, que no es más que una declaración de amor que desmerece la persona que le ha estado complicando la vida.
  • Cuando en Twitter se convirtió en objeto de deseo la relación entre Joe y Guinevere, de You, me quedó claro que nos la estaban colando otra vez. Varias fans de la serie suspiraban por experimentar ese tipo de atención -que no es otra cosa más que acoso- por parte del actor. El propio Penn Badgley tuvo que recordar que no era una historia de amor, más bien la representación de cómo se puede llegar al extremo con estos comportamientos tan, aparentemente, comunes como son los de controlar las publicaciones de otra persona. Es algo que está al alcance de todos gracias a las redes sociales y precisamente creo que la trama buscaba concienciar en un principio de eso. Aunque fue ver la segunda temporada, viendo que se repetían patrones por partida doble, también en el nombre del amor (llegando incluso a asesinar por esa razón y otorgando finales felices a los homicidas) y ya descubrir que era otro lavado de cara de las relaciones tóxicas.
  • Piper y Alex de Orange is The New Black comienza con la protagonista yendo a la cárcel por su ex novia después de que esta la imputara. Si eso no es empezar la serie con una buena dosis de amor tóxico, yo ya no sé… Pero para hacer la relación todavía más conflictiva, vuelve a surgir la chispa. Y no viene sola. Manipulaciones, engaños, mentiras e infidelidades hacen acto de presencia hasta que terminan por romper. No desesperes, más adelante vuelven, repiten el círculo y rompen. Así en un ciclo sin fin en el que queda claro que, por mucho que el sexo sea genial (porque no faltan escenas explícitas que lo den a entender), el amor no va a salvar todos esos hábitos nocivos. Más que nada porque, si se dan en una relación, es que no hay amor.
  • En menor medida, Guzmán y Nadia de Élite, también tienen un merecido hueco en la lista. Vale que no es una relación tan turbulenta como las anteriores mencionadas, pero el tufillo a relación tóxica también se puede apreciar. Guzmán es retado a desvirgar a Nadia por un amigo (porque claro, en la adolescencia es el típico desafío que te ponen en el colegio, los challenges de TikTok son para los pringados). Ella lo descubre y le manda a paseo -hasta ahí bien-, pero como él ha empezado a sentir algo, utiliza el amor que ha comenzado a sentir como prueba de que es un buen tío y se merece una oportunidad. Nadia sigue sin tener interés en una persona así y, ¿cuál es el movimiento de Guzmán? Darle la vuelta a la tortilla y echarle a ella la culpa de que quería ese acercamiento, lo que, desde hace unos años, se ha bautizado como gaslight o una forma de manipulación que consiste en hacerte dudar de la propia realidad, es decir, poniendo en tela de juicio tu propia cordura. Bravo, Guzmán, buen chico.
  • Con Once y Mike, de Stranger Things termino la lista. Los he dejado para el final porque, como la de Guzmán y Nadia, su relación tiene sutiles matices tóxicos que es importante que aprendamos a identificar. Cuando empiezas a conocer a alguien y ya aparecen estos hábitos, suele ser la señal de que aquello no va bien (y, sobre todo, que puede ir a peor). Aunque fui la primera que se derritió con la historia entre ambos (en serio, ¿quién no se acordó de su primer amor en esos momentos?), lo cierto es que en la última temporada, Mike se retrata como un tóxico de manual. Su única motivación es pasar el día con Once liándose. Que claro que a esas edades ya tienes un chute hormonal importante, pero ambos dejan de lado al grupo de amigos para hacer lo mismo una y otra vez, tal y como dejan caer en la trama. Mientras que la ruptura significa que Mike se coge un berrinche (más enfado que tristeza), Once comienza a hacer vida social con Max y, por primera vez en su vida, tiene la oportunidad de descubrir qué cosas le gustan, un crecimiento personal que Mike frenaba.

Duquesa Doslabios.

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1 comentario

  1. Dice ser anha1977

    En “once upon a star’ no veo lo que dices, es un dramón por las dos partes

    19 agosto 2020 | 13:29

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