El ‘slut shaming’ o por qué se nos juzga a las mujeres por nuestra vida privada

#StopPeriodismoMachista se convirtió ayer por la tarde en el tema más candente de Twitter después de que un diario afirmara que la carrera profesional televisiva de una economista y presentadora, Marta Flich, se debía a una relación que mantuvo con un nieto de Franco.

PIXABAY

Y, como dos imágenes se entienden mejor juntas, tengo también el ejemplo de una conocida modelo española, casada con un futbolista, que escribió a una revista para darle las gracias por haber sido incluida en un artículo con su nombre y apellido, y no como “la mujer de”.

Aunque pueda parecer que no tienen nada que ver una con la otra, el trasfondo es el mismo. Ver a las mujeres triunfando por sí mismas, por lo visto, es algo que a muchos les pica.

Era algo que ya empecé a sospechar en la carrera, cuando ciertos compañeros rabiosos susurraban por lo bajo que aquella o aquella otra solo había conseguido las prácticas en televisión por haberla chupado o haberse puesto a cuatro patas.

Rabiosos porque, la verdad, es que ellas habían conseguido ese trabajo por horas extra de prácticas en la universidad y más dedicación al estudio que el que estaba a mi lado quejándose, un compañero que, me consta, pasaba todas las tardes con sus amigos en la calle.

Utilizar la vida personal o sexual para desacreditarnos, es algo muy típico, tan típico que, como a mí me sucedió, ni llegué a extrañarme del odio que destilaba el comentario del que se sentaba a mi lado. A fin de cuentas, no era la primera vez que lo oía ni sería la última.

Y aunque el caso de Monica Lewinsky y Bill Clinton nos pilla un poco lejos, tenemos más a mano el suicidio de la trabajadora de Iveco por la difusión de un vídeo sexual con el consecuente acoso y derribo que padeció en el trabajo.

Lo que todas ellas comparten, es el denominador común del slut shaming, cuando te critican por tu vida sexual, ya sea pasada futura, analógica o digital.

Y por mucho que, racionalmente, quiero pensar que la mayoría somos conscientes de que nadie puede juzgar sobre las decisiones que toman los demás sobre su propio cuerpo, en un estudio sobre el tema encuentro una frase anónima que resume el éxito de este método.

“Cuando quieres desacreditar o humillar a una mujer, acusarla de ser zorra siempre funciona“.

Las exparejas, las parejas actuales, la coletilla de “pareja de” antes del nombre, la difusión de unas imágenes hasta el hastío o el comentario del tipo (o tipa, ojo) de turno afirmando que solo ha llegado a un sitio “por sexo”, son todo variantes del slut shaming, un problema del que, las únicas víctimas, por desgracia, somos las mujeres.

En todos los casos, la sexualidad es algo que se somete al escrutinio, que se nos es arrebatada y que se utiliza en nuestra contra quitándole valor, despersonalizándola, haciendo de su privacidad lo que la define como ser.

Me parece especialmente revelador que, en un estudio realizado en 2018 para el diario alemán Sex Roles, un 37% de los encuestados mostraron prejuicios ante mujeres en puestos de poder.

Porque, lo que hay detrás del slut shaming, de las persecuciones en los medios, en persona o en redes, lo que muestran en realidad, es el desprecio general que existe a que las mujeres tengamos éxito.

Duquesa Doslabios.

(Y acuérdate de seguirme en Twitter y Facebook).

4 comentarios

  1. Dice ser Susi

    Totalmente de acuerdo contigo. Y yo, que trato por mi trabajo con personas jóvenes, y con padres y madres de niños, te digo que en la a próximas generaciones la cosa no va a cambiar en absoluto. Los papaitos siguen preocupsdisimos por la entrepierna de sus hijitas, controlar mucho más sus idas y venidas q las de sus pares masculinos. Ojo que también la culpa la tienen las madres, no sólo los padres. El mismo machismo y la misma mierda de siempre, e incluso me atrevo a asegurar que puede q hasta retrocedamos bastante. Efectimente, a día de hoy vale más nuestra vida sexual que todo lo demás. Es como si eclipsara cualquier otra cualidad o defecto que tuviéramos. Una vez q te han catalogado como guarra o fácil, ya da igual si eres una Santa que dedica su tiempo libre a una ong, o eres una buena profesional. Yo es algo que he sabido desde siempre y or eso siempre he mantenido mi vida privada lejos de mi círculo habitual, excepto cuando se ha tratado de noviazgos formales. Es lamentable pero es así, ahora tb te digo que las mujeres consienten y aprueban ests situación. De no ser por eso se acababa en dos días

    19 junio 2019 | 11:16

  2. Dice ser Alma

    Creo que tienes razón. Es tan fácil desacreditarnos como mujeres, haciendo referencia a nuestra sexualidad, que pasamos de ser decentes a putas o zorras, sin solución de continuidad. Ejemplos los que citas y cualquier otro a diario en nuestro entorno. Y las nuevas generaciones, tienen derecho a que las miradas cambien de una vez.

    19 junio 2019 | 17:27

  3. Dice ser Ley Didí

    De Urdangarín o Fran Rivera jamás se dijo que habían dado un braguetazo…!

    20 junio 2019 | 00:49

  4. Dice ser Susi

    Recuerdo una compañera de trabajo que se había liado con 5 o 5, en una empresa de unos 50 empleados. Como es obvio, era la guarra de la oficina y en no pocas ocasiones vi como esto pesaba más q su trabajo, que era totalmente correcto. Vi como desacreditaban su opinión, y su trabajo, comentando cosas como que dice la guarrilla esta o similares, es decir, no importaba tanto lo q decía, sino quien lo decía. No se si en países donde el sexo no ha sido tan tabú como aquí la gente es más madura y sabe separar la vida privada de las personas de su vida laboral. Y la mayoría de la gente era joven, q no era una empresa con gente de 50 años

    20 junio 2019 | 07:34

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