¿Sabías que el porno puede cargarse tu relación?

A nadie le gusta pensar en los efectos secundarios de las cosas que consume.

Por eso hay quienes prefieren ignorar la etiqueta del «Fumar mata» de los paquetes de cigarrillos o cambiar de tema de conversación cuando se menciona la relación del consumo de carne con el cambio climático.

La pornografía, por inocua que pueda parecer en el momento de reproducirla, forma parte de esta categoría.

PEXELS

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Con un estilo de vida en el que el teléfono está siempre pegado a nuestra mano, es de imaginar hasta qué punto esto ha beneficiado a la industria del cine para adultos.

Se ha encargado de garantizar acceso libre a cualquiera de sus plataformas con el único requisito de tener conexión a internet.

Sin embargo, hay que hablar de la cara B de este supuesto ‘regalo’, de cómo al igual que al tomar el sol, las células de la piel recuerdan el daño, al ver pornografía, los genitales y el cerebro también.

En el mundo del porno, los cuerpos que aparecen en la pantalla rara vez reflejan la realidad.

Esto genera unas expectativas irreales de físico que pueden afectar negativamente, no solo nuestra percepción del propio cuerpo (algo que explicaría por qué han aumentado las intervenciones estéticas que aumentan el grosor del pene), sino del de nuestra pareja.

El porno puede establecer un estándar inalcanzable, llevándonos a sentir inseguridad y menosprecio.

Y, en una relación, estas inseguridades pueden crear barreras emocionales y físicas, dificultando la conexión íntima y la aceptación mutua.

Dinámicas violentas y repetitivas

Uno de los fenómenos que afecta al porno es el de la habituación. Cada vez se necesitan diferentes vídeos que consigan sorprender, porque lo que me excitaba ayer, hoy se queda ‘corto’.

El problema es que como no hay una forma más sexual de comerse una teta -por poner un ejemplo-, lo que se puede ver es el aumento de nivel en cuanto a la violencia hacia las mujeres.

Esas prácticas extremas que aparecen en la pantalla no reflejan las preferencias y límites de la mayoría de las personas (“Recibe una paliza”, “le doy su merecido”, son algunos de los títulos que podemos leer un día como hoy).

La estimulación con prácticas extremas está creando la expectativa de que estas son aceptables, deseables o incluso necesarias para disfrutar del sexo.

Y la necesidad de una dinámica que incluye violencia, puede ser muy problemática si no es consensuada y buscada por ambas partes.

@meetingmara Sí, puede cargarse tu vida íntima 🫠 #intimidad #vidaintima #fifa #cristianoronaldo #fifa23 #uefa #gaming #saludmasculina #intimidadmasculina #problemasdepareja #problemasintimos #amigodatecuenta #cr7 ♬ sonido original – Mara Mariño

La manera de estimularse

Cuando el porno forma parte de la rutina masturbatoria, es habitual que el cuerpo se termine acostumbrando a un estímulo rápido y fácil, pasándole factura a las relaciones sexuales compartidas.

Es también uno de los motivos más comunes por el que ahora muchos hombres acuden a terapia sexológica, algo que contó Gonzalo, coach sexual a quien entrevisté hace un tiempo y que padeció este problema.

El consumo frecuente de porno dificulta esa vinculación íntima con la pareja. Porque el sexo real, a diferencia del de la pantalla, requiere los respectivos tiempos de quienes participen.

En lugar de buscar una gratificación inmediata, que puede llevar a la frustración cuando no se consigue, es importante centrarse en la intimidad, la comunicación y la conexión emocional con la pareja.

Tomarse el tiempo para explorar mutuamente las necesidades y deseos, puede fortalecer la relación y mejorar la satisfacción sexual.

Y dejar el porno también, por cierto.

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4 comentarios

  1. Dice ser Pepe

    Totalmente de acuerdo, pero ahora falta otra noticia sobre los efectos negativos de el uso de consoladores en las mujeres con pareja

    27 mayo 2024 | 16:26

  2. Mara Mariño

    #1 no veo de qué manera puede haber un efecto negativo en que mujeres con parejas usen juguetes («consoladores» es un término bastante arcaico, ya que los juguetes no consuelan, se limitan a dan placer).

    27 mayo 2024 | 16:28

  3. Dice ser Los juguetes son para jugar y jugar es compartir disfrute

    A lo mejor es porque se ponen celosos de los juguetitos porque, en lugar de pensar en dar placer a la pareja, que es de lo mejor que se puede hacer en pareja, compite con ellos por propio tonto orgullo personal y enfoque unilateral del sexo (y en ese sentido lleva todas las de perder).

    28 mayo 2024 | 11:19

  4. Dice ser Para Pepe

    Tranquilo,cielo,que un juguete no va a reemplazarte.
    Tu masculinidad queda a salvo (y a lo mejor te termina hasta gustando…;)

    03 junio 2024 | 22:31

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