Entradas etiquetadas como ‘género’

La elección del género en disputa

Por Abel P. Pazos (elle/a) – IG: @llorarbailando

Imagen de @xenonena

 

Hace unos días, en el contexto de una entrevista más o menos formal a propósito del borrador de la ley trans* estatal me plantearon una cuestión que lleva desde entonces saltándome como un pop-up. Me preguntaban por formas específicas en que la opresión enebefóbica (opresión transfóbica concreta hacia el colectivo trans* no binario) se transmitiera a través del lenguaje. En aquel momento respondí repasando algunas de estas violencias, pero como digo, me quedé dándole vueltas, pensando sobre todo en algunos de los debates a los que estamos asistiendo estos días. Concretamente me quedé pillada pensando en el debate que ha re-surgido recientemente a propósito de si el género está sujeto o no a elección[1], lugar donde esta pregunta de inmediato me proyectó y que tras reflexionar sobre ello he podido llegar a entender por qué.

Voy a intentar dar cuenta de la manera en que este debate transmite de una forma verdaderamente perversa estas violencias a través del juego del lenguaje que lo enmarca y lo pone a funcionar. Formas de violencia de éstas que son sublimes, pero igualmente bien intensas, generalmente para contra el colectivo trans*, y por algunas razones también de manera muy específica contra las personas dentro del paraguas no binario. Lee el resto de la entrada »

Contractivismo: ¿por qué tu opinión vale más que la mía?

Por Marta Márquez (@marta_lakme) escritora y presidenta de Galehi, asociación de familias LGTBI

Foto de Robert Couse-Baker

 

”La normalidad es una ilusión; lo que es normal para una araña es el caos para una mosca”

Morticia Addams

 

Y en esas vive el mundo entero. En decidir qué es la normalidad, qué está bien y qué no. Lo que pasa es que decidir qué es lo correcto para siete mil millones de personas igual se nos va de las manos, ¿no?.

La decisión es algo que se construye a través del conocimiento, o debería ser. Se presenta algo nuevo en nuestras vidas, tratamos de saber qué es y, en base a nuestro aprendizaje anterior, decidimos si es bueno para nosotres o no. Parece fácil, pero es algo que el ser humano lleva tratando de explicar y de entender desde que tenemos conciencia. La filosofía se ha encargado de tratar de devanarse los sesos para conseguir llegar al kit de la cuestión y desde Sócrates hasta Judith Butler las preguntas han sido siempre muy parecidas. Lee el resto de la entrada »

¿Quién teme a lo queer? – Ese sexo del que usted me habla

Por Victor Mora (@Victor_Mora_G ‏)

“Intersex colour” by * Cecilia Lee * is licensed under CC BY-NC-ND 2.0

Quisiera que, en el proceso, nunca perdiéramos de vista el hecho de

que nuestros debates sobre la biología del cuerpo siempre son debates

simultáneamente morales, éticos y políticos sobre la igualdad política

y social y las posibilidades de cambio.

Nada menos es lo que está en juego.

Anne Fausto-Sterling

El sexo, ese sexo del que usted me habla, existe. Claro que existe. De hecho, y por mucho que insista usted, nadie dice lo contrario. El sexo existe. El sexo es. Pero, ¿qué es el sexo? ¿Qué es eso de lo que usted me habla y que sin duda existe? Parece que hay una guerra abierta a propósito de la existencia del sexo, una existencia que (¡ay!) borra (borra, esta sí) todo lo que, por otro lado y según usted, no existe o existe menos. La existencia material de eso que llamamos sexo se superpone a todo lo demás y lo explica, es objeto visible, tangible y estadístico. Es sustancia que divide y organiza de manera binaria y estructurada a la población. El sexo existe por encima de todas las otras cosas que, bueno, al ser tan privadas, tan íntimas, tan pertenecientes a los ámbitos de la emoción (que es volátil y caprichosa), existen menos y, en suma, no merecen la atención de la reflexión teórica, de la consideración legal y ni siquiera de la estadística. Porque lo que existe, existe, y el resto son propiedades imaginarias, opiniones, preferencias y sentimientos privados (que deben seguir, por cierto, siendo privados). En resumen: existe el sexo, pero nosotres no. Un sexo deambula por ahí, existiendo independiente, ajeno a todo lo demás. Lee el resto de la entrada »

¿Quién teme a lo queer? – Escándalo.

Por Victor Mora (@Victor_Mora_G ‏)

 

El conformismo es la certeza obstinada de aquellos que son inseguros

Pasolini

Este río desbordado no se puede controlar

Willy Chirino/Raphael

 

En 1965, Pier Paolo Pasolini realizó el documental Comizi dAmore (traducido como Encuesta sobre el amor), con el que recorrió Italia haciendo preguntas a todo tipo de gente sobre las relaciones, el amor, el género, el sexo y los derechos civiles. Cientos de personas opinan en este film sobre, entre otras cosas, el matrimonio y una posible ley del divorcio. La cuestión flotante es el problema sexual, tesis que sobrevuela la película y que todo el mundo parece sobreentender sin más indagaciones. ¿El matrimonio/divorcio soluciona el problema sexual? Nunca se plantea cuál es, efectivamente, este problema, sin embargo la pregunta hace saltar como resortes de la misma maquinaria toda otra serie de amenazas adheridas. Parece que el problema sexual es un todo en el imaginario común que afecta a las cuestiones más íntimas y, por supuesto, a su deriva pública.

Pero, ¿cuál es el (o son los) problema(s) sexual(es)? En Comizi d’Amore se habla sobre la pareja y sus normas, la infidelidad, la prostitución y sus condiciones, las invertidas, la moral, la identidad, la perversión y sus implicaciones, los derechos, la crianza, el afecto, la segregación de espacios y, en suma, qué significa ser hombre o ser mujer. Todo el mundo entonces, como tú y yo ahora, como cualquiera, tenía una opinión sobre estos engranajes, sobre el problema sexual y sobre cómo debería estructurarse el mundo en función de esa opinión. Testimonios diversos por generación, clase social, orientación, identidad, procedencia, herencias e historias de vida producían, como resultado, un mapa heterogéneo de cuerpos y relatos que, de forma desigual, habitaban el problema sexual.

Como tú y yo, como entonces, ahora. Resulta sorprendente (o quizá no tanto) escuchar argumentos que casi 60 años después se reproducen en nuestro presente, y otros que, si bien han cambiado de contenido, utilizan la misma estrategia de enunciación: el escándalo. Y es que el problema sexual, convengamos, emerge cada tanto en el mapa social y siempre se encuentra con resistencias similares. Hoy por hoy, estamos de acuerdo en que cuestiones como el divorcio o incluso el matrimonio igualitario no suponen (salvo en los reductos más conservadores) ningún escándalo. Sin embargo hay que reconocer, como nos recordó Gayle Rubin, que si bien la sexualidad siempre es política, hay periodos en los que la vida erótica es ampliamente politizada, y esos periodos (los de renegociación) se engarzan entre argumentos progresistas y resistencias conservadoras. Lee el resto de la entrada »

¿De qué va esto de los derechos trans?

Por Aitzole Araneta (@AitzoleAraneta) es sexóloga, técnica de Igualdad, activista trans y consejera estatal de Podemos  

En la imagen, Aitzole Araneta

 

Más allá del debate teórico, el movimiento por los derechos de las personas trans tiene unos consensos claros.

 

Hace dos semanas veía la luz un documento interno, firmado por, entre otros, dos ministros del PSOE, donde se analizaban varios conceptos e ideas: principalmente la de el sexo como un cúmulo de marcadores biológicos que dictan la verdad en términos biomédicos, y el género, constructo social y cultural, y herramienta de análisis más que categoría inherentemente humana. Una cuestión, la de los términos, que merece un extenso artículo sobre lo que realmente contienen esas palabras, y cómo a través de ellas ordenamos nuestras individualidades y sociedades. Un repaso bibliográfico de obras de referencia pone de relieve que ni el sexo es tal, ni el género es cual.

A nivel práctico, el documento cuestionaba que una persona en situación de transexualidad sea quien dice ser, sin necesidad de que un profesional pueda acreditar, de manera externa, la identidad de nadie -algo por otra parte imposible con los medios y tecnologías de los que disponemos- y que supone el derecho de autodeterminación en la gestión de su identidad de todas las personas (no solo las trans, que son las únicas a las que se les exige este requisito por ley). Por otra parte, también se hacía referencia a leyes que regulan la cuestión. Lee el resto de la entrada »

Sobre el feminismo radical (RadFem)

Por Marta Mar, socióloga y co-creadora del podcast Territorio Queer

Foto: Marta Mar

Llevo un tiempo un poco desconectada del activismo colectivo, ya que pensaba que había unas ideas básicas sobre las que ya había un cierto acuerdo dentro del feminismo y sentía prioritario hacer un activismo más introspectivo. He seguido informándome, leyendo y escuchando podcast principalmente, y he dedicado mucha energía a cambiar en mi propia vida las dinámicas que yo misma estaba reproduciendo: trabajarme el síndrome de la impostora, empoderarme en el trabajo, cuestionar la prioridad de la pareja sobre el resto de la red afectiva, reclamar cuidados, aceptar mi cuerpo e intentar contribuir a que las mujeres de mi alrededor también lo hagan. Sin embargo, la irrupción en mi vida del discurso RadFem me ha hecho recordar la necesidad del debate público y del activismo colectivo.

Considero que el autodenominado feminismo radical (RadFem, no el feminismo radical molón de los años setenta, de las performances y los grupos de autoconciencia) es un feminismo beligerante, que en el Estado español ha surgido de la hostilidad y el reduccionismo de Twitter, así como de ciertas élites políticas y académicas dentro del movimiento feminista que han visto amenazada su cuota de poder. Es una reacción impulsiva a los señoros y machitrolls y, con el tiempo, a cualquier persona que opine diferente, que sea leída como amenaza a la causa. No cuestiono que las personas que defienden a capa y espada lo que es ser Mujer (con mayúsculas, que todavía no tengo muy claro lo que es) en el ámbito público (redes sociales, la Universidad o en las instituciones) no se hayan encontrado con especímenes de toda ideología e identidad, que las hayan atacado y obligado a defenderse con uñas y dientes. Pero no perdamos de vista que Twitter no es el mundo real, es un nido de ratas, donde la gente pierde cualquier tipo de educación a la hora de expresar sus ideas. Porque a veces, esto parece una cruzada, una conspiración, una guerra. Y no, al final son feministas atacando a otras feministas y, sobre todo, no escuchando, invalidando discursos minoritarios y no creando espacios de encuentro. Lee el resto de la entrada »

(De)construyendo nuestra historia

Por Andrea Cay, (@AndCay_)

Nacemos y no conocemos nada. Somos puras, estamos limpias. No sabemos de género ni identificamos el concepto de otredad. Sin embargo, llegará un momento en el que reconozcamos nuestro nombre y sepamos que tenemos un lugar en el mundo. Y ahí, amigas, vienen los problemas.

Identificamos dos cuestiones básicas: quiénes somos y en qué familia estamos. Esta etiqueta no elegida formada por un nombre y un apellido (en los casos más normativos) será la primera que se encuentre en nuestro camino.

Nuestro cuerpo va creciendo, crece de tal manera y acaba tan infectado de la información que recibimos, que olvidamos que junto a él se escribe nuestra historia. Es nuestro instrumento más vulnerable y con el que vamos a exponernos al mundo que estamos conociendo, pero en algún momento del tiempo, comenzaremos a tratarlo como un ente externo de nosotras mismas. Ya no sabremos si queremos que forme parte de nosotras. Para muchas será nuestro primer gran enemigo.

En la mayoría de los casos, en la adolescencia comienzan lo que van a ser nuestras luchas y estamos tan ensimismadas en categorizarlas, que no nos paramos a entenderlas y a vivirlas realmente. Solo nos han enseñado que tenemos que ser un conjunto de etiquetas para poder centrarnos en el camino y, sobre todo, encontrar al enemigo común junto a las que creemos que son las nuestras en un primer momento. Lee el resto de la entrada »

¿Quién teme a lo queer? – Lo que somos: autobiografía, ficciones y dramas

Por Victor Mora (@Victor_Mora_G ‏)

Si quieres mandar preguntas o comentarios a Víctor Mora puedes escribir DM o de forma anónima a: https://curiouscat.me/Victor_Mora_G

 

 

Quizá el objetivo más importante de nuestros días es descubrir lo que somos,

pero para rechazarlo.

Michel Foucault.

 

No me atrevo a hablar en nombre de ninguna otra, lejos de perpetuar la idea de que las mujeres trans somos un bloque homogéneo de prácticas e ideas, defiendo nuestro derecho a la cobardía, a la alienación, a ser completas gilipollas, a equivocarnos, a ser unas bocazas y a dramatizar.

Alana Portero.

 

No cambiaría mi lugar por ningún otro, porque ser Virginie Despentes me parece un asunto más interesante que ningún otro.

Virginie Despentes.

 

¿Qué/quién soy? Cuerpo, nombre, memoria, proyección. Lo que somos. Expresión, performance, significante en mapa, cuerpo-texto, herida abierta, preconsciencia. Lo que somos. Ultraconscientes del autoengaño, exposición, venta y consumo. Titubeo, mentiras, verdades como puños, verdades con patas. Fracasos, errores, esperanzas. Lo que somos.

Soy Víctor Mora, y ahora mismo escribo desde un portátil en el salón de mi casa. Esto va cambiando, a veces escribo en bibliotecas o en bares, en cuadernos y libretas. Escribo todos los días y todos los días soy Víctor Mora, aunque ya he asumido que esa persona son varias personas como, creo, cualquiera. He aprendido a convivir con los fantasmas que me componen, a entender que el yo que escribe ahora no es más que uno de ellos y que no es desde luego más importante que el resto. He vivido en Madrid más de la mitad de mi vida. He trabajado la noche y los clubs. He sido imagen, DJ y cantante de una banda electrorock. Fui teleoperador erótico, camarero en saunas gays y dependiente en tiendas de moda gótica. Me maquillaba, tenía el pelo largo y estaba obsesionada con la delgadez. Performaba la feminidad sin considerarme mujer, es decir, sin serlo. Pero sí sabiendo que tenía que explorar lo femenino y expresarlo. Era mi espacio en el género. Era un lugar de emancipación. Fui por fin el putón que tanto ansiaba ser, el de Ziga, el que añora ser la niña que no se atrevió a pedir que la dejaran ir con boa de plumas y sombra azul al colegio. Quise ser Miss Guy de Toilet Boys. Tacones, medias de rejilla, labios rojos, eyeliner, pelo cardado y maquillaje hasta en el corazón, como cantábamos en nuestro primer single post-Naranjo. Lee el resto de la entrada »

Pensadoras lesbianas, visibles y libres

Seguimos celebrando el Día de la Visibilidad Lésbica de la mano de Charo Alises (@viborillapicara)

La filosofía nos enseña a pensar de una forma racional y estructurada. Precisamente en estos tiempos inciertos donde quienes  se erigen en la posesión de verdades absolutas pretenden uniformar nuestras mentes y nuestras conductas, es imprescindible armarnos de un pensamiento racional, lógico e independiente para hacer frente a las derivas totalitarias que amenazan derechos y libertades. En esta tarea se embarcaron las brillantes mujeres lesbianas que mencionaremos a continuación: Lee el resto de la entrada »

Rompiendo estereotipos de género y construyendo diversidad: Billy Elliot, una vez más

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina)

De acuerdo a los clásicos estándares de género, los comportamientos de niños y niñas no relacionados con sus rasgos biológicos y expectativas sociales de lo que ha de ser masculino o femenino, aún hoy, no se entienden como correctos. Incluso hay quienes creen que todo esto es parte de la naturaleza, cuando realmente el género se construye socioculturalmente.

En esta tiránica idea se asienta el clásico orden binario heteropatriarcal, en el que hemos crecido y asumido a pies juntillas. Realmente tremendo y mantenido en el tiempo. Cuando lo identifico como fundamento esencial tras la LGTBIfobia, siento horror e indignación a partes iguales.  Fiel representación de ello es la lucha del mítico personaje Billy Elliot, el protagonista de nuestra recomendación literaria para esta ocasión. Lee el resto de la entrada »