Archivo de la categoría ‘Visibilidad’

Históricas LTB: Chavela Vargas

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#Mujeres lesbianas

Acrílico sobre lienzo de Ariel Quiroz

Cuando yo canto los que me escuchan sienten. Y lloran porque se dan cuenta que todavía son capaces de sentir. A pesar de los males del mundo.

 Nacida en Costa Rica el 17 de abril de 1919, Chavela Vargas ocupó un lugar importante y particular en la música ranchera. Su nombre estará ligado siempre a México, país al que emigró dejando atrás una familia muy religiosa y llena de prejuicios que nunca le mostró ningún cariño.

María Isabel Anita Carmen de Jesús Vargas Lizano cambió este nombre tan largo y poco práctico, por el de Chavela en 1942. Desde los ocho años cantaba en casa y en el colegio. No jugaba con muñecas y creció siendo una niña triste y soñadora. Sus padres la escondían “como si fuera un perro rabioso” cuando recibían visitas en casa porque consideraban extraño su comportamiento y su forma de vestir. Cuando el matrimonio se  separó ella fue a vivir con sus tíos. Lee el resto de la entrada »

Elsa, por supuesto que estamos contigo

Por Marcos Ventura Armas (@MarcosVA91) activista de Gamá, Colectivo LGTB de Canarias

Elsa Ruiz ha destapado la caja de los truenos. Es mujer, joven, trans, y no tiene cátedra ni madrina, solo la respaldan la razón de sus argumentos. ¿Cómo se atreve alguien así a contradecir al Feminismo™? No se podía tolerar, así que había que organizar una campaña de acoso y derribo contra ella. Porque, como todas sabemos, no hay nada más feminista que organizar una campaña de acoso en redes contra una mujer, por no ser lo suficientemente buena mujer (cáptese la ironía). Después dirán que Elsa no puede entrar en los espacios feministas por la violencia inherente a su socialización masculina… Y entre tanto sinsentido, ya no sabremos si reír o llorar. A Elsa Ruiz la han atacado por denunciar en un video reciente lo violento que se había vuelto el acoso organizado por parte de las terfs en redes sociales, pero ¿por qué este nivel de violencia? Porque se saben acorraladas y en minoría.

Varias personas han dejado al descubierto la mentira de que el Feminismo™ haya sido siempre trans-excluyente. Ya no solo por la famosa Simone de Beauvoir, que es seguro se escandalizaría de la posición de esencialismo biológico que adoptan las terfs (no es casualidad que Lidia Falcón haya decidido relegarla a referente de segunda) sino que todas las grandes referentes de la segunda ola apoyaron a las mujeres trans. Lo hicieron de forma no tan directa Sulamith Firestone (quien dijo que había que abolir el sexo) y Kate Millet (que se hizo eco de los descubrimientos de la medicina de los 60 sobre las identidades trans) pero de forma totalmente explícita se pronunciaron Andrea Dworkin (que dedicó todo un capítulo de uno de sus libros a apoyar a las mujeres trans) o Catherine McKinnon, quien dijo expresamente

“Siempre he pensado que no me importa la manera en la que una persona llega a ser mujer u hombre; no me importa, de verdad. Quienquiera que se identifique como mujer, quiera ser una mujer y se presente como mujer, hasta donde llega mi entendimiento, es una mujer.”

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Transfobia y terraplanismo

Por Abel P. Pazos (elle/a) – IG: @llorarbailando

 

Muchos grupos sociales se están encargando de señalar, al menos desde hace casi un par de décadas, el uso del modelo de la posverdad de difusión de información por medio del que se ejerce un tipo de control social muy peligroso. Tienden a señalarse como epítome del control del ideario desde las políticas de la posverdad las narrativas difundidas por Donald Trump y su gestión de la subjetividad pública desde el control de los medios y las redes sociales; o en el contexto del estado español, las estrategias fake news difundidas por partidos políticos como v*x, y de las que tanto se ha hablado en el contexto de la gestión pública del coronavirus.

Posverdad es la traducción al castellano de post-truth. Es un concepto que se usa para desentrañar la producción de ciertos idearios colectivos a través de la comunicación, sobre todo digital, de noticias falsas o bulos que por su difusión tienen más repercusión que los hechos que sirvieran para describir esos mismos fenómenos. Es la construcción de una realidad desde una disociación cognitivo-material general de los hechos que discursivamente se han manipulado. Lee el resto de la entrada »

Los mejores activistas LGTBI: nuestras hijas, hijos e hijes

Por Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

Más de 150 personas se dieron cita en Salamanca hace unos días en las IX Jornadas de Familias LGTB organizadas por el Grupo de Familias de la FELGTB y anfitrionas por la entidad local Iguales.

Más allá del magnífico episodio de convivencia y del intercambio de experiencias que han protagonizado las familias, del reforzamiento del empoderamiento de las hijas, hijos e hijes de personas LGTBI, que han jugado, amado y reído con sus iguales; es importante que no queden en el olvido los mensajes que han transmitido la veintena de ponentes que, con una generosidad extrema, han trasladado a las personas asistentes.

Dos han sido ideas que han transitado durante estos días en la sede de las Jornadas, el Salón de Grados de la Universidad de Salamanca: la necesidad de reforzar el comprometido activismo familiar ante el avance de las consignas LGTBIfóbicas de la extrema derecha y la obligación de articular vías de participación para que las hijas, hijos e hijes de las familias homoparentales ocupen el lugar dentro del activismo que les corresponde, al ser testigos, actores y hacedores de una realidad social más igualitaria, libre y democrática.

El activista y organizador local de las Jornadas, Cefe Torres, señaló en el acto inaugural que el principal objeto de nuestras vidas son nuestros hijos y  que “no queremos que nuestras niñas, niños y niñes derramen una sola lágrima, bastantes hemos derramado ya nosotros”.

La presidenta de la FELGTB, Uge Sangil, afirmó con gran rotundidad que nuestras hijas, hijos e hijes son el cambio y son el motor de nuestra sociedad, ya son los mejores activistas LGTBI, no solo en el presente sino también en el futuro. Lee el resto de la entrada »

15 años de matrimonio igualitario, 15 años de desigualdad

Por Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

Fotos de Marina Liotta para FELGTB y COGAM

Hoy se cumplen 15 de años de la aprobación del matrimonio igualitario en España en el Congreso de los Diputados (las diputadas también estaban presentes, aunque ese masculino genérico las invisibilice), un país que despertaba a los derechos de las personas LGTBI apartando a golpe de BOE las cenizas carpetovetónicas y los escombros de un tardofranquismo que aún nadaba a su gusto en las instituciones y en los hogares.

Este primer gran éxito de los derechos humanos LGTBI en el país no nació de la nada y supuso un premio y una victoria para tantas y tantos activistas que desde el inicio de la democracia tuvieron que batallar para que la izquierda política de este país dejara atrás sus postulados heteronormativos. A la derecha era imposible intentar acercarse como se demostró unos meses mas tarde, no se la esperaba y nunca llegó.

Pero aquel no fue un logro del gobierno y del partido que lo sustentaba, aquel fue un triunfo del activismo LGTBI que consiguió convencer al entonces secretario general del PSOE y líder de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, en el sótano de la calle Ferraz. Cabe una más que razonable duda de que si otra persona hubiera estado al frente de los socialistas esta demanda se hubiera introducido en el programa electoral del partido de los socialistas. Lee el resto de la entrada »

El activismo no va de likes, va de salvar vidas

Por María Prieto Piédrola, psicóloga (22 años)

Este Orgullo es diferente a todos los anteriores y todos los que vendrán. No nos vamos a poder encontrar en las calles, al menos no como ha sido hasta ahora. Por eso decidí empezar un proyecto de visibilización, para contribuir con mi granito de arena a que, en este mes de junio, tuviesen un poquito más de impacto en la sociedad algunas cuestiones importantes sobre el colectivo LGTBI+.

Acabo de terminar la carrera de Psicología, y mi Trabajo de Fin de Grado ha sido sobre Intervención Psicológica con Personas Trans*. Llevo todo el curso leyendo y documentándome, y he aprendido tanto que me han pasado dos cosas: la primera, no he querido dejar de aprender, y la segunda, me han entrado ganas de enseñar. Lee el resto de la entrada »

Mi balcón, mi Orgullo – Día del Orgullo LGBT+

Viñeta de Teresa Castro (@tcastrocomics)

Te miro y me gustas – Crónica del Orgullo 4

Por Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

Foto: Freakysita

Te miro y me gustas, soy heterosexual. Te miro y me gustas, soy lesbiana. Os miro y me gustáis, soy bisexual.

Estas tres frases recorren toda mi vida desde mi adolescencia. Es muy sencillo de escribir, y si se intenta tener un mínimo de empatía hacia que las pronuncie no debiera ser difícil de comprender. Pero no, no es así, no ha sido así.

Cuando tenía unos 14 años me enamoré hasta dejar de respirar de un compañero de clase que también quiso la vida regarme su amor. Éramos la pareja perfecta, los más guapos, los que sacaban las mejores notas, los que liderábamos las fiestas y los recreos. Aún recuerdo aquellos primeros besos como un trago de agua fresca en la tórrida tarde de un verano en el sur. Era un amor tan inocente y tan puro que nos condujo a un sexo amable y consentido que se me ha hecho difícil repetir con los años. Tuve la suerte de vivir un cuento de adolescencia y la plenitud de poder recordarlo con quien ahora es un de mis mejores amigos.

Pero la pasión terminó de repente 17 de septiembre y dejamos de vernos y sentirnos durante años. No hubo enfrentamiento ni daño gratuito, pero si dolor y añoranza durante algún tiempo. Lee el resto de la entrada »

¿De qué va esto de los derechos trans?

Por Aitzole Araneta (@AitzoleAraneta) es sexóloga, técnica de Igualdad, activista trans y consejera estatal de Podemos  

En la imagen, Aitzole Araneta

 

Más allá del debate teórico, el movimiento por los derechos de las personas trans tiene unos consensos claros.

 

Hace dos semanas veía la luz un documento interno, firmado por, entre otros, dos ministros del PSOE, donde se analizaban varios conceptos e ideas: principalmente la de el sexo como un cúmulo de marcadores biológicos que dictan la verdad en términos biomédicos, y el género, constructo social y cultural, y herramienta de análisis más que categoría inherentemente humana. Una cuestión, la de los términos, que merece un extenso artículo sobre lo que realmente contienen esas palabras, y cómo a través de ellas ordenamos nuestras individualidades y sociedades. Un repaso bibliográfico de obras de referencia pone de relieve que ni el sexo es tal, ni el género es cual.

A nivel práctico, el documento cuestionaba que una persona en situación de transexualidad sea quien dice ser, sin necesidad de que un profesional pueda acreditar, de manera externa, la identidad de nadie -algo por otra parte imposible con los medios y tecnologías de los que disponemos- y que supone el derecho de autodeterminación en la gestión de su identidad de todas las personas (no solo las trans, que son las únicas a las que se les exige este requisito por ley). Por otra parte, también se hacía referencia a leyes que regulan la cuestión.

Llegado este punto, es interesante aclarar cuáles son las propuestas y los consensos de una comunidad trans que tiene establecidas sus líneas rojas desde hace mucho tiempo:

La ley vigente es la Ley 3/2007 reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas – en su día mal llamada Ley de Identidad de Género– es la que regula el cambio de la mención de sexo en los documentos oficiales como el DNI, y que exige ser mayor de edad, y de nacionalidad española. Es la reforma de esta ley la que se defiende en dicho documento.

Sin embargo, la inmensa mayoría de las organizaciones trans no quieren reformar la ley de “identidad de género” de 2007. No es una de las demandas históricas del movimiento trans. La demanda es derogar esa ley y hacer una Ley Integral Trans completamente nueva. ¿Por qué?

Reformar la Ley de Identidad de Género supone asumir el marco que considera enfermas mentales a las personas trans desde 2007, ya requiere de esa certificación externa que defiende el documento -un diagnóstico en clave psiquiátrica- y dos años de tratamiento hormonal. Ya en la tramitación de esta ley de 2007 hubo alternativas que no fueron valoradas. Se trata de una ley inhumana, inaceptable, y salvaje. Una ley que sigue perpetuando el sufrimiento de la comunidad trans.

Derivada de esta Ley, vendrán también al Estado español querellas (muy legítimas) contra el Estado por esterilización. En la ley de 2007 se establece un proceso médico mínimo de 2 años (que se traduce en hormonación obligatoria en la inmensa mayoria de los casos) cuya consecuencia inmediata es la esterilidad. En Suecia, el Estado ya está indemnizando a las personas trans que denunciaron esta esterilización obligatoria. No todas las personas en situación trans piden tratamiento hormonal.

Y por otra parte, excluir a los menores de ser nombrados en clase por su nombre, y referidos como quienes verdaderamente son, medida que viene siendo avalada por el Tribunal Constitucional desde el 2019.O que considere ciudadanos de segunda a quienes tienen una nacionalidad diferente a la española. Es decir, adoptar las resoluciones que la ONU viene marcando desde el 2011 y los Principios de Yogyakarta.

Por compromiso honesto con la comunidad trans, e higiene política elemental, es estratégico derogar esa ley 2007 de Rectificación Registral de Nombre y Sexo. Y hacer una nueva ley Integral que aborde, no solo el cambio de documentación administrativa, sino también que aborde la vulnerabilidad de la comunidad trans, y que ponga encima de la mesa soluciones en el plano laboral, social, educativo, de acceso a servicios de salud, de representación en medios, en el ámbito del deporte o respecto a las violencias específicas que sufren las personas trans.

Es una cuestión simbólica esencial ante atropellos de este calado: derogar, pedir perdón, y reparar a las personas trans con una ley diferente con otros cimientos nuevos y decentes. Una Ley Integral Trans que aborde lo que hace 13 años quedó en el olvido.

Históricas LBT: Stormé DeLarverie

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#MujeresLesbianas

Stormé DeLarverie

 

Stonewall fue una rebelión, un levantamiento, una desobediencia a los derechos civiles, no fue un maldito motín.

Stormé DeLarverie

 

El Stonewall era un bar regentado por la mafia, situado en el barrio neoyorkino de Greenwich Village. En este local,  se daban cita personas LGTB rechazadas por una sociedad y un sistema legal que criminalizaba la disidencia sexual. El bar sufría constantes redadas policiales y los abusos de autoridad con la clientela eran habituales.  En la madrugada del 28 de junio de 1969, en una de esas redadas, se produjo una revuelta que sería el origen de la lucha por los derechos civiles de las personas LGTBI en Estados Unidos y en el resto del mundo. Una de las protagonistas de esa rebelión fue Stormé DeLarverie. Durante unos minutos peleó con varios policías que intentaban detenerla, jurando y gritando. Según algún testigo era “una típica butch de la ciudad de Nueva York” y “una dyke-stone butch”. La golpearon con fuerza en la cabeza por denunciar que le apretaban mucho las esposas. Dicen quienes presenciaron aquello, que Stormé sangraba por una herida en la cabeza mientras peleaba. “¿Por qué no hacéis algo?”, gritó a la gente que miraba impasible la situación. Cuando fue detenida y encerrada en un furgón, la multitud estalló.

Stormé nació en Nueva Orleans el 24 de diciembre de 1920. El padre de DeLarverie era blanco y su madre  una mujer afroamericana, trabajaba como sirvienta para su familia. No tenía certeza sobre su fecha de nacimiento,  así que celebraba su cumpleaños el 24 de diciembre.​ Lee el resto de la entrada »