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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Entradas etiquetadas como ‘activismo’

Mis recuerdos: la larga espera de la Igualdad

   Por Mané Fernández, coportavoz de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) y experto en Políticas Trans.

Foto del autor de la entrada: Mané Fernández

Hace ya 31 años que un joven de 22, con muchas ilusiones, salía de Chile, su tierra natal, para vivir su realidad desde la libertad y el respeto, libertad y respeto que en su país le eran negados.

Ese joven dejó atrás muchas cosas: su familia, sus amigos, su seguridad, un modo de vivir cómodo pero no libre para cumplir su sueño.

La salida de su país estuvo marcada por muchas esperanzas. La visión desde la ventana del avión de la majestuosa cordillera de los Andes le hacía pensar que saltaba un muro, dejando atrás un baúl lleno de piedras que le hacían muy difícil el caminar; las lágrimas que salían de sus ojos tenían dos razones, una, la tristeza de lo que quedaba atrás, y la segunda, la alegría de lo nuevo por encontrar. Lee el resto de la entrada »

Un pequeño homenaje a Ana Meluska, referente del activismo trans

Textos recopilados por Toño Abad (@antonioabadg), Secretario General de Diversitat

 

Foto de Ana Meluska

Conocí a Melu en Alicante en la izada de la bandera LGTB en el Ayuntamiento que organizábamos desde Diversitat, al abrigo de los nuevos gobiernos del cambio que nos abrían las puertas de las instituciones de par en par. Melu cada vez que podía se escapaba a Alicante a apoyarnos en nuestros actos y campañas. Así era ella, generosa, comprometida con las luchas y solidaria. Hablamos emocionados de lo que había cambiado el mundo de entonces hasta aquí, de cuando ella empezó a ahora.

También venía al Orgullo cada año, porque Melu disfrutaba con nosotras, las activistas LGTBI de esta tierra, hermanas y hermanos de Lambda en la lucha, a la que ella quería y había dedicado tanto.

La última vez que vi a Melu fue en la Conferencia federal de la FELGTB, en un taller sobre “Prostitución, trata y trabajo sexual” donde nos dio una lección de dignidad, activismo y lucha. Un chute en vena de energía pura, porque ella era eso, energía pura.

Lamento que Melu no vea la aplicación de la Ley Valenciana del Derecho al Reconocimiento de la Identidad de Género por la que tanto lucho. Pero será su legado, lo mejor de sí misma y de su compromiso que quedará para que otras personas no pasen por lo que ella pasó.

Por ella, por los y las que ya no están, por aquellas que se han quedado en el camino he recopilado estos textos homenaje, de amigas y amigos de Melu. Va por ti, Meluska: Lee el resto de la entrada »

¿No entenderán nuestro amor? ¿Acaso ellos lo entienden?

Por Violeta Assiego (@vissibles).

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Pride de Estambul 2015

Hace algo más de una semana publiqué una entrada en la que, como defensora de los derechos humanos, expresaba mi oposición a la prohibición del burkini al entender que el motivo que llevaba a tal decisión estaba basado en el prejuicio y la discriminación y que dicha norma, lejos de respetar el principio de universalidad de los derechos humanos, directamente lo contravenía y exponía a un colectivo concreto a mayor violencia solo por el hecho de llevar una prenda de vestir o pertenecer a una religión. Tanto Naciones Unidas como el Consejo de Estado francés comparten este enfoque. No es nada extraordinario por mi parte, es enfoque de derechos humanos puro y duro. Lee el resto de la entrada »

Mpho, la hija de Desmond Tutu, se casa con su novia

Foto obtenida a través de Twitter

Foto de Desmond & Leah Tutu Legacy Foundation

Si nos dejáramos llevar por los clichés de las revistas del corazón, este es uno de esos casos en los que se nos romperían los esquemas. Ni Canon Mpho Tutu (hija del arzobispo anglicano Desmond Tutu) ni Marceline Furth son dos crías, ni tampoco se dieron el ‘sí quiero’ en un lujoso complejo turístico del continente africano, y mucho menos han vendido la exclusiva a revista alguna. Se han casado y están felices, afirman. Esperamos que lo estuvieran antes del enlace porque sino se trataría más de un milagro que de una boda. Lee el resto de la entrada »

Los besos de Pedro Zerolo: acerca de la existencia de la “Cultura LGTB”

Por Ramón Martínez (@ramonnmartz), doctor en Filología, (trans)feminista y vocal de Formación en Arcopolí

Ilustración de Ivan Pineros

Ilustración de Ivan Pineros

No es casual que uno de los debates más persistentes sobre la Diversidad Sexual y de Género sea precisar si existe o no una “cultura” propia de las personas lesbianas, gais, bisexuales y transexuales. Aunque la controversia lleve años aparcada sucede que una visión u otra de cómo entender esto que hacemos o esto que somos las personas no heterosexuales genera dos filosofías de partida para el activismo según se afirme -comunitarismo- o niegue -asimilacionismo- la existencia de una diferencia intrínseca, de algo propio de todos nosotros. Por eso, resulta interesante recurrir a un concepto antropológico de la “cultura”, más allá de una interpretación reduccionista de la “cultura” como un conjunto de artes donde pueden aparecer o no nuestras realidades como temáticas, para poder responder a la gran pregunta: ¿Existe la cultura LGTB?

Tylor definió en 1871 la “cultura” como “aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres, y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre”. Según ésta a las personas LGTB nos falta el “todo complejo” y compartimos con las personas heterosexuales la práctica totalidad de esos contenidos de la “cultura”, luego nuestras particularidades forman una “subcultura” dentro de una gran “Cultura Heterosexual” donde nos integramos, queramos o no. Pero Ángel Díaz de Rada, en su recomendable Cultura, antropología y otras tonterías, define la “cultura” como una característica de la acción, es decir, la cultura está lo que hacemos, cuando tiene especial valor convencional, ritual y simbólico. Partiendo de esta concepción es posible reflexionar sobre la hipotética “Cultura LGTB” observando una de estas acciones: nuestra forma de saludarnos. Lee el resto de la entrada »

Aunque ya se haya escrito todo sobre Pedro Zerolo, todavía queda mucho por hacer

Por Violeta Assiego (@vissibles)

Fotografía de Enrique Anarte del acto celebrado el martes en Chueca

Fotografía de Enrique Anarte del acto celebrado el martes en Chueca

Hay personas a las que admiras hasta que las conoces. La vida es así. Hay personas que es mejor no conocer para poder seguir “idolatrando” su obra, su imagen, sus libros, su discurso,.. Pero hay otra gente a la que se admira y que cuando se la conoce, resulta que se la empieza a apreciar de verdad. Y es entonces, cuando una hasta se olvida de quien era aquel ser soñado al que se miraba desde abajo. Eso es lo que me ha pasado a mi con Boti García Rodrigo, a quien aprecio más que admiro, aunque no dejo de admirar ahora que sé exactamente por qué hacerlo.

El otro día, cuando Nayra (otro ser de esos que la vida regala) empezó hablando de Pedro Zerolo mencionando a Boti García Rodrigo, confirmé lo obvio, ambos dos son de la misma escuela. La escuela de la lucha poética que no excluye a nadie. La escuela que cambia y transforma las cosas porque no se olvida de nadie y cuenta con todos .

Yo no conocí a Pedro Zerolo en un plano personal. Le vi de cerca, muy de cerca. Le observé entre bambalinas, en los pasillos, en los momentos informales donde se descubre quienes son los divos, los que están de paso y los que quieren figurar. Para nada ese era el caso. Pedro Zerolo era magnético como dice alguien que yo me sé (aunque no lo dice de él). Su magnetismo se gestaba en su sonrisa y en su aspecto inofensivo y amigable. Cuando tu mirada se cruzaba con la suya, daban ganas de saludarle más que nada porque te sonreía como diciéndote ven. Lee el resto de la entrada »

La deuda pendiente con Pedro Zerolo

Sobran los motivos para escribir esta entrada. Desde aquí mandamos un abrazo muy fuerte a los seres queridos de Pedro Zerolo, aquellas y aquellos que hoy sienten su pérdida y compartieron la ganacia que ha sido su presencia. Desde el blog, nos unimos en tristeza y homenaje a este hombre histórico.

Entrada escrita por Nayra Marrero (@nayramar)

Imagen de Olga de Dios

Imagen de Olga de Dios

Dice Boti que Pedro Zerolo le enseñó a tratar a cada persona como si fuera única, con una palabra de cariño, con una sonrisa. Con el respeto inmenso que tenía Pedro por las personas. Cuando yo aún era estudiante de Periodismo me mandaron en clase a entrevistar a una persona conocida y yo quise conocerlo a él, un activista que se presentaba entonces a concejal del Ayuntamiento de Madrid, un canario admirable al que yo quería entrevistar. Para lograrlo le mentí, dije que era de una revista universitaria, y entonces me concertaron una entrevista en su despacho en la calle Pintor Rosales.

En la guagua, nerviosa, llamé a mi tía Sylvia, lesbiana, activista también ella, por si lo conocía, para que me confirmara por favor que era una persona afable, para que me tranquilizara. Ella se rio de mí, y mucho, y me dijo que respirara, que Pedro era capaz de hacerme sentir en casa.

Y sí, Pedro me acogió con una sonrisa, con toda la paciencia del mundo (se me acabó la pila de la grabadora y tuve que volver otro día). Me acogió con su fuerza pedagógica, su ilusión contagiante y su afán por una sociedad del arcoíris que reconociera la diversidad y nos permitiera ser felices con todas nuestras diferencias pero en igualdad. Aquel día me enamoré de Pedro, de sus palabras, de sus sueños y de sus maneras.

Su capacidad de conquistar corazones para que estos se sintieran libres para amar, para entenderse, es sin duda una de sus marcas personales, una forma de activismo equilibrada, incluyente y cercana que ha ido contagiando a personas y colectivos de aquí y de allá, de su querida América Latina.

Después de ese he tenido muchos encuentros con Pedro y he sido testigo mil veces de su forma de construir, de convencer y de mejorar las cosas en esta tierra que no volverán a pisar sus pies.

Quienes creemos en la igualdad debemos mucho a Pedro Zerolo, una deuda que tenemos que pagar con nuestra visibilidad, con nuestra lucha y con nuestra fuerza para alcanzar ese sueño compartido por una sociedad del arcoíris que nos permita, sobre todo, ser felices.

Seamos felices, también por Pedro Zerolo.

Cuatro años después de ser asesinada, el nombre de Noxolo no puede ser olvidado

La memoria es imprescidible para construir la historia de cualquier colectivo. Hoy hacemos memoria de la mano de Aimar Rubio Llona, politólogo especialista en violaciones de derechos humanos de las personas LGTBI en África y activista en Euskadi del grupo de Diversidad Afectivo Sexual de Amnistía Internacional

 

noxolo.psdAl igual que miles de mujeres sudafricanas de 24 años de edad, Noxolo Nogwaza regresaba a su casa la madrugada del 24 de abril de 2011 tras haber pasado la noche del sábado con sus amigos y conocidos. Sin embargo, aquella noche Noxolo se encontraría en su camino con la sinrazón de la homofobia y la violencia en Sudáfrica, un país donde la diversidad sexual no siempre encuentra el respeto que merece. Noxolo fue brutalmente violada, agredida y humillada hasta su muerte, tan solo cuatro meses después de que otro activista LGTBI, el ugandés David Kato, fuese asesinado a sangre fría en Kampala.

Como otras muchas activistas en Sudáfrica, Noxolo trabajaba defendiendo los derechos humanos de las personas LGTBI en la organización Ekurhuleni Pride Organizing Committee (EPOC), ONG ubicada en Kwa-Thema, un township próximo a Johannesburgo. Los objetivos que guían a esta organización se centran en combatir los crímenes de odio y violencia motivados por la orientación sexual e identidad de género, así como empoderar y visibilizar al colectivo LGTBI a través de diversos actos, como la celebración de la marcha del orgullo en Kwa-Thema.

En el cuarto aniversario de su asesinato, Noxolo es un símbolo en la lucha que cientos de activistas sudafricanos libran contra el miedo y acoso que sufren las personas LGTBI en el país. Noxolo también representa la figura de una mujer incansable que “vivía con la nariz pegada a un libro”, y que luchó por el bienestar de sus hijos a pesar de la precariedad laboral que le envolvía. Lee el resto de la entrada »

Propósitos de un activista LGTB para 2015

En las últimas semanas venimos escuchando noticias diversas y preocupantes de agresiones con motivación homófoba en algunas ciudades de España. En la tarea de apoyar a las víctimas y darlas a conocer se ha implicado directamente la asociación LGTB de las universidades Politécnica y Complutense de Madrid, Arcopoli. Su secretario general, Yago Blando escribe hoy en 1 de cada 10 sobre ello.

Gay-Straight Alliance school bus
Fotografía de Jon Gilbert Leavitt

 

Me ha costado mucho empezar esta columna, mucho. No sabía como enfocar el tema que me habían propuesto tratar. Tras varios intentos, he decidido que no voy a centrarme en el pasado, voy a hablar del futuro. Porque sólo nos queda seguir. Hay que recordar el pasado para saber de dónde venimos, pero nuestro objetivo es el futuro. Así que ahí van mis propósitos para el año 2015. Propósito, en realidad, porque aunque todos los activistas LGTB (Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales) siempre tenemos el propósito de alcanzar la Igualdad real, este año en Madrid (y en toda España) una parte de ese propósito se ha convertido en una montaña que deberemos conquistar: el aumento de las agresiones a personas LGTB.

Primero, un poco de contexto: las asociaciones lo estamos notando, cada vez nos llegan más casos de palizas a miembros del colectivo. Por citar algunos datos oficiales, en 2013 hubieron 452 agresiones a personas LGTB, 12 en Madrid. Este dato lo aportó el Ministerio del Interior, revelando que, de los Delios de Odio, el más común era por LGTBfobia (rechazo a las personas LGTB). Y podemos ir más allá: según la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, sólo se denuncian el 10% de estas agresiones, lo que viene a decir que el año pasado se habrían producido unas 120 agresiones sólo en Madrid. Una cada tres días. Estos son los datos de 2013, para tener los de este año tendremos que esperar a 2015, pero os adelanto que los datos no serán alentadores.

Por hacer un repaso rápido de 2014, en Madrid una pareja de chicos fueron asaltados en la Gran Vía por un grupo de 3 o  4 que les propinó una paliza. Poco después, en la misma Gran Vía, un chico gay fue golpeado por un militar de profesión. En la Latina le propinaron un botellazo a un chico y por ello perdió un ojo. En septiembre otra pareja de chicos sufrieron una paliza al salir de una discoteca y en noviembre a otro le rompieron el hombro en otra agresión. Y estás son solo algunas de las que han llegado a los medios de comunicación, otras tantas han pasado desapercibidas.

Partiendo de esta base, ¿qué le podemos pedir las Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales a 2015? La erradicación de esta lacra. O al menos un cambio de tendencia. Pero por pedir, podemos pedir el final de la crisis o ganar la lotería. Por pedir que no quede. Pero este artículo de titula “Propósitos de un activista LGTB para 2015”, así que ahí van: Me propongo hacer todo lo que este en mi mano para erradicar esta lacra. Desde Arcópoli, la asociación de la que formo parte, crearé campañas de sensibilización y denuncia, para que estos casos no caigan en el olvido. Crearé sinergias con todos los que hagan falta: entidades sociales que trabajen crímenes de odio, expertos legales y psicólogos, para poder dar a las víctimas la atención más completa que requieran. No cejaré en mi propósito de que los partidos políticos, tanto a nivel local como estatal, lleven en su programa para las próximas elecciones la implantación de una Ley Contra la LGTBfobia y la Discriminación, que nos permita empezar a construir la igualdad que reclamamos y nos proporcione las herramientas para ello. Demandaré campañas específicas de denuncia por parte de la policía y sensibilización de los cuerpos de seguridad en materia LGTB. Denunciaré todo acto que vulnere los derechos de las personas LGTB, provengan de particulares o de entidades tanto públicas como privadas y lucharé por un  compromiso de parte de las administraciones públicas de defensa de nuestros Derechos.

Para 2015 me propongo trabajar por la igualdad y nuestra seguridad y sólo le pido al año nuevo que ese trabajo de sus frutos, para que 2016 sea un año de nuevos retos y no un año para lamentar un 2015 perdido.

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Lesbianas en resistencia

Marcha durante los encuentros. Foto @prodymil
Marcha durante el X Encuentro Lésbico Feminista de Abya Yala. Foto @prodymil

                                                                                                   

                                                  Por Verónica Reyna, lesbiana feminista de Abya Yala  (concretamente del pulgarcito llamado El Salvador, esa tierra que se retuerce entre la injusticia)

Hace cuatro años era lesbiana, cuatro años después me nombro lesbiana feminista de Abya Yala -tierra de sangre vital, mal conocida como América. Luego de estos años, de miles de conversaciones absurdas, incoherentes y llorosas con mis gordas, esas amigas que por tan distintas terminan rebalsando en similitudes, he visto atrás y reconozco un camino andado.

Estos años representan esos pasos en un nuevo camino, que como todos tiene sus deslices y grises en distintas tonalidades. El X Encuentro Lésbico Feminista de Abya Yala (Colombia, Octubre 2014) ha sido el más reciente paso en mi caminar (no el último), y me ha comprometido a seguir luchando en esta tierra saqueada, invadida y golpeada (todavía hoy).

Nombrarse lesbiana, nombrarse feminista, nombrarse lesbiana feminista, desde El Salvador, desde Latinoamérica, desde Abya Yala, representa una postura personal y, por tanto, política con la que he logrado identificarme en este camino. Son mis pasos profundos en esta tierra que no quiero dejar y a la que quiero responder, en la colectividad y el abrazo permanente de un pueblo herido por el racismo, las políticas neocoloniales y el militarismo, donde hay todavía mucho dolor al cual se suman nuevos golpes y nuevas invasiones, y donde mi ser responde con cada nervio traducido en piel, donde mis pies quieren seguir andando.

Escribir en un Blog que se difunde principalmente en España resulta complicado luego de una semana en la que se removieron tantas heridas de una tierra violada mil veces desde la invasión española. “En El Salvador no hay racismo” –escuché tantas veces- “porque no hay negros…” y porque tampoco hay indígenas…[1] El Salvador tiene una historia masacrada y enterrada en los ríos, en los montes, debajo de mis pies. Abya Yala es un pueblo de mestizaje (léase violación) forzado(a), de desmemoria, de olvido y perdón. Pero ver llorar a una mujer al recordar la guerra en Guatemala y su temor de que (otra vez) no se vea otro camino más que el de tomar las armas; ver a otra hablar de las armas y su daño mientras sostiene un pene en forma de pistola; ver a dos mujeres abrazarse, llorando, por el dolor que representa el olvido en el que viven; revuelve las tripas, te hace un hoyito en el corazón y te atraganta en el sufrimiento. Ver mi piel y saber que el orgullo blanco de mi tata es el producto de miles de violaciones a mi pueblo, es sentir un dolor viejo desde dentro, volver a reafirmar la estupidez de un orgullo racista.

Nombrarse lesbiana, en este lado del charco,  sigue siendo un acto de resistencia ante un sistema que te dice que recibimos apoyo de países cooperantes, que nos brindan ayuda humanitaria, que habla de diversidad cultural, derechos humanos y equidad de género con la soltura de la ignorancia de este dolor que se vive (todavía hoy). Nombrarse feminista también escupe a un sistema que quiere traducir una lucha de mujeres valientes a un ligero “enfoque de género”. Nombrarse lesbiana feminista antirracista, antimilitarista, anticolonialista, implica no dejar de gritar lo que es injusto, no dejar de evidenciar el saqueo, el robo y el engaño.

Volver a mi país, sin haber salido nunca de mis tierras, me hace enterrar mis pies en una lucha que recupere la memoria, el dolor, que sane heridas y reconstruya desde lo que se pretendió sepultar. Me ha removido el cuerpo, las entrañas, para seguir luchando entre este pueblo que (todavía hoy) se rebusca en la desmemoria, pero que sigue caminando.

[1] Sí hay indígenas, sí hay población negra, sí hay pueblos que buscan sobrevivir al olvido.