Archivo de la categoría ‘Historia LGTBI’

Históricas LTB: Marsha P. Johnson #OrgulloyMemoria

Por Charo Alises (@viborillapicara#MujeresTrans

 

Si no apoyas a la gente negra, a las mujeres trans, a las trabajadoras sexuales y a las personas que viven con VIH, no está celebrando el Orgullo.

 

Este mes en @1decada10 recordamos a mujeres extraordinarias LTB que hicieron historia #OrgulloyMemoria con la serie #HistóricasLTB

Mujer negra, trans, pobre, prostituta, VIH positiva, modelo, drag y activista LGTBI. Nació como  Malcom Michaels Jr., en Nueva Jersey, Estados Unidos el 24 de agosto de 1945. Fue una de las activistas más destacadas por los derechos de las personas LGTB

A los cinco años Marsha empezó a usar vestidos pero tuvo que dejar de hacerlo por las agresiones de algunos niños. Con  trece años fue violada por otro menor. En esa época ella no sabía nada sobre las personas LGTB.

Con 18 años, una maleta de ropa y quince dólares en el bolsillo, se marcha a Nueva York.

No eran tiempos  propicios para la disidencia sexual. Aunque el Estado de Nueva York había cambiado la sodomía de un delito a una falta, la homosexualidad seguía siendo criminalizada, Las personas homosexuales no podían bailar juntas y estaba prohibido servirles alcohol en los bares. Vestir ropa del sexo opuesto podía suponer una acusación de desviación sexual.

Reina Callejera muy conocida en la ciudad de Nueva York,​ Johnson fue una de las  activistas más destacadas en los enfrentamientos con la policía durante los disturbios de Stonewall, ocurridos durante la madrugada del 28 de junio de 1969 . Esta revuelta   sentó las bases de la lucha por los derechos civiles de las personas LGTB en Estados Unidos y en el resto del mundo. En 1970 Marsha fue una de las caras visibles de la primera marcha del Orgullo.

Johnson y su amiga Sylvia Rivera, preocupadas por las jóvenes trans sin hogar,  cofundaron a principios de los setenta, la organización Street Transvestite Action Revolutionaries (STAR; Revolucionarias activistas travestidas callejeras); juntas eran una presencia visible en las marchas a favor de los derechos de las personas LGTB y participaban en otras  acciones políticas radicales en defensa  de diferentes causas sociales.

Junto con Rivera, Johnson era madre de la Casa STAR, recogiendo ropa y comida para ayudar  a las jóvenes drag queens, mujeres trans y chicos sin hogar que vivían en los muelles de la calle Christopher.

En la década de 1980,  continuó su activismo en la calle como organizadora  de ACT UP, acrónimo de AID Coalition to Unleash Power, un grupo de acción directa creado en 1987 para llamar la atención sobre la pandemia del sida y las personas  que lo padecían con objeto de conseguir legislaciones favorables , promover la investigación científica y la asistencia a quienes lo  sufrían  hasta conseguir todas las políticas necesarias para alcanzar el fin de la enfermedad.

Cuando un  juez preguntó a Marsha, ¿Qué significa la ‘P’ del nombre?; Johnson contestó: Pay it No Mind (No le hagas caso). ​Esta frase se convertiría en su distintivo.

En 1974  Andy Warhol la fotografió como parte de una serie de polaroids titulada señoras y caballeros, que se centraba en drag queens.​ Johnson también era miembro de la troupe de drag queens de Warhol, Hot Peaches, que ha sido comparada con otra similar de San Francisco, The Cockettes.​

En julio 1992,  encontraron el cuerpo de Marsha  flotando en el río Hudson, no lejos del muelle del West Village, poco después de la Marcha del Orgullo.​ La policía consideró la muerte un suicidio.​ Los amigos y seguidores de Johnson dijeron que no tenía tendencias suicidas​ y una campaña de pósteres más tarde afirmaba que Johnson había sido acosada el día de su muerte cerca de donde se encontró su cuerpo. Los esfuerzos para conseguir que la policía investigase la causa de la muerte fueron infructuosos. ​ Después de una fuerte campaña dirigida por la activista Mariah López, en noviembre 2012 el departamento de policía de la Nueva York reabrió el caso como un posible homicidio.​

Las amistades cercanas de Johnson la consideraban una persona profundamente espiritual, que atendía a todas las iglesias y templos y regalaba lo poco que tenía para ayudar a las personas  que malvivían en las calles.

Sólo dos días antes de su muerte, Johnson fue entrevistada extensamente sobre su vida. La entrevista forma el núcleo del documental de 2012, Pay it No Mind: The Life and Times of Marsha P. Johnson, dirigido por Michael Kasino y Richard Morrison.

En el lugar del río Hudson donde se recogió su cadáver se ha instalado una fuente en su memoria.

 

«Marsha P Johnson» by Glaurung_Quena is licensed under CC BY-NC-ND 2.0

Históricas LBT: Stormé DeLarverie #OrgulloyMemoria

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#MujeresLesbianas

 

Stonewall fue una rebelión, un levantamiento, una desobediencia a los derechos civiles, no fue un maldito motín.

Stormé DeLarverie

 

Este mes en @1decada10 recordamos a mujeres extraordinarias LTB que hicieron historia #OrgulloyMemoria con la serie #HistóricasLTB

El Stonewall era un bar regentado por la mafia, situado en el barrio neoyorkino de Greenwich Village. En este local,  se daban cita personas LGTB rechazadas por una sociedad y un sistema legal que criminalizaba la disidencia sexual. El bar sufría constantes redadas policiales y los abusos de autoridad con la clientela eran habituales.  En la madrugada del 28 de junio de 1969, en una de esas redadas, se produjo una revuelta que sería el origen de la lucha por los derechos civiles de las personas LGTBI en Estados Unidos y en el resto del mundo. Una de las protagonistas de esa rebelión fue Stormé DeLarverie. Durante unos minutos peleó con varios policías que intentaban detenerla, jurando y gritando. Según algún testigo era «una típica butch de la ciudad de Nueva York» y «una dyke-stone butch». La golpearon con fuerza en la cabeza por denunciar que le apretaban mucho las esposas. Dicen quienes presenciaron aquello, que Stormé sangraba por una herida en la cabeza mientras peleaba. «¿Por qué no hacéis algo?», gritó a la gente que miraba impasible la situación. Cuando fue detenida y encerrada en un furgón, la multitud estalló.

Stormé nació en Nueva Orleans el 24 de diciembre de 1920. El padre de DeLarverie era blanco y su madre  una mujer afroamericana, trabajaba como sirvienta para su familia. No tenía certeza sobre su fecha de nacimiento,  así que celebraba su cumpleaños el 24 de diciembre.​ Lee el resto de la entrada »

Históricas LTB – Sylvia Rivera #OrgulloyMemoria

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#MujeresTrans

Este mes en @1decada10 recordamos a mujeres extraordinarias LTB que hicieron historia #OrgulloyMemoria con la serie #HistóricasLTB

Nacida el 2 de julio de 1951 en Nueva York, la llamaron Ray al nacer. Sylvia fue una  destacada activista trans que luchó por los derechos humanos de las personas LGTBI. Su padre, José Rivera, la abandonó cuando era  muy pequeña y su madre se suicidó cuando ella tenía tres años. Sylvia  y su hermana Sonia quedaron bajo la tutela  de su abuela, que apenas podía mantener el hogar familiar con cincuenta dólares a la semana. Viejita, como llamaban a la abuela cariñosamente, nunca aceptó la forma de comportarse de Sylvia; no soportaba que se maquillase, para ella eran cosas de “maricas”.

Cansada de las palizas de su abuela y de las burlas del vecindario, Sylvia se marchó de casa con 11 años y empezó a ejercer la prostitución en la calle para sobrevivir. Por aquella época, se unió a una comunidad de Drag Queens, término con el que se denominaba en la época de los 60 y 70 a las personas trans.

Rivera empezó su activismo con la Guerra de Vietnam y  los movimientos por los derechos civiles y feminista. Luchó también, por los derechos de los jóvenes puertorriqueños y afroamericanos. Como hispana se identificaba con las revolucionarias Panteras Negras y su homólogo puertorriqueño, Young Lords.

Con diecinueve años, preocupada por las menores trans que vagaban por las calles prostituyéndose, Sylvia, que había estado en esa misma situación desde los once años, creó, junto a su amiga Marsha P. Johnson, el grupo Travestis Callejeras Revolucionarias de Verdad (Street Transvestites Actual Revolutionaries- STAR), cambiando luego a Verdad por Acción. Su primer hogar fue un trailer, aparentemente abandonado, en un aparcamiento al aire libre del Greenwich Village. Una noche,   les robaron el tráiler así que  consiguieron acondicionar un edificio  casi en ruinas y convertirlo en un refugio para jóvenes chicas trans. De allí las terminaron desalojando por impago de alquiler.

Fue una de las protagonistas de la revuelta que tuvo lugar en el bar Stonewall de Nueva York la madrugada del 28 de junio de 1969, resistiéndose ante la redada de la policía aquella noche. Por esa época, las redadas policiales en el Stonewall eran frecuentes, injustificadas y constituían una vejación a la dignidad de las personas LGTBI que frecuentaban aquel  local. La rebelión de Stonewall fue el detonante de la lucha por los derechos civiles de las personas LGTB en Estados Unidos y en el resto del mundo.

Durante los últimos  cinco años de su vida, Sylvia reinició su actividad política, dando  discursos sobre los disturbios de Stonewall y la necesidad de unión entre personas transgénero para luchar por su legado histórico como personas en la vanguardia del movimiento LGTB. A principios de 2001, restableció la organización STAR y continuó con su activismo hasta su muerte.

En mayo de 1995 intentó suicidarse lanzándose al rio Hudson. Murió el 18 de febrero de 2002 debido a complicaciones de un cáncer de hígado. De ella se ha dicho que fue la Rosa Park del movimiento transgénero.

 

«Sylvia Rivera» is licensed under CC BY-NC-ND 2.0

Gloria Anzaldúa #OrgulloyMemoria

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#Mujereslesbianas

Vivir en la Frontera significa que tú no eres ni hispana , india, negra, española ni gabacha, eres mestiza, mulata, híbrida atrapada en un fuego cruzado entre dos bandos mientras llevas las cinco razas sobre tu espalda sin saber para qué lado volverte, del cual correr.

Gloria Anzaldúa

 

Este mes en @1decada10 recordamos a mujeres extraordinarias LTB que hicieron historia #OrgulloyMemoria con la serie #HistóricasLTB

Se definía como chicana / tejana / lesbiana / feminista / escritora / poeta / teórica cultural. Esas identidades marcarían su transcurrir vital y definirían su obra.

Gloria Anzaldúa, nació en el Valle de Texas, Estados Unidos, el 26 de septiembre de 1942. Era hija de Urbano y Amalia Anzaldúa. Sus padres fueron trabajadores agrícolas y ella vivió intensamente el contacto con la naturaleza tejana. Muy pronto descubrió que las personas hispanoamericanas habitaban en los márgenes de la sociedad y fue consciente de la necesidad de luchar por la justicia social. La vida de Gloria estuvo atravesada por la pobreza, la inmigración y la enfermedad. Las fumigaciones de las avionetas que lanzaban veneno sobre los campos cuando ella era niña pudieron ser la causa de su salud quebradiza. Las operaciones y tratamientos médicos marcaron su cuerpo y su producción literaria.

Se licenció en inglés por la Universidad de Texas-Pan American en 1969 y obtuvo una maestría en inglés y educación de la Universidad de Texas en Austin en 1972 y esto a pesar del racismo, sexismo y otras formas de opresión que experimenta en su vida como chicana de séptima generación. En la década de 1970, impartió un curso en UT-Austin llamado “ La Mujer Chicana” . Gloria al dar estas clases conectó con la comunidad queer, la escritura y el feminismo.

Marchó a California en 1977 y allí se dedicó a escribir y a trabajar como catedrática en la Universidad Estatal de San Francisco; la Universidad de California en Santa Cruz; la Universidad Atlántica de Florida y otras . Participó en el activismo político y se integró en grupos como el Gremio de Escritoras Feministas. También indagó maneras de consolidar un movimiento feminista inclusivo y multicultural. En sus investigaciones descubrió que había muy pocos escritos de mujeres de color o sobre ellas.

Durante la década de 1980, Gloria continuó viajando, enseñando, asistiendo a talleres y escribiendo. Editó dos antologías que recogieron las voces de feministas de muchas razas y culturas. This Bridge Called My Back: Writings by Radical Women of Color se publicó en 1983 y ganó el premio American Book Award de la Fundación Before Columbus. Making Face Making Soul / Haciendo Caras: Creative and Critical Perspectives by Feminists of Color se publicó en 1990. Incluía escritos de feministas famosas como Audre Lorde y Joy Harjo, nuevamente en secciones fragmentadas con títulos como “Still Trembles our Rage in el Rostro del Racismo ”y“ Yo (Des) Colonizados ”.

Estas obras suponen una crítica al feminismo hegemónico, blanco, heterosexual y de clase media alta haciendo presente la clase y la raza, que comienzan a vindicarse como categorías políticas imprescindibles en la lucha feminista.

La obra de Gloria entrelaza la poesía con la narrativa en prosa. Los ensayos intercalados con poesía en Borderlands / La Frontera son un reflejo de sus años de pensamiento feminista y su forma de expresión no lineal y experimental. En esta obra, publicada en 1987, Anzaldúa relata la existencia de varias culturas cerca de la frontera entre México y Texas. También es la historia de la historia, la mitología y la filosofía cultural mexicano-indígena. El libro examina las fronteras físicas y emocionales, y sus ideas van desde la religión azteca hasta el papel de la mujer en la cultura hispana y cómo las lesbianas encuentran un sentido de pertenencia en un mundo heterosexual (Lewis: 2020). Según Maria Teresa Vera-Rojas, «este libro es un texto mestizo, tanto política como estéticamente. En él se entrecruzan autobiografía, ensayo y poesía con una escritura que desafía la linealidad narrativa y se desliza entre las lenguas que definieron las experiencias vitales de Anzaldúa: español, inglés, náhuatl, mexicano norteño, tex-mex, chicano y pachuco, para producir un nuevo discurso crítico que impide esencialismos y pretende, por el contrario, celebrar las múltiples identidades en las que se reconocen los sujetos fronterizos y que dan forma a la conciencia de la llamada Nueva Mestiza. Anzaldúa desarrolla, por un lado, una redefinición de la identidad nacional chicana, fundada en el mito de Aztlán, así como una transformación del discurso de mestizaje ideado por Vasconcelos, para proponer un nuevo sujeto mestizo mujer: la Nueva Mestiza, sujeto heterogéneo, marginal y de herencia indígena; mujer de color, lesbiana y habitante de la frontera, cuya identidad se construye a partir de sus luchas y de su origen racial, lingüístico e histórico, y cuyo reconocimiento problematiza la universalidad heteronormativa, patriarcal y excluyente con la que el colectivo y el movimiento chicanos habían concebido su discurso de identidad étnica.»

Como la publicación de Borderlands/La frontera siguió al Movimiento Chicano, la profesora de Sociología María L. Amado argumenta que Anzaldúa influyó en su concepto de la «nueva mestiza» desde la de «la Raza mestiza», una teoría de la identidad colectiva basada en nociones de pureza racial creadas por el filósofo José Vasconcelos, más tarde adoptada por los chicanos.

La académica Melissa Castillo-Garsow también presta gran parte de la influencia de Anzaldúa a sus experiencias como mujer de color en la academia. En lugar de que Borderlands mantenga la adhesión a las normas académicas, Castillo-Garsow argumenta que el trabajo de Anzaldúa desafía los paradigmas tradicionales a través de su teorización de la «conciencia mestiza» y la mezcla de su propio español chicano con el inglés académico estándar, basándose en su formación como mujer chicana.

Insaciable observadora del arte y la espiritualidad , trasladó estas influencias a sus escritos. Anzaldúa es reconocida como una mujer muy espiritual, tuvo una abuela curandera. En muchas de sus obras invoca a la Virgen de Guadalupe, divinidades nahuas/toltecas y la mitología yoruba Orishás, Yemayá y Oshún. En sus últimos trabajos, lleva a cabo un activismo espiritual para desvelar cómo es posible fusionar la espiritualidad con la política para llevar a cabo un cambio revolucionario.

Dedicó parte de su vida a la enseñanza y trabajó en una tesis doctoral, que quedó inacabada por complicaciones de salud y exigencias profesionales. UC Santa Cruz le concedió un Ph.D. póstumo en literatura.

Gloria Anzaldúa obtuvo muchos premios, incluido el Premio Nacional de Ficción de las Artes y el Premio Lambda Lesbian Small Press Book. Falleció en 2004 por complicaciones relacionadas con la diabetes.

«Gloria Anzaldua» by K Kendall is licensed under CC BY 2 0

17 de mayo

Viñeta de Teresa Castro (@tcastrocomics)

 

Disobedience

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#cinelgtb

 

Película inglesa estrenada en 2017 y dirigida por Sebastián Lelio (Gloria, Una mujer fantástica). Protagonizan la cinta Rachel Weisz (Ronit), Rachel McAdams (Esti) y Alessandro Nivola (Dovid).

El guión es de Sebastián Lelio y Rebecca Lenkiewicz y está basado en la novela del mismo título escrita por Naomi Alderman.

Ronit (Rachel Weisz) abandonó la comunidad judía donde nació y se crio cuando su padre, respetado rabino, la descubre manteniendo relaciones sexuales con Esti (Rachel McAdams), su mejor amiga de la infancia. Asentada en Nueva York y dedicada profesionalmente a la fotografía, Ronit vuelve a Londres dos décadas después para asistir al funeral de su padre. Se reencuentra con Esti y la atracción resurge entre ambas.
Weisz, que además de protagonizar la cinta ejerció como productora, estaba buscando una historia de amor entre dos mujeres. Según comentó, leyó mucha literatura lésbica hasta que encontró Disobedience.

Adquirió los derechos del libro y, con la productora Frida Torresblanco, decidió poner en marcha el proyecto. La actriz envió en guión a Sebastián Lelio. Rachel Weisz había visto Gloria y admiraba el tratamiento que Lelio daba a las mujeres en sus películas, por eso pensó que Sebastián seria la persona más indicada para orquestar la cinta.

Ronit, mujer fuerte e independiente, rompió los lazos de la encorsetada moral en la que fue educada. Fotógrafa de profesión, su elección laboral choca con las normas judías ultraortodoxas sobre la representación de imágenes. Vive sin ninguna de las restricciones que su educación religiosa le había impuesto desde la infancia. Fuma, consume alcohol, mantiene relaciones sexuales cuando y con quien le apetece y se niega a cumplir con el pretendido deber de formar una familia y tener descendencia. Su relación con Esti no le supone ningún tipo de diyuntiva moral. Solo le preocupa la repercusión que su regreso pueda tener en la vida de su recobrado amor.

Liberada del peso de las tradiciones, Ronit no comprende como Esti se ha plegado a seguir unas normas que considera “medievales”. Sus relaciones familiares se deterioraron a raíz del conflicto surgido por el descubrimiento de su relación proscrita. El exilio a Nueva York marcó una distancia, no solo física sino también social y cultural, con la comunidad que la desterró. Su madre había fallecido años atrás y la relación con su padre era inexistente hasta que tuvo noticias de su muerte y regresó para el funeral. Al llegar se encuentra con un medio hostil que la rechaza.

Cuenta Rachel Weisz que ella, a pesar de que su padre era judío y su madre se convirtió a judaísmo al casarse, no recibió una educación religiosa. Decía la actriz, que la película se rodó muy cerca de donde vivió en su infancia pero que, a pesar de tener esa proximidad con la comunidad judía ortodoxa, nunca supo nada sobre sus costumbres porque son personas muy reservadas. Como su personaje hacía años que había abandonado las tradiciones judías, Weisz no tuvo que documentarse sobre ese aspecto para interpretar su papel.

A diferencia de Ronit, Esti, mujer de un carácter más dócil, permanece en la comunidad donde nació y creció. Tras la marcha de Ronit, queda profundamente abatida y, por recomendación del rabino, termina casándose con Dovid, su mejor amigo de la infancia. Parece un buen matrimonio, aunque se nota una relación falta de pasión por parte de Esti. Ocupa su tiempo entre su trabajo como profesora en una escuela para chicas judías y el cuidado de la casa. Aparentemente se encuentra satisfecha con su vida y con su profesión, pero su atracción únicamente hacia las mujeres y en concreto hacia Ronit, le acaba pesando. Tiene que hacer frente a un conflicto interno que le obligará a decidir entre vivir en libertad su sexualidad o seguir perteneciendo a la comunidad donde siempre ha vivido. Se define como una mujer muy devota y siente vértigo ante el dilema que la vuelta de Ronit le ha planteado.

Para preparar el papel, Rachel McAdams entró en contacto con una comunidad judía y así poder asimilar sus costumbres, muy alejadas de su educación protestante. Según cuenta la actriz, la acogieron muy bien y su trabajo de documentación se reflejó en la construcción del personaje de Esti.

Uno de los temas de la película es el rechazo de la comunidad judía ultraortodoxa a la relación lésbica de Esti y Ronit. La posición del judaísmo respecto a la homosexualidad hace que sea complicado la integración de las personas LGTBI en esa comunidad religiosa

Hay una escena que fue particularmente comentada tras el estreno de la cinta: el reencuentro sexual entre las protagonistas. Considerada el corazón de la película, en esta escena Ronit libera sentimientos que había encerrado durante muchos años. Sebastián Lelio solo contaba para rodar con una indicación en el guión: hacen el amor. Ante esta escueta información, el director optó por dibujar cada uno de los planos de esa parte y plantear la escena como una coreografía. Al ser un momento tan íntimo, el día del rodaje solo estuvieron presentes las actrices, el director y el personal técnico imprescindible. No hay desnudos. Las emociones se transmiten a través de los rostros y las demás partes del cuerpo se imaginan, dotando a la escena de una especial sensualidad. Las actrices hablaron bastante sobre ese momento en particular, de esta forma, adquirieron confianza a la hora de rodar. Weisz y McAdam coinciden en que hubo mucho cariño y ternura en ese momento .

Disobedience es una historia de amor entre mujeres que desafían las convicciones morales y religiosas de su entorno.

Frida

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#cinelgtb

 

Frida es una producción dirigida por Julie Taymor y protagonizada por Salma Hayek (Frida) y Alfred Molina (Diego Rivera). En el reparto también destacan Geoffrey Rush ( León Trotsky), Ashley Judd (Tina Modotti), Maestro (Cristina Kahlo), Roger Rees (Guillermo Kahlo).Diego Luna ( Alejandro Gómez Arias). Edward Norton (Nelson Rockefeller) y Antonio Banderas (David Alfaro Siqueiros).

La película está basada en el libro de Hayden Herrera, que relata la vida de la famosa pintora mexicana Frida Kahlo; mujer brava, racial y decidida. El film hace un retrato de su vida desde el accidente de autobús que la destrozó (fracturas de vértebras, pelvis y pie, herida abdominal producida por una barra de hierro que entró por la cadera y salió por la vagina, peritonitis, cistitis…) cuando solo tenía 18 años hasta su fallecimiento, en 1954, vencida por sus gravísimos problemas de salud, pasando por su tormentosa historia con el también pintor, Diego Rivera. También relata la cinta la controvertida relación de la pintora con León Trotski, su bisexualidad y la amistad que le unió a Chavela Vargas. Frida sedujo por igual a hombres y a mujeres. Todas estas peripecias vitales hicieron de Khalo una de las artistas más cautivadoras del siglo XX.

Momentos e impresiones que marcaron la existencia de Frida, se ven reflejadas en sus obras, como el film nos describe, acercándonos a la mente y corazón de una artista ácida y tierna. Dura como el acero, y fina como las alas de una mariposa. Adorable como una sonrisa, y cruel como la amargura de la vida.

Taylor consigue que la obra pictórica de la artista mexicana mantenga el tono de la película a la que, sin embargo, la crítica ha achacado una visión superficial del activismo político del Frida. La puesta en escena escogida por la directora, pretende reproducir el universo onírico y torturado de la imaginería de Kahlo huyendo de la visión naturalista para ampararse en una especie de realismo fantástico. Imágenes extrañas, audaces y evocadoras que podrían formar parte del excéntrico y alocado universo de Tim Burton. También es digna de mención la banda sonora, uno de los elementos más notables de la película. Las canciones dialogan con la vida de la pintora haciendo avanzar la historia de esta mujer tan extraordinaria como original es su obra.

Hayek produjo esta cinta con su compañía VentanaRosa en asociación de Lions Gate Films. Para poder hacer realidad la cinta, Selma acudió a sus amistades dentro del mundo de la interpretación, como Edward Norton, Ashley Judd, Geoffrey Rush y Antonio Banderas. Según comentaría la actriz: Son amigos míos desde hace muchos años y todos rebajaron su sueldo para ayudarme. No fue difícil convencerlos, aceptaron sólo con proponérselo, y fue muy importante, porque un reparto con tanta fuerza es definitivo a la hora de conseguir financiación. Sus papeles eran muy cortos, pero aún así disfrutaron filmándolos, y compartiendo conmigo unos días en México.

Hayek logró una nominación al Oscar como Mejor Actriz gracias a la interpretación que hizo de Kahlo. Antes de que Hayek se decidiera a hacer la película, Madonna estuvo barajando poner en marcha el proyecto. Madonna ya hizo Evita; no se puede tener todo, declaró en su momento la actriz mexicana. Frida obtendría dos premios Óscar: Mejor maquillaje y Mejor banda sonora.

 

Hoy recomendamos: Por una política a caraperro

Hoy recomendamos: Por una política a caraperro. Placeres textuales para disidencias sexuales.

En el prefacio de esta compilación de textos del filósofo Paco Vidarte, textos en coautoría y reflexiones que sigue suscitando como urgentes hoy por hoy, Fefa Vila y Javier Sáez explican que la publicación de este libro es un acto de amor. «Es un acto de reconocimiento a un gran amigo que nos amplió el horizonte, nos regaló la vida gracias a su generosidad, a su inteligencia y a su compromiso político.»

«Si volviera a nacer, volvería a ser maricón. O lesbiana. En esto coincidimos todos, al menos todos los que seguimos vivos heroicamente en una sociedad heterosexista y homofóbica porque hemos conseguido salir indemnes con mejor o peor suerte de sus criminales políticas de propagación del VIH, de acoso y persecución institucional y social desde pequeños hasta mayores. Esto es el orgullo gay, no otra cosa. Orgullo de seguir vivos y haber sorteado todo un dispositivo de disuasión encaminado a reprimir, desviar, invertir, obstaculizar, penalizar, martirizar física y psicológicamente nuestra preferencia sexual. Paco Vidarte (Sevilla, 1970 – Madrid, 2008) fue un activista marica y filósofo, profesor titular de Filosofía en la UNED. Fue miembro de La Radical Gai. Publicó numerosos libros y traducciones sobre la obra de Jacques Derrida y sobre políticas queer. Su brillante obra y su poderoso activismo marica radical lo han convertido en un referente del movimiento LGTBIQ. Falleció por un linfoma asociado a una infección por VIH.»

Carolina Meloni, en su «Paco Vidarte y la rebelión de las bestias», que abre el libro, expone que «late en el texto en cuestión la necesidad de repolitizar un discurso filosófico que, desde sus inicios, había sufrido el estigma de la despolitización», y pregunta si les lectores nos dejaremos visitar y conmover por los flujos vidartianos y sus revoluciones insospechadas, ya que «acercarse a sus textos supone sucumbir a esa corriente eléctrica, a cierta intensidad que nos contamina hasta el tuétano. Nadie sale indemne tras su lectura.»

Por una política a caraperro. Placeres textuales para disidencias sexuales, disponible en librerías y en la web de Traficantes de Sueños.

 

Los invertidos. Verdad, justicia y reparación para gais y transexuales bajo la dictadura franquista.

Geoffroy Huard publica Los invertidos. Verdad, justicia y reparación para gais y transexuales bajo la dictadura franquistacon Icaria.

En 2019, el Ayuntamiento de Barcelona, encabezado por Ada Colau, se querelló contra el régimen franquista por crímenes de lesa humanidad contra las personas LGBT. Este libro reelabora y amplía el informe que redactó el historiador Geoffroy Huard para acompañar la querella. Muestra, gracias a los archivos de los juzgados de vagos y maleantes y de peligrosidad y rehabilitación social, que «invertidos» y «homosexuales» eran categorías utilizadas por las autoridades franquistas como una especie de cajón de sastre en el que cabía cualquier desviación sexual y sobre todo de género (afeminado, travesti, transexual, prostitutx, etc.). Lo que más se tomaba en cuenta era sobre todo la inversión de género, en especial de personas de las clases populares, quienes fueron las únicas condenadas durante toda la dictadura.

Los invertidos reconstruye ese sesgo clasista, así como la sociabilidad de los homosexuales y transexuales de las clases populares durante el franquismo. Trata de entender por qué huían a grandes capitales como Madrid y Barcelona, qué hacían una vez allí, cómo y de qué vivían, cuáles eran los vínculos con el mundo del espectáculo y cómo luchaban contra las autoridades judiciales y médicas a pesar de la represión. Demuestra, así, que la lucha no empezó en los años setenta con los movimientos de liberación sexual. Existió antes, pero bajo otras formas, hoy casi olvidadas. Este libro se propone, gracias a fuentes novedosas, recuperar esa memoria y homenajear a las personas represaliadas.

Puedes leer el índice y la introducción del libro en este enlace. 

 

Mi nombre es Harvey Milk

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#cinelgtb

 

Película estadounidense estrenada el 28 de octubre de 2008, dirigida por Gus Van Sant y protagonizada por Sean Penn, James Franco, Diego Luna, Josh Brolin y Emil Hirch. La cinta está basada en la vida del político Harvey Milk, primera persona abiertamente homosexual elegida para un cargo público en los Estados Unidos (concejal de distrito de San Francisco). Además, Milk fue un férreo defensor y activista de los derechos civiles de las personas LGTBI.

Para ser fieles a la época en la que se desarrolla la historia, desde el diseño de producción y el diseño de vestuario se realizó una investigación sobre la comunidad LGTBI de la ciudad en los archivos del GLBT Historical Society en San Francisco. Estuvieron allí durante semanas examinando fotografías, películas y videos, periódicos, material textil histórico, así como artículos perteneciente a Harvey Milk, donados a la institución por el estado de Scott Smith. Dustin Lance, autor del guión, se entrevistó con personas que conocieron a Milk para documentarse sobre la personalidad del político y el entorno en el que vivió.

También visitaron el lugar donde estuvo la tienda de cámaras de Milk (convertida en la actualidad en tienda de regalos) en la calle Castro y la decoraron tal y como estaba en los años setenta, época en la que tiene lugar la historia . Los productores compraron la que fue tienda de cámaras de Milk para integrarla en la cinta. El rodaje en la calle Castro revitalizó el Teatro Castro. Pintaron la fachada y restauraron las marquesinas de neón. El Ayuntamiento de San Francisco, fue otro de los lugares de rodaje. La oficina de White, donde Milk fue asesinado, se recreó en otro lugar ya que las oficinas del ayuntamiento eran demasiado modernas.

El film arranca con la noticia del asesinato de Milk y de George Moscone, alcalde de San Francisco, para mostrar en flash-back los años de activismo político del primero, contados por él en una grabación magnetofónica.

El director de Todo por un sueño y Elephant, opta por rodar una película de formas clásicas, formalmente en la línea de El indomable Will Hunting y Descubriendo a Forrester, alejándose así de los minoritarios títulos de temática gay Mala noche y Mi Idaho privado. Van Sant se decanta por un tratamiento estético y narrativo capaz de atraer al público. Pretende una aproximación didáctica, para explicar la lucha por los derechos civiles de las personas LGTBI. En este sentido el film recuerda a Philadelphia, aunque ciertos puntos de vista se defienden con menos tapujos. Van Sant se centra en las discriminaciones laborales por orientación sexual e identidad de género, y en mostrar a los distintos personajes como tipos humanos, con los que se puede empatizar, algo a lo que ayuda el magnífico reparto de la película.

La idea de la cinta es dar a conocer la realidad de las personas LGTBI en el momento en el que se desarrolla la historia. El protagonista se describe con honestidad: en su convivencia con dos compañeros sentimentales no se obvian conflictos, actitudes egoístas y tendencias suicidas. Para reafirmar el punto de vista del film, hay ideas originales: que en un cine se proyecte La aventura del Poseidón, la historia de un barco que da un vuelco y queda boca abajo, parece una metáfora de una sociedad cuyos puntos de vista deben ser vueltos del revés. Quizás la película buscaba utilizar las luchas de entonces para acometer las de ahora.

Sean Penn obtendría el Oscar al mejor actor por esta película y Dustín Lance Black se llevaría una estatuilla por su guión.

«He venido a reclutaros.» Con esta frase empezaba sus discursos Harvey Milk. El político luchó con todas sus fuerzas para impedir que la ultraderecha ganara una votación que pretendía aprobar una ley que permitiera denunciar a los profesores de primaria ‘sospechosos’ de ser homosexuales para posteriormente despedirles. Consciente de la amenaza que significaba la extrema derecha, Harvey advirtió hasta la saciedad que aquello no era tan sólo una amenaza para el colectivo LGTBI, sino que era una afrenta contra los derechos humanos y especialmente los de las minorías sociales. Porque una injusticia contra una minoría hoy, lo es para el resto mañana. A pesar de que era una votación que afectaba tan sólo a California, Harvey apeló a toda la nación: «Hago un llamamiento a todas las minorías y especialmente a los millones de lesbianas y gays a que despierten de sus sueños, se reúnan en Washington y le digan a Jimmy Carter y a su nación: «Despierta. Despierta, Estados Unidos. Basta de racismo, basta de machismo, basta de gerontofobia, basta de odio. ¡Basta!»