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“…Como un alumbrado General” Modos de producción, familia y sexualidad

Hoy recomendamos “…Como un alumbrado General” Modos de producción, familia y sexualidad, de Javier Ugarte, publicado por Postmetropolis Editorial.

Los modos de producción constituyen un problema clásico de historia económica, pese a lo cual han sido poco estudiados. “… Como un alumbrado general” analiza los cuatro modos de producción occidentales (esclavismo, servidumbre, capitalismo mercantil y capitalismo tecnológico) con el fin de mostrar sus características, así como las causas de su crisis y reemplazo. Los modos de producción condicionan los tipos de familia y sexualidad.

Sobre ese estudio se levanta la siguiente tesis: el esclavismo, la servidumbre y el capitalismo mercantil intentaban aumentar la producción, y los Estados prosperaban o decaían según su éxito en la tarea. En cambio, el capitalismo tecnológico procura incrementar la productividad, así que los países más productivos disfrutan de mayor prosperidad; en contrapartida, gran parte de su población sufre estrés y agotamiento.

Sobre el autor: Javier Ugarte Pérez es Doctor en Filosofía. Ha publicado artículos e impartido conferencias sobre temática LGBT+, feminismo, racismo, biopolítica y modelos productivos desde una perspectiva materialista. En 1999 contribuyó a la fundación de Orientaciones. Revista de homosexualidades, de la que fue su director. Entre otros libros, ha publicado Las circunstancias obligaban: homoerotismo, identidad y resistencia (Egales, 2011) y Placer que nunca muere. Sobre la regulación del homoerotismo occidental (Egales, 2014). Su obra anterior, Competencia o cooperación. Sobre la ideología que domina la biología (Letra Minúscula, 2021), indaga en las teorías biológicas que fundamentan el racismo, la misoginia y la homofobia.

 

FUGAZ de Juanma Samusenko en DLRO Live

 

El artista Juanma Samusenko presentará, FUGAZ, una serie de obras llena de estrellas y flores en forma de metáfora, donde se habla del amor y el sexo, las caricias y el tacto, una pequeña muestra que exterioriza lo que la intimidad nos hace sentir. La exposición forma parte del festival cultural de Madrid Orgullo, Muestra t 2024

El artista vincula la reivindicación LGTBIQ+ con la expresión cultural dentro su propia obra así como en sus colaboraciones; ha trabajado además para artistas como Izal y ha diseñado para AMC Networks, El Salto o Muy Interesante. Formado en la Escuela Superior de Diseño de Madrid en el Grado de Diseño de Producto, el artista reúne una serie de habilidades, como la fotografía, la ilustración, el collage o el matte painting, que emplea combinando el proceso analógico con el digital. Participa en exposiciones colectivas en espacios como el CA Tomás y Valiente, el Royal College of Arts o el Museo de AA DD de Madrid, y en 2019 inauguró Antier (Umbral de primavera), su primera exposición en solitario.

Juanma Samusenko (1992) es colaborador en diferentes editoriales como Egales, Flores Raras y Libroscom, autor y diseñador en el libro Vagos y maleantes (Egales, 2019) y de Hasta aquí hemos llegado (Egales, 2021) e ilustrador de Maricones de antaño (Egales 2020) y Los días jueves (Flores raras, 2024).

FUGAZ estará expuesta del 3 de Julio al 4 de septiembre en DLRO Live  Pelayo, 59, Chueca.

 

Homofobia y mentiras: la vida sexual de los sacerdotes en el seno de la Iglesia

 

Hoy recomendamos La casta de los castos, de Marco Marzono, publicado en España este mes de junio. Una exhaustiva investigación antropológica que retrata la vida en comunidades cerradas como los seminarios, y las complejas relaciones de dominación, no solo sexual, que existen en la institución de la Iglesia entre sacerdotes.

Fruto de años de investigaciones y decenas de entrevistas con sacerdotes y ex-sacerdotes, el sociólogo italiano Marco Marzano nos ofrece una perspectiva lúcida sobre la vida sexual del clero. En la práctica, solo el 10 % respetarían los votos de castidad y la gran mayoría que optan por la carrera sacerdotal serían homosexuales. En los seminarios operan mecanismos perversos a través de los cuales la mentira, el silencio y la negación se vuelven funcionales para la organización de la Iglesia. Hombres entrenados para ocultar su esencia más íntima, sus emociones y deseos. En el mejor de los casos, esto les permite desviarse de la norma y aceptar su propia sexualidad. Otros nunca llegan a un acuerdo en su relación con el sexo y terminan, en el peor de los casos, convirtiéndose en abusadores.

¿Por qué defiende la Iglesia católica el voto de castidad de los sacerdotes y cómo aborda la delicada cuestión de la afectividad de los clérigos? ¿Cómo transforman decisivamente los años de seminario la relación con la sexualidad de los futuros sacerdotes? Marco Marzano intenta responder a estas preguntas en este ensayo documentado mediante un riguroso análisis de la literatura científica y, sobre todo, a través de decenas de entrevistas en profundidad con sacerdotes y personas que han abandonado el sacerdocio. El cuadro que emerge es un corte transversal de la vida íntima de una clase sacerdotal formada desde los seminarios por la institución a la que pertenece para ocultar una parte de la existencia en lugar de vivirla plena y serenamente.

De las palabras recogidas durante años de trabajo de campo surgen historias personales de dolor, tormento, soledad, pero también un sistema de mentiras y secretos que produce consecuencias dramáticas para los propios sacerdotes y para toda la comunidad cristiana.

«Para Marzano, uno de los fines principales de los seminarios es inculcar la castidad y la obediencia. Si el objetivo último fuera el mero estudio de la teología, ¿por qué esa necesidad de sacar a los seminaristas de sus casas y concentrarlos en un edificio único con poco contacto con el exterior.»

Emilio de Miguel Calabia, ABC

Sobre el autor:

Marco Marzano es profesor titular de Sociología en la Universidad de Bérgamo, uno de los fundadores de la revista Etnografia e Ricerca Qualitativa y colaborador de Il Fatto
Quotidiano.it. Entre sus publicaciones se encuentran Cattolicesimo magico: Un’indagine etnografica (2009), Quel che resta dei cattolici: Inchiesta sulla crisi della Chiesa in Italia (2012), La società orizzontale: Liberi senza padri con Nadia Urbinati (2017) y La Chiesa immobile: Francesco e la rivoluzione mancata (2018)

 

Postales de R

Sostenme, voy a caerme.

Angélica Liddell

 

El desierto, los nombres del exilio, la música del daño o la memoria de los huesos son algunos de los paisajes por los que la poeta, filósofa y ensayista Sayak Valencia y estas, sus Postales de R, publicado por Continta me tienes, transitan y nos invitan a viajar a través de ellos. En palabras de María Salgado, autora del epílogo: «Unas cartas breves, precisas, inteligentes, virtuosamente condensadas y elegantes a más no poder, que han sido escritas desde las décadas en que el transfeminismo salió del underground, aportando las cantidades de melodrama, cuerpo y exceso que todas las escenas del arte y la de la vida venían necesitando y periódicamente buscando en las disidencias de las personas más expuestas a todo ello, es decir, las que más orientaron y desorientaron sus trayectorias vitales y estéticas sobre el deseo».

Sobre la autora
Sayak Valencia (Tijuana, 1980). Lesbiana transfeminista. Transfronteriza. Filósofa y escritora. Ama el lenguaje y piensa con acento.

Entre sus publicaciones más recientes destacan: Capitalismo Gore (2010), El reverso exacto del texto (2007) y Jueves Fausto (2004). Algunos de sus trabajos han estado publicados en revistas de España, EEUU y América Latina, también en diferentes lenguas.

Es cofundadora del grupo feminista La Línea, colectivo formado el año 2002 que se dedica a la teoría, la escritura, la edición, el audiovisual y la performance. Como artista de esta disciplina, sus acciones desarrollan los siguientes conceptos: el cuerpo, el espacio público y lo queer.

 

Antología de poesía queer

 

Lo queer supone una respuesta amplia a los roles de género tradicionales del universo heteropatriarcal. Como la literatura se alimenta de la identidad personal, la escritura queer refleja la experiencia autobiográfica y el pensamiento crítico del autor queer, nuevas vías que abren fugas al patriarcado global. Hoy en día, la poesía queer es relevante por su capacidad de devolverle al lenguaje una plasticidad extraordinaria, hace posible la reescritura de un relato establecido, violento, rígido y normativo, tanto social como íntimo, que deja fuera a todo sujeto considerado ajeno a los roles habituales de género.

Esta antología está pensada como un libro polifónico, el camino mejor para abordar el deseo queer. Sin pretender esbozar un canon, queremos dejar constancia de varias propuestas que dan forma a un nuevo relato y registran la búsqueda de una nueva afectividad y de su libertad radical. De ahí, la selección de voces que ilustran la pluralidad del deseo tanto en la forma como en los contenidos, así como nuevas maneras de sensibilidad y disidencia sexual, sin olvidar la crítica social, la descolonización, el antirracismo, así como la inclusión de lenguas minorizadas.

Sigue este enlace para leer un fragmento.

La presente compilación, realizada y prologada por Ángelo Néstore, incluye poemas de Héctor Aceves, Txus García, Berta García Faet, Pol Guasch, Laia López Manrique, Antón Lopo, Roberta Marrero, Juanpe Sánchez López, Sara Torres y Gabriela Wiener.

 

(h)amor 9 amigas

«[La amistad] Consiste en amar a un ser humano como se querría amar a
toda la humanidad».

De la amistad, Simone Weil

 

Nosotras y las autoras que participan en este volumen, (h)amor 9 amigas, reivindicamos y practicamos la amistad en múltiples y diversas formas. Que las amigas nos pueden salvar la vida lo gritan desde siempre los feminismos, y lo llevamos como bandera las minorías, migrantes, racializadas y el colectivo LGTBQIA+.

Como bibolleras también sabemos que las amigas pueden ser amantes, o sujetos de deseo, y esta forma de amistad-amorosa puede ser vivida desde la idealización, el rechazo o la identificación absoluta.

Y además nos hemos dado cuenta de que la amistad en ocasiones necesita distancia, de que hay amigas que se separan, temporalmente o para siempre, de que el duelo es también un dolor que puede llegar a formar parte de este tipo en apariencia tan universal y sin embargo absolutamente particular de relaciones.

La amistad, por último, debería ser crítica y no convertirse en otro concepto susceptible de ser transformado en producto de consumo por el neoliberalismo.

Como bien dice Nerea Pérez de las Heras: En momentos críticos, la verdadera tragedia es no tener amigas, y añadimos: y en momentos de gozo, también: amigas es la novena entrega de la colección (h)amor de la editorial Continta me tienes, con textos de Elisa Coll, Alicia Valdés y Rubén Serrano entre otras.

 

Biopolítica del armario

Hoy recomendamos Biopolítica del armario, de Javier Sáez, publicado por Bellaterra.

 

El objetivo de este libro es desarrollar un análisis de eso que llamamos «el armario», desde una perspectiva política, no solo individual. Se ha escrito mucho sobre la salida del armario: sobre cómo hacerlo, sobre los beneficios para la persona que sale de él, sobre el acompañamiento, sobre las dificultades para llevarlo a cabo, etcétera. Pero se ha escrito muy poco sobre cómo se construye ese dispositivo: ¿de qué está hecho, cómo funciona, cuándo aparece, qué mecanismos, discursos y prácticas lo configuran, cómo se «entra» en él?; ¿cuáles son sus implicaciones en las políticas que regulan la sexualidad y el género, y los efectos individuales y colectivos sobre las personas que viven en él, o que salen de él?

Veremos que el armario se puede entender de muchas formas, con diversas dimensiones políticas: como un espacio, como una relación social, como un sistema de opresión, como un régimen político, como una temporalidad, como una epistemología, como un dispositivo disciplinario, como una tecnología del género, como un trauma, como una forma de violencia, como una violación de los derechos humanos, como un productor de identidades, como un concepto colonial, como una prótesis, como un acto performativo, como una forma cibernética, como una corporalidad, como una utopía, como un ataúd, como una metáfora, como una institución, como un duelo, como una arquitectura, como un sistema termodinámico.

Puedes consultar el índice de Biopolítica del armario en este enlace.

Sobre el autor: Javier Sáez del Álamo (Burgos, 1965) es un sociólogo, traductor y activista gay español, especialista en teoría queer y en psicoanálisis. Ha participado en los últimos 30 años en diversas asociaciones LGTB y queer (La Radical Gai, Grupo de Trabajo Queer GTQ, Col·lectiu Gai de Barcelona), y ha publicado varios libros sobre teoría queer. Ha traducido al castellano numerosos libros de figuras clave del movimiento feminista y queer como Judith Butler, Monique Wittig, Jack Halberstam, bell hooks o Sara Ahmed.

 

La sociedad no binaria

«Les autores te guían en un viaje a través y más allá del género, utilizando un riguroso rango de textos académicos y testimonios personales para ampliar nuestros horizontes… Enriquecedor para casi cualquier persona».

Dr. Vincent, profesor asociado en Sociología, Universidad de York.

 

Hoy recomendamos La sociedad no binaria. Vivir en ambos géneros, más allá y en el medio, un ensayo de Alex Iantaffi y Meg-John Barker, publicado por Egales.

Gran parte del pensamiento de la sociedad opera de una manera muy rígida y binaria: algo es bueno o malo, correcto o incorrecto, un éxito o un fracaso, etc. Desafiando esta limitada forma de pensar, este innovador libro analiza cómo los métodos de pensamiento no binarios pueden aplicarse a todos los aspectos de la vida y ofrecer nuevas y mejores formas de entendernos a nosotres mismes y de relacionarnos con les demás.

Utilizando experiencias de género bisexuales y no binarias como punto de partida, este título aborda las cuestiones clave del pensamiento binario acerca de nuestras relaciones, cuerpos, emociones, bienestar y nuestro sentido de la identidad, y establece una selección de prácticas que pueden ayudarnos a pensar de forma no binaria.

Esta original y reveladora guía fomenta la reflexión sobre cómo vemos y entendemos el mundo en el que vivimos y cómo doblamos, desdibujamos o rompemos los códigos binarios de la sociedad.

 

Nadie miraba hacia aquí

«Para aprender sobre la pandemia del VIH, su cronología y la de los movimientos activistas y artísticos que surgieron a su alrededor, nada mejor que este magnífico ensayo de Andrea Galaxina»
Bob Pop

 

Hoy recomendamos Nadie miraba hacia aquí, de Andrea Galaxina, publicado por Continta me tienes.

Nadie miraba hacia aquí es un ensayo sobre la confluencia entre la última gran epidemia del siglo XX y el arte contemporáneo. Sobre cómo la marginación y el abandono al que fueron sometidas las personas que vivían con VIH/sida desató una corriente de rabia, denuncia y tristeza por la pérdida, que dio como resultado algunas de las obras más profundamente políticas y radicales de la contemporaneidad. Este ensayo es un acercamiento a este corpus artístico, a lxs artistas que lo crearon y a un contexto histórico que cambió para siempre la lucha LGTBIQ+ y el arte contemporáneo.

Sobre la autora
Andrea Galaxina es licenciada en Historia del arte y máster en Historia del arte contemporáneo y cultura visual por la ucm-uam y el Museo Reina Sofía. Desde 2010 lleva la editorial #bombasparadesayunar e investiga sobre el fanzine como medio de creación, resistencia y empoderamiento feminista y la edición contracultural.

 

Las trampas de Lánthimos: ¿Es «Pobres Criaturas» una película antifeminista?

Por Konstantinos Argyriou

 

Vi Pobres Criaturas (Poor Things) en Atenas, el segundo día de su estreno en cines. Me quedé estupefacto por el guion tan elaborado y transgresor, las excelentes actuaciones, la escenografía mágica, primero en blanco y negro y luego en color, y por supuesto, la dirección de este director tan potente y distinguido que es Giorgos Lánthimos. Pero por alguna razón, no compartió todo el mundo la misma visión que yo. ¿Qué le pasa a esta película y genera tanta polémica?

Es verdad que estas Navidades, la gente en Grecia se volvió loca con la nueva referencia cultural que llevaría la reputación nacional hasta los Óscar. Hubo, además, mucho batiburrillo respecto a los contenidos de la película, que culminó en varios memes contra quienes habían expresado sus opiniones no solicitadas sobre ella. Es cierto que hubo mucha gente comentando la película en redes y en medios, así como en el espacio público en su conjunto. Fue, definitivamente, el talk-of-the-town a lo largo de este enero.

Pero, ¿dónde está el problema? Para algunas voces, es por el “tono woke” que hace que la película parezca feminista sin que lo sea. Quienes apuestan por esta lectura no son ninguna sorpresa: se trata de neorrancios y ciertas “feministas radicales”. Para otras, es por la parafernalia de engendrar éticas y seres humanos interviniendo a la lógica celeste –crítica de neoconservadores cristianos. Por último, miradas puritanas que se molestan por el exceso de escenas sexuales y provocadoras. Al menos hay poca gente que critique la actuación de Emma Stone, Willem Dafoe o Mark Ruffalo (que sí se merecen muchas distinciones).

Lánthimos sigue siendo una figura polémica, particularmente en Grecia. Representa a aquella gente que ha tenido que buscarse la vida fuera, traicionando a su patria y rechazando sus recursos y desafíos –se queja muy a menudo en prensa de que en Grecia no podía desarrollar sus ideas adecuadamente por falta de fondos. Incluso ahora que se celebra su obra y ha ganado fama a nivel internacional, hay gente en Grecia que lo sigue considerando irrelevante, impertinente, usurpador, descarado. En definitiva, no todo el mundo le concede la importancia, el éxito y la lucidez que se merece.

La película molesta porque transmite una metamorfosis incómoda, atravesada por una experimentación que no está exenta de peligros. Pero yo incluso diría que molesta porque viene a interrogar saberes expertos y científicos, a hablar de temas incómodos como la emancipación a través del trabajo sexual y la lectura de libros filosóficos, y a liberar a los sujetos subalternos de una tradición (aquí decimonónica, pero persistente hasta nuestros días) que los mantiene subordinados a la observación autoritaria.

En cuanto a las críticas de antifeminismo, ellas se basan principalmente en la mirada masculinista y cosificante que supuestamente emplea el director. Bella Baxter es el objeto de satisfacción de los deseos escopofílicos de toda una congregación de tíos que, tanto en la trama como en la propia ejecución de la película, la manipulan y se aprovechan de ella. Bajo esta lectura, Emma Stone no le otorga ninguna faceta emancipadora a su personaje, sino que reproduce acríticamente la hegemonía misógina de Lánthimos.

Es más, según esas lecturas, la hipersexualización y cosificación tan exuberante (sucumbir a caprichos de clientes en el burdel de París, descubrir deseos lesbianos, y para culmen, someterse a la luz de gas del nuevo marido) parece que no hace más que validar, humorísticamente, la explotación sexual como acto legítimo de subjetivación. Como leí en una infame página del Facebook griego, Feminismo Herético:

“El mayor fracaso de la película es el intento de dar una connotación feminista a una historia que no trata de lo que quieren las mujeres, sino de lo que los hombres imaginan que quieren las mujeres, ya que las elecciones de la protagonista están determinadas por las posibilidades del mundo de los hombres. El sexo, el matrimonio y el secuestro de una niña por hombres adultos no son violación, explotación y trauma sino un despertar sexual. En el universo cinematográfico de Lánthimos, una niña puede dar su consentimiento para casarse, viajar e incluso suplicar por más sexo (lo que se llama salto furioso para que no olvidemos que estamos tratando con una niña) y la autorrealización definitiva llega a través de su prostitución. La definición de la mirada masculina con una endeble fachada de empoderamiento femenino donde nunca vemos al personaje realizar algo verdaderamente empoderador.”

Me pregunto cómo es posible que se lea tan superficialmente un largometraje que, ya de por sí, implica una indagación y una profundización del público en cuestiones transversales, universales, que plantean una transformación social precisamente a partir de la independización de una mujer de los mandatos de su padre creador, sus pretendientes y maridos, y de la cultura patriarcal en su conjunto.
Estamos ante una historia que requiere de nuestra participación activa en las formas de mirar, de interpretar conductas y motivos, de comprender los cuerpos y de construir relatos, es cierto. Pero ¿acaso se puede pensar tan inocentemente que una película dirigida por un hombre no puede tener ninguna implicación feminista? ¿Se pueden reducir todos sus mensajes en un plan malvado de quitar agencia femenina?

Evidentemente, Lánthimos no es ningún paria de la cinematografía contemporánea. Al contrario, si desde los 2010 se consideraba avant-garde con sus lecturas contra la familia, ahora nos lleva a su nueva era más literaria-filosófica con la fuerza de alguien que ya sabe usar las herramientas que le ofrece el stardom hollywoodiano. Pero antes de tacharlo de woke y antifeminista a la vez (woke antifeminista sería una panacea maravillosa, la que nos faltaba), ¿qué tal si nos fiamos de sus intenciones?