Archivo de la categoría ‘Orgullo LGBTI’

Proceso de empoderamiento LGTBIQ+

Viñeta de Teresa Castro (@tcastrocomics)

 

Día del orgullo hetero

Viñeta de Teresa Castro (@tcastrocomics)

 

Hoy recomendamos: Stone Butch Blues

 

Una novela conmovedora escrita por una de las fundadoras del movimiento transgénero contemporáneo.

Susan Stryker

Una obra maestra de la literatura estadounidense que debería ser lectura obligatoria en institutos y universidades de todo el país. Esta novela no solo tiene un lugar fundamental dentro de la larga tradición de obras queer que hablan de la lucha contra la alienación y la opresión, sino que, tanto por su forma como por su contenido, recuerda a la literatura proletaria radical de los años treinta. Stone Butch Blues va a ser leída durante décadas.

Jack Halberstam

Un regalo de una de las voces más revolucionarias e inspiradoras de nuestro tiempo.

Emmanuel Xavier

 

Considerada una obra de culto en la comunidad LGTBQ y una de las novelas más importantes de la literatura estadounidense del siglo XX, Stone Butch Blues cuenta la historia de Jess Goldberg, una lesbiana butch de clase trabajadora del norte de Estados Unidos. Jess no tiene las cosas fáciles. A todo el mundo parece molestarle su aspecto, su identidad, su expresión de género. Tendrá que enfrentarse a la violencia de la policía, a los insultos de los jefes, a la incomprensión de su familia, a las miradas de asco por la calle; a detenciones, internamientos psiquiátricos, palizas, desprecios, despidos. Tendrá que aprender a vivir con las heridas y las cicatrices y a ser quien es por encima de todo. Y al hacerlo conocerá también el apoyo de la comunidad butch, drag y queer, el calor de la familia elegida, el amor de pareja, la militancia política en sindicatos revolucionarios.

Comprometida, emocionante, dura, tierna y valiente, Stone Butch Blues es la obra más conocida de Leslie Feinberg, que plasmó en ella muchos elementos de su propia biografía. Como Jess, Feinberg sufrió desprecios y odio por su identidad de género y su clase social, pero también luchó contra ellos durante toda su vida. Militante comunista, sindicalista y activista LGTBQ, la edición por primera vez en castellano de su obra más importante coloca a Feinberg en el lugar de referencia que siempre debería haber tenido.

Sobre la autora: Leslie Feinberg (1949-2014). Procedente de una familia judía de clase trabajadora, Feinberg tuvo que abandonar los estudios y la casa de sus padres cuando solo tenía catorce años. Realizó todo tipo de trabajos en fábricas, imprentas, restaurantes y puertos. Con veinte años comenzó a militar en el Workers World Party, un partido de ideología marxista-leninista al que perteneció toda su vida. Se identificaba como antirracista, lesbiana, transgénero, comunista, judía no creyente y de clase trabajadora. Sus libros, especialmente la novela Stone Butch Blues y el ensayo Transgender Warriors, consideradas obras de culto, sentaron las bases de gran parte de los conceptos y la terminología que se utilizan actualmente en los estudios de género.

Sobre la edición, la editorial Antipersona explica que esta obra fue liberada de derechos por Leslie Feinberg, que estableció una serie de condiciones para su traducción, publicación y comercialización. Entre ellas, figuraba que los ejemplares físicos debían tener un precio que cubriese los costes de producción pero no generase plusvalía. Para ello, hemos calculado el coste sumando el precio de la imprenta y el trabajo de las personas que han participado en él, que además han hecho un esfuerzo para abaratar sus tarifas debido al libro que es. Estos costes se han calculado para la primera edición, de 1000 ejemplares. A partir de ahí, los beneficios que se obtengan se donarán a asociaciones LGTB, organizaciones trans, causas antirracistas y sindicatos de clase.

Más información sobre la novela en la web de la editorial Antipersona y sus redes sociales, y en nuestra librería favorita Mary Read Libre.

 

Pequeños episodios de un gran relato: Mayo del cuarenta y cinco

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

Se puede tener recuerdos de las cosas no vividas,

incluso a veces he tenido la sensación de haber vivido lo no vivido.

Boti García, p.17-2021

 

En esta ocasión y para este mes de julio, finalizando El Orgullo e iniciando el periodo estival, tenemos la satisfacción de recomendar un libro esencial para nuestra estantería de diversidad.

El pasado 29 de junio asistimos a la presentación en pleno corazón del madrileño barrio de Lavapiés, en el Teatro del Barrio, de Mayo del cuarenta y cinco, de la activista LGTBI, Directora General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI del Ministerio de Igualdad, y sobre todo escritora, Boti García Rodrigo, publicación reciente de la Editorial Dos Bigotes.

Acompañada de compañeras y compañeros, amistades y familiares, Boti nos habló de los episodios que a su vez integra esta publicación, bibliografía novelada, que ella inicialmente no considera un libro, ya que lo describe como un recopilatorio de anécdotas, reflexiones, emociones y recuerdos de su infancia, hasta los doce años de edad. Cuarenta y cinco capítulos dividen este libro, estructurando en estas pequeñas partes una historia completa y relatada desde la perspectiva de una niña, y desde el recuerdo de una mujer adulta de las inolvidables vivencias infantiles.

El encuentro comenzó con una primera parte y presentación realizada desde el cariño y la admiración de sus editores, Alberto Rodríguez y Gonzalo Izquierdo. En una segunda parte la periodista Olga Rodríguez entrevistó a Boti García sentadas frente a una mesa, como si se tratara de un salón o sala de estar, con la gran imagen de portada del libro al fondo y la foto en sepia de la pequeña Boti. Nos trasladaron con su conversación a un viaje en el tiempo, a través de una entrañable historia infantil que comienza incluso antes de Mayo de 1945, con la descripción de la vida y encuentro de su padre, funcionario de correos, y su madre, de familia acomodada, desarrollándose la trama hasta finales de la década de los años cincuenta, momento previo a la adolescencia de la autora y en el contexto de una etapa reciente y e incluso aún no zanjada, por las injustas consecuencias y discursos de odio cuya influencia llegan hasta nuestros días.

Boti comentó que este proyecto lo inició en Barcelona y en una etapa de su vida que echaba de menos al Madrid de su infancia, ciudad de tranvías, de Casa de Fieras, de serenos, de los comentarios de sus tías, las meriendas de pan con chocolate, el chicle americano, las tardes en el Retiro con su madre, tía y primos en secreto y juegos compartidos, lecturas de TBOs, de novelas de Julio Verne y Emilio Salgari, entre otras, de cambio de colegio de monjas a otro, igualmente de monjas, de ejercicios espirituales, rezos incomprensibles y tradicionales roles de género condicionados por la moral dominante y propia de la sociedad de pensamiento único del Franquismo.

Boti relata en primera persona, y se describe pequeña, fuerte e inmersa en una educación nacional catolicista influenciada por la vidas y martirios de santos y santas, de miedo al pecado y a los tocamientos, a Satanás y la amenaza del Infierno donde iban a parar intelectuales y jóvenes equivocadas. Un estilo educativo que premiaba el sacrificado y esfuerzo cotidiano de sus compañeras reconocidas y premiadas por las monjas con lazos azules, y probablemente por la reproducción de estrictos de comportamientos propios y hasta sus últimas consecuencias, de la moral católica dominante y recalcitrante de entonces. Boti no se destacó en el colegio, pero fue bendecida con la inquietud, creatividad, la inteligencia y el sentido del humor, e incluso con la valentía de montar, a toda velocidad, en patín de tres ruedas y quemar soldados de papel. Contó con el amor, protección y alguna que otra incomprensión de un padre y una madre que la criaron como hija única, colmada de cuidados y juegos de infancia. Superó las fiebres tifoideas y aunque su madre no aprobara del todo que estudiara y leyera tanto en los rincones de la casa y con poca luz, fue lectora desde muy pequeña, anhelaba tener un perro, pero tuvo un grillo, y disfrutaba del juego simbólico, llegando a imaginar y desear ser un cura casado cuando jugaba con un altar que le regalaron, peculiar obsequio que para estos tiempos cuesta entender que sea para el disfrute infantil.

A través de la historia e infancia de Boti no puedo evitar reflexionar sobre cómo hemos cambiado y qué importante es apreciarlo, aunque aún en nuestros días niñas, niños y niñes siguen leyendo y disfrutando de novelas de aventuras, cómics, igualmente quieren tener perro y disfrutan del juego simbólico, según especialistas, esencial para su crecimiento personal.

También asistimos a través de la mirada infantil de Boti a lo ridículo que resultaba la organización por parte de las escuelas, de grupos de niñas para participar en actos públicos y que sin entender el sentido de todo aquello, aprendían a aclamar al Generalísimo, portando banderitas estadounidenses que agitaban con sus pequeñas manos durante el desfile y la famosa visita del presidente Eisenhower a Madrid en 1959, de la que participó y narra nuestra protagonista.

Con sentido del humor y la inocencia de quien explora y va conociendo el mundo que le rodea, el relato y sus cuarenta y cinco episodios nos trasladan a una época oscura de nuestra historia reciente, en blanco y negro, que aporta y suma a la reconstrucción de nuestra frágil memoria histórica y describe las vivencias de una niña inquieta y feliz.

Agradecemos a Boti García esta visión personal y necesaria para que esa época no quede en el olvido, y menos para quienes protagonizaron en ese contexto violaciones de derechos humanos, para entender y acercarnos a quienes siguen siendo víctimas de agresiones por la influencia de los discursos de odio del fascismo que heredamos. Recordar cómo éramos nos ayuda a conocer más y mejor quienes somos, e identificar la amenaza que supone no cerrar etapas a través del conocimiento de la verdad, el reconocimiento de la justicia y la reparación del daño sufrido por las víctimas.

Al final del encuentro el público asistente participamos preguntando a Boti un montón de cuestiones y contestó animada a todas las propuestas. De nuestra parte le pedimos un mensaje para niñas, niños y niñes y sus familias, y contestó haciendo una metáfora describiendo la transformación de las mariposas, sobre el paso de la infancia a la edad adulta. También nos trasmitió la importancia del cuidado y el cariño a nuestros peques, especialmente a quienes se sienten diferentes y por este motivo tienen que contar con todo nuestro cariño y la oportunidad de crecer en un ambiente de apoyo que les permita convertirse en mariposas y volar libres en nuestra sociedad diversa.

Fue un encuentro cálido, lleno de humor y cercano, como es Boti García, a pesar de la relevancia de su trayectoria y de su papel de liderazgo como activista LGBTI y ahora con su responsabilidad como representante de nuestros derechos en el actual gobierno.

Y una vez más esperamos que lean, compartan y disfruten durante este periodo estival de descanso, viajes, playa y lecturas, una combinación perfecta en soledad deseada o en gustosa compañía, no podría ser de otra manera.

¡Hasta pronto!

 

 

EL Pasaje Begoña en la memoria LGTBI+ (parte tercera)

Asociación Pasaje Begoña (@pasajebegona)

 

*(Con motivo del 50 aniversario de la redada del Pasaje Begoña, en 1 de cada 10 vamos a dedicar varios días a compartir textos sobre su memoria, curiosidades, clientela habitual y devenires. Gracias a Asociación Pasaje Begoña por compartirlo en este espacio.)

Tercera y última parte, en esta ocasión continuamos aproximándonos a algunas de las personas que dejaron huella en el Pasaje Begoña, ya fueran visitantes puntuales, trabajadores, clientes, empresarios o artistas que actuaron en los pequeños locales. Con ellos se encontraron los miles de visitantes y turistas, tanto españoles como extranjeros, llegados de todos los rincones del mundo buscando evadirse de la vida cotidiana y, en muchos casos, expresar su identidad y liberarse de miedos y prejuicios. El Pasaje Begoña formó parte de sus vidas y todos ellos fueron conformando la historia de lo que se definió como una isla de libertad en el contexto de la España puritana marcada por la represión franquista.

Paco Prieto. Este torremolinense sonríe al tiempo que se refiere al Pasaje Begoña como «Sodoma y Gomorra». Desde muy jovencito comenzó a trabajar en la sucursal del Banco Vizcaya que había enfrente del mismo pasadizo en la plaza Costa del Sol y fue testigo de aquellos años. Nos cuenta que en la oficina tenían sus cartillas muchos de los dueños de locales y clientes del Pasaje Begoña. Paco Prieto fue testigo de cómo los bares y las salas de aquel famoso callejón eran locales donde se practicaba el amor entre hombres, entre mujeres o entre hombres y mujeres. «Era un sitio moderno, libre y lleno de vida. Había de todo. No solo era un lugar para gais», recuerda este testigo de excepción de la época dorada del Pasaje Begoña, pero también de su deterioro y abandono posterior.

Pedro Olea (Bilbao, 1938). Director, productor y guionista. Su debut como director de cine fue con la película Días de viejo color, rodada en 1967 en Torremolinos. En ella participaron, entre otros, Luis Eduardo Aute, Coccinelle y Massiel. Numerosas escenas de esta película fueron grabadas en diferentes locales del Pasaje Begoña. Pedro Olea guarda un fantástico recuerdo de aquel rodaje en Torremolinos y, en especial, de este emblemático callejón.

Pia Beck (La Haya, 1925 – Torremolinos, 2009). Fue una reconocida pianista holandesa de fama internacional, una artista transgresora que reconoció abiertamente su condición de lesbiana. Junto a su pareja, Marga Samsonowski, y sus tres hijos, Pia Beck se instaló en la Costa del Sol en 1965 y abrió su propio club de jazz en el Pasaje Begoña, el famoso The Blue Note, que se convirtió en uno de los locales más selectos del callejón. Como curiosidad hay que indicar que tocaba en un gran piano de cola que a la vez servía de barra de bar. Pia Beck se hizo muy popular en Torremolinos, por donde solía pasearse en su coche descapotable con su familia. Promovió un concierto en Miami para recaudar fondos contra la homofobia y contra las tesis de la artista homófoba estadounidense Anita Bryant. También tuvo un programa de radio y escribió guías de viaje dirigidas especialmente a la población holandesa. De hecho, se convirtió en una gran embajadora de la Costa del Sol en los Países Bajos. Gran parte de su legado se encuentra en el ayuntamiento de La Haya, y uno de los puentes de Ámsterdam lleva su nombre.

Rafael Neville (Málaga, 1926 – Cerdeña, 1996). V Conde de Berlanga de Duero, hijo de Edgar Neville y Ángeles Rubio Argüelles y nieto de Carlota Alessandri, fue uno de los responsables de que las grandes celebridades de la época aterrizaran en la costa malagueña y del impulso de Torremolinos y del Pasaje Begoña como lugar diverso y referente LGTBI. Fue un transgresor con enorme personalidad e ingenio para inventar las cosas más peregrinas. Destaca aquella vez en que disfrazó de mujer a otro personaje de la zona, el Titi, y fue presentándoselo a la gente como miembro de alta alcurnia, según cuenta el conde de Casa Padilla.

Rafael Neville fue una persona entrañable que comunicó generosamente su deseo de vivir y que se definía a sí mismo como el máximo exponente del «mariquita culto»: dominaba varios idiomas, era un buen relaciones públicas y decorador de alta escuela. Recibió el soplo de que el gobernador civil estaba «hasta el gorro» de la proliferación de tantos «maricones» en Torremolinos y estaba dispuesto a tomar medidas contundentes o tirarlos a todos al mar. Cuando escuchó esto, Rafael exclamó: «Pues no vamos a caber ni a un buche». Su vida está plagada de otras anécdotas divertidas, como una que contaba Francisco Lancha: su madre y otros familiares fueron recibidos en audiencia por el Papa en el Vaticano. Su Santidad le preguntó a Rafael Neville por su profesión y él respondió, ante el asombro de su madre, que era ingeniero. Nada más terminar la visita papal, su madre le recriminó por haber mentido y él le respondió: «¿Qué querías que le dijera? ¿Qué soy mariquita en Torremolinos?».

Discrepó de las ideas retrógradas del régimen franquista respecto a la moralidad. Fue el artífice de que la Guardia Civil emitiese varios comunicados desmintiendo que los turistas «melenudos y disidentes sexuales» fueran peligrosos. Tuvo enfrentamientos con numerosos gobernantes, entre ellos la máxima autoridad del régimen franquista en la provincia: el gobernador civil de Málaga, alto representante del Gobierno central con plenos poderes y con el que tuvo un curioso tira y afloja. Tuvo fatales consecuencias el envío por parte de Rafael Neville de una invitación al gobernador en la que le decía: «Yo, Rafael Neville Rubio Argüelles, Conde de Berlanga del Duero y, por la gracia de Dios, maricón, tiene el honor de invitarle a una fiesta en su casa». Era de prever que la máxima autoridad no apareciera en la mencionada fiesta, pero, sin embargo, sí que respondió con la expulsión inmediata de Rafael Neville de la provincia de Málaga. Rafael Neville se vio obligado a abandonar las tierras malagueñas y su querido Torremolinos para refugiarse en Cerdeña (Italia). Allí desarrolló sus conocimientos como urbanista y creó, junto con Paolo Riccardi, el Porto Rafael. A mediados de los años sesenta se trasladó a Gran Canaria, concretamente al municipio de Mogán, donde de nuevo aplicó sus conocimientos esta vez en la construcción del que hoy en día se conoce como Puerto de Mogán. Su peculiar arquitectura y diseño hizo que a esta zona se la conociese como la Venecia de Canarias. Neville murió lejos de su Torremolinos en el año 1996 en Porto Rafael.

Ramón Cadenas (Sevilla, 1945). Es uno de los testigos de excepción de la época dorada del Pasaje Begoña y de la Gran Redada policial de 1971. Es una de las muchas personas que llegaron a Torremolinos con el deseo de vivir su orientación afectivo-sexual en libertad. Sevillano de nacimiento, se instaló en Torremolinos siendo muy joven, donde llegó de la mano de Brian Epstein (mánager de los Beatles), al que había conocido en la feria de Sevilla. Ramón trabajó como camarero en diferentes locales, actuó como gogó y se relacionó con muchas celebridades del cine, la cultura, el arte y la política. Llegó a ser un referente de la noche en el ambiente de diversidad de este emblemático lugar. Consiguió ser propietario de uno de los locales del Pasaje Begoña, el bar Gogó. Inauguró su negocio unos días antes de la Gran Redada, por lo que solamente permaneció abierto veintiún días. Tras la redada sufrió serias amenazas que le impidieron reanudar su actividad como empresario y se vio obligado a marcharse de Torremolinos durante un tiempo. Cadenas afirma rotundamente que no existía en el mundo un lugar tan maravilloso para el colectivo LGTBI como el Pasaje Begoña de Torremolinos, y sabe de lo que habla, pues tuvo la oportunidad de viajar por muchos países.

Sandra Almodóvar. Es otra de las personas que vivieron la época de esplendor del Pasaje Begoña y vedette. Como otros muchos, Sandra Almodóvar llegó a Torremolinos en busca de libertad, esa que le brindaba la posibilidad de ser ella misma sin miedo y de disfrutar de su deseo de ser mujer. Su condición sexual como mujer trans le causó grandes problemas desde su infancia y fue el motivo por el que, finalmente, decidió huir de su Melilla natal para sobrevivir. Sandra fue víctima de muchas redadas, e incluso llegó a estar presa durante seis meses en la cárcel de Badajoz. Después de una temporada viviendo en Madrid, fue descubierta por el director de cine Pedro Almodóvar, para quien trabajó en una de sus películas, La mala educación, de ahí su apellido artístico. Son famosas sus imitaciones de la gran Sara Montiel. Actualmente es una gran artista que combina el espectáculo de vedette y transformismo con su vida cotidiana en Torremolinos, rodeada de gente que la quiere y para quienes siempre tiene un chascarrillo y una sonrisa.

Sandra Almodóvar. Cedida por Manuela Saborido.

Sara Montiel (Campo de Criptana, 1928 – Madrid, 2013). Fue una actriz de cine, cantante y productora cinematográfica española, considerada el rostro más bello del cine español. Obtuvo también la nacionalidad mexicana en 1951. Su fama se extendió a México, Cuba y Estados Unidos. Después de su aventura americana, de vuelta en España, afianzó su estatus de estrella internacional con las películas El último cuplé y La violetera, que desvelaron su particular estilo como cantante y que fueron formidables éxitos de taquilla. Se convirtió en una actriz de gran éxito comercial, sobre todo en las décadas de 1950 y 1960, y participó en medio centenar de películas. Se retiró de la industria del cine en 1974, pero como figura musical se mantuvo activa hasta el final. Visitó varias veces el Pasaje Begoña cuando ya era una estrella consagrada del cine. Existen numerosos testimonios gráficos que lo demuestran.

Waldo de los Ríos (Buenos Aires, 1934 – Madrid, 1977). El nombre de nacimiento de este pianista, compositor, arreglista y director de orquesta argentino de fama internacional era Osvaldo Nicolás Ferraro. En 1962 se trasladó a España. Es recordado por su recurso de transformar obras muy conocidas de música clásica en música pop. En 1970, De los Ríos ya había llegado a lo más alto en las listas de éxitos de Europa y América con el Himno a la Alegría de la Novena Sinfonía de Beethoven, que él arregló y dirigió para el cantante Miguel Ríos. Waldo siempre mantuvo oculta su homosexualidad; de hecho, se casó con la actriz y escritora Isabel Pisano. En el verano de 1966 pasó tres meses en Torremolinos, donde dirigió la orquesta del hotel Pez Espada y visitó con frecuencia el Pasaje Begoña.

Wim Kuipers (Ámsterdam, 1941). Está acreditado por el consulado de los Países Bajos como el holandés que lleva más años residiendo en la provincia de Málaga. Descubrió Torremolinos y el conjunto de la Costa del Sol a principios de la década de los sesenta. Fue testigo de excepción de los primeros tiempos del Pasaje Begoña como paradigma del turismo nacional e internacional. Kuipers se formó en el mundo de la hostelería en Holanda y en Suiza, y entre sus primeros destinos profesionales destacó la subdirección del hotel Al-Andalus de Torremolinos. Fue propietario del restaurante Florida, desde el que inició una permanente promoción de Torremolinos y del conjunto de la Costa del Sol a través del envío, durante años, de más de 500 000 tarjetas postales a clientes y amigos de todo el mundo. El restaurante Florida fue el primero de Torremolinos en disponer de una terraza con cubierta acristalada corredera y calefacción. También acogió la primera fuente luminosa conocida en el municipio. Kuipers triunfó también en el sector de las agencias de viajes y, más tarde, en la actividad inmobiliaria a través de su agencia WIMA. Una plaza de la localidad almeriense de El Ejido lleva su nombre. Wim Kuipers fue un asiduo cliente del Pasaje Begoña y recuerda con mucho cariño sus vivencias en este emblemático callejón.

Otras personas que pasaron por los locales del Pasaje Begoña: Addy Ventura y Lita Alba, grandes vedettes de revista española; Alain Delon, actor de cine francés de fama internacional; Ángel Larrinoa, propietario del bar La Sirena y el bar Larri; Antonio Gala, famoso escritor español; Bibiana Montoya, mujer trans y activista española; Camarón de la Isla, famoso cantaor de flamenco y que nos cuentan que actuó en el Pasaje, junto a un cuadro flamenco, al inicio de su carrera; Diego Quiroga, propietario del bar El Refugio; Dúo Dinámico, cantantes y compositores españoles; Familia Rothschild, uno de los más influyentes linajes de banqueros y financieros del mundo; Graham Greene, afamado escritor, guionista y crítico literario británico; Gino Michael Felleman, hijo de Pia Beck y de Marga Samsonovski; Gisia Paradís, famosa actriz española de la década de los sesenta; Harold Norse, escritor estadounidense de la beat generation y conocido defensor de los derechos civiles LGTBI; Juanita la Burra, la Marifé y la Tanque, tres conocidas trans muy asiduas del Pasaje Begoña; Luciana Paluzzi, actriz italiana amiga de Helmut Berger; María Dolores Pradera, cantante española de fama internacional; María Jiménez, famosa cantante española; Marga Samsonowski, mujer de la famosa artista de jazz Pia Beck; Mariquilla, famosa bailaora de la época dorada del Pasaje Begoña; Marujita Díaz, afamada cantante de copla y actriz española; Paco España, actor y popular transformista español; Paul Bowles, afamado escritor, compositor y viajero estadounidense; Pedro Moreno Moreno, conocido como Violeta la Burra, pionero del transformismo en España; Rafael Herrera y Enrique Ollero, conocidos como Herrera y Ollero, un tándem de diseñadores de la alta costura española; Raphael, cantante y actor español de fama internacional; Salomé, cantante española ganadora del Festival de Eurovisión en 1969, etc. La lista sería interminable, pero finalizamos nombrando a Antonio Cañete, Antonio López, Antonio Molina, Diego Carrasco, Juan Antonio Moreno, Juan Martín, Manuel Carrasco, Manuel Cortés, Manuel Ruiz, Mariquilla, Paco Castillo, Paco Parrondo, Serafín García y Tomás Chacopino.

 

Frente al mundo binariocisheteropatriarcal reivindicamos un mundo igualitario

Voces LGTB Madrid (@voceslgtbmadrid)

 

El Coro Voces LGTB de Madrid canta por la igualdad y la defensa de los derechos humanos allá donde va, ya sea en una iglesia o en un ministerio.

Madrid. 29 junio 2021

El 28 de junio de 1969, en el bar de Stonewall, un grupo de personas parte de una minoría, la del colectivo LGTBI, hartos de los abusos de la policía y de la discriminación social en la que vivían inmerses, dijeron basta. Decidieron que había llegado el momento de plantar cara a un mundo binario cis hetero y patriarcal y visibilizarse sin miedo y con orgullo para conquistar su lugar en el mundo.

Las revueltas de Stonewall fueron el germen de lo que es hoy el día del orgullo LGTBI. Y esto fue lo que cada 28 de junio conmemoramos una gran mayoría de las personas LGTBIQ+ en el mundo. Celebramos la riqueza de la diversidad, denunciamos la discriminación y los abusos hacia nuestro colectivo y exigimos la igualdad, una igualdad que o es para todes o no es igualdad.

Nuestra asociación, el Coro Voces LGTB de Madrid, participó de manera voluntaria y gratuita en el acto que el Ministerio de Igualdad organizó con motivo del orgullo 2021. Se nos invitó a este acto sabiendo que la reivindicación es parte de nuestro ADN. Elegimos el repertorio libremente con el único fin de visibilizar tanto el camino recorrido por nuestres predecesores como los retos que todavía tenemos que afrontar.

Nos emociona saber que nuestra canción Mundo BinarioCisHeteroPatriarcal se hizo viral porque nuestro objetivo era visibilizar que nuestra sociedad arrastra una carga cultural que dificulta la convivencia y nos afecta a todes, especialmente a las mujeres y a las orientaciones e identidades minoritarias. También quisimos hacer memoria de las personas que arrancaron con este movimiento, interpretando el momento de los disturbios en el bar de Stonewall, una pieza musical que es parte de nuestro espectáculo La pasión de Marsha, de Stonewall al río Hudson. En ella representamos la entrada de la policía en el bar de Stonewall y por eso cantamos que “queremos a la policía fuera”, como debieron gritar quienes ese día estaban allí reunidos. Nuestros mayores abrieron el camino, con su cuerpo y con su cara, y cada vez que subimos al escenario a representar la Pasión de Marsha cantamos para elles, por su valentía y su ejemplo. Queremos despertar conciencias, en palabras de nuestra presidencia, Luz Lozano “Si hemos conseguimos generar debate nos sentimos satisfeches. Los cambios legales son necesarios y celebramos todos los avances, pero es fundamental que los corazones también se abran y la música es un gran aliado para ello”.

Porque para el Coro Voces LGTB, como cantamos en nuestro haka final que estamos seguro que encantaría a los maories, “solo importa lo esencial, nada más que lo esencial”: la igualdad, la diversidad y el respeto a las personas y los derechos humanos. Porque personas trans, lesbianas, bisexuales, gays, queer, personas no binarias… lo queremos todo, como cualquier otro ciudadane, y no nos vamos a conformar con menos.

 

 

Históricas LTB – Sylvia Rivera

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#MujeresTrans

 

Nacida el 2 de julio de 1951 en Nueva York, la llamaron Ray al nacer. Sylvia fue una  destacada activista trans que luchó por los derechos humanos de las personas LGTBI. Su padre, José Rivera, la abandonó cuando era  muy pequeña y su madre se suicidó cuando ella tenía tres años. Sylvia  y su hermana Sonia quedaron bajo la tutela  de su abuela, que apenas podía mantener el hogar familiar con cincuenta dólares a la semana. Viejita, como llamaban a la abuela cariñosamente, nunca aceptó la forma de comportarse de Sylvia; no soportaba que se maquillase, para ella eran cosas de “maricas”.

Cansada de las palizas de su abuela y de las burlas del vecindario, Sylvia se marchó de casa con 11 años y empezó a ejercer la prostitución en la calle para sobrevivir. Por aquella época, se unió a una comunidad de Drag Queens, término con el que se denominaba en la época de los 60 y 70 a las personas trans.

Rivera empezó su activismo con la Guerra de Vietnam y  los movimientos por los derechos civiles y feminista. Luchó también, por los derechos de los jóvenes puertorriqueños y afroamericanos. Como hispana se identificaba con las revolucionarias Panteras Negras y su homólogo puertorriqueño, Young Lords.

Con diecinueve años, preocupada por las menores trans que vagaban por las calles prostituyéndose, Sylvia, que había estado en esa misma situación desde los once años, creó, junto a su amiga Marsha P. Johnson, el grupo Travestis Callejeras Revolucionarias de Verdad (Street Transvestites Actual Revolutionaries- STAR), cambiando luego a Verdad por Acción. Su primer hogar fue un trailer, aparentemente abandonado, en un aparcamiento al aire libre del Greenwich Village. Una noche,   les robaron el tráiler así que  consiguieron acondicionar un edificio  casi en ruinas y convertirlo en un refugio para jóvenes chicas trans. De allí las terminaron desalojando por impago de alquiler.

Fue una de las protagonistas de la revuelta que tuvo lugar en el bar Stonewall de Nueva York la madrugada del 28 de junio de 1969, resistiéndose ante la redada de la policía aquella noche. Por esa época, las redadas policiales en el Stonewall eran frecuentes, injustificadas y constituían una vejación a la dignidad de las personas LGTBI que frecuentaban aquel  local. La rebelión de Stonewall fue el detonante de la lucha por los derechos civiles de las personas LGTB en Estados Unidos y en el resto del mundo.

Durante los últimos  cinco años de su vida, Sylvia reinició su actividad política, dando  discursos sobre los disturbios de Stonewall y la necesidad de unión entre personas transgénero para luchar por su legado histórico como personas en la vanguardia del movimiento LGTB. A principios de 2001, restableció la organización STAR y continuó con su activismo hasta su muerte.

En mayo de 1995 intentó suicidarse lanzándose al rio Hudson. Murió el 18 de febrero de 2002 debido a complicaciones de un cáncer de hígado. De ella se ha dicho que fue la Rosa Park del movimiento transgénero.

 

“Sylvia Rivera” is licensed under CC BY-NC-ND 2.0

Asociación AlmensIRIS

Asociación AlmensIRIS (@AlmensIRIS)

 

Nuestra asociación se fundó el 10 de Junio de 2018 en Almensilla, pueblo del aljarafe que en la antigüedad era territorio olivarero, pasando a ser municipio independiente en 1837, tranquilo, de gente amable, trabajadora y respetuosa, La fusión de Almensilla y el arcoíris da nombre a nuestra asociación, AlmensIRIS!, esta nace de la ilusión de muchas personas con ilusión y sentido de la justicia y en concreto de la lucha de años de nuestra presidenta por formarla.

Todos los que componemos esta asociación caminábamos en una misma dirección y con un objetivo común, dar visibilidad al colectivo LGTBI+ y procurar concienciar al pueblo del respeto y derecho de amar a quien deseemos sin ser juzgados. Queríamos trabajar a favor de la diversidad, elaborando estrategias para evitar situaciones de conflicto y actos de discriminación o cualquier conato de violencia.

Estamos dispuestos a tender la mano a personas en situación de vulnerabilidad, intimidación, desprotección, discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y habilitar un espacio visible para acoger a aquellas que pudieran necesitarlo y que compartan nuestra misma situación o cualquier otra.

Algunos de nuestros objetivos están basados en defender y promover los derechos humanos en el mundo y reivindicar los derechos LGTBI+, creemos que una educación basada en la tolerancia y la información enfocada hacia los más jóvenes nos ayudarán en el proceso de aprendizaje de tolerancia y concienciación para avanzar en la construcción de un municipio más inclusivo, nos apoyamos en los centros de educación de nuestro municipio de manera transversal, organizando y colaborando con actividades organizadas por los departamentos de igualdad y servicios sociales. Hemos participando en actos solidarios, semana de la igualdad y día internacional de la mujer, Taller de sororidad, Participación con asociación Mar Pozo por la sonrisa de un ni o, Taller de familias diversas. Participación en asociación Azotea azul, carrera infantil Mar pozo, manifestación orgullo de Andalucía, actividades contra la violencia de género, también hemos compartido actividades con personas con discapacidad en su d a internacional. Nos formamos en un taller de sensibilización y formación contra la discriminación por razones de identidad sexual y de igualdad del colectivo LGTBI+. Formamos parte de la red de municipios orgullosos y entidad de la plataforma en la presentación cartel orgullo 2019. Participamos en la Asamblea comarcal de municipios orgullosos (Mairena Del Aljarafe) y ayudamos dentro de nuestras humildes posibilidades a las personas más vulnerables de nuestro pueblo en tiempo de pandemia.

Seguiremos trabajando por el derecho a la libertad de expresión, as  como el derecho a la privacidad, la libertad individual de ser visible o no, para que en el municipio se cree un entorno lo suficiente habilitado para que pueda vivirse en plenitud, independientemente de las personas que vivan en él.

Una parte del proceso social implica entender que una persona no queda definida únicamente por su sexualidad, identidad o expresión de género. Continuaremos insistiendo en tener una sede física que nos ayude con nuestros objetivos. Seguiremos caminando hacia el arcoíris en paz, igualdad y respeto.

 

Nuestros Orgullos… Serranos

Asociación Delta lgtbiq+ Sierra de Cádiz (@OrgulloSerranoCadiz)

 

Desde nuestra asociación celebrar el orgullo se enmarca en toda una comarca, compuesta por diecinueve municipios y veintidós pueblos. Por esto nuestro orgullo es muy diverso dependiendo de las realidades de cada uno de los pueblos que lo componen, es una andadura de coordinación y puesta en marcha de actividades, encuentros y formas que den visibilidad al colectivo en todo el territorio de la sierra de Cádiz.

La asociación delta lgtbiq+ sierra de Cádiz durante casi una década ha hecho posible que la sierra sea un referente de diversidad, de espacios limpios de fobias al colectivo y de hacer que el colectivo serrano sea mucho más fuerte y esté más unido que nunca. El orgullo serrano es la cita en la cual los pueblos y sus gentes les dicen a la sociedad que el mundo rural es un espacio donde a pesar de todas sus características hace que las personas lgtbiq estén perfectamente integradas en sus pueblos.

Trabajar, ofrecer y ver como en cada pueblo surgen referentes para los más jóvenes son los objetivos que nos marcamos cada año, izar las banderas en los distintos ayuntamientos y dar a conocer la realidad del colectivo en los centros educativos ha hecho que la asociación delta sea un espacio de ayuda, acogida y de respuesta a muchas de las personas que viven en el mundo rural.

La tarea no es fácil, las normas rurales son muy diferentes a las urbanas, los espacios son pequeños frente a los grandes espacios de las ciudades, lo rural es muy distinto a lo urbano. Sin embargo en nuestros pueblos los valores de conocer lo distinto, de darle un lugar, del respeto y la ayuda a las personas que lo necesitan ponen de manifiesto que nuestros pueblos dan lecciones de comportamiento, muchas veces olvidadas en las grandes urbes. El pueblo es más conocedor de la realidad de las personas lgtbiq que la ciudad, el anonimato no es algo común, pues todos se conocen y además conocen las realidades que existen en la comunidad, por un lado muy bueno para llevar una vida normalizada pero a veces muy pesado para quién quiera estar al margen de la primera línea social.

Hacer activismo en lo rural es ponerse en el lugar más vistoso para dar a conocer una realidad que en muchos casos era tabú en las familias, incluso a día de hoy la normalización es a veces muy cuestionada por la sociedad rural. Aún así los logros, la involucración de las administraciones y la aceptación de los vecinos y vecinas hacen que palabras como libertad, expresión sin problemas y compromiso se conviertan en espacios privilegiados para el colectivo lgtbiq serrano, y eso es un privilegio y un orgullo, orgullo que cada año damos a conocer en todos nuestros pueblos y son la expresión de  que el colectivo rural, lgtbiq, tiene   mucho que decir dentro de los orgullos que se celebran.

Asociación Delta lgtbiq+ Sierra de Cádiz (@OrgulloSerranoCadiz)

Orgullo Gai: Andalucía, 1981

Pablo Morterero (@pabloMorterero)

 

 

Hace 40 años, el Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA) organizó por primera vez en Andalucía una agenda trans-provincial del Orgullo Gai, con actos en Granada, Málaga y Sevilla.

Reconstruir la historia del movimiento homosexual español en general, y andaluz en particular, es extremadamente complicado: la fragilidad de la memoria de los y las protagonistas e incluso la voluntad de olvidar de algunas y algunos, así como la falta de fuentes escritas por las más variadas circunstancias, hacen que a veces pase de ser una tarea titánica a directamente una labor imposible.

Esta incertidumbre se extiende a la celebración en nuestra Comunidad Autónoma de lo que hoy conocemos como Orgullo LGTBIQ.

Barcelona fue la primera ciudad que acogió en junio de 1977 una movilización en favor de los derechos de gais (entre los que entonces se incluían a las mujeres trans) y lesbianas, siguiendo la senda de diferentes capitales europeas que replicaron la primera manifestación del 28 de junio en Nueva York en 1970 para conmemorar los disturbios producidos un año antes en Stonewall.

Aquella primera movilización del activismo barcelonés (que se repitió en diciembre del mismo año en contra de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social) preparó la que sería la primera acción coordinada en todo el territorio nacional a través de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE) en 1978.

La COFLHEE fue la primera organización mixta (de gais y lesbianas) que aspiró a articular el naciente movimiento homosexual español, y que dejó paso a la FELGTB en los años 90.

Una de las reuniones preparatorias para dicha movilización se celebró en Sevilla en la primavera de aquel año y desembocó en la convocatoria de manifestaciones y mítines por varias ciudades españolas para el domingo 25 de junio de 1978 por el “Día Internacional de la Liberación Homosexual” ya que hasta un año más tarde no se adoptó el término “Día del Orgullo Gay” (que se convirtió posteriormente y durante pocos años en “Orgullo Gai”).

Creemos saber que, en Andalucía, solo Sevilla celebró un acto aquel 25 de junio. En concreto un mitin multitudinario (asistieron unas mil personas según distintas fuentes) convocado por el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionario (MHAR) en los locales que el Sindicato Comisiones Obreras disponía en la calle Calatrava, muy cerca de la Alameda de Hércules, y que posteriormente continuó con una concentración y finalmente una manifestación que desde la plaza del Triunfo continuó hasta el Prado de San Sebastián, donde terminaron un valiente grupo de unas 30 personas.

Al año siguiente, 1979, el MHAR celebró otro mitin en los mismos locales de CCOO con una afluencia muy inferior, y que supuso el último acto documentado de la primera organización homosexual sevillana, la cuarta organización de la entonces región andaluza.

Porque el movimiento homosexual andaluz nació en Málaga con la Unión Democrática de Homosexuales (UDU) en 1976, contándose para 1977 con al menos tres organizaciones más, además de la UDH: en Granada existía el Movimiento de Liberación Homosexual y el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR); y en Sevilla el citado MHAR. 

Y afirmamos que al menos tres, porque la prensa de 1978 recoge que en junio de aquel año existía en las provincias de Sevilla, Córdoba y Granada el Frente de Liberación Homosexual (FLH) sin que se aportara datos de cuando se constituyeron.

Esta información está en contradicción con lo afirmado posteriormente por fuentes orales y documentales del que luego pasaría a llamarse Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA), según las cuales el Frente de Liberación Homosexual de Granada se creó en 1979, el Frente de Liberación Homosexual de Sevilla en 1980 y el propio Frente de Liberación Homosexual de Andalucía en 1981, en la parroquia de San Idelfonso de Granada.

Nuestra hipótesis es que los Frentes de Liberación Homosexual de Sevilla, Córdoba y Granada de 1978 (tal vez de 1977) no se consolidaron, y que posteriormente fueron refundados por activistas desconectados con el pasado. Según las fuentes orales y documentales a las que hemos tenido acceso (que no necesariamente refleja la realidad de la época) en la primera mitad de la década de los 80 el FLHA fue la única organización homosexual andaluza.

Según un folleto del FLHA de 1984, “Hace cuatro años, con motivo del Día del Orgullo Gai, aparecieron en las calles sevillanas carteles de hombres y mujeres abrazados que convocaban a una reunión – a la que siguieron otras – que puso de manifiesto la existencia de un grupo de personas especialmente interesadas por el tema de represión y discriminación homosexual.”

“Las cosas” continua el folleto “no estaban – no está – bien para los gais y creíamos – creemos – que se podían mejorar. Nos planteamos unos objetivos – inmediatos unos, a largo plazo otros – y unas bases de funcionamiento. Contamos con otros grupos existentes en Granada y Málaga y uniendo esfuerzos organizativos nacía el FLHA en mayo de 1981. Aquel año se celebró en Granada, Málaga y Sevilla el Día del Orgullo Gai con fiestas y alguna charla”.

Y es que el impulso inicial del movimiento homosexual español a finales de los años 70 (cuando las manifestaciones de Barcelona y Madrid convocaban a miles de personas) desapareció tras la exclusión del estado de homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social en diciembre de 1978. En Madrid, por ejemplo, de las 7.000 a 10.000 personas que convocó la manifestación madrileña de 1978, se pasó a unas 600 en la manifestación de 1980.

Pero el FLHA (que era miembro de la COFLHEE), a pesar de no tener fuerzas suficientes ni apoyo social para convocar manifestaciones en aquella década, sí tuvo la capacidad de organizar por primera vez una agenda regional del Orgullo Gai con fiestas y charlas en las distintas provincias andaluzas donde tenía presencia.

Cuarenta años después, debemos seguir homenajeando a aquellos valientes activistas que abrieron paso a los avances legales y sociales de los que hoy, a pesar de todas las dificultades, disfrutamos las personas homosexuales (lesbianas y gais), bisexuales, trans e intersex.