Archivo de la categoría ‘Género No Binario’

La elección del género en disputa

Por Abel P. Pazos (elle/a) – IG: @llorarbailando

Imagen de @xenonena

 

Hace unos días, en el contexto de una entrevista más o menos formal a propósito del borrador de la ley trans* estatal me plantearon una cuestión que lleva desde entonces saltándome como un pop-up. Me preguntaban por formas específicas en que la opresión enebefóbica (opresión transfóbica concreta hacia el colectivo trans* no binario) se transmitiera a través del lenguaje. En aquel momento respondí repasando algunas de estas violencias, pero como digo, me quedé dándole vueltas, pensando sobre todo en algunos de los debates a los que estamos asistiendo estos días. Concretamente me quedé pillada pensando en el debate que ha re-surgido recientemente a propósito de si el género está sujeto o no a elección[1], lugar donde esta pregunta de inmediato me proyectó y que tras reflexionar sobre ello he podido llegar a entender por qué.

Voy a intentar dar cuenta de la manera en que este debate transmite de una forma verdaderamente perversa estas violencias a través del juego del lenguaje que lo enmarca y lo pone a funcionar. Formas de violencia de éstas que son sublimes, pero igualmente bien intensas, generalmente para contra el colectivo trans*, y por algunas razones también de manera muy específica contra las personas dentro del paraguas no binario. Lee el resto de la entrada »

¿Quién teme a lo queer? – Cuerpo en fuga: taxonomías, lechones y sirenas

Por Victor Mora (@Victor_Mora_G ‏)

 

Las viejas ideas se hacen a un lado despacio,

pues son algo más que formas y categorías abstractas.

Son hábitos, predisposiciones, actitudes de aversión

y preferencia profundamente enraizadas.

John Dewey

“Self portrait”, 2020. IG: @flowerenbxy

 

En el prefacio de Las palabras y las cosas, Michel Foucault cita la clasificación de los animales que aparece en “cierta enciclopedia china”, donde está escrito que “los animales se dividen en:

a] pertenecientes al Emperador, b] embalsamados, c] amaestrados, d] lechones, e] sirenas, f] fabulosos, g] perros sueltos, h] incluidos en esta clasificación, i] que se agitan como locos, j] innumerables, k] dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l] etcétera, m] que acaban de romper el jarrón, n] que de lejos parecen moscas”.

En esta taxonomía tan divertida, que aparece en El idioma analítico de John Wilkins de Borges, se cuestiona lo arbitrario o caprichoso de las clasificaciones, y es cierto que nos hace advertir, como poco, dos cosas: la primera es que en ella efectivamente están todos los animales, dado que las propiedades que se escogen para clasificarlos los incluyen (o pueden hacerlo) ya sea por nombre (lechones, sirenas), por contexto (incluidos en esta clasificación, que acaban de romper el jarrón, que de lejos parecen moscas), o incluso por defecto (innumerables, etcétera); y la segunda es que ahí radica precisamente el problema ridículo de las clasificaciones, en la propiedad que se escoge para elaborar la taxonomía y distinguir, en este caso, unos animales de otros. Lo que hace Borges es plantear lo imposible de la clasificación o, como mínimo, poner de manifiesto su carácter caprichoso. Lee el resto de la entrada »

El armario y las personas trans

Por Marcos Ventura Armas (@MarcosVA91) activista de Gamá, Colectivo LGTB de Canarias

Foto: Ted Eytan

Cuando empecé a hacer activismo lo hice convencida de la importancia de hacer un mundo mejor, pero también siendo consciente de que me arriesgaba a pagar un precio por ello. Ningún cambio sale gratis, todos se consiguen con sacrificio y también, lamentablemente, con sufrimiento personal.

Dado que cada día estoy más firmemente convencida de que lo personal es político, hoy quiero hablarles de un tema que han usado contra mí muy a menudo y que admito que me resulta doloroso, y es el tema del armario.

Ser una persona trans en una sociedad cisexista no es fácil. Ser una persona trans no binaria como realidad aún menos conocida y validada, tampoco lo es. Pero decidir visibilizarte como una persona trans antes de decidir hacer un tránsito, ya sea físico o de expresión de género, supone exponerte a una violencia muy grande. No me arrepiento de haber decidido hacer este activismo, creo que las personas trans que deciden no transitar necesitan tener referentes y que alguien les reconozca públicamente que su identidad es válida. Pero el cisexismo es muy violento en su defensa de que ciertas expresiones de género solo pueden vincularse a ciertas identidades. Lee el resto de la entrada »

Sobre el feminismo radical (RadFem)

Por Marta Mar, socióloga y co-creadora del podcast Territorio Queer

Foto: Marta Mar

Llevo un tiempo un poco desconectada del activismo colectivo, ya que pensaba que había unas ideas básicas sobre las que ya había un cierto acuerdo dentro del feminismo y sentía prioritario hacer un activismo más introspectivo. He seguido informándome, leyendo y escuchando podcast principalmente, y he dedicado mucha energía a cambiar en mi propia vida las dinámicas que yo misma estaba reproduciendo: trabajarme el síndrome de la impostora, empoderarme en el trabajo, cuestionar la prioridad de la pareja sobre el resto de la red afectiva, reclamar cuidados, aceptar mi cuerpo e intentar contribuir a que las mujeres de mi alrededor también lo hagan. Sin embargo, la irrupción en mi vida del discurso RadFem me ha hecho recordar la necesidad del debate público y del activismo colectivo.

Considero que el autodenominado feminismo radical (RadFem, no el feminismo radical molón de los años setenta, de las performances y los grupos de autoconciencia) es un feminismo beligerante, que en el Estado español ha surgido de la hostilidad y el reduccionismo de Twitter, así como de ciertas élites políticas y académicas dentro del movimiento feminista que han visto amenazada su cuota de poder. Es una reacción impulsiva a los señoros y machitrolls y, con el tiempo, a cualquier persona que opine diferente, que sea leída como amenaza a la causa. No cuestiono que las personas que defienden a capa y espada lo que es ser Mujer (con mayúsculas, que todavía no tengo muy claro lo que es) en el ámbito público (redes sociales, la Universidad o en las instituciones) no se hayan encontrado con especímenes de toda ideología e identidad, que las hayan atacado y obligado a defenderse con uñas y dientes. Pero no perdamos de vista que Twitter no es el mundo real, es un nido de ratas, donde la gente pierde cualquier tipo de educación a la hora de expresar sus ideas. Porque a veces, esto parece una cruzada, una conspiración, una guerra. Y no, al final son feministas atacando a otras feministas y, sobre todo, no escuchando, invalidando discursos minoritarios y no creando espacios de encuentro. Lee el resto de la entrada »

Disidentes – Bolleras y otras identidades lésbicas

Por Andrea Cay, (@AndCay_)

Una de mis mayores contradicciones: me encanta desmontar etiquetas, pero nunca me voy a quitar la de bollera. Significado, sonoridad, atributos para continuar una vida, lo tiene absolutamente todo.

El día 26 de abril fue el Día de la Visibilidad Lésbica, una fecha muy señalada en mi calendario y en el de muchas de las personas que me estén leyendo.

Estas contradicciones también se me generan en los sentimientos que tengo hacia este momento del año. Por un lado, me encanta unirme con mis compañeras, ver a otras manifestándose, que reivindiquemos nuestra identidad, nuestro ser. Sin embargo, es difícil no pensar en la rabia que se te acumula día tras día pensando en las agresiones diarias: los insultos, esos comentarios por lo bajo o esas opiniones que nadie pide, pero acabas escuchando. Lee el resto de la entrada »

Disidentes – De cuerpos enfermos y el estigma de la depressión

Por Andrea Cay, (@AndCay_)

Foto de Andrea Cay

Cuando eres consciente de cómo funcionan las cosas en tu interior aparecen los sentimientos más dolorosos que puedes imaginar. A su vez, en el escenario también se presenta la pereza. Todos esos momentos que deberían apasionar a una chica de 27 años no se han terminado esfumando del todo, pero están completamente reprogramados.

No puedo evitar unir esta idea a los conceptos hegemónicos que rodean a los cánones de belleza. No entro en ellos, ni voy a entrar nunca y el motivo no se reduce a mi apariencia física, sino al hecho de que sé, a ciencia cierta, que mi cuerpo está catalogado como enfermo.

Realmente, digo esto con orgullo. Ese orgullo que tanto nos gusta mencionar y aplaudir en la comunidad disidente que se visibiliza bajo las siglas LGBTQ+, no debería ser únicamente encerrado bajo este paradigma. Lee el resto de la entrada »

¿Quién teme a lo queer? – Lo que somos: autobiografía, ficciones y dramas

Por Victor Mora (@Victor_Mora_G ‏)

Si quieres mandar preguntas o comentarios a Víctor Mora puedes escribir DM o de forma anónima a: https://curiouscat.me/Victor_Mora_G

 

 

Quizá el objetivo más importante de nuestros días es descubrir lo que somos,

pero para rechazarlo.

Michel Foucault.

 

No me atrevo a hablar en nombre de ninguna otra, lejos de perpetuar la idea de que las mujeres trans somos un bloque homogéneo de prácticas e ideas, defiendo nuestro derecho a la cobardía, a la alienación, a ser completas gilipollas, a equivocarnos, a ser unas bocazas y a dramatizar.

Alana Portero.

 

No cambiaría mi lugar por ningún otro, porque ser Virginie Despentes me parece un asunto más interesante que ningún otro.

Virginie Despentes.

 

¿Qué/quién soy? Cuerpo, nombre, memoria, proyección. Lo que somos. Expresión, performance, significante en mapa, cuerpo-texto, herida abierta, preconsciencia. Lo que somos. Ultraconscientes del autoengaño, exposición, venta y consumo. Titubeo, mentiras, verdades como puños, verdades con patas. Fracasos, errores, esperanzas. Lo que somos.

Soy Víctor Mora, y ahora mismo escribo desde un portátil en el salón de mi casa. Esto va cambiando, a veces escribo en bibliotecas o en bares, en cuadernos y libretas. Escribo todos los días y todos los días soy Víctor Mora, aunque ya he asumido que esa persona son varias personas como, creo, cualquiera. He aprendido a convivir con los fantasmas que me componen, a entender que el yo que escribe ahora no es más que uno de ellos y que no es desde luego más importante que el resto. He vivido en Madrid más de la mitad de mi vida. He trabajado la noche y los clubs. He sido imagen, DJ y cantante de una banda electrorock. Fui teleoperador erótico, camarero en saunas gays y dependiente en tiendas de moda gótica. Me maquillaba, tenía el pelo largo y estaba obsesionada con la delgadez. Performaba la feminidad sin considerarme mujer, es decir, sin serlo. Pero sí sabiendo que tenía que explorar lo femenino y expresarlo. Era mi espacio en el género. Era un lugar de emancipación. Fui por fin el putón que tanto ansiaba ser, el de Ziga, el que añora ser la niña que no se atrevió a pedir que la dejaran ir con boa de plumas y sombra azul al colegio. Quise ser Miss Guy de Toilet Boys. Tacones, medias de rejilla, labios rojos, eyeliner, pelo cardado y maquillaje hasta en el corazón, como cantábamos en nuestro primer single post-Naranjo. Lee el resto de la entrada »

Todos, todas y ¿todes?

Por Marcos Ventura Armas (@MarcosVA91) activista de Gamá, Colectivo LGTB de Canarias

El cantante Sam Smith reveló este año 2019 que no se siente ni hombre ni mujer

Estos días ha sido noticia que el prestigioso diccionario Merriam-Webster ha reconocido el uso de they como pronombre singular de género neutro en la lengua inglesa. Este cambio ha coincidido con unas declaraciones públicas de Sam Smith, artista visiblemente no binarie, en las que exponía ante el mundo que había decidido que sus pronombres serían they/them.

Estas declaraciones tienen que ver con uno de los aspectos esenciales de las realidades no binarias: la visibilidad. Todes necesitamos que nuestra identidad sea reconocida socialmente. Y en nuestras sociedades occidentales hay dos elementos claves para identificar a una persona que son su aspecto y su lenguaje. La forma en la que nos mostramos ante el mundo y en la que nos comunicamos con el mundo le dice a los demás quienes somos.

El castellano es un idioma con género gramatical muy marcado. Es difícil encontrar una palabra que no tenga un género claramente definido, pero también las hay. Por ejemplo, si yo digo de alguien que es guapo, ¿quién es guapo? La respuesta que pensará todo el mundo es que él es guapo, que es un hombre. Pero, ¿y si digo que alguien es inteligente? Inteligente puede ser tanto él como ella. Si digo de alguien que la vi ayer, sabes que me refiero a ella, pero ¿si digo que le conté lo que me pediste? Le conté puede ser tanto a él como a ella. En castellano, las pocas palabras que no tienen un genero gramatical marcado tienden a acabar en -e. Lee el resto de la entrada »