Archivo de la categoría ‘Cuentos Infantiles’

Relatos para combatir al miedo con humor y amor

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

Esta mañana de domingo me quedé en la cama un ratito más junto a mi gata Olivia, con la que convivo desde hace once años y como una bruja de cuento, aprovechando una hora más de sueño por el cambio horario. También tengo una preciosa bola de cristal azul, de las de ver el futuro, y me encantan las medias largas de rayas de colores. Decididamente tengo vocación de bruja, o quizás como feminista, recojo el relevo como descendiente de las brujas que no quemaron en los tiempos de La Inquisición, aunque el feminismo más aburguesado me da serios disgustos últimamente rechazando el avance del reconocimiento de los derechos de las mujeres trans, infravaloradas por no ser original y biológicamente mujeres. Pero esta es otra historia para no dormir, y además a recuperar en otro momento.

Escribo este post en la noche de Halloween. Mis hijas se han disfrazado y han salido con amigos y amigas, que esta noche se transforman en fantasmas y seres terroríficos para dar mucho miedo o mucha risa.

En este ambiente de terror, reviso los diferentes títulos de nuestra estantería de diversidad y género, y encuentro varios relatos relacionados con los seres más tenebrosos relacionados con esta noche de miedo. El primero ¡UUUH!, álbum ilustrado de Fran Roselló y Chiara Boffi, editado en 2017 por La Locomotora, que describe la historia de un pequeño fantasma perdido en el recorrido de la atracción de feria del Castillo Encantado, que disfrutan Didac y Aina. Este niño y esta niña se encuentran con el fantasma y le ayudan a buscar a su familia, en concreto a sus dos padres. Por el camino van encontrando a familias muy diversas, como la Mujer Loba y sus cuatro cachorritos, la Señora Fankenstein divorciada y enamorada de la Bruja, con quien cría a su bebé, además de otros personajes como el Señor Vampiro,colgado del techo y boca abajo. Todas estas familias tienen algo en común: el amor como eje que alimenta las relaciones entre sus integrantes. Este título es recomendable para pequeños, pequeñas y pequeñes de a partir de cinco años, con ayuda, porque el modelo de letra es un poco complicado a priori, aunque estéticamente original. El gran tamaño y protagonismo de las ilustraciones hacen esta edición cuadrada y de tapa dura, especial, accesible y muy dinámica.

Otro álbum ilustrado de edición impecable, de trapa dura, alargada, grande, y manejable para manos pequeñas, es la del álbum Daniela Pirata y la bruja Sofronisa de Susanna Isern y Gómez, editado recientemente, en 2021 por la editorial NubeOcho, como tercera entrega de una serie de relatos: Daniela Pirata, el primero, el segundo, Daniela y las chicas piratas, y este tercero que nos ocupa. Este cuento tiene unas preciosas coloridas, dinámicas y expresivas ilustraciones de gran tamaño y todo lujo de detalles. El texto combina letras minúsculas con mayúsculas que lo hacen muy accesible a neolectores y neolectoras de a partir de cinco años. La “malvada bruja Sofonisa” vive escondida en “Isla Tenebrosa”, tiene increíbles poderes y con sus “pociones mágicas” puede hacer hasta “temblar la tierra”. Sofonisa es un oscuro personaje de pelo malva que causa estragos a Daniela pirata y su tripulación, además a los habitantes de Isla Volcán, a quienes odia por que son felices. Pero tanta maldad tiene una lógica explicación que no voy a contar, y la bruja es capaz de superar su odio con ayuda de Daniela y su tripulación.

Y para continuar con brujas malvadas, recomendamos Cosas de brujas, álbum de Mariasole Brus y Marta Sevilla, también editado por NubeOcho en 2019, y ganador de la V Edición del Premio de Literatura Infantil Narrar La Igualdad, creado por la asociación italiana Woman to Be, para “difundir una literatura de igualdad que promueva el respeto de la identidad y luche contra los estereotipos”. Esta edición también combina letras minúsculas y mayúsculas de trazado sencillo y accesible para peques de a partir de cinco años. Las ilustraciones son divertidas, de vivos colores, dinámicas y gran tamaño. El texto confronta una historia ágil, brillante y muy graciosa, dando tratamiento desde una perspectiva de género muy adecuada a la edad de lectores y lectoras, para hacer entender que con independencia de ser niño, niña, niñe o bruja, las actividades y juegos que nos gustan no tienen que estar predestinados o asociados a ningún género. Los niños pueden peinar muñecas y las brujas no tienen que hacer maldades además pueden estar bien peinadas, y hasta a prender a surfear con una escoba mágica. Lo importante es romper estereotipos y disfrutar de lo que hacemos dejando las etiquetas de género y los prejuicios de lado.

Y para cerrar este post escrito en una noche de terror, es necesario recomendar un clásico como Donde viven los monstruos, con texto e ilustraciones Maurice Sendak en 1963, mi ejemplar editado en España por Alfaguara en 16ª edición en 2008 (primera edición en 1984), habiendo una edición posterior de 2014 por la editorial Kalandraka. Este cuento clásico, sin embargo muy actual, ha a acompañado a varias generaciones de niños, niñes y niñas, para quitarles el miedo a los monstruos, siendo uno de los primeros álbumes ilustrados de la historia y adaptado al cine en 2009 por el director Spike Jonce, con guion de él mismo junto al guionista Dave Eggers. Este relato cuenta como Max un niño un tanto trasto, es castigado por su padre y madre a irse a la cama sin cenar y esa misma noche se traslada en barco por el mar atravesando días, noches, semanas, meses y años, hasta llegar al lugar donde viven los monstruos, que le intentan asustar, pero Max les amansa utilizando truco retador y termina liderándolos. De esta manera se organiza la mayor de las juergas monstruosas, hasta que Max da por finalizada la celebración y envía a todos los monstruos a la cama sin cenar. No voy a contar el final porque este relato es de obligada lectura para peques y grandes, además de una maravillosa obra de la narrativa infantil. Tanto la edición, mate y con tapas duras, como las ilustraciones de finos trazados en armónicos tonos ocres, hacen a esta obra única e irrepetible.

Espero que con todos estas recomendaciones contribuyamos a que se disipen todos los miedos nocturnos de niños, niñas y niñes, porque las brujas, fantasmas y monstruos no existen, o únicamente viven en la ficción alimentada por nuestra imaginación, y sobre todo por la de niñas, niños y niñes. Todos estos álbumes les ayudaran a aprender que los fantasmas son vulnerables, pueden tener dos papás, que las familias son diversas, que podemos jugar a lo que nos apetezca sin ningún encorsetamiento de género y sobre todo que podemos dominar a nuestros monstruos internos con humor.

Confieso que siento mayor temor por vivos o vivas que por muertos o muertas en esta oscura y lluviosa noche de Halloween. El temor real lo debemos tener de los actos de intolerancia, los discursos de odio y falta de respeto a la diferencia y frente a la diversidad de género e identidad sexual. Temamos a la LGBTIfobia y al fascismo institucional, un peligro auténtico, y acompañemos el aprendizaje de niños, niñes y niñas, con amor y respeto a la diferencia, ensalzando el derecho a la igualdad y la libertad.
Pero sobre todo lean y disfruten.

¡Hasta pronto!

NADA DE BESAR, PERO SÍ JUGAR CON DISTANCIA

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

Hablemos en esta ocasión de dos cosas que gusta a casi todas las niñas, niños y niñes: besar y jugar. Ya se que hay algunas personas que excepcionalmente no les gusta ni una cosa ni la otra, o alguna de ambas. Por el contrario, resulta odioso que un peque tenga que besar a alguien que no conoce o que no le apetece en el momento menos adecuado, cuando juega o está en plena concentración con sus cosas. Entonces, si me das a elegir, como cantaba Rosalía en la gala de los Goya 2019, me quedo con los besos libres que son los mejores. Ahora en pandemia aún, no es tiempo para besos y sí para distancia social preventiva de riesgo de contagio. Me pregunto si continuaremos en algún momento, con esta entendida ahora como “insana” costumbre de los dos besos que nos dábamos para saludar, o sí por el contrario, desaparecerá para siempre. En alguna ocasión en la que me entran ganas de besar a alguna persona y siento hasta un pellizco en el estómago porque no hay que traspasar la barrera preventiva. Sin embargo, también se agradece no tener que ir sistemáticamente besuqueando a todo el mundo. En Francia y Marruecos creo que son tres besos ¡Imagínense! Nos superan en efusividad.

Y sobre este enorme tema de los besos, que por cierto los hay variados, besos de madre, de abuela, de Judas, de tornillo, de falsete o de pega, sonoros, silenciosos, de pedorretas etc., recomendamos un álbum ilustrado para peques de a partir de tres años en adelante: Te como a besos, de Laure du Fäy y Carmen Gil, Colección Somos8, editado por NubeOcho en 2019. Esta publicación tiene un trabajo de edición estupendo en gran tamaño, tapas duras, colores vivos y personajes llenos de expresividad y dinamismo. Las ilustraciones son igualmente grandes y coloridas, con un trabajo de ilustración tan logrado que transmite no sólo el aspecto emocional del relato, sino hasta la suave textura de sus personajes peludos y entrañables. Se trata de un libro necesario para la convivencia que ,de forma indirecta y divertida, habla de las habilidades relacionales. Esta historia es esencia para trabajar desde la infancia las relaciones positivas, el miedo a las personas diferentes o desconocidas, invita a la convivencia y el aprendizaje de que a una buena actitud se corresponde una buena relación con nuestro entorno. Este aprendizaje debiera ser contenido obligatorio para la prevención de la LGTBfobia y para la lucha contra los prejuicios que invaden nuestros cerebros de problemas irreales y que son causa inicial de rechazo y violencia. Leamos para disfrutar de relaciones positivas y hasta disfrutemos conociendo más y mejor a las, los y les demás.

Y ahora pensemos en jugar, como una acción necesaria, completa, perfecta, que debe constituir un derecho para la infancia. El juego es una actividad esencial de disfrute y aprendizaje. Los juegos pueden estar sometidos a reglas, o no, pueden ser libres y potencian la creatividad infantil. Hay muchas formas de jugar y se puede hacer hasta con una caja de cartón. Me encantan los juguetes, pero por favor que se adapten a cada edad y necesidad evolutiva de niñas, niños y niñes. Hay personas adultas que regalan los juguetes que no tuvieron, lo entiendo y les animo a que jueguen. Tenemos que liberarnos de corsés innecesarios y disfrutar todo lo que podamos. No hay nada más divertido que jugar con peques y dejarse llevar por la dinámica del entretenimiento. Ahora en los colegios también se llenan los patios de juegos grupales tradicionales y recuperamos una tradición estupenda, aunque con cuidado. Hay algunos de estos juegos que transmiten valores un tanto dudosos, como por ejemplo, no se si recuerdan: Al jardín de la alegría, quiere mi madre que vaya. A ver si me sale un novio, el más bonito de España… Esto a estas alturas es un tanto patriarcal y trasmisor de valores heteronormativos ya desfasados.

Y en relación al juego y los juguetes, debemos recordar que estos son para todas, todos y todes. No hay juguetes para niñas y juguetes para niños, por mucho que todavía se conserve residualmente el recalcitrante mensaje patriarcal que encasilla a las niñas en el mundo rosa de las muñecas, las cocinas y la crianza, y a los niños en el de los coches, la competencia, las pistolas y balones. Mejor no juguemos con pistolas, es una sana recomendación que desde este espacio me tomo la libertad de pedirles. Las armas, aunque sean de mentira, solo sirven para agredir y matar. Jugar con pistolas normaliza la violencia. Tampoco es intrínseco a ninguna naturaleza humana el jugar al futbol y ser de un equipo concreto, siento decirles. Y descarten también los videojuegos de contenido violento y el uso de dispositivos electrónicos, incluidos teléfonos móviles, a menores de seis años, como muy pronto. Todo esto es un cúmulo de estímulos innecesarios y estresantes sobre todo en la primera infancia. Se que es complicado, pero juguemos más a otras cosas más acordes a las necesidades de las, los y les peques.

En estos últimos días me he preguntado si niños, niñas y niñes de lugares en conflicto y ataques armado, como en el reciente asedio indiscriminado de Gaza, pueden jugar y he sentido una gran tristeza porque cuando se destruyen sus casas, destruyen sus juguetes, sus juegos y sus vidas. Disculpen este triste paréntesis que irremediablemente me viene a la cabeza.

Es esencial procurar el juego y facilitarlo. En esta línea les recomiendo un álbum muy especial: La muñeca de Lucas, una historia ilustrada recientemente editada por NubeOcho , con texto de Alicia Acosta y Luis Amavisca, con ilustraciones de Amélie Graux. El argumento desarrolla la historia de Lucas y su ilusión de tener una muñeca, como la de su amiga Ana, que su padre y su madre le regalan un buen día. A partir de aquí, Lucas juega y se relaciona con sus iguales a través del  considerado muy erróneamente “juego de las muñecas para niñas”. En la historia se cruza con otros personajes y en concreto con Teo que es un niño socializado en valores de género más tradicionales y que acorde a su identidad de varón con ciertos modales toscos, “lesiona” a la muñeca de Lucas. En un intento reconciliador, Teo intenta reparar el daño, recapacita y entra en la dinámica de un juego para todas, todos y todes. No debo continuar para no desvelar un bonito desenlace, pero como conclusión la historia de Teo nos trasmite valores de diversidad de género, libertad y disfrute de algo tan esencial como el juego en la infancia. 

 

Además cabe señalar el bonito trabajo de edición, su diseño, e ilustración de Amélie Graux, con una técnica que recuerda y evoca al dibujo de trazados y coloreado con pinturas, muy básico, rico en detalles, con tonos ocres muy cuidados, aunque se trate de un trabajo digital probablemente,  y con gran expresividad de todos los personajes, complementando perfecta y dinámicamente a un precioso texto y relato de grandes valores y sin olvidad la trasmisión de una historia completa y cercana a los intereses y gustos infantiles, y a partir de la infancia para más mayores.

Un buen trabajo para conocer y disfrutar de nuevo de la lectura.  Y una vez más, les deseo que lean mucho, en compañía o en una deseada soledad, que se cuiden y preserven para los besos que llegarán con las vacunaciones e inmunidad, y que la distancia no sea un impedimento para jugar sin olvidarnos, de momento, de las mascarillas y demás medidas preventivas.

¡Hasta pronto!

Dos recomendaciones para parar y reparar este precipitado mes de mazo

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

Ya estamos en el mes de marzo y casi no me doy cuenta por la cantidad de cosas de las que estoy pendiente. Tercera ola Covid 19, vacunas e intentos de especulación de las grandes empresas farmaceúticas, pendiente de la campaña de Amnistía Internacional para la defensa de la Atención Primaria de Salud, no podía estar más de acuerdo, gracias me devolvéis la fe en la humanidad y admiro a les, las y los activistas.

Ertes, despidos, elecciones sindicales, aprovecho y saludo a mis compañeras de sección de CCOO. Teletrabajo y redacto documentos sin fin. Tengo una preciosa familia con gata como el gato de Mili Hernandez que va de casa en casa y convive con familias muy diversas, como mi gran familia extensa.

En términos generales esta es nuestra vida, muchas personas pueden identificarse y tiene mucho sentido por dos motivos: internet nos abre puertas al trabajo, activismo, colaboraciones y actividades para todo el día. Llegó el 8 de marzo y dosifiqué fuerzas para disfrutar como otro año más, para que se pintasen las calles de morado. Además, ahora, las redes sociales se nos abrieron más posibilidades de expansión de esta tonalidad tan preciosa y feminista que nos viste a todas en estos días.

Y cuando hablo de todas, incluyo a las mujeres transfeministas, que las hay y desde hace mucho tiempo, a las transgénero y transexuales, por que el feminismo es la lucha por la igualdad, se gestó por este motivo y cabe en todos aquellos lugares donde hay personas discriminadas. Sino es así carece de sentido para mí que el feminismo me ha ayudado tanto a entender a verme y ver de forma sorora a otras mujeres. No puedo creerme la polémica actual en relación al feminismo, más recalcitrante me temo, y en contra de los colectivos de mujeres trans, sobre todo porque no he visto públicamente nada en contra de los hombres trans en ninguna declaración o debate. Lee el resto de la entrada »

Lo que nos quitó y nos dejó el 2020

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

Terminó 2020, teníamos muchas ganas. Comenzar otro año nos llena de esperanza y tenemos la excusa para dar portazo a parte de lo que nos ha pasado a partir de la pandemia y recordar con

menor nostalgia lo que nos ha quitado el 2020: la primavera, el mes de abril, los viajes, los besos, los abrazos, la cercanía social.

Nuestros y nuestras mayores, han estado en situación de vulnerabilidad solas y solos, lejos de sus familias, e incluso aprendiendo a utilizar WhatsApp o Zoom para poder hablar con sus familiares, que no es lo mismo que achucharles, ni mucho menos.

Por todo esto desde estas líneas rendimos un pequeño homenaje a todas las personas mayores de sesenta y cinco años, que en muchos casos están pasando solas estas fiestas navideñas como medida preventiva o paliativa de la Covid19.

En esta ocasión especialmente, quiero mencionar a las personas que integran el Grupo de Mayores de COGAM por escribir y compartir sus historias en Escritos del Arcoíris, una publicación de Bubok Editorial, editada por COGAM con apoyo del Ayuntamiento de Madrid, en 2020. Se trata de un recopilatorio de relatos en su mayoría autobiográficos, alguno no tanto, e incluso uno describe de forma muy original una realidad distópica en relación a los polémicos vientres de alquiler. Lee el resto de la entrada »

Menos es más en La Perra, la Cerda, la Zorra y la Loba (conversando con Luis Amavisca y Marta Sevilla)

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

Antes de salir de casa cojo dos libros de la estantería. Son el primero y el último del escritor Luis Amavisca con el que he quedado en la editorial NubeOcho. Me acompaña Raquel, mi hija de dieciséis años, que accede a colaborar para hacer las fotos del encuentro.

Conozco a Luis como escritor desde hace tiempo. Uno de los álbumes ilustrados que comenté en mis comienzos como crítica literaria y cuentista de este Blog, fue La Princesa Li que compré en la librería Berkana recomendado por Mili Hernández.

Damos una vuelta a la manzana buscando el número de la calle y suena el teléfono. Es Luis que afortunadamente nos guía hasta el portal. Tras salir del ascensor caminamos por un pasillo y vemos el letrero de NubeOcho junto a una de las numerosas puertas. Nos abre Luis con ojos de cálida sonrisa tras la mascarilla. Nada de apretón de manos, ni besos, resulta extraño. Atravesamos una sala con estantes llenos de publicaciones. Me fijo en una imagen de portada de Clara Campoamor. El primer voto de la mujer, de Raquel Díaz Reguera. Entro en un lugar de relatos, magia, sueños editados y organizados en los numerosas estanterías que revisten las paredes. Veo a la portada de No tengas miedo cangrejita, de  Chris Haughton, enmarcada en un cuadro en la pared que queda a mi espalda tras sentarme frente a Luis, con una mesa escritorio de por medio. Debemos preservar la distancia social. Le indico que traigo dos libros para que me firme. Nos dedica a Raquel y a mí su último álbum La Perra, la Cerda, la Zorra y la Loba (NubeOcho, 2020). Luego La Princesa Li, pero por favor, le pido, esta dedicatoria solo para mí. Es su primer relato escrito en colaboración con la editorial Egales, en 2012, momento en el que Mili Hernández le anima a escribir y le comenta: tienes algo… algo especial escribiendo. Lee el resto de la entrada »

Los Monstruos de Olga de Dios

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

Hace siete años que conocimos a Monstruo Rosa de Olga de Dios, (2013, Apila Ediciones) un personaje y relato infantilsencillo que contiene grandes valores de diversidad y convivencia,desde la fantasía, el colorido, el sentido del humor, a través de un lenguaje directo y accesible para peques de todos los lugares del mundo que han disfrutado, y a día de hoy siguen disfrutando de su historia. Desde entonces ha sido traducido a diversos idiomas y sucreadora, Olga de Dios, ha obtenido varios reconocimientos en España y China. Lee el resto de la entrada »

Confinadas también leeemos

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

No quisiera ser recalcitrante y contarles de mi confinamiento porque es el tema de rabiosa actualidad en todos los medios digitales y redes sociales. Tampoco pretendo aburrir. Tan sólo compartir que desde el comienzo de esta crisis estoy inmersa en una burbuja entre la realidad y la ficción, porque aún me cuesta asimilar que no soy un personaje de un relato de terror, intriga o ciencia ficción. La típica trama de película de exacerbado dramatismo holywoodiense parece haberse hecho realidad.

Aquí estamos, más allá de lo que podríamos imaginar ni en el peor de nuestros sueños. Me pregunto si esto es lo que se siente en un arresto domiciliario. Pero es mucho imaginar, aunque debe parecerse porque a veces me agobio e incluso más cuando veo a la policía montada a caballo atravesando marcialmente mi calle prácticamente vacía de gente, salvo un vecino con perro y otra persona echando el vidrio al contenedor y rompiendo el silencio con ese sonido estridente de vidrios rotos, que me hacen sentir aún más presa en esta sorprendente quietud.

Y en lo que digiero todo lo que pasa, me siento una privilegiada porque tengo una casa llena de vitalidad en la que mis hijas dibujan, graban vídeos, hacen fotos, se relacionan por video llamadas, estudian y duermen como marmotas. Convivimos, hablamos más que nunca, discutimos e incluso nos reímos. Lee el resto de la entrada »

Sobre todo recomendamos leer para crecer

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

Hace unos días que no paramos de dar vueltas al archiconocido veto parental. Me imagino, más que una aplicación, un broche-chapa con la imagen de un monstruo verde chorreante con un lema como Prohibido saber más de lo necesario, en las solapas de los abrigos de paño de una minoría de padres y madres en la puerta de un colegio de élite, pidiendo apoyo para exigir la implantación del veto parental.

Poner veto al conocimiento es bastante cuestionable porque el saber no ocupa lugar y hasta resulta infinito. Siempre podemos aprender mucho más. Me quedo absolutamente perpleja cuando alguien habla del riesgo de que niños y niñas sufran manipulación cuando se forman o informan sobre derechos humanos y diversidad de género, afectiva y sexual, utilizando argumentos vagos y de por sí manipuladores. La peor lógica puede que sea “para que manipulen a mis hijos (sospecho que no dicen hijas; mucho menos hijes), ya los manipulo yo”. Quizá estoy profundizando mucho con grandes expectativas y todo es más sencillo. Puede que no haya nada más allá que desconocimiento de base para que arraiguen estos planteamientos, que no obstante hacen mucho daño porque marcan la diferencia y la condenan, justificando el odio y la violencia.

Nuestro objetivo es que niñes, niñas y niños aprendan, sean libres construyendo su identidad y redes sociales de apoyo, además accedan a una educación y cuidados de calidad proporcionados por el Estado a través de sus servicios, y sus familias apoyadas social, económica, laboral y legalmente. Lee el resto de la entrada »

Políticamente insoportable

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

Últimamente somos testigos con cierta perplejidad, de debates electorales y posteriores declaraciones institucionales en relación a los derechos de la infancia o de las mujeres víctimas de violencia, cuestionadas y obstaculizadas con argumentos políticos cargados de odio y negación de la realidad de las víctimas. Esto me remueve y pone en el borde de un abismo de incertidumbre. Todo lo que esta sociedad ha invertido en mejoras socioculturales y democráticas parece desvanecerse al dar espacio institucional a argumentos de odio. Además aumenta su importancia cuando se divulga sobremanera o se invita a medios o programas de televisión a determinados responsables políticos que con sus argumentos populistas sólo nos denigran como humanidad. En mi modesta opinión, esto no conduce más que a normalizar el odio como posición ideológica. Es políticamente muy incorrecto, por supuesto.

Nuestros niños, niñas y niñes viven en un entorno en el que algunas personas adultas tienen conductas muy negativas, absolutamente inadecuadas y debemos acompañarles para que sean fuertes e imperturbables ante tanta crispación. Ya estamos en este contexto en el que niñes con identidades no binarias o LGTB+ son objetivo de estas expresiones de violencia de la clase política, y por contagio ideológico presentes en la relación entre iguales, en la escuela, en el barrio o cualquier lugar de su ciudad. ¿Qué han hecho para merecer esto ellas, elles y ellos? ¿Por qué tienen que sufrir las consecuencias de nuestra involución política, institucional y social? ¿Por qué se da espacio en las instituciones democráticas al odio y la violencia? Me pregunto dónde está el freno a esta situación. Lee el resto de la entrada »

Federico, un gato muy especial

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

           

El pasado mes de mayo leí una noticia sorprendente: hay más mascotas en los hogares españoles que niños, niñas y niñes menores de quince años. Es un dato asociado a la soledad que endémicamente sufren muchas personas que viven en nuestras grandes ciudades. No me hubiera sorprendido si fuera una realidad de otro país como Reino Unido, de donde tradicionalmente conocemos o deducimos su gusto por las mascotas. No hace falta que lleguemos a un extremo dramático para valorar lo positivo que los animales aportan a nuestras vidas.

No sé si ya conocen o he mencionado en algún que otro post a Olivia, mi gata cartuja de 8 años. Es de color gris con un atusado pelaje elegante y gran parecido a Olivia Newton John, bajo la opinión de mis hijas, quienes escogieron su nombre. Más que por ser gris y recordarme a la protagonista de la película Grease, me gusta evocar a la pareja de Popeye, personaje clásico y mítico de relatos infantiles. Cada una a lo suyo, como tiene que ser y por la evidente diferencia generacional. Lee el resto de la entrada »