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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Oda a Walt Whitman, ¿el poema homófobo de Lorca?

Por Mosca de Colores (@moscadecolores)

Mural de Fuente Vaqueros /Foto: Spencer Means

Cuando empezamos nuestra peculiar búsqueda de palabras, no tardamos en encontrar estos versos de la Oda a Walt Whitman, escrita por Federico García Lorca durante su estancia en América, perteneciente a su obra Poeta en Nueva York (1930), calificado en ocasiones como el poema homófobo de Lorca. Lee el resto de la entrada »

Contando homosexuales

Por Moscas de Colores (@moscadecolores)

We are everywhere (Estamos en todas partes) / Foto: San Diego Democrats For Equality

La idea de que una de cada diez personas es homosexual es quizás uno de los “mitos” más conocidos y recurrentes en torno a la homosexualidad. Ha pasado a formar parte de nuestro imaginario y a pesar de haber sido muy contestado por cierto grupos “conservadores” y de la aparición, cada cierto tiempo, de nuevas encuestas, informes y estudios que lo cuestionan, es difícil dejarlo atrás porque nos lleva acompañando desde finales de los años 70, lo que para mi es toda la vida.

Incluso recuerdo haberme sorprendido alguna vez, de adolescente, calculando “estadísticamente” cuántos, en el metro, en el autobús o en la clase de gimnasia eran “así”. Aunque también recuerdo que por aquel entonces nunca me incluía en el cálculo. Y si bien nunca me planteé de donde salía ese 10% tan reconfortante para algunos e inquietante para otros, en algún momento lo asocie a la figura de Kinsey y sus dos famosos informes sobre el comportamiento sexual, que revolucionaron y escandalizaron a la sociedad de los años 50 al sacar la homosexualidad de las sombras y convertirla en un fenómeno relativamente común. Tanto, que según Kinsey, al menos el 37% de la población masculina y el 20% de la femenina había tenido alguna experiencia homosexual entre la adolescencia y la vejez.

Sin embargo, en sus informes no encontraremos la estadística del 10%, porque si bien es cierto que el dato está relacionado con ese investigador y esos estudios, el hecho cierto, por lo menos según Bruce Voeller, científico y miembro fundador de la National Gay Task Force (actualmente National LGBTQ Task Force), es que ellxs se “inventaron” la cifra haciendo una media entre los hombres (13%) y las mujeres (7%) que según esos informes eran predominantemente homosexuales. Trece más siete, dividido entre dos, igual a diez.

Así nació la famosa estadística que afirmaba que el 10% de la población era homosexual y que sirvió para apoyar una de las grandes campañas a favor de los derechos LGBT de la época que tuvo por eslogan “we are everywhere”Esta idea de que “estamos por todas partes” apoyada por la mágica cifra del 10%  fue un rotundo éxito. Tanto que la cifra, usada una y otra vez, ha llegado a convertirse casi en un hecho aceptado, convirtiendo la estadística y la demografía homosexual en una herramienta y/o un arma en el campo de batalla político entre defensores y detractores de los derechos de las personas LGBT y como derivada poniendo el foco en el espinoso hecho de que tras más de un siglo desde que apareciera el concepto de homosexualidad no se ha conseguido responder a la pregunta de qué es o qué se entiende por homosexual.

A pesar de llevar 70 años contando homosexuales parece que los autores, estudiosos, especialistas y expertos que realizan estos estudios no se terminan de poner de acuerdo sobre el asunto y cada uno suele usar un modelo taxonómico propio que, no solo determina el resultado de la investigación, sino que se termina concretando para el gran público, en titulares más o menos llamativos en los que la población LG,LGB,LGBT,LGBTI, LGBTI+… puede estar tanto por debajo del 1% como por encima del 20%. Si bien podemos ver este baile de cifras como algo casi anecdótico, la realidad es que estos resultados, así como los parámetros usados para obtenerlos, terminan siendo fundamentales a la hora de situarnos en relación con el resto de la humanidad (“normal”) desde un punto de vista sociopolítico e incluso biológico.

Porque en estos estudios no solo se trata de saber cuántos somos, sino de por qué somos diferentes, y al partir de esta premisa de la diferencia estamos asumiendo y reafirmando, un modelo de heterosexualidad hegemónica esencialista que sigue siendo casi intocable, incluso en estos tiempos tan posmodernos. En base a ese paradigma, que se nos cuenta, se nos estudia, se nos define, se nos explica y, también, quizás sobre todo, se nos tolera, integra, persigue o rechaza dependiendo de cuán numerosos o escasos podamos ser.

Porque no es lo mismo perseguir o, en el mejor de los casos, ignorar a un 1% de la población que a ese mágico 10% que gracias a Kinsey, Voeller o quien sea nos convirtió en una minoría y por lo tanto, en sujetos de derechos. Porque ese 10 %, real o imaginario, nos asegura el derecho a ser visibles, nos da voz. Pero sin embargo ese 10% también nos obliga existir en relación con un paradigma que ya hace tiempo que ha empezado a hacer aguas.

La idea de que la sexualidad de una persona es dinámica, fluida, cambiante, y versátil, que funciona más allá de una identidad fija, determinada y estable que pueda ser definida mediante un término, es el gran secreto a voces que ya desde los tiempos de Kinsey nos cuesta tanto asumir, porque implica renunciar a la seguridad de las etiquetas. Implica tener que afrontar el mañana sin la seguridad de saber quiénes somos, y por lo tanto qué se espera de nosotrxs.

Conceptos como diversidad sexual se siguen aplicando a nivel de especie, cuando en realidad se deben aplicar a nivel de individuo. La diversidad sexual no es algo que atañe a una parte de la especie humana haciendo que existan diversos grupos de personas con características diferentes, sino que es algo que ha de entenderse como un elemento intrínsecamente unido a cada individuo. No es que existan humanos gay, bi o heteros, sino que todos los seres humanos tenemos la maravillosa capacidad de poder amar y gozar de muy diferentes modos dependiendo de las circunstancias.

Contar homosexuales no hace otra cosa que reforzar esa dicotomía entre lo normal y lo diferente, y si realmente queremos avanzar debemos abandonar ese paradigma, útil durante un tiempo pero que hoy es insuficiente, porque la sexualidad humana, de las personas, de todxs nosotrxs es plástica, y esa es su esencialidad.

Tenemos dos mamás, ¿de dónde venimos?

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina)

Hace bastante tiempo, justo en mi momento preadolescente, que entonces no era una etapa vital ni importante ni diferente, mi madre consideró que ya debía saber sobre sexo y reproducción humana. Sin venir a cuento de nada, me dio un libro: ¿De dónde venimos? (1973) de Peter Mayle, con simpáticas ilustraciones de Arthur Robins, editado por primera vez en España en 1975, que se convirtió en un referente para la educación sexual de niños y niñas en los años ochenta. Tuve la suerte de disponer del libro el tiempo necesario para darle más de una vuelta y reflexionar. Mi madre desapareció y creo que no hablamos jamás directamente de sexo.  No obstante me podía dar por satisfecha porque era una mujer moderna, capaz de adquirir y proporcionarme información sobre sexo “valiosa y contrastada”. Lo más extraño era trasladar todo aquello a algo sucedido para que yo viniera al mundo, en la intimidad de la relación de pareja de mi madre y mi padre. Lee el resto de la entrada »

¿Ser incoherentes nos hace menos válidas? Soy trans aunque parezca un hombre

Por Marcos Ventura Armas (@MarcosVA91) Licenciado en Derecho y activista Gamá, Colectivo LGTB de Canarias

La coherencia es uno de esos grandes valores que tenemos en alta estima, pero sobre el que quizás no reflexionamos lo suficiente. Una de esas ideas que no deconstruimos, pero detrás de la cual puede haber más de lo que imaginamos.

La coherencia implica la toma de decisiones tales que estén en conformidad con nuestra forma de pensar o nuestra actuación anterior. Es decir, lo que se juzga al juzgar la coherencia son las decisiones que hemos tomado. Ahora bien, tomar decisiones es un ejercicio de libertad individual. En la concepción del sujeto propia de la modernidad, como sujeto plenamente autónomo que goza de libre albedrío, esto no supone conflicto. Pero en la concepción contemporánea del sujeto como influenciado y hasta determinado por su entorno, por su cultura, por el poder que lo atraviesa y utiliza, sí. Por usar una expresión patria, no soy solo yo, sino yo y mis circunstancias.

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‘The hidden flag’, la bandera que muestra los derechos que nos robaron

Por Marta Márquez(@marta_lakme) escritora y presidenta de Galehi, asociación de familias Lgtbi 

Fotos de The Hidden Flag

‘The Hidden Flag’ está comenzando a ser un fenómeno mundial. Miles de personas literalmente comparten, tuitean y publican sus artículos, fotos y comentarios en las redes sociales. Desde personas particulares pasando por activistas hasta periodistas de todas partes del mundo. Pero solo 6 personas estuvieron y vivieron aquello en primera persona y saben el porqué lo hicieron. Y una de esas 6 personas fui yo.

Visto desde la lejanía parece que soy una loca que ha puesto su vida en peligro por un proyecto. Es probable que haya gente que lo vea así. Desde luego, mi punto de vista es otro.

Es posible que también haya muchas personas que crean que soy muy valiente, que me jugué el tipo por generar una acción que demuestre que hay personas en Rusia que viven sin los derechos básicos de respeto a quien eres. Eso se acerca más a la realidad pero eso tampoco es del todo correcto. Lee el resto de la entrada »

¿A quién le molesta? ¡Orgullo es protesta!

Por Alberto Poza Poyatos y Mónica Redondo Vergara, activistas transmaricabollos

Imagen de 1 de cada 10 del Orgullo Crítico 2017

Hoy leíamos el artículo “Enfrentar orgullos, dividir dignidades” de Juan Andrés Teno para1 de cada 10. El artículo plantea la diversidad dentro del Orgullo en términos de enfrentamiento y división. La sorpresa que esto nos produce es moderada; aunque quienes hayan acudido a las asambleas organizadoras del Orgullo Crítico 2018 (OC) o que participe en él desde cualquiera de los diversos colectivos que confluyen en la Plataforma coincidirá en que los esfuerzos siempre están dirigidos hacia la construcción de un discurso y una acción colectivas para la mejora de las condiciones de vida de todas las personas y cuerpas disidentes sexo-genéricas y que el enfrentamiento y la división no están en el orden del día de ninguna de las reuniones. Es recurrente, sin embargo, que desde fuera, desde los teclados de aquellos que nunca vinieron y que andan inquietos por la proliferación y el éxito de afluencia de orgullos alternativos al “oficial” lleguen este tipo de artículos. Lee el resto de la entrada »

Enfrentar orgullos, dividir dignidades

Por Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

Foto de Francisco Ruano del Pride 2017

Está en las calles: el mes de junio es el mes de la Diversidad, del Orgullo; traducción imperfecta del termino anglosajón Pride y que ha generado más de una conversación homófoba que partía de la ridícula premisa de que era inconcebible sentirse orgulloso de ser gay, lesbiana, bisexual o trans. Pero, dejemos esto para otro día.

Tras 25 colaboraciones en este medio (por cierto, primer y único medio de comunicación de carácter nacional con una sección LGTBI permanente) siento la necesidad de escribir en primera persona. Y allá voy, para bien o para mal.

Escribía una líneas más arriba que el mes de junio se ganado a pulso ser el mes de el Orgullo, el tiempo de visibilizar la realidad LGTBI. A pesar de eso, el espíritu de sororidad de los colectivos de personas LGBTI se ha roto hace tiempo y hay quienes se empeñan en ser los dueños del activismo (por cierto, el activismo es la forma mas avanzada socialmente del voluntariado social, una acción personal de lucha por el colectivo que dura 24 horas cada día y que absorbe las energías, el tiempo y el capital hasta niveles de entrega inimaginables en otros sectores sociales). Lee el resto de la entrada »

La lgbtfobia es solo odio fascista

Por Andrea Puggelli (@aikkomad1), activista LGBTIQ

Homenaje a las víctimas de la discoteca Pulse de Orlando un año después de matanza

Lo digo claramente la fobia no tiene nada que ver con la lgtbfobia. Es pura estupidez. El odio detrás de la fachada. Quien es lgtbfóbico tiene el culto al superhombre, fundamento del pensamiento fascista. Es LGTBfascismo. Y dejando las cosas aún mas claras, hablaré más desde la perspectiva de las víctimas pero no del victimismo.

Esta entrada se publica unos dias antes de las celebraciones del Orgullo, donde se recuerdan las luchas de los LGTBs para reivindicar sus derechos, y después del 17 de mayo (Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia) cuya recurrencia encuentra una razón en la supresión, ocurrida el siglo pasado, de la homosexualidad de las categorías de enfermedades mentales. Está claro, entonces, que las variables de orientación sexual y de identidad de género no son “anomalías”, no son patologías a ser tratadas. Más bien hay que ocuparse de la sociedad que les pone en el índice. Lee el resto de la entrada »

#Orgullo2018: de voluntariado a activismo

Por Loren González (@loren_gonza), Secretaría de Organización de la FELGTB

Foto de Agustín Millan (Flickr FELGTB)

Veinte años de voluntariado social no son nada. Y no lo son porque el voluntariado del que hablo no es prestacional ni es aquel que cubre las carencias que deberían ser propias de los Estados o los Gobiernos. El voluntariado del que yo hablo es el activismo social, es aquel que trasciende lo meramente individual y lo convierte en algo personal y político y te convierte en una pieza más que permite establecer unas condiciones que trascienden toda tu persona.

El voluntariado del que yo hablo es ése que de repente te hace sentir que pasas a ser parte de una maquinaria de conquista, protección y defensa de derechos. Y dentro de ese voluntariado social, el activismo LGTBI cobra una especial relevancia en tanto que eres una pieza más del engranaje del movimiento en defensa de los derechos de la diversidad sexual, familiar y de género y por lo tanto sientes que estás siendo garante real de la causa LGTBI, que de verdad tu aportación importa. Lee el resto de la entrada »

Orgullosas paseamos de la mano de Virginia Wolf

Ha sido a través de los libros y de las personas que son referencia como hemos ido capturando valor y confianza para sentir orgullo por lo que somos y para salir a las calles con la cabeza alta a celebrarlo. Arrancamos felices el Orgullo de la mano de Virginia Wolf y Nieves Gascón, (@nigasniluznina)

 

Me encantan las librerías. Todas, sin duda. Aunque reconozco que algunas son especiales. Desde que entras, encuentras libros a todas las alturas y por todos los rincones. Metros de estanterías repletas de perfectas clasificaciones, secciones de novela, ensayo, comic, infantil y juvenil. Ir descubriendo portadas, imágenes y referencias sobre los contenidos, autores, autoras, ilustradores e ilustradoras. Pero sobre todo, permite conocer más, aprender sobre nuevas publicaciones,  historias, argumentos, formatos, colores y texturas. También disfrutar del característico olor del batir de las hojas de un libro nuevo recién abierto. Deambular de una publicación a otra, volver a la anterior, mirar, encontrar y tocar con mucho cuidado el paso de las hojas sujetando cada edición entre las manos. Lee el resto de la entrada »