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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Archivo de la categoría ‘Laura Ramírez’

Regala unas gafas de color violeta (II)

Por Laura Ramírez Martín ()

‘Autorretrato con sudadera violeta’ De Laura Lenguadegato

Una vez que me puse las gafas violeta ya nunca pude quitármelas. Como miré las cosas de otra manera tocó aprender a hablar también con más propiedad. Y me topé con el lenguaje de género. Me recuerdo rechazando de plano la idea con el argumento de que es incompatible con la vida. Un coñazo nombrar cada vez a hombres y mujeres, hablar de ellas y ellos, terminar con los miembros y las miembras. Pero me planteé por qué lo malo es un coñazo y lo bueno es cojonudo. Y aprendí que es importante cómo se llama a las cosas, que las cosas hay que nombrarlas para que se vean y sean tomadas en cuenta.

Revisé el mío ¿cómo era que hablaba yo? Me saqué de la boca pollas en vinagre y pichas hechas un lío para centrar la atención en mi aparato reproductor y conseguir expresarme con más propiedad. Y también vi que era bueno y que se contagiaba, además. Me sentí por fin mejor sabiendo que era hasta el coño hasta donde estaba yo, hasta los ovarios de tantos cojones. Lee el resto de la entrada »

Regala unas gafas de color violeta (I)

Por Laura Ramírez Martín ()

‘Ponte unas gafas de color violeta’ de Laura Lenguadegato

La metáfora del desenfoque igual vale para un roto que para un descosido, oye. Empecé desenfocando lesbianas y ahora lo hago extensivo a cualquier mujer, que es 8 de marzo.

El caso es que hasta donde yo sé, parece que desde que el mundo es mundo, a las mujeres no se nos ha enfocado claramente, nunca, en ninguna parte. Desde Aristóteles hasta el obispo de Córdoba, pasando por Rosseau, por nombrar a representantes de influencers del pensamiento tradicional, se piensa que somos carne de segunda, parte del reparto, males necesarios! Hay un montón de perlas que lo ilustran.

Y claro, si se nos ve tan a grosso modo, se nos trata de la misma manera. Lee el resto de la entrada »

La mujer invisible de los 4 fantásticos

Por Laura Ramírez Martín ()

4 fantasticos y yo 2

Me pregunto por qué llevo más de un año escribiendo aquí sobre la visibilidad lésbica. Leo a continuación el artículo de Barbijaputa sobre el ‘Salvados’ de violencia de género. Leo también las noticias sobre las últimas agresiones a transexuales. Trazo una línea que una los puntos y sale el dibujo de esta entrada.

Como dice una amiga mía, me preocupan sobre todo los problemas que genera la invisibilidad en cuanto que soy mujer, que por ser lesbiana. Lo primero es lo primero, y antes de la lesbiana invisible, fue la mujer invisible.

Allá por los años 60 los señores Stan Lee y Jack Kirby, de Marvel Comics, se sentaron en su mesa y se pusieron a crear. “Venga, vamos a hacer otro equipo de supergente que salve al mundo de los malos todas las semanas. Va.”

Hay que saber que los padres y creadores de los superhéroes no se quedan en lo aparente a la hora de construir sus personajes ni sus historias. Además de proporcionarles musculitos y pijamas ajustados de colores, dotan a los personajes de catadura moral e intelectual y carácter psicológico.

Sabido esto, el guionista Stan le cuenta la historia a su dibujante, Jack: Lee el resto de la entrada »

Un belén para lesbianas

Por Laura Ramírez Martín  (@laura1decada10)

¡Ah, la navidad!belen navidenŞo 3 web

Tiempo difícil para todos y especialmente para la lesbiana común y corriente.

Es este uno de los momentos del año en el que se ponen en práctica todas las formas de invisibilidad conocidas que vengo comentando en este blog, a saber, nos perdemos en la vorágine de luces de contra, desenfoques, decorados irreales en los que se nos incrusta a lo bruto sin croma verde ni nada. No se nos nombra, a nuestras parejas tampoco y nuestros hijos son nacidos gracias a dios. ¿A dios? Los tres mil euros que cuesta cada intento en el banco de esperma no han caído del cielo a la cuenta corriente, oiga. En fin, un compendio de actitudes y paisajes que nos evitan, esquivan y/o ningunean. Como el resto del año pero todo a la vez y con un plus porque las vías de escape disponibles los otros meses se cierran a golpe de chantaje emocional y exceso de sensibilidad navideña de la que es dificilísimo escapar porque en el fondo, nosotras también, deseamos en secreto encajar en lo imposible. Como todos. Solo que vosotros al menos tenéis representación en el belén.

La navidad es en la complicación bastante democrática. Lee el resto de la entrada »

Amor en lata para lesbianas

Por Laura Ramírez ()

Amor de lesbiana/Foto: Laura Ramírez Martín

Amor de lesbiana/Foto: Laura Ramírez Martín

En 1961 Piero Manzoni metió una porción de mierda en una lata, la cerró y colocó una etiqueta en varios idiomas: inglés, francés, italiano y alemán: Mierda de artista. Contenido neto: 30 gramos. Conservada al natural. Producida y envasada en mayo de 1961. Luego firmó y numeró 90 latas. Convertía así su cuerpo en fábrica de productos de arte y las latas de mierda en pieza de museo. Les puso como precio la cotización del día del oro y con esto y sin bizcocho cuestionaba la mercantilización absurda del arte. Hale, mierda enlatada para todo quisqui.

Dejando al margen asuntos de mercado y llevándome la lata al terreno que me ocupa en este blog, me apropio exclusivamente del proceso de enlatado, cambio mierda por amor, lo precinto, lo etiqueto y… lo mismo, a repartirlo por el mundo. Como decían en los 70’s, lo personal es político.

 Amor en lata para lesbianas (o cómo convertir a una lesbiana en tu amante): Lee el resto de la entrada »

Una de paralíticos

Por Laura Ramírez (@laura1decada10)

Marcos

Marcos//Foto: Laura Ramírez

Será que está aquí el otoño y ando un poco moñas o que le echo de menos sobre todo en septiembre pero yo, hoy, voy a hablaros de mi amigo Marcos.

Durante 10 años tuve un amigo tetrapléjico. Cómo llegué a él y cómo salí, lleva en medio un camino de aprendizaje para ambos, cada uno el suyo.

Le conocí al año de su accidente, la primera vez que se aventuraba a salir de vacaciones y me lo presentaron en el momento de subir al coche. Cuando llegamos a meta tuve la feliz idea de preguntar a la amiga que me había embarcado en el asunto: ¿Y este chico cómo lo lleva? A lo que ella grita: ¡Marcos! ¡Que Laura pregunta que cómo lo llevas! Me sentó en una silla en frente de él y me dejó ahí. Lee el resto de la entrada »

El amigo invisible de la lesbiana común

La entrada de nuestra colaboradora habitual Laura Ramírez (@laura1decada10) prevista para hoy, encaja casi perfecta en el último suceso que ha denunciado la asociación DiversAH. Os invitamos a leerla. En su tono directo y habitual está diciendo basta ya de agresiones empezando por las de los micro-machismos de nuestros entornos más cercanos, que encima piensan que exageramos.

meme Laura Ramírez

Meme de Laura Ramírez

Llevo en este blog casi un año escribiendo sobre lesbianas y el mismo tiempo pensando cual sería el enemigo natural del bollo común. El caso es que encuentro dentro de mí diferentes posturas al respecto y no sé, me preocupa no estar mirando en la dirección correcta. Habría que definir la estrategia de defensa de la manada y lo primero es identificar bien al depredador.

Resulta que una lesbiana es una mujer ¡Anda! Pues sí, con lo que vamos doblemente mal. Mujeres y para colmo homosexuales, estas son las mimbres. El enemigo directo ya se ve, son estos ‘iluminaos’ que nos niegan, negaron a Cristo, no lo van a hacer con nosotras… nos rechazan, nos ocultan, nos anulan o incluso nos violan por prevención. Lo que haga falta en el nombre del padre, del hijo o de quien corresponda. Qué voy a decir aquí que no se haya dicho ya.

Pero mirando más cerca y ajustando la cámara en modo macro descubro a ese amigo heterosexual (con cuerpo de amiga, a veces) que conocemos de siempre o no necesariamente… Ese que siempre forma parte de la mayoría, usa buenas maneras y se dice progresista. A veces hace de comentarista en blogs variados. Lee el resto de la entrada »

‘Mariquitinas e identidad de género’

Laura Ramirez Martín (@laura1decada10) regresa al blog como cada mes… sorprendiendo.

 

Hoy he decidido entrarle a la identidad de género. Y el cortejo va a ser largo y de primeras, torpe, marca de la casa. Como profana en materia y terminología que soy solo se me ocurren preguntas.

“Violeta mariquitina* y la identidad de género” – Fotografía de Laura Ramírez

“Violeta mariquitina* y la identidad de género” – Fotografía de Laura Ramírez

El DRAE en este caso no sirve ni para empezarnecesitaremos un diccionario técnico porque hay aquí un baile de términos y conceptualizaciones de lo más entretenido y es fácil confundirse y mezclar las cosas mal. Lo primero que te dicen en la Wiki sobre la identidad de género: No debe confundirse con orientación sexual o identidad sexual.

Así que está el sexo, que no es lo mismo que el género y también está la identificación con cada uno, de cada cual. Uno tiene que ver con los genitales que te tocaron y el otro con el sentir. Si en ese sentido todo parece correcto es que eres cisexual. Pero puede ser que las cosas no te cuadren. Si ves que te cuelga algo que no terminas de ver… en este punto puedes querer operarte y te llamarán transexual. 

Luego está la orientación, la sexual, la de las ganas, que tiene que ver con todo pero no necesariamente, vamos que tú puedes ser un hombre cisexual y gustarte las mujeres, no pasa nada. Incluso pueden apetecerte los dos, los dos géneros quiero decir, entonces serás bisexual ya seas hombre o mujer o transgénero y el campo será todo orégano, ole por ti. El grado aquí se llama pansexualidad. Ya para nota. Lee el resto de la entrada »

Lesbianas al Photoshop: Servicio de realidad sustitutoria

                                                                      Estábamos deseando que llegará este momento, una nueva entrada de Laura Ramírez Martín y sus masterclass sobre fotografía

'Yo incrustada en una croma' - Fotografía de Laura Ramírez Martín

‘Yo incrustada en una croma’ – Fotografía de Laura Ramírez Martín

 

Hoy hablaremos de la costumbre bien antigua del ser humano de imaginarse el mundo a su antojo y de su bendita y maldita capacidad de ponerlo en imágenes y creérselo.

De siempre, por lo que sea, el ser humano ha tenido problemas con asumir la realidad en la que vive y necesita bálsamos para el alma, adaptar las apariencias, disfrazarlas y pintarlas de colores. Se ha visto además que a las imágenes se les supone verdad, como a la palabra impresa y como el ser humano es un creador, un inventor, lleva jugando al Photoshop con las imágenes desde el principio.

Para no sentirnos solos nos contamos batallitas y las plasmamos en los jeroglíficos de las pirámides, los relieves griegos y romanos, las imágenes religiosas, la pintura de palacio… hasta que puestos a inventar, nos inventamos la fotografía y ahí ya se profesionaliza el asunto. Después llegó el cine, la televisión… qué bonito el NODO, ¿eh? De la hazaña bélica a la gesta deportiva, la leyenda urbana o no, o la conquista de territorios lejanos han sido objeto de imágenes e invenciones. No te digo más que descubrimos América nosotros… y tan anchos que nos quedamos y así seguimos.

Ya desde el principio se iluminaban fotografías en blanco y negro, se enriquecían con orlas en los márgenes, se enmarcaban retratos en aureolas evanescentes, se practicaban fotomontajes a laboratorio abierto: Stalin fue el rey del escapismo ajeno en su propaganda, en sus fotos la gente aparecía y desaparecía según fuera conveniente.

Entonces el ser humano moderno y avispado comprobó que el formato digital era bueno, pintó una pared de verde e inventó el croma para gloria catódica y humana. Después instaló el Photoshop en cada ordenador personal e hizo las mieles del respetable en materia de composición y descomposición de la realidad y manipulación al gusto de las cosas y las gentes. Lee el resto de la entrada »

El proceso fotográfico II: La copia positiva para lesbianas

Por Laura Ramírez Martín (@laura1decada10)

Veníamos de imaginar otros mundos posibles.

Hablaba del proceso fotográfico: Una vez configurado el cliché como negativo, hoy va de copias en positivo.

Y por llevar la contraria voy a hablar bien de televisión y al final, un poco de política.

Punto positivo para la televisión española. Como dice Rita Indiana, ‘La televisión es parte de nuestra educación emocional, y la invisibilidad mediática, una señal de tránsito hacia el armario’. No sé si será asunto de cuotas, pero cada vez más, las series españolas incluyen a un par de personajes lésbicos, entre policías, hospitales y escaleras de vecinos aunque nunca son las protagonistas. Eso si, decoran de puta madre con lo buenas que están todas. Son bolleras cañón, como las de Anson. Ese punto hay que revisarlo pero por algo se empieza, así que empecemos dando gracias a dios. Ya llegará la diosa de Bukowski más tarde a poner orden, aquella lesbiana negra de 180 kilos. Puede que libere pensar en dios así en vez de mantener la estampa tradicional de señor mayor con barba, puesta de sol entre nubes o triángulo con ojo dentro, que no llevan a ninguna parte. Aunque la opción paloma tenía posibilidades. (Y que estos iluminaos vengan a opinar de nosotras… en fin, sigo)

Una excepción, un  milagro: Un puntazo a Teresa y Ana de Amar en Tiempos Revueltos, esa historia de amor lésbico en plenos años 50 entrando en los hogares nacionales cada día a través de la Primera Cadena de la Televisión Española, después de comer, para disfrute de ellos y ellas… aunque luego las mandaron de Santander a Argentina para acabar matándolas en Portugal… parece que cambiaron de guionista. Debió de pasar lo mismo que con la Bola de Cristal, fue posible hasta que se dieron cuenta.

Fuera de la ficción al menos se ve una parte del colectivo, los hombres, qué raro. Tenemos en versión gay, transexual e incluso transgénero. Los gays tienen representante en ese concurso donde van las madres a casar a sus hijos. Las lesbianas no tenemos madre alguna que casarnos quiera… Si los señores que mandan en las teles entendieran las posibilidades del bollodrama otra galla cantaría, además de Rosana. Mira el culebrón venezolano, qué tirón. Aún me pregunto cómo no hay tronistas bollos, ni siquiera gays; eso sí, siempre suele haber algún miembro del colectivo para comentar la jugada a modo de bufón medieval.

No soy una experta en tele y me salen Jesús Vázquez, Izaguirre y Jorge Javier sin necesidad de pensar. Y mujeres…. coño, ¿En España no hay lesbianas aparte de Elena Anaya? ¿Conchita Martínez, quizás? Y Carla Suarez. El deporte nos salva. Y las folclóricas. Que viva el tenis. Ahora es cuando buscas hombres y no están por ningún lado. No hay maricas en el fútbol ni en el baloncesto ni en el balonmano ni en…  Queridos niños, en el deporte se puede ser corrupto, o putero o ponerte hasta las cejas pero marica no, que da mala imagen a la marca España y se enfada la afición. Teleparadojas, ¿eh?

En la lista de lesbianas patrias (entre las cuales está mi jefa!) salen trabajadoras de lo social y las humanidades. Desde luego estas mujeres son necesarias. Pero además nos hace falta una Ellen, bueno, dos, una Jodie, una Cynthia…

En fin, seremos visibles cuando seamos negocio.

Los programas de la tarde sí han visto el filón. Eso sí, ahí se visibiliza cualquier cosa y sálvese quien pueda. Aún así prefiero que exista, aquí sí que meto al pulpo en el barco, cierro los ojos y amén. Los guetos fueron necesarios. Como la cabalgata del Orgullo, con sus luces de colores.

Ya fuera de fronteras, algún moderno o moderna te hablará de Lip Service, Orange is the New Black… Y por supuesto, The L Word, el gran acontecimiento,  el destape en versión lésbica. Todo siglo XXI, my friends. En el siglo XX rien de rien, que es donde crecimos todas. De estos barros que venimos, hasta donde yo sé todas las lesbianas que conozco se han tragado la serie de marras. Aunque seas de las que te gustan el cine francés, el free jazz y leer ensayo tostón. Te la pones. Un serial yanqui absurdo a lo Melrose Place, sí, pero la única oportunidad de ver en una pantalla a mujeres besando y acostándose con otras mujeres. Y esto a veces, lo justifica todo. Las seis temporadas para adentro. Porque aquí sí, una imagen vale más que mil palabras. Ya hablarás después de metafísica con tu prima la de Cuenca.

Por ello hablaba de la necesidad de imágenes inclusivas, de espejos, reflejos, contrarios. Hablaba de mi reivindicación de disponer de la misma casilla de salida que el resto, ya veré yo después si me apetece o no correr… o correrme y con quién.

La imposición tácita del modelo tradicional de familia como única vía de vida es un fraude. Porque es uno y solo ese, pero no es libre ni es grande, sino que cuestiona todo lo demás y cualquier otra cosa se ve como sucedáneo. Lo bueno para nosotras es que cuanto antes te quedas sin patrones, antes puedes comenzar a inventártelo todo. Podemos cargarnos con más facilidad la parte oscura del cliché, su segunda acepción del DRAE. Acabas asumiendo antes que tarde que la mujer del anuncio no eres tú, que para ti no se anuncian detergentes ni lavadoras, que no se te espera en un crucero de ensueño, ni te guardan un asiento de autobús de vacaciones programadas… Esas cosas no son para ti. Y esto a mí, personalmente, me hizo ser bastante más libre.

Yo he visto relaciones que vosotros no creeríais. Y no hace falta ir más allá de Orión ni a la puerta de Tannhäuser. Me he permitido fantasear con ellas, observarlas, aprender. Sé que son posibles, yo lo he visto. Y sé que no se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de vivir.

Con todo lo que aún nos falta, hay que decir que las leyes españolas con respecto a los derechos LGTB son de las más avanzadas del mundo, otro punto positivo para quien hizo por lograrlo. Pero hay que seguir y darle cabida a las familias intencionales.

Opciones de familia hay muchas y todas son historias de amor, en varias direcciones. Todas con sus inconvenientes, todas con sus ventajas.

Y esto no sucede de cualquier manera: además de amor del bueno ha de haber conciencia, mucha, de lo que se hace y convencimiento de que es posible. Y cuidado y mirada y lugar para todos y cada uno de los miembros. Es un trabajo, una responsabilidad, no valdrán las inercias de siempre. Yo, al menos, así lo veo y así lo escribo aquí. Así lo busco, también. Y digo que ese camino cansa, duele, te despista. Pero también te nutre, te hace fuerte y te pone en contacto contigo y con el mundo. En definitiva, así lo quiero para mí.

Aquí adelanto una foto, una copia en positivo, sé que la serie o la película tardarán. Ojalá alcance a ver una historia de amor parecida sentada en una butaca de la Gran Vía o en el sofá de mi casa en prime time.

Esta es una opción. No es la mejor ni la peor, es una más. Os deseo mucha suerte y mucho amor, de corazón.

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Foto de familia II: Gracias a Valle, Enrique,  Javi y Óliver.