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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Archivo de la categoría ‘Enrique Anarte’

Dos sentencias dispares, cuatro héroes y un camino

Por Enrique Anarte (@enriqueanarte)

David Mullins y Charlie Craig

Los derechos humanos de las personas LGTBI (lesbianas, gais, trans, bisexuales e intersexuales) han recibido esta semana dos importantes noticias judiciales. Estas llegaron, además, en forma de sentencia de tribunales muy distantes entre sí en términos geográficos, pertenecientes a sistemas políticos y legales completamente independientes, pero con la capacidad ambos de influir enormemente en la evolución de la situación de las minorías sexuales, quizás incluso más allá de las jurisdicciones territoriales en las que se aplican sus fallos. Lee el resto de la entrada »

¿Amparan los socialistas europeos el referéndum homófobo de Rumanía?

Hoy, Día de Europa, queremos publicar este artículo de Enrique Anarte (@enriqueanarte)

Mural de Joe Caslin con motivo del referendum de Irlanda sobre el matrimonio igualitario / Foto: William Murphy

No corren buenos tiempos para los valores europeos. La crisis económica (y político-institucional) y el auge político de las narrativas anacrónicas que proponen un regreso al Estado-nación han vapuleado la legitimidad de la Unión Europea entre amplios grupos de población. A veces injustificadamente, todo sea dicho; siempre ha sido más fácil culpar a Bruselas que asumir que, en el fondo, las decisiones más polémicas suelen tomarlas los Estados miembros. En cualquier caso, ello no quita que, en otras muchas ocasiones, la ciudadanía no haya visto (e incluso siga sin verlo así) plasmados en su realidad cotidiana los valores y objetivos consagrados en el derecho originario de la Unión, es decir, en sus tratados. Con razón, se preguntan en qué momento del complejo proceso político que conforman las instituciones comunitarias (emborronado por la ausencia de una educación cívica europea) se pierden esos valores de democracia, derechos humanos, justicia o igualdad. Y, con también mucho sentido común, cuestionan la lógica de tamaña contradicción. Una contradicción que, por cierto, goza de la más absoluta normalidad en la cotidianeidad de la política europea, poniendo de relieve una distancia anacrónica entre dos mundos aparentemente tan distintos. Lee el resto de la entrada »

Por qué leer a Édouard Louis es un acto de insumisión

Por Enrique Anarte (@enriqueanarte)

Édouard Louis (Foto: Alberto Estevez)

En mi casa, en mi entorno, Francia siempre fue un país de valores ilustrados. Signifiquen lo que signifiquen esas palabras. Esa tierra al norte de los Pirineos era una especie de referente al que los españoles con problemas a la hora de sentirnos españoles, afrancesados contemporáneos, mirábamos en busca de inspiración; a veces hasta con un punto de envidia. Pero, sobre todo, con la ávida sed de una cultura sobre la que, creíamos, al mirar desde esta esquina rezagada de Europa, no pesaban tantas lacras, tantos traumas, tanta amnesia.

Evidentemente, aquello tenía mucha más mitología de lo que uno quiere reconocer. No es que la desmemoria sobre la que se construye la democracia española sea comparable, pero tampoco puede afirmarse que la relación de la Francia con su pasado colonial, por ejemplo, esté exenta de injusticias y crueles olvidos que aún envenenan el presente. Como tampoco puede negarse que, más allá de los rincones más románticos y ostentosos de París, habiten realidades que harían enmudecer al instante a aquellos valores ilustrados. O que pocos llegaron a entender, al menos en un principio, cómo fueron posibles aquellas imágenes en las que el catolicismo más retrógrado, autoproclamado “manifestación para todos” (Manif pour tous) sacaba a pasear a las calles de la República el odio a la igualdad. Ese fundamentalismo católico del que tanto hubiéramos sospechado en tierras ibéricas, pero que creíamos moribundo al otro lado de una frontera que dio refugio a todo tipo de almas libres durante las décadas en que sucumbimos al fascismo. Lee el resto de la entrada »

Pedir perdón en vez de pedir la foto

Por Enrique Anarte (@enriqueanarte)

Justin Trudeau / Mariano Rajoy

Hace unas semanas, las imágenes de un hombre llorando mientras pedía perdón dieron la vuelta al mundo.

“Estas no son prácticas distantes de gobiernos olvidados hace mucho tiempo. Esto ocurrió sistemáticamente, en Canadá, no hace mucho tiempo, más recientemente de lo que nos gustaría admitir”, decía el Primer Ministro de ese país, Justin Trudeau, ante los presentes, las cámaras y ante la propia Historia.

En nombre de Canadá, el mediático líder pedía perdón a todas las personas que fueron perseguidas, discriminadas y tratadas injustamente por su orientación sexual o su identidad de género, en lo que él mismo llamó una “opresión sistémica auspiciada por el Estado”. Lee el resto de la entrada »

Mientras Egipto tortura a homosexuales, ¿dónde están nuestros gobiernos?

Por Enrique Anarte (@enriqueanarte)

El grupo musical Mashrou Leila

El pasado 20 de septiembre, la banda libanesa  tocó en El Cairo. Para quienes no la conozcan, sepan dos cosas. La primera de ellas: su música, que empezó por conquistar el corazón de los jóvenes de Oriente Medio, suena ya en locales y reproductores de todo el mundo. La segunda: más allá de sus éxitos musicales, el grupo indie se ha convertido en un referente cultural del proceso social y político que fueron las primaveras árabes, en una voz incómoda que canta sobre derechos, libertad o censura, entre otras cosas. Y, más recientemente, gracias en parte a que su cantante es abiertamente homosexual, en una bandera de los derechos de las minorías sexuales en aquellos países de la región donde estas sufren mayor discriminación, desigualdad o violencia.

Hay países donde ondear una bandera es puede ser delito. Eso mismo ocurrió en el concierto de Mashrou’ Leila del pasado 20 de septiembre, en El Cairo. Algunos asistentes sacaron durante el concierto la bandera arcoíris, símbolo internacional de la diversidad sexual y de género. El contestado régimen del general Abdelfatah al Sisi aprovechó aquel aparentemente insignificante detalle para ir todavía más lejos en la represión contra las personas lesbianas, gais, trans, bisexuales e intersexuales (LGTBI). Lee el resto de la entrada »

En el libro de inglés no había sitio para más familias

Por Enrique Anarte (@enriqueanarte)

Foto: upslon

Yo tendría unos doce o trece años. Estaba en 2º de la ESO; eso lo sé con seguridad, pues recuerdo el aula. La ley que hizo realidad la utopía del matrimonio igualitario en España apenas contaba con un año de edad, quizás dos. Disculpen la vaguedad de mis recuerdos. Hay recuerdos de la infancia que uno jamás olvidará, aunque le cueste rememorar con exactitud sus coordenadas temporales, la fecha en la que un instante queda grabado a fuego en el frágil álbum de la memoria humana.

Por aquel entonces yo ya sabía muchas cosas sobre mí mismo. Aun así, todavía ignoraba otras muchas, en parte por inocencia y en parte por voluntad propia. A veces cerraba los ojos, me tapaba los oídos y apretaba los dientes con fuerza para construirme una armadura de ignorancia. Pese a no haber viajado aún con San Manuel Bueno, el mártir de Unamuno, ya sabía que a menudo esta ignorancia viene de la mano de la felicidad. Al menos en cierto modo. Los que como yo, bordeábamos los límites de la moral terrenal y divina, hemos querido con demasiada frecuencia que la ignorancia calmase nuestra tormenta interior con su abrazo. Lee el resto de la entrada »

Nos conocimos en Tinder

Con motivo de la celebración en Madrid del World Pride, Tinder introduce en España su actualización inclusiva para que los usuarios puedan expresar libremente su identidad de género. Compartimos aquí su spot #OrgulloTinder, dirigido por Javier Giner. Nos lo cuenta Enrique Anarte (@enriqueanarte)

Se conocieron cuando todavía tenían miedo de decir en voz alta lo que decían. Se enamoraron en silencio, a través de una pantalla. Primero se dijeron “te quiero” con una mirada, después en un susurro. Años más tarde, cuando les preguntaban por aquellos tiempos, a veces seguían respondiendo que se conocieron en la Filmoteca. Ese es el tipo de historias que nos gusta escuchar.

Me pregunto, ahora que empezamos a atisbar esa libertad que a tantas otras personas les fue negada, cuándo dejaremos de renunciar a nuestras historias. Cuándo podremos decirlo en voz alta: “Nos conocimos en Tinder”. O en Grindr, Badoo, Instagram. Heteros, gais, lesbianas, bisexuales, pansexuales, trans, queer, personas identificadas con cualquier género más allá de la norma binaria y heteropatriarcal. ¿Cuándo dejaremos de fantasear con esa frágil edad de oro con la que barnizamos historias de amor de tiempos pasados, siempre mejores, para abrazar un presente imperfecto, absurdo, y precisamente por ello de un valor incalculable?

Nos conocimos en Tinder, sí, y después en persona. Al final, no obstante, lo único que importa es que nos conocimos. Y todo lo que tuvimos la suerte de vivir después.

El papel del activismo LGTBI francés está en la resistencia

Por Enrique Anarte (@enriqueanarte)

Foto: EFE

Emmanuel Macron ha ganado. Europa suelta un prolongado suspiro de alivio tras semanas conteniendo la respiración ante el auge de sus fantasmas. De repente parece que todo se ha calmado. Quizás sea el momento para reflexionar sobre estas frenéticas semanas de encuestas, promesas, predicciones y movimientos en el tablero de ajedrez político.

La diversidad sexual y de género no era prioridad alguna para una Francia que votaba en otras claves, con otras prioridades. “Los derechos LGTBI y la lucha contra las discriminaciones están lejos de haberse situado en el corazón de la campaña. En los grandes debates televisados no se ha planteado ninguna pregunta sobre la diversidad de las familias y de los modos de procreación”, escribían en el diario Libération los periodistas Guillaume Lecaplain y Florian Bardou, al tiempo que recopilaban las propuestas a este respecto de las diferentes candidaturas. Lee el resto de la entrada »

El triángulo rosa checheno y la fortaleza europea

Por Enrique Anarte (@enriqueanarte)

Foto: EFE

Los detalles de la escalofriante noticia empezaron a llegar con cuentagotas. Detenciones masivas. Torturas. Indicios de asesinatos. En un mundo de viralidades y noticias replicadas, parecía difícil contrastar tales informaciones. De repente, la voz de alarma de algunas ONG y los testimonios en primera persona recogidos por los diarios internacionales más aventurados precipitaron que la prensa de Madrid y Barcelona recogiese con amplitud el horror que llevábamos días presagiando: Chechenia tiene campos de concentración para hombres homosexuales.

Los relatos de las persecuciones, las torturas y los asesinatos, de los cuales el periódico ruso independiente Nóvaya Gazeta afirma tener pruebas incuestionables, son desoladores. La campaña de acoso y caza de hombres gais por parte de las autoridades, según la narración de víctimas y organizaciones locales, se une a un elemento incluso más estremecedor: la posible colaboración de las propias familias de estas personas objeto de la homofobia social e institucional. “No tengo ni la menor duda de que mis propios familiares planeaban asesinarme”, contó uno de estos hombres al diario británico The Guardian. Como probablemente sea el caso de otros muchos miembros del colectivo LGTBI checheno, que aparentemente están siendo evacuados gracias al trabajo de grupos locales, su esperanza ahora es el asilo en algún país europeo. Pero esto último no es en ningún caso sencillo, dado que aparentemente las nuevas tecnologías están siendo utilizadas para violar su intimidad y vigilar sus movimientos. Lee el resto de la entrada »

#WhenWeRise: historia íntima de nuestra revolución

Por Enrique Anarte (@enriqueanarte)

Escena de la serie ‘When we rise’

Desde los disturbios de Stonewall, iniciados la madrugada del 28 de junio de 1969, hasta la declaración de la legalidad del matrimonio entre personas del mismo sexo por parte del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, el 26 de junio de 2015. Una revolución, con todas sus letras, le pese a quien le pese. Eso es lo que fue, lo que es, lo que debería seguir siendo. Una revolución que a veces implicó violencia, sacrificios y dolorosas pérdidas, pero que también estuvo marcada por una ruta de victorias (aunque no siempre en línea recta, por mucho que la narrativa del progreso irreversible se empeñe en que creamos lo contrario) con sabor a libertad, a igualdad, a dignidad.Son algunas de esas historias las que constituyen la línea argumental de When we rise, miniserie de Dustin Lance Black (que ya nos regaló un hermoso homenaje a la historia del activismo LGTBI con Mi nombre es Harvey Milk) y que llegó hace unas semanas a nuestras pantallas de la mano de HBO España. Lee el resto de la entrada »