Entradas etiquetadas como ‘Literatura’

¿Quién teme a lo queer? – Hablamos con Rodrigo García Marina

Por Victor Mora (@Victor_Mora_G ‏)

 

Una vez al mes esta columna se dedica a entrevistar a personas o colectivos, que a través de sus creaciones, desarrollos o proyectos, conforman espacios de vida para la disidencia, y generan de alguna manera el tejido de lo queer.

Escuchar cómo recita Rodrigo García Marina es adentrarse en un camino subterráneo, un terreno en el que las palabras se derriten para volver a erigirse en significantes otros. García Marina moldea el lenguaje y amolda la connotación precisa al verso, que por tan íntima se torna de pronto universal. Su escritura corrompe los márgenes formales y quiebra la lógica lingüística desde el profundo conocimiento de la misma; y aborda su contenido desde lugares tan valientes como el humor o la honesta melancolía. Se sitúa en el tránsito permanente de la exploración de posibilidades pero es ajeno al posibilismo, traza laberintos sintácticos llenos de fugas epistémicas, de salidas del propio texto; abre paso a fronteras que, quizá, están aún en tinieblas. Hablamos sobre qué es lo poético, sobre filosofía del lenguaje, herencias e implicaciones políticas. García Marina es una interpelación constante, diría que una invitación. En su perfil biográfico de Twitter, aparece una cita del xenofeminismo de Helen Hester: «Ni manos limpias ni almas bellas, ni virtud ni terror. Queremos formas superiores de corrupción». Lee el resto de la entrada »

Otro capítulo de la Historia apenas contado

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina)


Hace unos meses Cristina Pesquera, compañera de trabajo y gran lectora, me hizo una recomendación. No me podía perder un imprescindible de la novela clásica juvenil, Celia en la revolución de Elena Fortún, con Introducción de Marisol Dorado, Prólogo de Andrés Trapiello, en versión reimpresa y editada en 2016 por Editorial El Renacimiento (primera edición en 1987).

Elena Fortún, en realidad Encarnación Aragoneses, es una periodista y escritora de comienzos del siglo XX, aficionada a la lectura de Pérez Galdós, que nos descubre a través de la mirada de una adolescente, la España de la Guerra Civil, del 18 de julio de 1936 a 1939. Con un realismo riguroso acompañamos a Celia en su trayectoria como desplazada por diferentes ciudades, de Segovia a Madrid, luego a Valencia, Albacete, de vuelta a Valencia, Barcelona, de vuelta a Madrid y finalmente al puerto de Valencia, para embarcar al exilio y destino incierto como refugiada, a Marsella, Omán ó cualquier otro lugar.
En el transcurso de la historia, vivimos junto a la protagonista, el temor en el conflicto, a la muerte en las cunetas al amanecer, a las bombas, las sirenas, a la separación familiar, e incluso a la pérdida de sus amistades, sus hermanas, su abuelo y su padre, ambos republicanos. Lee el resto de la entrada »

Kent y Louise, una pareja de mujeres en Nueva York

Por Violeta Assiego (@vissibles)

exilio

Es curioso como hasta ahora se ha venido contando la historia de Victoria Kent y Louis Crane. La primera, una
de las más prestigiosas juristas españolas y la segunda, una prominente filántropa neoyorquina que fue un apoyo imprescindible para muchos intelectuales tras la Segunda Guerra Mundial. Si ustedes teclean sus nombres en cualquier buscador encontrarán multitud de información sobre su vida y obra (más de Kent que de Crane), pero prácticamente ninguna sobre su relación. Hasta ahora.

Carmen de la Guardia acaba de publicar Victoria Kent y Louise Crane en Nueva York. Un exilio compartido (Editorial Silex). Uno de esos libros que cuenta, a base de mucha investigación, una etapa clave en la vida de estas dos mujeres sin necesidad de ocultarlas en el armario ni recrearse en una relación que duró 37 años. Lee el resto de la entrada »

El chico de las estrellas al que en el instituto llamaban ‘maricón’

El 5 de diciembre, por la tarde, en un Madrid de luces navideñas y multitudinaria oferta comercial, tras sortear el intenso tráfico con el aglomerante tramo (casi bloqueado) de Gran Vía a Callao, Nieves Gascón (@nigasniluznina) logró asistir a la presentación de la novela El Chico de las Estrellas del escritor Chris Pueyo. El salón carmesí lleno de asistentes hasta rebosar, control de entrada y larga espera para conseguir la firma personalizada del libro, sello de un caballito de mar, un guiño de su autor y esta maravillosa entrada de nuestra colaboradora Nieves Gascón sobre esta mágica novela.

 

Ilustraciones de Jorge García Ruiz

Ilustraciones de Jorge García Ruiz

Este libro está dedicado a todos esos chicos que tienen más amigas que amigos, su voz suena más aguda de lo normal y caminan distinto. A los niños a los que llaman “maricón” por los pasillos del instituto. Chris Pueyo, 2015

Publicado por la editorial Destino desde el pasado mes de noviembre, ‘El Chico de las Estrellas’ es un relato autobiográfico lleno de experiencia y emociones. De forma poética, a veces en tercera persona y otras en primera, el autor nos inicia en su infancia junto a una madre de la que siente que no le quiere (“La Mujer Que en Vez de Respirar, Fuma”), la pareja de esta, un hombre maltratador y la abuela (“La Dama de Hierro y acero inoxidable”) que le rescata de esta triste historia maternofilial, finalmente reconciliada con madurez y el paso del tiempo. Lee el resto de la entrada »

Davide Martini: adolescencia, homosexualidad y literatura

Por Enrique Anarte, estudiante de Relaciones Internacionales y aprendiz de periodista.

Presentación en Madrid de 49 goles espectaculares

Presentación en Madrid de 49 goles espectaculares

 

Davide Martini nació en 1981 en Benevento, una pequeña ciudad del Mezzogiorno a algo más de una hora en coche de Nápoles. Afincado a día de hoy en Madrid, sus andaduras le llevaron, tras acabar la carrera de Medicina y Cirugía, por el camino de la cooperación internacional, primero en Ammán (Jordania) y luego en París.

49 goles espectaculares, el libro con el que en 2006 daba el salto a la primera división literaria, llega ahora de España, esta vez de la mano de la joven editorial Dos Bigotes. Casi nueve años después de aquello, “la manera de ver la novela ha cambiado porque he cambiado yo”, nos cuenta Davide. Tenía 25 años cuando empezó a escribirlo. Lee el resto de la entrada »

Las historias con que nos nombramos

Por Ramón Martínez

Era 1999 y yo sólo tenía 17 años cuando entré por primera vez en Berkana, la librería madrileña de temática LGTB. Corriendo desde el metro de Chueca, para evitar ser visto -entonces las cosas no eran como ahora-, y casi sin saber cómo nombrarme, escogí La Homosexualidad, de Michael Ruse, con la excusa de un trabajo sobre García Lorca, que un año antes había celebrado su centenario y que era entonces, al menos para mí, el único referente posible.

"Marinero", Iván Pineros
“Marinero”, Iván Pineros

Algunos libros más tarde empecé a estudiar Filología Hispánica, y quise buscar más historias que hablaran de quién era yo, por qué, y en quién podría convertirme. En segundo curso recuerdo tener que afrontar un trabajo sobre Literatura Española del siglo XVI y empeñarme en buscar referencias a la homosexualidad en los textos de aquella época. La profesora me advirtió de que no encontraría demasiado, pero ambos nos sorprendimos al descubrir las referencias veladas en el Lazarillo, la traducción que hizo Fray Luis de la segunda bucólica de Virgilio, e incluso reinterpretando los juegos con el género que hace Juan de la Cruz en su poesía presuntamente mística -¿por qué no amorosa y trans?-. La desconfianza primera se convirtió en no poco entusiasmo y una recomendación: seguir buscando.

Siguió el siglo XVII, con ese Lope ambiguo que en ocasiones parece activista, con ese Cervantes atrevido, con Villamediana insinuando cosas que son casi impensables; vino el escaso XVIII, el más o menos aburrido XIX… Y nuevamente la explosión del siglo XX. Por fin a mi Lorca primero se sumaban más y más camaradas: Benavente el premio Nobel, Aleixandre el incomprensible, Gil de Biedma el cómplice, Terenci Moix, casi como un confidente, Villena el dandy, el maestro Mendicutti, y Cernuda, siempre Cernuda, la piedra angular de ese amor que, por fin, se atrevía a decir su nombre.

Mi doctorado estaba claro: organizar todo aquello, pero era un trabajo demasiado atrevido para una España que aún no había aprobado el Matrimonio Igualitario. Así que seguí con mi búsqueda en paralelo -hoy lo habría hecho de otra manera-, y continué recopilando historias. Pronto llegó la gran duda del método: ¿existe o no una Cultura LGTB? Cultura, subcultura… con nuestra etiqueta, de manera esencial, o simplemente hablando de cultura cuya temática trata la diversidad sexual y de género -mucho más adecuado decirlo así-, todas las historias empezaban a enlazarse. Algunos motivos eran recurrentes, algunos temas se repetían, algunos autores recuperaban las ideas de otros anteriores… Estaba todo listo, sólo había que contarlo.

Y así aparecí en Cogam, en Fundación Triángulo, en Arcópoli, mis queridxs compañerxs, en las Jornadas de la FELGTB… Y en el Partido Socialista de Madrid, que es mi hogar para el activismo. Y en todas partes necesitaba contar las historias que me ayudaron a conocerme, porque están ahí esperando a ayudar a mucha más gente. “Predicar la palabra”, suelo llamarlo haciendo bromas, pero nuestra palabra, nuestras historias, las que hemos ido contándonos unos a otros a lo largo de los siglos, más o menos perseguidos, más o menos libres… Las historias que nos han convertido en lo que hoy somos, que nos hacen pensar en lo que queremos ser, que nos recuerdan quiénes fuimos. Todas las historias que forman esa madeja enredada a la que llamamos Cultura, sea LGTB, de temática sobre la diversidad, subcultura o no, pero que es nuestro pequeño pedazo de realidad compartida. Nuestro único referente posible, el único país que podemos llamar nuestro: nuestras historias, que existen y conservamos para darnos nombre.

Elmer y el derecho a la diferencia

Nuestra particular apasionada de la literatura, Nieves Gascón (@nigasniluznina) , vuelve al blog para recomendar un libro que nunca debería salir de la lista de ventas, un título a tener en cuenta en estas fechas porque Elmer, de David McKee, es un regalo perfecto.

 

Elmer El elefante

Esta vez hacemos una parada especial en un clásico de la literatura infantil. Elmer, un personaje de origen británico editado por primera vez en 1989, traducido a distintos idiomas (al castellano por Raquel Salagre Muñóz), de David McKee y que va perfectamente por su decimoquinta edición, fácil de encontrar en las estanterías de casi todas las librerías. Esta historia ha llegado a muchos rincones del mundo y se ha hecho adaptación teatral. Pero centrémonos en el relato. Una lectura para compartir antes de dormir y regalar en estas fechas. Aunque el mejor regalo es dedicar un tiempo especial a nuestra familia, a nuestros niños y niñas, para que con cada lectura abran sus mentes a la ficción.

Mundos de fantasía que fomentan la curiosidad, la imaginación y despiertan la afición a la lectura. Un tiempo especial, que es lo que realmente necesitan los niños y niñas en esta época de estrés y tecnología que no pueden sustituir la necesidad relacional del afecto para un crecimiento adecuado a cada edad.

Un cuento recomendable para todas las fases de la infancia. Las y los más pequeños pueden disfrutar de grandes imágenes llenas de colorido y contrastes. Y precisamente para ellos es ‘El chapuzón de Elmer’, otro título del mismo personaje y autor; una edición plástica para mojar y leer en el baño, e incluso morder bajo supervisión. Hay otra edición en tela y hasta se puede encontrar a Elmer relleno, en trapo de colores, listo para achuchar. Las y los neolectores de 6 a 8 años pueden aprender a leer con este cuento de forma divertida.

Elmer un día se plantea no ser diferente al resto de los elefantes de su manada y se pinta de color gris. Cuando vuelve al grupo, pasa desapercibido. No sucede nada hasta que la lluvia cae y le quita la pintura. Vuelve a ser un elefante de colores y sus compañeros se ríen al descubrir su camuflaje. Elmer es diferente y todos los elefantes lo saben, a la vez que disfrutan de su peculiar forma de ser. Así que deciden celebrar una vez al año una fiesta en la que todos, menos Elmer, se pintarán de vivos colores inspirándose en él. Elmer también se pintará de gris elefante para la ocasión y quizá para no sentirse tan diferente. ¿Pero realmente somos todas y todos iguales? No lo creo. Elmer ya es querido por ser un elefante especial en su grupo, no sólo por sus colores, sino porque le conocen, valoran y quieren.

Quizá esa es la clave, conocer y apreciar a cada persona por su valía y respetar el derecho a la diferencia. Una buena premisa para relacionarse y comprobar que podemos llevar un elefante de peculiares colores en nuestro interior. Por la convivencia, el respeto y la diversidad la historia de Elmer es algo más que un cuento para los y las peques que están en ese momenmto de crecer y descubrir, precisamente, que todos somos diferentes.

Dos Bigotes: literatura como medicamento contra la intolerancia

                                              Por Enrique Anarteestudiante de Relaciones Internacionales y aprendiz de periodista

Nos encontramos en un local de Malasaña. No responden para nada a la imagen estereotipada que uno podría tener de de un par de editores. El

súbito salto al emprendimiento, al business, no parece haberles supuesto una necesidad de cambiar de atuendo de acuerdo con los formalismos que caracterizan al mundo de los negocios. Tatuajes por todo el brazo, piercings aquí y allá: es el rostro del nuevo emprendedor cultural, poco preocupado por romper los esquemas.

Gonzalo Izquierdo Torres y Alberto Rodríguez Langa, dos periodistas a los que la debacle económica forzó a buscarse otro camino, celebran ya la salida a la luz del quinto y sexto título de su editorial Dos Bigotes. Después de las antologías de autores rusos, africanos y españoles y la primea traducción al español del clásico Imre: una memoria íntima, esta joven editorial independiente de temática LGTBI se ha aventurado con la literatura homoerótica eslovena: Brane Mozetič y Suzana Tratnik son sus últimas apuestas.

Hablamos de muchas cosas, pero sobre todo hablamos de ellos, de su historia, de sus logros y de su futuro. La complicidad entre la pareja es evidente. Llevan juntos en este proyecto desde el principio. Ambos lucen el mismo tatuaje en el brazo, un flamenco coloreado. Durante casi toda la entrevista hablan en primera persona del plural y, a veces, uno completa la frase del otro. Su complicidad no es sino una prueba más de hasta qué punto están completamente entregados a su proyecto, un proyecto que para el resto de nosotros es una iniciativa más que interesante, pero que para ellos es un proyecto de futuro y de vida en común. Lee el resto de la entrada »