Entradas etiquetadas como ‘Cultura LGBTI’

The Vacunator 4 – Bajo el volcán

Viñeta de Teresa Castro (@tcastrocomics)

 

 

The Vacunator 3 – La rebelión

Viñeta de Teresa Castro (@tcastrocomics)

 

Hoy recomendamos: Stone Butch Blues

 

Una novela conmovedora escrita por una de las fundadoras del movimiento transgénero contemporáneo.

Susan Stryker

Una obra maestra de la literatura estadounidense que debería ser lectura obligatoria en institutos y universidades de todo el país. Esta novela no solo tiene un lugar fundamental dentro de la larga tradición de obras queer que hablan de la lucha contra la alienación y la opresión, sino que, tanto por su forma como por su contenido, recuerda a la literatura proletaria radical de los años treinta. Stone Butch Blues va a ser leída durante décadas.

Jack Halberstam

Un regalo de una de las voces más revolucionarias e inspiradoras de nuestro tiempo.

Emmanuel Xavier

 

Considerada una obra de culto en la comunidad LGTBQ y una de las novelas más importantes de la literatura estadounidense del siglo XX, Stone Butch Blues cuenta la historia de Jess Goldberg, una lesbiana butch de clase trabajadora del norte de Estados Unidos. Jess no tiene las cosas fáciles. A todo el mundo parece molestarle su aspecto, su identidad, su expresión de género. Tendrá que enfrentarse a la violencia de la policía, a los insultos de los jefes, a la incomprensión de su familia, a las miradas de asco por la calle; a detenciones, internamientos psiquiátricos, palizas, desprecios, despidos. Tendrá que aprender a vivir con las heridas y las cicatrices y a ser quien es por encima de todo. Y al hacerlo conocerá también el apoyo de la comunidad butch, drag y queer, el calor de la familia elegida, el amor de pareja, la militancia política en sindicatos revolucionarios.

Comprometida, emocionante, dura, tierna y valiente, Stone Butch Blues es la obra más conocida de Leslie Feinberg, que plasmó en ella muchos elementos de su propia biografía. Como Jess, Feinberg sufrió desprecios y odio por su identidad de género y su clase social, pero también luchó contra ellos durante toda su vida. Militante comunista, sindicalista y activista LGTBQ, la edición por primera vez en castellano de su obra más importante coloca a Feinberg en el lugar de referencia que siempre debería haber tenido.

Sobre la autora: Leslie Feinberg (1949-2014). Procedente de una familia judía de clase trabajadora, Feinberg tuvo que abandonar los estudios y la casa de sus padres cuando solo tenía catorce años. Realizó todo tipo de trabajos en fábricas, imprentas, restaurantes y puertos. Con veinte años comenzó a militar en el Workers World Party, un partido de ideología marxista-leninista al que perteneció toda su vida. Se identificaba como antirracista, lesbiana, transgénero, comunista, judía no creyente y de clase trabajadora. Sus libros, especialmente la novela Stone Butch Blues y el ensayo Transgender Warriors, consideradas obras de culto, sentaron las bases de gran parte de los conceptos y la terminología que se utilizan actualmente en los estudios de género.

Sobre la edición, la editorial Antipersona explica que esta obra fue liberada de derechos por Leslie Feinberg, que estableció una serie de condiciones para su traducción, publicación y comercialización. Entre ellas, figuraba que los ejemplares físicos debían tener un precio que cubriese los costes de producción pero no generase plusvalía. Para ello, hemos calculado el coste sumando el precio de la imprenta y el trabajo de las personas que han participado en él, que además han hecho un esfuerzo para abaratar sus tarifas debido al libro que es. Estos costes se han calculado para la primera edición, de 1000 ejemplares. A partir de ahí, los beneficios que se obtengan se donarán a asociaciones LGTB, organizaciones trans, causas antirracistas y sindicatos de clase.

Más información sobre la novela en la web de la editorial Antipersona y sus redes sociales, y en nuestra librería favorita Mary Read Libre.

 

Freddie Mercury: el amante de la vida que nació tres veces

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

A comienzos de este mes de septiembre, se cumplieron setenta y cinco años del nacimiento de Freddie Mercury, en la isla africana de Zanzíbar y en el seno de una familia acomodada. Desde pequeño demostró tener talento y una de sus tías le apoyó para recibir clases de piano desde los siete años. Estuvo en un internado en la India donde formó su primer grupo de música a los doce años. Posteriormente vuelve a Zanzíbar y en 1965 debe dejar la isla tras un golpe de Estado, trasladándose junto a su familia a Londres, donde parten de cero e inician su vida en su recién adquirido estatus de refugiados y refugiadas.

Freddie estudió diseño y se une al grupo de música Smile en 1970, formación que ya integran Brian May y Roger Taylor, y al que posteriormente le cambia el nombre por el de Queen, que respondía al apodo por el que se le conocen en su entorno social, y por su sinigual estilo y elegantes maneras. Como anécdota podemos comentar que Mercury es quien dibuja y diseña el logo de Queen en 1972, inspirándose en los signos del Zodiaco de sus integrantes, e identificándose con la gran corona central de reina de esta imagen.

Esta historia es la que narra con cariño y de forma novelada e ilustrada, nuestra recomendación para este mes de septiembre: Freddie Mercury. Una biografía, de Alfonso Casas, editado por Random Comics en 2018. Se trata de un relato que conocemos pero que aporta la admiración y el cariño de una historia vital y artística a la par, muy bien construida, documentada y muy originalmente ilustrada. A caballo entre el estilo de la novela y el del cómic por la estética de sus ilustraciones, esta publicación con un marcado aire desenfadado, pero fiel a los diferentes acontecimientos de la vida del artista, nos acerca más al mito de Mercury, de quien descubrimos que nació tres veces: en el día de su nacimiento como Farrokh Bulsara, después cuando sus compañeros y compañeras de colegio le comienzan a llamar Freddie, y un tercer nacimiento cuando adopta su nombre y apellido artístico, Mércury, naciendo una leyenda del rock que llega hasta nuestros días, en los que indudablemente el cantante es un eje referencial de nuestra historia y cultura recientes.

La primera vez que vi a Queen fue siendo preadolescente, en el blanco y negro de una televisión roja de diseño futurista con antenas y botones laterales de regulación de la sintonía, cana, imagen y sonido, en una casa de campo familiar, y cuando en la emisión el programa de música Aplauso, de Televisión Española se visionó por primera vez en España el vídeo de la canción I want to break free (1984). Entonces no entendí que en gran parte, en el vídeo se hacía sátira de un popular culebrón de la televisión británica. Me fascinó la fuerza de Mecury entubado en una minifalda brillante de plástico negro, con picudos pechos cubiertos por un estrecho suéter rosa de punto, sin mangas, y su espeso bigote bajo una imponente melena cardada y coronada con un flequillo moldeado. Ese personaje de género no binario y ambiguo para aquella época, atrapado en tareas domésticas, empuñado una aspiradora, y bailando sobre zapatos de tacón alto, se movía por la pantalla con un increíble estilo y fuerza. Me encantó en lo que interpreté como la suma a una reivindicación de identidad de género y sexual, toda una declaración de libertad, la del deseo de salir de armarios herméticamente cerrados por el patriarcado y sus estrictas bipolaridades. Mercury caminando como una reina y mostrando sus largas y preciosas piernas, con ese increíble torrente de voz, me dejó totalmente enamorada. Lo que no supe hasta bastante después, es que el vídeo fue censurado por la MTV y no se emitió en los Estados Unidos, el “país de las libertades”, y que desde 1984 hasta bastante después, Queen fue vetado en las listas de grandes éxitos musicales en este país. Sin embargo, triunfaron en Europa y el resto del mundo, no podía ser de otra manera.

Todo esto y más detalles de su vida son descritos en nuestra publicación recomendada hasta empaparnos de las vivencias y personalidad de una estrella de rock que brilla desde la infancia y que siente un conflicto de identidad sexual que resuelve tras su divorcio y cuando comienza a tener relaciones con hombres. No obstante Mary Austin es la inspiración del tema Love of my life, con quien mantiene una relación de amistad el resto de sus días, e incluso y le acompaña cuando fallece en 1991 por el deterioro derivado del SIDA. No hace pública su enfermedad hasta un día antes de su fallecimiento, porque para entonces, era una maldición asociada a personas toxicómanas y homosexuales por su sobreentendida y etiquetada promiscuidad o estilo marginal de vida, según juzgaban sectores más conservadores que influyeron sobre la opinión pública abrumada por la falta de información y tratamiento efectivo para paliar los efectos de esta infección emergente que podemos incluso definir como la pandemia mortal de finales del siglo XX.

En el libro, Alfonso Casas nos muestra también el lado humano de Freddie Mercury, que fue un gran desconocido para los medios, que no le trataron muy bien en un momento dado. El autor hace una narración con cariño y fiel a la historia y acontecimientos de la misma. Resulta igualmente enternecedora la dedicatoria que hace de este trabajo a alguien muy especial. No pierdan cada detalle, cada reflexión y avance en la trama.

La descripción de una vida creativa, llena de talento y altibajos, soledad y el deseo de encontrar el amor, a lo que se añade un trato privilegiado del personaje por el autor, hacen de esta bibliografía novelada e ilustrada, un libro imprescindible para nuestra biblioteca de diversidad y género, además de una lectura muy recomendada para todas las personas que deseen conocer más y mejor a Freddie Mercury.

Les invitamos a leer esta publicación, recomendable a partir de los doce años, y a disfrutar de sus ilustraciones que construyen al personaje mítico de Freddie Mercury, describiendo con todo lujo de detalles sus distintos looks, su fuerza, elegancia y tesón, igualmente fiel con la descripción de los distintos personajes relacionados y con la reproducción de fotos clásicas tanto del grupo como del cantante que los y las más mayores recordamos, pero que el ilustrador reinterpreta y acerca a quienes las desconocen, de forma muy acertada.

Una vez más, en deseada soledad o junto a jóvenes de su entorno familiar, disfruten del préstamo, obsequio o la lectura de esta obra y dedíquenle tiempo a ver cada una de sus estupendas imágenes.

¡Hasta pronto!

 

Gloria Anzaldúa

Por Charo Alises (@viborillapicara)

#Mujereslesbianas

Vivir en la Frontera significa que tú no eres ni hispana , india, negra, española ni gabacha, eres mestiza, mulata, híbrida atrapada en un fuego cruzado entre dos bandos mientras llevas las cinco razas sobre tu espalda sin saber para qué lado volverte, del cual correr.

Gloria Anzaldúa

 

Se definía como chicana / tejana / lesbiana / feminista / escritora / poeta / teórica cultural. Esas identidades marcarían su transcurrir vital y definirían su obra.

Gloria Anzaldúa, nació en el Valle de Texas, Estados Unidos, el 26 de septiembre de 1942. Era hija de Urbano y Amalia Anzaldúa. Sus padres fueron trabajadores agrícolas y ella vivió intensamente el contacto con la naturaleza tejana. Muy pronto descubrió que las personas hispanoamericanas habitaban en los márgenes de la sociedad y fue consciente de la necesidad de luchar por la justicia social. La vida de Gloria estuvo atravesada por la pobreza, la inmigración y la enfermedad. Las fumigaciones de las avionetas que lanzaban veneno sobre los campos cuando ella era niña pudieron ser la causa de su salud quebradiza. Las operaciones y tratamientos médicos marcaron su cuerpo y su producción literaria.

Se licenció en inglés por la Universidad de Texas-Pan American en 1969 y obtuvo una maestría en inglés y educación de la Universidad de Texas en Austin en 1972 y esto a pesar del racismo, sexismo y otras formas de opresión que experimenta en su vida como chicana de séptima generación. En la década de 1970, impartió un curso en UT-Austin llamado “ La Mujer Chicana” . Gloria al dar estas clases conectó con la comunidad queer, la escritura y el feminismo.

Marchó a California en 1977 y allí se dedicó a escribir y a trabajar como catedrática en la Universidad Estatal de San Francisco; la Universidad de California en Santa Cruz; la Universidad Atlántica de Florida y otras . Participó en el activismo político y se integró en grupos como el Gremio de Escritoras Feministas. También indagó maneras de consolidar un movimiento feminista inclusivo y multicultural. En sus investigaciones descubrió que había muy pocos escritos de mujeres de color o sobre ellas.

Durante la década de 1980, Gloria continuó viajando, enseñando, asistiendo a talleres y escribiendo. Editó dos antologías que recogieron las voces de feministas de muchas razas y culturas. This Bridge Called My Back: Writings by Radical Women of Color se publicó en 1983 y ganó el premio American Book Award de la Fundación Before Columbus. Making Face Making Soul / Haciendo Caras: Creative and Critical Perspectives by Feminists of Color se publicó en 1990. Incluía escritos de feministas famosas como Audre Lorde y Joy Harjo, nuevamente en secciones fragmentadas con títulos como “Still Trembles our Rage in el Rostro del Racismo ”y“ Yo (Des) Colonizados ”.

Estas obras suponen una crítica al feminismo hegemónico, blanco, heterosexual y de clase media alta haciendo presente la clase y la raza, que comienzan a vindicarse como categorías políticas imprescindibles en la lucha feminista.

La obra de Gloria entrelaza la poesía con la narrativa en prosa. Los ensayos intercalados con poesía en Borderlands / La Frontera son un reflejo de sus años de pensamiento feminista y su forma de expresión no lineal y experimental. En esta obra, publicada en 1987, Anzaldúa relata la existencia de varias culturas cerca de la frontera entre México y Texas. También es la historia de la historia, la mitología y la filosofía cultural mexicano-indígena. El libro examina las fronteras físicas y emocionales, y sus ideas van desde la religión azteca hasta el papel de la mujer en la cultura hispana y cómo las lesbianas encuentran un sentido de pertenencia en un mundo heterosexual (Lewis: 2020). Según Maria Teresa Vera-Rojas, «este libro es un texto mestizo, tanto política como estéticamente. En él se entrecruzan autobiografía, ensayo y poesía con una escritura que desafía la linealidad narrativa y se desliza entre las lenguas que definieron las experiencias vitales de Anzaldúa: español, inglés, náhuatl, mexicano norteño, tex-mex, chicano y pachuco, para producir un nuevo discurso crítico que impide esencialismos y pretende, por el contrario, celebrar las múltiples identidades en las que se reconocen los sujetos fronterizos y que dan forma a la conciencia de la llamada Nueva Mestiza. Anzaldúa desarrolla, por un lado, una redefinición de la identidad nacional chicana, fundada en el mito de Aztlán, así como una transformación del discurso de mestizaje ideado por Vasconcelos, para proponer un nuevo sujeto mestizo mujer: la Nueva Mestiza, sujeto heterogéneo, marginal y de herencia indígena; mujer de color, lesbiana y habitante de la frontera, cuya identidad se construye a partir de sus luchas y de su origen racial, lingüístico e histórico, y cuyo reconocimiento problematiza la universalidad heteronormativa, patriarcal y excluyente con la que el colectivo y el movimiento chicanos habían concebido su discurso de identidad étnica.»

Como la publicación de Borderlands/La frontera siguió al Movimiento Chicano, la profesora de Sociología María L. Amado argumenta que Anzaldúa influyó en su concepto de la “nueva mestiza” desde la de “la Raza mestiza”, una teoría de la identidad colectiva basada en nociones de pureza racial creadas por el filósofo José Vasconcelos, más tarde adoptada por los chicanos.

La académica Melissa Castillo-Garsow también presta gran parte de la influencia de Anzaldúa a sus experiencias como mujer de color en la academia. En lugar de que Borderlands mantenga la adhesión a las normas académicas, Castillo-Garsow argumenta que el trabajo de Anzaldúa desafía los paradigmas tradicionales a través de su teorización de la “conciencia mestiza” y la mezcla de su propio español chicano con el inglés académico estándar, basándose en su formación como mujer chicana.

Insaciable observadora del arte y la espiritualidad , trasladó estas influencias a sus escritos. Anzaldúa es reconocida como una mujer muy espiritual, tuvo una abuela curandera. En muchas de sus obras invoca a la Virgen de Guadalupe, divinidades nahuas/toltecas y la mitología yoruba Orishás, Yemayá y Oshún. En sus últimos trabajos, lleva a cabo un activismo espiritual para desvelar cómo es posible fusionar la espiritualidad con la política para llevar a cabo un cambio revolucionario.

Dedicó parte de su vida a la enseñanza y trabajó en una tesis doctoral, que quedó inacabada por complicaciones de salud y exigencias profesionales. UC Santa Cruz le concedió un Ph.D. póstumo en literatura.

Gloria Anzaldúa obtuvo muchos premios, incluido el Premio Nacional de Ficción de las Artes y el Premio Lambda Lesbian Small Press Book. Falleció en 2004 por complicaciones relacionadas con la diabetes.

“Gloria Anzaldua” by K Kendall is licensed under CC BY 2 0

Orgullo Gai: Andalucía, 1981

Pablo Morterero (@pabloMorterero)

 

 

Hace 40 años, el Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA) organizó por primera vez en Andalucía una agenda trans-provincial del Orgullo Gai, con actos en Granada, Málaga y Sevilla.

Reconstruir la historia del movimiento homosexual español en general, y andaluz en particular, es extremadamente complicado: la fragilidad de la memoria de los y las protagonistas e incluso la voluntad de olvidar de algunas y algunos, así como la falta de fuentes escritas por las más variadas circunstancias, hacen que a veces pase de ser una tarea titánica a directamente una labor imposible.

Esta incertidumbre se extiende a la celebración en nuestra Comunidad Autónoma de lo que hoy conocemos como Orgullo LGTBIQ.

Barcelona fue la primera ciudad que acogió en junio de 1977 una movilización en favor de los derechos de gais (entre los que entonces se incluían a las mujeres trans) y lesbianas, siguiendo la senda de diferentes capitales europeas que replicaron la primera manifestación del 28 de junio en Nueva York en 1970 para conmemorar los disturbios producidos un año antes en Stonewall.

Aquella primera movilización del activismo barcelonés (que se repitió en diciembre del mismo año en contra de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social) preparó la que sería la primera acción coordinada en todo el territorio nacional a través de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE) en 1978.

La COFLHEE fue la primera organización mixta (de gais y lesbianas) que aspiró a articular el naciente movimiento homosexual español, y que dejó paso a la FELGTB en los años 90.

Una de las reuniones preparatorias para dicha movilización se celebró en Sevilla en la primavera de aquel año y desembocó en la convocatoria de manifestaciones y mítines por varias ciudades españolas para el domingo 25 de junio de 1978 por el “Día Internacional de la Liberación Homosexual” ya que hasta un año más tarde no se adoptó el término “Día del Orgullo Gay” (que se convirtió posteriormente y durante pocos años en “Orgullo Gai”).

Creemos saber que, en Andalucía, solo Sevilla celebró un acto aquel 25 de junio. En concreto un mitin multitudinario (asistieron unas mil personas según distintas fuentes) convocado por el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionario (MHAR) en los locales que el Sindicato Comisiones Obreras disponía en la calle Calatrava, muy cerca de la Alameda de Hércules, y que posteriormente continuó con una concentración y finalmente una manifestación que desde la plaza del Triunfo continuó hasta el Prado de San Sebastián, donde terminaron un valiente grupo de unas 30 personas.

Al año siguiente, 1979, el MHAR celebró otro mitin en los mismos locales de CCOO con una afluencia muy inferior, y que supuso el último acto documentado de la primera organización homosexual sevillana, la cuarta organización de la entonces región andaluza.

Porque el movimiento homosexual andaluz nació en Málaga con la Unión Democrática de Homosexuales (UDU) en 1976, contándose para 1977 con al menos tres organizaciones más, además de la UDH: en Granada existía el Movimiento de Liberación Homosexual y el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR); y en Sevilla el citado MHAR. 

Y afirmamos que al menos tres, porque la prensa de 1978 recoge que en junio de aquel año existía en las provincias de Sevilla, Córdoba y Granada el Frente de Liberación Homosexual (FLH) sin que se aportara datos de cuando se constituyeron.

Esta información está en contradicción con lo afirmado posteriormente por fuentes orales y documentales del que luego pasaría a llamarse Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA), según las cuales el Frente de Liberación Homosexual de Granada se creó en 1979, el Frente de Liberación Homosexual de Sevilla en 1980 y el propio Frente de Liberación Homosexual de Andalucía en 1981, en la parroquia de San Idelfonso de Granada.

Nuestra hipótesis es que los Frentes de Liberación Homosexual de Sevilla, Córdoba y Granada de 1978 (tal vez de 1977) no se consolidaron, y que posteriormente fueron refundados por activistas desconectados con el pasado. Según las fuentes orales y documentales a las que hemos tenido acceso (que no necesariamente refleja la realidad de la época) en la primera mitad de la década de los 80 el FLHA fue la única organización homosexual andaluza.

Según un folleto del FLHA de 1984, “Hace cuatro años, con motivo del Día del Orgullo Gai, aparecieron en las calles sevillanas carteles de hombres y mujeres abrazados que convocaban a una reunión – a la que siguieron otras – que puso de manifiesto la existencia de un grupo de personas especialmente interesadas por el tema de represión y discriminación homosexual.”

“Las cosas” continua el folleto “no estaban – no está – bien para los gais y creíamos – creemos – que se podían mejorar. Nos planteamos unos objetivos – inmediatos unos, a largo plazo otros – y unas bases de funcionamiento. Contamos con otros grupos existentes en Granada y Málaga y uniendo esfuerzos organizativos nacía el FLHA en mayo de 1981. Aquel año se celebró en Granada, Málaga y Sevilla el Día del Orgullo Gai con fiestas y alguna charla”.

Y es que el impulso inicial del movimiento homosexual español a finales de los años 70 (cuando las manifestaciones de Barcelona y Madrid convocaban a miles de personas) desapareció tras la exclusión del estado de homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social en diciembre de 1978. En Madrid, por ejemplo, de las 7.000 a 10.000 personas que convocó la manifestación madrileña de 1978, se pasó a unas 600 en la manifestación de 1980.

Pero el FLHA (que era miembro de la COFLHEE), a pesar de no tener fuerzas suficientes ni apoyo social para convocar manifestaciones en aquella década, sí tuvo la capacidad de organizar por primera vez una agenda regional del Orgullo Gai con fiestas y charlas en las distintas provincias andaluzas donde tenía presencia.

Cuarenta años después, debemos seguir homenajeando a aquellos valientes activistas que abrieron paso a los avances legales y sociales de los que hoy, a pesar de todas las dificultades, disfrutamos las personas homosexuales (lesbianas y gais), bisexuales, trans e intersex.

 

Lesbianas en la Historia: La reina Ana de Inglaterra

Por Charo Alises (@viborillapicara)
#MujeresLesbianas

 

Reina de Inglaterra, Escocia e Irlanda desde el 8 de marzo de 1702 y de Gran Bretaña e Irlanda desde el 1 de mayo de 1707, Ana Estuardo nació en Londres el 6 de febrero de 1665.
Mujer de carácter reservado y con muchos problemas de salud, la reina Ana no estaba preparada para regentar la monarquía. Su padre, Jacobo II, perdió la corona en favor de su hermana mayor, María. Cuando María y su marido Guillermo fallecen sin descendencia, la corona pasó a manos de Ana que se convirtió de esta forma en la última Estuardo.

La historiadora Anne Somerset en su obra Queen Anne: The Politics of Passion, señala que la reina había sido educada de forma muy pobre. Gozaba de una salud muy mala, probablemente con una enfermedad autoinmune y algún tipo de artritis. Su estado de salud y su sobrepeso motivaron que tuviese que ser trasladada a su ceremonia de coronación en una silla sedán especialmente diseñada para ella, ya que no era capaz de realizar a pie la tradicional ruta procesional desde el Westminster Hall hasta la Abadía de Westminster.

Ana Estuardo contrajo matrimonio con el príncipe Jorge de Dinamarca con el que tuvo diecisiete hijos de los cuales solo cuatro nacieron con vida y fallecieron pocos años después. Guillermo fue el que más tiempo vivió, llegando a cumplir once años.

El reinado de Ana se caracterizó por un sistema bipartidista. Fueron tiempos convulsos, con cambios políticos y geoestratégicos. Durante su mandato se firmó la unión entre Inglaterra y Escocia en Gran Bretaña.

Alrededor de 1673 Ana conoció a Sara Jennings, que se convertiría en una de sus consejeras más influyentes. Sara más tarde se casaría con John Churchil, futuro duque de Marlborough. Investigaciones históricas señalan que entre la reina y su consejera existió una relación sentimental. La correspondencia entre ellas apunta a una profunda unión de amor. Por deseo de la reina y en base a la relación que las unía, las dos damas se llamaban la una a la otra señora Morley y señora Freeman.

Parece ser que Sara fue una mujer de carácter fuerte y dominante que influyó en las decisiones políticas de la reina. Finalmente Ana apartó de la corte a Sara cuando empezó a pensar que su amante la manipulaba. Hay quien sostiene que la causa de la ruptura de esta relación se debió a la aparición en la corte de Abigail Marsham, quien se convirtió en la nueva consejera de la reina. Ana culpó a Sara de difundir rumores sobre su relación con Abigail.

El director Yorgos Lanthimos en su película La favorita llevó al cine la historia de Ana de Inglaterra y sus relaciones con Sara Churchil y Abigail Marsham.

 

“Madre sola hay una”, la película premiada con la Espiga de Oro

María Luisa López Municio (@mluisalmunicio). Coordinación de CinHomo

Escena de la película premiada "Mãe só há uma"

Escena de la película premiada “Mãe só há uma”

Se acaba de estrenar en España la película brasileña Mãe só há uma (Madre solo hay una), dirigida por Anna Muylert y ganadora de diferentes premios.

En Berlín dentro de los premios Teddy logró el concedido por los lectores de Siegessäule, y en la SEMINCI ganó los premios a la Mejor Dirección, Mejor Actor y la Espiga Arcoíris, constituyendo así la primera película que ha conseguido este premio oficial creado en 2016.

La Espiga Arcoíris nace en la SEMINCI a propuesta de la Muestra de Cine CinHomo, sobre diversidad sexual y género organizada por Fundación Triángulo en Valladolid, con una trayectoria de 16 años en la ciudad. La propuesta nace con el objetivo de visibilizar la realidad social y de premiar el mejor trabajo artístico y social alejándose de los estereotipos, tal y como sucede en el Festival de San Sebastián con el Premio Sebastiane o en Berlín con el Teddy. La presencia de un premio de estas características en un festival de cine de autor como el de Valladolid, es una forma de mostrar y dar valor a producciones con presencia de personajes LGBTI que de otra forma podrían no entrar en los circuitos de festivales o pasar inadvertidos. Lee el resto de la entrada »