Dicen que José Hierro, madrileño de Santander o santanderino de Madrid, muerto hace ya seis años, tenía la superstición de no escribir nunca en su propia casa, y que todos sus poemas nacieron en los cafés donde se recluía.
No sé dónde escribió este bellísimo y extraño soneto. En él, todas las rimas se basan en dos palabras, pero usadas con muy distintas acepciones. No se titula Nada, todo, como muchos creíamos, sino Vida.
“Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.
No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)
Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.
Pese al aire grave y casi pesimista que destila, Hierro se lo escribió a una nieta suya, Paula, justo cuando acababa de nacer.
Seleccionado y comentado por Arsenio Escolar

Puf, este poema es buenísimo y qué gran verdad destila. Vida, ni más ni menos que como me siento yo ahora, me encanta.
Sólo podemos aferrarnos a la nada del todo, o al todo de la nada.
Un beso (me ha encantado tu selección).
30 noviembre -0001 | 00:00
guau….
21 enero 2009 | 19:54
Efectivamente muy bueno. A ver qué os parece este.
MEMORIA
Ojalá no tuviéramos memoria
ni un corazón de espinas para odiarnos
ni el deseo, tan sólo, de acercarnos
al girar imparable de la historia.
Ojalá que la vida fuera noria,
incapaz de pararse a contemplarnos,
un rodar incesante, un alejarnos
de los vanos recuerdos de la gloria.
Ojalá que volver no fuera meta,
del volar de los sueños por la vida,
ni razón para un tiempo ya perdido.
No hay nostalgia feliz, nadie es profeta
para anunciar la triste despedida,
cuando todo, al final, es sólo olvido.
21 enero 2009 | 20:24
Después de leer este bello soneto,
no acierto a escribir ni una palabra.
No hay ningún corazón que no se abra
o que una vez leído no esté inquieto.
A nadie deja indiferente su soneto,
es un arado que abre el surco y labra,
las mentes para que germine la palabra,
del lector, sea el abuelo, el padre o el nieto.
No quedó nada de nada de aquel todo.
Ya que fue solo ilusión un espejismo,
no pudo ser de otra manera u otro modo
Al fin y al cabo hubiera sido lo mismo
el eco nos responde siempre a todo,
lo inverso que nos decimos a si mismo.
Al Sur de Gomaranto. 21.01.2009
21 enero 2009 | 21:16
Mis versos preferidos siempre serán los de Bécquer.
Decía tanto con tan poco.
Yo hago incursiones, modestas…
Intentaré escribir mi próximo poema en una cafetería… a ver qué tal. La estampa me gusta.
¡Saludos!
21 enero 2009 | 21:23
Para:
Antonio Gutiérrez González de Mendoza
Que bueno, que lindo
tu soneto a la Memoria,
Yo sobre la memoria
también algo tengo escrito.
Pero después de leerte,
te felicito de corazón,
no solo es hermosísimo,
en verdad es muy bonito.
Al Sur de Gomaranto. 21.01.2009
21 enero 2009 | 23:08
YO PREFIERO EL TODO
<PERO ME QUEDO CON LA NADA
YO TOMARIA EL TODO
PERO ME QUEDO CON LA NADA
PUES QUE LA NADA ES EL TODO
¿QUE COÑO ES LA NADA?
22 enero 2009 | 04:32
Gracias, al Sur de Gomaranto. Lee lo referido a Dámaso Alonso. Un abrazo.
22 enero 2009 | 10:15
Me encanta, nunca había leído nada de José Hierro. Buscaré más cosas de él.
22 enero 2009 | 14:07
A mi em fa pena, tan ben escrit, i, reflexa un fracàs, no ha entès res d’important, doncs, segons com, sembla místic, però no, és una vida fracasada. Que hi farem.
28 enero 2009 | 19:26
¡Impresionante!
07 mayo 2009 | 20:56
Me alegro de que a l gente le interese la poesía, ¡seguid así!
07 julio 2009 | 19:31
توبيكات مسن
نك نيمات
06 noviembre 2009 | 13:16
اسرار بنات
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06 noviembre 2009 | 13:17