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La enorme delicadez visual en «Águilas» de Fló Guerin

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

En esta ocasión agradecemos a la Editorial Dos Bigotes y a la escritora Fló Guerin por la oportunidad de entrevistarla para presentar Águilas, novela editada en febrero de este año, con un precioso y cuidado diseño de edición de Raúl Lázaro.

Águilas se trata de una historia de evasión, supervivencia, de libertad y de amor entre dos chicas adolescentes que inician un viaje desde Toulouse, Francia, atravesando España hasta llegar a Águilas, localidad de Murcia que da nombre al relato. La historia es visual, con un estilo narrativo especial, en el que la escritora usa frases cortas, o con tan sólo una palabra se abre y presenta cada una de las partes o subcapítulos. Hay momentos de la historia especiales en clave de prosa poética y con una fuerza especial con esa narración en primera persona de una de las protagonistas, que va presentando las distintas situaciones, los lugares, los diferentes personajes, tanto personas como animales, con una fuerza muy especial, mostrándonos a través de sus ojos el relato, acercarnos y llegar a sentir empáticamente, a través de su psicología adolescente.

Pregunta: Fló ¿Puedes comentarnos de las protagonistas de esta novela? ¿Hay alguna cualidad a destacar de cada una de ellas?

Las protagonistas de este relato, la narradora y su compañera, Federica, experimentan juntas el “estirón” que supone la primera experiencia amorosa. Las conocemos solo a través de la mirada de la que cuenta, es por lo tanto una visión muy sesgada de sus personalidades porque lleva el filtro de la voz narradora. Te diría que, bajo este prisma, ella se describe como entusiasta y vulnerable y retrata a Federica como alguien más práctico y razonable.

Pregunta: Tu novela nos narra la historia de dos adolescentes que deciden escaparse de casa. Quizás los y las jóvenes de ahora no sienten una brecha generacional como en el momento en el que se desarrolla esta historia, en la que las familias tienen claras discrepancias intergeneracionales, e incluso éstas eran más marcadas con chicos y chicas LGBTI en ese momento. ¿Qué te parece este aspecto diferencial de la vivencia de la adolescencia de entonces, en relación la adolescencia en este momento?

Yo escribí Águilas con esta época de la vida en mente: la adolescencia, la edad del dolor, del adolecer. El dolor proviene de la falta de filtro al darse de bruces con lo real y esto conlleva una permeabilidad, una capacidad de vivir emociones muy intensas. No sabría decirte si hoy hay menos brecha intergeneracional que entonces. En términos de derechos, sí han avanzado algunas cosas, sobre todo en entornos urbanos. Hoy puedes ver parejas de adolescentes LGTBI besándose por la calle, cuando me cruzo con una, siempre me da un pellizco de alegría. Ahora, creo que perduran muchos perjuicios de puertas para dentro. Me encantaría poder intercambiar pareceres con lectores adolescentes, yo escribí esta novela para ellos, y para lo que queda de este tiempo en mí 😉

Pregunta: La historia mayoritariamente transcurre en una pequeña localidad costera, en una España de los años ochenta, en la que resulta arriesgado ser mujer, joven y lesbiana ¿Por qué decidiste escoger este contexto histórico y geográfico?

Águilas tiene un trasfondo autobiográfico, esta historia me sucedió. Decidí partir de los pocos recuerdos fidedignos que me quedaban treinta y cinco años después. Eran flashes, en su mayoría visuales. Me plantee usarlos como si fueran las cerillas del cuento de Andersen, una luz intensa y fugaz que iluminara brevemente la escena. Los convertí en los títulos de entradas que bauticé “polaroids”, cuya colección conforma el relato. Escribir esta historia me hizo reflexiona mucho sobre la “validez” de los recuerdos, lo que uno da por bueno y lo que duda haber sacado de alguna foto marchita mil veces enseñada por la abuela. Lo que te puedo decir es que intenté ser ferozmente sincera pero no pretendí decir la verdad.

Pregunta: Hay momentos de tensión en la historia por las dificultades que van surgiendo y resuelven las protagonistas. Como lectora he sentido una identificación en todo momento con ellas, he sentido temor a ser descubierta en el tren, la escasez de medios económicos, la incertidumbre por la falta de alojamiento e incluso cuando las protagonistas roban una botella de vino en un supermercado, sufrí hasta el último momento que pudieran ser descubiertas. ¿Eres consciente de cómo involucras a tus lectores y lectoras en la resolución de los diferentes conflictos de la novela?

Cuando escribo algo, mi primera lectora soy yo. Si vuelvo a un texto con ganas de saber “¿y ahora que pasa?” sé que voy bien. Cuando me siento por la mañana a releer lo de la víspera, si pierdo interés y la voz no suena, sé que tengo que borrar lo escrito. A un nivel más narrativo, te puedo decir que decidí usar un presente histórico estricto, sin elipsis ni flash back, como si estuviera ahí ahora mismo. Este recurso pretende suspender el relato en una clase de atemporalidad, una forma de contar en tiempo real, sin apenas referentes históricos. Creo que esto ayuda a seguir a las protagonistas en su periplo, tanto exterior, en toda la primera parte de la novela cuando las chicas están en movimiento, como interior, una vez encuentran cobijo en el piso de Alberto.

Pregunta: Hay partes del relato de enorme sensualidad y delicadeza, que describen los momentos de las relaciones sexuales de las protagonistas ¿Resulta complicado o no, escribir estas escenas?¿Quieres comentarnos algo en relación a esta situaciones?

Para mí no hay estética sin erótica, quizás sea una herencia de la literatura de mi país de origen, Francia, donde existe mucha tradición a la hora de escribir desde ahí. El sexo está detrás de la mayoría de las preocupaciones adolescentes y me pareció esencial que tuviera una presencia fuerte en el relato. En Águilas la narradora aprende a la par una nueva sexualidad y un nuevo idioma, el castellano, lo hace al mismo tiempo. Este doble aprendizaje pone en relación la sexualidad con el idioma, con la necesidad expresiva. En varias escenas ella trata de dibujar el cuerpo de su amada cuando duerme. El sexo se experimenta como el idioma que surge cuando se despeña el lenguaje, ahí donde las palabras o los trazos de lápiz ya no sirven. Para mí, escribir estas escenas no fue difícil, fue emocionante porque es donde más licencia poética pude permitirme. Quise para Águilas un lenguaje muy despojado y simple, la voz de una adolescente, pero en las escenas de sexo me permití algo más de lirismo. En todo caso, aunque el sexo se retrate de forma explícita, es también muy tierna, son dos pimpollos 😉

Pregunta: Hay una relación especial de la protagonista con el resto y cada uno de los personajes, con Federica (coprotagonista), Alberto, Emilio, que son una tabla de salvación para las chicas, e incluso con dos pájaros, el canario Arsenio, en un principio mudo, y Lupin que es un ave silvestre y libre, pero sin embargo, tiene cierta dependencia en su relación con la protagonista. ¿Nos puedes comentar sobre la construcción de cada uno de los personajes y su lugar en el relato?

Como te comentaba, todos los personajes de Águilas están inspirados en una historia que me sucedió y pretendí recordar. A su vez están ahí para hablar de las cosas que aborda la novela sin citarlas: la dependencia, la familia, la identidad, la traición, la inocencia. Los pájaros fueron un asunto un poco peliagudo porque no quería que remitiesen a una metáfora muy manida sobre la libertad. Si te fijas, tanto el canario como el gorrión son minusválidos, tienen dificultadas a la hora de crecer y vivir su vida de pájaro, sea suelto o enjaulado. Decidirme por un punto de vista muy sesgado, el de una primera persona que habla en tiempo real, implica que la novela tenga muchos agujeros narrativos. Varias de las tramas secundarias que atraviesan el relato, como la historia de Alberto y Emilio, no encuentran resolución al escapar a los ojos de la narradora. Por esto los personajes secundarios no tienen un desarrollo muy elaborado, tenemos pocas descripciones físicas de ellos, y, si las hay, suelen tener mucha carga simbólica, como las manos de Alberto.

Pregunta: En este espacio de 1decada10 recomendamos relatos para lectores y lectoras de todas las edades, pero especialmente a adolescentes. Considero que tu novela es absolutamente recomendable para chicos y chicas que están descubriendo su identidad sexual y de género de forma positiva, gracias a este tipo de expresiones culturales que muestran una realidad social diversa. ¿Qué les dirías a los y las jóvenes lectoras para invitarles a leer Águilas?

Me encantaría que adolescentes y jóvenes adultos se lean a Águilas y me cuenten su parecer. Yo escribí esta novela para ellos y su mirada me es muy importante. Me gustaría saber si se encuentran y se reconocen en este tiempo suspendido que es el del primer amor, donde todo lo demás desaparece.

Pregunta: ¿Añadirías alguna cuestión más sobre Águilas?

No, muchas gracias

Pregunta: ¿Tienes algún proyecto próximo a compartir con nosotros y nosotras?

Sí. Tengo un proyecto con la compositora Chefa Alonso que alrededor de un poemario mío llamado Colores para un amante ciego. Tenemos una versión a dúo con voz y música, pero también un formato escénico con el bailarín Angel Zotes. Este poemario parte de una pregunta muy simple: ¿cómo contarle el color a una persona ciega de nacimiento? Estamos buscando un buen sitio donde estrenarlo en Madrid porque lo hemos presentado en Huesca y varias localidades de la provincia de León, pero aquí todavía no. Ojalá lo puedas ver, creo que es un trabajo muy especial.

Muchas gracias Fló y un abrazo.

A ti, Nieves, gracias por el tiempo y la oportunidad. Un abrazo.

Y a todos nuestros lectores y lectoras: ¡Hasta muy pronto!

Amalia. Una gallina diferente.

Por Charo Alises (@viborillapicara)

 

Hoy recomendamos Amalia. Una gallina diferente, de Nieves Gascón y Amelia Morán.

Versionando un hermoso poema de León Felipe, lo cierto es que la cuna de la humanidad la mecen los cuentos. Muchos son los beneficios de las historias que escuchamos en nuestra infancia: estimulan la creatividad, ejercitan la memoria y aportan valores y enseñanzas que nos pueden servir a lo largo de toda nuestra vida. En bastantes ocasiones, siendo ya adulta, me he dado cuenta de la importancia de aplicar esos valores aprendidos de los cuentos a situaciones de la vida cotidiana.

Normalmente es Nieves quien se ocupa en el blog de acercarnos a relatos estupendos, pero hoy seré yo quien os hable de uno de esos cuentos maravillosos: Amalia. Una gallina diferente. La autora de esta singular y estimulante historia es nuestra querida Nieves Gascón y los bonitos dibujos que ilustran el relato son de Amelia Morán.

No quiero yo hacer spoiler del cuento, pero sí acercaros a la figura de esa peculiar gallina llamada Amalia, todo un personaje, como ya veréis. Según nos cuenta Nieves, Amalia es dorada, redonda, educada y americana. Nuestra querida gallina era ordenada y hacendosa. La verdad es que mola bastante esta plumífera tan bien descrita y dibujada, todo un pibón gallináceo, sin duda. Por si no fueran pocas las virtudes de nuestra protagonista, a Amalia la curiosidad le chorreaba por todos los poros de sus plumas (bueno, si es que las plumas tienen poros). Quería aprender muchas cosas y no se conformaba con ver pasar los días y dedicarse a chismorrear como sus compañeras de corral que se ve que eran pelín cotillas.

La sed de conocimiento de Amalia la llevó a estudiar sin parar pasando olímpicamente de sus compañeras de corral que la ponían verde porque era distinta. Tanto aprendió Amalia que muy lejos llegó, otra galaxia descubrió y hasta un Premio Nobel ganó.

Ya lo decía al principio, Amalia es una gallina genial y nos enseña que no pasa nada por ser diferente, que debemos buscar nuestro propio camino sin importar las críticas; que la curiosidad, el estudio y la constancia nos pueden llevar muy lejos en la vida… al espacio, incluso. Por lo menos eso he aprendido yo con las peripecias de la gran Amalia, mi gallina favorita.

Espero que os guste mucho el cuento para que en breve podamos organizar el club de fans de Amalia.

Termino dando las gracias a Nieves por contarnos la estimulante historia de esta fantástica gallina y a Amelia por dibujar tan bien a la singular plumífera.

Un poquito de amor, humor y reflexión: desvelando identidades no binarias

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

Hace un par de meses que no escribo para vosotres, lectores y lectoras de 1decada10. Me parece mucho más tiempo, quizás porque en el mientras llegó 2022, en el continúa el vertiginoso contagio de Omicrón, que aunque nos pille vacunadas en este privilegiado lado del mundo, nos agota por la constante incertidumbre en la que vivimos desde hace dos años. Les echaba de menos y espero que no sea demasiado tarde para desear un 2022 más generoso de inversión en gasto social, sanitario y garantía estatal de derechos humanos para los colectivos LGTIB+.

No se me olvidará el final de 2021, en concreto el 27 de noviembre, día en el que perdimos a Almudena Grandes, a la que quisiera rendir un pequeño homenaje recordando a uno de sus personajes, un hombre homosexual y superviviente de la novela Las tres bodas de Manolita (2014, Editorial Tusquets): Francisco Román Carreño conocido como “La Palmera”, bailaor que entabla amistad con una chica vulnerable de barrio, a la que bajo su influencia, se transforma en una exótica bailaora. En el mundo de la farándula y los tablaos, antes, durante y después de la Guerra Civil Española (de 1936 a 1939), sus integrantes sobreviven en un contexto de violencia, permitiéndose pequeñas licencias de excentricidad, debido a que en este mundo del espectáculo con el que “coquetean” los fascistas, permite la supervivencia de personas de sexualidad y reputación “dudosa”, no exentas de riesgo de poder ser represaliadas, torturadas, abusadas o asesinadas en cualquier momento. También es un lugar donde se ocultan republicanos perseguidos o un ambiente propicio para el espionaje. Pero mejor lean esta fascinante novela y si me apuran, todas las que conforman estos Episodios de una Guerra Interminable de la grande Almudena Grandes. Se congeló el tiempo en el que nos dejaste. No podemos olvidar una obra tan brillante y trayectoria tan valiente, a la vez tan reparadora con nuestra memoria histórica.

 

También perdimos a Verónica Forqué, una de las mejores actrices de nuestra escena. En uno de sus últimos trabajos encarnó una mujer lesbiana en la película Salir del Ropero (2019), donde es la pareja de la también desaparecida Rosa María Sardá. Ambas hacen un tándem insuperable, tan tierno y romántico que llegan a lo más hondo de nuestros corazones mostrando que el amor no tiene edad, ni identidad sexual ni de género, y que es una enorme satisfacción el poder encontrarlo.

Sin más preámbulo y para recuperar pilas, paso a recomendar dos publicaciones estupendas para adolescentes en adelante: Del Otro Lado de – vivencias en cómic de mujeres trans de aquí y de allá, edición coordinada por nuestra compañera de blog Teresa Castro, y Paty Ortiz de Zárate, editado por las ONGs Mugen Gainetik y Gethiu, en octubre de 2021, y otra segunda recomendación: Más puta que las gallinas, y otras animaladas machista, de Luis Amavisca y Sonia Pulido, editado a finales de 2021 por NubeOcho, de la colección NubePimienta.

Centrémonos primero en Del Otro Lado de- vivencias en cómic de mujeres trans de aquí y de allá, segunda publicación tras Viñetas de tortas y bollos- Cómic lésbicos desde dos orillas, primer trabajo recopilatorio de relatos de diferentes artistas gráficas de España y Latinoamérica, que ya comentamos en este espacio tras su publicación en 2018. De entonces ahora, nos consta que Teresa Castro ha continuado trabajando sus tiras e historias con un sentido del humor inteligente, a modo de microrrelatos o escenas que ponen de manifiesto tanto el activismo por la defensa de los derechos de las mujeres lesbianas y colectivos LGTBI+, con una visión crítica y personal de nuestra sociedad, aún insoportablemente heteropatriarcal y de imposición de género binario propio de una concepción arcaica y negadora de una realidad diversa.

Esta segunda publicación se trata de una preciosa edición de diseño en tapa blanda, algo más rígida que la anterior, con estupendas portadas bilingües en castellano y euskera, sin contraportada, en la que disfrutamos de nuevo de relatos gráficos de diferentes artistas que nos describen la vivencia transexual, visión necesaria para poder conocer cada vivencia variada, concreta, y tan puesta en tela de juicio y debatida en el proceso de elaboración del proyecto de ley trans en España, e incluso atacada tanto por parte del colectivo feminista (el más institucional), como por las ideologías más conservadoras. En definitiva y una vez más, esta edición reúne a autoras españolas y latinoamericanas, en concreto a Teresa Castro, María José Manzano, Susanna Martín, Sydney Hilton, Amalia Darien, Estuarda Recinos, Catalina Parra, Elsa Ruiz, Sara Soler, y Xulia Vicente, cada una con su propio estilo e influencias, todas interesantes y sobre todo, con una forma de relatar muy especial.

No se pierdan este diseño de edición en el que la mitad del libro está en un sentido en castellano, y girándolo en sentido contrario, ciento ochenta grados, la otra mitad está en euskera.

Cabe señalar que desde los escenarios de fondo de Donosti en la primera página, hasta la última historia de imagen en un estilo más manga, cada uno de los relatos son absolutamente diferentes, sorprendentes, y nos hacen reflexionar explorando emocionalmente experiencias trans diferentes entre sí. Un gran trabajo y colaboraciones absolutamente brillantes.

Volviendo a nuestra segunda recomendación, Más puta que las gallinas, y otras animaladas machista, y después de La perra, la zorra y la loba, primer álbum ilustrado de la colección NubePimienta, tanto el escritor Luis Amavisca y la ilustradora Sonia Pulido realizan en esta ocasión, un repaso a dichos populares machistas que relacionan a las mujeres de forma peyorativa y sin sentido, con animales, atribuyéndoles cualidades y características absurdas, basadas en prejuicios y estereotipos.

El relato es una sucesión de escenas que en su desarrollo desmontan cada expresión o dicho, como Más puta que las gallinas, Más pintada que una mona, ¡Menuda loba!…, dándoles la vuelta desmontando este imaginario popular de atribuciones despectivas e insultantes hacia las mujeres, y en definitiva, manifestaciones de una cultura de violencia de género absolutamente asimilada e instalada en las relaciones sociales de forma reductiva, caduca, con perspectiva de género exclusivamente binario, patriarcal y represivo. El lenguaje es un claro reflejo de ideología y manifestación de las relaciones de poder.

Este álbum ilustrado combina una obra gráfica impresionante, cuidada, colorida, y que en relación al texto, se complementan en cada una de las ideas y audaces críticas a estas formas de definir el rol de las mujeres, guiadas por ideas estereotipadas que en definitiva sostienen un orden social de privilegios masculinos.

Espero que ambas publicaciones les hagan reflexionar y analizar la sociedad en la que vivimos y que a todas luces requiere y necesita un cambio absolutamente viable de relaciones de poder, un orden social mucho más justo y coherente con la realidad social, cada vez más visiblemente diversa.

Pero sobre todo lean y disfruten.

¡Hasta pronto!

 

 

 

Relatos para combatir al miedo con humor y amor

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

Esta mañana de domingo me quedé en la cama un ratito más junto a mi gata Olivia, con la que convivo desde hace once años y como una bruja de cuento, aprovechando una hora más de sueño por el cambio horario. También tengo una preciosa bola de cristal azul, de las de ver el futuro, y me encantan las medias largas de rayas de colores. Decididamente tengo vocación de bruja, o quizás como feminista, recojo el relevo como descendiente de las brujas que no quemaron en los tiempos de La Inquisición, aunque el feminismo más aburguesado me da serios disgustos últimamente rechazando el avance del reconocimiento de los derechos de las mujeres trans, infravaloradas por no ser original y biológicamente mujeres. Pero esta es otra historia para no dormir, y además a recuperar en otro momento.

Escribo este post en la noche de Halloween. Mis hijas se han disfrazado y han salido con amigos y amigas, que esta noche se transforman en fantasmas y seres terroríficos para dar mucho miedo o mucha risa.

En este ambiente de terror, reviso los diferentes títulos de nuestra estantería de diversidad y género, y encuentro varios relatos relacionados con los seres más tenebrosos relacionados con esta noche de miedo. El primero ¡UUUH!, álbum ilustrado de Fran Roselló y Chiara Boffi, editado en 2017 por La Locomotora, que describe la historia de un pequeño fantasma perdido en el recorrido de la atracción de feria del Castillo Encantado, que disfrutan Didac y Aina. Este niño y esta niña se encuentran con el fantasma y le ayudan a buscar a su familia, en concreto a sus dos padres. Por el camino van encontrando a familias muy diversas, como la Mujer Loba y sus cuatro cachorritos, la Señora Fankenstein divorciada y enamorada de la Bruja, con quien cría a su bebé, además de otros personajes como el Señor Vampiro,colgado del techo y boca abajo. Todas estas familias tienen algo en común: el amor como eje que alimenta las relaciones entre sus integrantes. Este título es recomendable para pequeños, pequeñas y pequeñes de a partir de cinco años, con ayuda, porque el modelo de letra es un poco complicado a priori, aunque estéticamente original. El gran tamaño y protagonismo de las ilustraciones hacen esta edición cuadrada y de tapa dura, especial, accesible y muy dinámica.

Otro álbum ilustrado de edición impecable, de trapa dura, alargada, grande, y manejable para manos pequeñas, es la del álbum Daniela Pirata y la bruja Sofronisa de Susanna Isern y Gómez, editado recientemente, en 2021 por la editorial NubeOcho, como tercera entrega de una serie de relatos: Daniela Pirata, el primero, el segundo, Daniela y las chicas piratas, y este tercero que nos ocupa. Este cuento tiene unas preciosas coloridas, dinámicas y expresivas ilustraciones de gran tamaño y todo lujo de detalles. El texto combina letras minúsculas con mayúsculas que lo hacen muy accesible a neolectores y neolectoras de a partir de cinco años. La “malvada bruja Sofonisa” vive escondida en “Isla Tenebrosa”, tiene increíbles poderes y con sus “pociones mágicas” puede hacer hasta “temblar la tierra”. Sofonisa es un oscuro personaje de pelo malva que causa estragos a Daniela pirata y su tripulación, además a los habitantes de Isla Volcán, a quienes odia por que son felices. Pero tanta maldad tiene una lógica explicación que no voy a contar, y la bruja es capaz de superar su odio con ayuda de Daniela y su tripulación.

Y para continuar con brujas malvadas, recomendamos Cosas de brujas, álbum de Mariasole Brus y Marta Sevilla, también editado por NubeOcho en 2019, y ganador de la V Edición del Premio de Literatura Infantil Narrar La Igualdad, creado por la asociación italiana Woman to Be, para “difundir una literatura de igualdad que promueva el respeto de la identidad y luche contra los estereotipos”. Esta edición también combina letras minúsculas y mayúsculas de trazado sencillo y accesible para peques de a partir de cinco años. Las ilustraciones son divertidas, de vivos colores, dinámicas y gran tamaño. El texto confronta una historia ágil, brillante y muy graciosa, dando tratamiento desde una perspectiva de género muy adecuada a la edad de lectores y lectoras, para hacer entender que con independencia de ser niño, niña, niñe o bruja, las actividades y juegos que nos gustan no tienen que estar predestinados o asociados a ningún género. Los niños pueden peinar muñecas y las brujas no tienen que hacer maldades además pueden estar bien peinadas, y hasta a prender a surfear con una escoba mágica. Lo importante es romper estereotipos y disfrutar de lo que hacemos dejando las etiquetas de género y los prejuicios de lado.

Y para cerrar este post escrito en una noche de terror, es necesario recomendar un clásico como Donde viven los monstruos, con texto e ilustraciones Maurice Sendak en 1963, mi ejemplar editado en España por Alfaguara en 16ª edición en 2008 (primera edición en 1984), habiendo una edición posterior de 2014 por la editorial Kalandraka. Este cuento clásico, sin embargo muy actual, ha a acompañado a varias generaciones de niños, niñes y niñas, para quitarles el miedo a los monstruos, siendo uno de los primeros álbumes ilustrados de la historia y adaptado al cine en 2009 por el director Spike Jonce, con guion de él mismo junto al guionista Dave Eggers. Este relato cuenta como Max un niño un tanto trasto, es castigado por su padre y madre a irse a la cama sin cenar y esa misma noche se traslada en barco por el mar atravesando días, noches, semanas, meses y años, hasta llegar al lugar donde viven los monstruos, que le intentan asustar, pero Max les amansa utilizando truco retador y termina liderándolos. De esta manera se organiza la mayor de las juergas monstruosas, hasta que Max da por finalizada la celebración y envía a todos los monstruos a la cama sin cenar. No voy a contar el final porque este relato es de obligada lectura para peques y grandes, además de una maravillosa obra de la narrativa infantil. Tanto la edición, mate y con tapas duras, como las ilustraciones de finos trazados en armónicos tonos ocres, hacen a esta obra única e irrepetible.

Espero que con todos estas recomendaciones contribuyamos a que se disipen todos los miedos nocturnos de niños, niñas y niñes, porque las brujas, fantasmas y monstruos no existen, o únicamente viven en la ficción alimentada por nuestra imaginación, y sobre todo por la de niñas, niños y niñes. Todos estos álbumes les ayudaran a aprender que los fantasmas son vulnerables, pueden tener dos papás, que las familias son diversas, que podemos jugar a lo que nos apetezca sin ningún encorsetamiento de género y sobre todo que podemos dominar a nuestros monstruos internos con humor.

Confieso que siento mayor temor por vivos o vivas que por muertos o muertas en esta oscura y lluviosa noche de Halloween. El temor real lo debemos tener de los actos de intolerancia, los discursos de odio y falta de respeto a la diferencia y frente a la diversidad de género e identidad sexual. Temamos a la LGBTIfobia y al fascismo institucional, un peligro auténtico, y acompañemos el aprendizaje de niños, niñes y niñas, con amor y respeto a la diferencia, ensalzando el derecho a la igualdad y la libertad.
Pero sobre todo lean y disfruten.

¡Hasta pronto!

Freddie Mercury: el amante de la vida que nació tres veces

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

A comienzos de este mes de septiembre, se cumplieron setenta y cinco años del nacimiento de Freddie Mercury, en la isla africana de Zanzíbar y en el seno de una familia acomodada. Desde pequeño demostró tener talento y una de sus tías le apoyó para recibir clases de piano desde los siete años. Estuvo en un internado en la India donde formó su primer grupo de música a los doce años. Posteriormente vuelve a Zanzíbar y en 1965 debe dejar la isla tras un golpe de Estado, trasladándose junto a su familia a Londres, donde parten de cero e inician su vida en su recién adquirido estatus de refugiados y refugiadas.

Freddie estudió diseño y se une al grupo de música Smile en 1970, formación que ya integran Brian May y Roger Taylor, y al que posteriormente le cambia el nombre por el de Queen, que respondía al apodo por el que se le conocen en su entorno social, y por su sinigual estilo y elegantes maneras. Como anécdota podemos comentar que Mercury es quien dibuja y diseña el logo de Queen en 1972, inspirándose en los signos del Zodiaco de sus integrantes, e identificándose con la gran corona central de reina de esta imagen.

Esta historia es la que narra con cariño y de forma novelada e ilustrada, nuestra recomendación para este mes de septiembre: Freddie Mercury. Una biografía, de Alfonso Casas, editado por Random Comics en 2018. Se trata de un relato que conocemos pero que aporta la admiración y el cariño de una historia vital y artística a la par, muy bien construida, documentada y muy originalmente ilustrada. A caballo entre el estilo de la novela y el del cómic por la estética de sus ilustraciones, esta publicación con un marcado aire desenfadado, pero fiel a los diferentes acontecimientos de la vida del artista, nos acerca más al mito de Mercury, de quien descubrimos que nació tres veces: en el día de su nacimiento como Farrokh Bulsara, después cuando sus compañeros y compañeras de colegio le comienzan a llamar Freddie, y un tercer nacimiento cuando adopta su nombre y apellido artístico, Mércury, naciendo una leyenda del rock que llega hasta nuestros días, en los que indudablemente el cantante es un eje referencial de nuestra historia y cultura recientes.

La primera vez que vi a Queen fue siendo preadolescente, en el blanco y negro de una televisión roja de diseño futurista con antenas y botones laterales de regulación de la sintonía, cana, imagen y sonido, en una casa de campo familiar, y cuando en la emisión el programa de música Aplauso, de Televisión Española se visionó por primera vez en España el vídeo de la canción I want to break free (1984). Entonces no entendí que en gran parte, en el vídeo se hacía sátira de un popular culebrón de la televisión británica. Me fascinó la fuerza de Mecury entubado en una minifalda brillante de plástico negro, con picudos pechos cubiertos por un estrecho suéter rosa de punto, sin mangas, y su espeso bigote bajo una imponente melena cardada y coronada con un flequillo moldeado. Ese personaje de género no binario y ambiguo para aquella época, atrapado en tareas domésticas, empuñado una aspiradora, y bailando sobre zapatos de tacón alto, se movía por la pantalla con un increíble estilo y fuerza. Me encantó en lo que interpreté como la suma a una reivindicación de identidad de género y sexual, toda una declaración de libertad, la del deseo de salir de armarios herméticamente cerrados por el patriarcado y sus estrictas bipolaridades. Mercury caminando como una reina y mostrando sus largas y preciosas piernas, con ese increíble torrente de voz, me dejó totalmente enamorada. Lo que no supe hasta bastante después, es que el vídeo fue censurado por la MTV y no se emitió en los Estados Unidos, el “país de las libertades”, y que desde 1984 hasta bastante después, Queen fue vetado en las listas de grandes éxitos musicales en este país. Sin embargo, triunfaron en Europa y el resto del mundo, no podía ser de otra manera.

Todo esto y más detalles de su vida son descritos en nuestra publicación recomendada hasta empaparnos de las vivencias y personalidad de una estrella de rock que brilla desde la infancia y que siente un conflicto de identidad sexual que resuelve tras su divorcio y cuando comienza a tener relaciones con hombres. No obstante Mary Austin es la inspiración del tema Love of my life, con quien mantiene una relación de amistad el resto de sus días, e incluso y le acompaña cuando fallece en 1991 por el deterioro derivado del SIDA. No hace pública su enfermedad hasta un día antes de su fallecimiento, porque para entonces, era una maldición asociada a personas toxicómanas y homosexuales por su sobreentendida y etiquetada promiscuidad o estilo marginal de vida, según juzgaban sectores más conservadores que influyeron sobre la opinión pública abrumada por la falta de información y tratamiento efectivo para paliar los efectos de esta infección emergente que podemos incluso definir como la pandemia mortal de finales del siglo XX.

En el libro, Alfonso Casas nos muestra también el lado humano de Freddie Mercury, que fue un gran desconocido para los medios, que no le trataron muy bien en un momento dado. El autor hace una narración con cariño y fiel a la historia y acontecimientos de la misma. Resulta igualmente enternecedora la dedicatoria que hace de este trabajo a alguien muy especial. No pierdan cada detalle, cada reflexión y avance en la trama.

La descripción de una vida creativa, llena de talento y altibajos, soledad y el deseo de encontrar el amor, a lo que se añade un trato privilegiado del personaje por el autor, hacen de esta bibliografía novelada e ilustrada, un libro imprescindible para nuestra biblioteca de diversidad y género, además de una lectura muy recomendada para todas las personas que deseen conocer más y mejor a Freddie Mercury.

Les invitamos a leer esta publicación, recomendable a partir de los doce años, y a disfrutar de sus ilustraciones que construyen al personaje mítico de Freddie Mercury, describiendo con todo lujo de detalles sus distintos looks, su fuerza, elegancia y tesón, igualmente fiel con la descripción de los distintos personajes relacionados y con la reproducción de fotos clásicas tanto del grupo como del cantante que los y las más mayores recordamos, pero que el ilustrador reinterpreta y acerca a quienes las desconocen, de forma muy acertada.

Una vez más, en deseada soledad o junto a jóvenes de su entorno familiar, disfruten del préstamo, obsequio o la lectura de esta obra y dedíquenle tiempo a ver cada una de sus estupendas imágenes.

¡Hasta pronto!

 

Lo indispensable de Alison Bechdel

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

En esta ocasión queremos recomendar una autora esencial que toda biblioteca de diversidad debe incluir: Alison Bechdel y en concreto Fun Home, a family tragicomic, novela gráfica y Lo indispensable de unas lesbianas de cuidado, recopilación de tiras gráficas independientes y publicadas de forma sucesiva con anterioridad.

Fun Home, una familia tragicómica, publicada originalmente en inglés en 2006, es traducida por Rocío de la Maya y editada en castellano en 2008 por Reservoir Books, Penguin Random House Grupo Editorial. Se trata de una novela autobiográfica en la que Alison nos relata la historia de su familia, ambientada en los Estados Unidos de la década de los años setenta, y el paralelismo de esta con la de Ulises (1922) de James Joyce.

Su padre y su madre son profesores de literatura inglesa, además el padre lleva una funeraria como negocio familiar heredado, donde Alison y sus dos hermanos desde la infancia se relacionan con la muerte y la entienden como algo natural.

En definitiva, se trata del relato de una familia diferente, de artistas con múltiples talentos y aficiones, sobre todo la lectura, también el teatro, la música, que, aunque viven juntos, cada integrante se mantiene en su burbuja de forma autónoma, en cierto aislamiento afectivo, bajo el mismo techo de una casa victoriana del siglo XIX, reconstruida y decorada hasta el último detalle por el padre. Esta es la idea del diseño e imagen de portada de la autora, en llamativo tono naranja fosforito y negro.

Esta novela contiene constantes referentes literarios a Albert Camus y sus obras, La Muerte Feliz (1971), El mito de Sísifo (1942), autor con el que identifica al padre, que igualmente lo compara con Fitzgerald, por que este personaje lee ávidamente la autobiografía del escritor en A este lado del Paraíso (1920), y sus novelas como la más mítica, El Gran Gatsby (1925).

A la madre la identifica con personajes del escritor Henry James, e incluso menciona como ésta interpreta a la perfección a la protagonista de la película de William Wyler, (1949) La Heredera (1949), basada en Washington Square de H. James (1881).

El padre y la madre se conocen representando la obra de teatro La Fierecilla Domada (S. XVII, William Shakespeare) en la universidad y Alison relaciona el conflicto de los personajes de esta trama y los de Retrato de una dama (1881,Henry James), como premonitorios de las constantes peleas y la frialdad en la relación de pareja entre su padre y su madre.

Igualmente establece un paralelismo entre el juicio al autor Oscar Wild (1854/1900), acusado de ser homosexual, con un juicio por el que pasa el padre por ofrecer alcohol y subir en su coche a un menor, pero con la connotación innombrable de un posible abuso sexual. El padre es condenado a acudir a tratamiento psiquiátrico durante un tiempo.

Alison describe su salida del armario en la universidad con ayuda de la lectura de Paraiso Terrenal de Colette (1968, biografía de la escritora y artista Sidonie-Gabrielle Colette), que le regala su padre, y posteriormente encuentra en la biblioteca y lee Volando (traducido como: En pleno vuelo, 1974) de Kate Millett, que describe como feminista radical y moderna Colette, lectura que luego comparte con su padre.

Desde la universidad escribe a su familia comunicando que es lesbiana y es cuando su madre le revela que su padre es homosexual. Nuestra protagonista comienza a entender mejor al padre y se establece un vínculo especial e identificación entre ambos hasta el entrañable final de esta historia, del que no pretendemos hacer spolier.

Esta novela gráfica tras su publicación, fue finalista del Premio del Círculo de Críticos Nacional del Libro, ganó el premio Eisner, el Stonewall Book Award, el Premio Literario Lambda, Publishing Triangel-Judy Grahn Nonfiction Award y el GLAAD Media Awards, galardones de Estados Unidos. La revista Time la reconoce como uno de los mejores libros de 2006.

Y pasemos a nuestra segunda recomendación: Lo indispensable de unas lesbianas de cuidado, de 2008, título de una recopilación de cómics de tres décadas desde los años ochenta, publicado en castellano en 2014, igualmente traducido por Rocío de la Maya y editado por Reservoir Books, Penguin Random House Grupo Editorial, con ilustraciones a color de la autora y de sus personajes, en su grande, brillante y original portada amarilla de tapa blanda.

Estos cómics narran en tono de humor la cotidianeidad y relación de un grupo de amigas y en concreto de Mo, posiblemente alter ego de su creadora, Lois, Malika, Sparrow, Toni, Ginger, Clarice y muchos más secundarios que son parejas, amistades, familiares, compañeras y compañeros de trabajo. Se trata de un grupo de mujeres activistas, concienciadas y hasta contraculturales, preocupadas por los derechos humanos, la política belicista norteamericana, el feminismo o el cambio climático, adelantadas a las actuales reivindicaciones sociales y políticas. Mujeres comprometidas que en tono desenfadado y con un inteligente sentido del humor nos hablan de muchos temas, desde lo más íntimo como su identidad sexual, de género, o relaciones de pareja, familiares, como madres en familias diversas, diferentes, y como integrantes de una comunidad y sobre todo una cultura lésbica estadounidense posicionada en el compromiso personal, político y social.

Cabe mencionar que algún crítico ha comparado esta recopilación con la exitosa serie televisiva Friends. Dejando al margen odiosas comparaciones, debemos decir que este libro es sin la menor duda, uno de los mejores y todo un clásico referencial en el mundo del cómic contemporáneo. Un enorme trabajo por descubrir y recomendar a partir de la edad adolescente en adelante para todas personas con ganas de pensar y disfrutar.

Una vez más recomendamos leer, disfrutar y descansar durante las vacaciones.

¡Hasta pronto!

Pequeños episodios de un gran relato: Mayo del cuarenta y cinco

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

Se puede tener recuerdos de las cosas no vividas,

incluso a veces he tenido la sensación de haber vivido lo no vivido.

Boti García, p.17-2021

 

En esta ocasión y para este mes de julio, finalizando El Orgullo e iniciando el periodo estival, tenemos la satisfacción de recomendar un libro esencial para nuestra estantería de diversidad.

El pasado 29 de junio asistimos a la presentación en pleno corazón del madrileño barrio de Lavapiés, en el Teatro del Barrio, de Mayo del cuarenta y cinco, de la activista LGTBI, Directora General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI del Ministerio de Igualdad, y sobre todo escritora, Boti García Rodrigo, publicación reciente de la Editorial Dos Bigotes.

Acompañada de compañeras y compañeros, amistades y familiares, Boti nos habló de los episodios que a su vez integra esta publicación, bibliografía novelada, que ella inicialmente no considera un libro, ya que lo describe como un recopilatorio de anécdotas, reflexiones, emociones y recuerdos de su infancia, hasta los doce años de edad. Cuarenta y cinco capítulos dividen este libro, estructurando en estas pequeñas partes una historia completa y relatada desde la perspectiva de una niña, y desde el recuerdo de una mujer adulta de las inolvidables vivencias infantiles.

El encuentro comenzó con una primera parte y presentación realizada desde el cariño y la admiración de sus editores, Alberto Rodríguez y Gonzalo Izquierdo. En una segunda parte la periodista Olga Rodríguez entrevistó a Boti García sentadas frente a una mesa, como si se tratara de un salón o sala de estar, con la gran imagen de portada del libro al fondo y la foto en sepia de la pequeña Boti. Nos trasladaron con su conversación a un viaje en el tiempo, a través de una entrañable historia infantil que comienza incluso antes de Mayo de 1945, con la descripción de la vida y encuentro de su padre, funcionario de correos, y su madre, de familia acomodada, desarrollándose la trama hasta finales de la década de los años cincuenta, momento previo a la adolescencia de la autora y en el contexto de una etapa reciente y e incluso aún no zanjada, por las injustas consecuencias y discursos de odio cuya influencia llegan hasta nuestros días.

Boti comentó que este proyecto lo inició en Barcelona y en una etapa de su vida que echaba de menos al Madrid de su infancia, ciudad de tranvías, de Casa de Fieras, de serenos, de los comentarios de sus tías, las meriendas de pan con chocolate, el chicle americano, las tardes en el Retiro con su madre, tía y primos en secreto y juegos compartidos, lecturas de TBOs, de novelas de Julio Verne y Emilio Salgari, entre otras, de cambio de colegio de monjas a otro, igualmente de monjas, de ejercicios espirituales, rezos incomprensibles y tradicionales roles de género condicionados por la moral dominante y propia de la sociedad de pensamiento único del Franquismo.

Boti relata en primera persona, y se describe pequeña, fuerte e inmersa en una educación nacional catolicista influenciada por la vidas y martirios de santos y santas, de miedo al pecado y a los tocamientos, a Satanás y la amenaza del Infierno donde iban a parar intelectuales y jóvenes equivocadas. Un estilo educativo que premiaba el sacrificado y esfuerzo cotidiano de sus compañeras reconocidas y premiadas por las monjas con lazos azules, y probablemente por la reproducción de estrictos de comportamientos propios y hasta sus últimas consecuencias, de la moral católica dominante y recalcitrante de entonces. Boti no se destacó en el colegio, pero fue bendecida con la inquietud, creatividad, la inteligencia y el sentido del humor, e incluso con la valentía de montar, a toda velocidad, en patín de tres ruedas y quemar soldados de papel. Contó con el amor, protección y alguna que otra incomprensión de un padre y una madre que la criaron como hija única, colmada de cuidados y juegos de infancia. Superó las fiebres tifoideas y aunque su madre no aprobara del todo que estudiara y leyera tanto en los rincones de la casa y con poca luz, fue lectora desde muy pequeña, anhelaba tener un perro, pero tuvo un grillo, y disfrutaba del juego simbólico, llegando a imaginar y desear ser un cura casado cuando jugaba con un altar que le regalaron, peculiar obsequio que para estos tiempos cuesta entender que sea para el disfrute infantil.

A través de la historia e infancia de Boti no puedo evitar reflexionar sobre cómo hemos cambiado y qué importante es apreciarlo, aunque aún en nuestros días niñas, niños y niñes siguen leyendo y disfrutando de novelas de aventuras, cómics, igualmente quieren tener perro y disfrutan del juego simbólico, según especialistas, esencial para su crecimiento personal.

También asistimos a través de la mirada infantil de Boti a lo ridículo que resultaba la organización por parte de las escuelas, de grupos de niñas para participar en actos públicos y que sin entender el sentido de todo aquello, aprendían a aclamar al Generalísimo, portando banderitas estadounidenses que agitaban con sus pequeñas manos durante el desfile y la famosa visita del presidente Eisenhower a Madrid en 1959, de la que participó y narra nuestra protagonista.

Con sentido del humor y la inocencia de quien explora y va conociendo el mundo que le rodea, el relato y sus cuarenta y cinco episodios nos trasladan a una época oscura de nuestra historia reciente, en blanco y negro, que aporta y suma a la reconstrucción de nuestra frágil memoria histórica y describe las vivencias de una niña inquieta y feliz.

Agradecemos a Boti García esta visión personal y necesaria para que esa época no quede en el olvido, y menos para quienes protagonizaron en ese contexto violaciones de derechos humanos, para entender y acercarnos a quienes siguen siendo víctimas de agresiones por la influencia de los discursos de odio del fascismo que heredamos. Recordar cómo éramos nos ayuda a conocer más y mejor quienes somos, e identificar la amenaza que supone no cerrar etapas a través del conocimiento de la verdad, el reconocimiento de la justicia y la reparación del daño sufrido por las víctimas.

Al final del encuentro el público asistente participamos preguntando a Boti un montón de cuestiones y contestó animada a todas las propuestas. De nuestra parte le pedimos un mensaje para niñas, niños y niñes y sus familias, y contestó haciendo una metáfora describiendo la transformación de las mariposas, sobre el paso de la infancia a la edad adulta. También nos trasmitió la importancia del cuidado y el cariño a nuestros peques, especialmente a quienes se sienten diferentes y por este motivo tienen que contar con todo nuestro cariño y la oportunidad de crecer en un ambiente de apoyo que les permita convertirse en mariposas y volar libres en nuestra sociedad diversa.

Fue un encuentro cálido, lleno de humor y cercano, como es Boti García, a pesar de la relevancia de su trayectoria y de su papel de liderazgo como activista LGBTI y ahora con su responsabilidad como representante de nuestros derechos en el actual gobierno.

Y una vez más esperamos que lean, compartan y disfruten durante este periodo estival de descanso, viajes, playa y lecturas, una combinación perfecta en soledad deseada o en gustosa compañía, no podría ser de otra manera.

¡Hasta pronto!

 

 

NADA DE BESAR, PERO SÍ JUGAR CON DISTANCIA

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina), la cuentista de nuestro refugio

 

Hablemos en esta ocasión de dos cosas que gusta a casi todas las niñas, niños y niñes: besar y jugar. Ya se que hay algunas personas que excepcionalmente no les gusta ni una cosa ni la otra, o alguna de ambas. Por el contrario, resulta odioso que un peque tenga que besar a alguien que no conoce o que no le apetece en el momento menos adecuado, cuando juega o está en plena concentración con sus cosas. Entonces, si me das a elegir, como cantaba Rosalía en la gala de los Goya 2019, me quedo con los besos libres que son los mejores. Ahora en pandemia aún, no es tiempo para besos y sí para distancia social preventiva de riesgo de contagio. Me pregunto si continuaremos en algún momento, con esta entendida ahora como “insana” costumbre de los dos besos que nos dábamos para saludar, o sí por el contrario, desaparecerá para siempre. En alguna ocasión en la que me entran ganas de besar a alguna persona y siento hasta un pellizco en el estómago porque no hay que traspasar la barrera preventiva. Sin embargo, también se agradece no tener que ir sistemáticamente besuqueando a todo el mundo. En Francia y Marruecos creo que son tres besos ¡Imagínense! Nos superan en efusividad.

Y sobre este enorme tema de los besos, que por cierto los hay variados, besos de madre, de abuela, de Judas, de tornillo, de falsete o de pega, sonoros, silenciosos, de pedorretas etc., recomendamos un álbum ilustrado para peques de a partir de tres años en adelante: Te como a besos, de Laure du Fäy y Carmen Gil, Colección Somos8, editado por NubeOcho en 2019. Esta publicación tiene un trabajo de edición estupendo en gran tamaño, tapas duras, colores vivos y personajes llenos de expresividad y dinamismo. Las ilustraciones son igualmente grandes y coloridas, con un trabajo de ilustración tan logrado que transmite no sólo el aspecto emocional del relato, sino hasta la suave textura de sus personajes peludos y entrañables. Se trata de un libro necesario para la convivencia que ,de forma indirecta y divertida, habla de las habilidades relacionales. Esta historia es esencia para trabajar desde la infancia las relaciones positivas, el miedo a las personas diferentes o desconocidas, invita a la convivencia y el aprendizaje de que a una buena actitud se corresponde una buena relación con nuestro entorno. Este aprendizaje debiera ser contenido obligatorio para la prevención de la LGTBfobia y para la lucha contra los prejuicios que invaden nuestros cerebros de problemas irreales y que son causa inicial de rechazo y violencia. Leamos para disfrutar de relaciones positivas y hasta disfrutemos conociendo más y mejor a las, los y les demás.

Y ahora pensemos en jugar, como una acción necesaria, completa, perfecta, que debe constituir un derecho para la infancia. El juego es una actividad esencial de disfrute y aprendizaje. Los juegos pueden estar sometidos a reglas, o no, pueden ser libres y potencian la creatividad infantil. Hay muchas formas de jugar y se puede hacer hasta con una caja de cartón. Me encantan los juguetes, pero por favor que se adapten a cada edad y necesidad evolutiva de niñas, niños y niñes. Hay personas adultas que regalan los juguetes que no tuvieron, lo entiendo y les animo a que jueguen. Tenemos que liberarnos de corsés innecesarios y disfrutar todo lo que podamos. No hay nada más divertido que jugar con peques y dejarse llevar por la dinámica del entretenimiento. Ahora en los colegios también se llenan los patios de juegos grupales tradicionales y recuperamos una tradición estupenda, aunque con cuidado. Hay algunos de estos juegos que transmiten valores un tanto dudosos, como por ejemplo, no se si recuerdan: Al jardín de la alegría, quiere mi madre que vaya. A ver si me sale un novio, el más bonito de España… Esto a estas alturas es un tanto patriarcal y trasmisor de valores heteronormativos ya desfasados.

Y en relación al juego y los juguetes, debemos recordar que estos son para todas, todos y todes. No hay juguetes para niñas y juguetes para niños, por mucho que todavía se conserve residualmente el recalcitrante mensaje patriarcal que encasilla a las niñas en el mundo rosa de las muñecas, las cocinas y la crianza, y a los niños en el de los coches, la competencia, las pistolas y balones. Mejor no juguemos con pistolas, es una sana recomendación que desde este espacio me tomo la libertad de pedirles. Las armas, aunque sean de mentira, solo sirven para agredir y matar. Jugar con pistolas normaliza la violencia. Tampoco es intrínseco a ninguna naturaleza humana el jugar al futbol y ser de un equipo concreto, siento decirles. Y descarten también los videojuegos de contenido violento y el uso de dispositivos electrónicos, incluidos teléfonos móviles, a menores de seis años, como muy pronto. Todo esto es un cúmulo de estímulos innecesarios y estresantes sobre todo en la primera infancia. Se que es complicado, pero juguemos más a otras cosas más acordes a las necesidades de las, los y les peques.

En estos últimos días me he preguntado si niños, niñas y niñes de lugares en conflicto y ataques armado, como en el reciente asedio indiscriminado de Gaza, pueden jugar y he sentido una gran tristeza porque cuando se destruyen sus casas, destruyen sus juguetes, sus juegos y sus vidas. Disculpen este triste paréntesis que irremediablemente me viene a la cabeza.

Es esencial procurar el juego y facilitarlo. En esta línea les recomiendo un álbum muy especial: La muñeca de Lucas, una historia ilustrada recientemente editada por NubeOcho , con texto de Alicia Acosta y Luis Amavisca, con ilustraciones de Amélie Graux. El argumento desarrolla la historia de Lucas y su ilusión de tener una muñeca, como la de su amiga Ana, que su padre y su madre le regalan un buen día. A partir de aquí, Lucas juega y se relaciona con sus iguales a través del  considerado muy erróneamente “juego de las muñecas para niñas”. En la historia se cruza con otros personajes y en concreto con Teo que es un niño socializado en valores de género más tradicionales y que acorde a su identidad de varón con ciertos modales toscos, “lesiona” a la muñeca de Lucas. En un intento reconciliador, Teo intenta reparar el daño, recapacita y entra en la dinámica de un juego para todas, todos y todes. No debo continuar para no desvelar un bonito desenlace, pero como conclusión la historia de Teo nos trasmite valores de diversidad de género, libertad y disfrute de algo tan esencial como el juego en la infancia. 

 

Además cabe señalar el bonito trabajo de edición, su diseño, e ilustración de Amélie Graux, con una técnica que recuerda y evoca al dibujo de trazados y coloreado con pinturas, muy básico, rico en detalles, con tonos ocres muy cuidados, aunque se trate de un trabajo digital probablemente,  y con gran expresividad de todos los personajes, complementando perfecta y dinámicamente a un precioso texto y relato de grandes valores y sin olvidad la trasmisión de una historia completa y cercana a los intereses y gustos infantiles, y a partir de la infancia para más mayores.

Un buen trabajo para conocer y disfrutar de nuevo de la lectura.  Y una vez más, les deseo que lean mucho, en compañía o en una deseada soledad, que se cuiden y preserven para los besos que llegarán con las vacunaciones e inmunidad, y que la distancia no sea un impedimento para jugar sin olvidarnos, de momento, de las mascarillas y demás medidas preventivas.

¡Hasta pronto!

El viaje a la felicidad de Trans Bird

Por Nieves Gascón, (@nigasniluznina)

Todas y todas tenemos un lugar en el mundo, aunque se nos pueda pasar media vida buscándolo. Esto es lo que le pasa al protagonista del relato que para esta ocasión recomendamos como título referente en nuestra estantería de género y diversidad. Trans Bird, de Rita Bailón Gijón y Nacho Donoso Bailón, Ópera Prima (2015), es un pájaro diferente, rechazado y viajero que por imposibilidad y desorientación derivada de la falta de aceptación en su entorno, inicia un viaje de tránsito y búsqueda interior. Lee el resto de la entrada »

Regalos para las dos mamás de Nicolás

Estrenamos colaboradora aunque no autora, Nieves Gascón Navarro (@nigasniluznina) viene visitando nuestro blog asiduamente proponiéndonos cuentos infantiles que hablan de (y sobre) diversidad. Nuestra cuentista particular nos hace una recomendación muy especial para celebrar el Día de la Madre.

 

Ilustración del cuento
Ilustración del cuento

En 2005 el COGAM (Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid) editó el cuento ‘Nicolás tiene dos mamás’ dentro de su colección Cuentos para la Diversidad. Un relato sencillo de Juan Carlos Manteca y Natascha Rosen para neolectoras y neolectores ya afianzados (a partir de 8 años) con una letra casi cursiva que facilita su lectura.

Un mundo de color y luz en tonos pasteles dirigido de principio al fin por una narración clara y sencilla para llegar directamente a la psicología infantil y amenizar a cualquier persona adulta y receptiva.

El cuento nos presenta a Nicolás, un niño de 9 años que vive en un pueblo cerca de las montañas. Le encanta ir a la escuela, tiene un perro de su misma edad con el que juega a imaginarse que es su hermano gemelo, porque a esta edad podemos jugar a todo lo que nuestra imaginación nos permita.

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