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La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘arte’

El día en que canté silencio y sonó música

El coro del IES Puerto del Rosario interpretando a John Cage.

Formo parte de un coro escolar, el del instituto de mis hijos en Fuerteventura. En él doy rienda suelta a mi fascinación por la música. Gracias al extraordinario trabajo de su director y alma mater de la formación, José Manuel Recio, cada ensayo es una impagable clase magistral de historia de la música, lenguaje musical, interpretación y especialmente amistad intergeneracional, pues allí nos juntamos desde barbudos padres de familia, estresados profesores y profesoras, amigos visitantes, hasta adolescentes y antiguos alumnos; todos unidos por amor al arte, nunca mejor dicho.

Cantamos piezas de todas las épocas y todos los idiomas, castellano antiguo, maorí, inglés, francés, hasta finlandés. Pero ninguna como la que hemos interpretado recientemente en el Centro de Arte Canario Casa Mané.

Arropados por la creatividad insular del último siglo, interpretamos allí una famosa y sorprendente composición: 4′33″, escrita en tres movimientos en 1952 por el compositor estadounidense John Cage.

Gracias a ella, cantantes y público descubrimos dos cosas muy importantes:

  1. El silencio no existe.
  2. Estamos rodeados de música.

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La tauromaquia ¿es ecología o es tortura?

Toro

Los taurinos empiezan a movilizarse ante el creciente desinterés (y sobre todo rechazo) que la antaño denominada fiesta nacional provoca en el respetable. Lo hacen apostando por el arte, a través de una exposición que hasta el próximo 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, podrá verse en la plaza de toros de Las Ventas.

Titulada “La Tauromaquia es ecología”, está organizada por la empresa Taurodelta y la Fundación Toro de Lidia y cuenta con fotografías de Gorka Azpilicueta y Arsenio Ramírez.

En ellas se presentan seis argumentos protaurinos sobre la influencia que esta actividad ganadera tiene en el medio ambiente. A ellos yo enfrento seis argumentos de los antitaurinos que rechazan frontalmente tal supuesto beneficio. Lee el resto de la entrada »

Isidro de Atapuerca vence al Oso Yogui

Escultura Oso

Quienes se acerquen este verano por el Museo de la Evolución de Burgos se van a encontrar con una agradable sorpresa: la Sima de los Osos. Se trata de una nueva exposición temporal que podrá verse de forma gratuita hasta finales de año. En ella se exhibe un cráneo de oso de más de 400.000 años, una magnífica escultura de un individuo adulto de la misma especie y un audiovisual de Javier Trueba sobre el proceso de excavación y el trabajo de laboratorio de limpieza y estabilización de los fósiles.

El cráneo no es un cráneo cualquiera. Se trata de Isidro, el mejor de los más de 300 ejemplares de Ursus deningeri, un antepasado del actual oso pardo (Ursus arctos) acumulados hace unos 400.000 años en ese asombroso cementerio natural de animales y homínidos que es la Sima de los Huesos.

Y la escultura tampoco es una más. Es Isidro, pero con piel y músculos. Un ejemplar de casi 2 metros de altura, erguido sobre sus patas traseras, de gran fuerza plástica, recreado por Sonia Cabello, profesora de escultura en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid y que ha sido concebida con un impecable rigor científico a partir del  asesoramiento de las doctoras en Paleontología Nuria García y Elena Santos. Lee el resto de la entrada »

Cuentos mágicos para niños de 7 a 107 años

Rafa-Firmando2

Estos días he aprovechado para recuperar el contacto con un viejo amigo y paisano burgalés del que hacía demasiado tiempo que la vida nos había separado. Rafa Ruiz es de esas personas imprescindibles. Brillante redactor en El País Semanal, nos conocimos cuando yo colaboraba con esa revista recorriendo España en busca de árboles singulares con historia. Ahora se ha embarcado en una preciosa aventura empresarial, Mad is Mad, increíble galería de arte dedicada a creadores emergentes.

Pero más maravillosa aún (si cabe) es su producción cuentística. Apoyándose en las tres obras cumbres de nuestra literatura infantil (Alfanhuí, El Principito y Platero y yo) indaga en el “realismo mágico-ecológico” con historias para niños “de entre 7 y 107 años“. El resultado no puede ser más asombroso, propio de ese Asombrario digital donde también nos asombra a todos con su cuidado periodismo.

Soy poco dado a recomendar libros en La Crónica Verde, pero los de Rafa Ruiz son siempre una apuesta segura. Delicioso, impecable el de Ninoninoni, “el niño que no sabía dibujar lobos ni avutardas”, amorosamente ilustrado por Lorena Álvarez. Un cuento poema para educar en valores sociales y ambientales.

¿Y qué decir de Toletis? 12 cuentos protagonizados por dos niños, una niña y un perro (Amenofis) donde el paisaje, el viento o los árboles son personajes en sí mismos, poética comunidad rural dispuesta a descubrirnos otro mundo mejor. Las ilustraciones textiles de Elena Hormiga reflejan perfectamente esa atmósfera mágica.

Como explica el autor, por encima de edades e ideas estos cuentos tratan de enseñarnos

“a considerar la naturaleza como un ser que piensa y siente, que respira y ríe, llora y habla, que nos da muchas lecciones a poco listos que seamos y queramos atender”.

portada

Fotos: Mad is Mad

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Un pueblo burgalés compite con el MoMA de Nueva York

MuMo

Dicen que una mirada al pasado es un paso hacia el futuro. Tengo mis dudas después de haber visitado estas Navidades el MuMO (Museo de Modúbar de la Emparedada), que no el MoMA (Museum of Modern Art de Nueva York), con quien tan sólo compite en similitud nominal.

Modúbar de la Emparedada es un pequeño pueblo de 600 habitantes cercano a Burgos con un museo etnográfico recientemente inaugurado. Allí se exponen perfectamente restauradas más de 300 piezas con las que recorrer la extraordinaria historia de la agricultura desde sus orígenes hasta la radical modernización del campo emprendida hace apenas medio siglo. Emulando con gracia a su casi homónimo museo neoyorkino, la colección de artefactos agrícolas se llama pomposamente “La Recolección”.

Para más lustre, es el propio alcalde de la localidad quien hace de cicerone, pues todo aquí se cubre con voluntariosos voluntarios.

Trillos, guadañas, hoces, carros y bieldas nos recuerdan el gran salto hacia el olvido dado por nuestra sociedad, cada vez más mecanizada y urbanizada, cada vez más eficiente pero también más dependiente y global.

Sus promotores son ambiciosos. Aspiran a inaugurar otros museos etnográficos en otras poblaciones cercanas dedicadas, por ejemplo, al mundo de la lana o al del vino. Atractivos ejes culturales empeñados en mantener viva la llama de la nostalgia bajo el agrupador nombre de “El hombre y los ingenios”.

Sebastián el alcalde y Carlos el coleccionista están convencidos del éxito de tal propuesta, pero se enfrentan a una dura certeza. No hay voluntad política y la voluntad ciudadana también es escasa. La cultura ya no vende. El recuerdo de los tiempos de la escasez y la penuria aún menos.

Son pueblos que lo intentan todo por seguir viviendo/sobreviviendo. Sin embargo, la realidad es tozuda y los jóvenes no encuentran la oportunidad para quedarse en las tierras de sus mayores. O quizá sí y éste sea el principio de un gran cambio. La tan ansiada vuelta al campo.

Carro

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El arte reivindica un mar sin plásticos… ni chancletas perdidas

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El plástico nos ahoga. Un material que usamos como desechable cuando en realidad puede tardar décadas, y hasta siglos, en degradarse. Ya os he hablado varias veces en La Crónica Verde de los terribles efectos de tanto plástico arrojado al mar: islas de plástico, albatros ahogados en plástico. Pero hasta ahora no os había contado que también se puede hacer arte con estos deshechos. Es el proyecto Skeleton Sea, que precisamente la gente de Madrid puede conocer de primera mano este fin de semana si se acerca al congreso temático “Por un mar sin plásticos”, programado en la quinta entrega de la mayor feria de submarinismo de España, la Dive Travel Show 2013.

Allí se podrán ver algunas increíbles esculturas hechas con la basura que el mar devuelve a las playas. Entre ellas Free FlipFlop, el increíble pez multicolor de dos metros realizado con chancletas abandonadas en la costa. La idea fue de mis colegas Xandi Kreuzeder y Kuki de Dios. Un loco proyecto realizado en apenas un día y en el que tuve el placer de participar como recolector de cholas, como llamamos en Canarias a las que los anglosajones denominan flip-flop por el peculiar sonido que emiten al caminar. Y digo loco proyecto porque la playa elegida fue una de las más salvajes y bellas de Fuerteventura, Esquinzo, cerca de El Cotillo, donde presuponía que no habría apenas basura. Pero la había. Y mucha. Gracias a la colaboración de los surferos aparecieron zapatillas y aletas por cientos. Más de 250 en apenas 24 horas.

Os dejo a continuación el vídeo que resume el increíble trabajo de estos dos artistas. Pero no me busquéis haciendo piruetas sobre una de esas tablas, lo mío no es el equilibrio.


Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/lacronicaverde)

Pájaros rockeros que tocan la guitarra eléctrica

El mundo de la naturaleza nunca deja de asombrarme. Tampoco el del arte contemporáneo.

Es el caso de una divertida pieza artística concebida por el músico, compositor y artista francés Céleste Boursier-Mougenot. Expuesta en centros tan relevantes como el Barbican Art Gallery de Londres, consiste básicamente en repartir varias guitarras eléctricas del famoso modelo Gibson Les Paul por una sala de la galería habilitada como gran jaula aviar. Conectados los aparatos, se sueltan en ella 40 pájaros que, volando en grupos o en solitario, se posan a su antojo sobre las cuerdas de los instrumentos arrancando de ellos asombrosas melodías.

Sin duda se trata de una pieza de lo más interactiva, donde decenas de diamantes mandarines, esos populares pájaros australianos de jaula y reclamo machacón, interpretan sin saberlo (y sin molestarles) una moderna música que ellos mismos crean con sus intranquilos movimientos.

Uno de estos pájaros se empeña incluso en construir un nido en el hueco del instrumento, logrando hacer con una ramita un punteo alucinante que haría enrojecer de envidia a los guitarristas más bregados de nuestro panorama musical.

Sube el volumen del ordenador, mira el vídeo y opina por ti mismo. ¿Quién hace arte? ¿El artista o el pájaro?

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¿Es arte torturar grillos?

Lo ha conseguido. El artista madrileño Ismael Alabado se ha hecho famoso no por su arte, sino por torturar grillos hasta la muerte, algo que a él le parece arte.

Quiso representar la fugacidad de la vida y pegó con silicona 1.000 grillos vivos en las paredes de una sala de exposiciones de Cáceres. Su idea artística era que los insectos se fueran muriendo poco a poco por inanición para que los visitantes reflexionaran sobre lo transitorio de la existencia. Por suerte, una espectadora aterrorizada se apiadó de ellos y los roció con insecticida para acabar con su agonía. Horas después la exposición fue clausurada a petición, entre otros, del mismísimo presidente de la Junta de Extremadura.

Algunas reflexiones hechas por el artista plástico a la prensa durante la muestra:

“He querido transmitir que cada día es el principio del fin”

“La verdad es que en un principio pensaba colocar cucarachas y no grillos, pero es que las cucarachas me salían más caras”.

“Los grillos no sufren porque no están capacitados para ello, es como cortar una planta”.

¿Queréis saber mi opinión? Esa pieza supuestamente artística es, lisa y llanamente, maltrato injustificado de animales, por mucho que lotes de 500 grillos se vendan en Internet por 25 euros para dar de comer a mascotas exóticas. Por mucho que los insectos no tengan un sistema nervioso desarrollado, no se retuerzan de dolor cuando les arrancan una pata. Los insectos, como todo animal, sufren.

Y lo más triste. Esta barbaridad no es ni siquiera original. El costarricense Guillermo Vargas ya escandalizó hace unos años al mundo dejando atado hasta la muerte a un perro callejero en una sala de exposiciones “por razones artísticas”.

Pregunta final para todos vosotros desde mi perplejidad manifiesta: ¿Torturar animales es arte?

Es verdad, me olvidaba de la tauromaquia.

En este vídeo se puede ver la supuesta obra de arte y la confusa justificación que hace el responsable de la sala de exposiciones donde se presentó el engendro.


Foto: Uno de los grillos de la instalación creada por Ismael Alabado. ARMANDO MÉNDEZ / Diario Hoy.es

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La muerte de un árbol centenario también es arte

El museo más hermoso y desconocido de España está en el palacete de Parque Florido, en la madrileña calle Serrano. Es el Lázaro Galdiano, la colección particular de quien fuera gran defensor del patrimonio artístico español.

Zurbarán, Ribera, Velázquez, Goya te hablan allí desde la intimidad de un caserón familiar, con rincones donde la intensidad de las sensaciones provoca escalofríos de placer y hasta lágrimas de emoción.

En su jardín delicadamente decimonónico, miles de ojos visitantes miraron sin ver durante décadas la joya más espiritual de la colección, el haya centenaria plantada en 1908 por su fundador, el navarro José Lázaro Galdiano, permanente recuerdo natural a los bosques de su tierra natal.

Al fin y al cabo un árbol grande, debieron pensar los responsables de la última y profunda restauración del edificio, quienes preocupados por la estabilidad sin vida de una construcción, se despreocuparon de la estabilidad con vida de un gigante vegetal único, dañándole gravemente su órgano más preciado, sus raíces. Se llamaba Lázara. Y ante la consternación de quienes la amábamos acabó secándose.

Pero también los muertos son importantes. Así lo ha entendido el Ministerio de Cultura, quien ha encargado al artista Miguel Ángel Blanco un postrer homenaje al haya ausente.

El resultado, la exposición Árbol caído, es de esas muestras que todo amante de la Naturaleza debería admirar, por lo que supone de rendido tributo a esos admirables abuelos que tanto nos dan y tan poco valoramos. Sus últimas hojas, su corteza, su silueta, son ahora delicado arte, aunque en realidad nunca dejaron de serlo. También la de otros seres excepcionales recogidos como reliquias por el autor por todo el mundo, base de su extraordinaria Biblioteca del Bosque.

¿Y qué harán con el cadáver? Dicen que talarlo y plantar un ejemplar joven.

Yo no estoy de acuerdo. Vivo o muerto, su valor histórico y hasta sentimental es el mismo. Aunque llegue tarde, le debemos un respeto. ¿No os parece? Lázara, como Lázaro, debe resucitar de entre los muertos y mantenerse en pie, aunque sea momificado.