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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Archivo de la categoría ‘Insectos’

¿Mucho calor este verano? Pues regula tu exoesqueleto

Hace calor, mucho calor. Y antes de que hagas caso a Los Rodríguez, abras esa botella y te pongas a hacer el amor en el balcón, te propongo una solución mucho más original: conviértete en escarabajo.

Emula al viejo Gregorio Samsa, el comerciante que hace un siglo protagonizó el inquietante relato de Franz KafkaLa Metamorfosis. No se convirtió en cucaracha. Ya Vladimir Nabokov, el autor de Lolita pero ante todo un experto en mariposas, demostró que el insecto kafkiano era un gran escarabajo, como bien señaló en un post mi compañero Javier Yanes.

Pero volvamos a los escarabajos. Contra el calor, ponte el exoesqueleto. A falta de un esqueleto interior como el nuestro, el externo de los insectos y crustáceos es una práctica y dura coraza. Les da consistencia, les permite moverse y hasta respirar. Ahora se acaba de descubrir que también les protege contra las altas temperaturas. Lee el resto de la entrada »

Einstein nunca dijo que sin abejas no hay paraíso

Aseguran que una vez dijo Albert Einstein:

Si las abejas desaparecieran del planeta, al hombre solo le quedarían cuatro años de vida.

¿Cuatro años tan solo? Está claro que si lo dijo un intelectual de la talla de Einstein será verdad. Pero no lo es.

En realidad esta frase tan difundida por las redes sociales no la pronunció nunca el sabio alemán. Fue inventada por beligerantes apicultores belgas en 1994, 39 años después de su muerte, como original lema de una manifestación. A pesar de utilizar métodos torticeros, trataron así de convencer a los ciudadanos de que sin abejas no hay paraíso ni futuro. Porque al ser ellas las principales polinizadoras de las plantas en las que basamos buena parte de nuestra producción de alimentos, sin polinización no habría una amplia reproducción en las plantas, y sin plantas no podríamos alimentar a los animales que luego nosotros nos comemos. Lee el resto de la entrada »

La posible extinción de las abejas ya tiene novela y es sensacional

Hace ahora 55 años Rachel Carson horrorizó al mundo al explicar en un libro cómo la generalización en el uso del DDT, un peligroso y cancerígeno insecticida, llevaría al mundo hacia una Primavera Silenciosa. Un planeta sin aves canoras. Bosques y campos sin otros sonidos que el viento y nuestros coches. Una década después de publicado su trabajo se prohibía la producción y uso del DDT. Pero no hemos aprendido nada.

Ahora el uso masivo de los plaguicidas sistémicos o neonicotinoides es un factor clave en el declive de las abejas. Se une a otros factores graves como el cambio climático, la contaminación de aire, suelos, agua y hasta sonora, la homogeneización del paisaje, la agricultura industrial, nuevas enfermedades e incluso la llegada de terribles invasores como la asesina avispa asiática. Tantos males unidos están poniendo contra la espada y la pared a las abejas del planeta. Lee el resto de la entrada »

Siéntete como un insecto… polinizador

Poliniza

¿Tus hijos se pasan el día pegados a la maquinita matando marcianitos y otros bichos siderales? Pues si no puedes luchar contra ellos conviértelos en insectos. Polinizadores, claro. Que hagan algo útil y nos ayuden a tener más alimentos, flores y árboles en el planeta. En sentido figurado, claro está, pero menos da una piedra o un teléfono móvil.

Convertirse en un insecto polinizador para facilitar la reproducción de las plantas en cuatro espacios distintos de la naturaleza es desde hoy más sencillo y divertido gracias a PolinizAPP, un juego educativo de simulación en formato aplicación que han desarrollado los centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Real Jardín Botánico de Madrid y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA) de las Islas Baleares, gracias a la financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). Lee el resto de la entrada »

Descubre la Fuerteventura más salvaje y llévate gratis un libro

Nada mejor para celebrar hoy la Pascua Florida que regalaros a todos un libro. Uno de naturaleza pero también de viajes. Uno mío, el último que he publicado y que espero os guste. Se titula Guía de la Naturaleza de Pájara y propone conocer con detalle uno de los municipios más extraordinarios de Canarias, el situado en el sur de la isla de Fuerteventura. Lee el resto de la entrada »

Las avispas asesinas, lo más preocupante de 2015

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El año 2015 mantiene a La Crónica Verde como uno de los blogs medioambientales con mayor impacto de toda la blogosfera mundial en lengua castellana.

Terminamos el mes de diciembre superando este año los 1.263.200 usuarios únicos; más de un millón de amigos y amigas interesados por el medio ambiente. Y con un centenar largo de nuevos artículo publicados.

¿Sabes cuáles han sido los más temas que más nos han preocupado a lo largo de estos 365 días? A continuación te dejo el ranking comentado de 2015. Lee el resto de la entrada »

La avispa asesina se extiende imparable por España

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Otra plaga más. La avispa asiática (Vespa velutina) se ha adueñado del norte peninsular, de Galicia a Cataluña pasando por Aragón e incluso Burgos, y en pocos años estará por toda España. Su avance es imparable.

La vi por vez primera el pasado fin de semana en el norte de Navarra. Es un insecto impresionante, feroz.

Todas las avispas son carnívoras, pero esta especie es, además de gigantesca, condenadamente asesina. Sus presas favoritas son las abejas. Las espera a la entrada de las colmenas, atrapa en el aire y arranca la cabeza de un certero bocado, para luego llevarse el tórax como alimento para sus hambrientas larvas, agrupadas en colonias con hasta 15.000 bichos por nido. Una decena de avispas asiáticas pueden matar 30.000 abejas en una semana. Lee el resto de la entrada »

El Ministerio de Medio Ambiente ordena fumigaciones masivas

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Nido con orugas de la procesionaria del pino. © Wikimedia Commons

Estoy indignado. El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) está decidido a fumigarnos. A matar orugas a cañonazos envenenados, haciendo tratos con las multinacionales químicas pero oídos sordos a los científicos.

Ese Ministerio que debería velar por la biodiversidad ha autorizado el uso masivo de Diflubenzurón, un producto incluido en la lista de pesticidas altamente peligrosos, como disparatada lucha química contra la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa). Las avionetas ya han esparcido su ponzoña por pinares de la Comunidad de Madrid y próximamente se repetirán estos vuelos de la muerte en las comunidades autónomas de Andalucía, Islas Baleares, Extremadura y en las provincias de Álava y Bizkaia.

Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife, WWF, ARBA, GRAMA, El Soto, Sierra Oeste desarrollo S.O.S tenible e investigadores del CSIC  han difundido un comunicado de prensa con el que alzan su voz frente a estas fumigaciones generalistas y nada selectivas que solucionan poco y destrozan mucho.

Según expertos y ONG, los tratamientos autorizados no han sido sometidos a evaluación ambiental por parte de las comunidades autónomas donde se van a realizar las fumigaciones aéreas, por lo que no se han previsto sus impactos sobre el medio ambiente y la salud humana.

El Diflubenzurón está clasificado como “peligroso para el medio ambiente” por ser nocivo para los organismos acuáticos y porque puede provocar a largo plazo efectos negativos no sólo sobre en el medio acuático, sino también sobre los organismos terrestres.

Es un potente inhibidor de la síntesis de quitina que actúa de forma no selectiva sobre todos los organismos que sintetizan dicha molécula (especialmente invertebrados y hongos). Por tal motivo, resulta importante evaluar los efectos medioambientales de su aplicación masiva ya que tiene efectos severos directos sobre un amplio espectro de seres vivos acuáticos y terrestres, y efectos indirectos sobre las especies animales que consumen dichos organismos como anfibios, reptiles, aves o micromamíferos, así como sobre el ser humano.

La fumigación de este producto desde el aire en amplias áreas es un método nada selectivo e improcedente para la prevención de una plaga esperable tras un otoño húmedo y cálido. Por ello los científicos apuestan por otras medidas más específicas y eficaces, aplicadas en el momento adecuado y que minimicen los efectos secundarios.

Pero en el Ministerio de Medio Ambiente quedan todavía herederos del aborrecible ICONA que apuestan con irresponsable alegría por matar orugas a cañonazos, para desgracia de insectos, anfibios, reptiles, aves y hasta de nosotros mismos, pobres recogedores de setas o bañistas de bosque que, ¡oh desilusión!, estos cañoneros quieren convertir en actividades de riesgo químico.

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Los plaguicidas nos arrastran hacia un mundo silencioso… y hambriento

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Imagen: © Colin Grey / Wikimedia Commons

En 1962 Rachel Carson horrorizó al mundo al explicar cómo el DDT, peligroso y cancerígeno insecticida, arrastraba al mundo hacia una Primavera Silenciosa. Un planeta sin aves canoras. Bosques y campos sin otros sonidos que el viento y nuestros coches. 10 años después se prohibía su producción y uso. Pero no hemos aprendido nada.

Una revisión de la literatura científica publicada en los últimos años sobre los plaguicidas sistémicos o neonicotinoides confirma que están causando daños significativos a un gran número de especies de invertebrados beneficiosos y son un factor clave en el declive de las abejas.

Según los autores del estudio, el uso generalizado de estos productos está teniendo un impacto similar al del DDT y su efecto va más allá de las tierras de cultivo.

Según explica SEO/BirdLife a través de un comunicado, lejos de asegurar la producción de alimentos, estos plaguicidas están amenazando la propia capacidad productiva a largo plazo, pues reducen o eliminan los polinizadores y los controladores naturales de las plagas, elementos clave del buen funcionamiento de los sistemas agrarios.

La preocupación sobre el impacto de los plaguicidas sistémicos o neonicotinoides en una amplia variedad de especies beneficiosas ha crecido en los últimos 20 años, pero hasta ahora las evidencias no habían sido consideradas concluyentes.

Para realizar un análisis completo de la situación, el Task Force on Systemic Pesticides, un grupo internacional de científicos independientes que asesora a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), ha revisado durante cuatro años toda la literatura científica disponible, más de 800 estudios publicados en revistas de alto impacto sometidas al sistema de revisión por pares.

Este meta-análisis, el Worldwide Integrated Assessment (WIA), será publicado próximamente en el Journal Environment Science and Pollution Research. Su conclusión es que hay claras evidencias de que los plaguicidas sistémicos causan un impacto tan grave que exigen una imperiosa regulación de su uso.

 

Las aves agrarias están en declive 

Para SEO/BirdLife, ésta es una prueba más de la degradación ambiental de los sistemas agrarios, detectada ya a través de sus programas de seguimiento de aves, que muestran un declive continuado de las especies comunes asociadas a los paisajes agrarios.

Por ejemplo, la golondrina, Ave del Año de 2014, muestra una reducción de su población de más del 30% en la última década. Y otras, como la codorniz, el sisón o la calandria están en una situación similar.

El uso de plaguicidas se une a otros factores que influyen en este escenario de pérdida de biodiversidad, como la reducción directa de hábitats favorables o enfermedades nuevas traídas con el comercio internacional de mercancías.

Aunque la UE ya ha prohibido temporalmente el uso de estos productos en algunos cultivos, el problema tiene una escala global. De acuerdo con SEO/Bird Life, sería necesario empezar a trabajar en un cambio profundo del modelo agrario, reconectando los sistemas productivos a los ciclos naturales.

Esto podría tener un impacto en los rendimientos por hectárea en ciertas zonas, pero igualmente acabaría reduciendo los costes crecientes en inputs y ofrecería más garantías de futuro sobre el suministro de alimentos. Cuestión que por otra parte requiere atajar también otros problemas como la distribución, el acceso y el desperdicio de comida, junto con los modelos de consumo y las dietas.

En todo caso, lo fundamental ante los neonicotinoides sería aplicar el principio de precaución, pero no se hace. El principio máximo de nuestra sociedad actual es el del negocio. Los que vengan detrás, ya sean abejas, pájaros o nuestros hijos, que arreen.

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Apadrina una colmena, promueve dulce naturaleza

Apicultores

Apadrina un lince, un alimoche, un mochuelo, un árbol. Cada vez surgen más iniciativas ofreciéndonos la posibilidad de apoyar programas de mejora de la naturaleza aportando una pequeña cantidad de dinero. Aves, mamíferos, plantas, pero ¿es posible apadrinar una abeja?

Una solo no, no tendría sentido pues estos laboriosos insectos apenas viven tres meses, pero sí una colmena completa.

Decía el zoólogo Karl von Frisch (Premio Nobel de Medicina en 1973) en su famoso libro La vida de las abejas:

El labrador puede poseer una sola vaca, un solo perro e incluso una sola gallina, pero jamás podrá tener una sola abeja, porque si esto ocurriera no tardaría en quedarse sin ella.

Desgraciadamente, en estos momentos, y por causas poco claras, “los pueblos de las abejas”, como también llamaba Von Frisch a las colmenas, se están quedando desiertos.

Apadrina una colmena, disfruta de sus dulces productos y ayuda a crear dulce naturaleza. Es la iniciativa de proyectos como Ecocolmena. O de Miel Ecológica Urzapa. Esta última acaba de firmar un convenio de colaboración con la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente por el que, si te conviertes en padrino de alguna de sus colmenas, además de recibir una parte de esa aportación anual en forma de miel y otros productos derivados de la apicultura, ayudarás a mantener el legado y el mensaje proteccionista de Félix Rodríguez de la Fuente.

Ya os lo he contado en otras ocasiones. Sin abejas no hay paraíso. Ni bosques ni agricultura. Pero las enfermedades, contaminación e incendios las tienen contra las cuerdas, pues sus poblaciones mundiales han descendido de forma alarmante en los últimos años. Tanto que en algunas ciudades como Viena se están desarrollando experiencias para instalar colmenas en sus más famosos monumentos públicos. En esa ciudad, 16 apicultores asociados se encargan del cuidado de 80 colmenas repartidas por el casco histórico, algunas emplazados en enclaves tan turísticos como los palacios de Schönbrunn y Belvedere.

En España no hemos llegado aún a tales emergencias, de momento. Pero es importante seguir apoyando con nuestro consumo solidario a estos heroicos ganaderos de insectos que tanto bien hacen a la naturaleza.

Foto: Apicultores recogen miel de abejas en una colmena. © CRIC / 20 Minutos

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