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En busca de una segunda oportunidad En busca de una segunda oportunidad

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado- 'El Principito'. Antoine de Saint-Exupéry.

Os presento a Martín (‘Mastín’), el protagonista de una novela juvenil centrada en la protección animal

Traigo noticias importantes, al menos para mí. Un proyecto muy personal del que iré dando más detalles, porque espero contar con vuestra ayuda para hacerlo realidad. Y no hay momento mejor que en torno al Día del Libro, para contarlo.

Os presento a Martín, a Mastín en realidad.

¿Recordáis a Mastín?
Tiene diecisiete años y un pitbull, un perro viejo y bueno pero que hace que muchos se cambien de acera cuando los ven paseando juntos. Anda un poco perdido sobre qué hacer con su vida. Y conocer a una nueva vecina, una chica de veintiséis años con un galgo, le conducirá a ser voluntario en una protectora y le ayudará a encontrar su norte.

Un galgo y un pitbull. No es casualidad.
Embajadores de los conocidos como perros potencialmente peligrosos y de los perros de caza que llenan perreras y protectoras con un futuro incierto.

Mastín fue una novela juvenil, interesante también para los adultos, que estuve publicando en el blog por capítulos hace tres años. Todos los viernes había una actualización de la historia, a modo de folletín decimonónico. Y así, semana a semana, se construyó un libro en poco más de un año. Un reto personal lleno de anécdotas que también os iré contando en un futuro.

Este libro, que pretende crear conciencia al tiempo que se disfruta con su lectura, está en el proceso previo a salir publicado mediante crowdfunding. Cuento con vosotros cuando lance el proyecto, confío en vuestra ayuda para hacerlo realidad.

Quiero creer que este libro puede ayudar a cambiar un poquito el mundo a mejor de diferentes maneras. Ya os contaba en uno de mis últimos posts que los cuentos y los libros pueden ayudar a los animales, despertando una mayor sensibilidad y respeto por los animales, que se traduce también en bondad y empatía hacia otros seres humanos.

Todos los beneficios que genere irán destinados a la Fundación Amigos del Perro, que se constituyó en Langreo (Asturias) en 1995 con el fin de contribuir al bienestar animal. Para mí es un proyecto muy personal, muy bonito y que me tomo como una especie de voluntariado.

Mañana os presentaré desde mis redes a la chica del galgo, a coprotagonista del libro. Y en breve la portada entera. Todo es obra de una joven artista que rebosa talento. Se llama María Gago, @Akiranthekoi en twitter e Instagram, y espero que llegue muy lejos, porque lo merece. Yo estoy entusiasmada con su representación de Mastín y de Mal.

La manera en la que conocí a María fue una de las anécdotas que os comentaba. La conocí en la Japan Weekend de Madrid, un lugar en el que hay muchísimos artistas mostrando sus trabajos. Compré varias de sus láminas, cogí su tarjeta, me fui a casa. Y perdí la tarjeta… Gracias a que pedí ayuda en Twitter mostrando sus láminas pude dar con ella.

Espero que su Mastín os guste tanto como a mí.
Su Mastín es ya mi Mastín, confío en que también sea el vuestro.

¿Es ‘Isla de Perros’ de Wes Anderson una película para amantes de los perros?

Wes Anderson posando con los muñecos utilizados en ‘Isla de perros’ (20th Century Fox)

Entenderéis que tenía que ver Isla de perros, el último largometraje del adorado y discutido Wes Anderson que se estrena en España este viernes 20 de abril. Tras saber del proyecto y ver ese tráiler lleno de canes parlantes, sentí que tenía que compartir aquí mis impresiones, así que me perdonaréis por este post que tiene que ver con la protección animal menos de lo que es habitual.

De todas maneras no es la primera vez que me pongo cinética por aquí de forma excepcional. ¿Recordáis que ya os hablé de Mascotas y de White Dog?

Isla de perros es un batiburrillo distópico-surrealista nada convencional como era de esperar de Wes Anderson (salvo en el papel que otorga a la mayoría de los personajes femeninos) con científicos buenos, políticos malos, mucho Japón, niños con una misión y conspiraciones maquiavélicas. Una película para relajarse y dejarse llevar que no es apta para todo el mundo. Que desde luego no es apta para niños por mucha animación que sea con perritos que hablan.

Artísticamente es impecable, pura artesanía stop-motion. Pero no me voy a detener en hacer una crítica pormenorizada. Más que nada porque ya la he hecho por otro lado, para versión impresa y online del medio. Aquí la tenéis: Crítica de ‘Isla de perros’: una delicia artística y nada convencional, salvo en el tratamiento de algunos personajes femeninos.

Y aquí la sinopsis:

Isla de perros narra la historia de Atari Kobayashi, un niño de 12 años custodiado por el corrupto Mayor Kobayashi. Cuando, debido a un Decreto Ejecutivo, todos los perros de la ciudad de Megasaki son exiliados a un gran vertedero llamado Trash Island, Atari se embarca en un pequeño propulsor Junior-Turbo y sobrevuela el río en busca de su perro-guardaespaldas, Spots. Una vez allí, con la ayuda de un grupo de chuchos a los que acaba de conocer, comienza un épico viaje que decidirá el destino y el futuro de toda la prefectura.

Mi cuestión desde este blog es otra: ¿Es una película para amantes de los perros?

Pues no necesariamente, pero puede que sí. Vamos a ver… Hay mucha reflexión de fondo, pero no hay mensajes a extraer relacionados directamente con la protección animal, que nadie se confunda. Los perros (gigantescos en todos los sentidos) no se comportan como tales, no son reconocibles como los mismos animales con los que compartimos el día a día. Son una versión mejorada y cuadrúpeda de los seres humanos. Eso sí, inteligentes, complejos, leales, capaces y con mucha más dignidad que cualquier bípedo que aparece en el film.

Es decir, que puede ser una película para amantes de los perros, pero no necesariamente. A menos que acudamos a la campaña de promoción del film, en la que también se está visibilizando un puñado de animales necesitados de hogar de distintas protectoras.

Y eso está realmente bien y es de aplaudir, sobre todo porque no es una iniciativa local, que solo se haya llevado a cabo en España. Ojalá para la próxima película protagonizada por perros y gatos, de esa u otra distribuidora, se repita la propuesta y se vaya aún más allá. ¿Por qué no un vídeo promocionando la adopción ante de la proyección?. Es preciso crear conciencia.

Con motivo del estreno, Fox Searchlight y 20th Century Fox España han puesto en marcha una iniciativa para dar difusión e incentivar la adopción de perros con la colaboración de diversas asociaciones.

A diario, y durante dos semanas consecutivas, están siendo publicadas fotos e información de perros que pueden ser adoptados, difundiendo en cada caso características de la mascota y la asociación que las tiene en acogida en estos momentos. Como apoyo a esta acción y con el fin de aumentar el alcance de estas publicaciones, la distribuidora está patrocinando estos posts en la red social Facebook.

Los cuentos y los libros pueden ayudar a los animales, creando conciencia

Ya os conté hace tiempo que en la Universidad Rey Juan Carlos, en la Facultad de Ciencias de la Salud, hay una cátedra de investigación maravillosa dedicada al bienestar animal, a estudiar “la situación actual de los animales en nuestra sociedad y los efectos de la vinculación entre los hombres y los animales”, y que también “desarrolla programas de promoción de la salud con los animales como mediadores en el proceso y de las intervenciones asistidas con animales”.

La profesora Nuria Máximo Bocanegra en el aula con sus alumnos de cuarto de Terapia Ocupacional. JORGE PARÍS

Enmarcada en las actividades de la Noche de los Libros de la CAM, hay una actividad organizada por esta cátedra y en la que participio de la que me gustaría hablaros. Es de carácter gratuito, está abierta al público y tendrá lugar mañana viernes 20 de abril a las 10:00 en el salón de actos del edificio departamental II en Alcorcón con la intención de trasmitir el respeto por los animales.

Los cuentos y los libros pueden ayudar a los animales, pueden hacerlo creando conciencia, haciendo ver lo que es invisible a menos que te lo encuentres de frente, sensibilizando. Hay numerosos ejemplos, incluso en la literatura clásica. Jack London, por poner un ejemplo obvio, ha hecho mucho por avivar el amor y el respeto a los animales, a los perros en concreto, y a la naturaleza en general. Pero en este blog también os he recomendado el maravilloso cuento Gran Lobo Salvaje de René Escudié, Te daba por muerto de Pete Nelson, Contigo me quedaría de Mercedes Alonso o Un perro de Alejandro Palomas.

Con la problemática de protección animal existente hoy día en nuestro país, con las asociaciones protectoras y muchos particulares luchando por tapar el sol con una mano, es imprescindible trabajar paralelamente en educar para frenar la sangría. En educar a los adultos, a los que no se puede dar nunca por perdidos, pero sobre todo a las nuevas generaciones.

Por eso mañana nos reuniremos para charlar sobre este tema invitadas por la doctora Nuria Máximo, coordinadora de la cátedra, María José Rodríguez, Lisi Gutiérrez y yo.

María José Rodríguez es científica, bióloga y autora de varios cuentos maravillosos que tienen el respeto a los animales como estandarte. Destacan en ese sentido Galgui y Elefante y Miguel.

Lisi Gutiérrez es autora de un libro ilustrado ya emblemático, nacido para adultos pero que se rebeló y se convirtió también en un cuento que encandila a los niños: El silencioso amigo del viento.

Y yo también estaré. Tengo muchas novedades que contar sobre Mastín, la novela juvenil cuyo marco de fondo es la protección animal y que nació en este blog al modo de los antiguos seriales, publicando semanalmente un capítulo, creando sobre la marcha. Ahora está en el proceso previo a salir publicado mediante crowdfunding destinando todos los beneficios a la Fundación Amigos del Perro. Habrá muchas novedades al respecto que llegarán con posterioridad al blog.

Retransmitiré por Facebook la charla para los que no podáis acercaros mañana por la mañana al sur de Madrid, que entiendo que puede ser difícil.

¿Son nuestros animales de compañía los mejores compañeros para ver series?

Troya nunca ha sido perra de sofá. Jamás querido subirse a ellos ni a las camas, sin prohibírselo, ella solita decidió que el suelo era un buen sitio. Eso sí el suelo más cercano posible a dónde estamos nosotros.

Tula en cambio nació para dormir en blando y en alto. Es una perra que se mueve por las alturas. Igual que Maya, nuestra gata.

Cuando después de cenar nos sentamos un ratito en familia ante la televisión, para ver alguna serie que nos guste a todos, todas lo ven como una invitación al sosiego en compañía, a las caricias en penumbras.

Un rato en familia con ellas, que también son familia por supuesto.

Se abren paso igualmente a nuestro lado si nos sentamos a leer en el sofá, a jugar con la consola portátil, a escribir en el portátil o ver las noticias en el móvil.

Cualquier rato en el que detenemos nuestra vorágine diaria, en el que paramos queriendo relajarnos, es para ellas una invitación a venir a nuestro lado. Y viniendo contribuyen a ese relax.

Está demostrado que acariciar a un animal reduce la presión arterial, que las malas noticias se encajan mejor si estamos en contacto con ellos.

Lo mismo también ayudan a no pasar tanto miedo con serie sí y películas de terror o a llorar un poquito menos con los dramas (a menos que lo que el drama muestre sea la muerte de un animal, claro).

A Netflix le da por hacer de vez en cuando encuestas con poco rigor científico pero que tienen cierta gracia sobre nuestros hábitos viendo series. La última que han elaborado tiene que ver con los animales de compañía.

Empleando SurveyMonkey, han participado más de 50.000 propietarios adultos de animales de veintiséis países, entre ellos España.

¿El resultado? Pues así de entrada que tres de cada cinco españoles creen que su animal es la mejor compañía para ver series.

Y tiene su lógica, claro. No te discuten lo que ver, no hacen spoilers, no te dicen “para un momentito que voy al baño”, no te regañan por quedarte demasiado tiempo despierto teniendo que trabajar al día siguiente ni te mirarán raro por disfrutar tanto con esa serie tan friki o tan mala.

¿Son por tanto los mejores compañeros para ver series? Pues son una compañía maravillosa, pero no me atrevería a decir tanto. También es estupendo compartir sofá con bípedos parlantes a los que amamos y con los que podemos opinar luego sobre lo que hemos visto.

Otra curiosidad resultante de la encuesta de Netflix, por lo visto los dueños de los perros prefieren contenidos de acción y aventuras y los que tienen gatos se inclinan por la ciencia ficción y la fantasía.

Para terminar os dejo con la preciosa Triana, una mastín jovencita que no tiene hogar. Espera en Asturias una familia con la que compartir películas, series, paseos y lo que se tercie.

Cuentan que “es todo corazón, muy cariñosa. Un problema neurológico impidió que se pudiera salvar la pata delantera, pero eso no le impide hacer una vida normal”.

Está en el albergue municipal de Gijón 684607160

Duma y Max, dos casos de abandono, dos perros especiales

En todas las protectoras de animales hay siempre varios casos especiales. Perros y gatos que, por distintos motivos, llegan al corazón de los voluntarios, normalmente son animales que no logran adoptantes pese a necesitarlos especialmente.

Es el caso de Duma y Max, que esperan su segunda oportunidad en la asociación madrileña La estrella animal.

Dos casos especiales entre tantos que también lo son en toda España.

Duma es una perrita que entró en la perrera ya que sus dueños se fueron y la dejaron con su padre, que es alcoholico y no la cuidaba nada.

Mediante denuncias de los vecinos consiguieron que se la quitaran. Desde que supimos que iba a entrar hemos estado intentando buscar acogida pero como la perra tiene ese aspecto nadie quería.

Descartamos sarna y leismania. Es algo
endocrino, tiene hipotiroidismo y necesita alguien que la cuide y mime mucho, que la bañe cada 5 días con un champú especial y le dé su medicación y poco a poco irá a mejor.

Nosotros nos hacemos cargo de sus gastos. Ahora va ahora al vete cada tres semanas a revisión.

A Max sus dueños también lo dejaron en la perrera. Lo adoptaron en dos ocasiones y las dos veces lo devolvieron.

Nos hemos hecho cargo de él y está en acogida. Es un perro que necesita tiempo, creemos que su dueño le pegaba ya que tiene miedo a los hombres. Necesita paciencia y mucho cariño para superar sus traumas.

Ambos se entregan en adopción en Madrid alrededores. Se hará seguimiento.

Contacto para adoptar, acoger o para tener más información sobre Duma y Max: 692482573 y la-estrella-animal@outlook. com

Sobre dar besos a nuestros perros y gatos, sobre recibir los suyos

Este viernes 13 de abril fue el Día Internacional del Beso, pero me pilló con el pie cambiado. Os confieso que me di cuenta tarde de que quería hablar del tema, de los besos que damos a nuestros animales y que ellos nos dan.

No sé vosotros. Yo vivo con normalidad las demostraciones de afecto en forma de besos a mis perras y mi gata. A las perras a veces les ha caído algún beso mío en el pelaje, nunca en el hocico. A Maya, la gata, no; pero es que ella tampoco es de esas, irradia un nosequé felino que dice “caricias sí, pero no me arrimes ese morro de humano”. No es algo meditado, ni premeditado. Simplemente es lo que me nace hacer. Os confieso que tampoco con los humanos, con la única excepción de mi pareja y mis hijos, soy especialmente dada a los besos.

Troya es una perra que no nos da lametazos. A menos que le ofrezcas una mano bañada en algo rico, ella se apresta contra ti buscando caricias, pero nunca lame. Tampoco lo hace Maya. Mi otro gato, Flash, a veces sí que nos daba besos de lija. Tula no es nada exagerada lamiendo, pero sí que saca más la lengua a paseo.

Y no pasa nada, no me preocupa. Son nuestra familia. Son animales sanos, vacunados y desparasitados. Cuando a mí o a mis hijos otros perros con los que no tengo claro todo eso nos han ‘besado’ me he tomado en serio el lavado posterior de manos y rostro, pero no lo he impedido.

No vivimos en un mundo aséptico ni creo que sea bueno (ni posible) perseguir un mundo así.

Me gustaría que me contarais cómo es en vuestro caso. Y para calentar motores os voy a dejar con la respuesta de tres personas: una psicóloga, una farmacéutica y nutricionista, una pediatra infectóloga y una mamá pediatra y divulgadora. Gracias desde aquí a las cuatro por la respuesta, que ha sido un poco atraco.  Me ha faltado algún veterinario.

Pedí unas pocas líneas sobre qué opinión les merecían los besos dados a los perros o gatos y los recibidos por ellos. En niños y adultos. Y entendiendo que son perros y gatos vacunados y en buen estado, claro.

Gemma Almena. Psicóloga.

Sobre los besos a perros y gatos, tengo que decir que mi opinión es muy subjetiva ya que nace del sentimiento de amor que me producen los animales en general y de los que nos alimentan el alma dentro de nuestra familia, en particular. Partiendo entonces de esta base, puedo decir que los besos a los animales y de los animales, no es que sean buenos ni malos, es que son inevitables.

El beso es una expresión de afecto y en la medida que seamos generosos con los seres que queremos, considero que resultaría muy difícil contener esa muestra aún tratándose de nuestra ‘mascota’. Cualquiera que haya disfrutado en su vida de la compañía de un perro o un gato (u otro animal doméstico) sabe con certeza que acaba convirtiéndose en un miembro más de la familia: les cuidamos, les hablamos, les alimentamos, les mimamos, les regañamos… ¿por qué no besarles?.

Si hablamos de higiene, entonces, entramos en el terreno personal de nuevo. Habrá gente que decida no hacerlo por ser más escrupulosa o por considerar que no es adecuado dar besos a “otras especies”.

A mi me encantan los animales, tengo hijos y me resulta muy complicado restringirles las muestras de afecto a los animales que conocen y con los que conectan. Lo mismo me ocurre a mi. Demostrar amor es muy positivo, sea cual sea la especie a la que se lo brindemos.

Marián García, farmacéutica, óptica y nutricionista conocida como Boticaria García.

La saliva de los animales puede contener numerosos microorganismos patógenos que pueden ser transmitidos a las personas. Es lo que se conoce como “enfermedad zoonótica”. Las más comunes son bacterias como campylobacter y salmonella o parásitos como tenias y anquilostomas.

Para reducir la transmisión de enfermedades, desde el CDC (Center of Disease Control and Prevention), recomiendan lavarse las manos con jabón y agua corriente después del contacto con perros, saliva de perro o heces de perro. Hacen especial hincapié en ayudar a los niños con el lavado de manos.

En principio, en una piel intacta la absorción de la saliva sería mínima. En la práctica, el problema reside en que los besos de la cara se producen cerca de zonas mucosas como la boca, la nariz o los ojos, donde la barrera es más débil y por tanto los patógenos pueden ser absorbidos de forma más sencilla. También favorecería la transmisión el hecho de que hubiera alguna herida o lesión en la cara (rasguños frecuentes en los niños o lesiones abiertas comunes, por ejemplo por acné).

Irene Maté, pediatra especialista en enfermedades infecciosas.

Personalmente no soy muy fan, también es verdad que yo soy infectóloga y veo bichos malignos en todas partes. Pero sí te diré que parece que el mero hecho de soplar la comida de tu hijo si tú tienes tendencia a tener caries (y eso implica estar colonizado por un determinado tipo de bacterias), aumenta el riesgo de caries en el hijo.

Amalia Arce, la Mamá Pediatra

Pues es un tema que nunca me he planteado seriamente… Así que no sé qué dice exactamente la ciencia. Sí que es verdad que existen infecciones por mordedura de perro o por arañazo de gato, pero no me consta patología por lametazo. Sí es cierto que una mordedura humana tiene más riesgo de infección que una de perro.

Difícil librarse de que un perro en un momento dado no te dé un beso de tornillo.
A mí personalmente si acaba de llegar de la calle de oler todo… me da un poquito de asco, pero creo que los beneficios inmunológicos, con el amorcito que te dan, superan los riesgos infecciosos, en caso de perros limpios, desparasitados y vacunados. Ya ves que se nota que tengo perro…

FOTOS: (GTRES)

Tener un animal de compañía no es obligatorio, pero sí lo es asumir la responsabilidad hasta el final si se da ese paso

(MAPAMA)

Lo decía Carlos Rodríguez, veterinario y comunicador en Onda Cero, y lo comparto: puede que el plan de actuación y la campaña de tenencia responsable que este jueves ha lanzado el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medicinas Ambiente (MAPAMA) sepa a poco a muchos de los implicados en protección animal, pero es un pequeño paso importante en la buena dirección, hay que alegrarse de que se haya llevado a cabo y también del hecho de que se ha hecho entre todos, de que se haya contando con todos los actores implicados de un modo u otro en el bienestar de los animales de compañía: veterinarios, fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, asociaciones protectoras, el sector de la alimentación…

Igual que comparto el discurso del juez Fernando Grande Marlaska, que ha alabado la iniciativa del Gobierno que hoy ha visto la luz pero que también ha recordado la necesidad de contar con una ley nacional de mínimos de protección animal, “porque hay unos mínimos que deberían estar claros” pese a la derivación de competencias. Y si alguien sabe de legislaciones, es precisamente un magistrado.

Un buen paso en la dirección correcta en el que ha ahondado la ministra Isabel García Tejerina. Un paso que pone de manifiesto algo que he podido constatar desde que hace más de quince años me adentré en esto de informar sobre la protección y el bienestar animal: vamos a mejor en muchos sentidos.

Hace quince años un acto como el de hoy hubiera sido impensable; en la agenda política de los partidos la defensa de los animales no tenía cabida (o la tenía de modo anecdótico), no preocupaba legislar a su favor; la sensibilidad de gobernantes, pero también de la población en general era mucho menor, y los medios de comunicación también lo consideraban un asunto menor.

Hace quince años los perros que no son guías, que solo (nada más y nada menos) son nuestros compañeros, nuestra familia, no hubieran podido pisar, como lo han hecho hoy por vez primera, el lucernario del Ministerio de Agricultura. No habrían acudido tantos medios a cubrirlo.

Vamos a mejor, pero no se pasa del todo a la nada en una noche. Hay que valorar los esfuerzos que se hacen aunque quisiéramos más, aunque tengamos más que presente que el tiempo se mide (dolorosamente) en vidas y que hay numerosas problemáticas pendientes de resolución.

Que se avanza porque hay votos detrás, que se retrocede a veces, que aún debería haber más voluntad política… Estamos de acuerdo. Pero hay que ser optimistas, porque si se echa la vista atrás es innegable que se ha recorrido mucho camino, pasito a pasito. Hay que buscar también los encuentros más que los desencuentros si se comparte el mismo fin último, que ya debería haber madurez de sobra para ello. Me parece la opción más inteligente, la única posible de hecho.

Y al mismo tiempo seguir exigiendo aquello que es justo y necesario.

Me quedo, para terminar, con el lícito objetivo que tiene la guía de concienciación ciudadana que ha lanzado el Gobierno: tener un animal de compañía no es obligatorio, pero sí lo es asumir la responsabilidad hasta el final si se da ese paso.


Si queréis saber más sobre esta guía y el plan de actuación
presentado que se desarrollará a lo largo de este año y el próximo, podéis acudir a este contenido, a la página web Eresresponable.es y a lo que se dice tras el hashtag #eresresponsable.

¿Homeopatía para tratar las enfermedades de nuestros animales de compañía? No, por favor

Hoy es el Día Internacional de la Homeopatía. Eso que muchos creen erróneamente que una alternativa natural y que en realidad no es más que un timo. No hay ningún estudio llevado a cabo de manera rigurosa, no hay ninguna sociedad científica seria, que avale la homeopatía.

Aquí un vídeo de James Randi que explica bien clarito lo que es, divulgativo e incluso divertido. Y aquí una serie de enlaces por si aún quedan dudas:

¿Y qué hago hablando de homeopatía en este blog dedicado a los animales de compañía? Pues lo traigo a colación porque se extendió (desafortunadamente) en el panorama veterinario y se aplica a perros, gatos y demás animales para tratar sus dolencias.

Para muestra, algún botón:

Me vais a permitir un post rápido para recordar que la homeopatía no sirve para nada más que para perder tiempo y dinero. En personas y también en animales. DE hecho, ni siquiera está claro que tomarlos sea seguro o inocuo, y no solo porque se dejen de tomar tratamientos realmente efectivos. No lo digo yo, lo dice, por ejemplo, Harvey Locke, presidente de la Asociación de Veterinarios Británica.

Como veterinarios confiamos en el uso de medicamentos seguros, efectivos y de calidad para la salud y el bienestar de los animales bajo nuestro cuidado, y siempre tiene que haber evidencia científica que sostenga los reclamos hechos por los fabricantes de cualquier producto.

Algunos de estos productos no autorizados puede ser, como poco, inefectivos, y en el peor de los casos pueden causar daño o poner en serio riesgo la vida de los animales. Nosotros urgimos a los propietarios de animales a acudir a su veterinario antes de dar cualquier remedio o suplemento.

Y aquí más lectura, por si queréis profundizar:

(GTRES)

Los riesgos a los que se enfrenta nuestro gato doméstico si dejamos que vagabundee fuera de casa

Demasiada gente aún permite que sus gatos realicen excursiones fuera del hogar, dejan que salgan libremente de pisos o chalets para pasearse por entornos rurales o urbanos y que regresen a casa cuando quieran.

No es buena idea. Y no lo es por distintos motivos. Uno relativamente poco conocido es que es una práctica que atenta contra la biodiversidad, tanto en el campo como en las ciudades (sí, también hay biodiversidad que proteger en nuestros entornos urbanos). Los gatos son pequeños y capaces depredadores que cazan incluso aquello que no deben.

La otra es que es muy probable que el gato no regrese a casa o lo haga en malas condiciones, enfermo o herido.

Vagabundeando pueden contraer desde parásitos hasta enfermedades muy presentes en las colonias de gatos como la inmunodeficiencia felina o la leucemia. Pueden meterse en peleas con otros gatos de las que saldrá herido y existe el riesgo, si no está esterilizado, de posibles preñeces. De hecho dejar vagabundear a un gato sin esterilizar es una doble irresponsabilidad. Y, de hecho, los que más interesan tienen en salir de casa son los que no lo están, otro motivo para afrontar esta intervención en nuestros gatos domésticos.

Además pueden ser envenenados, que hay mucho desaprensivo por ahí dejando veneno. O quedar atrapados en un cepo, otra práctica prohibida igual que el veneno que debe denunciarse al Seprona.

Está la opción de que se extravíen, de ser atropellados o quedar atrapados en algún sitio del que no puedan salir. También de acabar siendo el objetivo de algún gamberro, que también hay demasiados dispuestos a divertirse sádicamente con los gatos que aparentemente andan sin dueño.


Drogo no andaba libre y con amo, Drogo fue abandonado. Los gatos que sufren en abandono son un buen ejemplo de las desgracias que le pueden suceder a un gato en la calle, que se mire como se mire es un entorno hostil para ellos. Los gatos de la calle no llegan a viejos, no es cierto que sepan apañárselas tras un abandono.

Ahora apenas se aprecia la grave lesión que tuvo, probablemente por el ataque de un perro. Afortunadamente, ya se ha recuperado totalmente tras la cirugía que se le tuvo que practicar.

Ahora puede llevar una vida completamente normal. Y precisamente ahora, necesita un hogar donde le quieran y le den el futuro que se merece.

Drogo es un gato tranquilo y cariñoso. Es positivo en inmunodeficiencia felina, pero esto no es un problema si es adoptado en una hogar con otros gatos, siempre y cuando todos estén esterilizados y el proceso de adaptación sea el adecuado.

La protectora El amigo Fiel de Córdoba realiza el método C.E.S (Captura, Esterilización y Suelta) en seis colonias felinas de Córdoba. Está claro que no es labor nuestra, pero no podemos esperar a que lo hagan quienes deberían, porque mientras, los animales mueren.

Estas imágenes son un ejemplo de por qué lo hacemos. Los gatos sin control en las colonias padecen, crían, enferman, en definitiva, su sufrimiento es invisible.

Si estás interesado en adoptar a este precioso gato tipo siamés, escribe a informacion@elamigofielcordoba.org

Y precisamente estos días andan impulsando una campaña de esterilización dirigida a particulares con precios reducidos.

¿Cómo sería un mundo sin veterinarios? (y siete retos de la profesión veterinaria)

Os confieso que hace unas semanas que quería mostraros este vídeo que llegó con el arranque del nuevo año, pero casi se me traspapela. Aún tiene todo el sentido verlo, así que aquí os lo traigo.

Parte del Consejo de Colegios Veterinarios de Cataluña
, que plantea cómo sería un mundo sin veterinarios en para intentar poner de manifiesto la importancia de la profesión ante toda la sociedad. Algo que no debería ser preciso hacer, pero que es cierto que resulta necesario.

El vídeo, realizado con entrevistas a varias personas que están con sus mascotas en la calle, pretende promover la reflexión en torno a la necesidad de la profesión veterinaria, así como fomentar el debate sobre la atención a los animales de compañía, pero, también, sobre la salud y la seguridad alimentaria.

Ya os he dicho con frecuencia en el pasado que los veterinarios son nuestros aliados para mantener sanos y felices a nuestros animales, también para mejorar la salud de toda la población por relación directa. Como en todos los oficios hay cosas a mejorar, algunas que están en sus manos y otras que no. Como en todos los oficios hay también garbanzos negros y grises. Pero en cualquier caso eso no debe ensombrecer su valor, lo necesarios que nos resultan.

(GTRES)

La iniciativa me gustó porque no se limitaba al vídeo. Los veterinarios catalanes también crearon una serie de retos que ellos debían afrontar. Siempre es bueno hacer autocrítica e intentar mejorar. Son los siguientes:

  • Promover un uso racional de los antibióticos para el control de enfermedades. Los veterinarios afrontan el nuevo año con la necesidad de la adopción de medidas de control más estrictas ante las resistencias antimicrobianas ya detectadas y de las nuevas que se detectarán.
  • Vigilar el incremento de las enfermedades infecciosas. El incremento de la incidencia de enfermedades parasitarias, infecciosas y de zoonosis transmisibles está relacionado con el fenómeno del cambio climático, pero, también, al incremento de la movilidad global de animales y personas.
  • Motivar una mayor colaboración entre profesionales de la salud. Se impone la necesidad de una colaboración más estrecha con todos los colectivos profesionales de la salud, para generar sinergias y trabajar de una manera más eficaz en la prevención y el control de enfermedades, y para una promoción de una mejor salud global.
  • Potenciar el apoyo a las facultades de veterinaria. Ofrecer una visión más amplia de las oportunidades profesionales para los estudiantes de veterinaria y mejorar el apoyo para los veterinarios tras superar la licenciatura para garantizar el ejercicio profesional en todos los ámbitos y con las mejores condiciones posibles.
  • Ampliar el apoyo a los profesionales de veterinaria. Hacer un seguimiento profesional del sector veterinario para evaluar las dificultades del ejercicio de la profesión, establecer un seguimiento de las condiciones de trabajo y crear una “ventanilla única” para asesorar y promover oportunidades profesionales.
  • Revisar el marco regulador de las empresas veterinarias. Para garantizar la coexistencia de diferentes modelos comerciales, pero, también, para garantizar la profesionalidad en estos entornos comerciales y, al mismo tiempo, explorar las implicaciones para la regulación de nuevas tecnologías, como la telemedicina.
  • Mejorar la percepción de la sociedad y la incidencia pública. Especialmente para promover el valor de la atención veterinaria y la comprensión de los usuarios sobre los costes y las tarifas veterinarios. También, con el objetivo de desarrollar una agenda local y global de actuaciones lideradas por los veterinarios en temas o ámbitos la salud pública, la educación y la regulació