Sisuka espera en un circo un hogar de acogida o definitiva

Sí, sí, habéis leído bien el titular. Sisuka está en un circo. Ha acabado allí tras perder dos veces a su familia.

La primera vez porque su amo falleció. La segunda porque la adoptó una persona procedente de Lituania que ha vuelto a su país sin ella.

La cuestión es que está en Murcia en un circo, uno muy humilde, de manera muy temporal.El día 24 de mayo ese circo se vuelve a poner en marcha y ella necesita con urgencia un hogar de acogida temporal o, mejor aún, una familia definitiva. Donde sea dentro de la península.

Sisuka tiene unos nueve o diez años y me cuentan que tiene muy buen carácter y que es compatible con niños.

Está atada y su estado y aspecto es francamente mejorable. Y mejorará a poco que reciba un mínimo de atenciones.

Es la asociación perrigatossinfronteras la que está intentando cambiar su suerte.

Para más información: perrigatossinfronteras@gmail.com 670959688

 

Cómo mantener a los parásitos lejos de nuestros animales de compañía

Tenemos el calor encima. Con vaivenes claro, que para eso es primavera, pero ya está aquí. Con el calor hay que extremar el cuidado con los parásitos. Es importante mantenerlos a raya durante todo el año, pero es especialmente importante ahora.

Nuestro aliado para establecer las pautas y productos que mejor pueden ayudar a nuestro animal de compañía (no solo a los perros) es el veterinario. Debemos contar con él y seguir sus indicaciones para evitar tanto parásitos internos como externos.

Es conveniente además hacerle partícipe de si viajamos a otras zonas con nuestro animal. Es posible que moviéndonos con nuestro perro por un entorno urbano madrileño no nos preocupen las garrapatas especialmente, pero si nos vamos a una casa rural en Asturias las cosas cambian.

Rody es una perrita muy cariñosa y dulce que ya tiene 13 años y se merece una buena jubilación en un hogar después de muchos años en la jaula. Está en el albergue municipal de Gijón 684607160.


Sobra decir que también es preciso mantener una higiene adecuada de nuestros animales y de los juguetes, camas, areneros o comederos y bebederos que emplean. Cepillarles y acariciarles con frecuencia nos permitirá darnos cuenta pronto de cualquier problema que se pueda presentar (no solo parásitos). Y una alimentación equilibrada y apropiada le mantendrá sano y fuerte para enfrentarse a lo que venga.

Mosquitos, pulgas o garrapatas no solo son molestas y antihigiénicas, también pueden traer de la mano enfermedades como la erliquia, la filaria o la leishmania, por lo que es algo que conviene tomarse muy en serio.

Insisto en que es a nuestro veterinario de cabecera al que hay que hacer caso, pero hoy os traigo un cuadro elaborado por los expertos de Tiendanimal para distinguir los distintos collares y pipetas, sus propiedades y modos de empleo.

Antes de dejaros con el gráfico, va una breve explicación de los distintos tipos de sistemas antiparasitarios.

  • Pastillas orales: se trata de una opción bastante efectiva, y su efecto dura de uno a tres meses.
  • Pipetas: contienen un líquido que es absorbido por la piel y que se aplica en la nuca del perro y a lo largo de su dorso (espalda) una vez al mes.
  • Collares: el principio activo es liberado progresivamente y se distribuye por todo el cuerpo del animal. Tiene una duración de 3 a 12 meses según el collar.
  • Sprays: suelen utilizarse para eliminar en poco tiempo los parásitos cuando ya hay una infestación importante. Una vez eliminados, se debe elegir uno de los productos de larga duración para proteger al animal de una nueva infestación.

Los ocho compromisos que todos deberíamos asumir al adoptar un gato

“Lo mejor que podemos hacer en recuerdo de Flash y Maya es dar un hogar a otros dos gatitos que no tienen casa. Seguro que es lo que ellos querrían si pudieran razonar como nosotros”. Así se lo dije a mi hija de diez años, que lloraba por la muerte de nuestra gata el pasado martes.

El llanto se ha convertido, a lo largo de estos días, en ilusión. La de dar la bienvenida a dos nuevos miembros a la familia.

No vienen a sustituir a los dos gatos que adopté siendo veinteañera y a los que la edad se llevó. En absoluto. Flash y Maya son y siempre serán parte de nuestra pequeña historia, de nosotros. Pero sí que van a llenar el vacío que habían dejado en nuestra casa.

Así que ayer por la tarde dimos la bienvenida a dos nuevos miembros a la familia, dos cachorritos que aparecieron abandonados junto a un tercer gatito que se quedará en su casa de acogida y a los que la asociación Madrid Felina había recogido.

Precisamente ahora es época de que nazcan cachorros de gatos, más que casas hay para ellos.

Uno es un machito naranja, como era Flash, gordito, rabicorto y aparentemente tranquilo. Al menos más que su hermana; una carey exploradora y sin vergüenza.

Mi hija los ha bautizado como Hinata y Yotsuba respectivamente. Personajes de una serie de animación y de unos libros que le gustan mucho.

Son dos hermanos bien avenidos, que podrán seguir jugando juntos, se harán compañía y confío en que envejezcan también unidos.

Ahora los tengo durmiendo uno encima de otro, pegados a mi hija, mientras escribo estas líneas desde las que la prometo que procuraremos que su vida sea todo lo larga y feliz posible. Con más ahínco y conocimientos aún que con sus predecesores.

Tengo con ellos, con vosotros como testigos, un compromiso para toda la vida. Ocho en realidad, que debería asumir todo aquel que adopte un gato.

  1. Prometo cuidaros hasta el fin de vuestros días, asumo la responsabilidad de ser la guardiana de vuestras vida y procurar que nunca os pase nada malo y envejezcáis  felices a nuestro lado.
  2. Prometo que nunca tendréis para mí la consideración de un objeto que se posee, sino que seréis  parte de nuestra familia.
  3. Prometo que tendréis todas las atenciones veterinarias que necesitéis y una alimentación y ejercicio que os permita cumplir años de forma saludable.
  4. Prometo no usar jamás con vosotros la violencia en ninguna de sus formas. No se educa a gritos, mucho menos a golpes.
  5. Prometo respetar vuestros gustos, entender vuestros miedos y no querer cambiar vuestro carácter.
  6. Prometo entender que sois gatos, conocer vuestra manera de comunicarte y las necesidades de vuestra especie.
  7. Prometo ser capaz de daros el último regalo de dejar de sufrir cuando llegue el momento, que espero que sea lejano.
  8. Prometo hacer saber a los míos que si yo falto repentinamente es mi deseo y su compromiso con mi memoria que os procuren un buen hogar.

Maya ha muerto esta noche

Entre mis veinticuatro y veinticinco años, cuando me independicé, llené mi vida de animales. Compartí todos mis días, sin contar acogidas y visitas temporales, con un perro y dos gatos.

Ahora tengo 43 años y no queda ninguno de aquellos primeros compañeros.

El primero en dejarme fue Flash, hace dos años. Mi hermoso gato dorado, enorme por dentro y por fuera, murió de manera repentina tras fallar su gran corazón.

Nada más arrancar este año la edad pudo con Troya, mi perra.

Durante la noche ha muerto la pequeña Maya. Sus ojos verdes tímidos y su ronroneo suave ya no asomarán más por casa.

Ya están de nuevo los tres juntos de nuevo, los cuatro con Mina, en mis recuerdos.

La presencia más discreta de la casa, la que se escondía cuando había visitas, la que nos buscaba a cabezazos en el sofá, se ha ido en paz, sin dolores, estando adormilada a mi lado sobre el calor de una manta eléctrica.

Era una gata anciana, aunque no nos lo pareciera. En marzo cumplió diecisiete años. Los gatos no parecen envejecer de manera tan obvia como lo hacemos nosotros o los perros. Llevaba cuatro años peleando con una insuficiencia renal que ayer se agudizó y la tuvo toda la tarde ingresada en la clínica veterinaria.

Tuvo suerte al final, puedo morir tranquila, en su casa y en nuestra compañía. Se marchó tan discretamente como vivió.

Escribo con ella aun a mi lado, esperando a que mi veterinario abra para despedirnos del todo por última vez.

Y con su muerte, con esta última muerte, me despido de todos mis compañeros de juventud. En cierto modo, de mi juventud también.

Se han ido además haciéndome ver la suerte que tenemos de vivir unas vidas tan largas comparadas con las suyas, de la obligación que tenemos de vivirla bien, aportando y no restando, disfrutando cada momento.

Duele decirles adiós, claro que sí. Pero es el peaje a pagar para los que queremos vivir junto a animales, para los que deseamos darles un buen hogar y compartir nuestro camino con ellos.

Un aprendizaje que, en breve, tendré que transmitir a mi hija, que despertará queriendo saludar a Maya y se encontrará teniendo que despedirse para siempre de ella.

Así que, con vuestro permiso, me retiro a centrarme en ambas.

Las gatas son unas madres excelentes y necesitan buenos hogares para sus cachorros

Sobre los gatos pesan muchas leyendas negras, muchas falsas creencias, muchos mitos erróneos que les perjudican. Que si son interesados y egoístas, que si solo van a lo suyo, que no te puedes fiar de ellos, que se las pueden apañar solos perfectamente en la calle (el más peligroso, la esperanza de vida de un gato sin hogar es muy breve) y también que las gatas son malas madres.

Se usa el término gata con frecuencia para referirse a esas mujeres que no cuidan debidamente a su prole, que miran antes por su bien que por el de sus hijos, que los desatienden o los quieren poco, con frialdad.

Nada más lejos de la verdad. Las gatas son unas madres excelentes y precisamente todas aquellas que pelean por sacar adelante sus camadas en la calle lo demuestran constantemente. Especialmente en primavera, que es cuando se acumulan los nacimientos de gatitos que no tienen un hogar.

Justo ahora, en torno al domingo que celebramos el día de la madre.

Se desviven por ellos, les enseñan tan bien que los gatos que han estado el tiempo suficiente (unas doce semanas sería el mínimo ideal) en compañía de su madre y sus hermanos suelen ser más equilibrados y seguros. Lo hacen con entrega hasta que llega el momento de invitarles a volar por su cuenta, a ser independientes. Y eso también es ser una buena madre.

Acabemos de una vez con los prejuicios que pesan sobre estos hermosos animales y que les cierran demasiadas puertas. Puertas cuya apertura es cuestión de vida o muerte para ellos.

Los gatos que aparecen en este post buscan hogares definitivos y acogidas en Madrid. Como muchos otros están bajo el cuidado de la asociación Madrid Felina.

Contacto: adopciones@madridfelina.com 628111239

El enemigo de Pacma no es Vox, es la ley electoral

El primer CIS les dio dos escaños, uno por Valencia y otro por Barcelona. Mucho parecía a los que saben de esto, que ya desde el primer momento me dijeron en la redacción que no lo veían posible. Acertaron, porque Pacma se ha quedado fuera del Congreso de nuevo.

Cuando entrevisté durante la campaña a Laura Duarte, la principal candidata a tener un escaño por el partido animalista, fue más prudente que el CIS de Tezanos. Habló de que los resultados les sorprendieron y me dijo literalmente: “Si se reproduce el patrón que veníamos experimentando calculamos acercarnos al medio millón de votos. Pero es verdad que la ley electoral dificulta mucho que Pacma pueda entrar en el Congreso, lo vemos muy difícil“.

Acertó Laura en ver muy complicado lograr escaños por culpa de la actual ley electoral.
Vuelve a quedar claro que el enemigo de Pacma no es Vox, como mostraron en su vídeo electoral, su enemigo es esa ley que con más votos que los cinco partidos que tiene por delante no permite que tenga ningún asiento en la cámara baja.

Por eso en su comparecencia de este domingo, en la que no se les veía demasiado contentos, Laura Duarte hablaba de “la injusta ley electoral” y lanzaba el mensaje de que “esto no ha hecho más que empezar y vamos a persistir”.

Erró además al calcular medio millón de votos. Se han quedado muy lejos de ese objetivo de casi 500.000 papeletas. Han crecido, sí, pero poco. En 2016 lograron 286.702 votos y ayer 326.045. Puede haber sido cosa del reclamo del voto útil, pero no creo que sea solo eso. En la sede de la calle Preciados toca recapacitar a fondo, al tiempo que siguen preparando las elecciones autonómicas, municipales y europeas.

En el Senado, en el que es más fácil que haya gente que les suelte votos, aunque solo sea por esa concepción de lo poco que cuenta a la hora de la verdad la cámara alta, han logrado 1.303.984 votos, el 1,85% del total.

Tampoco da derecho a ningún senador. Son muchos, eso sí, hablan de muchas simpatías subterráneas de muchas personas hacia el partido animalista, pero no las suficientes como para dejar de votar en “lo importante” al PSOE, el PP, Unidas Podemos, Ciudadanos…


Esos son los partidos con escaño en el Senado y sus votos. También a cero senadores se han quedado Vox con 5.934.639 votos y Podemos con 9.059.664. Lo del Senado es de locos.

En cualquier caso, mirando la diferencia de votos obtenida, da la impresión de que para mucha gente votar a Pacma es como ser seguidor del Getafe en el fútbol. En el fondo siguen prefiriendo los triunfos del Real Madrid o del Atleti.

En Pacma son más optimistas de cara a las elecciones europeas del 26 de mayo, ahí sí que cuentan con logar al menos un eurodiputado, que sería Silvia Barquero, el rostro más visible del partido.

Hacen bien en mirar hacia delante. Tal vez el efecto Senado se replique en el Parlamento Europeo, que por mucho que las directivas europeas rijan nuestras vidas y lo que se decida en Bruselas y Estrasburgo sea clave en nuestras vidas, la gente no acaba de ser consciente de esa importancia y pueden estar más inclinados a votarles.

En un mes veremos…

Feliz día a todos los veterinarios que trabajan con ética y entrega por la salud de los animales y la nuestra

Hoy, como cada último sábado del mes de abril, es el Día Mundial de los Veterinarios. Un día en el que reconocer la labor que estos profesionales hacen por la salud de nuestros animales y por la nuestra que este año tiene como tema la resistencia a los Agentes Antimicrobianos (RAM), con el fin de promover la aplicación de unas buenas prácticas en la materia y así reducir en todo el mundo la aparición y la propagación de bacterias resistentes.

Probablemente es uno de los oficios más viejos del mundo. No me cabe duda de que empezó a haber protoveterinarios desde el primer momento que comenzó el periodo de la domesticación de los animales.

Que sí, que ya lo sé, que todos conocéis veterinarios cuyas prácticas fueron discutibles o directamente nefastas. Debería sobrar el recordar que en todos los oficios hay profesionales buenos, malos y regulares. También en el mío, también en el tuyo.

Pero hoy es un día para reconocer a todos aquellos veterinarios implicados, vocacionales, que se esmeran en hacerlo todo lo bien que pueden aunque puedan cometer errores, como lo hacemos todos. Profesionales que se encontraron con una carrera en la que hay mucho paro, muchas dificultades, no demasiada comprensión por parte de la sociedad.

Tampoco mucho conocimiento. La mayoría tienen en mente al veterinario de pequeños animales, al equivalente al médico de cabecera o especialista que atiende a nuestros perros, gatos, pájaros o hurones (con un injusto IVA de lujo del 21%). Como mucho el de los animales de consumo. La profesión veterinaria es mucho más.

Como dijo Louis Pasteur y hoy se está recordando mucho en redes, “la medicina cura al hombre, la veterinaria cura a la humanidad”.

Pero en este blog me acuerdo sobre todo de esos veterinarios de pequeños animales, lo que la mayoría de los niños sueñan con ser de mayores cuando deciden ser veterinarios.

Todos hacen bien, pero los hay que hacen tantísimo bien que es de recibo agradecérselo.

Hoy por la mañana he estado en una protectora, y hablaba con una de las voluntarias de algunos veterinarios que decía que “merecen que se les levante un monumento”.

Hablábamos de esos veterinarios que incentivan prácticas como la esterilización, que se implican con sus pacientes con su bienestar como objetivo, que colaboran con protectoras, con gestores de colonias felinas, haciendo todo lo que pueden aunque se les parta el alma en el proceso en perreras de paupérrimas condiciones, dedicando sus recursos, su tiempo y desgastándose emocionalmente por los animales.

Veterinarios que se enfrentan con frecuencia a inexcusables chantajes emocionales, a dar más de lo que entregaría cualquiera, incluso a los que la falta de empatía acaba quemando.

Cuando damos con esos buenos veterinarios, estén empezando llenos de ilusión o lleven muchos años peleando contra viento y marea, hay que cuidarlos, hay que ponerse en sus zapatos, reconocer su imprescindible trabajo y la dedicación que puedan gestionar.

Feliz día a todos los buenos veterinarios.

Los collares antiladridos no son recomendables, ninguno, no solo los eléctricos

Fue mi compañera Jessica Gómez, autora del blog Qué fue de todos los demás además del suyo personal, la que me habló de Mascotapro. Lo hizo contándome que, pese a ser una web con fines comerciales (venden productos para mascotas) hacen también buen contenidos aunque implique no vender, pasándome a continuación dos enlaces, uno sobre collares eléctricos y otro sobre collares antiladridos de todo tipo.

Confieso que entré algo escéptica por lo que podía encontrarme, pero Jessica tenía razón.

En el tema de los collares antiladridos eléctricos, que están prohibidos en algunas Comunidades Autónomas y deberían estarlo en todo el territorio español, cuatro expertos (Irene Pérez Piñel, etóloga y veterinaria de Comunicación y respeto; Enrique Solís, director de LealCan; Ramón Fernández, de Arbesú educadores caninos y David Montero de Conecta Adiestramiento) recomendaban no usarlos jamás, bajo ninguna circunstancia.

Si tenéis la más mínima duda, os recomiendo su lectura íntegra, pero os dejo un adelanto de Pérez Piñel:

El daño emocional es muy difícil de medir, y para mucha gente, muy difícil incluso de apreciar, puesto que a menudo ni siquiera saben interpretar el lenguaje corporal de su perro.

Un perro que bosteza tiene sueño, uno que se sienta y eleva la pata es muy mono, y si se lame la nariz se está relamiendo. Si hace todo esto tras una descarga eléctrica, la interpretación sigue siendo la misma, cuando lo que dice el perro en realidad es “esto me está superando, estoy nervioso y no sé cómo gestionar el momento, ¡socorro!”.

Poca gente vería ahí el daño que se está empezando a hacer al perro a nivel emocional. Y por lo tanto, si no lo veo, no está ocurriendo. Es inocuo, “no hace daño”.

Pero es la segunda razón por la que funcionan para ciertas situaciones: su uso produce miedo. Miedo a la conducta realizada, miedo al contexto en que ocurre la descarga, miedo a lo que se cruza por delante en ese mismo instante… cuando el miedo es muy intenso, coloniza toda la vida del perro, y se manifiesta en forma de múltiples conductas inadecuadas. Que no son otra cosa que manifestaciones de miedo.

Así que en los supuestos en los que el collar eléctrico es efectivo para manejar ciertas conductas o “adiestrar”, es porque duele y produce miedo. Se use como se use, ese es el efecto. Puede que te sirva para lograr lo que TÚ quieres, pero ¿a qué precio?


En el contenido de los distintos tipos de collares, de vibración, ultrasonido o citronela. De nuevo habla la veterinaria y etóloga:

El ladrido excesivo es un problema complejo en el cual el ruido es sólo un síntoma. Al igual que la fiebre, podemos tomarnos un antitérmico, y la fiebre se irá. Pero en muchos casos esa fiebre tiene una razón de ser que no hemos detectado, y que seguirá ahí. Por lo tanto o bien volverá o bien empeoraremos (pero ya sin fiebre).

Lo mismo ocurre con los ladridos. Si sólo tapamos la consecuencia visible (el ruido) sin determinar las razones, puede que no sirva de nada y el perro siga ladrando aun con el collar puesto. O puede que el ladrido cese, pero aparezcan otras conductas aun peores (debido a que la causa sigue presente).

De nuevo el collar se centra en la consecuencia, y aplica diversos grados de castigo para bloquearla.

Los menos aversivos se basan en la sorpresa o en generar una molestia intensa para interrumpir el ladrido. Pero la sorpresa deja de serlo con las repeticiones, por lo que deja de funcionar. Y una molestia será un estímulo negativo insuficiente si la motivación para ladrar es lo bastante intensa (y casi siempre lo es).

Por lo tanto recomendar los más “suaves” no tiene mucho sentido, porque precisamente por eso su grado de eficacia será bajo o nulo. Y en cualquier caso todos ellos se basan en aplicar un castigo más o menos intenso, y la educación basada en castigos genera muchos más problemas de los que pueda solucionar, si es que soluciona alguno.

Mi perra Troya tuvo una etapa en la que, vinculada a una mudanza, desarrolló ansiedad por separación. Jamás se me ocurrió emplear uno de estos artilugios. Imaginad a su angustia por verse sola, alejada de las personas que le aportan seguridad, añadir un estímulo doloroso o negativo cuando se desahoga mediante un comportamiento natural.

La solución viene con mucho trabajo, constancia u otras estrategias. A nosotros nos sirvió crear un rincón de seguridad para ella y tener paciencia.

Que quede claro del todo, estos collares no son recomendables si amamos a nuestro perro y queremos su bienestar.

Orbón tiene apenas dos años y desde la fundación Amigos del perro cuentan que “es un amor, una pasada de perro buscando familia, es muy bueno, sólo quiere mimos y caricias.

Está en adopción en el Albergue municipal de Gijón pero se puede adoptar en toda España: 684607160

Buenos, nobles y fieles

Hoy, día del libro, me perdonaréis que hable de nuevo de mi libro, de Mastín y la chica del galgo, que podéis adquirir en un corwdfunding que está llegando a su fin. Solo quedan seis días para poder adquirir el libro con alguna de sus recompensas y así apoyar este proyecto solidario. Os recuerdo que todo, absolutamente todo lo que genere, irá destinado a la Fundación Amigos del perro, es decir, a los perros y gatos que fueron abandonados en Asturias.

Para animaros a que echéis un vistazo al Verkami y lo apoyéis, os dejo con el segundo de los dos prólogos que tiene la novela. Es obra de Javier Ruiz, autor del blog Doblando Tentáculos y del libro De cómo los animales viven y mueren (Diversa Ediciones, 2016), socio fundador de Conectadogs, que trabaja en la prevención del suicidio mediante la terapia con perros rescatados de protectora.

Su prólogo se titula como este post: Buenos, nobles y fieles.

Fue un humorista americano quien nos dejó una de las mejores frases que se han dicho sobre los perros. Ese humorista era Corey Ford, un neoyorquino que atrapó gran parte de la verdad que viaja con cualquiera de estos animales en una idea muy simple: Debidamente entrenado, el hombre puede ser el mejor amigo del perro, ¡y qué indiscutible es esto! Porque uno puede entrenar a un perro, enseñarle trucos, educarle, pero si hay algo que no hace ninguna falta trasmitir a nuestros peludos es a ser buenos, nobles y fieles: no hay por qué esmerarse en que sean nuestros mejores amigos, porque eso les viene de serie.

A esta novela que tienes entre tus manos le ocurre algo similar, porque a su autora también le acompaña una sensibilidad de esas que impresionan —como defensora de los animales, como madre, como activista— y que ha sabido trasladar a esta apasionante historia que, a su vez, es una lección avanzada de animalismo y humanidad.

Melisa emuló en su blog, En busca de una segunda oportunidad, una gesta que, de algún modo, la ha conectado con Dickens, Dostoievski y Hemingway; o con el Gurb de Eduardo Mendoza, el Alatriste de Pérez-Reverte o la Mirta Bertotti de Hernán Casciari, pues también Melisa se ha atrevido a recrear una novela por entregas, que, ahora, salta a la edición en papel. Y salta para hacerte pasar un buen rato, hacerte pensar y para darte la oportunidad de apoyar el trabajo de la Fundación Amigos del Perro. Pero lo sepa ella o no, estoy convencido de que su acción va a llegar mucho más lejos, y tengo mis razones.

Con el fin de que empieces a leer con más ganas, si eso es posible, te diré que te vas a encontrar con una historia cien por cien animalista, y más importante todavía, cero por ciento mascotera. A lo largo de la narración, comprobarás lo que supone tener un perro, los esfuerzos y las alegrías, las pequeñas cosas: enseñarle a hacer pis cuando es un cachorro y buscar consuelo en vuestros paseos tras un mal día, que él o ella siempre percibirá y se acercará a colorearlo con su presencia y con un par de lametones. También acompañaremos a Martín, el protagonista, en su lucha por demostrar junto a Logan, el pitbull de la familia, que el problema nunca es la raza, sino cómo educamos al perro, y que nuestros colegas caninos envejecen como cualquiera, y que hace falta que todos nosotros nos impliquemos hasta comprender cada una de estas cosas como sociedad.

Como novela juvenil, también es una historia que sabe hacer buen uso de la tecnología para conectarnos con el mundo en el que vivimos. Seguro que tú también has pensado alguna vez en cómo un smartphone se podría haber cargado el drama de Romeo y Julieta, y la mayoría de las historias que has leído. Aquí nadie se ha olvidado de la tecnología, todo lo contrario: el WhatsApp, las redes sociales y la búsqueda de wifi, porque no nos quedan datos, es algo que también acompaña a Martín.

(GTRES)

Pero la novela no se va a quedar ahí, porque la historia de Martín no solo se atreve con la tecnología y la realidad social a la que nos enfrentamos en las calles y en los institutos, sino también con el acoso escolar, la educación sexual, la importancia del respeto, de empoderar la lucha LGTBI y el feminismo, y de vivir sin prejuicios, y, por encima de todo, se atreve con los grandes problemas que tienen los animales domésticos en nuestro país: viejas leyes que condenan a buenos perros (mal llamados potencialmente peligrosos), falta de penas contra el maltrato animal, el abandono y la desatención de seres que lo dan todo por nosotros, los escasos recursos de muchas perreras y protectoras, y, por descontado, también todos aquellos caminos hacia los que dirigirse para marcar la diferencia, desde el voluntariado al trabajo por y para los animales.

Mastín y la chica del galgo es una historia sobre todo lo importante que uno vive antes de cumplir los dieciocho, y a cualquier edad, porque no hay edad para la vida, y esta es una novela llena de vida. De vida y de una visión sorprendentemente amplia de cómo se viven las cosas en la adolescencia, pero también en la maternidad, entre los cheniles de una perrera y en familia, una palabra que, al igual que le pasa a Martín, los lectores y las lectoras descubrirán que alcanza mucho más de lo que imaginamos.

Termino con ese tuit de Conectadogs, un proyecto precioso que también necesita en estos momento de toda nuestra ayuda.

¿Por qué es trending topic #UnPaísAnimalista?

Muy sencillo, porque Podemos y Ciudadanos han tenido a bien incluir la defensa de los animales, a su manera, en campaña. Eso sí, el día más soso de todos. Los días de redacciones llenas y gente pendiente de las noticias están dedicados a otros menesteres que consideran más relevantes.

Aun así, es la primera vez que algo así sucede. Otra muestra de que los políticos se dan cada vez más cuenta de que la defensa por los animales implica votos y eso implica también, probablemente a medio plazo, cambios favorables con los perros y gatos como embajadores que abren camino al resto de animales.

Cambios tibios, no nos pasemos de optimismo o descarrilaremos.

(Fernando Villar / EFE)

En realidad el hashtag que ha tenido éxito es el de Podemos. El partido naranja optó por otro que ha tenidos menos repercusión.

Lo más relevante de esta mañana política y peluda es que el lugarteniente de Pablo Iglesias (por cierto, que Iglesias acudió al evento animalista acompañado de Uralde de Equo) ha planteado hacer un referéndum sobre la tauromaquia.

Al PSOE y PP, que tienen caladeros de votos tradicionales en lugares donde hablar de la defensa de los animales es como pisar cristales, va a costar verles arremangándose.

Los populares tiene una posición mucho más a la defensiva y espero que no bloquee el poder tener una ley de protección animal nacional de mínimos, que está en el programa de los otros tres principales partidos y que es lo único que veo factible alcanzar en la próxima legislatura. Si es que los astros se alinean.

Lo de que veamos un referéndum sobre la tauromaquia cómo ha propuesto Pablo Iglesias dando un paso más de lo que dice su programa, pues estaría bien, pero ya os digo yo que en la próxima legislatura no lo vamos a ver.


Ahí está Vox, que va a entrar con una fuerza aún indeterminada, pero con fuerza sin duda, en el Congreso. Es posible que Pacma logre también uno o dos escaños, pero muy estratégicos tienen que ser para poder hacerse oír.

Todas las cartas están por repartir, ni siquiera conócelos las reglas del juego, pero al menos los naipes protagonizados por animales van entrando poco a poco en la baraja.