BLOGS
La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘albatros’

¿Sabes lo que se esconde detrás de una lata de atún?

(GTRES)

(GTRES)

Yo esto del atún lo veo poco claro. Como consumidor, quiero decir. Sólo en España se enlatan al año más de 300.000 toneladas. Y la mayoría nos las comemos nosotros, amigos como pocos de ensaladas, empanadillas y otras variantes. Latas donde la información es escasa, nula o tan pequeña y confusa que es como si no existiera.

Atún claro, rojo, blanco o bonito del Norte (es lo mismo), melva, patudo, de aleta azul, tongol, listado, atún a secas. Este último es el que más compramos ¿verdad? Ni idea de las diferencias entre especies, muchas veces presentadas con su nombre científico para terminar de liarnos. ¡Ni que fuéramos alumnos de Darwin! Lee el resto de la entrada »

Llegan las viejas locas a Canarias

Pardela

Un año más han llegado, puntuales a su cita. Son mis queridas viejas locas, las pardelas cenicientas (Calonectris diomedea). Las he visto ayer cuando regresaba en el ferry de Lanzarote a Fuerteventura, justo enfrente de ese solitario volcán en medio del Atlántico que es la isla de Lobos.

Espantadas por las espumas (y ruidos) del barco, levantaron cansinas el vuelo más de 50 de estas curiosas gaviotas nocturnas, nuestro albatros europeos. No me extraña que se hicieran las remolonas.

Desde que abandonaron las aguas de Canarias, hace ahora cinco meses, se han metido entre pecho y pluma más de 10.000 kilómetros de océanos impetuosos. Sin tocar tierra firme, durmiendo y alimentándose en el mar, buscando esas curiosas “autopistas de viento” que les permiten surfear sobre las corrientes marinas, han visitado las aguas del sur de África pasando antes por Brasil como quien se da un pequeño rodeo. Y ahora regresan de nuevo a Canarias con el difícil empeño de sacar adelante un nuevo pollo, tan sólo uno por pareja, que entre incubación y cría no estará listo para enfrentarse a tan formidable aventura viajera hasta dentro de seis meses; todo un récord de crianza en la naturaleza.

Aún más. Para encontrar pesca suficiente los adultos se verán obligados a hacer largos desplazamientos entre Canarias y la costa del Sáhara y Mauritania, mientras el pollo esperará pacientemente en su hura la llegada de la pitanza incluso durante varios días de exigente ayuno.

Tanto trabajo para que muchas de estas aves se queden en el camino enganchadas en los anzuelos de algún palangre, intoxicadas por un vertido tóxico o por los numerosos plásticos de nuestra basura marina que trágicamente ingieren al confundirlos con comida. Tanto trabajo para que luego un descerebrado se canse de su gato y lo suelte cerca de la colonia, con el torpe propósito de que el minino acabe con decenas de estas aves maravillosas y protegidas. O para que otro bodoque capture los pollos y se los coma en ese escalofriante desafío a la razón en que consiste el bestialismo de buscar raros caprichos gastronómicos.

Todo eso pensaba yo ayer mientras seguía con la vista el vuelo pausado de las pardelas sobre las olas canarias. Buena suerte viejas compañeras. Locas, que estáis locas.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

Un estudiante de 19 años inventa una solución para limpiar los océanos

Clean Ocean

Boyan Slat, 19 años, sueña con recoger toda la basura flotante de los océanos © The Ocean Cleanup

¿Qué podemos hacer para eliminar las ingentes cantidades de plástico que contaminan gravemente nuestros mares? Esa basura que mata albatros, pardelas y cetáceos. Esa mierda que ensucia las profundidades abisales más inaccesibles. Esas islas flotantes de desechos tan grandes como un continente.

Evidentemente, lo primero es no tirar basura y cumplir la regla de las tres erres de la ecología: reducir, reciclar y reutilizar. Pero también es importante limpiar todo lo ensuciado, algo que no hace ningún país, empeñados como estamos en considerar a los océanos como los vertederos comunitarios más gigantescos del planeta.

Por eso me gusta mucho el proyecto de Boyan Slat, un joven holandés de 19 años que ha patentado un invento genial, capaz de retirar del mar cientos de toneladas de plásticos. Un gran embudo de bajo coste y sin riesgo para la fauna. Lo acabo de leer en el periódico francés Le Figaro [gracias @luimguisel por el enlace], donde se elogian los muchos premios logrados por un chaval que, en realidad, quiere ser ingeniero aeroespacial, pero al que su afición al submarinismo le reveló este grave problema medioambiental.

Inteligente y ambicioso. Ha creado una fundación, The Ocean Cleanup, donde cuenta con la colaboración de un centenar de voluntarios. El objetivo: desarrollar tecnologías para extraer, prevenir y detectar los objetos de plástico que contaminan los océanos.

Para llevar a cabo su investigación, el joven estudiante puso en marcha una primera campaña de crowdfunding que le ha permitido recaudar más de 65.000 euros y confirmar el éxito de su invento. Ahora necesita 2 millones de euros más para culminar su sueño, acabar con la gigantesca isla flotante de plásticos del Océano Pacífico en menos de 10 años. Su sueño es el de todos nosotros. Ojalá se convierta pronto en una realidad.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

Es madre a los 63 años de su hijo número 35

Se llama Wisdom, sabiduría en inglés, y acumula el saber que sólo los años y la experiencia pueden aportar a una madre. Porque Wisdom, el albatros más famoso de todos los tiempos, sigue pulverizando los récords maternales conocidos. A sus 63 años está cuidando a su hijo número 35. Y lo hace con delicadeza extrema, tan ilusionada como si fuera el primero.

Wisdom es una venerable hembra de albatros de Laysan (Phoebastria immutabilis) y está considerada la madre más vieja del mundo. Anillada en 1956, en ese momento ya era un ejemplar reproductor al que le calcularon cinco años de edad.

Máxima fidelidad. ¿Quieres otro dato imposible? Los albatros de Laysan se aparean tradicionalmente con una pareja para toda la vida. Eso quiere decir que muy probablemente Wisdom lleva 60 años conviviendo con el mismo macho. Increíble ¿verdad?

Máxima paciencia. Otro dato para el asombro. Los albatros de Laysan ponen un solo huevo a la vez, cada año, pero no todos los años. La razón es que la crianza del pollo es larguísima y necesitan más de un año para incubar y sacar adelante a su descendencia.

Máxima resistencia viajera. Otra cifra imposible. Los científicos calculan que a lo largo de su longeva vida Wisdom ha recorrido más de 3 millones de millas, ¡casi 5 millones de kilómetros! 63 años sorteando tormentas y tifones, pescando con habilidad, esquivando los miles de palangres que diariamente matan a sus congéneres, burlando venenosos plásticos, eludiendo chapapote y otros vertidos asesinos. ¡Una heroína!

La cría número 35 de Wisdom nació el pasado 4 de febrero en una isla del atolón de Midway, un pequeño territorio de los EE.UU. ubicado en el Pacífico Norte, entre Honolulu y Tokio. Hasta el próximo invierno el pollo no volará y se independizará de su longeva madre, con quien ya no volverá a tener contacto nunca más.

Sus áreas de alimentación son la costa oeste de América del Norte, incluyendo el Golfo de Alaska, y pasan sus primeros tres a cinco años en constante vuelo sobre el mar, sin tocar tierra. Incluso es muy probable que duerman mientras vuelan sobre el océano, pues sus alas son tan inmensas y rectas que una vez en el agua les resulta muy difícil remontar de nuevo el vuelo.

Como dice un colega ornitólogo, a sus 63 años Wisdom está ya cerca de jubilarse y se merece hasta el último centavo de su pensión ¿no te parece?

Foto: Ann Bell/USFWS

Otras entradas relacionadas:

El arte reivindica un mar sin plásticos… ni chancletas perdidas

FlipFlop_fish_1000

El plástico nos ahoga. Un material que usamos como desechable cuando en realidad puede tardar décadas, y hasta siglos, en degradarse. Ya os he hablado varias veces en La Crónica Verde de los terribles efectos de tanto plástico arrojado al mar: islas de plástico, albatros ahogados en plástico. Pero hasta ahora no os había contado que también se puede hacer arte con estos deshechos. Es el proyecto Skeleton Sea, que precisamente la gente de Madrid puede conocer de primera mano este fin de semana si se acerca al congreso temático “Por un mar sin plásticos”, programado en la quinta entrega de la mayor feria de submarinismo de España, la Dive Travel Show 2013.

Allí se podrán ver algunas increíbles esculturas hechas con la basura que el mar devuelve a las playas. Entre ellas Free FlipFlop, el increíble pez multicolor de dos metros realizado con chancletas abandonadas en la costa. La idea fue de mis colegas Xandi Kreuzeder y Kuki de Dios. Un loco proyecto realizado en apenas un día y en el que tuve el placer de participar como recolector de cholas, como llamamos en Canarias a las que los anglosajones denominan flip-flop por el peculiar sonido que emiten al caminar. Y digo loco proyecto porque la playa elegida fue una de las más salvajes y bellas de Fuerteventura, Esquinzo, cerca de El Cotillo, donde presuponía que no habría apenas basura. Pero la había. Y mucha. Gracias a la colaboración de los surferos aparecieron zapatillas y aletas por cientos. Más de 250 en apenas 24 horas.

Os dejo a continuación el vídeo que resume el increíble trabajo de estos dos artistas. Pero no me busquéis haciendo piruetas sobre una de esas tablas, lo mío no es el equilibrio.


Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/lacronicaverde)

Un vídeo sobre la contaminación marina y los albatros incendia Internet

Pocas veces el enlace de un vídeo me ha llegado desde tantos sitios diferentes, desde tantas personas sensibles, desde tantos comentarios escandalizados. Se trata del trailer del documental Midway, empírica constatación de los terribles efectos en la fauna de esas islas de basura plástica que flotan en unos mares cada vez más contaminados.

Ya os he hablado en otra ocasión de cómo los albatros mueren a cientos asfixiados por unos plásticos que confunden con comida. Algunos lectores aseguraban entonces en sus comentarios que todo era un montaje fotográfico. Desgraciadamente es verdad.

En el atolón de Midway, pequeños islotes coralinos localizados en medio del Océano Pacífico, en mitad de la nada, a 5.000 kilómetros al oeste de San Francisco y a 4.000 al este de Tokio, las costas están rodeadas de basura viajera. La arribada desde esa ‘isla’ de 4 millones de toneladas de desechos y una superficie de 1,5 millones de kilómetros cuadrados que flota inerte en el mar. Por su culpa, un tercio de los pollos del medio millón de parejas de la colonia albatros de Laysan (Diomedea immutabilis) muere al año en el atolón por la ingestión de objetos o fragmentos de plástico.

Me escribe Montse para preguntarme si no se puede hacer algo. Si no se puede mandar a la Marina a limpiar toda esa basura. Y no se puede. Esa sopa plástica es imposible de retirar del mar. Son en su mayoría micropartículas, apenas anodino plancton artificial. La única solución es ser más eficientes en el reciclaje. Apostar por usar productos biodegradables y tirar menos plástico a la basura. Evitar que toda nuestra mierda acabe con la vida de los siete mares. Con nuestra despensa y nuestra farmacia. Especialmente ahora que celebramos el Día Mundial de los Océanos.

Pero no terminemos con tan mal sabor de boca. Os recomiendo que os paséis por el Midway Project blog y que sonriáis de ternura ante la historia vital de Miguel. Un pollito de albatros nacido justo en el jardín de Jan Vozenilek en esa isla y que, por suerte, ha crecido sin problemas.A lo largo de tres vídeos puedes ir viendo su crecimiento. Te dejo aquí el primero y más entrañable.


Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/cronicaverde)

Es madre a los 60 años y parece una adolescente

A los 60 años Wisdom acaba de tener descendencia. Y no es primeriza. Aunque la memoria no sea lo suyo, calcula que éste último es su hijo número 30, quizá el 35.

Wisdom (sabiduría en inglés) es una venerable hembra de albatros de Laysan (Phoebastria immutabilis) considerada una de las más viejas del mundo.

Anillada en 1956 por los científicos en una de las colonias del remoto archipiélago de Midway, como en ese momento ya era un ejemplar reproductor se le calcularon cinco años de edad.

Desde entonces Wisdom ha sido fiel al lugar, a donde acude todos los años para nidificar después de largos periplos prenupciales por el Pacífico no exentos de palangres y otros peligros.

Y si las cuentas no nos fallan, ha sido madre a los 60 años de su polluelo número 35, pues los albatros ponen un único huevo cada año pero invierten otro más en criar al retoño.

Su respetable edad no es lo más increíble. La auténtica sorpresa reside en estimar los miles de kilómetros que este ave eminentemente viajera se ha hecho a lo largo de su prolífica vida. Se calcula que cada año un ave adulta de esta especie se mete entre pecho y plumas no menos de 50.000 millas. Ello significa que el cuentakilómetros personal de Wisdom marca en estos momentos entre 2 y 3 millones de millas, casi 5 millones de kilómetros. Suficiente como para hacer entre 4 y 6 viajes de la Tierra a la Luna y que aún le sobren fuerzas para continuar camino.

Y como ya os comenté en otra ocasión, lo absolutamente asombroso de estas aves viajeras es que, a pesar de la edad y el brutal ejercicio, el aspecto juvenil de Wisdom sigue siendo el mismo que tenía cuando se encontró con los científicos hace 55 años, al contrario de lo que les ha pasado a los pobres y viejos ornitólogos.

Leído en Ecología Blog, a partir de un post de ecocentric.blog.time.com
Fotografía de la vieja Wisdom con su pollo: John Klavitter , U.S. Fish & Wildlife Service

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

La basura mata miles de albatros

Las imágenes que veis han sido hechas el mes pasado en el atolón de Midway, un par de pequeños islotes coralinos localizados en medio del Océano Pacífico, en mitad de la nada, a cinco mil kilómetros al oeste de San Francisco y a cuatro mil al este de Tokio. Alejado del mundo pero no tanto, pues está rodeado de basura. Y de cadáveres.

Ese atolón es el paraíso de los albatros de Laysan (Diomedea immutabilis), donde crían no menos de medio millón de parejas todos los años. Unos pájaros increíbles que, una vez nacen y aprenden a volar, pasan cinco años recorriendo los océanos sin volver a tocar tierra firme, que será de nuevo ese lejano rincón donde nacieron y al que sólo acuden para nidificar. Pero como ya os he contado en otra ocasión, el Pacífico está lleno de basura, una inmensa bolsa de tres toneladas de desechos plásticos que flota indolente en sus aguas.

Contra toda lógica, los pollos de albatros son equivocadamente alimentados por sus padres con plásticos de ese vertedero flotante, quienes confunden toda esta basura multicolor con restos de peces, hasta acabar matándolos involuntariamente. Esta dieta errónea provoca cada año la muerte de decenas de miles de polluelos de albatros sólo en Midway, tanto por hambre como por asfixia e incluso por efecto de la toxicidad de estos elementos y las sustancias químicas que los impregnan. Mecheros, botones, juguetes, cartuchos de impresora, cepillos,… Se calcula que un tercio de los pollos de la colonia muere al año por la ingestión de objetos o fragmentos de plástico.

Para documentar este fenómeno lo más fielmente posible, el fotógrafo Chris Jordan fotografió cientos de cadáveres el pasado mes de octubre según se los iba encontrando. Ni una sola de las piezas de plástico que aparecen en las fotos fueron trasladadas, manipuladas, arregladas o modificadas de alguna manera. No es un montaje. Las imágenes muestran el contenido real de los estómagos de las crías de albatros encontradas muertas en uno de los santuarios marinos más remotos del mundo.

Midway se hizo tristemente famosa por la terrible batalla naval acontecida en sus aguas en junio de 1942, la primera derrota del colosal ejército japonés en la Segunda Guerra Mundial. Entonces sus playas se llenaron de cadáveres. Hoy sus playas están llenas de basura. Y de cadáveres de albatros. ¡Qué triste legado!

Este otro vídeo que os dejo a continuación es todavía más impresionante. En él vemos un lugar paradisíaco, donde los albatros crían en los jardines de las casas sin inmutarse (de ahí su nombre científico, immutabilis), rodeado de basuras llegadas de Asia y América. Terrible. Toda esa basura es nuestra.

Imágenes extraídas de la película Message in the Waves.

Imagina un mar sin peces

Llega el verano y con él los días de playa, de pescadito frito en el chiringuito, quizá de exóticas comidas en un restaurante japonés donde degustar un delicioso sashimi. ¡Cuánta felicidad nos regala el mar! ¿Te imaginas un mundo sin peces? Imposible, siempre los habrá, responderás rápidamente, y tienes razón. En el futuro seguirán existiendo, pero muy probablemente ni en la cantidad ni en la variedad en que ahora los tenemos, pues estamos acabando con las grandes pesquerías mundiales, nos estamos cargando los océanos a una endiablada velocidad de crucero.

Un reciente documental británico, “The end of the line”, nos descubre esta nueva “verdad incómoda” medioambiental. Si el sector de la pesca no acomete una regulación mundial urgente, en el 2048 habrán desaparecido todos los peces de interés comercial. Un desastre que no sólo lo sentiremos con el empobrecimiento de nuestra cesta de la compra. Su extinción llevará el hambre a 1,2 millones de personas.

¿Estarán exagerando? En absoluto. Para hacerse una idea de las colosales proporciones de la actual industria pesquera, la película nos descubre estadísticas espeluznantes. Por ejemplo, que al año se lanzan a alta mar 1,4 millones de anzuelos, en kilométricas líneas de palangre que permitirían envolver la Tierra 550 veces. Por otro lado, las redes de arrastre literalmente aran anualmente la totalidad de los fondos marinos siete veces. Especies como el atún rojo del Mediterráneo podrían extinguirse en 2012 pues, más que sobreexplotadas, están siendo masacradas. Y con ellos decenas de miles de tortugas, tiburones, delfines, albatros o pardelas mueren accidentalmente, inútilmente.

Para impedirlo es necesario ser un consumidor concienciado, rechazar ese sushi asesino, evitar la compra de latas de conservas de empresas no respetuosas con el mar. Si no lo logramos, ese mundo sin peces será cada día más real.

Os incluyo dos interesantes vídeos sobre el tema.

El primero es el trailer del documental del que os hablo, estrenado en mayo pasado.

El otro forma parte de la campaña de Greenpeace para proteger a los atunes. Se titula Abre una lata de verdad.

Pagan 100 euros por comerse un pollo de pardela

Me avergüenzo de mis vecinos de Fuerteventura. De algunos pocos de ellos, los salvajes que están pagando hasta 100 euros a otros salvajes sin escrúpulos a cambio de tener el extraño privilegio de poder comerse un pollo de pardela en una noche de excesos gastronómicos. Dicen quienes la han probado que su carne sabe a pescado. Que o te encanta o te espanta.

Lo acaba de denunciar la Asociación de Amigos de la Pardela Cenicienta, cuyos responsables critican la impunidad de los furtivos ante la falta de vigilancia, este año acuciada por los efectos de la crisis, que ofrece a las personas con menos escrúpulos un recurso económico alternativo.

¿No sabes qué es una pardela? Pues nada menos que nuestro albatros español.

Las pardelas cenicientas de Canarias (Calonectris diomedea subespecie borealis) se alimentan ahora libremente en el litoral sahariano y en el sur de Marruecos, pero crían en pequeñas grietas de los acantilados canarios, donde les esperan sus siempre hambrientos pollos, uno por pareja, una bola de plumón blanco repleta de aceite de pescado.

Un aceite que tradicionalmente se recogía en las islas por sus supuestos poderes terapeúticos contra el reúma. La explicación dada por nuestros abuelos era tan simple como ingenua: si las pardelas viven en el agua y no tienen reúma, su aceite, visto como un condensado del animal, curará el reúma.

A partir del próximo mes, tras la independencia de las crías, las pardelas inician un impresionante periplo por el Atlántico que les lleva igual a Brasil que a las costas de Namibia o Sudáfrica. El mar es su reino.

Heraldos canarios de la primavera, llegan aquí en febrero y no se van hasta diciembre. Su canto nocturno, semejante al lloro de un niño, me produce siempre escalofríos, pero también una extraña sensación de libertad.

En todo el archipiélago crían 30.000 parejas, aunque su número está en retroceso por culpa de la imparable urbanización de la costa, la sobrepesca, los ataques de gatos y ratas a sus colonias, y también desgraciadamente por las matanzas de los furtivos.

Este montón informe de plumas son pollos de pardelas capturados ilegalmente en Fuerteventura. Lo hacen introduciendo largos ganchos en las colonias y enganchando a las pobres aves con ellos, e incluso metiendo hurones en los agujeros. ¡Vergonzoso!