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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

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Cazadores y pescadores impiden acabar con las especies invasoras

Cangrejo rojo de río, una de las especies invasoras que podrán seguir pescándose a pesar de poner en peligro a la biodiversidad autóctona (Foto CSIC).

Ya nos lo adelantó la semana pasada la ministra de Medio Ambiente a los periodistas ambientales de APIA. Isabel García Tejerina lo tenía muy claro: “Es necesario modificar la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad para que determinadas especies invasoras y en determinados lugares donde ya están asentadas se pueda seguir con su caza y pesca”. Y así lo ha hecho.

El PP ha conseguido el apoyo de PSOE, Ciudadanos, PNV, PDeCAT y Foro Asturias en el Congreso para tramitar una nueva ley que fija excepciones para poder cazar y pescar especies exóticas invasoras como el arruí, el cangrejo rojo, la carpa o la trucha arco iris. Unidos Podemos y Compromís han sido las formaciones que han votado en contra de tramitar esta proposición de ley, una posición que, para la Real Federación Española de Caza, las Federaciones Autonómicas de Caza, la Fundación Artemisan, Aproca y la Oficina Nacional de la Caza, demuestra “su total falta de sensibilidad ante los problemas del mundo rural, una vez más”.

Este texto ya fue presentado el pasado mes de junio, pero entonces los socialistas no apoyaron su propuesta, que dinamitaba la conocida como Ley Narbona, una de sus iniciativas estrellas cuando gobernaban. Ahora el PSOE hace tabla rasa y apoya una nueva normativa que pretende sortear una sentencia dictada por el Tribunal Supremo en 2016 que impedía tales excepciones y que prohíbe cualquier actividad cinegética, piscícola o comercial relacionadas ellas, obligando a su erradicación. Sin embargo, el texto presentado por los ‘populares’ sí permitirá cazar y pescar en áreas ocupadas antes de 2007, año en que se promulgó la primera regulación de esta materia.

El director general de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural, Javier Cachón, también presente en ese desayuno informativo, justificó la decisión “por el conflicto social y desórdenes en la gestión” que la normativa de Cristina Narbona había provocado. “Se trata de dar respuesta a un problema real”, aseguró.

Cachón puso el ejemplo de la trucha arco iris, cuya prohibición de pesca ha aumentado la presión de los pescadores en la trucha común, y que será rebajada al permitirse de nuevo la pesca de la especie americana, además de repoblaciones en los ríos con ejemplares que no puedan reproducirse.

Aunque ninguno de los dos políticos lo citó, ese conflicto social ha estado protagonizado principalmente por los pescadores y propietarios de piscifactorías, por un lado, y por los cazadores de zonas como Sierra Espuña (Murcia) que quieren seguir cazando sus especies invasoras favoritas.

600 científicos en contra

Mediante un manifiesto, 600 científicos, 17 sociedades científicas y 100 organizaciones de conservación de la naturaleza han expresado de forma tajante su oposición a la modificación que plantea el PP, por urgencia y sin participación pública en el proceso. También critican la maniobra legal para esquivar la contundente sentencia que en su día hizo rectificar la modificación del catálogo nacional de especies exóticas invasoras.

Las ONG Ríos con vida, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF España consideran que el cambio normativo es totalmente innecesario. Para las ONG, la Ley 42/2007 ya ofrece flexibilidad suficiente y procedimientos para abordar la gestión de las especies exóticas invasoras de forma adecuada, tanto para descatalogar una especie en el caso de que se demuestre que no tiene un grave impacto para la biodiversidad, como para levantar las prohibiciones genéricas (posesión, transporte, tráfico y comercialización) en el marco de estrategias o planes de control, gestión o erradicación, permitiendo en el marco de estos instrumentos, compatibilizar la conservación del medio ambiente con los intereses sociales y económicos.

En lugar de escuchar a los lobbies de cazadores y pescadores, científicos y asociaciones exigen que la lucha contra la expansión de las especies exóticas invasoras se lleve a cabo atendiendo a criterios técnicos y científicos. También solicitan al Gobierno que no cambie la Ley de Patrimonio y Biodiversidad, y que por el contrario, la aplique, aprobando las estrategias y planes de control, gestión y erradicación de especies exóticas invasoras previstas en la misma.

A la vista de lo decidido en el Congreso, nuestros políticos siguen haciendo más caso a los votantes que a los científicos.

Para más información, echa un vistazo al documento Especies exóticas invasoras. 25 preguntas y respuestas.

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La matanza de cormoranes en Asturias no logra frenar el declive de truchas y salmones

© Coordinadora Ecologista de Asturias

Desde hace más de 11 años, el Principado de Asturias ha matado más de 2.300 cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) para nada. En teoría, con tan brutal acción de control de la población invernante de este pájaro que se alimenta de peces mejorarían las poblaciones de truchas y salmones.  Es una exigencia de los pescadores. No quieren competencia en el campo. Quieren ser los únicos pescadores de los ríos.

Pero matar cormoranes no funciona. Era algo que ya se sabía. Como ha ocurrido en otros países y confirman numerosos estudios científicos, las matanzas de cormoranes no sirven para recuperar las poblaciones de los salmónidos ni consiguen reducir la densidad de estas aves. Tan solo siembran muerte.

Este año las cifras ponen los pelos de punta. Se matarán 130 cormoranes en el Nalón, 40 en el Narcea, 30 en el Sella, 20 en el Deva/Cares y el Bedón, 5 en el Esva y 5 en el Navia.

A pesar de la inutilidad de tales matanzas, varios colectivos de pescadores deportivos piden más sangre. Exigen a la administración el exterminio de la mitad de la población invernante de cormoranes grandes e incluso han pedido que se incluya en la lista de especies “a controlar” a garzas, nutrias y martines pescadores. Como se enteren de que los cangrejos de río también comen peces irán a por ellos. Exigen exclusividad fluvial.

Frente a ellos, varios colectivos ambientales asturianos han puesto en marcha una recogida de firmas pidiendo exactamente lo contrario. Solicitan cordura, el cese de las matanzas de cormoranes y la adopción de una postura firme contraria al control letal de otros depredadores, muchos de ellos protegidos por la legislación actual.

Asimismo, se solicita al Principado de Asturias que acometa las actuaciones necesarias para asegurar la conservación de las especies autóctonas de salmónidos, que deberían incluir necesariamente la recuperación de los cauces fluviales, la eliminación de obstáculos, la persecución efectiva del furtivismo, la lucha contra la contaminación y la reducción de los cupos de captura. Porque como confirman los expertos, son estos problemas, y no los cormoranes, los auténticos responsables de la pobreza de los ríos asturianos.

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El consumo sostenible lidera la protección de los mares

El Marine Stewardship Council (MSC) es una organización mundial independiente sin ánimo de lucro que desde 1997 establece un estándar para la pesca sostenible, gestionando un programa de certificación y ecoetiquetado para la pesca salvaje. Su objetivo principal es reconocer y premiar la pesca sostenible que no daña el medio ambiente.

Con este fin, se diseñó un estándar que evalúa si las pesquerías están bien gestionadas y si son sostenibles o no. Este estándar se desarrolló en colaboración con la industria pesquera, científicos y otras ONGs. Además, cuenta con un sello azul de MSC que asegura a los consumidores que el pescado proviene de una pesquería sostenible certificada.

En 20 años el crecimiento de Marine Stewardship Council ha sido imparable, paralelo al problema de la sobrepesca y al de la concienciación medioambiental de la población. En la actualidad:

  • 316 pesquerías están certificadas a nivel mundial y 90 están en evaluación.
  • Las capturas certificadas representan el 12% de las capturas totales a nivel mundial de pesca salvaje, más de 10 millones de toneladas.
  • 42.320 establecimientos y empresas venden o procesan 27.103 productos del mar certificados con el sello azul de MSC en todo el mundo.
  • 94 países venden o procesan pescado con el sello de MSC.

Y en España, donde la ONG tiene abierta oficina propia desde 2011, los resultados son igualmente positivos:

  • 140 empresas con cadena de custodia certificada por MSC.
  • 526 productos con sello azul.
  • Nueve pesquerías certificadas en el programa de MSC más dos en evaluación.

Para este cumpleaños redondo, MSC cuenta en España con el aval de unos inmensos padrinos. Los pescadores artesanales. Organizaciones como la Federación de Cofradías de Pescadores de Bizkaia, la Federación de Cofradías de Pescadores de Gipuzkoa y cuatro cofradías asturianas de la Comarca de Navia-Porcía (Tapia de Casariego, Viavélez, Ortiguera y Puerto de Vega). También participan 15 importantes empresas como Lidl, Eroski, El Corte Inglés o Alcampo.

Lograr la etiqueta azul no es fácil, como reconoce Iván López Van der Veen, presidente de la asociación pesquera de bacaladeros AGARBA y miembro del Consejo Asesor de Partes Interesadas de MSC:

“Conseguir el sello MSC supuso un desafío profesional. Demostrar que estábamos al mismo nivel que los operadores de países con una aparente mayor reputación medioambiental. Ahora que estamos dentro somos un aparte activa, participando de la gobernanza de MSC y trabajando para que el estándar siga siendo referencia de seriedad en las prácticas de las empresas certificadas, así como una tranquilidad para el consumidor a la hora de elegir su pescado”.

#MaresParaSiempre es el hashtag de la celebración.

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Estos son los hombres que parten el bacalao sostenible en Noruega

Iversen Børgen muestra orgulloso un colosal bacalao skrei recién pescado.

Ralf Kjeseth nació en Stavanger, una bellísima región sureña de Noruega famosa por el fiordo Lysefjord y el mundialmente conocido mirador pétreo de Preikestolen (El Púlpito). Pero a él le va más el norte. Por eso se ha ido a vivir al Círculo Polar Ártico, aunque no es tonto. Ha elegido el archipiélago de las Lofoten, apenas 25.000 habitantes, un paraíso de la naturaleza no tan helado como cabría esperar gracias a la cálida corriente del Golfo, lo que le permite disfrutar de un clima mucho más suave del que le correspondería. Aunque frío, hace frío.

A Ralf no parece preocuparle demasiado, ensimismado como está en la limpieza de un gran bacalao skrei de 14 kilos que acaba de pescar esta misma mañana. Con hábiles cortes de su afilado cuchillo va extrayendo el famoso hígado de bacalao que tanto hizo sufrir por su mal sabor a los niños de la postguerra española en un intento por acabar con el raquitismo. Separa también las huevas que me enseña orgulloso, pues era una robusta hembra. Y las lenguas, nuestras famosas cocochas, un delicado trabajo de extracción del que habitualmente se encargan en las Lofoten los niños.

“¿Vienes de España?”, me pregunta sorprendido. “Creo que allí se come mucho bacalao noruego”, afirma con un gesto orgulloso mientras retoma la tarea. Me explica que mañana volverá a hacerse a la mar en su pequeño barco, él sólo, igual que ha hecho hoy. Pero que saldrá muy pronto “porque por la tarde llega temporal de nieve”. Lee el resto de la entrada »

Quiere limpiar el mar haciendo gafas de sol con redes de pesca recicladas

Gafas sol

François van den Abeele es un soñador. Y un emprendedor. Amante del mar, de la navegación y el buceo por el Mediterráneo, su sueño es acabar con el plástico que envenena los océanos. Especialmente con esas redes a la deriva responsables de lo que se conoce como redes fantasma: trampas mortales de nylon enredando inútilmente miles de animales durante el más del medio siglo que tardan en descomponerse. Por eso ha ideado Sea2See, una moderna línea de gafas de sol cuyas monturas están hechas exclusivamente con viejas redes de pesca abandonadas. Que quiere hacer realidad gracias a un proyecto de crowdfunding.

Conocí a François el mes pasado en el Sustainable Sunday de Barcelona, una feria de promoción de la sostenibilidad empresarial. Fue allí donde me contó su proyecto, nacido en colaboración con la Agència de Residus de Catalunya (ARC), el proyecto MarViva y la cofradía de pescadores de Palamós. En esa localidad gerundense, en apenas un mes, recogieron una tonelada de redes viejas que son las que le abastecen de materia prima para sus gafas. Redes que previamente deben clasificarse y transformarse en pequeñas partículas de nylon listas para fundir. Y que, no por casualidad, ofrece un material flexible, duradero y muy resistente a los golpes, al agua y al sol. Perfecto para los amantes de los deportes náuticos.

“Lo más difícil fue encontrar al fabricante y que no pensara que estoy chalado”, confiesa. Lo encontró en Milán, en una feria internacional de gafas. Le convenció con su entusiasmo, además de con una interminable lista estadística del horror de estos fantasmagóricos plásticos incorruptibles vagando durante cientos de años por el mar: un millón de aves marinas muertas al año, 136.000 focas y cetáceos, redes cubriendo seis veces la superficie terrestre de España. “A este paso, en el 2050 habrá en los océanos más plásticos que peces“, explica sobrecogido.

Por eso sus gafas son, como François señala, “más una declaración ecologista que un producto”. Y es que pocas cosas hay más visibles y vistosas que unas gafas de sol. Que pretende vender a precios económicos. “Para que las pueda comprar todo el mundo y sea rentable seguir eliminando las redes fantasma”.

Ahora tiene el prototipo, pero aspira a comercializarlo si logra el apoyo de los consumidores concienciados. Por ahora no va demasiado bien. Necesita reunir 39.500 euros antes del próximo 8 de julio y lleva 16.000 euros. Por el bien de nuestros mares, que es el nuestro, ojalá lo logre.

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La merluza gallega se viste de etiqueta sostenible

Merluza-Mercado-2009

Los consumidores inteligentes ya han comenzado sus compras navideñas, antes de que la cercanía de las fiestas dispare los precios. Los aún más listos adquieren ahora la carne y el pescado de calidad, que sin sobresaltos del bolsillo aguardará en el congelador la llegada de esos días de alegre despilfarro gastronómico. Pero hay todavía un consumidor aún más sabio, aquel concienciado que compra con tiempo alimentos etiquetados como sostenibles y de comercio justo. Por ejemplo, la merluza gallega de pincho certificada por MSC. Lee el resto de la entrada »

¿Sabes lo que se esconde detrás de una lata de atún?

(GTRES)

(GTRES)

Yo esto del atún lo veo poco claro. Como consumidor, quiero decir. Sólo en España se enlatan al año más de 300.000 toneladas. Y la mayoría nos las comemos nosotros, amigos como pocos de ensaladas, empanadillas y otras variantes. Latas donde la información es escasa, nula o tan pequeña y confusa que es como si no existiera.

Atún claro, rojo, blanco o bonito del Norte (es lo mismo), melva, patudo, de aleta azul, tongol, listado, atún a secas. Este último es el que más compramos ¿verdad? Ni idea de las diferencias entre especies, muchas veces presentadas con su nombre científico para terminar de liarnos. ¡Ni que fuéramos alumnos de Darwin! Lee el resto de la entrada »

La sardina ibérica está en peligro de extinción

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© EFE

Desde Santurce a Bilbao podrás lucir todo lo que quieras la pantorrilla, pero gritar como nos invita la famosa canción “¡quién compra sardinas frescas!” es cada vez más difícil en el Cantábrico. Porque apenas quedan. Parece mentira, pero la popular, humilde y sanísima sardina ibérica está en peligro de extinción.

La culpa no la tiene ni el cambio climático ni la contaminación, sino nuestro insaciable afán depredador. Se nos ha ido la mano. Pescadas compulsivamente por encima de la capacidad de la especie para reponerse, estamos llegando a un punto de no retorno. O se toma una decisión urgente limitando sus capturas, o las ricas sardinitas que comamos en el norte serán francesas o marroquíes hasta que también allí empiecen a escasear, pero nunca más portuguesas, gallegas, asturianas, cántabras o vascas.

Muchos científicos piensan que aunque dejáramos ahora mismo de pescarlas, no hay ninguna garantía de que la sardina vuelva a recuperar su área de distribución histórica en España y Portugal. En California pasó algo parecido a mediados del siglo pasado y han hecho falta 25 años de veda para alcanzar unas poblaciones aceptables. Si se decidiera hacer algo parecido en España, dejar de pescarlas, sería un desastre gastronómico pero, ante todo, una tragedia para las miles de familias de pescadores que viven de una pesca que este año ya ha limitado sus capturas a un 55% menos que en 2013 y cerrado los caladeros en septiembre. Aún así no es suficiente.

Frente a ello, los arrantxales vascos las están pescando ahora más que nunca, pero en Francia y como alternativa a un bonito del Norte cada vez más escaso. Y no lo hacen para llevarlas a nuestras sartenes, ávidas de pescado azul. En su mayor parte, las ricas sardinas terminan hechas puré como alimento para atunes en las granjas de engorde del Mediterráneo. De locos.

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Los famosos se unen contra el desastre de la pesca de arrastre

Arrastre

© Greenpeace

En el fondo del mar más profundo se encuentran algunos de los ecosistemas, hábitats y especies más singulares y desconocidos del planeta. Corales que superan los mil años de edad o increíbles tiburones que tardan décadas en reproducirse. Frágiles organismos que han logrado adaptarse a unos ambientes extremos. Y que en muy poco tiempo estamos poniendo en grave peligro.

Famosos como la comediante Eva Hache, el chef Dabiz Muñoz (restaurante DiverXO), el periodista Mikel Iturriaga (El Comidista) o la actriz Carmen Ruiz se han unido a la campaña medioambiental Niunpezporlaborda.org que pide poner fin a la pesca de arrastre en aguas profundas. La petición ha sido promovida por varias ONG medioambientales y está dirigida a la ministra de Agricultura y Medio Ambiente Isabel García Tejerina, coincidiendo con la actual reforma del vigente reglamento europeo de pesca de profundidad para el Atlántico Nordeste.

La campaña pretende, a través de la recogida de firmas,  reclamar una mejora sustancial del vigente reglamento de pesca en aguas profundas. Intenta así poner freno a la pesca de arrastre de fondo en las aguas profundas, uno de los ecosistemas más grandes, desconocidos y con más biodiversidad del planeta, en serio riesgo por culpa de esta práctica pesquera insostenible.

Un centenar de publicaciones científicas indican que el arrastre de fondo en aguas profundas causa gravísimos impactos sobre estos ecosistemas. Más de 300 científicos internacionales también han firmado una petición para la prohibición de esta técnica ambientalmente destructiva.

Un año de este tipo de pesca puede tener un impacto negativo similar a cientos de años con otras artes más selectivas y menos destructivas. En el caso de los corales, el arrastre de profundidad destruye organismos vivos que la naturaleza ha tardado miles de años en crear. Y todo para extraer industrialmente un pescado de baja calidad.

España, como país líder en este tipo de pesca y con cerca de la mitad del volumen de capturas de la UE, tiene una gran responsabilidad en este proceso.

Yo ya he firmado porque quiero unos mares vivos y con futuro. ¿Firmas también tú? Pincha en este enlace. Gracias por tu firma. ¡Y difunde la petición!

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El cangrejo autóctono no lo es tanto, pero es nuestro

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Cangrejo de río europeo o de patas blancas. © David Gerke / Wikimedia Commons

Era la hazaña más rememorada por mi tío Nemesio. En una tarde logró pescar en el arroyo de Hontoria de la Cantera más de 50 docenas de cangrejos. O puede que fueran 100. Una barbaridad. Ahora no queda ninguno.

Tampoco en el río Úrbel, la meca de los cangrejeros burgaleses, donde el reflejo de un prismático en lo alto de la montaña te recordaba que los guardas hacían bien su trabajo. Bueno, allí sí que los hay. Y muchos. Pero no son los autóctonos, los europeos de patas blancas. Esos casi se han extinguido, diezmados por una peste, la afanomicosis.

Los de ahora son americanos (del Norte). El cangrejo rojo, procedente de las marismas de Luisiana y que muy pronto invadió las de Doñana y media España. Y el señal, inconscientemente soltado por la Administración para repoblar los ríos ibéricos. Al ser las especies americanas portadoras del mortal parásito, mientras estén ellas no podrá sobrevivir la nuestra.

En realidad, lo de cangrejo autóctono es muy matizable. Una reciente revisión publicada en la Revista Quercus apunta a que “el nuestro” no es tan nuestro. Habría sido introducido en la península Ibérica hace menos de 200 años a partir de poblaciones italianas, de donde sí es originario. A la sorpresa le ha seguido el estupor. Incluido en la Lista Roja como especie autóctona en peligro de extinción, muchas Comunidades Autónomas y hasta asociaciones ambientales tienen en marcha proyectos de recuperación.

El cangrejo de río es famoso por nadar de espaldas, pero en lo que se refiere a su gestión nosotros lo hemos hecho aún más difícil: de espaldas y a lo loco.

¿Qué hacemos entonces? En mi opinión, dos siglos de historia, cultura y una importante función ecológica son suficientes para seguir protegiendo al de patas blancas. Aunque sólo sea como homenaje a esas tardes cangrejeras de reteles y asombro.

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