BLOGS
La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Archivo del autor

Inauguran la primera planta de reciclado de pañales y compresas del mundo

El usar y tirar prácticamente se inventó para hacernos la vida más fácil (y limpia) con los productos higiénicos absorbentes, especialmente los pañales y las compresas. Baratos y de un solo uso. Hace más de medio siglo empezaron a popularizarse en todo el mundo, pero hasta ahora nadie había caído en la cuenta en la necesidad de afrontar su reciclaje.

El pasado 25 de octubre se inauguró en la localidad italiana de Lovadina di Spresiano, en la provincia de Treviso, una planta a escala industrial capaz de reciclar el 100% de los productos higiénicos absorbentes usados y transformarlos en materias primas secundarias.

La tecnología ha sido desarrollada y patentada por la empresa Fater, una “joint venture” creada por Procter & Gamble y Gruppo Angelini. La planta es única y la primera de su tipo en el mundo. Con ella, según sus responsables, se pretende demostrar la eficiencia a escala industrial de esta nueva tecnología, capaz de procesar 10.000 toneladas de productos de higiene absorbentes usados por año y dar servicio a casi un millón de consumidores de 50 municipios de la región del Veneto.

Una tonelada de residuos procedentes de pañales y productos higiénicos absorbentes pueden producir, después de la separación de los desechos humanos, alrededor de 150 kilos de celulosa, 75 kilos de plásticos mezclados y 75 kilos de material absorbente. Son nuevas materias primas de alta calidad que pueden usarse en multitud de productos y procesos, dando una nueva vida a los pañales usados.

En palabras de Franco Zanata, presidente de Contarina, la compañía que gestiona la recogida de estos residuos, “éste es un gran paso adelante para cumplir el objetivo que nos hemos fijado de reciclar lo no reciclable, un paso importante en la implementación progresiva de una economía circular basada en proyectos y actividades prácticos”.

Por su parte, Roberto Marinucci, vicepresidente mundial de la división de toallitas, cuidado infantil y sostenibilidad de P&G y miembro del comité ejecutivo de Fater, asegura: “P&G cree que el reciclaje de pañales es bueno para nuestros consumidores, bueno para el planeta y bueno para los negocios. Encaja con nuestra visión sobre cero residuos al vertedero”.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

Las energías renovables están mejorando la vida de millones de personas en África

En Europa el desarrollo de las energías renovables se percibe como una apuesta por la sostenibilidad, de lucha contra el cambio climático, incluso de modernidad algo friki, pero en África este tipo de energías están suponiendo una auténtica revolución, como ha reconocido recientemente en Puerto del Rosario (Fuerteventura) el director ejecutivo de Energías Renovables y Eficiencia Energética de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO/ECOWAS, Mahama Kappiah. Así lo puso en evidencia durante su participación en el V Foro Internacional de Agua y Energías Renovables, Africagua 2017.

El acceso a la electricidad en muchos sitios no es tan sencillo como encender un interruptor o cargar un móvil. En países del Tercer Mundo una bombilla puede suponer la diferencia entre estudiar o no estudiar. Algo fundamental para los 645 millones de personas en el mundo que aún no tienen acceso a la energía, o ese 13 % de la población mundial que apenas consume el 4 % de la electricidad total. Sólo en África más de 500 millones de personas viven sin electricidad. Apenas uno de cada cinco africanos pudo conectarse a la red eléctrica en 2012, según datos del Banco Mundial.

Pero la electricidad va más allá de iluminación o tecnología. Con ella también es posible solucionar el gran problema endémico del continente, la falta de agua.

El agua es fundamental para la vida. También es clave para el desarrollo social, sanitario y económico de un territorio. Sin agua no se puede cultivar ni mantener la ganadería; sin agua hay hambre, desigualdades, enfermedades, guerras. Sin embargo, 4.500 millones de personas carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura (6 de cada 10, según datos de Unicef y la OMS) y 2.100 millones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable (3 de cada 10). El cambio climático está agravando dramáticamente el problema.

Y es aquí donde aparecen las energías renovables, de las que África es riquísima: sol y viento en abundancia. Tienen además una ventaja inmensa: la reducción de la dependencia exterior, la independencia energética. Ya no hace falta grandes centrales de producción ni kilométricos tendidos. Las nuevas tecnologías permiten que cada casa, pueblo o ciudad pueda desarrollar su propia red de producción y distribución eléctrica con la que iluminarse, pero también desalar agua, bombearla y depurarla.

Agua para todos

Hacer llegar la luz a los hogares del continente africano es ahora mismo más un sueño que una meta, a pesar de que, como aseguró Mahama Kappiah, en él “hay más de 140 millones de personas distribuidas en distintos países y nos hemos trazado como reto que antes del 2030 puedan tener acceso a la energía eléctrica”. Este experto caboverdiano ve en las microrredes basadas en energías renovables la mejor opción de futuro para atender la demanda local sin necesidad de recurrir a grandes proyectos. El problema, como también destacó Kappiah, es aumentar los recursos en educación para poder contar con profesionales bien formados en esos países que puedan garantizar su correcta instalación y mantenimiento.

En este sentido, Anthony Ighodaro, presidente de la Alianza Africana de Energía Renovable, reconoce que el mayor problema es precisamente la falta de técnicos en la población local. “Hay proyectos e inversiones para estos sistemas de electrificación para comunidades, pero se carece de personal cualificado para instalarlos y para su mantenimiento, que es casi más importante”.

Dinero. Hace falta también mucho dinero. Se ha estimado que desarrollar una infraestructura adecuada que permitiera el acceso y saneamiento del agua potable en África costaría alrededor de 500.000 millones de euros en los próximos 10 a 15 años.

Gigantesca planta fotovoltaica instalada en Ourzazate, Marruecos.

Marruecos a la cabeza

Marruecos espera que para el año 2020 el 42 % de la energía que se consuma en el país sea producida en plantas solares y en el año 2030 llegar al 54 %. El mar de espejos que está instalando en medio de las áridas arenas desérticas de Ouarzazate, al sur del país, es un ejemplo de la apuesta alauita para avanzar hacia la independencia energética gracias a las energías renovables.

La electrificación rural del continente africano pasa necesariamente por las energías eólica y fotovoltaica. Su combinación en módulos transportables o contenedores y que no requieren pre instalación de obra, con escaso mantenimiento y facilidad de uso abre una nueva vía de desarrollo hasta ahora desconocida.

Desaladora modular desarrollada por el ITC.

Investigación canaria

Estas mismas fuentes energéticas están siendo combinadas para ofrecer, por ejemplo, una desaladora transportable que funciona solo con energía solar como la desarrollada por el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) y que se pudo ver en Africagua Fuerteventura. Apenas un container con todo el kit en su interior y un techo desplegable de placas solares, sin instalación, capaz de producir a bajo precio 40.000-50.000 litros de agua potable al día en medio del desierto o junto al mar.

O como destacó el director de I+D del ITC, Gonzalo Piernavieja, sistemas de depuración por lagunaje sin conexión a una red de alcantarillado, redes interconectadas de autosuficiencia energética, electrificación de comunidades aisladas e incluso, algo muy importante por desgracia, llevar agua y electricidad a los muchos campos de refugiados africanos.

Grandes proyectos de desarrollo sostenible para África de la mano de la gestión del agua y las energías limpias pero, y eso también quedó claro en Africagua, ante todo grandes oportunidades de negocio para las empresas, muchas de ellas españolas, que se han lanzado a este inmenso mercado emergente y bien dotado de ayudas internacionales.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

Rechazadas nuevas macrogranjas gracias a la movilización del mundo rural

 

Amigos de la Tierra, Plataforma Loporzano SIN Ganadería Intensiva, Plataforma Ciudadana Salvemos el Arabí y Comarca, Plataforma Cívica de Gamonal, Stop Macrogranjas Pueblos Vivos de Cuenca y VSF – Justicia Alimentaria Global celebran los éxitos de los movimientos vecinales en la lucha contra la expansión de la industria porcina. La pasada semana se ha paralizado la construcción de una explotación porcina en Villafáfila, Zamora, un éxito para la sociedad civil que, a lo largo de los últimos meses, también ha logrado frenar dos explotaciones en Gamonal, Toledo, y otras dos en Yecla, Murcia.

En el Estado Español hay aproximadamente 30 millones de cerdos. Aunque su producción se concentra en Aragón y Cataluña, la industria del porcino busca su expansión en otros territorios. Sin embargo se está encontrando con la fuerte oposición de los vecinos afectados. La ciudadanía organizada rechaza una industria que deja fuertes impactos, contaminación de agua y suelo, malos olores, y resulta incompatible con otros modelos de desarrollo respetuosos con el medio ambiente y la salud.

En Villafáfila (Zamora), el grupo Batallé, una de las principales empresas cárnicas del país, retiró su proyecto para construir un cebadero de 2.000 cerdos debido a la inmediata movilización vecinal para impedirlo. El proyecto ponía en peligro la  Reserva Natural Lagunas de Villafáfila.

Otro de los éxitos de este movimiento a favor de la ganadería extensiva, respetuosa con el medio ambiente y la ciudadanía, lo ha cosechado la Plataforma Ciudadana Salvemos el Arabí y Comarca. Ésta impidió, tras masivas movilizaciones, la construcción de dos macro-explotaciones porcinas de selección genética con capacidad para 26.000 cerdos en el Monte Arabí de Yecla (Murcia), declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El rechazo unánime consiguió que la empresa CEFUSA, parte del grupo Fuertes, propietario de El Pozo, retirara el proyecto.

A su vez, en Gamonal (Toledo), la Plataforma Cívica de Gamonal se organizó el pasado verano para mostrar el rechazo de la población ante la posible construcción en su territorio de una serie de naves que acogerían hasta 14.400 cerdos.

Según Amigos de la Tierra, estas victorias representan un gran empuje para los movimientos sociales que hacen campaña día a día para frenar la ganadería industrial.

La Plataforma Loporzano SIN Ganadería Intensiva sigue luchando para evitar la expansión de la industria porcina en su municipio. Rosa Diez Tagarro, secretaria de la plataforma, lamenta que, a diferencia de otros ayuntamientos, el de Loporzano (Huesca) siga sin escuchar un clamor vecinal que dura ya casi dos años y que goza de gran reconocimiento y apoyo social en Aragón y en el resto de España, así como en el extranjero.

“La alarma social es evidente. Recibimos continuamente peticiones de auxilio de pueblos aragoneses y del resto de España. Nos anima enormemente la creciente movilización social y continuaremos con la difusión de los costes ocultos de la ganadería industrial y con la defensa de nuestro territorio por todas las vías emprendidas”, asegura Diez Tagarro.

Blanca Ruibal, responsable de Agricultura y Alimentación de Amigos de la Tierra, afirmó que “la ganadería industrial está entre los principales responsables del cambio climático. Es intolerable que nuestros pueblos se conviertan en el estercolero de Europa y que se siga alentando una burbuja que genera grandes beneficios para un puñado de empresas, a costa del medio ambiente, nuestra salud y el medio de vida de las personas productoras”.

Son todos movimientos que resisten el avance de la ganadería industrial, contrarios a los impactos de esta industria y la necesidad de poner en valor la ganadería extensiva y otros modelos de desarrollo en nuestro medio rural.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

Cazadores y pescadores impiden acabar con las especies invasoras

Cangrejo rojo de río, una de las especies invasoras que podrán seguir pescándose a pesar de poner en peligro a la biodiversidad autóctona (Foto CSIC).

Ya nos lo adelantó la semana pasada la ministra de Medio Ambiente a los periodistas ambientales de APIA. Isabel García Tejerina lo tenía muy claro: “Es necesario modificar la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad para que determinadas especies invasoras y en determinados lugares donde ya están asentadas se pueda seguir con su caza y pesca”. Y así lo ha hecho.

El PP ha conseguido el apoyo de PSOE, Ciudadanos, PNV, PDeCAT y Foro Asturias en el Congreso para tramitar una nueva ley que fija excepciones para poder cazar y pescar especies exóticas invasoras como el arruí, el cangrejo rojo, la carpa o la trucha arco iris. Unidos Podemos y Compromís han sido las formaciones que han votado en contra de tramitar esta proposición de ley, una posición que, para la Real Federación Española de Caza, las Federaciones Autonómicas de Caza, la Fundación Artemisan, Aproca y la Oficina Nacional de la Caza, demuestra “su total falta de sensibilidad ante los problemas del mundo rural, una vez más”.

Este texto ya fue presentado el pasado mes de junio, pero entonces los socialistas no apoyaron su propuesta, que dinamitaba la conocida como Ley Narbona, una de sus iniciativas estrellas cuando gobernaban. Ahora el PSOE hace tabla rasa y apoya una nueva normativa que pretende sortear una sentencia dictada por el Tribunal Supremo en 2016 que impedía tales excepciones y que prohíbe cualquier actividad cinegética, piscícola o comercial relacionadas ellas, obligando a su erradicación. Sin embargo, el texto presentado por los ‘populares’ sí permitirá cazar y pescar en áreas ocupadas antes de 2007, año en que se promulgó la primera regulación de esta materia.

El director general de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural, Javier Cachón, también presente en ese desayuno informativo, justificó la decisión “por el conflicto social y desórdenes en la gestión” que la normativa de Cristina Narbona había provocado. “Se trata de dar respuesta a un problema real”, aseguró.

Cachón puso el ejemplo de la trucha arco iris, cuya prohibición de pesca ha aumentado la presión de los pescadores en la trucha común, y que será rebajada al permitirse de nuevo la pesca de la especie americana, además de repoblaciones en los ríos con ejemplares que no puedan reproducirse.

Aunque ninguno de los dos políticos lo citó, ese conflicto social ha estado protagonizado principalmente por los pescadores y propietarios de piscifactorías, por un lado, y por los cazadores de zonas como Sierra Espuña (Murcia) que quieren seguir cazando sus especies invasoras favoritas.

600 científicos en contra

Mediante un manifiesto, 600 científicos, 17 sociedades científicas y 100 organizaciones de conservación de la naturaleza han expresado de forma tajante su oposición a la modificación que plantea el PP, por urgencia y sin participación pública en el proceso. También critican la maniobra legal para esquivar la contundente sentencia que en su día hizo rectificar la modificación del catálogo nacional de especies exóticas invasoras.

Las ONG Ríos con vida, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF España consideran que el cambio normativo es totalmente innecesario. Para las ONG, la Ley 42/2007 ya ofrece flexibilidad suficiente y procedimientos para abordar la gestión de las especies exóticas invasoras de forma adecuada, tanto para descatalogar una especie en el caso de que se demuestre que no tiene un grave impacto para la biodiversidad, como para levantar las prohibiciones genéricas (posesión, transporte, tráfico y comercialización) en el marco de estrategias o planes de control, gestión o erradicación, permitiendo en el marco de estos instrumentos, compatibilizar la conservación del medio ambiente con los intereses sociales y económicos.

En lugar de escuchar a los lobbies de cazadores y pescadores, científicos y asociaciones exigen que la lucha contra la expansión de las especies exóticas invasoras se lleve a cabo atendiendo a criterios técnicos y científicos. También solicitan al Gobierno que no cambie la Ley de Patrimonio y Biodiversidad, y que por el contrario, la aplique, aprobando las estrategias y planes de control, gestión y erradicación de especies exóticas invasoras previstas en la misma.

A la vista de lo decidido en el Congreso, nuestros políticos siguen haciendo más caso a los votantes que a los científicos.

Para más información, echa un vistazo al documento Especies exóticas invasoras. 25 preguntas y respuestas.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

¿Por qué cada vez comemos menos fruta?

En seis años el consumo de frutas en nuestro país ha caído en España un 7%, de los 4.695 millones de kilos de 2010 a los 4.369 millones de 2016. Si echamos la mirada hacia atrás ha caído a la mitad, reducido a unos tristes 3,8 kilos de fruta por persona y año.

Paradójicamente, en el mismo periodo de tiempo la producción se ha triplicado hasta el punto de que nuestro país es el segundo productor mundial de frutas después de China.

Según  Ignasi Iglesias, investigador del Parque Científico y Tecnológico Agroalimentario de Lérida, a este ritmo en diez años ya no se consumirá melocotón. Lee el resto de la entrada »

La matanza de cormoranes en Asturias no logra frenar el declive de truchas y salmones

© Coordinadora Ecologista de Asturias

Desde hace más de 11 años, el Principado de Asturias ha matado más de 2.300 cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) para nada. En teoría, con tan brutal acción de control de la población invernante de este pájaro que se alimenta de peces mejorarían las poblaciones de truchas y salmones.  Es una exigencia de los pescadores. No quieren competencia en el campo. Quieren ser los únicos pescadores de los ríos.

Pero matar cormoranes no funciona. Era algo que ya se sabía. Como ha ocurrido en otros países y confirman numerosos estudios científicos, las matanzas de cormoranes no sirven para recuperar las poblaciones de los salmónidos ni consiguen reducir la densidad de estas aves. Tan solo siembran muerte.

Este año las cifras ponen los pelos de punta. Se matarán 130 cormoranes en el Nalón, 40 en el Narcea, 30 en el Sella, 20 en el Deva/Cares y el Bedón, 5 en el Esva y 5 en el Navia.

A pesar de la inutilidad de tales matanzas, varios colectivos de pescadores deportivos piden más sangre. Exigen a la administración el exterminio de la mitad de la población invernante de cormoranes grandes e incluso han pedido que se incluya en la lista de especies “a controlar” a garzas, nutrias y martines pescadores. Como se enteren de que los cangrejos de río también comen peces irán a por ellos. Exigen exclusividad fluvial.

Frente a ellos, varios colectivos ambientales asturianos han puesto en marcha una recogida de firmas pidiendo exactamente lo contrario. Solicitan cordura, el cese de las matanzas de cormoranes y la adopción de una postura firme contraria al control letal de otros depredadores, muchos de ellos protegidos por la legislación actual.

Asimismo, se solicita al Principado de Asturias que acometa las actuaciones necesarias para asegurar la conservación de las especies autóctonas de salmónidos, que deberían incluir necesariamente la recuperación de los cauces fluviales, la eliminación de obstáculos, la persecución efectiva del furtivismo, la lucha contra la contaminación y la reducción de los cupos de captura. Porque como confirman los expertos, son estos problemas, y no los cormoranes, los auténticos responsables de la pobreza de los ríos asturianos.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

Construyen un campo de golf en las arenas del desierto del Sáhara

El mayor disparate, de todos los monumentales disparates que viajando por medio mundo he visto a lo largo de mi vida, lo encontré la semana pasada viajando por el Sáhara occidental.

En la península de Río de Oro, en el corazón del futuro Parque Nacional de Dakhla, en el lugar propuesto a la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, en zona inundable reconocida como sitio Ramsar debido a su extraordinaria riqueza natural, refugio de la muy amenazada gacela Mhorr, en el trópico de Cáncer pero también en medio de uno de los desiertos más extremos del planeta, a 30 kilómetros de la pobreza infinita de la antigua ciudad española de Villa Cisneros y a 500 de El Aaiún, en un territorio ocupado ilegalmente por Marruecos y que reclama la República Árabe Saharaui Democrática, muy cerca de zonas militarizadas con peligrosos campos minados, en ese lugar tan bello como duro acaban de levantar un campo de golf. Lee el resto de la entrada »

Es el coche, no la boina de la contaminación

El Ayuntamiento de Madrid mantendrá para este viernes, 27 de octubre, la prohibición a los no residentes de aparcar en el centro de la ciudad, tras superarse el nivel de aviso por dióxido de nitrógeno (NO2) en el aire. Además, la velocidad de circulación en el interior de la M-30 y en las vías de acceso a la ciudad, en ambos sentidos, continúa limitada a 70 kilómetros por hora.

La culpa es de la boina“, me asegura un compañero. ¿La de la contaminación?, le pregunto quisquilloso, pues habla de boina como si fuera un gorro que alguien pone sobre la ciudad por capricho (seguramente la alcaldesa) y no de una grave contaminación de la atmósfera que respiramos responsable de la muerte de más de 30.000 personas en España al año frente a, por ejemplo, los 1.160 fallecidos en accidente de tráfico. Una de cada seis muertes en el Planeta es por contaminación, más que todas las guerras en el mundo.

Millones de personas cogiendo todos los días el coche para ir a trabajar y pensamos que la contaminación del aire es por culpa del cambio climático, responsable de que no llueva, ajenos precisamente a que esa cambio climático está provocado por nuestro consumo demencial de combustibles fósiles. Y de ellos, los peores, los que tienen motor diésel.

El diésel contamina más que la gasolina

El 42% de los españoles ignora que los motores propulsados por diésel contaminan más que los impulsados por gasolina, debido a que estos generan altas cantidades de dióxido de nitrógeno y partículas en suspensión, elevando los niveles de contaminación del aire, según datos del comparador de seguros Acierto.com.

“Si bien ambos motores emiten dióxido de carbono, los diésel generan también dióxido de nitrógeno y partículas en suspensión en el proceso de combustión, que hacen que los niveles de contaminación del aire se eleven”, ha explicado en un comunicado el cofundador de esa empresa, Carlos Brüggemann.

No obstante, Brüggemann ha señalado que los motores han evolucionado “notablemente” durante los últimos años, así como que muchos fabricantes han optimizado sus diseños e incluido filtros cada vez “más sofisticados” para minimizar las emisiones y adaptarse a las nuevas normativas europeas.

Más del 40% no compraría un vehículo eléctrico

Asimismo, el estudio revela que dos de cada cinco españoles no estarían dispuestos a pagar más por un vehículo responsable con el medio ambiente; y que más del 40% de los conductores tampoco se han planteado nunca adquirir un coche eléctrico.

La cifra no sorprende si tenemos en cuenta que un escaso 21% de los españoles valora la sostenibilidad de los bienes y servicios que compra.

En este caso, no obstante, casi el 60% de los que sí compraría un automóvil de este tipo lo haría por razones ecológicas. El 22% lo adquiriría porque considera que son más económicos, el 7% porque le gusta un modelo, y el 11% por otras razones.

El coche diésel es menos rentable

Más allá del aspecto ecológico, los coches diésel son también menos rentables; una conclusión que contrasta con la creencia general de los automovilistas españoles.

De hecho y según los datos de Acierto.com, alrededor de 150.000 estarían eligiendo mal cada año al decantarse por ellos. El motivo es que en más del 50% de los casos no se recupera la inversión inicial. Aquí intervienen factores como el coste del vehículo, el precio y consumo del combustible, la prima del seguro del coche, los gastos de mantenimiento y la diferencia en el valor residual del coche.

Pero luego, claro, la culpa es de la boina.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

El consumo sostenible lidera la protección de los mares

El Marine Stewardship Council (MSC) es una organización mundial independiente sin ánimo de lucro que desde 1997 establece un estándar para la pesca sostenible, gestionando un programa de certificación y ecoetiquetado para la pesca salvaje. Su objetivo principal es reconocer y premiar la pesca sostenible que no daña el medio ambiente.

Con este fin, se diseñó un estándar que evalúa si las pesquerías están bien gestionadas y si son sostenibles o no. Este estándar se desarrolló en colaboración con la industria pesquera, científicos y otras ONGs. Además, cuenta con un sello azul de MSC que asegura a los consumidores que el pescado proviene de una pesquería sostenible certificada.

En 20 años el crecimiento de Marine Stewardship Council ha sido imparable, paralelo al problema de la sobrepesca y al de la concienciación medioambiental de la población. En la actualidad:

  • 316 pesquerías están certificadas a nivel mundial y 90 están en evaluación.
  • Las capturas certificadas representan el 12% de las capturas totales a nivel mundial de pesca salvaje, más de 10 millones de toneladas.
  • 42.320 establecimientos y empresas venden o procesan 27.103 productos del mar certificados con el sello azul de MSC en todo el mundo.
  • 94 países venden o procesan pescado con el sello de MSC.

Y en España, donde la ONG tiene abierta oficina propia desde 2011, los resultados son igualmente positivos:

  • 140 empresas con cadena de custodia certificada por MSC.
  • 526 productos con sello azul.
  • Nueve pesquerías certificadas en el programa de MSC más dos en evaluación.

Para este cumpleaños redondo, MSC cuenta en España con el aval de unos inmensos padrinos. Los pescadores artesanales. Organizaciones como la Federación de Cofradías de Pescadores de Bizkaia, la Federación de Cofradías de Pescadores de Gipuzkoa y cuatro cofradías asturianas de la Comarca de Navia-Porcía (Tapia de Casariego, Viavélez, Ortiguera y Puerto de Vega). También participan 15 importantes empresas como Lidl, Eroski, El Corte Inglés o Alcampo.

Lograr la etiqueta azul no es fácil, como reconoce Iván López Van der Veen, presidente de la asociación pesquera de bacaladeros AGARBA y miembro del Consejo Asesor de Partes Interesadas de MSC:

“Conseguir el sello MSC supuso un desafío profesional. Demostrar que estábamos al mismo nivel que los operadores de países con una aparente mayor reputación medioambiental. Ahora que estamos dentro somos un aparte activa, participando de la gobernanza de MSC y trabajando para que el estándar siga siendo referencia de seriedad en las prácticas de las empresas certificadas, así como una tranquilidad para el consumidor a la hora de elegir su pescado”.

#MaresParaSiempre es el hashtag de la celebración.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

España es un país de cerdos

Hay mucho cerdo en España. Según últimos datos oficiales del Ministerio, en 2016 se alcanzó un censo de 29,2 millones de gorrinos. Este dato sitúa a España como el país con mayor censo de la UE por delante de Alemania (27,5 millones).

Es el doble que hace 20 años. Ello supone el 37 por ciento del total de la producción ganadera, generando alrededor de 6.000 millones de euros al año. Con 1,7 millones de toneladas anuales de carne, España es el tercer mayor exportador mundial de porcino, detrás de China y Estados Unidos.

Todo lo relacionado con el cerdo va en aumento. Empezando por el consumo. En nuestro país el consumo de esta carne crece a un ritmo del 3% al año, situándose en 50,2 kilogramos por habitante y año, 8,6 kilos por encima de la media europea. El gusto patrio por el jamón y la chacina tiene la culpa, además de su bajo precio. Lee el resto de la entrada »