La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Archivo de la categoría ‘Tradiciones populares’

Regalan pelotas gigantes para poder correr encierros sin toros

Matalpino

© Matalpino

Matalpino, una pequeña localidad madrileña del Parque Nacional de La Sierra de Guadarrama, se ha hecho famosa por organizar desde hace 5 años unos divertidos encierros sin toros. En lugar de enfrentarse a los astados, durante las fiestas de San Bartolomé los mozos y mozas huyen de gigantescas pelotas de 120 kilos de peso que bajan rodando por la calle. Son los “boloencierros“, una iniciativa ética que está causando furor incluso entre los antitaurinos.

La fama de esta singular carrera ha llegado hasta Londres, sede central en Europa de PETA, el mayor grupo activista por los derechos de los animales en el mundo. Y ha gustado mucho. Tanto que sus responsables se han ofrecido a pagar a otras ciudades españolas o portuguesas las pelotas gigantes pintadas que se asemejan a toros, a cambio de que abandonen los encierros taurinos.

“El divertido y familiar ‘Boloencierro’ de Mataelpino ha encajado perfectamente en un mundo que se opone más que nunca a las corridas de toros”, asegura a través de un comunicado de prensa Mimi Bekhechi, directora de PETA.

“El lema de PETA dice que los animales no son nuestros para utilizarlos para el entretenimiento, ¡pero las pelotas gigantes y los seres humanos que voluntariamente huyen de ellas son un juego justo!”, afirma Bekhechi.

Según PETA, un residente de Mataelpino explicó en una entrevista a un periodista que el encierro de los toros “fue la tradición, pero era una tradición que moría. Las personas ya no quieren ver animales asustados corriendo por sus vidas”.

Aunque este encierro también tiene sus peligros. Sobre todo cuando algún osado, o algún despistado, trata de parar esas pesadas bolas que bajan a toda velocidad. Todos los años hay algún herido. Pero toros ninguno.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

Descubren un viejo tejo anterior a las pirámides de Egipto

Tejo milenario

Este tejo de la iglesia de St Cynog’s, Sennybridge, tiene 5 milenios [WALES NEWS SERVICE]

Imagínate un viejo árbol. Un venerable tejo (Taxus baccata) plantado en un cementerio en lugar de los habituales cipreses (Cupressus sempervirens). Siempre verde, símbolo de eternidad, de nuestra lucha imposible por trascender, contra el polvo eres y en polvo te has de convertir. Rodeado de lápidas, de muerte, de sueños y esperanzas rotas. “Como te veo, yo me vi. Como me ves, tú te verás”, rezaban antes las entradas de los camposantos. Terrible.

Todavía quedan en el norte de España algunos de estos venerables tejos de cementerio, especialmente en Asturias. En realidad los hay por todo el arco atlántico, desde Irlanda y el Reino Unido hasta Normandía.

Dicen los expertos que son reminiscencias de viejas tradiciones de origen celta, cultura que consideraba a los tejos árboles sagrados, unión espiritual entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Algunos, los ejemplares más viejos, podrían incluso haber sido plantados por estos primitivos europeos como parte fundamental de cultos olvidados. ¿Tejos vivos con más de 2.000 años? Parece imposible. Pero no lo es.

En Gales, en la parroquia de San Cynog, en el condado de Powys, los expertos acaban de confirmar la extraordinaria edad de uno de estos abuelos vegetales. Los estudios de ADN no ofrecen dudas. El colosal ejemplar es anterior al cristianismo. Incluso a los celtas. Y hasta a los egipcios y sus pirámides. Gigante pausado, tiene nada menos que 5.000 años. Nació tres milenios antes que Jesucristo y sigue tan tranquilo, creciendo a un ritmo de eternidad. Increíble.

Tras conocer estos datos, la iglesia de Gales ha lanzado una campaña para proteger éste y otros árboles milenarios vecinos a sus templos.

Me dan envidia. En España también tenemos viejos, viejísimos tejos, pero no los cuidamos ni los protegemos. Los cortamos. Total ¿qué son 5.000 años frente a la insoportable levedad del hormigón?

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

¿Unos Sanfermines sin encierros… ni toros?

Corredores

Manifestación antitaurina en Pamplona. © PETA

Durante estas fiestas de San Fermín sufrirán y morirán cruelmente 48 toros bravos. ¿Muchos, pocos? Siempre serán demasiados.

La justificación a este matadero se apoya en la tradición. Toda la vida se han corrido los Sanfermines, dirán los pamplonicas. Pero no es verdad. En esta fiesta la tradición salió corriendo a partir de 1926, espoleada por la fama de una novela, Fiesta, que igualmente hizo famoso a su autor, Ernest Hemingway. Hasta entonces era una sencilla festividad local de origen ganadero. Hoy atrae a casi un millón de personas.

Lo cierto es que ni San Fermín es el patrón de Pamplona, como piensan muchos (el patrón oficial y olvidado es San Saturnino), ni su fiesta es el 7 de julio, sino el 25 de septiembre. Pero da lo mismo. También que estemos en pleno siglo XXI, una época donde los derechos de los animales forman parte de las exigencias morales de toda sociedad moderna. Salvo los toros en España.

La fiesta no debe estar unida nunca a la crueldad. En San Fermín diviértete, por supuesto, pero no corras los encierros. Si tú corres, los toros mueren. Te conviertes en un corredor de la muerte.

Un año más, pañuelos negros han pedido fiestas de San Fermín libres de sufrimiento animal. El mío, virtual pero sincero, es uno de ellos.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

Descubiertas cartas de árbol de hace un siglo

Mallea-arborglyph_CK500

Arboglifo vasco en USA. © Charlotte Kidd / The Society of Environmental Journalists

Mañana celebramos el Día Mundial del Árbol, un recuerdo anual a su inmensa importancia. Especialmente la de los muy singulares, ejemplares magníficos que en algún caso guardan en su corteza el recuerdo (agresivo) de nuestro paso por ellos.

Señales de cuchillo en sensibles pieles como las del drago bicentenario de Gáldar (Gran Canaria). En este sorprendente ejemplar las hay de todos los años y épocas. Una de 1936 grita un patriótico ¡Arriba España!, terrible recuerdo herido del odio acumulado en nuestra guerra civil.

Otra, en el mismo árbol, está fechada el 13 de junio de 1913 y muestra con rasgos infantiles la silueta de una mujer de cara feroz cuyo nombre lo dice todo: es la Vieja Regañona. Una bruja asustadora de niños, a la que según la leyenda ese dibujo ancla al drago impidiendo sus malvadas acciones. Lleva presa allí más de un siglo, mientras su autor habrá fallecido de viejo hace mucho tiempo.

Los árboles recogen a su pesar nuestros anhelos y miedos. Parejas enamoradas, niños asustados, pero también seres solitarios.

Como los pastores vascos que recorrieron con sus ovejas los desolados bosques del oeste americano a mediados del siglo XIX. Una navaja fue la pluma con la que grabaron frases y dibujos en los árboles con recuerdos de su tierra, añoranzas, reflexiones políticas, gastronómicas  e incluso fantasías sexuales escritas en euskera y castellano.

Se han localizado más de 14.000 inscripciones en lo que ya es considerado uno de los mayores legados escritos de la cultura vasca y que, paradójicamente, está fuera del País Vasco.

Seguramente todas las civilizaciones lo hicieron antes, pero sólo las de estos pastores euskaldunes se han conservado en las remotas tierras de Nevada y Oregón.

¿La razón? Al final talamos los árboles y con ellos desaparecen nuestros sueños.

Tienes más información sobre las inscripciones de pastores vascos en el tronco de árboles norteamericanos en este post de losfilólogos.com

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

Salvemos a Langosto, la nueva víctima de Tordesillas

Langosto, Toro de la Vega 2013

La víctima ya tiene nombre. Se llama Langosto y morirá alanceado el próximo 17 de septiembre en Tordesillas (Valladolid). Langosto es un toro bravo de la ganadería salmantina de Puerto de San Lorenzo. Pesa 546 kilos y muestra un precioso color negro bragado. Le ha correspondido el triste privilegio de ser elegido por un supuesto grupo de expertos para convertirse en el Toro de la Vega 2013.

Sus compañeros de ganadería morirán en cualquier plaza de toros atravesados por la espada después de una tortura de un cuarto de hora. El sufrimiento de Langosto se alargará una hora y será aún más terrible. Morirá alanceado tras una larga persecución por el campo donde el estrés del animal se tornará en terror ante la sed de sangre de miles de vociferantes personas.

Año tras año no me cansaré de denunciar esta barbarie sin sentido. Amo las tradiciones, las estudio y rescato en varios libros que he publicado sobre este tema. Amo igualmente Tordesillas, localidad a la que me unen lazos afectivos y familiares. Pero me niego a justificar como “afamado torneo” o “antiquísima tradición medieval” lo que es, ni más ni menos, que una cruel estupidez sin sentido.

Otra vez habrá manifestaciones antitaurinas, algunas fuera de nuestras fronteras. Aumentará el número de firmas contrarias al sangriento evento (recogidas 200.000 en Avaaz). Y este año, como especial protesta, el joven asturiano Francisco Javier Martínez recorrerá a pie los 776 kilómetros que separan Mataró de Tordesillas para pedir la abolición de esta fiesta de salvajes.

Gracias a la clamorosa protesta de toda persona con buenos sentimientos hacia los animales, este año Tordesillas contará con una reglamentación más estricta, con multas que oscilarán entre los 1.000 y los 9.000 euros. También se reglamenta la tipología de la lanza y se estipula que el torneo no podrá superar los 60 minutos. Todo ello, dicen, para hacerlo más justo.

¿Es justicia torturar miles de personas a un pobre animal sólo por el placer de divertirse? ¿Qué más hace falta hacer o decir para que sus defensores se den cuentan de que lo único que promueven es el salvajismo más irracional?

Un año más, digamos NO al Toro de la Vega.

Otras entradas relacionadas:

Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/lacronicaverde)

Enseñanzas de las aves para luchar contra la crisis

Pavo real

Lo reconozco. Soy un ateo muy espiritual. Recolector de tradiciones populares, estos días no he podido evitar el recordar muchas de ellas, buscando solución a la actual crisis económica, al pasear por las frondas misteriosas de la Selva de Irati, en el Pirineo navarro, el hayedo más extenso y primario de Europa.

Fue allí donde, embarrado en mitad del bosque, escuché con asombro el poderoso machaqueo sobre un árbol del picamaderos negro (Dryocopus martius), un ave de leyenda. No estaba haciendo su nido. Tan sólo tamborileaba un viejo tronco para advertir a sus semejantes machos que el territorio estaba ocupado, y en la esperanza de ver aparecer alguna hembra dispuesta. Dice la gente mayor que, cuando se oye el golpeteo de un pájaro carpintero, las oportunidades llaman a tu puerta. Aún estoy esperando su llegada, pero no desisto.

Oportunidad la que tuve media hora después, al escuchar en un claro del bosque el inconfundible reclamo del cuco (Cuculus canorus). Recordé que era el primero del año, así que casi maquinalmente hice lo que un viejecito me recomendó hace tiempo. Llevarme la mano al bolsillo. “Si tocas monedas será un año de dinero”, aseguran. Desgraciadamente, sólo llevaba el teléfono móvil y, efectivamente, desde entonces no deja de sonar, pero pidiendo, no dando.

Dentro de mi relación mágico-descreída con el mundo animal la guinda se la lleva el pavo real (Pavo cristatus). En la tradición cristiana es signo de inmortalidad, pero también de vanidad. Siempre ha sorprendido que un animal tan bello emita como único canto un destemplado trompeteo, terrorífico cuando se oye por las noches. Estos días en Gran Canaria, el señor Anselmo me dio una nueva explicación sobre tan estentóreo canto. “¿Lo ves hermoso y ufano?”, me dijo señalando al más elegante. “Pues lo que grita sin parar es ‘A peor, vamos a peor’, así que aplícate el cuento”.

¿Veis por qué es mejor no creer en estas cosas?

Otras entradas relacionadas:

Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/lacronicaverde)

Redescubierto en La Gomera el árbol de las brujas de alcurnia

Aderno

La isla de La Gomera es un territorio mágico. Con un bosque mágico, la laurisilva, preñado de historias tan viejas como sus árboles únicos.

En un lugar así, imagínense cómo será Vallehermoso, una de sus localidades más increíbles. Adéntrense entonces en su monte nebuloso hasta acercarse a una fuente misteriosa de siete caños tallados en madera, los Chorros de Epina. Y allí, entre el rumor del agua y del viento alisio agitando la bóveda vegetal, recuerden el refrán gomero:

“Si bebes de los siete caños / te casas antes de un año”.

Para encontrar el amor deseado, asegura la vieja tradición oral que las mujeres deben beber de los caños pares y los hombres de los caños impares, empezando siempre a contar desde la izquierda. Y sólo si las mujeres quieren convertirse en brujas deben beber de los caños de los hombres.

Brujas, auténticas brujas eran las damas de alta alcurnia de Vallehermoso, caprichosas hasta el límite de exigir a sus sirvientas el esfuerzo de invertir todo un día de dura caminata para traerles la preciada agua de esa fuente supuestamente medicinal. Sabedoras de lo sencillo de la falsificación, exigían a las niñas encargadas del transporte una incontestable prueba. Junto con el cántaro lleno debían mostrar la hoja de un aderno (Heberdenia excelsa), un raro árbol de la laurisilva del que, según se creía, sólo existía un único ejemplar en la isla, precisamente en la inmediaciones del manantial.

Considerado cuento de viejas, durante décadas se pensó que tal árbol era una invención popular. Hasta que junto con mi amigo Jacinto lo redescubrimos hace muy poco tiempo. Viejo, muy viejo, pero vivo.

¿Será el mismo de la leyenda? El propio árbol nos lo confirmó, pues tan sólo conserva una de sus cuatro ramas originales, la más inaccesible. Aunque lo siento, no les diré cómo llegar a él. Está el pobre como para regalar más hojas.

Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/lacronicaverde)

La muerte destruye nuestras últimas bibliotecas vivas del saber

Hoy enterramos en Casillas del Ángel a Catalinita. Catalina Méndez tenía 81 años. Era mi vecina y una experta artesana del telar y la palma, pero era mucho más. Era la memoria viva de Fuerteventura, ese en palabras de Unamuno “esqueleto de isla” donde la supervivencia de su población fue siempre una lucha titánica contra el desierto. El año pasado enterrábamos a su inseparable marido, Ezequiel Morales. El horno de pan, el telar de la casa terrera con techo de torta, el corralito de las cabras y los secos pajeros lloran inútiles una soledad que ya barruntan será definitiva. Los viejos sonidos se extinguen con ellos y con esos pueblos del silencio.

Aseguraba el etnólogo maliense Amadou Hampaté Ba que cuando un anciano muere en África es como si una biblioteca ardiera, pues con su desaparición se extingue la infinita sabiduría transmitida oralmente por sus antepasados. En España la tragedia es aún mayor. Nuestra cultura más íntima, nuestra tradición oral, está en trance de extinguirse. Después de transmitirse y enriquecerse a lo largo de milenios de padres a hijos y de abuelos a nietos, la cadena se ha roto. Ya no escuchamos a los mayores, a los sabios de la Tierra. Sus enseñanzas, enraizadas en el experto manejo del territorio, se consideran inútiles en estos tiempo de alta tecnología global. Craso error.

Siento como propia la muerte de Ezequiel y Catalinita. La entrañable pareja se va sin dejarnos herederos de su sabiduría. Pasé muchas horas hablando con ellos, recopilando historias, leyendas, técnicas, costumbres. Hoy siento no haber invertido más tiempo, pero ya es tarde. Como lo he sentido aún más profundamente con la reciente muerte de Emilia, esa querida abuela a la que tanto quise y que tanto me enseñó.

Nos quedamos sin bibliotecas. Ojalá no nos veamos en la obligación dentro de unos años de volver al mundo rural, a la supervivencia, al autarquismo más descarnado. Porque cómo eso ocurra ¿a quién vamos a preguntar dónde están las fuentes, cómo se maneja el ganado y los cultivos, qué plantas son medicinales, cómo se hace el pan o se levanta una casa con piedras y barro?

Como homenaje a Ezequiel y Catalinita os dejo a continuación un documental donde la inseparable pareja nos explica paso a paso cómo se hacía el pan en Fuerteventura. Una tierra tan pobre que, como ellos me señalaban, las familias sólo cocían pan una vez al año, el día de la fiesta del pueblo. El resto del tiempo gofio amasado.

Puedes seguirme (si quieres) en Twitter (@lacronicaverde) y en Facebook (www.facebook.com/cronicaverde)

¿Árboles de Navidad naturales o de plástico?

En el cada año más espeluznante catálogo de adornos navideños, papasnoeles, muñecos colgados de los balcones, estrellas y guirnaldas, los sempiternos árboles se han travestido en un infinito muestrario kitsch de puro plástico “Made in China”. Con todos los colores, formas, tamaños y luces, dejan muy lejos el modelo original; ese pino que san Bonifacio, el evangelizador de Alemania, adornó allá por el siglo VIII con simbólicas manzanas y velas en recuerdo del pecado y la salvación.

El caso es que siempre por estas fechas nos hacemos la misma pregunta: ¿árbol natural o árbol artificial? El primero suele acabar después de Reyes seco y triste en un contenedor de basura, a no ser que lo cuidemos. Y el segundo ofrece la ventaja de poder usarlo año tras año, aunque bien es cierto que cada vez duran menos.

Como no podía ser de otra manera, los ingenieros de Montes defienden el consumo de árboles de Navidad naturales. Un producto 100 por 100 sostenible, de producción española, fácilmente reciclable, del que se venden más de 2 millones de ejemplares al año, que beneficia al medio ambiente y a la economía de muchos viveristas cada día más arrinconados por la crisis.

Exactamente lo contrario que el árbol artificial, cuya producción es muy contaminante, su transporte ambientalmente insostenible y su reciclaje prácticamente imposible.

Hay otras opciones mucho más alternativas, como aprovechar un viejo perchero o un árbol seco y adornarlo con toda la fuerza de nuestra imaginación. A algunos les puede parecer cutre, poco cool, pero están equivocados. Pregunten a los niños qué prefieren, ir a la tienda o pasar varias tardes en casa reiventando el espíritu navideño. Y es que con tanta obsesión consumista se nos olvida que las ilusiones ni se compran ni se venden, se comparten. Feliz Navidad a todas y a todos.

Os dejo aquí un vídeo donde te explican cómo hacer un original árbol de Navidad reutilizando botellas de agua. Fácil, bonito y divertido.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share

 

Rompe una de las lanzas que asesinan toros en Tordesillas

La matanza salvaje, sangrienta, asesina del Toro de la Vega, en Tordesillas (Valladolid), es una vergüenza nacional. Nuestros políticos opinan lo contrario y lo consideran cultura subvencionable. Por eso han declarado esta vergonzante tortura Fiesta de interés turístico de España en 1980 y Espectáculo taurino tradicional en 1999.

Ciegos e insensibles a una sociedad que repudia este salvajismo medieval impropio de un país civilizado, el Ayuntamiento de Tordesillas ha tenido la desfachatez de solicitar a la Unesco la declaración de esta matanza como Patrimonio Cultural Inmaterial. No se puede ser ni más tonto ni más ciego.

Lo único cierto es que Afligido, un preciso toro de 608 kilos, será alanceado hasta la muerte mañana martes 13 de septiembre a las 11 de la mañana.

Porque el dolor no puede formar parte de nuestras tradiciones, tres grupos de protección animal, el Partido Animalista PACMA, Humane Society International y CAS, se han unido para lanzar la campaña ‘Rompeunalanza.com‘. ¿Te unes a la protesta? Ya hemos firmado 3.000 personas.

ACTUALIZACIÓN.

La horda sangrienta de sangre de Tordesillas logró superar en esta ocasión los altos índices de crueldad logrados en los últimos años. Para desgracia de Afligido no apareció el descabellador, por lo que a falta de cuchillo se le asestaron varios lanzazos más al toro en la nuca. Finalmente, los lanceros han utilizado un destornillador para descabellar al pobre animal. High technology asesina.

Este pobre animal es Afligido, el bello toro a la espera de ser trasladado al pueblo vallisoletano de Tordesillas, donde será lanceado hasta la muerte el martes 13 de septiembre.

**Comparte con tus amigos este post:

Bookmark and Share