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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

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Lucha de titanes para lograr el premio Árbol Europeo del Año

PinoRoble3

Una encarnizada lucha se registra estos días en Facebook. Por iniciativa de Bosques sin Fronteras, los internautas pueden elegir a través de esta red social al candidato español a Árbol Europeo del Año 2016. El plazo acaba esta semana, el día 31 de octubre. Tan sólo tienes que entrar en este enlace y dar “Me Gusta” a tu árbol favorito.

Éstos son los siete aspirantes: La “Gran Carrasca” de El Pedregal (Guadalajara), el pino-roble de Canicosa de la Sierra (Burgos), la olma de Guadarrama (Madrid), la matasequoia del Centro de Investigación Forestal de Lourizán (Pontevedra), el tejo de Bermiego (Asturias), los olmos del Parque de los Príncipes en Sax (Alicante) y el fresno “El abuelo” de la Dehesa de Moralzarzal (Madrid). Lee el resto de la entrada »

Un millar de motos en el último refugio del lince

Lince

El año pasado murieron atropellados en España 20 linces, el felino más amenazado del Planeta. Uno de sus últimos reductos es la Sierra de Andújar, donde subsisten unos 169 de los últimos 319 que quedan en el mundo. Y es precisamente allí, en el principal refugio de la especie, donde la peña motera A Rebufo de Andújar promueve, del 30 de enero al 1 de febrero, la primera concentración motera invernal El Lince.

Los organizadores esperan la participación de unos 1.000 moteros, pues cuentan con la participación de 23 motoclubes de la provincia de Jaén y dos de Córdoba, así como de varios grupos, peñas y aficionados de Madrid, Toledo y Cataluña. La meta es el Santuario de la Virgen de la Cabeza, en pleno Parque Natural de Andújar, espacio protegido perteneciente a la Red Natura 2000, donde habrá un concierto del grupo Ruta 80 y una fiesta con pinchadiscos. Al coincidir con la festividad de la Candelaria, la fiesta finalizará con una gran candela.

¿Un millar de motos, concierto y verbena incluidos, en el sancta sanctorum de los linces? Ningún problema. Según ha explicado al Diario de Jaén el organizador y presidente del colectivo de moteros, Luis Espín,

“son 365 curvas para disfrutar del paisaje del Parque Natural Sierra de Andújar, siempre con una conducción responsable y sostenible y respetando su biodiversidad”.

Confieso mi perplejidad. Es verdad que son carreteras públicas, pero me parece lamentable organizar y autorizar una concentración de esas características en el corazón de Sierra Morena, en el último reducto lincero y en una época que marca el comienzo de su delicadísimo apareamiento.

Se me ocurren mil actividades fantásticas para promocionar este maravilloso paraíso andaluz, pero ninguna llevando ruido, basura y gases contaminantes a su corazón verde, incrementando con ello el peligro de nuevos atropellos a estos pobres felinos a los que la cabalgada sobre dos ruedas quiere supuestamente homenajear.

Pero qué me va a extrañar algo así de estrambótico, cuando nuestro Gobierno acaba de aprobar una Ley de Parques Nacionales que permite las cacerías hasta 2020 y su apertura a actividades turísticas como la navegación en Monfragüe o el vuelo sin motor en Guadarrama. O que ha reformado una Ley de Montes que se centra en sus usos productivos, relegando las funciones sociales y ambientales de los sistemas forestales, que permite la construcción en zonas quemadas, dando así alas económicas a los incendios forestales, y que elimina la obligatoriedad de que todos los montes cuenten con un instrumento de gestión.

Pobres linces, pobres bosques, pobres de nosotros.

Actualización: Ecologistas en Acción Jaén ha difundido un comunicado donde aporta una apabullante cantidad de información que explica por qué esta locura motera no puede celebrarse en el Parque Natural de Andújar. Puedes acceder al texto completo en este enlace.

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Regalan pelotas gigantes para poder correr encierros sin toros

Matalpino

© Matalpino

Matalpino, una pequeña localidad madrileña del Parque Nacional de La Sierra de Guadarrama, se ha hecho famosa por organizar desde hace 5 años unos divertidos encierros sin toros. En lugar de enfrentarse a los astados, durante las fiestas de San Bartolomé los mozos y mozas huyen de gigantescas pelotas de 120 kilos de peso que bajan rodando por la calle. Son los “boloencierros“, una iniciativa ética que está causando furor incluso entre los antitaurinos.

La fama de esta singular carrera ha llegado hasta Londres, sede central en Europa de PETA, el mayor grupo activista por los derechos de los animales en el mundo. Y ha gustado mucho. Tanto que sus responsables se han ofrecido a pagar a otras ciudades españolas o portuguesas las pelotas gigantes pintadas que se asemejan a toros, a cambio de que abandonen los encierros taurinos.

“El divertido y familiar ‘Boloencierro’ de Mataelpino ha encajado perfectamente en un mundo que se opone más que nunca a las corridas de toros”, asegura a través de un comunicado de prensa Mimi Bekhechi, directora de PETA.

“El lema de PETA dice que los animales no son nuestros para utilizarlos para el entretenimiento, ¡pero las pelotas gigantes y los seres humanos que voluntariamente huyen de ellas son un juego justo!”, afirma Bekhechi.

Según PETA, un residente de Mataelpino explicó en una entrevista a un periodista que el encierro de los toros “fue la tradición, pero era una tradición que moría. Las personas ya no quieren ver animales asustados corriendo por sus vidas”.

Aunque este encierro también tiene sus peligros. Sobre todo cuando algún osado, o algún despistado, trata de parar esas pesadas bolas que bajan a toda velocidad. Todos los años hay algún herido. Pero toros ninguno.

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Resucitan a una mosca extinguida

Esta noticia no la verás en ningún telediario. No la oirás en ninguna radio. No la leerás en otro periódico que no sea 20MinutosEsta noticia no interesa a nadie porque es una buena noticia. Porque habla de ciencia. Porque trata de animales, pero no de linces o quebrantahuesos, sino de humildes insectos. Porque hace referencia a una mosca, a una pequeña e insignificante mosca de la que no se supo nada durante 160 años.

Pero al menos esta historia la podrás leer en este blog. Porque para la biodiversidad, tan importante es un oso como una mosca. Y esta mosca resucitada es buen ejemplo de ello.

La distribución conocida de Thyreophora cynophila, como se llama el pequeño insecto, se limitaba al centro de Europa, en concreto a Alemania, Austria y Francia. Pero desde 1849 no se volvió a encontrar un ejemplar vivo. Se convirtió así en el único díptero extinguido del continente.

Para sorpresa de los expertos, la mosca ha sido redescubierta este año muy lejos de donde fue vista por última vez: en la Sierra de Guadarrama (Madrid) y en la Sierra de Cebollera (La Rioja). Nunca antes una especie europea considerada “globalmente extinguida” había aparecido a miles de kilómetros de distancia más de siglo y medio después de darse por desaparecida.

¿Fugitiva en España? Nada de eso. Siempre estuvo aquí, pero como la entomología interesa tan poco a la opinión pública, políticos y gestores no la consideran prioritaria en el mantenimiento de la biodiversidad. Su estudio se deja al albur de las casualidades. Y así progresamos en Ciencia. Más por el entusiasmo de unos pocos que por políticas ministeriales.

Qué buena noticia ¿verdad? Pues quizá no tanto, pues la aparición de este bichito de galáctica cabeza anaranjada nos hace responsables de su futuro. Y eso de dedicar dinero a investigar una mosca, e incluso de parar proyectos urbanísticos por culpa de una mosca, parece ciencia ficción en un país como el nuestro donde una mosca es poco más que una jodida mosca.

En este vídeo os cuentan toda la historia de tan increíble insecto y de su más increíble redescubrimiento.


Foto superior: Grupo Enebro, blog donde se publicó la noticia, luego linkeada por mi casi tocayo Crónica Verde.

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