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Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [14]

Décimo cuarta entrega de la serie de post dedicados a traer a este blog un buen número (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que, posiblemente, conocías pero con otro nombre distinto.

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [14]

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ha ocurrido con las veces anteriores.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [14]

 

Potorro: Algunas son las personas que utilizan el término ‘potorro’ para referirse, de una manera desenfadada, al órgano sexual femenino, pero en realidad este vocablo es como se conoce, coloquialmente, al ‘salero’.

 

 

Rimero: Es la montaña de cosas colocadas unas sobre otras.

 

 

Dedada: Es aquella porción de algún alimento (como la miel, mermelada, leche condensada, crema de chocolate…) que podemos tomárnosla utilizando el dedo en lugar de una cuchara.

 

 

Gruesa: Este término polisémico, entre las muchas acepciones que tiene (además de la referencia a una persona o cosa grande y corpulenta) también es utilizado para denominar a doce docenas. Es una unidad de medida utilizada sobre todo en ferreterías o mercerías y equivale a 144 piezas (una gruesa de tornillos, una gruesa de botones…).

 

 

Tabaque: Es el cestillo de mimbre utilizado para poner utensilios pequeños, ropa e incluso el canastillo que se coloca en una bicicleta.

 

 

Alunarse: La acción de echarse a perder un alimento (por culpa del moho, porque se ha secado…).

 

 

Bizna: Se trata de la parte no comestible del interior de una nuez, encargada de separar las cuatro partes de este fruto seco.

 

 

Ramonear: Acción de cortar las puntas de las ramas de los árboles.

 

 

Veneficio: Tranquilos, no se me ha colado ninguna errata, esté término se escribe con uve y hace referencia a un hechizo o maleficio. Pero no es el hecho de palabra (como por ejemplo lo que se conoce como ‘echar un mal de ojo’) sino al realizado a través de algún tipo de pócima (lo comúnmente conocido como ‘poción mágica’).

 

 

Liño: Árboles o plantas colocados en línea.

 

 

Cabrilla: Trípode en el que un carpintero coloca una pieza de madera sobre la que tiene que trabajar.

 

 

Regatón: No, no me refiero a la música reggaetón. Este término es con el que se conoce al remache (normalmente de goma) que se coloca en el extremo inferior de los bastones o en las patas de algunas sillas.

 

 

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Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

Décimo tercera entrega de la serie de post dedicados a traer a este blog un buen número (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que, posiblemente, conocías pero con otro nombre distinto.

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ha ocurrido con las veces anteriores.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [13]

Orto: Posiblemente, si eres de procedencia sudamericana (más concretamente de Argentina) te haya venido a la mente la palabra ‘ano’; pero no, el ‘orto’ al que me refiero en esta entrada nada tiene que ver con la anatomía sino con la astronomía, ya que hace referencia a la salida o aparición del Sol u otro astro por el horizonte.

 

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Hoploteca: Se refiere al museo donde se guarda o exhiben armas antiguas.

 

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Búcaro: Es la jarra o vasija hecha de arcilla en la que antiguamente se servía o bebía el agua. Su etimología proviene precisamente de la arcilla rojiza utilizada para realizarlas.

 

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Contrahuella: Es el plano vertical que vemos en cada uno de los peldaños de una escalera.

 

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Trinquis: Forma coloquial de llamar al acto de dar un trago de vino o licor.

 

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Confuerzo: Hace referencia a los banquetes fúnebres. Seguro que en más de una ocasión habéis visto en alguna película o serie (sobre todo estadounidense) que tras un entierro los dolientes se reúnen en una casa donde se sirve de comer y beber (e incluso cada asistente lleva alguna cosa). Esta costumbre ya era realizada en la antigüedad, tanto en las culturas egipcia, griega como romana e incluso podemos encontrar referencias a ello en la Península Ibérica en los siglos XVI y XVII.

 

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Pluscafé: Es la copa de licor que suele tomarse en la sobremesa, tras el café.

 

 

 

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Andel: Huella o surco que deja el paso de la rueda de un carro (u otro vehículo) por un terreno (campo).

 

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Gavilancillo: Es la punta curvada o pico que tiene la hoja de la alcachofa

 

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Mitón: Guante hecho de punto que deja los dedos al descubierto.

 

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Dextrógiro: Que gira o da vueltas en el mismo sentido que las agujas del reloj.

 

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Levógiro: Al revés que el término anterior. Que gira o da vueltas en el sentido contrario a las agujas del reloj.

 

 

 

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Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

Décimo segunda entrega de la serie de post dedicados a traer a este blog un buen número (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que, posiblemente, conocías pero con otro nombre distinto.

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ha ocurrido con las veces anteriores.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

 

Mohíno: Se trata de un estado de melancolía, tristeza o disgusto.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

 

Casmodia: Es la acción de bostezar seguida y repetidamente (incluso acompañado de algún espasmo) y que no se hace por cansancio, sueño o aburrimiento, sino debido a una afección neuronal.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

Conculcar: Es la acción de pisar para dejar la huella del pie en alguna superficie (por ejemplo en el fango, cemento fresco, arena de la playa…).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

 

Deliquio: Hace referencia al desmayo o desfallecimiento, pero también al decaimiento o pérdida del ánimo (tras una desgracia, en un momento de duelo…).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

Trasunto: Se trata de la copia (exacta) que se hace de un escrito u obra. Es lo que se hacía antiguamente (antes de la invención de la imprenta) con los libros o los textos originales. El realizar copias a mano de estos se denominaba como ‘trasuntar’.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

 

Treno: Es una lamentación tras alguna desgracia o calamidad y también hace referencia a un tipo de canto fúnebre.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

Tocón: Un tocón no solo es alguien que toca mucho sino que en este caso hace referencia a la parte de un árbol que, tras ser talado, ha quedado en el suelo unido a las raíces. También es usado para hacer referencia al muñón de un miembro amputado.

 

Noluntad - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

Noluntad: Se trata del acto de no querer hacer algo (en contraposición del término ‘voluntad’ que es la buena disposición a sí querer hacerlo).

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]Pogromo: Hace referencia a la masacre o aniquilación de un grupo de personas indefensas llevada a cabo por una multitud enfurecida (y alentada para hacerlo desde el poder). Proviene del ruso ‘pogrom’, cuyo significado literal es ‘destrucción o devastación’ y hace referencia a la persecución y matanza que padecieron los judíos (aunque hoy en día el término también es utilizado para referirse a otras culturas, religiones o grupos étnicos).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

Tirocinio: Este término suena como si se refiriese algún tipo de crimen, pero no, nada tiene que ver. En realidad el tirocinio, que es un término que está prácticamente en desuso, era sinónimo de principiante y/o aprendiz y hacía referencia al aprendizaje o noviciado en algún oficio u arte.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

Regolaje: Hace referencia al continuo estado de buen humor que tienen algunas personas (que suelen estar frecuentemente risueñas, dadas a las bromas y buen carácter).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [12]

 

Adamar: Se refiere a acto de enamorarse de alguien, cortejarla y halagarla mediante piropos o palabras que destaquen sus atractivos.

 

 

 

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Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

Con esta ya van once las entregas de la serie de post dedicados a traer a este blog un buen número (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que, posiblemente, conocías pero con otro nombre distinto.

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ha ocurrido con las veces anteriores.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

 

Chiquichaque: Nombre con el que es conocido el ruido que se hace con la mandíbula cuando se mastica fuertemente.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

Anaquel: Se trata de la tabla colocada horizontalmente y que se utiliza como estante para colocar, entre otras cosas, libros o figuras.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

Taque: Es el característico ruido que hace la cerradura de una puerta al girar la llave tras haberla cerrado. También se conoce como taque a una determinada forma de llamar a la puerta (por ejemplo tres golpes seguidos con los nudillos).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

 

Abuhado: Se refiere a aquellos objetos, personas o animales que tienden a hincharse y/o abultarse (por ejemplo un trozo de madera tras mojarse o cuando nos sentimos hinchados tras una copiosa comida). El término proviene de ‘búho’, ya que recuerda a este animal.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

 

Companaje: Aquella comida (especialmente fiambre o embutido) que suele acompañarse con pan.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

 

Jipiar: Gemir y/o cantar con un tono y voz semejante al de un gimoteo o gemido.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

Querulante: La típica persona que presenta querellas y denuncias por cualquier motivo. También se conoce así a aquellos que se dedican a quejarse de todo por cualquier motivo (aunque no tengan razón) ya que lo hacen de forma enfermiza.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

 

Occiso: Hace referencia a aquellas muertes que se han producido de forma violenta.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

 

Meconio: Se conoce con este término al primer excremento que expele un recién nacido.

 

Renuente - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

Renuente: Es aquel que se niega o resiste a realizar alguna cosa. También se conoce con este término al gesto de mover la cabeza de un lado a otro para indicar no.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

Acmé: Se puede utilizar este término para referirse al momento culminante en la vida o carrera profesional de alguien y para indicar cuando una enfermedad está en su peor etapa (mayor intensidad o gravedad).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [11]

 

Taheño: Hace referencia a las personas pelirrojas.

 

 

 

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Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [10]

Décima entrega de la serie de post dedicados a traer al blog un buen número (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que conocías con otro nombre muy distinto.

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ha ocurrido con las veces anteriores.

 

Ideo locator:

Ideo locator: Posiblemente lo has visto en multitud de ocasiones y nunca te habías parado a pensar cómo se llama el símbolo con el que se indica en un mapa el lugar donde te encuentras y, sí, tiene nombre: es el ‘Ideo locator’

 

 

Tejuelo

Tejuelo: Si eres un visitante asiduo a las bibliotecas estarás familiarizado con los tejuelos, aunque quizá en este momento no sabes a qué me estoy refiriendo. Un tejuelo es la etiqueta que se le coloca en el lomo de un libro con la que se identifica (a través de claves normalmente alfanuméricas) a qué género pertenece, autor o materia y así ser mucho más fácil a la hora de clasificar y encontrar en los estantes.

 

Cordojo

 

Cordojo: Este es un término prácticamente en desuso pero que tiempo atrás se utilizaba frecuentemente para referirse a la congoja (angustia) o aflicción que sentía alguien (en obras escritas siglos atrás aparece mencionada con asiduidad). El origen etimológico de ‘cordojo’ es el término en latín ‘cordolium’ y que literalmente se interpretaba como ‘dolor de corazón’ (cor: corazón, dolium: dolor).

 

 

Ojos de gallo

Ojos de gallo: Muchas son las personas que llaman ‘ojos de gallo’ a los molestos y dolorosos callos que salen entre los dedos del pie (hay quien también se refiere así a los que aparecen en la planta del pie). Este término no viene reflejado en el diccionario de la RAE pero es frecuente su uso en el lenguaje coloquial.

 

 

Jerigonza

Jerigonza: Cuando un colectivo (ya sea gremial o de individuos con intereses comunes) utiliza un lenguaje propio y con una serie de términos que solo ellos suelen entender suele decirse que tienen su propia ‘jerga’, pues la ‘jerigonza’ viene a ser lo mismo, lo que ocurre es que en ciertas ocasiones ese lenguaje especial de esos gremios era tan enrevesado que era difícil de entender y solía utilizarse este término para señalar a aquello que sonaba a complicado e incluso de mal gusto o soez.

 

 

Jerga

 

Jerga: Y la jerga no tan solo es un lenguaje utilizado por algunos colectivos (por ejemplo de maleantes), también hace referencia a la paja o hierba que en algunas ocasiones se dispone en forma de colchón y en el que alguien se acuesta un rato.

 

 

 

Cazcalear

Cazcalear: Se dice que alguien anda ‘cazcaleando’ cuando va de un lado al otro haciendo ver que está ocupado pero que en realidad lo que está haciendo es escaquearse del trabajo y responsabilidades.

 

 

Juzgamundos

 

Juzgamundos: Término con el que se designa a aquel que anda murmurando y hablando mal de los demás (normalmente con intención de criticar) y juzgándolos.

 

 

 

Narina

Narina: La narina es el nombre con el que se conoce a cada uno de los orificios externos que tenemos en la nariz.

 

 

Doñear

 

Doñear: Solía decirse que alguien andaba ‘doñeando’ cuando tenía un trato continuo con mujeres, les daba conversación e incluso intentaba cortejar a alguna dama.

 

 

Grey

Grey: Si al leer el término ‘grey’ ha venido a tu cabeza la famosa trilogía de novelas eróticas o el título de la serie de televisión debo indicarte que andas equivocado/a. La palabra grey a la que me refiero proviene del latín y significa literalmente ‘rebaño’. Y era de ese modo como se llamaba (y aún se hace en algunos lugares) a la congregación de fieles cristianos e incluso al conjunto de individuos que tenían algo en común (religión, color de la piel, nacionalidad…).

 

Trabilla

 

Trabilla: La trabilla es la tira que hay en los pantalones (o faldas) y por la que pasa el cinturón

 

 

 

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Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

Llega la novena entrega de la serie de post dedicados a traer al blog un buen número (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que conocías con otro nombre muy distinto.

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ha ocurrido con las veces anteriores.

Oblito - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Oblito: En más de una ocasión hemos leído alguna noticia relacionada con una intervención quirúrgica en la que el cirujano se ha dejado olvidado algún elemento (gasa, pinzas…) en el interior del cuerpo del paciente. Ese elemento olvidado es el que recibe el nombre de ‘oblito’.

 

Erina - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Erina: Continuamos con las operaciones quirúrgicas, porque se conoce como ‘erina’ a cada uno de los ganchos que utilizan los cirujanos para separar los tejidos (y no se toquen entre si) durante una intervención (también usado por anatomistas y forenses).

 

Gulusmear - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Gulusmear: Se conoce como ‘gulusmear’ a la acción de ir olisqueando y probando todo lo que se está cocinando, con intención de saber el punto de cocción, sal o por el simple gusto de probar la comida y saber qué se está guisando. Está compuesto por la unión de los término ‘gula’ y ‘husmear’.

 

Résped - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Résped: Así es como se llama la característica lengua de las serpientes (o cualquier tipo de víbora y culebra).

 

 

Espantagustos - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Espantagustos: Con este término es como se conoce al típico ‘aguafiestas’. Aquella persona que con su agrio y mal carácter se dedica a interrumpir los momentos de alegría y animación de los demás.

 

Lechuguino - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Lechuguino: Este curioso vocablo, que proviene de principios del siglo XIX, se comenzó a utilizar para referirse a aquellos jóvenes presumidos, a los que le gustaba ir a la moda (en su origen francesa). Posteriormente también se usó el término para señalar a aquellos muchachos (todavía en la adolescencia e imberbes) que querían aparentar ser ya hombres  hechos y derechos para galantear con mujeres mayores que ellos. El término ‘lechuguino’ proviene de la moda de vestir totalmente de verde (siguiendo la moda francesa) de aquellos jóvenes partidarios de la invasión napoleónica (conocidos comúnmente como ‘afrancesados’).

 

Rompegalas - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Rompegalas: Se conoce como ‘rompegalas’ a aquella persona que se presenta en cualquier evento o lugar mal peinada, desaliñada y con ropas que no son adecuadas para la ocasión. Debemos tener en cuenta que el término ‘gala’ no solo significa fiesta o evento, sino que también hace referencia a los trajes y vestidos elegantes que se visten en ocasiones especiales.

 

Ñáñara - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Ñáñara: Modo coloquial de decir que alguien padece de flojedad y pereza, proviniendo este término de ‘ñoño’ (cosa o persona de poca sustancia, apocada y sin fuerza). Curiosamente el vocablo ‘ñoño’ proviene del latín ‘nonnus’ cuyo significado literal era ‘anciano’.

 

Pisaverde - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Pisaverde: Actualmente está prácticamente en desuso este término, pero antiguamente se utilizaba para señalar a aquel hombre, con ademanes afeminados, que se acicalaba y perfumaba exageradamente y se dedicaba a pasear para que lo contemplaran, dijeran piropos y galanterías.

 

Vespertilio - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Vespertilio: Modo como se le llamaba también a los murciélagos, debido a que estos quirópteros son nocturnos y salían de los escondrijos donde habitan al atardecer, ‘vesper’ en latín.

 

 

Caire - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Caire: Con este término se referían, siglos atrás, al dinero ganado a través de la prostitución (ya fueran las propias prostitutas como los proxenetas). Proviene de una antigua moneda de ínfimo valor. Este vocablo está prácticamente en desuso actualmente y era utilizado antiguamente de forma jergal por individuos pertenecientes a las germanías (delincuentes y rufianes).

 

Arborecer - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [9]

 

Arborecer: Proceso en el que una pequeña planta crece para hacerse árbol.

 

 

 

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Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [8]

Octava entrega de la serie de post dedicados a traer al blog un buen número (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que conocías con otro nombre muy distinto.

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ha ocurrido con las veces anteriores.

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Asueto: Jornada de fiesta que se toma una persona en sus obligaciones laborales o estudios, en un día que no es festivo, normalmente utilizado para arreglar ‘asuntos propios’ como ir al banco, hacer recados o simplemente descansar. Entre los funcionarios españoles se conoce este día también como ‘moscoso’ en referencia al exministro Javier Moscoso.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Cuesco: Nombre que recibe los huesos de la fruta; como el de la ciruela, cereza, nectarina. También se llama de este modo a la ventosidad (pedo) ruidosa, debido a que esa flatulencia recuerda al sonido de uno o varios huesos caer al suelo.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Saltatriz: Término que proviene del latín y que se usaba en la Antigua Roma para referirse a la mujer que tenía como oficio saltar y bailar, con el fin de entretener al público.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Chozno: Cuando alguien nombra a un chozno se está refiriendo a un nieto en cuarta generación o, para decirlo de otro modo, es el hijo del tataranieto de una persona.

 

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Cabrillas: Las cabrillas son aquellas manchas coloradas que aparecen en las piernas cuando se está mucho tiempo al lado del fuego de una chimenea, hoguera…

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Intonso: Se usa el término intonso para referirse a una persona inculta o que nunca ha leído. Dicho término proviene de llamar así a dos páginas de un libro que siguen unidas y cuyo pliego no ha sido cortado.

 

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Efélide: Modo en el que también se le llama a las ‘pecas’ (manchitas que salen en la piel)

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Siguemepollo: Se trata de una cinta de adorno que colgaba en la parte trasera del vestido de una mujer. Solía usarse en los vestidos elegantes usados en fiestas y actos sociales en los que siempre había algún joven muchacho (llamados antiguamente pollos) que iba detrás de alguna dama con el fin de cortejarla. Había todo un código de lenguaje no verbal en la forma de llevar dicha cinta, que indicaba las intenciones de la muchacha respecto al ‘pollo’

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Vidajenear: Fisgonear, cotillear, chafardear sobre la vida ajena de otras personas.

 

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Diastema: Se trata del espacio que queda entre dos dientes (por ejemplo entre los incisivos central superior)

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Escrúpulo: Medida de peso utilizada antiguamente por los boticarios (farmacéuticos) que correspondía al equivalente a 1,55517384 gramos. Dicha medida se calculaba mediante 24 granos de piedra debido a que el término ‘escrúpulo’ proviene del latín y quiere decir ‘piedrecilla’.

 

 - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban
Maridillo: Se conocía como ‘maridillo’ a un pequeño brasero que se utilizaba antiguamente y que servía para calentar los pies, muy usado por amas de casa mientras realizaban tareas sentadas. Existía el dicho (hoy en día totalmente desfasado y machista) que indicaba que estos pequeños braseros mantenían calientes los pies de la mujer durante el día al igual que lo hacía el marido en la cama durante la noche.

 

 

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Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [7]

Séptima entrega de la serie de post dedicados a traer al blog un buen número (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que conocías con otro nombre muy distinto.

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ha ocurrido con las veces anteriores.

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Escusón: Normalmente decimos que una moneda tiene ‘cara y cruz’ y se dice de esta manera porque antiguamente era común que en las mismas apareciera por un lado la cara del rey o emperador y por el reverso una cruz (normalmente cristiana). Pues bien, se le llama ‘escusón’ al reverso de la moneda cuando en ésta lo que aparece representado es un escudo.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

Mador: Se conoce como ‘mador’ a aquella fina capa de humedad que en ocasiones cubre parte de nuestro cuerpo (proveniente por ejemplo del rocío de la noche), pero que no proviene de nuestras glándulas sudoríparas y por tanto no puede ser considerado como sudor.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Lanugo: El lanugo es el vello fino y casi imperceptible, parecido a la pelusilla, que cubre parte del cuerpo de los recién nacidos o que incluso algunas personas (ya adultas) tienen en algunas partes del cuerpo.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

 

Beborrotear: Es el acto de ir bebiendo a pequeños sorbos y de manera continuada.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

 

Vedija: Se le llama vedija a aquel mechón de pelo que está enredado y encrespado.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

Lauto: Prácticamente en desuso, el término ‘lauto’ se ha utilizado durante mucho tiempo para referirse a alguien o algo que era ‘rico, espléndido, opulento’. Proviene de la palabra en latín ‘lautus’ que significaba ‘lavado’, en clara referencia a los baños (e higiene personal) que en la antigüedad solo podían ser privilegio de personas ricas.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Adiar: Fijar una fecha (día) para realizar cualquier asunto. Por ejemplo, quedar con antelación para verse con alguien en un día concreto.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

Pegotear: Lo que hace el típico gorrón que se autoinvita a casa de los demás y siempre aparece justo a la hora de comer/cenar. A este tipo de personas se les suele llamar también ‘pegote’, debido a la acción de pegarse al prójimo con la intención de ser invitada o se le pague la consumición. Muy típico son aquellos que se presentan (sin haber sido invitados) a cualquier tipo de evento (por ejemplo una fiesta de cumpleaños, banquete de una boda…).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

 

Escamondar: Se trata de la acción de limpiar algo a lo que se le quita lo superfluo o aquello que no le sirve, por ejemplo las ramas y hojas secas de un árbol.

 

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Faetón: Un faetón es el carruaje de paseo, con cuatro ruedas, descubierto (aunque con una capota que se puede subir y bajar) y tirado por uno o dos caballos, muy típico en algunas ciudades con el que se pasea a los turistas.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Sangradura: Así es como se le llama a la parte del brazo que se encuentra opuesta al codo (la que queda hundida al doblarse). Se le denomina de ese modo porque es por donde se hace la incisión para extraer sangre (antiguamente las famosas ‘sangrías’ y en la actualidad donde se pincha la aguja para las donaciones o análisis).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

Conticinio: Momento de silencio absoluto durante la noche, cuando todos duermen y no se escucha ni un solo sonido. Proviene del latín ‘conticinium’ el cual se utilizaba antiguamente para señalar el cese total de todos los sonidos debido a que era el momento de descansar.

 

 

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Lo más leído del blog ‘Ya está el listo que todo lo sabe’ en 2015

Lo más leído del blog ‘Ya está el listo que todo lo sabe’ en 2015

Atrás queda 2015, un año en el que este blog ‘Ya está el listo que todo lo sabe’ ha recibido la increíble cifra de seis millones de visitantes únicos, convirtiéndose en uno de los mejores años desde que comencé a publicar curiosidades en esta página allá por 2006 (en efecto, el próximo 24 de enero cumple 10 años).

En este post voy a publicar cuáles han sido las diez entradas más leídas durante 2015 (de menor a mayor número de lecturas). Si te perdiste alguna ahora tienes la oportunidad de leerla:

10) Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban (7 de enero de 2015)

9) Etimologías curiosas: Cuando algunas expresiones no significan lo que creemos (27 de septiembre de 2015)

8) ¿Por qué las ‘galletas María’ se llaman así? (23 de enero de 2015)

7) ¿De dónde surge llamar ‘kiki’ al acto sexual? (14 de enero de 2015)

6) La curiosa razón por la que los nombres de las emisoras de radio de EEUU solo tienen letras (4 de septiembre de 2015)

5) ¿De dónde surge la expresión ‘Tiran más dos tetas que dos carretas’? (12 de enero de 2015)

4) Minions, niños judíos y experimentación nazi: otro estúpido bulo #viral en la red (22 de julio de 2015) Cabe destacar que este post llegó a ser citado y enlazado en un artículo del prestigioso periódico The Washington PostsWhat was fake on the Internet this week: mutant daisies, Nazi minions and demonic birthday cakes

3) ¿Por qué los Reyes Magos ofrecieron a Jesús ‘oro, incienso y mirra’? (15 de enero de 2015)

2) ¿Sabías que en España ya se celebraba ‘Halloween’ muchos siglos antes de ponerse de moda en EEUU? (30 de octubre de 2015)

1) ¿Sabías que no es sangre lo que sale de un filete de carne medio crudo? (2 de septiembre de 2015)

 

Pero estos son solo los diez post más leídos de los que he escrito y publicado durante 2015, pero a lo largo de este año también han llegado muchísimos miles de lectores a otras entradas escritas años atrás y que lo han hecho a través de enlaces y búsquedas en Google (gracias al magnífico posicionamiento en el que se encuentra el blog), estos son los diez más leídos:

10) ¿Qué diferencia hay entre cometer un asesinato y un homicidio? (15 de julio de 2013)

9) ¿Por qué en algunos relojes el 4 aparece escrito IIII y no IV? (15 de marzo de 2012)

8) ¿Por qué la Alemania nazi se conocía como Tercer Reich? (25 de enero de 2013)

7) ¿Cuál es el origen de la expresión ‘echar un polvo’? (13 de noviembre de 2012)

6) ¿Pueden donar sangre las personas con tatuajes? (17 de julio de 2012)

5) ¿Cuál es el origen y motivo de la celebración del carnaval? (20 de febrero de 2012)

4) ¿Por qué en Cataluña al sandwich caliente de jamón y queso se le llama ‘Bikini’? (22 de julio de 2008)

3) La verdad sobre Teresa Fidalgo (la chica de la curva) (1 de junio de 2010)

2) ¿De dónde proviene el logo “Keep Calm and…” que tan de moda está? (29 de noviembre de 2012)

1) ¿Qué significan las marcas de colores que aparecen en los tubos de pasta de dientes? (26 de marzo 2014)

 

¡¡Os deseo un muy feliz y curioso año 2016!!

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [6]

Sexta entrega de esta serie de post dedicados a traeros un buen puñado (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que conocías con otro nombre muy distinto.

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ocurrió con las veces anteriores.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Pedrada

 

Pedrada: Una pedrada no solo es la acción de arrojar con impulso una piedra, sino que también es el término con el que se conocía al típico lazo que se ponían algunas mujeres como adorno a un lado de la cabeza

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Mentira

Mentira: Al igual que el término anterior, esta también es una palabra polisémica (que tiene varios significados). En este caso el vocablo no se refiere a algo que no es verdad (aunque tiene cierta relación) sino que es el modo con el que se conoce a las típicas manchitas de color blanco que aparecen en la uña. Se llama de este modo ya que antiguamente se tenía la creencia de que salían cuando alguien decía algún embuste. Ojo, no confundir estas manchitas con las medias lunas que aparecen en las uñas, esas se llaman ‘lúnulas’.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Filandón

 

 

Filandón: Se trata de la típica reunión en la que varias mujeres se sientan en corrillo o una junto a otra frente a la puerta de sus casas y van comentando asuntos vecinales mientras cosen.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Cerúleo

Cerúleo: Es el modo con el que antiguamente se referían a alguna cosa que tenía el color del cielo, ya que de este término proviene su etimología. Aunque originalmente no se utilizaba para el color azul (ya que abarcaba todas las tonalidades de colores que podía observarse en el cielo) con el tiempo ha acabado usándose para referirse a una tonalidad concreta.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Rebaba

 

Rebaba: La rebaba es aquella porción de elementos que sobresalen por los bordes: por ejemplo de un bocadillo o el cemento que queda saliente entre dos ladrillos.

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Trechear

 

 

Trechear: Se trata de la acción de trasportar/llevar algo normalmente pesado (una caja, las bolsas de la compra…) e ir parando cada pocos metros para descansar (hacerlo de trecho en trecho).

 

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Bigornia

 

 

Bigornia: Es el típico yunque con una punta en cada lado y sobre la que trabaja un herrero.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Garabato

 

Garabato: De nuevo otra palabra polisémica. Conocemos como garabato a ese dibujo o escrito hecho rápidamente o de cualquier manera. Pero el garabato al que me refiero en este post es al gancho (comúnmente con forma de ese) que se utiliza para colgar algo (por ejemplo las piezas de carne).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Pihuela

 

 

Pihuela: Conjunto de cadenas o grilletes con los que se sujeta a un prisionero. También es el nombre de la correan con la que se sujeta las patas de algunas aves en la cetrería (por ejemplo un halcón).

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Cascarria

 

Cascarria: También escrito ‘cazcarria’, se trata del barro seco que queda en los bajos de los pantalones tras pisar un charco de fango.

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Trasijado

 

 

Trasijado: Persona que está excesivamente flaca. Que está en los huesos.

 

 

 

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban - Zarcillo

 

Zarcillo: Un zarcillo, además de ser un pendiente de los que se ponen en las orejas, también es el tallo que sale de ciertas plantas y que le sirve para sujetar y trepar por alguna superficie

 

 

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