Entradas etiquetadas como ‘Diccionario de Autoridades’

¿Cuál es el origen del término ‘escaparate’?

Conocemos como ‘escaparate’ al lugar destinado para exhibir algún tipo de mercancía. Normalmente asociamos la palabra con el espacio exterior de algunos comercios donde se exponen los productos que están a la venta.

¿Cuál es el origen del término ‘escaparate’?

Originalmente el término escaparate hacía referencia a un armario (que solía estar en la cocina, alacena o sala) en el que se guardaban las cosas delicadas o de cierto valor.

Etimológicamente proviene del neerlandés ‘schaprade’, cuyo significado literal era ‘armario’.

La primera constancia de su uso por escrito en castellano la encontramos en la obra póstuma de Miguel de Cervantes ‘Los trabajos de Persiles y Sigismunda, historia setentrional’ (libro IV capítulo 9), publicada en 1617, donde dice: […] la buena suerte y la buena dicha, que todo es uno, también puede llegar a la puerta del miserable en un saco de sayal como en un escaparate de plata. […]

El vocablo escaparate fue recogido por primera vez en el Diccionario de Autoridades, en su edición de 1732, con la siguiente acepción: […]Alhaja hecha a manera de alhacena o almário, con sus puertas y andenes dentro, para guardar buxerías, barros finos y otras cosas delicadas, de que usan mucho las mugeres en sus salas de estrado para guardar sus dixes. […]

 

 

Lee y descubre el curioso origen, historia y etimología de infinidad de palabras y palabros

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿Cuál es el origen del término ‘carcajada’?

El término ‘carcajada’ hace referencia a la risa ruidosa e impetuosa y también puede ser conocida como risotada.

¿Cuál es el origen del término ‘carcajada’?

Antiguamente se tenía el convencimiento de que reírse a carcajadas se trataba de algo que era hecho especialmente más por individuos trúhanes que por filósofos y así se recoge en el Diccionario de Autoridades de 1729.

En esa misma obra se le daba un par de posibles orígenes etimológicos: por una parte, dice que provenía del latín cachinnus (rugido, risa fuerte) y, por otra, del griego charchero (estruendo).

El diccionario de la RAE indica que procede de una onomatopeya y algunos etimólogos señalan que proviene del portugués gargalhada y este del vasco karkailla, ambos vocablos referidos al acto de reírse ruidosamente.

 

 

Te puede interesar leer también:

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿Sabes a qué hacía referencia antiguamente el término ‘desantañarse’?

Quienes sois lectores habituales de este blog y de mis libros, sabéis que una de mis aficiones es la de buscar y rebuscar en los diccionarios todo tipo de palabras y palabros que me llamen la atención por lo curiosas que son, compartiendo a menudo a través de un post algunas de ellas.

¿Sabes a qué hacía referencia antiguamente el término ‘desantañarse’?

En esta ocasión os traigo el término ‘desantañarse’, un vocablo que no aparece recogido en el diccionario de la RAE desde hace más de dos siglos (la última vez que lo hizo fue en la edición publicada en 1783).

A pesar de llevar tanto tiempo desaparecida del diccionario, no deja de ser una palabra la mar de curiosa y cuyo significado literal era ‘Quitarse los años disimulándolos y ocultarlos’.

Y es que siempre ha habido personas que han querido presumir de ser más jóvenes de lo que realmente eran y que se han quitado años.

Aunque el término fue retirado de diccionario de la RAE, a finales del siglo XVIII (fue recogido por primera vez en el Diccionario de Autoridades de 1732), siguió apareciendo en otras obras de consulta y libros enciclopédicos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndolo encontrar en el Diccionario de la Lengua Española realizado por el académico José Alemany Bolufer y publicado por la editorial Sopena en 1917.

¿Soy el único que piensa que ya va siendo hora de recuperar la palabra ‘desantañarse’?

 

 

Lee y descubre el curioso origen, historia y etimología de infinidad de palabras y palabros

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿Sabes en qué consiste el ‘ramoneo’?

Se conoce como ‘ramoneo’ a la acción de ‘ramonear’ y a su vez este término hace referencia al hecho de cortar las puntas de las ramas de los árboles y, también, al acto de pacer (comer) algunos animales las hojas y puntas de las ramas de las plantas o árboles.

¿Sabes en qué consiste el ‘ramoneo’?

Curiosamente, el diccionario académico dice que este vocablo está formado por el nombre propio Ramón unido al sufijo -ear, pero son numerosos los etimólogos que indican que procede de ‘rama’ (cada una de las partes que nacen del tronco o tallo principal de una planta).

Además, en su primera aparición en el Diccionario de Autoridades de 1737, ya se indicaba que provenía de rama (tal y como apuntaba el célebre lexicógrafo Sebastián de Covarrubias en su obra ‘Tesoro de la lengua castellana o española’ publicada en 1611).

 

 

Lee y descubre el curioso origen, historia y etimología de infinidad de palabras y palabros

 

 

Fuente de la imagen: Stephanie Hargett (usar.army)

Media docena de términos relacionados con el cabello y que quizás no conocías

El diccionario de la RAE recoge infinidad de términos que están relacionados con el cabello, muchos de ellos prácticamente desconocidos e incluso en desuso. En este post os traigo media docena:

Media docena de términos relacionados con el cabello y que quizás no conocías

Tufo: Tenemos asociado este vocablo con el hedor o peste que desprende alguna cosa o alguien, pero también hace referencia a cada una de las dos porciones de pelo, por lo común peinado o rizado, que caen por delante de las orejas. Etimológicamente proviene del francés ‘touffe’, que significa literalmente ‘mechón’.

Aladar: Es el mechón de pelo que cae sobre la sien. Etimológicamente proviene del árabe hispánico ‘al‘aḏár’ y su significado es ‘el mechón’.

Chingua: Forma coloquial para referirse a la trenza de pelo, cuyo origen etimológico proviene del quechua ‘chihua’, con idéntico significado.

Rufo: Forma en la que antiguamente se denominaba a la persona que tenía el cabello pelirrojo. Apareció recogido por primera vez en el Diccionario de Autoridades de 1737, donde también se le daba la acepción de ‘el que tiene el pelo ensortijado’ (rizado). El término proviene del latín ‘rufus’, con el mismo significado y que además también dio origen al vocablo ‘rufián’, ya que antiguamente se tenía el convencimiento de que las personas de ‘mal vivir’ tenían el cabello de color encarnado (o usaban pelucas de ese color).

Hirsuto: Cabello áspero, disperso y duro. Proviene del latín ‘hirsūtus’ de exacto significado. Aparece por primera vez en el Diccionario de Autoridades de 1734 con la acepción ‘Velloso, áspero y duro, como es la piel del macho cabrío’.

Chicho: Rizo pequeño de cabello que cae sobre la frente y es propio del peinado de mujeres y niños. Fue recogido por primera vez en el diccionario de la RAE en su edición de 1954 con la misma definición que se le da actualmente y sin indicar cuál es su posible etimología (la cual dan como desconocida).

 

 

Lee y descubre el curioso origen, historia y etimología de infinidad de palabras y palabros

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿De dónde surge utilizar el término ‘bodrio’ para referirse a algo mal hecho?

El término ‘bodrio’ ha sido utilizado durante mucho tiempo para señalar aquello que no nos gusta, es una chapuza, encontramos que es malo o que está mal hecho (por ejemplo, decir que una película aburrida es un bodrio).

¿De dónde surge utilizar el término ‘bodrio’ para referirse a algo mal hecho?

Aunque originalmente este vocablo no tenía un carácter negativo o despectivo, ya hace varios siglos que se utiliza para hacer referencia a lo que no es de nuestro agrado.

Etimológicamente llegó al castellano desde el italiano ‘brodo’ y en un principio (y así consta en el Diccionario de Autoridades de 1726) este término se pronunciaba como ‘bródio’. El significado de dichos vocablos era el de ‘caldo’ y hacía referencia a una sopa que antiguamente se realizaba con las sobras (mendrugos de pan, verduras y/o legumbres) y que se cocinaba, sobre todo, en los conventos para servirla a los menesterosos. El término italiano brodo provenía del germano ‘brod’, de idéntico significado.

El hecho de que aquel caldo servido en los conventos estuviese aguado, con poco sabor y realizado con productos de deshecho es lo que originó que se le diera la connotación negativa al término, llegando has nuestros días sin apenas tener referencia alguna a la sopa original y sí a aquello que no es de nuestro agrado.

 

 

Te puede interesar leer también:

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿Cuál es el origen de la famosa expresión ‘Lo prometido es deuda’?

La expresión Lo prometido es deuda’ es una locución ampliamente utilizada y una antigüedad de varios siglos.

¿Cuál es el origen de la famosa expresión ‘Lo prometido es deuda’?

Es utilizada para señalar el cumplimiento de alguna promesa o compromiso adquirido y se dice tanto para recordar a un deudor que debe cumplir con algo prometido como cuando ya se ha satisfecho dicho compromiso, como señal de que ha cumplido con su palabra. No solo hace referencia a una posible deuda económica sino que se utiliza dicho término como ‘obligación moral contraída con alguien’, tal y como recoge el Diccionario de la RAE.

La expresión fue ampliamente popularizada a través de diversas obras literarias de autores españoles del último tramo de periodo conocido como ‘Siglo de Oro’ (primera mitad del siglo XVII), entre ellos Francisco de Quevedo.

Podemos encontrarla en la forma ‘El que promete, en deuda se mete’ y recogida en el Diccionario de Autoridades de 1732 como ‘Quien fía o promete, en deuda se mete’.

Pero cabe destacar que no se trata una frase proverbial originaria del castellano, ya que nos llegó desde la forma italiana ‘Ogni promessa è debito’, de igual significado y de la que hay referencias en obras anteriores al siglo XVII (por ejemplo ‘Eptamerone ouero eptalogi della nobiltà mondana’ de Paolo Luchini publicada en el año 1599).

 

 

Te puede interesar leer también otros post sobre el origen de famosos refranes

 

 

Fuente de la imagen: pxfuel

¿Cuál es el origen del término ‘bochorno’?

Conocemos como ‘bochorno’ al calor asfixiante y estado de sofocación (sobre todo en verano con altas temperaturas y un altísimo nivel de humedad en el ambiente) y como referencia al rubor del rostro (a causa de pasar vergüenza o sentirse ofendido).

¿Cuál es el origen del término ‘bochorno’?

Etimológicamente proviene del latín ‘vulturnus’ cuyo significado literal era ‘viento del este’ (también llamado ‘viento solano’) y hacía referencia al viento muy cálido que llegaba a ser molesto y sofocante y que, según los antiguos romanos, provenía de las islas griegas (algunas fuentes lo llaman ‘viento del sureste’).

En el siglo XVII ya aparece mencionado el término bochorno y la primera aparición en el Diccionario de Autoridades es del año 1726,  dándole el significado ‘Vapor caliente y molesto que levanta el viento solano en el estío’. También es recogido en la forma ‘buchorno’, que es como se estuvo diciendo siglos atrás y que estuvo apareciendo en los diccionarios oficiales hasta el año 1936.

Como nota curiosa, cabe destacar que en el Diccionario de Autoridades de 1726 se apuntaba como posible origen etimológico a bochorno a la unión de los término ‘boca’ y ‘horno’, dándole la siguiente explicación: ‘porque el calor que da parece al que despide la boca del horno encendido’.

 

 

Te puede interesar leer también:

 

 

Fuentes de consulta: Diccionario de Autoridades (I) / Diccionario de Autoridades (2) / Nuevo tesoro lexicográfico de la lengua española (NTLLE) / etimologias.dechile / RAE

Fuente de la imagen: dodlive

¿De dónde surge llamar ‘tragaldabas’ a alguien que come vorazmente?

El término ‘tragaldabas’ ha sido utilizado durante mucho tiempo para referirse a aquellas personas tragonas y que suelen comer vorazmente (los que no dejan ni una miga en el plato), aunque cada vez es menos usada y sustituida por otros vocablos como puede ser tragón, comilón, zampón o glotón.

¿De dónde surge llamar ‘tragaldabas’ a alguien que come vorazmente?

Durante el periodo conocido como ‘Siglo de Oro’ (XVI y XVII) aparecen las primeras menciones a tragaldabas como sinónimo de persona tragona o con un hambre descomunal y nace de juntar los términos ‘tragar’ (acción de ingerir un alimento o líquido) y ‘aldaba’ (pieza de hierro colocada en las puertas que servía para llamar golpeando con ella).

El ingenio de los literatos del Siglo de Oro creó este curioso vocablo con la clara intención de señalas el hambre o buen apetito que tenía alguien y como clara alusión de que ‘se comería hasta las puertas’ (teniendo en cuenta que las aldabas eran de hierro y, normalmente, grandes).

En 1739 el Diccionario de Autoridades incorporó el término ‘tragaldabas’ con la acepción. ‘La persona que come mucho, ò es mui tragón’. Fue a partir del 1925 cuando en el Diccionario de la RAE se le modificó el significado por ‘Persona muy tragona’, que todavía sigue vigente en la actualidad.

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

El curioso origen del término ‘chulo’

El término ‘chulo’ es uno de esos vocablos que, con el tiempo, hemos acabado adaptando en nuestro idioma para referirnos a múltiples y diferentes cosas y personas.

El curioso origen del término ‘chulo’

Por un lado están aquellos personajes que se comportan de un modo fanfarrón, arrogantemente, en plan valentón y desafiante e incluso graciosamente. Conocemos como ‘chulo’, ‘chulapón’, ‘chulapo’ (o chulapona) a los individuos originarios de algunos barrios castizos de Madrid. También se usa el término como sinónimo de proxeneta o rufián (el vulgar macarra).

Hay quien usa el vocablo ‘chulo’ para referirse a alguna cosa que le ha gustado (‘¡Qué chulo es esto!’, ¡Qué chulo ha sido venir aquí!’).

El hecho de que existan tantas acepciones y usos para este término proviene de muy atrás, debido a que antiguamente ya se le dio varios significados.

Etimológicamente llegó al castellano desde el italiano ‘ciullo’, utilizado para referirse a los niños. De hecho, esta voz italiana era apócope del término ‘fanciullo’, de exacto significado.

Existen constancias de que la forma ‘chulo’ ya se utilizaba en castellano en el siglo XVII, aunque no se incorporó al Diccionario de Autoridades hasta el año 1729; donde ya por entonces se le daba diferentes usos y acepciones:

Persona graciosa y con donaire; el que asiste en el matadero para encerrar y matar las reses; y, según la germanía (jerga utilizada por rufianes y malhechores) también se utilizaba para referirse a un muchacho o muchacha.

Y fue precisamente esa referencia a los jóvenes pícaros que solían delinquir y se las arreglaban para sobrevivir mediante el engaño, usando su ingenio, agudeza y gracia lo que dio su acepción más conocida.

 

Te puede interesar leer también:

El curioso y castizo origen de la expresión ‘Ser más chulo que un ocho’

 

 

Fuente de la imagen: pxhere