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Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

El enfado de los campesinos del siglo XIX que dio origen al término ‘cabrearse’

El enfado de los campesinos del siglo XIX que dio origen al término ‘cabrearse’

Conocemos como ‘cabreo’ o ‘cabrearse’ a un estado de mal humor o enfado cuando éste va en aumento y llega a ciertos límites de encolerizarse.

Tal acepción se le comenzó a dar a partir del primer cuarto del siglo XIX tras un descontento general por parte de los campesinos de la época debido al repentino cobro de los atrasos de los diezmos e impuestos por parte de los señores feudales propietarios de las tierras que trabajaban. Pero a pesar del entorno rural en el que se originó, cabe destacar que dichos vocablos no provienen del término ‘cabra’ con el que se conoce al animal.

Y es que los documentos (o libros) en los que se anotaban los pagos y datos referentes a las propiedades recibían el nombre de ‘cabrevaciones’ o ‘cabreos’ (vocablos que provenían del latín ‘capibrevium’ y utilizados en la Península Ibérica a partir del siglo XIV).

Pero para encontrar el origen de los términos cabreo y cabrearse (como sinónimos de enfado) debemos situarnos en el siglo XIX… Tras la llegada a España de José Bonaparte y la promulgación en 1812 de la Constitución de Cádiz (conocida como ‘la Pepa’) se pusieron en marcha una serie medidas liberales entre las que se encontraba el acabar con los abusivos pagos de impuestos y diezmos (entregar como tributo la décima parte de las cosechas y en algunos casos hasta el doble o triple) a los señores feudales propietarios de las tierras. Después llegó la ‘Restauración Absolutista’ (1814-1820), con el regreso del nefasto rey Fernando VII, le siguió el ‘Trienio Liberal’ (1820-1823) y nuevamente otro periodo funesto con una segunda etapa de absolutismo (1823-1833). Y fue precisamente durante esa década ominosa en la que los señores feudales comenzaron a reclamar a los campesinos todos los impuestos impagados desde 1812.

Hasta las propiedades se presentaban los recaudadores de tributos, acompañados en la mayoría de veces por miembros del ejército, y con el libro de ‘cabrevaciones’ (o ‘cabreos’) exigiendo el pago de lo adeudado en todos aquellos años.

Como podréis imaginar el enfado de los campesinos fue descomunal y de ahí que los términos ‘cabreo’ o ‘cabrearse’ comenzasen a utilizarse como sinónimos de enojarse y/o enfurecerse y que nada tiene que ver con las cabras (animal).

 

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Fuentes de consulta: RAE / ireneu / etimologias.dechile
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¿Sabías que no solemos utilizar correctamente la expresión ‘Quid pro quo’?

¿Sabías que solemos utilizar incorrectamente la expresión ‘Quid pro quo’?

Muchas son las ocasiones en las que para indicar que algo es recíproco se utiliza la antiquísima locución latina ‘Quid pro quo’, la cual viene a significar que se sustituye una cosa por otra y surgió del hecho de usarse de forma común el pronombre ‘quid’ en lugar de ‘quo’ (poner quid en lugar de quo).

Pero esta locución que literalmente quiere decir que sustituimos una cosa por otra, es frecuentemente utilizada por algunas personas cuando quieren referirse que hay una reciprocidad con otra (un intercambio de favores). Por ejemplo, yo te ayudo a ti pintando tu casa y tú me ayudarás a mí  cocinándome.

Por tal motivo no es del todo correcto utilizar la expresión ‘Quid pro quo’ y en ese caso lo acertado sería la locución ‘Do ut des’ cuyo significado literal es ‘Doy para que des’ (o ‘Te doy para que me des’).

Cabe destacar que la forma ‘Quid pro quo’ se emplea especialmente en países de habla anglosajona, mientras que aquellos cuyas lenguas provienen del latín es más correcto utilizar el modo ‘Do ut des’. Pero la popularización de la primera locución está tan extendida que la propia RAE acabó admitiéndola en 2005 (como ha hecho con infinidad de vocablos de uso común que aunque no son correctos son utilizados por infinidad de personas, como pueden ser los ejemplos: ‘haiga’, ‘pelandrusca’‘Conchinchina’)

 

ACTUALIZACIÓN: Varios son los lectores que, tanto a través de las redes sociales como comentarios en este post, me indican que daban por hecho que el uso de la expresión era correcta debido a que en la famosísima película de 1991 ‘El silencio de los corderos‘ el personaje de Hannibal Lecter (Anthony Hopkins) se lo dice a Clarice Starling (Jodie Foster), tal y como podréis comprobarlo en la escena del vídeo bajo estas líneas.

 

 

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Fuentes de consulta y más info: confilegalabsolutaignoracia / wikipediadelcastellanolarazon
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Es nuestro cerebro quien nos convierte en esnobs: el vino no sabe mejor solo porque sea más caro

Es nuestro cerebro quien nos convierte en esnobs: el vino no sabe mejor solo porque sea más caro

Muchos han sido los estudios que se han realizado en los que se ponía a prueba la capacidad de varios voluntarios para apreciar un buen vino o distinguir a éste entre otros de menor calidad. Una de las muchas pruebas consistía en hacerles probar varias copas conteniendo el mismo tipo de vino en todas pero indicándoles que se trataba de diferentes caldos y con calidades y precios distintos.

Evidentemente, la inmensa mayoría de voluntarios marcaba como el mejor de todos aquel al que se le había asignado un precio más elevado e incluso, para rizar más el rizo, a algunos participantes se les comentó que procedían de diferentes años de cosecha. Aquellos voluntarios que tenían algún pequeño conocimiento sobre el tema y sabían que una añada había sido mejor que otra rápidamente indicaban que ese era el mejor vino de todos.

Y es que se ha demostrado que es realmente nuestro cerebro quien nos hace convertirnos (inconscientemente) en snobs, activándose en la corteza orbitofrontal el mecanismo de procesamiento del placer y la recompensa en el momento en el que creemos que estamos disfrutando de algo exclusivo, como por ejemplo beber un vino caro –aunque en realidad se trate de uno barato- o cuando nos damos un capricho caro (ir a degustar un menú con estrella Michelin, acudir a un evento exclusivo o que nos dejen entrar a un reservado o zona vip).

Esto también ocurre con frecuencia al adquirir y vestir ropa de marca. Si le quitásemos a una prenda exclusiva la etiqueta por la que se distingue, el hecho de vestirla no nos produciría esa placentera sensación de elitismo sobre los demás.

 

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¿De dónde surge decir ‘ha pasado la criba’ para referirnos a quien supera una prueba de selección?

¿De dónde surge decir ‘ha pasado la criba’ para referirnos a quien supera una prueba rigurosa?Solemos utilizar la expresión ‘pasar la criba’ para referirnos al hecho de superar una selección o prueba rigurosa.

El origen de este modismo lo encontramos en el acto de cribar, que es la acción de limpiar y separar el trigo y otras semillas o cereales del polvo, la paja, tierra e impurezas, el cual se realiza desde hace centenares de años con un utensilio llamado ‘criba’.

Esa selección rigurosa para que quede lo que es realmente válido y desechar aquello inservible es lo que dio origen a la expresión y el sentido que hoy en día le aplicamos para el que supera una prueba.

 

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¿De dónde surge la expresión ‘Venía el villano vestido de verde’?

¿De dónde surge la expresión ‘Venía el villano vestido de verde’?

A través de la página en Facebook de este blog, Paquita Molina me pregunta sobre el origen de la expresión ‘Venía el villano vestido de verde’.

Esta expresión en la actualidad está prácticamente en desuso y se utilizaba para señalar alguna intención o amenaza oculta. Los historiadores  se atribuyen su origen nada menos que a la reina Isabel de Castilla y, por tanto, tiene más de 500 años de antigüedad.

Sitúan la acción del momento de pronunciarla en el mes de febrero del año 1500 en Segovia, durante una visita de los Reyes Católicos a una de sus diferentes residencias.

Conocida era la aversión que sentía la reina hacia el ajo, teniendo prohibida a los cocineros utilizarlo en los platos que ella debía degustar. Pero esa prohibición fue saltada en esa ocasión por orden de Leonor de Maldonado, dama de compañía de la reina Isabel desde que esta era una niña.

El motivo por el que Doña Leonor ordenase a cocina que introdujera un poco de ajo en un guiso a base de hígado de cabrito era para que éste ayudase a recuperar el color de la tez de la reina, quien en los últimos meses andaba mal de salud.

Para que Isabel no notase el sabor a ajo la cocinera lo disfrazó con una gran cantidad de hojas de perejil, pero mientras estaba degustando el plato de cabrito la reina notó en su boca el sabor a ajo que tanto odiaba y acto seguido fue cuando pronunció la famosa frase: ¡Venía el villano vestido de verde! Y acto seguido indicó a Doña Leonor que reprendiera a cocina.

Desde entonces la frase ‘Venía el villano vestido de verde’ (a veces en la forma ‘Disimulando viene el villano vestido de verde’) se utilizó para hacer referencia a cualquier amenaza oculta.

 

 

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¿Cuál es la verdadera capital de Israel: Jerusalén o Tel Aviv?

¿Cuál es la verdadera capital de Israel: Jerusalén o Tel Aviv?

Días atrás, con motivo de la disputa del encuentro de fútbol entre las selecciones nacionales de España e Israel, @ruben_rubn me animó a través de twitter a escribir un post en el que explicara cuál es la verdadera capital de Israel (Jerusalén o Tel Aviv) debido a que continuamente son muchas las personas (e incluso informaciones en algunos medios de comunicación) que suelen confundirlo o atribuir una capitalidad distinta por motivos políticos.

El 14 de mayo de 1948 fue proclamado el Estado de Israel por David Ben-Gurión, quien al mismo tiempo era nombrado Primer Ministro de la nueva nación hebrea, designando a la ciudad de Tel Aviv como capital provisional.

En los planes de Ben-Gurión desde un inicio estaba el declarar capital nacional a Jerusalén, algo que tardó en hacer un año y medio, no transfiriéndose dicha capitalidad hasta el 5 de diciembre de 1949.

Desde entonces y a los largo de estas casi siete décadas la capital de Israel ha sido (y sigue siendo a día de hoy) Jerusalén. El problema radica en que cuando se realizó el traspaso de capitalidad la recién creada nación hebrea se encontraba en disputas bélicas con Jordania, país que se anexionó la parte oriental de la ciudad de Jerusalén; situación que no se solucionó hasta junio de 1967, año en el que Israel lo recuperó tras ganar en la conocida como ‘guerra de los Seis Días’. Desde entonces, la Autoridad Nacional Palestina reclama Jerusalén Este.

Este conflicto es lo que originó que, aquellas naciones que reconocieron al nuevo Estado de Israel como nación (tras ser admitida por la ONU), abrieran su sede diplomática o embajadas en Tel Aviv y, por tanto, fuese considerada ésta como la verdadera capital administrativa por encima de Jerusalén la cual no reconocen como tal.

Esto mismo ocurre con numerosos medios de comunicación internacionales que tienen recogido en sus manuales de estilo que cuando se informe de Tel Aviv se refieran a esta como capital de Israel pero no cuando se trate de Jerusalén.

Por tanto, para el Estado y Gobierno de Israel su capital es (y seguirá siendo) Jerusalén, mientras que para la mayoría de la prensa internacional y en el ámbito político y diplomático se referirán a Tel Aviv como capital de la nación hebrea.

 

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Fuentes de consulta y más info: unitedwithisrael / elpais / libertaddigital / time / huffingtonpost / aljazeera
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¿De dónde surge llamar ‘gueto’ a un barrio marginal?

¿De dónde surge llamar ‘gueto’ a un barrio marginal?

Conocemos como ‘gueto’ a aquel lugar enclavado en una población (normalmente un barrio o suburbio a las afueras) en el que convive un amplio conjunto de personas, que suelen hacerlo de forma marginal y que, en la mayoría de ocasiones, pertenecen a un mismo grupo étnico, religioso o clase social (la más desfavorecida).

El término gueto (comúnmente escrito ‘ghetto’) se dio a conocer ampliamente a partir de la llegada al poder del Tercer Reich en Alemania (y posteriormente durante la Segunda Guerra Mundial y los países que iban invadiendo), donde inicialmente se separó a las personas que profesaban la religión judía del resto de la población, obligándoles a vivir en distritos controlados y en condiciones infrahumanas (después llevados la inmensa mayoría de ellos a los campos de concentración).

Pero este no fue el origen del vocablo sino que para encontrar de dónde surge hemos de trasladarnos quinientos años atrás, concretamente al primer cuarto del siglo XVI, en la ‘Serenísima República de Venecia’, una Ciudad-Estado que desde su fundación en el siglo IX se había convertido en una de las más prósperas potencias económicas de Europa (y gran parte del planeta) y hasta allí habían ido llegando a lo largo de los siglos diferentes flujos migratorios desde otros lugares, entre ellos numerosísimos judíos (muchos de ellos procedentes de la Península Ibérica tras ser expulsados por los Reyes Católicos).

En el año 1516 el gobierno de la república veneciana, que estaba en manos de la Iglesia Católica, ante el masivo aumento de población judía decidió regular la estancia de éstos en la Ciudad-Estado y como modo de mantenerlos controlados los obligó a trasladarse hasta el barrio del Cannaregio, donde se amuralló y tan solo se les permitía salir de allí a determinadas horas del día (entre las doce del mediodía y las seis de la tarde, a partir de esta hora se daba el toque de queda y no se podía salir del barrio hasta las doce de la mañana del día siguiente y quien lo hacía era apresado).

El barrio del Cannaregio era conocido comúnmente como ‘geti’ cuya traducción era fundición, debido a que en aquel lugar se encontraban las antiguas fundiciones de metales. Con el tiempo este término derivó en ‘ghetto’ (castellanizado en gueto) y fue el que le dio nombre al lugar donde convivía la población judía (un lugar que tenía una pequeña extensión de tan solo 105 por 93 metros y en los que vivían hacinados. Esto llevó a que con los años sea la zona de Venecia donde más bloques altos de viviendas hay, debido a que era la única forma de poder dar cabida a todos los judíos que allí residían.

Con el paso del tiempo el término gueto ha seguido utilizándose pero se le ha dado el sentido de suburbio marginal.

Cabe destacar que los expertos andan divididos sobre el origen etimológico del término gueto y aunque la mayoría defienden la procedencia anteriormente mencionada del vocablo geti (fundición), otros apuntan que antiguamente dicho vocablo se utilizaba para llamar así a la calle, pero hay quien apunta que proviene de ‘borghettho’ diminutivo de ‘borgo’ que en veneciano significaba pequeña ciudad.

 

 

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Fuentes de consulta: ushmm / Oxford University Press’s / elpais / comaconcomilla / RAE / e-venise / nytimes
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El día que Miguel de Unamuno pronunció la expresión ‘Venceréis pero no convenceréis’

El día que Miguel de Unamuno pronunció la expresión ‘Venceréis pero no convenceréis’

El 12 de octubre de 1936 se produjo en la Universidad de Salamanca el incidente que dio origen a la expresión «Venceréis pero no convenceréis». Ese día se celebraba lo que entonces se conocía como el ‘Día de la Raza’ (actual Día de la Hispanidad) y que ese año coincidía con la apertura del año académico. Para ello se celebró un acto en la universidad que contó con la presencia de ilustres personalidades, pero sobre todo de un nutrido grupo de representantes del fascismo español.

El rector de la universidad era Miguel de Unamuno y éste debía cerrar el acto tras las diferentes intervenciones. Esperaba paciente su turno de intervención, pero hubo una que le molestó de manera especial y ésta fue la realizada por José Millán-Astray, fundador de la Legión Española, que gritó consignas que irritaron al anciano catedrático.

Cuando llegó el momento de la intervención de Unamuno sus palabras fueron las siguientes:

«¡Éste es el templo de la inteligencia y yo soy su sumo sacerdote! Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido, diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis, porque para convencer hay que persuadir. Y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He dicho».

Como es de imaginar, los presentes en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, que en su mayoría eran falangistas uniformados, entraron en cólera, insultando a Unamuno e intentando agredirle.

El escritor y filósofo se salvó de ser linchado por aquella multitud descontrolada de irracionales falangistas gracias a la rápida y oportuna intervención de Carmen Polo, esposa del general Franco, quien se agarró del brazo de Unamuno y lo acompañó hasta la puerta de su casa. Ese mismo día llegó una orden de arresto domiciliario y pocos días después Miguel de Unamuno era cesado como rector de la Universidad de Salamanca por orden del propio Francisco Franco.

A partir del incidente universitario, la expresión ‘Venceréis pero no convenceréis’ se convirtió en todo un lema para el bando republicano. Unamuno falleció el 31 de diciembre de ese mismo año de forma súbita mientras seguía arrestado en su domicilio.

 

 

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Portada Vuelve el listo que todo lo sabe

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons (Nota: la fotografía es ilustrativa pero no corresponde al día de los sucesos que se relatan en este post, debido a que dichas imágenes no se encuentran libres de derechos CC)

¿De dónde surge y qué quiere decir las siglas ‘CC’ y ‘CCO’ para mandar un correo electrónico?

¿De dónde surge y qué quiere decir las siglas ‘CC’ y ‘CCO’ para mandar un correo electrónico?

Cuando vamos a envía un correo electrónico debemos rellenar varios campos, pero los principales (además del texto a mandar) son el asunto (título de lo que trata el mensaje) y el destinatario (persona, empresa o estamento que lo recibirá).

Junto al apartado ‘Para’ (destinatario) suele aparecer un par de siglas: ‘CC’ y ‘CCO’. Éstas sirven para poner también las direcciones email de otros destinatarios que deben recibir el correo electrónico.

La primera (CC) suele traducirse como ‘Con Copia’, pero en realidad dicha abreviatura se utilizaba hace ya muchísimo tiempo (varias décadas antes de la invención ya no solo de los correos electrónicos sino de la propia internet). El significado original de las siglas CC era ‘Copia de Carbón’ y es que se refería a los tiempos en los que la correspondencia se escribía a mano o máquina de escribir y para tener una de la misma de ponía dos hojas y entre medio un ‘papel de calco’ (también conocido como ‘papel carbón’). Dicha copia servía para archivar.

La otra casilla que aparece en los correos electrónicos es la del ‘CCO’ la cual se suele traducir como ‘Con copia Oculta’ y que sirve para enviar un mensaje a más de un destinatario y la dirección que se ponga en dicho apartado no será vista por otras personas que lean el mensaje. Estas siglas también significaban otra cosa tiempo atrás: ‘Copia de Carbón Oculta’ y se refería a una tercera hoja que se añadía a un escrito (con su correspondiente papel de calco) y que normalmente se utilizaba ya no solo para archivar en un lugar de acceso público, sino para guardar (ocultar).

Si estamos en el extranjero y utilizamos un programa de email en un idioma que no es el castellano podremos encontrarnos que el ‘CC’ en tanto en inglés, francés como italiano también aparece con dichas siglas: (Carbon Copy, Copie Carbone y Copia Conoscenza, respectivamente). En el caso del ‘CCO’ sí que cambia una de las siglas: en inglés ‘BCC’ (Blind Carbon Copy), francés ‘CCI’ (Copie Carbone Invisible) y en italiano ‘CCN’ (Copia Conoscenza Nascosta).

Con la llegada de la tecnología, cuando un informe o mensaje se realizaba a través de un ordenador (en los inicios se les llamaba ‘computadoras’) siguió la terminología que hasta entonces se había utilizado y, con los años, términos como CC o CCO han continuado usándose, modernizándose de ‘Copia de Carbón’ a ‘Con Copia’ (en el CC) y de ‘Copia de Carbón Oculta’ a ‘Con copia Oculta’ (en el caso del CCO).

 

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Fuente de la imagen: Alfred López

Curiosidades de la ‘no muerte’: Tapefobia, Catalepsia y el Delirio Nihilista

Curiosidades de la ‘no muerte’: Tapefobia, Catalepsia y el Delirio Nihilista

Uno de los mayores temores del ser humano es que le den por muerto y ser enterrado vivo.

Este miedo es conocido como ‘tapefobia’  y fue precisamente ese temor a ser enterrados vivos lo que propició que en la antigüedad comenzara una tradición que actualmente todavía seguimos realizando, a pesar de que hoy en día no cumple el objetivo original: el velatorio.

Curiosidades de la ‘no muerte’: Tapefobia, Catalepsia y el Delirio Nihilista

El hecho de velar un cadáver durante un buen puñado de horas (normalmente toda una noche) no comenzó a realizarse para llorar al difunto o acompañar a sus familiares sino que el objetivo principal era comprobar que el finado había realmente fallecido. La etimología de velatorio o velorio proviene de velar y este del latín ‘vigilare’,  cuyo significado literal es ‘vigilar’, que era lo que realmente se realizaba.

En la historia muchos han sido los casos en los que al abrir una tumba (tiempo después de haber enterrado a alguien, ya fuera porque tenían que cambiarla de ubicación o enterrar un nuevo cadáver) se dieron cuenta de que la persona enterrada tiempo atrás tenía un gesto de haber querido salir y arañazos en el interior de la tapa del ataúd.

Y es que existe un curioso trastorno llamado catalepsia que consiste en perder la conciencia durante un periodo de tiempo (que puede ser unos escasos minutos o incluso alargarse varias horas). Junto a esa pérdida de consciencia viene un descenso del ritmo cardiaco y la respiración. Son tan leves que casi no se aprecian y se puede dar como fallecido al cataléptico.

El hecho de no apreciar los signos vitales de una persona en estado de catalepsia ha producido un buen número de entierros a personas vivas durante la Historia.

Muchas son las novelas y relatos que se han escrito al respecto, siendo uno de los autores más famosos Edgar Allan Poe con su cuento de terror ‘El entierro prematuro’.

Pero la tapefobia  era un miedo muy común de todos aquellos que padecían de catalepsia y aunque los velatorios ha evitado muchos entierros antes de hora, también dio paso a que durante la historia se hayan ideado los más originales ataúdes, tumbas y o nichos al realizarlos con algún sistema de seguridad con el que se pudiera avisar, una vez enterrado, que quien se encontraba dentro estaba realmente vivo.

Curiosidades de la ‘no muerte’: Tapefobia, Catalepsia y el Delirio Nihilista

Tumbas con dispositivos que dejaban entrar el oxígeno e incluso con mecanismos para poder accionarlo y hacer sonar una campana que estaría colocada fuera y así advertir que no estaba muerto.

Erróneamente muchas son las personas que explican que este hecho fue el que dio origen a la expresión ‘salvado por la campana’, pero no es así. Esta locución proviene del mundo del boxeo y se refiere al instante en el que se agota el tiempo y suena la campana de aviso. Muchas son las ocasiones en las que uno de los púgiles está siendo fuertemente golpeado y el sonar la campana y acabarse el round se salvan de continuar recibiendo dicha somanta de palos.

Esto se puso sobre todo de moda durante la segunda mitad del siglo XIX, sobre todo a partir de la publicación del mencionado relato de Edgar Allan Poe.

Entre los muchos casos de catalepsia que se han dado hay uno especialmente curioso: Washington Irving Bishop fue un famoso mentalista estadounidense que padecía de catalepsia. Varias eran las veces que en sus 33 años de vida le había dado algún que otro desvanecimiento. Por tal motivo siempre llevaba consigo una nota en el bolsillo de su chaqueta que advertía de su condición de cataléptico y que bajo ninguna condición fuese enterrado hasta transcurridas 48 horas desde el ataque.

Curiosidades de la ‘no muerte’: Tapefobia, Catalepsia y el Delirio Nihilista

Pero la noche del 12 de mayo de 1889 le sobrevino uno de esos ataques mientras realizaba su show de ilusionismo y mentalismo en un club de Nueva York. A nadie de los presentes se le ocurrió buscar entre sus pertenencias y tras ser examinado por un médico éste diagnosticó que había fallecido. Washington Irving Bishop fue llevado a la morgue y allí le practicaron de inmediato la autopsia. Cuando su esposa y madre llegaron ya estaba abierto en canal y su cerebro había desaparecido.

Resulta que hubo tanta prisa en hacer todo esto porque uno de los médicos que intervino en la autopsia llevaba años intentando averiguar cómo podía el mentalista adivinar y tener poderes sobrenaturales. Como podréis imaginar este tipo fue quien se encargó de abrir la cabeza, sustraer el cerebro y hacerlo desaparecer. Nunca más se supo.

El término catalepsia proviene del griego ‘katálēpsis’ cuyo significado literal es ‘sorpresa’… y sí, más de una sorpresa se darían cuando vieron resucitar a un cadáver de alguien que realmente no estaba muerto.

Curiosidades de la ‘no muerte’: Tapefobia, Catalepsia y el Delirio NihilistaY relacionado con la ‘no muerte’ nos encontramos con otra curiosísima patología conocida como ‘Delirio Nihilista’ o ‘Síndrome de Cotard’ la cual es una enfermedad mental relacionada con la hipocondría y que consiste en tener la sensación de creer haber fallecido, sentir los síntomas de la putrefacción de los órganos o simplemente estar convencido de no existir de que estás muerto.

A lo largo de la historia poquísimos son los casos que se han dado de una persona de la noche a la mañana asegure sentir que se está muriendo por dentro y que nota cómo se le pudren los órganos. Evidentemente todo está en su cerebro, pero les afecta tanto que son capaces de oler el hedor a descomposición.

El primer científico en dar a conocer este trastorno fue el neurólogo francés Jules Cotard quien a finales de 1870 atendió a una paciente de mediana edad que decía sentir todos los síntomas que os acabo de describir.

Cotard se refirió a ello como un ‘delirio hipocondriaco’ provocado por una grave ansiedad melancólica y años después lo rebautizó como ‘Delirio nihilista’, en clara referencia al nihilismo, corriente filosófica y artística que consistía en la negación de todo principio religioso, político y social y que fue promovida en la Antigua Grecia.

 

El pasado sábado 30 de septiembre participé en el evento de divulgación científica BCNspiracy que se celebró en el CosmoCaixa de Barcelona donde ofrecí una charla de diez minutos titulada ‘No estaba muerto (ni tampoco de parranda)’ y en la que expliqué estas curiosidades. Te invito a visionarla en el siguiente vídeo:

Visita mi canal de curiosidades en YouTube: https://www.youtube.com/c/AlfredLopez y si te gustan los vídeos suscríbete, dale a ‘me gusta’ y compártelos en tus redes sociales 🙂

 

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