Entradas etiquetadas como ‘licor’

¿Por qué si metes en el congelador una botella de una bebida alcohólica el contenido no se congela?

Muchas son las personas que tienen por costumbre guardar las botellas de algún tipo de licor alcohólico (también llamadas ‘bebidas espirituosas’) en el congelador con el fin de que estén bien frías a la hora de servir, sin tener así que utilizar cubitos de hielo que aguaría la bebida.

¿Por qué si metes en el congelador una botella de una bebida alcohólica el contenido no se congela?

Pero es curioso comprobar que, por mucho tiempo que una botella de whisky, ron, ginebra o vodka e tire dentro de un congelador nunca llegará a congelarse (al igual que si rellenamos las cubiteras con el propósito de hacer cubitos de hielo con esas bebidas, nunca lo conseguiremos.

Y es que para que uno de eso licores pudiera llegar a congelarse necesitaríamos una temperatura mínima de -45º y nuestro congelador suele tener (por norma) una temperatura que no baja de los 18º o 20º, motivo por el que es prácticamente imposible conseguir congelar una bebida alcohólica.

Además, mucho más complicado lo tendríamos si lo que queremos es congelar una botella de alcohol de 96º (el típico que tenemos en casa para desinfectar las heridas), ya que en ese estado, prácticamente puro, el etanol (o alcohol etílico) tiene su punto de fusión (o congelación) en los -114º.

 

 

Te puede interesar leer también:

 

 

Fuente de la imagen: anokarina (Flickr)

¿Por qué según vamos cumpliendo años la ingesta de alcohol nos sienta peor?

¿Por qué según vamos cumpliendo años la ingesta de alcohol nos sienta peor?

Aquellos que ya hemos pasado del medio siglo de vida debemos reconocerlo: cada vez que se propicia una celebración y nos tomamos alguna copa de más (evidentemente por encima de las que estamos habituados) notamos cómo, posteriormente, esa ingesta de alcohol nos va sentando cada vez peor, siendo cada vez más molestas y largas las resacas y, sobre todo, tolerándolo mucho peor.

Y es que el hecho de cumplir años tiene mucho que ver y nuestro organismo ya no asimila según qué excesos tan bien como cuando éramos unos jovenzuelos. A pesar de que somos conscientes de ello y que incluso podemos llegar a beber muy por debajo de cómo lo hacíamos tiempo atrás (la típica copita de menos) vemos que gradualmente va sentándonos peor. Evidentemente todo esto es una explicación muy genérica y depende de cada persona,  su constitución y el tipo de bebida que tome (no es lo mismo mezclar el alcohol en un combinado junto a un refresco azucarado que tomar un lingotazo de una bebida oscura –tipo wiski- o copas de un licor de los llamados ‘espirituosos’).

El cumplir años hace que nuestro metabolismo se ralentice, motivo por el que la resaca dura más e incluso se convierta en más molesta.  Nuestro hígado, encargado de depurar el alcohol que llega a nuestra sangre, con los años ya no rinde con la misma efectividad que tiempo atrás (de ahí que se den frecuentemente casos de cirrosis hepáticas en personas de mayor edad o que abusan reiteradamente del alcohol).

Otro factor importante por el que con los años la ingesta de alcohol nos sienta peor es la pérdida de agua corporal. De manera natural con el paso del tiempo vamos perdiendo parte del líquido elemento del que está compuesto nuestro organismo.

Esa deshidratación natural y progresiva es la que hace que el alcohol que hemos bebido pase de nuestro estómago a la sangre y que apenas quede diluido en nuestra agua corporal (que hemos ido perdiendo con el tiempo).

 

 

Otros posts que te puede interesar leer:

 

 

Post realizado a raíz de la consulta formulada por Esperanza Roig a través de la página en Facebook de este blog
Fuente de la imagen: kboneva (Flickr)

El inconveniente de dar de beber alcohol a una persona con síntomas de hipotermia o congelación

El inconveniente de dar de beber alcohol a una persona con síntomas de hipotermia o congelación

Está muy arraigada en nuestra cultura la falsa creencia de que la ingesta de alcohol nos ayuda a entrar en calor, siendo un grave error pensar esto, pues el efecto que tienen las bebidas de alta graduación sobre nuestro organismo es totalmente contraria a lo que pensamos.

Tanto médicos como expertos advierten que nunca, y bajo ningún concepto, se le debe suministrar alcohol a una persona que presenta síntomas de hipotermia o congelación, ya que con ello agravaríamos su situación. Lo mejor y más conveniente para esos casos son las bebidas azucaradas y que no estén excesivamente calientes (preferiblemente tibias).

Posiblemente algún lector esté pensando que él (o ella), cuando ha bebido alguna copita de licor, ha sentido rápidamente como ha entrado en calor y las mejillas o la nariz se le han puesto encarnadas. Esto es debido a que esa ingesta, en un primer momento, tiene un efecto vasodilatador que hace que la sangre que fluye más próxima a nuestros capilares más externos vaya hacia allí. Pero con ello lo que estamos haciendo es que otros órganos vitales de nuestro organismo dejen de percibir esa sangre que nos autoregula la temperatura corporal (somos homeotermos) y descienda su temperatura poniendo en riesgo nuestra salud.

 

 

Te puede interesar leer: ¿De dónde surge la idea de que los San Bernardo llevan un barril de brandy colgado al cuello?

 

Portada Vuelve el listo que todo lo sabe

 

Curiosidad que forma parte del libro “Vuelve el listo que todo lo sabe” de Alfred López publicado por Editorial Léeme Libros.
Compra el libro online y recíbelo a través de un mensajero en tan solo 24 horas y sin pagar gastos de envío: http://latiendadeleemelibros.bigcartel.com/product/vuelve-el-listo-que-todo-lo-sabe

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons