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Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (III)

A menudo me topo con alguna publicación en la que se da una explicación totalmente errónea o falsa sobre el origen de una expresión o término. Algunas veces el error de debe al desconocimiento por parte de quien lo ha escrito, publicado o compartido y otras como divertimento de alguien con el fin de engañar (tomar el pelo) a los lectores. También son muchos los seguidores de este blog, mis libros y redes sociales que contactan conmigo con el fin de consultarme si una etimología que les ha llegado es cierta o no.

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (III)

Uno de los problemas es que en ocasiones hay medios de comunicación que las dan como ciertas y utilizan esos bulos como información real e incluso hay quien me ha recriminado que un post mío era erróneo porque había leído algo distinto en otra lado (cuando el erróneo era el otro).

En este post, otros próximos y en anteriores (esta es la tercera entrega) os voy a ir trayendo algunos de esos bulos o ‘etimologías fakes’ que la gente suele creerse a pies juntillas y las comparte masivamente como si fueran ciertas.

 

 

  • Testificar

Declarar, explicar y denotar con seguridad y verdad algo, normalmente relacionado con el mundo judicial

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (III)Bulo: La etimología falsa, y ampliamente extendida, del término ‘testificar’ es la que explica que los romanos juraban decir la verdad apretándose los testículos con la mano derecha.

Verdad: El vocablo proviene de ‘testigo’ y ésta a su vez viene del antiguo vocablo íbero ‘testiguar’, derivado del latín ‘testificare’, el cual está compuesto de ‘testis’ (testigo) y ‘facere’ (hacer) y nada tiene que ver etimológicamente con los testículos o el hecho de apretárselos a la hora de jurar, pues, evidentemente, no existe ni una sola prueba histórica de que lo hicieran.

 

  • Más vale maña que fuerza

Tener destreza y habilidad para conseguir algo frente al esfuerzo físico.

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (III)Bulo: El bulo alrededor de esta famosa expresión explica que su origen proviene de la época del Primer Sitio de Zaragoza (1808) en el que las mujeres zaragozanas (con Agustina de Aragón al frente) defendieron la Puerta del Carmen, acabando con la vida de 4312 soldados franceses y que, de ahí, surgió la expresión haciendo referencia a maña como gentilicio coloquial para referirse a las aragonesas.

Verdad: El término ‘maña’ de esta locución no hace referencia a las aragonesas sino a la astucia, habilidad y destreza de una persona (no importa el sexo). Este vocablo proviene del latín vulgar *mania, utilizado antiguamente para referirse a una ‘habilidad manual’ y que no tiene conexión alguna con el gentilicio aragonés, el cual proviene etimológicamente del latín ‘magnus’ usado para designar a aquellas personas magnas, importantes y grandes. Además, existe constancia del uso de la expresión ‘Más vale maña que fuerza’ varios siglos antes de producirse el Sitio de Zaragoza de 1808, encontrándonos (entre otros textos) que el célebre escritor Pedro Calderón de la Barca la utilizó, literalmente, en una de sus obras (‘Cada uno para sí’) publicada en el año 1661.

 

 

 

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Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (II)

A menudo me topo con alguna publicación en la que se da una explicación totalmente errónea o falsa sobre el origen de una expresión o término. Algunas veces el error de debe al desconocimiento por parte de quien lo ha escrito, publicado o compartido y otras como divertimento de alguien con el fin de engañar (tomar el pelo) a los lectores. También son muchos los seguidores de este blog, mis libros y redes sociales que contactan conmigo con el fin de consultarme si una etimología que les ha llegado es cierta o no.

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (II)

Uno de los problemas es que en ocasiones hay medios de comunicación que las dan como ciertas y utilizan esos bulos como información real e incluso hay quien me ha recriminado que un post mío era erróneo porque había leído algo distinto en otra lado (cuando el erróneo era el otro).

En este post, otros próximos y en anteriores (esta es la segunda entrega) os voy a ir trayendo algunos de esos bulos o ‘etimologías fakes’ que la gente suele creerse a pies juntillas y las comparte masivamente como si fueran ciertas.

 

  • Salvado por la campana

Librarse de un peligro en el último instante

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (II)Bulo: La explicación falsa da como origen de esta expresión a un tipo de ataúdes que en la Edad Media llevaban incorporada una campana y que podía ser tocada desde el interior, en caso de que la persona enterrada no estuviera realmente muerta.

En realidad no hay ni una sola constancia de que en la Edad Media existieran ese tipo de ataúdes. Sí que la hay a partir de finales del siglo XVIII, pero por aquel entonces la expresión ‘Salvado por la campana’ (concretamente su versión en inglés ‘Saved by the bell’) ya era pronunciada desde mucho antes y además refiriéndose a otra cosa.

Verdad: El origen de la expresión está ampliamente documentado de que proviene del mundo del pugilismo, concretamente del momento en el que un boxeador (todavía en pie) está cerca de ser derribado y se libra (salva) de perder el combate al sonar la campana que indica el final del round.

 

  • Dabuti

Algo que es excelente, estupendo

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (II)Bulo: La explicación falsa y que surgió de una página dedicada a inventarse, a propósito, el origen de frases y términos, señala que esta expresión proviene de un vino italiano llamado ‘Da Butti’ y que era el preferido de Amadeo de Saboya, quien lo trajo a España, en 1871, tras ser proclamado rey.

Verdad: Se trata del diminutivo del vocablo ‘dabuten’ y éste a su vez proviene de contraer el término ‘de buten’ (escrito también en la forma ‘bute’ o ‘de bute’ y así es recogido por el diccionario de la RAE), utilizado de forma jergal para hacer referencia a la excelencia de una cosa o asunto. Nos llegó a través de la lengua caló, en el que se utiliza la forma ‘de bute’ para indicar que algo vale mucho, es excelente, de gran calidad o valor.

 

  • Senado

Edificio que acoge la Cámara Alta y en la que se reúnen lo representante de las distintas formaciones políticas y territoriales.

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (II)Bulo: La explicación que es compartida en forma de meme indica que ‘Senado’ proviene del término ‘seno’, añadiendo que, de hecho, esa cámara tiene forma de seno (pecho), motivo por el cual a los senadores (y políticos en general) les cuesta tanto dejar el cargo (dejar la teta o dejar de chupar de la teta del Estado).

Verdad: Senador proviene del latín ‘senātor’, término compuesto por ‘senex’, cuyo significado es ‘anciano’, ‘viejo’ y el sufijo –tor (referente a una ocupación o profesión). Por tanto, el Senado era (en la Antigua Roma) el lugar en el que se reunían los hombres ancianos y sabios que habían sido elegidos como miembros de una institución cuya finalidad era aconsejar al Estado (magistrados, emperadores, cónsules…) y que, precisamente, habían sido escogidos para tal cargo debido a su avanzada edad y, por tanto, sabiduría.

 

 

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Algunas curiosas etimologías relacionadas con el ‘trabajo’

El Primero de Mayo se celebra, desde finales del siglo XIX,  en la práctica totalidad del planeta el ‘Día Mundial del Trabajo’, también llamado ‘Día del Trabajador’. Se trata de una jornada festiva que es utilizada para realizar reivindicaciones de carácter laboral. Este 2020, a causa del confinamiento y la pandemia de coronavirus, será el primer año en el que las calles no se verán repletas de manifestantes.

Para celebrar este atípico Primero de Mayo, os traigo un post con algunas curiosas etimologías relacionadas con el ‘trabajo’.

Algunas curiosas etimologías relacionadas con el ‘trabajo’

Trabajo: Ocupación, tanto física como intelectual, que se realiza para otros o para uno mismo, normalmente retribuida y que suele ser necesaria para subsistir. Etimológicamente el término proviene del latín ‘tripalium’ traducido como ‘tres palos’ y hacía referencia a un método de tortura realizado en la antigüedad y que consistía en atar a un condenado a una especie de aspas, donde era azotado y acababan prendiéndole fuego. No se sabe por qué, pero comenzó a relacionarse el sufrimiento que padecía un reo en el tripalium con la obligación de ejercer obligatoriamente una profesión (en una época en la que la mayoría eran esclavos y sirvientes), convirtiéndose el vocablo referido a ese aparato de tortura en la forma de designar a la ocupación laboral.

Faena: Término que sirve para designar varias cosas, todas ellas relacionadas con el trabajo. Además de hacer referencia a la ocupación laboral de cualquier trabajador, también lo es de lo realizado por ciertos colectivos. En la tauromaquia se refiere a los pases realizados por un torero con el capote en el coso. Entre los pescadores el ’salir a faenar’ hace referencia a la salida realizada para ir a pescar. El vocablo faena también puede ser usado de modo negativo, para indicar un mal acto (hacer una faena). Etimológicamente proviene del latín ‘facienda’, cuyo significado era ’cosas que hay que hacer’, pasando por el catalán ’feina’ y de ahí llegó al castellano.

Currar: Proviene del idioma caló en el que se utiliza con el mismo propósito. Etimológicamente al idioma gitano llegó desde el sánscrito (antigua lengua de los brahmanes en la India) en la forma de ’kṛnoti’ significando literalmente hacer. También encontramos que se usa el término ’currante’ para referirse al trabajador y ’currele’ o ’curro’ como referencia al puesto de trabajo.

Tarea: Otro de los muchos sinónimos que existen alrededor del acto de trabajar. Este término nos llegó desde el árabe “ṭaríḥa” y su significado venía a referirse a ’aquello que debe hacerse en un corto espacio de tiempo’, de ahí que también se denomine como tarea a los deberes que ponen a los alumnos en las escuelas.

Ponerse al tajo: Las expresiones ’ir al tajo’ o ’ponerse al tajo’ hacen referencia a la acción de ‘ponerse o ir a trabajar’, debido a que el término ’tajo’ (que en esta locución nada tiene que ver con el rio) es uno de los muchos sinónimos que tiene la palabra ’trabajo’. No se trata de un neologismo, debido a que encontramos algunos ejemplos escritos varios siglos atrás.  El vocablo proviene de ’tajar’ (dividir algo en dos o más partes con un instrumento cortante) que llegó hasta el castellano desde el latín vulgar ’taleāre’ y cuyo significado era cortar o rajar. Muchos eran los trabajos en los que no se tenía que cumplir con un horario determinado sino que debía alcanzarse un objetivo y la jornada laboral terminaba cuando, avanzando sobre un terreno en el que se realizaba la faena (ya fuese cosechando, la siega, sembrar, pintar, talar, picar en una mina…) se llegaba hasta determinado punto que previamente había sido marcado con un tajo (línea, surco, marca) que, normalmente, se hacía en el suelo.

Bregar: Término con el que se conoce al trabajo que requiere realizar cierto esfuerzo. El vocablo proviene del gótico ‘brĭkan’ y en su origen se utilizaba para referirse a la lucha, pelea o riña que se tenía con alguien. Después pasó a designar el esfuerzo de ir a luchar a una guerra y, finalmente, acabó como otro de los muchos sinónimos que la palabra trabajo tiene para referirse a aquellos que se realizan con gran fatiga.

Arrimar el hombro: Expresión nacida en los ambientes rurales en los que los jornaleros que trabajaban conjuntamente el campo se ayudaban unos a otros a la hora de sembrar o cosechar. La propia postura, de ir medio encorvado siguiendo las hileras o surcos y unos junto a otros, hacía que los hombros de estos trabajadores estuviesen a menudo tocándose entre si. Este acto de colaboración, para facilitar que el trabajo se realizara más rápidamente, fue lo que dio origen a expresiones como ‘arrimar el hombro’ o ‘trabajar codo con codo’.

Estajanovista: Término con el que se señala el máximo rendimiento laboral ofrecido por un trabajador por iniciativa propia. Suele utilizarse para indicar cuando alguien ha rendido más de lo exigido y sus resultados han sido muy beneficiosos para la empresa. Este vocablo proviene del ruso ‘stajánovets’ ‘y que procedía del apellido de ‘Alekséi Stajánov’, minero soviético que, en 1935, batió un récord de extracción de carbón durante su jornada laboral (varias toneladas en menos de seis horas) y que el régimen socialista de la Unión Soviética convirtió en un héroe nacional y trabajador modelo a imitar.

Trabajar a destajo: Expresión utilizada para indicar la acción de realizar un trabajo o encargo a toda prisa, con el fin de esta se acabe pronto. Proviene de ‘tajar’ y hace referencia a llegar hasta el ‘tajo’ (línea que indica el final de la jornada laboral) a toda prisa. Cabe destacar que la etimología del término ‘destajo’ no proviene del ‘estajanovismo’.

 

Te puede interesar leer también: ¿Por qué el ‘Primero de Mayo’ es fiesta en (casi) todo el mundo? [Día del trabajador]

 

 

Fuente de la imagen: nubedepalabras

Algunas etimologías falsas que soléis creeros a pies juntillas (I)

Con frecuencia me topo por las redes con alguna publicación en la que se da una explicación totalmente errónea o falsa sobre el origen de una expresión o término. Algunas veces el error de debe al desconocimiento por parte de quien lo ha escrito, publicado o compartido y otras como divertimento de alguien con el fin de engañar (tomar el pelo) a los lectores. También son muchos los seguidores de este blog, mis libros y redes sociales que contactan conmigo con el fin de consultarme si una etimología que les ha llegado es cierta o no.

Uno de los problemas es que en ocasiones hay medios de comunicación que las dan como ciertas y utilizan esos bulos como información real e incluso hay quien me ha recriminado que un post mío era erróneo porque había leído algo distinto en otra lado (cuando el erróneo era el otro).

En este post (y otros próximos) os voy a ir trayendo algunos de esos bulos o ‘etimologías fakes’ que la gente suele creerse a pies juntillas y las comparte despreocupadamente en sus redes como si fueran ciertas.

 

  • Emperifollarse

Ir maquillado, peinado o adornado en exceso.

Algunas etimologías ‘fakes’ que soléis creeros a pies juntillas (I)

Bulo: Corre por las redes una explicación sobre la procedencia del término emperifollado/emperifollarse, escrito en la forma ‘emperifoyado/emperifoyarse’, que atribuye dicho origen al apellido del diplomático estadounidense John Peurifoy quien solía ir elegantemente vestido (aunque en esos bulos virales aparece el apellido como ‘Perifoy’)

Verdad: Proviene del ‘perifollo’ una planta herbácea similar al perejil y muy utilizada en cocina gracias a ser muy aromática (desprende un aroma mezcla de perejil y anís). Algunos cocineros abusaban del uso de esta hierba, sobrecargando el adorno de algunos platos, que pasaron a ser conocidos como ‘emperifollados’, trasladándose el término para hacer referencia a las personas que van recargadamente vestidas y maquilladas o abusan de los complementos y adornos.

 

  • Tirar la toalla

Rendirse, abandonar un propósito.

Algunas etimologías ‘fakes’ que soléis creeros a pies juntillas (I)

Bulo: La explicación falsa y que surgió de una página dedicada a inventarse, a propósito, el origen de frases y términos, señala que esta expresión proviene de tiempos de la Antigua Roma, en el que se realizaban insinuaciones homosexuales en las termas y el dejar caer la toalla al suelo era señal de que se admitía dicha proposición.

Verdad: Tiene su origen en el mundo pugilístico. Cuando el entrenador o preparador de un boxeador ve que éste está al límite de su resistencia y no se encuentra en condiciones físicas de continuar tiene la opción de arrojar una toalla al aire (que debe caer dentro del cuadrilátero) como símbolo de rendición y finalización del combate para evitar daños mayores o irreparables.

 

  • Pusilánime

Falto de ánimo y valor para tomar decisiones o afrontar situaciones comprometidas

Algunas etimologías ‘fakes’ que soléis creeros a pies juntillas (I)

Bulo: En la explicación falsa también se le da la acepción de ‘estar enchochado’, argumentando que el término provine de la unión del vocablo inglés ‘pussy’ (usado para referirse a la vagina, chocho, coño) y ‘lamine’ de la que no se da ninguna explicación ni significado. Evidentemente, se nota a leguas que quien creó esta ‘etimología fake’ lo hacía como divertimento, aunque sin pensar en que quien lo leyera podría creérselo.

Verdad: El término lo recibimos directamente del latín ‘pusillanĭmis’ que era la contracción de la expresión ‘pusillus animus’ y que venía a significar ‘de alma o espíritu pequeño’ (pusillus: pequeño – animus: alma/espíritu) y se aplicaba a aquel que era apocado, cobarde y sin valor.

 

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‘Tribu’, ‘tribunal’, ‘atributo’ y otros términos que provienen etimológicamente del ‘tres’

Según relatan los libros de Historia, tras la fundación de Roma se dividió a la ciudadanía en tres grupos, formando estos lo que se conoció como ‘tribus’.

‘Tribu’, ‘tribunal’, ‘atributo’ y otros términos que provienen etimológicamente del ‘tres’

A partir de ahí cada sub grupo (comunidad, clan, familia…) que fue surgiendo siguió recibiendo la denominación de ‘tribu’.

Cuando uno de eso grupos debía de ser representado (por ejemplo por un magistrado) elegían al ‘tribuno’ (literalmente ‘representante de la tribu’) y éste exponía sus argumentos en una plataforma elevada desde la que se dirigía al auditorio y que recibía el nombre de ‘tribuna’, entando colocada en el lugar donde se tomaba decisiones y que acabó adquiriendo el nombre de ‘tribunal’.

Los miembros de una tribu no estaban exentos de aportar un pago en forma de impuesto y que era destinado al sostenimiento de la comunidad, país o gobierno y que pasó a ser denominado como ‘tributo’ y la acción de hacerlo era ‘tributar’.

A veces ese pago no era realizado individualmente, por cada uno de los miembros pertenecientes a una tribu, sino colectivamente, naciendo ahí el concepto de ‘contribuir’ (aportar conjuntamente un tributo).

El hecho de que en ciertas ocasiones se decidiera contribuir voluntariamente, con intención de ayudar a una causa o venerar una deidad o personaje solemne, fue lo que hizo que el término ‘tributo’ también recibiera la acepción de ‘homenaje’ (de ahí expresiones como ‘concierto tributo a …’).

‘Atribuir’ algo a alguien o al colectivo significaba asignar la competencia o capacidad de los miembros de la tribu y los rasgos y cualidades asignados a estos eran los ‘atributos’.

 

 

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Fuente de la imagen: wordart

Destripando bulos: La palabra ‘sincera’ y la falsa etimología que circula por la red

A través de las diferentes redes sociales y muy especialmente Whatsapp, Facebook, Twitter e Instragram se comparten cada día infinidad de memes y contenidos virales, siendo muchos de ellos bulos o Fake News.

Destripando bulos: La palabra ‘sincera’ y la falsa etimología que circula por la red

Entre los muchos bulos que se comparten siempre tienen sitio las falsas etimologías; orígenes inventados sobre algún término o expresión, dándole una procedencia totalmente falsa y errónea respecto a la verdadera historia.

Hace unos años en este mismo blog publiqué un post titulado La importancia de comprobar las fuentes para que no te cuelen un fake (bulo) en el que ponía en entredicho a una página dedicada a falsear etimologías, con el propósito de echarse unas risas el autor y ver cuántos pardillos se las creían.

A pesar de que somos muchos quienes trabajamos para divulgar contenidos interesantes y, sobre todo, verdaderos, todavía queda mucho trabajo por hacer y, por tal motivo, de vez en cuando voy publicando este tipo de entradas en las que me dedico a destripar los bulos que voy encontrándome o me llegan a través de mis redes sociales.

Destripando bulos: La palabra ‘sincera’ y la falsa etimología que circula por la redEn esta ocasión deseo destripar el bulo que circula sobre el término ‘sincero’ alrededor del cual existe una etimología popular y muy compartida que indica que dicho vocablo proviene de la palabra ‘sincera’ y que ésta nació durante el Renacimiento, en el que algunos artistas con menos habilidades que otros, utilizaban un tipo de cera para modificar algunos estropicios que hacían en sus esculturas, por lo que los escultores que realizaban un buen trabajo colgaban a sus obras un cartel que ponía ‘sin cera’ y de ahí que a una persona sin fingimientos y verdadera se le conozca como sincera.

Pero esta explicación es totalmente falsa y la verdadera etimología del término ‘sincero’ proviene del latín ‘sincērus’ y cuyo significado era ‘puro’, ‘sin mezcla’ y se aplicaba originalmente a aquellos productos que no eran adulterados o no eran mezclados con otros (el vino, aceite, la harina…).

Por tal motivo, con el paso del tiempo, a las personas puras y sin engaño, que se mostraban tal y como eran y sin fingimiento alguno, se les empezó a decir que eran ‘sinceras’. Ese es el verdadero origen etimológico del término y no el que señala a los escultores renacentistas.

 

 

 

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Fuentes de las imágenes: pixabay  / Whatsapp personal

Gatos, etimologías curiosas, leyendas urbanas y un poco de ciencia

Como bien sabréis quienes seguís con regularidad este blog o mis redes sociales, hace unas semanas (concretamente el 24 de noviembre) fui invitado por la Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia a ofrecer una charla en el Museo de la Ciencia y el Agua con el fin de inaugurar el III ciclo de conferencias ‘Murcia Divulga’.

Gatos, etimologías, curiosidades, leyendas urbanas y un poco de ciencia

A lo largo de casi una hora (y con un hilo conductor que me llevaba de una historia a otra) estuve explicando a los presentes un buen puñado de curiosidades, en una charla que titulé ‘El gato curioso que tenía nueve vidas’ y que abarcaron diversos temas. Leyendas urbanas y mitos alrededor de la ciencia, etimologías, historia e incluso algo de ciencia cotidiana formaron parte de mi conferencia y que, a continuación, podéis visionar en el siguiente vídeo que la ADCMurcia acaba de colgar en su canal de YouTube.


Otros vídeos con charlas de divulgación que he dado y que quizá te interese ver:

‘El gato curioso que tenía nueve vidas’ [Charla en el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia]

¿De dónde surge el mito que indica que los gatos tienen varias vidas? ¿por qué en occidente esa creencia dice que son siete las vidas de un gato y en otros lugares y culturas señalan que son nueve?

'El gato curioso que tenía nueve vidas' [Charla en el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia]

Con esta pequeña introducción, el próximo sábado 24 de noviembre a las 12:00 horas, empezaré mi charla titulada ‘El gato curioso que tenía nueve vidas’ y que ofreceré en el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia invitado por la Asociación de Divulgación Científica de esa hermosa región (@ADCMurcia) con motivo de la inauguración del III Ciclo de conferencias ‘Murcia divulga en el museo’.

Una charla que me hace una especial ilusión ofrecer, debido a que en esa tierra tengo grandes amigos (también dedicados a la divulgación) y me consta que son muchos los lectores de este blog y mis redes sociales que me siguen desde allí.

Será una charla de aproximadamente 45 minutos (espero no pasarme del tiempo, ya que tengo muchas cosas que contar) en los que explicaré al público presente un buen número de curiosidades de diversas temáticas (historia, ciencia, etimologías, mitología, leyendas urbanas…) a través de un hilo conductor que llevará de una anécdota a otra.

Cuestiones tan triviales (pero a la vez interesantes y curiosas) como hablar de algunos errores de traducción que ha habido a lo largo de la Historia, destripar algunos mitos que llevamos toda la vida escuchando, etimologías de algunas palabras que no dejan de ser sorprendentes, datos científicos sobre hechos, lugares, inventos o personas e incluso resolver alguna duda sobre conocidas supersticiones.

Tras la charla se abrirá un turno de preguntas del público asistente.

Si ese día te encuentras en Murcia te invito a asistir a mi charla (la entrada es libre hasta completar aforo) y podrás aprovechar para desvirtualizarme e intercambiar dudas y opiniones (si lo deseas).

ACTUALIZACIÓN: Aquí tenéis el vídeo de la charla

'El gato curioso que tenía nueve vidas' [Charla en el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia]

 

Título de la charla: ‘El gato curioso que tenía nueve vidas’ por Alfred López
Lugar: Museo de la Ciencia y el Agua (Plaza de la Ciencia, 1, 30002 Murcia)
Hora: 12:00

Más info: http://cienciayagua.org/actividad/ciclo-murcia-divulga-en-el-museo-el-gato-curioso-que-tenia-nueve-vidas/http://murciadivulga.com/2018/11/19/el-gato-curioso-que-tenia-nueve-vidas/

¿De dónde surge el término ‘gabinete’?

Se define como gabinete a la estancia (sala) habilitada para recibir a alguien y en donde se tratan asuntos de diversa consideración (normalmente importantes).

¿De dónde surge el término ‘gabinete’?

La etimología del término indica que proviene del francés medieval ‘cabinet’ (de igual significado) y éste a su vez era el diminutivo de ‘cabine’ que también doy origen a ‘cabina’ (habitáculo desde donde se realizan llamadas telefónicas, va el conductor de un camión o piloto de avión, etc).

El hecho de ser una sala en la que se reunían algunos mandatarios o fuerzas vivas de una población con el fin de encontrar soluciones a algún problema o conflicto (normalmente a puerta cerrada) es lo que le confirió al término gabinetes el estatus de lugar de cierta relevancia, dando origen a locuciones como ‘gabinete ministerial’, ‘gabinete de crisis’ o ‘gabinete de prensa’, por poner tres ejemplos, aunque estas reuniones se realicen en salas espaciosas y que nada tienen que ver con las pequeñas estancias originales.

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

El origen de algunas expresiones que nombran un animal y que nada tienen que ver con animales

El origen de algunas expresiones que nombran un animal y que nada tienen que ver con animales

Nuestra lengua es rica en expresiones, refranes y aforismos que tratan sobre cualquier tema y ocasión. Los tenemos dedicados a temas meteorológicos, a las diferentes estaciones del año, a los meses y los que mencionan personas, lugares y animales (por poner unos pocos ejemplos).

Entre toda la amalgama de expresiones que existen hay algunas muy concretas en las que en el enunciado se menciona a algún animal, pero que, curiosamente, poco o nada tienen que ver realmente con los animales, ya que muchas de ellas han acabado nombrándolos por la perversión del lenguaje oral que ha ido pasando de una generación a otra o simplemente porque ese vocablo ha sido creado por alguna jerga (como el de la germanía) que lo utilizaban metafóricamente para referirse a otra cosa sin que los demás se enteraran.

Montar un pollo

La forma original (y correcta) de la expresión es ‘montar un poyo’, aunque el diccionario de la RAE admite desde hace unos años que se escriba ‘montar un pollo’ a pesar de que la locución no se refiera a la cría se la gallina.

El poyo (pollo) al que hace referencia es al podio o pequeña tribuna portátil (que tenía que ser montada) sobre las que se subían oradores que llegaban a una plaza pública y desde la que hablaban a los presentes. Normalmente eran consignas políticas que atacaban a algún partido político o al gobierno, por lo que, a menudo, solía armarse algún que otro altercado entre los asistentes y el orador. Dicha tribuna portátil  era conocida popularmente como ‘poyo’, un término que proviene de la palabra en latín ‘pódium’ y cuyo significado es ‘podio’.

El origen de algunas expresiones que nombran un animal y que nada tienen que ver con animales

El origen de algunas expresiones que nombran un animal y que nada tienen que ver con animales

Tener la mosca detrás de la oreja

La mosca a la que se refiere la expresión (que viene a indicarnos el acto de estar alerta, atento o expectante ante una situación) no es al insecto, sino a la ‘mecha’ (también llamada llave de mecha o serpentín) con la que antiguamente se encendía el arcabuz (arma de fuego utilizada entre los siglos XV y XVII) para hacerlo disparar. El soldado portador de dicha arma, también conocido como arcabucero, se colocaba la mecha sobre la oreja (del mismo modo que algunos operarios pueden ponerse un lapicero o alguien llevar un cigarrillo) y se mantenía alerta y preparado ante un posible ataque. En caso de necesidad solo tenía que echar rápidamente mano de ella, encender el arma y disparar.

Llevarse el gato al agua

El gato de esta expresión es una forma metafórica de indicar cómo se dejaba al adversario tras un ejercicio de resistencia y fuerza (a cuatro patas, o lo que es lo mismo… a gatas) y que ya se practicaba en la Antigua Grecia.

En sus inicios, este ejercicio se realizaba en las instrucciones militares y con los años ha acabado convirtiéndose es el famoso juego llamado ‘tira y afloja’, el cual consiste en que dos grupos contrincantes tiran cada uno desde una extremidad, hasta tumbar/arrastrar unos a los otros.

En sus orígenes se realizaba teniendo un charco o rio de por medio y ganaba aquel equipo que lograba lanzar al suelo y arrastrar a sus contrincantes hacia el terreno de ellos, cruzando la línea divisoria que marcaba el agua. De ahí que quedasen a gatas.

El origen de algunas expresiones que nombran un animal y que nada tienen que ver con animales

Aburrirse como una ostra

El origen de la expresión no debemos buscarlo en el comportamiento de este preciado molusco (el cual, evidentemente, no se sabe si se aburre o no) sino al apócope de la palabra ‘ostracismo’, que era el término con que era conocido el destierro que se practicaba antiguamente la Antigua Grecia y al que se sometía a aquellos individuos que eran considerados como un ‘elemento peligroso para la comunidad’, teniendo que abandonar Atenas y permanecer exiliados y alejados de cualquier contacto con otras personas durante un tiempo (semanas, meses, años…). Ese destierro obligatorio los condenaba a estar lejos de la familia y vivir en soledad, y en consecuencia al aburrimiento, lo que dio origen a la expresión ‘aburrirse como un ostracista’, que, con el tiempo acabó en el apócope de ostra.

La palabra ostracismo no proviene de ‘ostra’ sino de óstrakon que es el modo al que se le llamaba a la concha de cerámica en la que se escribía el nombre de la persona a la que se quería desterrar.

El origen de algunas expresiones que nombran un animal y que nada tienen que ver con animales

Aflojar la mosca

Nuevamente nos encontramos con otra expresión que utiliza el término ‘mosca’ y que no se refiere al insecto ni a una mecha (como la de la expresión ‘Tener la mosca detrás de la oreja’), sino que este fue un vocablo inventado y utilizado entre los pícaros y ladronzuelos del conocido como ‘Siglo de Oro’ (siglos XVI y XVII) para referirse al dinero con la intención de solo entenderse entre ellos.

Al dinero lo llamaban ‘mosca’, ya que éste lo conseguían como el que atrapa una mosca al vuelo (en clara referencia al insecto), quedando esas monedas bien sujetas en el puño del ladronzuelo. A la hora de repartir el botín con sus compinches se debía aflojar la mosca (abrir el puño para que los demás cogieran su parte).

El origen de algunas expresiones que nombran un animal y que nada tienen que ver con animales

 

El origen de algunas expresiones que nombran un animal y que nada tienen que ver con animales

Aquí hay gato encerrado

Sin dejar el Siglo de Oro ni a los pícaros ladrones, la expresión ‘aquí hay gato encerrado’ no hace referencia a minino alguno sino a la bolsa o talego en el que en esa época se guardaba el dinero.

Ese saquito con las monedas solía guardarse entre las ropas con el fin de no ser robado, pero la víctima que estaba en el punto de mira de los rateros era observado para ver si llevaba y dónde se lo metía, por lo que la consigna que se daban entre sí los ladrones era diciendo que había allí había ‘gato encerrado’ o, lo que es lo mismo, una bolsa escondida con dinero.

El origen de algunas expresiones que nombran un animal y que nada tienen que ver con animales

Tener vista de lince

En realidad la expresión debería ser ‘tener vista de Linceo’ y en su origen hacía referencia a un personaje de la mitología griega conocido por tener una vista prodigiosa (que alcanzaba hasta lo inimaginable y que incluso podía atravesar los objetos). Linceo fue uno de los argonautas que junto a Jason fueron a la búsqueda del ‘vellocino de oro’.

Con el tiempo la expresión cambió a ‘tener vista de lince’ y muchos fueron lo que creyeron que la locución provenía del felino, debido a que este animal también se le otorgaba una prodigiosa vista (de hecho el lince se llama así por Linceo).

Sudar como un cerdo

Los cerdos no sudan (al carecer de glándulas sudoríparas) y por tanto la locución no puede referirse al animal.

El origen de algunas expresiones que nombran un animal y que nada tienen que ver con animalesEn realidad esta expresión la recibimos del inglés y es una traducción literal de su ‘Sweating Like A Pig!’ (¡sudar como un cerdo!), pero el cerdo al que se refiere la expresión anglosajona no es el animal sino el ‘pig iron’ (lo que en nuestra lengua se conoce como ‘arrabio’, que es el producto resultante de la fundición del hierro en un alto horno).

Los ingleses le dieron el nombre de ‘pig iron’ debido a que cuando el mineral era convertido en hierro líquido (fundiéndolo a temperaturas extremas) era pasado a unos moldes donde debía enfriarse sin ser movido. Ese molde recibía el nombre de ‘pigs’ debido a que recordaba por su forma  a las mamas de una cerda. Se sabía que ya estaba lo suficientemente frío para poder ser trasladado cuando se creaba una capa de rocío (sudor) sobre la placa: sweat pig (cerda sudorosa).

De ahí surgió la expresión ‘Sweating Like A Pig’ que nosotros tradujimos como ‘sudar como un cerdo’ (o una cerda) pero que nada tiene que ver con el animal o su transpiración y sí con el molde donde se deja enfriar el hierro fundido.

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

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Fuentes de las imágenes: Leonard Bentley (Fickr)ocesaronada / captura Youtube / Wikimedia commons / pixabay / Wikimedia commons / fifasoccerblog / ariescbautista