Archivo de la categoría ‘Curiosidades Científicas’

‘Glándulas de Bartolino’, las encargadas de lubricar la vagina

Situadas a cada lado del orificio de la vagina se encuentran don diminutas y casi inapreciables glándulas que son las encargadas de proporcionar la lubricación necesaria para el conducto vaginal.

‘Glándulas de Bartolino’, las encargadas de lubricar la vagina

Su nombre, prácticamente desconocido para muchísimas personas, es ‘glándulas de Bartolino’ (también llamadas de Bartholin o Bartolini) y fueron descritas por primera vez en el año 1677 por el anatomista danés Caspar Thomsen Bartholin, cuando éste todavía contaba con 22 años de edad (empezó la carrera de medicina a los 16).

Las glándulas vestibulares mayores (como también son conocidas) se ponen en funcionamiento y secretan el líquido lubricante en el momento en el que la mujer empieza a sentir excitación sexual, facilitando que la penetración no sea dolorosa.

Algunas mujeres pueden padecer una obstrucción de estas glándulas lo que puede acabar siendo molesto e incluso doloroso, debido a la inflamación que se produce en la zona, la cual es conocida como ‘bartolinitis’, motivo por el que se les recomienda utilizar algún tipo de gel lubricante que facilite sus relaciones.

 

 

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Fuente de la imagen: pxhere

¿Cuál es la duración media de un orgasmo?

Según un estudio publicado en la prestigiosa revista médica ‘Journal of Sexual Medicine’, se determinó que tanto en el orgasmo femenino como masculino no existe un tiempo determinado de duración y el mismo depende de cada persona y, sobre todo, la intensidad en el acto sexual mantenido hasta llegar al clímax.

¿Cuál es la duración media de un orgasmo?

De ahí que el espacio de tiempo pueda ir de los 3 a los 15 segundos en el caso de los hombres (con un promedio de 8,7 segundos), mientras que en las mujeres puede aumentarse la duración aproximadamente en un 20%, durando entre los 7 y los 18 segundos (con un promedio de 10,9 segundos).

Otro estudio, en esta ocasión publicado en ‘Archives of Sexual Behavior’, entre las parejas heterosexuales el 95 % de los hombres llega al orgasmo mientras que la media de las mujeres que lo consiguen baja hasta el 65 %. El porcentaje para los hombres homosexuales es del 89 % y del 86 % para las mujeres lesbianas.

Respecto al tiempo de duración del acto sexual (desde el inicio hasta el orgasmo), se determinó una media de 5,4 minutos. Evidentemente, tal y como apunta otro estudio del Journal of Sexual Medicine, varía considerablemente el tiempo empleado si tenemos en cuenta la edad (entre los 18-30 años está en 6,5 minutos y a partir de los 51 años baja hasta los 4,3 minutos). También si ha habido preliminares o no, si se ha usado preservativo e incluso por el hecho de empezar en un lugar (por ejemplo en el sofá del salón) y se ha terminado en otro (el dormitorio).

 

 

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Fuente de la imagen: pexels

¿Sabes qué es el ‘efecto Matilda’?

Se conoce como “Efecto Matilda” cuando una mujer, dedicada a la ciencia e investigación, ha realizado un extraordinario trabajo y no recibe el mismo reconocimiento que un hombre e incluso los premios y menciones se los lleva un compañero de laboratorio.

¿Sabes qué es el ‘efecto Matilda’?

Tal denominación proviene del nombre de Matilda Joslyn Gage, activista, sufragista y defensora de la igualdad entre sexos de la segunda mitad del siglo XIX.

El término fue acuñado en su honor, en 1993, por la investigadora científica Margaret W. Rossiter, con el fin de visibilizar todos aquellos casos en los que una mujer quedaba relegada a un segundo plano y las palmadas en la espalda y elogios iban a parar a sus colegas varones.

 

 

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Fuente de la imagen: inl (Flickr)

Las dos grandes aficiones de Albert Einstein: el violín y las mujeres (y no por este orden)

Las dos grandes aficiones de Albert Einstein: el violín y las mujeres (y no por este orden)

Sin lugar a dudas, la afición más conocida del padre de la teoría de la relatividad era la música y su pasión por tocar el violín. Desde bien pequeño se sintió muy atraído por este instrumento, tomando clases particulares y tirando en una ocasión una silla contra su profesora, porque veía que no avanzaba como él deseaba.

Pero hay otra afición que marcó la vida de Albert Einstein: su desmedido interés hacia las mujeres.

Le gustaban todas y siempre que tenía ocasión intentaba seducir alguna. Su característica imagen algo desaliñada, unida a su gran intelecto, hacía que desprendiese una irresistible atracción hacia las féminas, hecho que el genio de la física supo aprovechar en infinidad de ocasiones (era lo que hoy en día definiriamos como sapiosexual).

Tuvo romances con un gran número de mujeres, incluyendo a prácticamente todas las secretarias del Káiser Guillermo II. Esta afición lo llevó a divorciarse de Mileva Marić, su primera esposa.

Un hecho anecdótico de Einstein, antes de contraer matrimonio por segunda vez, fue cuando se sintió fuertemente atraído por su sobrina llse, la hija de su prometida Elsa (que a la vez era su prima). La joven, que por aquel entonces contaba con 22 años, escribió una nota a un amigo en la que le explicaba:

‘Ayer se planteó de pronto la pregunta sobre con quién debería casarse Albert, si conmigo o con mamá’

 

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Fuente de la imagen: publicdomainpictures

¿De dónde proviene llamar ‘jacuzzi’ a una bañera de hidromasaje?

Se conoce como ‘jacuzzi’ a la bañera o piscina de hidromasaje, con agua caliente, dotada de unos chorros con entrada y salida de agua, que proporcionan un agradable y terapéutico masaje corporal.

¿De dónde proviene llamar ‘jacuzzi’ a una bañera de hidromasaje?

Su invención se la debemos a una empresa familiar estadounidense, creada en 1917 por los hermanos Jacuzzi (hijos de inmigrantes italianos) y dedicada a fabricar bombas hidráulicas.

Uno de los miembros de aquella numerosa familia (Candido Jacuzzi) fue quien ideó, en 1956, poner uno de los motores que fabricaban a la bañera de su hogar, con el fin de aliviar los dolores reumatoides que padecía su hijo.

Debemos tener en cuenta que el término “jacuzzi” hace referencia a la marca comercial, aunque ha quedado generalizado para todas las bañeras de hidromasaje.

 

 

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Fuente de la imagen: pxfuel

Cuando el tamaño importa: penes de sangre o carne

Por norma general hay dos tipos de medidas de penes cuando éstos se encuentran en reposo: los relativamente grandes o los que en apariencia parecen pequeños.

Cuando el tamaño importa: penes de sangre o carne

Pero lo que importa es cómo son cada uno de esos penes a la hora de ponerse en erección, ya que son muchos los hombres del primer grupo a los que al ponerse rígido el miembro tan solo les aumenta unos pocos centímetros y son comúnmente catalogados como ‘penes de carne’, debido a que la mayor parte del órgano está formado por cuerpos cavernosostejido eréctil y la afluencia de sangre que va a parar a estos miembros no es demasiado considerable.

Sin embargo la mayoría de los hombres pertenecientes al segundo grupo experimentan un gran crecimiento cuando se les pone en erección, pudiendo incluso doblar o triplicar en centímetros la medida que tenían estando en pene en reposo. Estos son conocidos como ‘penes de sangre’, debido a que un gran torrente de flujo sanguíneo va a parar al miembro a la hora de ponerse rígido.

Los penes de sangre en inglés reciben el nombre de ‘grower’ , debido a que, gracias a ser regado por la sangre, el miembro crece como un cultivo (de ahí que el término anglosajón también sea traducido como ‘cultivador’).

Por otro lado a los hombres con penes de carne se les conoce como ‘showers’, un término que surgió a raíz de que quienes tienen dicho tamaño suelen pasearse desnudos por las duchas de los gimnasios y mostrándola con orgullo.

 

 

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Fuente de la imagen: Ilustración realizada por Marta Contreras en exclusiva para este blog y para el libro “Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO”

‘La paradoja de la tolerancia’ de Karl Popper o por qué no se debe tolerar a los intolerantes

Desde hace un tiempo ha vuelto a producirse en los medios de comunicación y las redes sociales un debate sobre los fundamentos de la tolerancia, la aparición en el espectro político de grupos definidos como ‘intolerantes’ (por su corte racista, machista y homófobo) y si sería ético prohibir la existencia de dichos partidos/asociaciones/colectivos ya que vivimos en una sociedad de pleno derecho y en la que la democracia y libertad de expresión (opinión, credo, opción sexual…) es uno de los pilares fundamentales.

‘La paradoja de la tolerancia’ de Karl Popper o por qué no se debe tolerar a los intolerantes

¿Se deja de ser tolerante cuando no se tolera a los intolerantes?

Toda una aserción contradictoria con sus principios pero que, paradójicamente, tiene un gran sentido.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el filósofo de origen austriaco (y exiliado en Nueva Zelanda) Karl Popper, escribió un estudio titulado ‘La sociedad abierta y sus enemigos’, apareciendo en una nota del capítulo 7 la mención a lo que hoy conocemos como ‘La paradoja de la tolerancia’ y en la que el autor exponía que si una sociedad es ilimitadamente tolerante, su capacidad de ser tolerante finalmente será reducida o destruida por los intolerantes.

El ejemplo más reciente había sido el ascenso del nazismo en Alemania y cómo la República de Weimar (al frente del país germano desde el fin de la Primera Guerra Mundial y caída del Imperio alemán) había permitido que el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán de Adolf Hitler (de claro apostolado xenófobo) existiera, se presentara a las elecciones y finalmente se hiciera con todo el poder, provocando uno de los mayores genocidios de la Historia (al perseguir y exterminar a judíos, comunistas, homosexuales …).

Pero en contraposición a lo defendido por Popper nos encontramos con la opinión del filósofo estadounidense John Rawls, quien en 1971 presentó la conocida como ‘Teoría de la justicia’ en la que exponía que una sociedad justa debe tolerar al intolerante, ya que si no esa sociedad acabaría convirtiéndose en intolerante y por tanto en injusta.

Cada vez que alguien pide públicamente prohibir ‘colectivos intolerantes’ es tachado como intolerante por quienes toleran la intolerancia. Un tema enrevesado y contradictorio, pero que continuamente estará en discusión por sus posturas encontradas.

Otra reflexión interesante a tener en cuenta es la que indica que la tolerancia en si es un valor supremo que se encuentra dentro de la justicia, por lo que perseguir la intolerancia no debe ser considerado como un acto intolerante sino como algo justo.

 

Infografía sobre ‘La paradoja de la tolerancia’ de Karl Popper por pictoline.com

‘La paradoja de la tolerancia’ de Karl Popper o por qué no se debe tolerar a los intolerantes

 

Vídeo sobre ‘La paradoja de la tolerancia’ de Karl Popper por QuestionMark

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿Por qué la gente no sonreía en las fotografías antiguas?

Una de las búsquedas más populares en Google es la pregunta que da título a este post ‘¿Por qué la gente no sonreía en las fotografías antiguas?’ y varias han sido las ocasiones en las que algún lector del blog me la ha realizado, aunque, por unas cosas y por otras, había ido retrasando el escribir y publicar una entrada sobre el tema.

¿Por qué la gente no sonreía en las fotografías antiguas?

¿Por qué la gente no sonreía en las fotografías antiguas?Y es que me he visto animado a hacerlo gracias a un correo que recibí, días atrás, de mi compañera Melisa Tuya, quien me hablaba de una curiosa fotografía datada en 1894 y en la que aparecía un chica de Oklahoma vestida con un traje típico de una tribu nativa de Norteamérica y quien lucía una amplia sonrisa.

La foto se ha hecho viral a raíz de ser publicada en Reddit y la mayoría de conversaciones versaban alrededor de lo extraño que era ver una imagen de alguien que en el siglo XIX estuviese sonriendo en un retrato, ya que existe el convencimiento de que en aquella época todo aquel que se tomaba una fotografía lo hacía con un semblante serio. Solo basta con hacer cualquier búsqueda a través de internet ‘fotografías personas siglo XIX’ (o en inglés ‘pictures people from 19th century’, donde se obtienen más resultados) y podremos comprobar que así es, pero con algunos matices.

Y es que después de indagar sobre el tema he podido llegar a la conclusión de que se trata de una afirmación que es cierta pero a medias, ya que sí que existen fotografías tomadas entre finales del siglo XIX y principios del XX en las que aparece alguna persona sonriendo (como es el caso de la muchacha vestida de nativa americana).

La razón principal por la que en la mayoría de las fotos de aquella época la gente no sonreía es principalmente debido a que, por aquel entonces, el hacerse una era algo de lo que se tenía el convencimiento que sería esa la única vez en toda la vida. Muy extraño era que alguien (que no tuviese un buen poder adquisitivo, evidentemente) se hiciera retratar más de una vez. Por tanto, cuando iban al fotógrafo posaban frente a éste con un semblante serio y sereno. Se consideraba como algo demasiado importante como para estropearlo con una sonrisa (o al menos el escritor Mark Twain así lo expresó en una de sus famosas citas).

Hasta la aparición del ‘daguerrotipo’ (el antecesor de las primeras cámaras fotográficas), la gente que había posado para ser retratada lo había hecho frente a un pintor y común era que se les representara con algún aire insigne y solemne, debido a que dicha pintura acabaría colgada en un salón a la vista de otras personas que lo contemplarían y elogiarían, de ahí que, en el pensamiento que se tenía antiguamente, no se le diese un valor especial a sonreír (que era considerado como una frivolidad) y de ahí que en la inmensa mayoría de cuadros antiguos encontremos que también aparecen con el semblante serio.

Pero el otro de los motivos (y no menos importante) era por cuestiones técnicas, ya que el tiempo que debían pasar inmóviles frente a la cámara era largo, debido a que las fotografías de entonces no eran como las de ahora que en menos de un segundo ya están hechas. El método empleado en aquella época era una cámara en la que se introducía una placa de plata en la que, con un espejo, se proyectaba la imagen a retratar mediante la entrada de luz por la lente. Para que aquella imagen quedara plasmada en la placa se debía tener una exposición de aproximadamente diez minutos.

Esto hacía que fuese prácticamente imposible que alguien pudiese estar todo ese rato manteniendo una sonrisa y, por tanto, lo más cómodo y normal era tener un semblante neutro, que solía ser serio.

¿Por qué la gente no sonreía en las fotografías antiguas?Tampoco podemos olvidarnos de las fotografías ‘post mortem’, una práctica que se llevó a cabo nada más aparecer las primeras cámaras fotográficas y que posibilitaba que tras un fallecimiento poder poseer un recuerdo de un ser querido que había muerto, a través de un retrato que se les tomaba. Normalmente en aquel retrato fotográfico aparecía la persona fallecida junto a su familia. De ahí que también todos tuvieran un semblante totalmente serio.

Y, por último, recuperando el hilo de lo que explicaba unos párrafos más arriba, cabe señalar que sí existen fotografías antiguas, tomadas entre finales del siglo XIX y principios del XX, en las que aparece alguna persona sonriendo, aunque en comparación de las que hay con personas que tienen el semblante serio son pocas. Y es que cabe destacar que por aquella época el tiempo de exposición frente a una cámara fotográfica ya era menor (de poco más de un minuto), por lo que era mucho más fácil el mantener esa postura facial desenfadada y luciendo una sonrisa.

¿Por qué la gente no sonreía en las fotografías antiguas?

 

 

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Fuentes de consulta: petapixel (1) / petapixel (2) / reddit / petapixel (3) / Smithsonian / publicdomainreview / time / familysearch / vantage
Fuentes de las imágenes: Wikimedia commons (1) / reddit / Wikimedia commons 2 / Google photos

‘Hipoxifilia’, la peligrosa masturbación que puede provocar la muerte

Una de las prácticas más arriesgadas que existen en el campo de la autoestimulación sexual es la conocida como ‘hipoxifilia’, la cual consiste en colocarse una bolsa de plástico en la cabeza o atarse un cinturón o cuerda alrededor del cuello mientras se procede a la masturbación y con ello provocar la falta de oxígeno, llegando a coincidir el momento del orgasmo con la pérdida de la conciencia.

'Hipoxifilia’, la peligrosa masturbación que puede provocar la muerte

Un gran número de personas fallecen cada año debido a ello (se calcula que cerca de un millar en Estados Unidos y un número muy similar en Europa), siendo hombres en un 90% de ocasiones. Uno de los casos más conocidos de muerte por asfixia erótica (como también es denominada esta peligrosa práctica) fue la del actor David Carradine, en 2009, que tuvo lugar en un hotel en Bangkok (Tailandia).

La asfixia erótica es una de las parafilias que suelen ser practicadas tanto en pareja, dentro del bondage, o en solitario, como método de masturbación, la cual lo convierte en extremadamente peligroso.

Los expertos en psiquiatría apuntan a varios motivos la causa por la que haya tantos individuos que lo realizan (se han dado casos de fallecimientos en adolescentes de 13 años hasta ancianos de 79 años), siendo una de las principales razones el deseo de experimentar sensaciones al límite y arriesgadas, proporcionando un gran placer la sensación de peligro y de  poder perder la vida, por lo que (según testimonios de aquellas personas que lo han practicado) el momento del orgasmo es mucho más intenso.

También tiene mucho que ver el hecho de que la falta de oxígeno en el cerebro hace que se tengan ciertas alucinaciones (como si se hubiese consumido algún tipo de droga, pero ésta es producida de forma natural por el propio cerebro).

Cabe destacar que hay constancia escrita de la práctica de la hipoxifilia en documentos que datan de principios del siglo XVII.

 

 

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Fuente de la imagen: pixnio

¿Sabías que originalmente el término ‘tormenta’ nada tenía que ver con cuestiones meteorológicas?

Según se describe en la primera acepción que da el diccionario de la RAE al término tormenta, esta es una perturbación atmosférica violenta acompañada de aparato eléctrico y viento fuerte, lluvia, nieve o granizo.

¿Sabías que originalmente el término ‘tormenta’ nada tenía que ver con cuestiones meteorológicas?

Frecuente es escuchar o utilizar expresiones como ‘Se aproxima una tormenta’ o ‘Ha caído una tormenta de granizo’ y siempre lo hacemos para referirnos a cuestiones meteorológicas (sobre todo relacionadas con la lluvia).

Pero originalmente el término tormenta no era utilizado para hacer referencia alguna a cuestiones meteorológicas sino a una eficaz arma de guerra llamado ‘tormentum’, el cual era un artilugio muy similar a una catapulta y que era utilizado para lanzar piedras, objetos incendiarios, metralla, etcétera, sobre un objetivo.

¿Sabías que originalmente el término ‘tormenta’ nada tenía que ver con cuestiones meteorológicas? tormentum

Aquellos que eran atacados veían como caía sobre ellos una lluvia de proyectiles o fuego, motivo por el que empezó a denominarse como tormenta a las inclemencias meteorológicas.

Curiosamente, el término latino ‘tormenta’ es el plural de ‘tormentum’ y éste significaba literalmente ‘suplicio’, ‘sufrimiento’ (que era lo que padecían quienes recibían la lluvia de proyectiles del tormentum).

Este término también origino el vocablo ‘tormento’ y al provenir del verbo en latín ‘torquere’ (torcer) dio a lugar a ‘tortura’.

 

 

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Fuentes de las imágenes: pxfuel / wallpaperbetter