BLOGS
Ya está el listo que todo lo sabe Ya está el listo que todo lo sabe

Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

Archivo de la categoría ‘Curiosidades sobre sexo’

Periodo refractario: el tiempo de recuperación entre una y otra relación sexual

Cuando realizas el acto sexual y llegas al orgasmo si quieres volver a ponerte en ello nuevamente, por regla general, debes esperar un tiempo que puede ir de unos minutos a incluso horas (dependiendo de la edad y condición física). Esto es prácticamente indispensable para casi todas las personas, pero sobre todo para los hombres (salvo algunas excepciones, evidentemente).

Periodo refractario: tiempo de recuperación entre una y otra relación sexual

Los franceses tienen un curioso término para aludir a ese tiempo de recuperación: ‘petite mort’ (pequeña muerte) y hace referencia a aquel estado en el que se quedan algunas personas tras haber llegado al orgasmo a las que les viene un bajón que hace que queden semiinconscientes o algo aturdidas. De ahí que haya quien se quede, involuntariamente, dormido tras el coito.

Algunas seudociencias, absurdamente, intentan justificar ese pequeño desvanecimiento o pérdida de fuerzas debido al ‘gasto espiritual’ sufrido por nuestro organismo.

Una vez transcurrido el periodo refractario, en mayor o menor medida, todos podemos volver a ponernos al asunto de intentar una nueva relación sexual.

 

 

Te puede interesar leer el post relacionado: ‘Efecto Coolidge’, el curioso fenómeno de comportamiento sexual que tomó su nombre del presidente de los EEUU

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿Qué término se utiliza para referirse al hombre con un insaciable apetito sexual?

A raíz del post que publiqué días atrás sobre el origen del término ‘ninfómana’, un lector del blog llamado Carlinhos me dejó un comentario en el que me preguntaba sobre ¿qué término sería correcto utilizar para referirse al hombre que tiene un insaciable apetito sexual?’.

Lamentablemente, debido a la sociedad y pensamiento machista de la historia, el vocablo que se utiliza para referirse a los hombres que padecen de una insaciable apetencia sexual suele decirse con un tono mucho más amable y menos hiriente que el usado para las mujeres.

¿Qué termino se utiliza para referirse al hombre con un insaciable apetito sexual?‘Sátiro’ es el término con el que se le denomina, apareciendo en muchos diccionarios bajo la acepción de ‘hombre lascivo’ (propenso a los deleites carnales), una descripción muy alejada a la que reciben las mujeres por el mismo (digámosle) trastorno.

El término sátiro proviene de unos personajes mitológicos de igual nombre que según la Mitología Griega acompañaba al Dios Pan (el mismo que os explicaba días atrás que dio origen a la palabra ‘pánico’), cuando éste iba por el bosque persiguiendo a las ninfas.

Los sátiros estaban descritos como unas pícaras y alegres criaturas de insaciable apetito sexual, cuyo cuerpo era mitad hombre y mitad cabra (portaban una flauta con la que llamaban la atención de sus víctimas sexuales).

Cuando el deseo irrefrenable y compulsivo por tener cópula lo tiene el hombre es conocido como ‘satiriasis’ o ‘satiromania’.

 

 

Lee en este blog otras curiosidades relacionadas con el sexo

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons (cuadro ‘Sátiro y las Ninfas’ de Bouguereau)

¿De dónde proviene el término ‘ninfómana’?

¿De dónde proviene el término ‘ninfómana’?

Se conoce como ‘ninfómana’ a la mujer que tiene una insaciable apetencia sexual, siendo  habitualmente utilizado este término de un modo despectivo y con intención de insultar.

Científicamente la ninfomanía está descrita como una patología médica y que sirve para describir a quienes padecen de un deseo irrefrenable y compulsivo por tener cópula.

El origen del término lo encontramos en la Mitología Griega en la que se conocía como ‘ninfas’ a unas jóvenes y hermosas deidades que habitaban en la naturaleza y que, según explican las fábulas, atraían con sus cantos y belleza a los campesinos que por allí transitaban con la intención de seducirlos. Con este acto, según la mitología, surgía la fertilidad de la naturaleza.

Del término griego ninfa (νύμφα) también derivó el vocablo con el que se conoce en anatomía a los labios menores de la vulva femenina.

 

 

Lee en este blog otras curiosidades relacionadas con el sexo

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

El curioso, mitológico y sexual origen del término ‘pánico’

El curioso, mitológico y sexual origen del término ‘pánico’

Conocemos como ‘pánico’ al estado de miedo intenso y el cual, en ocasiones, se convierte en colectivo o contagioso.

Para encontrar su origen etimológico debemos acudir a la Mitología Griega en la que nos encontramos con Pan, Dios de la fertilidad y sexualidad masculina, quien estaba dotado de un insaciable apetito sexual y vigorosidad.

Según relatan las fábulas mitológicas, una de las mayores aficiones del Dios Pan era perseguir a las Ninfas de los bosques con el fin de poseerlas sexualmente. También disfrutaba asustando a todo aquel con el que se cruzaba y había perturbado el sueño de su siesta.

De ahí que surgiera el término ‘pánico’ para referirse al momento de terror intenso. Al castellano llegó a través del latín ‘panicus’ y a éste desde el griego ‘panikós’ (Πανικός) compuesto por ‘Pan’ (nombre del mencionado Dios) y el sufijo ‘iκός’ (relativo a).

Cabe destacar que, a partir de la Edad Media, la imagen de Pan se utilizó en los aquelarres y rituales de brujería, representándolo como un macho cabrío y asociándolo a menudo con el propio diablo.

 

Otros posts que te puede interesar leer:

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿Cuál es el origen de la expresión ‘Ir de picos pardos’?

¿Cuál es el origen de la expresión 'Ir de picos pardos'?

Infinidad son los términos y expresiones que se utilizan para señalar que una persona se marcha de juerga con intención (o sin ella) de acabar teniendo algún tipo de encuentro sexual. Uno de los más populares es ‘Ir de picos pardos’, una locución que para para encontrar su origen debemos retroceder unos cuantos siglos.

El hecho de salir a tomar unas copas y acabar en un prostíbulo es algo que se viene llevando a cabo desde tiempos inmemoriales, pero hay una etapa de nuestra historia en la que se intentó legislar la práctica de la prostitución; sobre todo desde que el estamento eclesiástico comenzó a ocupar cargos de responsabilidad en los gobiernos y reinos.

En la Edad Media la Iglesia quiso regular la prostitución, pero no prohibiéndola, debido a que los religiosos sabían que la función social que realizaban las rameras era fundamental para acabar con violaciones.

Esto hizo que, para distinguir a las meretrices de las mujeres que no lo eran (y así ahorrarse malentendidos), se les exigiera portar algún tipo distintivo y este fue (entre otras cosas) vestir con una falda en cuya obertura sobresalían cuatro picos de color marrón (llamado por aquel entonces ‘pardo’).

Existen algunas divergencias sobre cuándo empezó a usarse y aunque hay menciones a ello anteriores a que Carlos III fuese coronado rey de España (en el siglo XVIII), según consta fue este monarca quien legisló para que fuese obligatorio vestir a las prostitutas con una falda de con picos de color pardo.

De ahí surgió que quienes iban en busca de la compañía de una prostituta estuviese yendo de ‘picos pardos’, como clara referencia a las ropas de ésta.

La expresión ‘Ir de picos pardos’ tomó mucha relevancia a partir del Siglo de Oro (entre los siglos XV y XVII) en el que era habitual que los estudiantes universitarios fuesen a menudo a divertirse con prostitutas que vestían faldas con picos de ese color.

Desde entonces, esta famosa locución, ha quedado como sinónimo de ir de juerga en busca de diversión sexual.

 

Te puede interesar leer:

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons 

¿Cuál es el origen del término ‘alcahueta’?

¿Cuál es el origen del término ‘alcahueta’?

Conocemos como alcahueta (o alcahuete) a la persona que se dedica a facilitar que otros individuos puedan conocerse o mantener algún tipo de relación amorosa e incluso sexual, normalmente encubierta o ilícita.

El término alcahuete nos llegó al castellano a través del árabe hispánico ‘alqawwád’, compuesto por el prefijo ‘al’ -equivalente al artículo ‘el’- y el vocablo ‘qawwád’ –mensajero- y cuyo significado literal era ‘el mensajero’ o ‘el que transmite un mensaje’.

El trabajo de un alqawwád era el de transmitir un mensaje a una mujer casada por parte de un hombre que la pretendía y al mismo tiempo el hacer llegar al marido de ésta algunos presentes (como por ejemplo un caballo) con el fin de ganarse la confianza y simpatías y allanar el camino de la pareja adúltera.

El término tomó un gran relieve durante la Edad Media en la que muchas fueron las mujeres (sobre todo de edad madura) que se dedicaron a realizar tareas de intermediación y entablar relaciones entre diferentes personas con el fin de que éstas acabaran contrayendo matrimonio.

Otro de los cometidos de la alcahueta era el de (una vez formalizado el enlace matrimonial) procurar que la novia se presentase en la iglesia el día de la boda, por lo que iba a recogerla a su casa y la acompañaba hasta el altar. Esto se debe a que muchos de esos enlaces ‘acordados’ no contaba con el beneplácito de la contrayente, sino que era un acuerdo entre el pretendiente y el padre de la novia. De ahí que algunas se opusieran a dicho casamiento, siendo normalmente el interesado en la muchacha quien había contratado los servicios de la alcahueta y si la pretendida no se presentaba no abonaba el dinero por sus servicios.

Pero, tal y como indico al inicio del post, otra de las atribuciones de los alcahuetes era el de facilitar la relaciones sentimentales no permitidas o sexuales ilícitas.

Una de las alcahuetas más famosas de la literatura es la vieja Celestina de la obra ‘Tragicomedia de Calisto y Melibea’ de Fernando de Rojas (sXV), que con los años acabó siendo este nombre propio un sinónimo del oficio de alcahuete.

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

La curiosa relación entre el término ‘eyacular’ y el lanzamiento de jabalina

La curiosa relación entre el término ‘eyacular’ y el lanzamiento de jabalina

Se conoce popularmente como ‘eyaculación’ al momento en el que el órgano sexual expulsa el simiente (por ejemplo el semen).

El término ‘eyacular’ (que el Diccionario de la RAE describe como ‘lanzar con rapidez y fuerza el contenido de un órgano, cavidad o depósito, en particular el semen del hombre o de los animales’) proviene del latín ‘eiaculāri’  y estaba compuesto en su origen por el prefijo e- (también usado en la forma ex-) con el que se indica una separación o algo que sale afuera de un interior y el vocablo iaculāri el cual era utilizado para designar todo aquello que era lanzado: una jabalina, lanza, dardo, flecha

La curiosa relación entre el término ‘eyacular’ y el lanzamiento de jabalinaCuriosamente, durante largo tiempo, en la Antigua Roma se utilizaba el término ‘eiaculāri’ tanto para referirse al instante en el que alguien dejaba salir su fluido seminal durante el acto sexual como para indicar el acto de lanzar una jabalina y esto es debido a que estaban convencidos que una eyaculación se arrojaba con tanta fuerza hacia el exterior como lo hacía un soldado (o deportista) con una lanza o jabalina.

 

 

Lee en este blog otras curiosidades relacionadas con el sexo

 

Fuentes de las imágenes: Wikimedia commons / robdedel

El curioso trastorno mental que hace creer a algunos hombres que su pene está encogiendo

El curiosos trastorno mental que hace creer a algunos hombres que su pene está encogiendoConocido como Síndrome de Koro, se trata de un extraño trastorno que afecta mayoritariamente a hombres orientales (o al menos solo se han detectado casos en el sudeste asiático) por el que quien lo padece cree que su pene va encogiéndose poco a poco y teme que llegue algún día en el que desaparezca por completo.

No se trata de ninguna enfermedad física que afecte al órgano sexual masculino sino que su origen es psicosomático (originado por la mente debido a algún tipo de complejo, trauma, estrés o creencia).

El nombre de este síndrome de retracción genital proviene del idioma indonesio, debido a que el término ‘koro’ significa literalmente cabeza de tortuga y se acuñó de ese modo debido a la analogía que se hacía sobre la supuesta contracción del pene y la cabeza del animal al esconderse hacia dentro del caparazón.

Algunos casos extremos de personas convencidas de padecer el Síndrome de Koro, y ante el temor de que su pene acabara desapareciendo por completo, ha llegado a provocar que intenten alargarse el miembro de cualquier modo (aparatos que los extienden, estirando brusca y manualmente…) lo que ha causado algunos graves –y dolorosos- desgarros y accidentes.

El tratamiento para este tipo de pacientes es a través de terapia psicológica y conductual, haciéndoles ver –mediante las sucesivas sesiones- que el miembro no varía en su tamaño absolutamente nada (evidentemente sin tener en cuenta los estados de flacidez o erección).

Al tratarse de una patología de origen psicosomático, varias han sido las ocasiones en las que ha habido un brote colectivo y donde un gran número de hombres aseguraban estar padeciéndolo (a finales de la década de 1960 en Singapur hubo un gran número de casos en los que acudían al médico indicando que se les encogía el pene por haber comido carne de cerdo en mal estado).

Cabe destacar que existen algunos casos aislados de mujeres que aseguran haber padecido el mismo síndrome pero, en este caso, ellas creían que eran sus pezones los que se iban retrayendo y/o desapareciendo (e incluso los labios de la vulva).

 

Otros posts que quizá te interese leer:

 

 

Fuentes de consulta: muyinteresante / elespanol / omicrono / psiquiatria.com / ncbi
Fuente de la imagen: Wikimedia commons

El sorprendente origen de ‘hacer la pelota’ como sinónimo de adular a alguien con el fin de conseguir algo

El sorprendente origen de ‘hacer la pelota’ como sinónimo de adular a alguien con el fin de conseguir algo

Estamos acostumbrados a utilizar a expresión ‘hacer la pelota’ (y sus múltiples variantes) para indicar que alguien está adulando a otra persona con unos claros fines interesados para conseguir algo o ganarse los favores de éste (dinero, un ascenso, un día de fiesta…).

Es bastante común encontrar en todas las oficinas o puestos de trabajo a alguien que adula desproporcionadamente a su superior y al que comúnmente se le conoce como pelota.

Lo curioso es el origen de la acción de hacer la pelota y que derivó en la expresión, ya que proviene de los ambientes de la prostitución callejera.

Antiguamente las prostitutas también eran conocidas con el término ‘pelota’ (y así lo recoge aún hoy en día el Diccionario de la RAE en su 8ª acepción), No se sabe a ciencia cierta por qué se les llamaba así, aunque parece ser que era porque las prostitutas iban pasando de mano en mano de los diferentes clientes.

Cuando una de estas ‘pelotas’ andaba a la búsqueda de un cliente adulaba a los viandantes que por allí pasaban, esperando que sus palabras lo convenciera y poder hacer un servicio sexual a cambio de unas monedas. También sabían que cuanto mayor fuera la lisonja que le hicieran, mayor sería el estado de satisfacción del usuario de sus servicios y mejor la retribución.

De ahí que al acto de adular a alguien, con intención de conseguir algo, acabara siendo denominado como ‘hacer la pelota’ en clara referencia a lo que hacían las prostitutas (pelotas) con los clientes.

 

Otros post relacionados que quizá te interese leer:

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

El curioso origen de llamar ‘enfermedad venérea’ a las infecciones de transmisión sexual

El curioso origen de llamar ‘enfermedad venérea’ a las infecciones de transmisión sexual

Se conoce como enfermedad venérea a aquellas infecciones que son transmitidas y contagiadas a través del contacto sexual.

El término ‘venérea’ (o su forma masculina ‘venéreo’) en su origen se utilizaba para referirse al placer y deleite del acto sexual y etimológicamente provenía del nombre en latín ‘Venus’, Diosa romana del amor y la fertilidad (el significado de venéreo era ‘lo que Venus emana’). Esto hizo que frecuentemente estuviera referenciada y relacionada con todo lo que tenía que ver con el deseo carnal y el acto sexual.

Posteriormente, tras expandirse el Cristianismo como principal religión en occidente, la Iglesia Católica señaló como pecado las conductas libidinosas,  el acto sexual fuera del propósito de procrear dentro del matrimonio y todas aquellas conductas lascivas e indecorosas relacionadas con el sexo.

A pesar de que las enfermedades de transmisión sexual ya se conocían desde muchísimo tiempo antes, en la Edad Media se empezó a llamarlas ‘venéreas’ debido a que éstas se contraían a través del deleite sexual pero, sobre todo, culpabilizando a las mujeres de ello, ya que éstas (según la Iglesia Católica) eran las responsables de infectar a los hombres por culpa de su lujuria la cual emanaba de la diosa pagana Venus.

Así fue como desde la religión se tergiversó y utilizó un término que había sido originalmente concebido para referirse al deleite del placer carnal del sexo y el amor y lo convirtió en un vocablo relacionado con las enfermedades contraídas a través de los ‘actos impuros’.

 

Otros posts que te puede interesar leer:

 

 

 

Fuente de la imagen: pixabay