Entradas etiquetadas como ‘divulgación sexual’

La discutida etimología del término ‘clítoris’

Se conoce como clítoris al pequeño y carnoso órgano que sobresale sobre la vulva femenina y que está considerado como uno de los puntos que mayor placer sexual puede proporcionar a muchas mujeres (no todas se consideran ‘clitorianas’).

La discutida etimología del término ‘clítoris’

Se sabe que el término clítoris proviene del griego y más concretamente del vocablo ‘kleitorís’ (κλειτορίς) pero en lo que no se ponen de acuerdo los expertos y lingüistas es sobre el origen etimológico del mencionado término kleitorís.

De un lado nos encontramos con quienes defienden que proviene de la palabra ‘kleis’, que significa ‘llave’; debido a que en la Antigua Grecia se tenía el convencimiento que esa pequeña parte de la anatomía femenina era la llave que abría las puertas del placer.

Por otra parte están los que señalan que deriva de ‘kleitýs’, vocablo con el que se designaba a las colinas, pues dicha protuberancia recordaba a la elevación redondeada del terreno semejante a un montículo.

 

 

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Fuente de la imagen: Alfred López

El trastorno neurológico que provoca convertirse en multiorgásmico

Se conoce como ‘multiorgasmo’ al hecho de obtener varios orgasmos seguidos durante una relación sexual en un intervalo muy corto de tiempo, siendo en mayor medida las mujeres a quienes más les ocurre.

El trastorno neurológico que provoca convertirse en multiorgásmico

Pero, fuera de lo que son las relaciones sexuales, también existe un extraño trastorno el cual provoca a quienes lo padecen orgasmos espontáneos de forma repetida a lo largo de, prácticamente, todo el día.

Este desorden es llamado ‘Trastorno de excitación genital persistente’ (PGAD es su acrónimo en inglés) y se tiene conocimiento de su existencia desde mediados de la década de 1980.

Quienes padecen de PGAD pueden llegar a tener en un mismo día hasta un centenar de orgasmos. Pero éstos no son placenteros y ni tampoco suelen ir acompañados de eyaculación (en el caso de los hombres), sino que se trata de una especie de sacudida o calambre que sienten en la zona genital muy semejante al orgasmo pero que les causa dolor y fatiga en lugar de placer.

Los pacientes de PGAD no pueden llevar una vida normal y corriente, debido a que, los días que sufren uno de esos episodios multiorgásmicos, el momento de sentir el latigazo les puede pillar en cualquier lugar, algo que suele incomodar (no solo a ellos sino también a quienes les rodean).

Los expertos descartan cualquier vinculación de este trastorno como enfermedad sexual y lo relacionan a un desorden neurológico. A día de hoy no existe tratamiento médico, por lo que se recomienda a los pacientes que padecen el trastorno de excitación genital persistente que se abstengan de viajar en transportes como un tren (evitando así cualquier traqueteo), no llevar el móvil en el bolsillo del pantalón en modo vibración e incluso evitar practicar de determinados deportes.

 

 

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Fuente de la imagen: pxhere

La arriesgada práctica del ‘Glory Hole’

Se conoce como ‘Glory Hole’ (Agujero de la gloria) a un tipo relación sexual que comporta ciertos riesgos a quienes la practican

La arriesgada práctica del 'Glory Hole'

Consiste en una sala dividida por un fino tabique en el que se hay un agujero en la pared y por donde el hombre participante introduce su pene. Al otro lado se encuentra otra persona a la que no conoce de nada y que hará con ese miembro lo que más le apetezca: introducírselo, hacer una felación, masturbarlo, acariciarlo, golpearlo, pellizcarlo, morderlo…

Cualquier cosa que esté al alcance del deseo y capricho sexual de esa persona es lo que se realizará.

El problema radica en que, a pesar de tratarse de una práctica que suele proporcionar mucha excitación y placer a quienes la realizan, el desconocimiento total entre esas dos personas puede hacer que se contraiga algún tipo de enfermedad de transmisión sexual.

Por tal motivo muchos son los lugares en los que se realiza (clubs de swingers –intercambio de pareja-, sexshops…) en los que es obligatorio el uso del preservativo, aunque para un gran número de usuarios el morbo del Glory Hole radica en hacerlo a pelo (sin protección).

 

 

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Fuente de la imagen: pikrepo

Clítoris, una de las partes de la anatomía más desconocidas e ignoradas

Alrededor del clítoris existen más mitos que verdades y numerosas son las publicaciones que se comparten a través de las redes en las que se introducen una gran cantidad de datos erróneos sobre ese pequeño gran órgano que es (y ha sido, a lo largo de buena parte de la Historia) una de las partes de la anatomía más desconocidas e ignoradas.

Clítoris, una de las partes de la anatomía más desconocidas e ignoradas

En realidad el clítoris es el órgano más sensible del cuerpo humano debido a que cuenta con alrededor de ocho mil terminaciones nerviosas (las fibras nerviosas del pene están entre las cuatro mil y las seis mil).

El clítoris está considerado como un órgano pequeño, debido a que tan solo se puede observar de él su punta que asoma sobre el orificio vaginal. Pero en realidad este ‘botón del placer’ (como a algunas personas les gusta llamarlo) es solo la punta del iceberg de un miembro mucho mayor que se esconde y extiende por el interior de los labios mayores.

La parte que asoma es conocida como glande (sí, en efecto, el mismo término utilizado para llamar a la parte superior del pene masculino). De ese glande del clítoris sale por cada lado un cuerpo cavernoso llamado ‘pilar del clítoris’ y que rodean la vulva sobre los bulbos vestibulares (en forma de horquilla).

En total ese pequeño órgano, del que solo se le ve la punta, mide alrededor de cinco centímetros por su interior. Al ser de tejido eréctil, cuando está excitado y en erección puede llegar a asomar varios centímetros.

Cabe destacar que la función única y principal del clítoris es proporcionar placer a la mujer y que, dependiendo de su distancia del orificio vaginal, puede ser determinante para alcanzar con mayor o menor dificultad el orgasmo.

 

 

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Fuente de la imagen: Alfred López

¿De dónde surge llamar ‘felación’ al sexo oral realizado a un hombre?

Se conoce como ‘felación’ al sexo oral que se realiza a un pene y que puede incluir la introducción (total o parcial) del miembro en la boca y la estimulación con ésta, teniendo un destacado protagonismo la lengua. Suele incluir el lamido de los testículos.

¿De dónde surge llamar ‘felación’ al sexo oral realizado a un hombre?

El término proviene del vocablo en latín moderno (hablado durante la Edad Media) ‘fellatio’ y a su vez éste del latín clásico ‘fellāre’, cuyo significado literal era ‘mamar’.

Algunas personas utilizan los cultismos ‘felar’ o ‘fellatio’ para referirse en español al sexo oral masculino, pero cabe destacar que ambos vocablos no están recogidos por el diccionario de la RAE.

 

 

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Fuente de la imagen: Disco “Erotica” de Madonna (1992) vía “El blog de Lilih Blue”

‘Flatofilia’, cuando los olores desagradables provocan excitación sexual a algunas personas

De sobras conocido es que un determinado perfume puede llegar a provocar, en el momento de percibirlo, cierta excitación y un deseo, casi irrefrenable, de mantener una relación sexual con la persona que desprende dicho aroma. Esta es una de las muchísimas formas que tenemos los humanos para excitarnos, teniendo también en cuenta que el olor corporal es un factor importante y determinante a la hora que conquistar a una posible pareja.

‘Flatofilia’, cuando los olores desagradables provocan excitación sexual a algunas personas

Pero no solo los olores agradables pueden causar deseo y excitación, ya que existe una conocida como ‘flatofilia’ (también llamada ‘eproctofilia’ o ‘pedorastia’) y que consiste en sentir una gran fogosidad y disfrute sexual al oler las ventosidades (flatulencias, pedos) ya sean propios, de la pareja e incluso de otras personas, pudiendo llegar al orgasmo tras aspirarlos.

 

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Fuente de la imagen: barneymoss (Flickr)

‘Pegging’, el cambio de roles durante la relación sexual

Entre los muchos juegos y fantasías sexuales que una pareja heterosexual puede llevar a cabo se encuentra el ‘pegging’, el cual consiste en el cambio de roles durante la relación y en el que el hombre adopta un papel pasivo y es la mujer quien lleva a cabo la acción, penetrando analmente a su pareja mediante un dildo (consolador) que lleva colocado en un arnés.

‘Pegging’, el cambio de roles durante la relación sexual

Según los expertos y sexólogos, a través del pegging muchas parejas encuentran una nueva fuente de satisfacción; ella a raíz del papel dominante y él por el placer que siente a través de la estimulación anal.

El término pegging fue acuñado en 2001 a través de la exitosa columna web ‘Savage Love’ del periodista y escritor estadounidense Dan Savage, quien propuso a los lectores encontrar un término adecuado a esta práctica, ya que hasta aquel momento recibía el nombre de ‘BOBing’, extraído de la serie de películas sobre educación sexual de 1998 ‘Bend Over Boyfriend’ –Novio que se dobla- creados por la sexóloga Carol Queen y su colega Robert Morgan Lawrence.

 

 

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Fuente de la imagen: pixabay

¿De dónde surge llamar ‘sodomita’ a quienes practican el sexo anal?

Durante largo tiempo uno de los modos en el que eran nombrados los homosexuales era con el término ‘sodomita’, un vocablo que se utilizó sobre todo durante la Edad Media y que específicamente era para referirse a aquellos hombres que practicaban el coito anal entre ellos.

¿De dónde surge llamar ‘sodomita’ a quienes practican el sexo anal?

Este término estaba sacado de la Biblia, donde en el Génesis se relata la historia de Sodoma y Gomorra, dos poblaciones situadas en el Valle de Sidim (junto al Mar Muerto) y que, según las Sagradas Escrituras, fueron destruidas por una lluvia de azufre y fuego enviada por Dios, quien quiso castigar a sus habitantes de su vida libertina y lujuriosa y en donde era costumbre practicar el sexo anal, considerado como una de las peores perversiones carnales.

Fue a partir del Medievo cuando comenzó a utilizarse el vocablo ‘sodomita’ para señalar a los hombres que realizaban el coito anal y el término ‘sodomía’ a la práctica en sí.

Cabe destacar que, así como el nombre de la población de Sodoma ha quedado como sinónimo de homosexualidad o la práctica sexual anal, el de Gomorra es frecuentemente utilizado para referirse a actos de violencia (célebre es la serie de televisión, basada en la novela homónima de Roberto Saviano, sobre el mundo del tráfico de droga y la camorra napolitana).

 

 

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Fuente de la imagen: timevanson (Flickr)

El placentero ‘beso de Singapur’ (en el que no se utiliza la boca)

El placentero ‘beso de Singapur’ (en el que no se utiliza la boca)

También conocido como ‘Pompoir’, el beso de Singapur se trata de una milenaria práctica sexual asiática que consiste en la introducción del pene en la vagina y los músculos circunvaginales contraerse y relajarse con intención de masajear el miembro introducido.

También es practicado en las relaciones con penetración anal, siendo los músculos pubocoxígeos los que realizan el mencionado masajeo.

El conseguir dominar esta técnica requiere varios años de entrenamiento e incluso puede facilitar su destreza el entrenar introduciéndose unas bolas chinas, las cuales se deben ir moviendo con los mencionados músculos.

Según los expertos en sexo tántrico, el beso de Singapur es una disciplina que ayuda a aumentar la intensidad del coito, así como alargar su duración.

 

 

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Fuente de la imagen: pixabay

¿De dónde proviene llamar ‘cunnilingus’ al sexo oral realizado en los genitales de una mujer?

Así como para el sexo oral realizado a un hombre existen diversos términos con el que se conoce (felación, francés o mamada si usamos un lenguaje más soez…) en el caso del que se practica a una mujer está mucho más limitado existiendo un término con el que generalmente nos referimos a ello: ‘cunnilingus’.

¿De dónde proviene llamar ‘cunnilingus’ al sexo oral realizado en los genitales de una mujer?

Cunnilingus proviene del latín y está formado por dos partes, el vocablo ‘cunnus’ (que significa ‘vulva’)  y el verbo ‘lingĕre’ (cuyo significado es ‘lamer’) y por tanto la traducción literal sería ‘que lame la vulva’.

Cabe destacar que, erróneamente, hay quien le da un significado distinto al término cunnilingus señalando que proviene de ‘conejo’ (en latín ‘cunicŭlus’) y ‘lengua’, que en latín se escribía ‘lingua’, pero nada tiene que ver.

 

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons